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Cáncer de hígado

Tratamiento

El tratamiento del HCC depende del tamaño y la localización del tumor, de si el cáncer se ha diseminado y del estado de salud general del paciente. En muchos casos, un equipo de médicos trabaja con el paciente para determinar el mejor plan de tratamiento.

Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Se aconseja también a los pacientes que consideren participar en estudios clínicos cuando tomen las decisiones sobre los planes de tratamiento. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, visite la sección sobre Estudios Clínicos.

La cirugía, la radioterapia y la quimioterapia son las opciones principales de tratamiento para el HCC. La terapia dirigida y otras opciones de tratamiento también se utilizan en circunstancias específicas. A continuación, se describen todas las terapias. El tipo de tratamiento seleccionado depende de un número de factores:

  • Si el cáncer se encuentra solamente en el hígado

  • Si el cáncer está sólo en el área donde se inició o se ha diseminado ampliamente por todo el hígado

  • El estado de salud general del paciente

  • El grado de daño al área restante (sin tumor) del hígado

Cirugía

Se utilizan dos tipos de cirugía para tratar el HCC. La parte afectada del hígado puede extirparse o puede realizarse un trasplante de hígado. A continuación, se describen ambos procedimientos. La cirugía tiende a ser el tratamiento más satisfactorio, sobre todo en los pacientes con tumores pequeños (menos de 5 cm). Sin embargo, si el tumor se ha diseminado fuera del hígado o si el paciente tiene otras enfermedades graves, quizás la cirugía no sea una opción.

Hepatectomía. Cuando se extirpa una porción del hígado, la cirugía se denomina hepatectomía parcial. La hepatectomía puede realizarse sólo si el cáncer está limitado a una parte del hígado y, por lo demás, el órgano funciona bien. La sección restante del hígado asume las funciones de todo el hígado y puede, en algunos casos, volver a crecer hasta su tamaño normal al cabo de unas semanas. La hepatectomía puede no ser factible si el paciente tiene un estadio avanzado de cirrosis, aunque el tumor sea pequeño.

Los efectos secundarios de la hepatectomía pueden incluir dolor, debilidad y fatiga y un período transitorio de insuficiencia hepática. El equipo de cuidados médicos observa la aparición de signos de sangrado, infección, insuficiencia hepática u otros problemas que requieren tratamiento inmediato.

Trasplante de hígado. En ocasiones, se puede realizar el trasplante de hígado. Este procedimiento es posible sólo cuando el cáncer está confinado al hígado, se encuentra el donante adecuado y se cumplen criterios muy específicos.

Después del trasplante, se observa al paciente cuidadosamente para detectar la aparición de signos de rechazo del nuevo hígado o la recurrencia del tumor. El paciente debe tomar medicamentos para impedir el rechazo y éstos pueden tener efectos secundarios como hinchazón de la cara, presión arterial alta o aumento del vello.

El trasplante de hígado es un tratamiento especialmente eficaz para las personas con tumores pequeños, dado que este procedimiento permite eliminar tanto el tumor como la disfunción del hígado, condición frecuentemente presente en pacientes con HCC. No obstante, la cantidad de donantes es escasa y las personas en espera de un trasplante probablemente deban aguardar mucho tiempo hasta disponer del órgano. La enfermedad puede continuar avanzando durante este período. El centro de trasplante le indicará el tiempo de espera aproximado y las reglas que siguen para determinar la prioridad de las personas en lista de espera.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. La radioterapia de haz externo es radiación administrada desde una máquina fuera del cuerpo. Este método rara vez se utiliza para el HCC.

Para tratar el HCC, algunos centros ahora utilizan radioterapia interna, o braquiterapia, que es un tratamiento con radiación utilizando implantes. La radioterapia interna para el HCC consiste en la colocación de cuentas radioactivas dentro de la arteria que irriga sangre al tumor, de manera similar a la quimioembolización (véase más abajo). Según el tipo de radiación que se emplee, su médico le explicará cuestiones relativas a la protección contra la radiación y los efectos secundarios posibles. Los efectos secundarios generales de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento. En el caso de la radioterapia interna, pueden producirse efectos secundarios como daño al estómago y los pulmones. Sin embargo, estos efectos secundarios generalmente pueden evitarse con medidas preventivas previas al tratamiento.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. El paciente puede recibir un medicamento o una combinación de medicamentos. Se pueden utilizar dos tipos de administración para tratar el HCC:

Tratamiento de quimioterapia sistémica. Normalmente, se inyecta la quimioterapia sistémica en una vena, de modo que viaja por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo con el objetivo de destruir las células cancerosas tanto dentro como fuera del hígado.

