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Cáncer de pulmón
Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net,
11/08
Panorama general
El cáncer de pulmón afecta a más de 200.000 estadounidenses cada año. Aunque el cigarrillo es la causa principal, cualquier persona puede desarrollar cáncer de pulmón. El cáncer de pulmón siempre es tratable, independientemente del tamaño, la localización y el grado de diseminación.
Los pulmones absorben oxígeno del aire y lo transportan al torrente sanguíneo, desde donde es conducido al resto del cuerpo. A medida que las células del cuerpo usan el oxígeno, liberan anhídrido carbónico. El torrente sanguíneo conduce el anhídrido carbónico nuevamente a los pulmones, desde donde será eliminado durante la exhalación. Los pulmones contienen muchos tipos diferentes de células. La mayoría de las células pulmonares son epiteliales. Esta variedad de células recubre las vías respiratorias y produce el moco que lubrica y protege los pulmones. Los pulmones también contienen neuronas, células productoras de hormonas, glóbulos y células estructurales o de soporte.
Existen dos tipos principales de cáncer de pulmón: de células no pequeñas y de células pequeñas o microcítico. El cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC, por sus siglas en inglés) se origina en las células epiteliales y es el tipo más frecuente. El cáncer de pulmón de células pequeñas o microcítico comienza en las células nerviosas o en las células productoras de hormonas del pulmón. El término “célula pequeña” se refiere al tamaño y la forma de las células cancerosas, según se las observa con el microscopio. Es importante que los médicos distingan el NSCLC del cáncer de células pequeñas porque, en general, cada uno recibe un tratamiento diferente.
El cáncer de pulmón comienza cuando las células del pulmón se descontrolan y forman un tumor (también llamado tumor, bulto, lesión o nódulo). Un tumor puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso). Un tumor canceroso es la acumulación de un gran número de células cancerosas que tienen la capacidad de diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor pulmonar puede originarse en cualquier lugar del pulmón.
Una vez que el tumor pulmonar canceroso empieza a crecer, puede que desprenda células cancerosas o puede que no. Estas células pueden ser transportadas por la sangre o la linfa, el líquido natural que rodea el tejido pulmonar. La linfa circula por unos tubos llamados vasos linfáticos, que se vacían en estaciones recolectoras, los ganglios linfáticos, órganos diminutos con forma de poroto que ayudan a combatir la infección. Los ganglios linfáticos se encuentran en los pulmones, en el centro del tórax y en otras partes del cuerpo. El flujo natural de salida de la linfa de los pulmones es hacia el centro del tórax, lo que explica por qué el cáncer de pulmón a menudo se disemina hacia allí. Cuando una célula cancerosa deja su lugar de origen y se desplaza hacia un ganglio linfático o hacia una parte distante del cuerpo a través del torrente sanguíneo, a eso se le llama metástasis.
La ubicación y el tamaño del tumor inicial de pulmón, y la presencia o ausencia de diseminación hacia los ganglios linfáticos o hacia lugares más distantes del cuerpo, determina el estadio del cáncer de pulmón. El tipo de cáncer de pulmón (NSCLC o de células pequeñas) y el estadio de la enfermedad (que se trata más adelante en Determinación del estadio) definen el tipo de tratamiento necesario.
Estadísticas
En 2008, se estima que a unos 215.020 adultos (114.690 hombres y 100.330 mujeres) se les diagnosticará cáncer de pulmón en los Estados Unidos. El cáncer de pulmón es el segundo tipo más frecuente de cáncer tanto en hombres como en mujeres, y es la causa principal de muerte por cáncer en hombres y en mujeres. Se calcula que este año se producirán unas 161.840 muertes (90.810 hombres y 71.030 mujeres) a causa de esta enfermedad. Para todas las personas con cáncer de pulmón, la tasa de supervivencia a un año (porcentaje de pacientes que sobrevive al menos un año una vez detectado el cáncer, sin contar los que mueren por otras enfermedades) asciende al 41%. La tasa de supervivencia relativa a cinco años es del 15%.
