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Cáncer de ovarioDiagnóstico Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
Como sucede con todos los cánceres, es importante la detección y el tratamiento tempranos. Sin embargo, la detección precoz del cáncer de ovario es difícil. En muchos casos, las mujeres no presentan síntomas hasta los estados más avanzados de la enfermedad. De hecho, el 70% de los cánceres de ovario no se descubre hasta que la enfermedad se encuentra un estadio avanzado y se disemina desde los ovarios hacia otra parte del cuerpo, frecuentemente al abdomen. Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de ovario: Examen pélvico. El médico palpa el útero, la vagina, los ovarios, las trompas de Falopio, la vejiga y el recto para determinar si hay cambios inusuales. La prueba de Papanicolau, que generalmente se toma durante el examen pélvico, no descubre ni diagnostica el cáncer de ovario. Ultrasonido transvaginal. Se inserta un transductor ultrasónico en la vagina en dirección a los ovarios. El ultrasonido usa ondas sonoras para producir imágenes de los ovarios, incluidos los tejidos sanos, quistes y tumores. En la actualidad los investigadores están evaluando si esta prueba puede ayudar a detectar precozmente el cáncer de ovario. Ensayo para CA-125. Este análisis de sangre mide una sustancia denominada CA-125, un marcador tumoral, que se encuentra en niveles más altos en las mujeres con cáncer de ovario y otras afecciones, entre ellas la endometriosis y la enfermedad pélvica inflamatoria. Esta prueba es más exacta en las mujeres posmenopáusicas. Biopsia. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen bajo el microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero sólo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Si la biopsia indica la presencia del cáncer de ovario, el médico probablemente referirá a la paciente al oncólogo ginecológico que se especializa en el tratamiento de este tipo de cáncer. El especialista puede pedir exámenes adicionales para ver si el cáncer se ha diseminado más allá de los ovarios. Seriada gastrointestinal (GI) inferior. Son una serie de radiografías de colon y recto que se sacan después de que la paciente recibe un enema con bario. El bario destaca el colon y el recto en la radiografía, lo que facilita la identificación de tumores o de áreas anormales. Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por su sigla en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. Radiografía. La radiografía es una imagen del interior del cuerpo. Por ejemplo, una radiografía de tórax puede mostrar si el cáncer se ha diseminado a los pulmones. Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado. Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, consulte Cancer.Net: Pruebas y procedimientos. Last Updated: December 14, 2007 |