Tratamiento de quimioterapia regional. Se coloca quirúrgicamente una pequeña bomba en el cuerpo para administrar los medicamentos contra el cáncer directamente en los vasos sanguíneos que irrigan el tumor.

Los efectos secundarios frecuentes incluyen náuseas y vómitos, pérdida del apetito, diarrea, fatiga, recuento sanguíneo bajo, sangrado o hematomas después de cortes o lesiones menores, adormecimiento o cosquilleo en manos o pies, dolor de cabeza, pérdida del cabello y oscurecimiento de la piel y las uñas. Muchos efectos secundarios desaparecen cuando finaliza el tratamiento, pero otros son permanentes.

Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre sus medicamentos recetados a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a estudiar aquellos genes o proteínas defectuosas que contribuyen al crecimiento y desarrollo del cáncer. Los medicamentos antiangiogénicos son un tipo de terapia dirigida que bloquea la formación de nuevos vasos sanguíneos que son necesarios para que el tumor crezca y se disemine. A continuación, se describe una de las formas en las que se cree que funciona el sorafenib (Nexavar), un medicamento que se está estudiando para tratar el HCC. El sorafenib se administra por vía oral (por boca). Las investigaciones actuales muestran mejorías significativas en la supervivencia de personas con HCC avanzado (de aproximadamente 8 a 10,5 meses), sólo con efectos secundarios moderados que incluyen diarrea y algunas complicaciones de la piel. En noviembre de 2007, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por su sigla en inglés) aprobó el sorafenib para el tratamiento de pacientes con HCC avanzado.

Otras opciones

Todos los tratamientos son más efectivos cuando el tumor es pequeño; muchos médicos no utilizan estos tratamientos si el tumor mide más de 5 cm de diámetro.

  • La ablación por radiofrecuencia (RFA, por su sigla en inglés) y la terapia con microondas utilizan calor para destruir las células cancerosas. Puede aplicarse con sedantes a través de la piel, mediante laparoscopia o durante una cirugía.

  • La inyección percutánea de etanol utiliza alcohol que se inyecta directamente en el tumor hepático para matarlo. Los efectos secundarios incluyen fiebre y dolor después del procedimiento, pero éste es en sí muy sencillo, seguro y especialmente efectivo en los tumores de menos de 3 cm de diámetro. No obstante, si el alcohol sale del hígado, podría ocasionar un episodio breve de dolor intenso.

  • La criocirugía utiliza frío extremo para congelar y matar las células cancerosas.

  • La infusión arterial hepática utiliza un medicamento contra el cáncer que se inyecta en un catéter colocado en la arteria más importante que irriga el hígado. Este tratamiento es un tipo de quimioterapia, pero no tiene tantos efectos secundarios.

  • La quimioembolización es un procedimiento similar a la infusión arterial hepática. Sin embargo, con este método, se bloquea el flujo de sangre a través de la arteria durante un breve período, de manera que el medicamento contra el cáncer permanece más tiempo en el tumor. El bloqueo de la irrigación sanguínea al tumor también mata las células cancerosas. Recientemente, dos estudios clínicos (estudios de investigación) proporcionaron pruebas de que esta forma de tratamiento puede prolongar la supervivencia en algunos pacientes. Además de su uso como tratamiento primario del HCC, la quimioembolización puede usarse para ralentizar el crecimiento de los tumores en las personas en lista de espera para un trasplante de hígado.

  • La terapia biológica (también denominada inmunoterapia) utiliza el propio sistema inmunológico del cuerpo para combatir el cáncer. Los materiales (fabricados por el cuerpo o en el laboratorio) aumentan o restauran las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Los efectos secundarios de la terapia biológica son similares a los de la gripe e incluyen fatiga, fiebre, escalofríos, dolor muscular y dolor de cabeza.

Además de las opciones de tratamiento descritas, el médico puede sugerir que el paciente participe en un Estudios Clínicos, que es un estudio de investigación que evalúa tratamientos nuevos.

HCC avanzado

El HCC avanzado es el cáncer que se ha diseminado por todo el hígado y hacia otras partes del cuerpo. En este estadio, el objetivo del tratamiento generalmente no es curar el cáncer, sino retardar el progreso de la enfermedad y brindar mayor comodidad al paciente. La terapia para tratar el HCC avanzado puede incluir quimioterapia (incluido el sorafenib, ver Terapia dirigida más arriba), radioterapia o ambas. Los cuidados paliativos pueden reducir el dolor, controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea El recurso de Cancer.Net: Parte III: Términos de Cáncer a Conocer: Durante el Tratamiento.



Last Updated: February 12, 2009

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