El cáncer de pulmón representa el 15% de todos los diagnósticos de cáncer y el 29% de todas las muertes por cáncer. En los hombres, las tasas de mortalidad han disminuido en forma constante desde 1991 a razón de casi un 2% cada año. Actualmente, y después de varias décadas de aumento constante, se observa una disminución en el ritmo de crecimiento de las tasas de mortalidad en mujeres con cáncer de pulmón. Por razones poco claras, la mayor incidencia y las menores tasas de supervivencia al cáncer de pulmón se registran en hombres negros.
Estas estadísticas no deben considerarse una sentencia de muerte. Es importante recordar que las estadísticas no se aplican a un paciente en particular. Ningún médico puede decirle a un paciente cuánto tiempo vivirá con cáncer de pulmón. Algunos pacientes a quienes se les dice que su cáncer se curará no viven tanto como otros pacientes a quienes se les ha dicho que su cáncer de pulmón es incurable. Lo importante es recordar que es posible tratar este tipo de cáncer independientemente de su estadio, y que se ha demostrado que los tratamientos ayudan a que las personas vivan más y mejor, a pesar del diagnóstico de cáncer de pulmón.
Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estos cálculos estimados se basan en datos provenientes de miles de casos de este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de una persona específica puede variar. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años (o a veces de un año), pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer.
Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society, Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2008.
Para informarse más acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Términos de oncología básica.
Last Updated: December 23, 2008
Factores de riesgo y prevención
Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Existen factores de riesgo que pueden controlarse (como el tabaquismo) y otros que no (como la edad y los antecedentes familiares). Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas con diversos factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, si usted conoce sus factores de riesgo y consulta a su médico, podrá tomar decisiones inteligentes sobre su estilo de vida y los cuidados de la salud.
Los siguientes factores pueden elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer de pulmón.
Tabaco. La mayoría de los cánceres de pulmón se producen en personas que fuman. El humo del tabaco daña las células de los pulmones, provocando un crecimiento anormal. El riesgo de que el tabaquismo lleve al cáncer es mayor para las personas que fuman mucho y/o durante mucho tiempo. La exposición regular al humo de cigarrillos, cigarros o pipas de otro fumador (llamado humo ambiental o humo “de segunda mano”) puede aumentar el riesgo de que una persona desarrolle cáncer de pulmón aunque no fume.
Amianto. Cristales semejantes al cabello que se encuentran en muchos tipos de roca y que a menudo se utilizan como aislante ignífugo en construcciones. Las fibras de amianto pueden irritar el pulmón si se inhalan. Numerosos estudios muestran que la combinación de una exposición al humo del tabaco y al amianto es especialmente peligrosa. Las personas fumadoras expuestas al amianto en el trabajo (construcción naval, minería de amianto, aislamiento o reparación de frenos automotores) corren un riesgo mayor de desarrollar cáncer de pulmón. El uso de equipos de protección para respirar reduce este riesgo.
Radón. Gas invisible e inodoro presente de forma natural en ciertos suelos y rocas. La exposición al radón se ha asociado con un aumento del riesgo de ciertos tipos de cáncer, incluido el cáncer de pulmón. La mayoría de las ferreterías tienen equipos que miden los niveles de radón, y es posible ventilar los sótanos para reducir la exposición a este gas.
El factor más importante para la prevención del cáncer de pulmón es evitar el humo del tabaco. Las personas que nunca fuman poseen el nivel de riesgo más bajo de sufrir cáncer de pulmón. Los fumadores pueden reducir el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer si dejan de fumar, pero su riesgo seguirá siendo mayor que el de las personas que jamás fumaron. Los intentos de prevenir el cáncer de pulmón con vitaminas u otros tratamientos no han dado resultado. El betacaroteno, un medicamento relacionado con la vitamina A, fue evaluado para la prevención del cáncer de pulmón. No redujo el riesgo de cáncer. De hecho, en los fumadores, el betacaroteno aumentó el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.
Detección
No se recomienda ningún tipo de pruebas para la detección del cáncer de pulmón en la población general. Los médicos todavía deben probar que realizar pruebas a todas las personas en situación de riesgo de desarrollar cáncer de pulmón reduciría las tasas de mortalidad debido a este tipo de cáncer en la población general. En la actualidad se está investigando un nuevo estudio, llamado tomografía computarizada helicoidal (o espiral) de bajas dosis (TC o CT o CAT, por sus siglas en inglés) para tal fin. La TC crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo [del niño] con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo, se inyecta un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para obtener mejores detalles.
Last Updated: December 23, 2008
Síntomas
Las personas con cáncer de pulmón pueden experimentar los siguientes síntomas. A veces, las personas con cáncer de pulmón no muestran ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden estar causados por otra afección que no es cáncer. Si le preocupa un síntoma de esta lista, hable con su médico.
El cáncer de pulmón en las personas que no presentan síntomas se puede descubrir en una radiografía de tórax o una tomografía computarizada que se realice por otros motivos, por ejemplo, para detectar una enfermedad cardiaca. La mayoría de las personas con cáncer de pulmón reciben el diagnóstico cuando el tumor crece, ocupa espacio, o comienza a interferir con las estructuras cercanas. Un tumor de pulmón también puede producir líquido que se acumula en el pulmón o en el espacio alrededor del pulmón. Un tumor puede empujar el aire fuera del pulmón y provocar su colapso (atelectasia pulmonar). De esta forma, un tumor pulmonar puede impedir el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono al obstaculizar el flujo de aire en los pulmones o al ocupar totalmente el espacio que normalmente se requiere para que ingrese el oxígeno y el dióxido de carbono salga del pulmón.
Los síntomas del cáncer de pulmón pueden incluir:
- Fatiga
- Tos
- Disnea
- Dolor torácico, si un tumor invade una estructura en el tórax o afecta el revestimiento del pulmón.
- Pérdida del apetito
- Tos con flema o moco
- Hemoptisis (sangre en el esputo)
Si bien el cáncer de pulmón puede hacer metástasis (diseminarse) en cualquier lugar del cuerpo, los sitios más comunes de diseminación son los ganglios linfáticos, los pulmones, los huesos, el cerebro, el hígado y unas estructuras cercanas al riñón llamadas glándulas suprarrenales. Las metástasis (diseminación a más de un área) del cáncer de pulmón pueden provocar problemas respiratorios adicionales, dolor óseo, abdominal o de espalda, cefalea, debilidad, convulsiones y/o dificultad para hablar. Raras veces, un tumor de pulmón puede liberar hormonas que lleven a un desequilibrio químico, como la reducción de los niveles de sodio o el aumento de los niveles de calcio en la sangre.
Los síntomas, como la fatiga, el malestar (sentirse raro o no sentirse bien) y la pérdida del apetito, no necesariamente se deben a las metástasis. La presencia de cáncer en cualquier parte del cuerpo puede provocar que una persona no se sienta bien en general. La pérdida del apetito puede originar pérdida de peso. La fatiga y la debilidad pueden empeorar los problemas respiratorios.
Last Updated: December 23, 2008
Diagnóstico
Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si se ha diseminado desde el pulmón. Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia o se necesita más información, el médico puede sugerir que se realicen otras pruebas que ayuden a formular un diagnóstico. Las pruebas por imágenes pueden utilizarse para descubrir si el cáncer ha hecho metástasis, pero nunca pueden usarse para diagnosticar el cáncer de pulmón. Sólo una biopsia puede definirlo. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
- Ubicación del presunto cáncer
- Tamaño del presunto cáncer
- Edad y estado médico
- Tipo de cáncer que se sospecha
- Gravedad de los síntomas
- Resultados de pruebas anteriores
Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de pulmón:
Biopsia. Una biopsia es la única forma de realizar un diagnóstico de cáncer de pulmón. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Si hay presencia de células cancerosas, el patólogo determinará si el cáncer es de células pequeñas o NSCLC teniendo en cuenta el aspecto que presenten con el microscopio.
A continuación se enumeran procedimientos comunes que los médicos utilizan para obtener tejidos para el diagnóstico y la determinación del estadio del cáncer de pulmón.
Citología del esputo. Si existe sospecha de cáncer de pulmón, el médico puede pedirle a una persona que expulse flema con la tos para estudiarla bajo un microscopio. Un patólogo puede encontrar células cancerosas mezcladas en el moco.
Broncoscopia. En este procedimiento, el médico pasa un tubo delgado y flexible con una luz en el extremo a través de la boca o la nariz, a lo largo de la tráquea y dentro de las vías respiratorias de los pulmones. Este procedimiento puede realizarlo un cirujano o neumólogo (médico especialista en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades pulmonares). El tubo permite que el médico vea el interior de los pulmones. Unos pequeños instrumentos dentro del tubo pueden extraer muestras de tejido o líquido, para que el patólogo pueda examinarlas. Los pacientes reciben anestesia leve (medicamento que los hace dormir) durante la broncoscopia.
Aspiración con aguja. Después de anestesiar la piel, un radiólogo especialista, llamado radiólogo intervencionista, inserta una pequeña aguja en el tórax y la dirige directamente al tumor pulmonar. El médico utiliza la aguja para aspirar (succionar) una pequeña muestra de tejido para analizar. A menudo el radiólogo utiliza una tomografía de tórax o un aparato especial para radiografías llamado fluoroscopio para guiar la aguja.
Biopsia de médula ósea. En los pacientes con cáncer pulmonar de células pequeñas, los médicos a veces utilizan anestesia local (para adormecer el área) y una aguja especial para extraer una parte diminuta de hueso (normalmente del hueso de la cadera) con el propósito de determinar si hay presencia de cáncer de células pequeñas en los huesos.
Toracentesis. Luego de adormecer el área, se inserta una aguja a través de la pared del tórax en un espacio entre el pulmón y la pared torácica donde se puede acumular líquido. Se extrae el líquido, y luego el patólogo lo examina para detectar la presencia de células cancerosas.
Toracotomía. Este procedimiento se lleva a cabo en un quirófano bajo anestesia general. Un cirujano realiza una incisión en el tórax, estudia el pulmón de forma directa y extrae muestras de tejido para analizarlas. La toracotomía es el procedimiento que los cirujanos realizan con mayor frecuencia para extirpar un tumor de pulmón en su totalidad.
Toracoscopia. A través de un pequeño corte en la piel de la pared torácica, el cirujano puede insertar un instrumento especial y una pequeña cámara de video para examinar el interior del pulmón. Si bien los pacientes requieren anestesia general, el tiempo de recuperación puede ser menor debido al menor tamaño de las incisiones. Este procedimiento se conoce también como toracoscopia videoasistida (TVA).
Mediastinoscopia. Un cirujano examina y toma una muestra de los ganglios linfáticos en el centro del tórax (debajo del esternón) realizando una pequeña incisión en la parte superior del esternón. Este procedimiento también requiere anestesia general y se lleva a cabo en un quirófano.
Pruebas por imágenes
Además de las biopsias y los procedimientos quirúrgicos, los estudios por imágenes son vitales para el cuidado de las personas con cáncer de pulmón. Sin embargo, ninguna prueba es perfecta, y ningún estudio por imágenes puede diagnosticar cáncer de pulmón. Sólo una biopsia puede definirlo. Las radiografías y tomografías de tórax se deben combinar con la historia clínica del paciente, un examen físico, análisis de sangre e información sobre la biopsia para tener la historia completa sobre cuándo comenzó el cáncer y si éste se diseminó o hacia adónde lo hizo.
Tomografía computarizada (TC o CT o CAT, por sus siglas en inglés). Este estudio produce imágenes que permiten a los médicos ver el tamaño y la localización de los tumores de pulmón y/o las metástasis del cáncer pulmonar.
Imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés). Este estudio también produce imágenes que permiten a los médicos ver el tamaño y la localización de los tumores de pulmón y/o las metástasis del cáncer pulmonar. Un estudio de imágenes por resonancia magnética (MRI) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para crear una imagen más clara. Una MRI es imprecisa cuando se la usa para tomar una imagen de una estructura que se mueve, como los pulmones, que se mueven con cada respiración de la persona. Por ese motivo, la MRI raramente se usa para estudiar los pulmones en sí.
También se dispone de estudios que utilizan moléculas radiactivas, llamadas marcadores, que se inyectan en la sangre para mostrar la posible ubicación del cáncer.
Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés). Un estudio de PET es una forma de crear imágenes de órganos y tejidos dentro del cuerpo. Una pequeña cantidad de sustancia radioactiva es inyectada en el cuerpo de un paciente y absorbida por los órganos y tejidos a ser estudiados. Esta sustancia emite energía que es detectada por un tomógrafo, el cual produce las imágenes. El especialista en medicina nuclear ayuda al médico a interpretar los estudios de PET.
Centellograma óseo. Un centellograma óseo utiliza un marcador radioactivo para observar el interior de los huesos. El marcador se inyecta en la vena del paciente, y luego se acumula en zonas del hueso. Para la detección, se utiliza una cámara especial. Ante la cámara, las zonas óseas sanas aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las que produce el cáncer, aparecen de color oscuro.
Los centellogramas óseos y los estudios de PET se suelen combinar con la información obtenida mediante tomografía computarizada, resonancia magnética, radiografías comunes y un examen físico.
Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, lea el Cancer.Net: Pruebas y procedimientos.
Determinación del origen del cáncer
El cáncer de pulmón empieza en los pulmones. Muchos otros tipos de cáncer empiezan en otra parte del cuerpo y se diseminan hacia los pulmones cuando hacen metástasis. Por ejemplo, el cáncer de mama que se disemina a los pulmones conserva su nombre de cáncer de mama. Por lo tanto, para los médicos es importante saber si un cáncer empezó en los pulmones o en otra parte del cuerpo.
Para averiguar dónde se originó un cáncer, el médico tiene en cuenta los síntomas y la historia clínica del paciente, el examen físico, el aspecto del tumor en radiografías y estudios por imágenes y los factores de riesgo de desarrollar cáncer. Un patólogo puede realizar pruebas en la muestra de la biopsia para identificar el origen de un cáncer y el médico puede pedir más pruebas para descartar tipos específicos de cáncer. Si, después de estas consideraciones, el médico todavía no está seguro de dónde comenzó el cáncer, puede dar un diagnóstico de cáncer metastásico de un “tumor primario desconocido”. Casi todos los tratamientos para el cáncer de tumor primario desconocido metastásico descubierto en el tórax son los mismos que para el cáncer metastásico de pulmón.
Para informarse más acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado.
Last Updated: December 23, 2008
Determinación del estadio
La determinación del estadio es una manera de describir el cáncer, como, por ejemplo, dónde está ubicado, si se ha diseminado y hacia adónde, y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que éste no se determina hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico del paciente (posibilidad de recuperación). Existen diferentes descripciones de estadios según los diferentes tipos de cáncer.
A medida que los médicos obtienen nueva información sobre el cáncer, es posible se actualice o modifique el sistema de determinación del estadio. Se prevé que la International Association for the Study of Lung Cancer (IASLC, Asociación Internacional para el Estudio del Cáncer de Pulmón) emitirá información actualizada sobre la determinación del estadio, y estos cambios podrían implicar que se recomiende terapia adyuvante (quimioterapia después de una cirugía) a más pacientes. Conozca más sobre el Tratamiento del cáncer de pulmón.
En general, un estadio de número más bajo se asocia a mejores resultados clínicos. Sin embargo, ningún médico puede predecir cuánto vivirá un paciente con cáncer de pulmón en función solamente del estadio de la enfermedad, porque este tipo de cáncer es diferente en cada persona, al igual que distintas son las respuestas individuales a los tratamientos.
La determinación del estadio es diferente para el NSCLC y para el cáncer de pulmón de células pequeñas. A continuación se describe el sistema de determinación del estadio.
Determinación del estadio del NSCLC
El estadio de un cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC) se describe mediante un número, de uno a cuatro (en números romanos I a IV). Una forma de determinar el estadio de NSCLC es definir si un cirujano puede extraerlo quirúrgicamente en su totalidad. Para extirpar completamente un cáncer de pulmón, el cirujano debe extirpar el cáncer junto con el tejido circundante sano.
Estadio I y II
En general, el NSCLC en estadio uno (I) o dos (II) tiene un tamaño y una localización que permiten que un cirujano lo extirpe completamente. El cáncer en estadio I no se ha diseminado a ningún ganglio linfático. El cáncer en estadio II puede que no haya invadido los ganglios linfáticos, pero éstos forman parte del pulmón circundante, por lo que quizás sean extirpados junto con la sección del pulmón en la que empezó el cáncer.
Estadio III
El NSCLC en estadio tres (III) es difícil de extirpar y, en algunos casos, es imposible. Por ejemplo, el cáncer de pulmón puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos ubicados en el centro del tórax, que está fuera del pulmón. En esta situación, es menos probable que el cirujano pueda extirpar todo el cáncer porque la extirpación se debe realizar por partes.
Cuando el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos en el centro del tórax, en el mismo lado en que se originó, se lo conoce como estadio tres-A (IIIa). Cuando el cáncer se disemina a ganglios linfáticos del lado opuesto del tórax, se lo conoce como estadio tres-B (IIIb). Por lo general, la cirugía no resulta satisfactoria para el cáncer de pulmón en estadio IIIb o IV. Otros casos en los que es imposible extirpar un tumor son cuando el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos que se encuentran por encima de la clavícula o al líquido que circunda el pulmón, o bien si el cáncer ha invadido estructuras vitales del tórax, como el corazón, vasos sanguíneos grandes o las vías respiratorias principales que conducen a los pulmones; todas estas situaciones se consideran de estadio IIIb.
Estadio IV
El estadio cuatro (IV) significa que el NSCLC se ha diseminado a diferentes partes (lóbulos) del pulmón, o a lugares distantes del cuerpo a través del torrente sanguíneo. Una vez en la sangre, se sabe que el NSCLC puede diseminarse a cualquier sitio del cuerpo, aunque presenta una tendencia a diseminarse al cerebro, los huesos, el hígado y las glándulas suprarrenales.
Determinación del estadio del cáncer de células pequeñas
Dado que casi todos los cánceres de pulmón de células pequeñas ya se han diseminado fuera del pulmón cuando se detectan, son muy pocos los pacientes a los que se realiza cirugía y todos reciben quimioterapia. Algunos pacientes con cáncer de células pequeñas se pueden beneficiar de la radioterapia. La determinación del estadio del cáncer de pulmón de células pequeñas ayuda a identificar los pacientes que deben ser tratados con radioterapia además de quimioterapia.
El cáncer de pulmón de células pequeñas se clasifica como estadio limitado o estadio extenso.
- Estadio limitado significa que el cáncer está localizado en un lado del tórax y compromete a una sola región del pulmón y de los ganglios linfáticos adyacentes. Esta región se puede tratar por completo con radioterapia. Aproximadamente el 30% de los pacientes tienen estadio limitado.
- Estadio extenso significa que el cáncer se ha diseminado a otras regiones del tórax o fuera del tórax y que no se puede tratar completamente con radioterapia. La mayoría de los pacientes (70%) tienen enfermedad en estadio extenso y sólo reciben tratamiento con quimioterapia.
Recurrente: El cáncer recurrente es aquél que ha vuelto a aparecer después del tratamiento.
Datos utilizados con permiso de la American Joint Committee on Cancer (AJCC, Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual (sexta edición, 2002), publicado por Springer-Verlag New York, www.springer-ny.com.
Pronóstico
El estadio del cáncer de pulmón afecta el pronóstico. Si bien el cáncer de pulmón se puede tratar en cualquier estadio, sólo ciertos estadios se pueden curar. Algunas características de los pacientes son importantes para el pronóstico, independientemente de si el objetivo es el tratamiento o la cura.
Los médicos miden la resistencia y el vigor generales de un paciente mediante un índice llamado estado general de paciente o “performance status”. Los pacientes suficientemente fuertes para desempeñar sus actividades cotidianas sin ayuda e incluso trabajar fuera del hogar pueden recibir quimioterapia, radioterapia y/o cirugía con seguridad. El tratamiento puede no resultar tan eficaz para los pacientes con metástasis ósea o hepática debido al cáncer pulmonar, pérdida excesiva de peso, consumo actual de cigarrillos, o afecciones preexistentes como cardiopatía o enfisema.
Es importante observar que la edad de un paciente nunca ha sido útil para predecir si se beneficiará con un tratamiento. La edad promedio de los pacientes con cáncer de pulmón en los Estados Unidos es 71 años. La edad de un paciente no se debe utilizar jamás como único factor determinante del tratamiento ideal, en especial en el caso de los pacientes de más edad que, por lo demás, están en buen estado físico y no tienen otro problema médico, aparte del cáncer de pulmón.
Last Updated: December 23, 2008
Tratamiento
El tratamiento del cáncer de pulmón depende del tamaño y la localización del tumor, de si se ha diseminado y del estado de salud general del paciente. En muchos casos, un equipo de médicos trabaja con el paciente para determinar el mejor plan de tratamiento.
Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Se aconseja también a los pacientes que consideren participar en estudios clínicos cuando tomen las decisiones sobre los planes de tratamiento. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, visite la sección sobre Estudios Clínicos.
El cáncer de pulmón se trata de cuatro maneras básicas: cirugía, radioterapia, quimioterapia y terapia dirigida. A continuación se describe cada una de las opciones de tratamiento y, luego, el tratamiento según el tipo y el estadio del cáncer.
Cirugía
Un cirujano torácico está especializado en realizar cirugías de cáncer de pulmón. El objetivo de la cirugía es la extirpación total del tumor pulmonar y los ganglios linfáticos cercanos del tórax. El tumor se debe extirpar con un borde circundante de tejido pulmonar sano (llamado el margen). Un “margen negativo” significa que cuando el patólogo examina el pulmón o la parte del pulmón extirpada por el cirujano, no encuentra rastros de cáncer en el tejido sano que circunda el tumor.
Los pulmones tienen cinco lóbulos, tres en el pulmón derecho y dos en el izquierdo. Se ha comprobado que para el NSCLC, la lobectomía pulmonar (extirpación del lóbulo pulmonar en su totalidad) es el tipo de cirugía más eficaz, aun cuando el tumor pulmonar es muy pequeño. Si, por cualquier motivo, el cirujano no puede extirpar todo el lóbulo del pulmón, puede extirpar el tumor en un procedimiento llamado resección en cuña del tumor, rodeada por un margen de pulmón normal. Si el tumor está cerca del centro del tórax, el cirujano quizás deba realizar una neumonectomía (cirugía para extirpar el pulmón en su totalidad). El período de recuperación después de una cirugía de pulmón depende de la cantidad extirpada de pulmón y de la salud del paciente antes de la cirugía.
Terapia adyuvante
La terapia adyuvante se aplica después de la cirugía para disminuir el riesgo de que reaparezca el cáncer de mama. La terapia adyuvante incluye radioterapia, quimioterapia y terapia dirigida. Están diseñadas para eliminar toda célula cancerosa del pulmón que pueda permanecer en el cuerpo. La terapia adyuvante puede disminuir el riesgo de recurrencia, pero no necesariamente lo elimina.
Junto con la determinación del estadio, existen otras herramientas sofisticadas que pueden ayudar a determinar el pronóstico y ayudarlos a usted y a su médico a tomar decisiones acerca de si la terapia adyuvante sería útil en su tratamiento. El sitio web Adjuvant! Online (www.adjuvantonline.com) es una de estas herramientas a la que su médico puede acceder para interpretar diversos factores que son importantes para determinar el tratamiento. Se recomienda el uso del sitio web con la interpretación de su médico.
Para obtener más información, lea Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, en inglés) sobre tratamiento adyuvante para el cáncer de pulmón.
Radioterapia
La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. Si necesita radioterapia, se le pedirá que consulte a un especialista conocido como radiooncólogo. Al igual que la cirugía, este tipo de terapia no se puede utilizar para el tratamiento de un cáncer diseminado, La radiación sólo destruye las células cancerosas que se encuentran directamente en el trayecto del haz de radiación. También daña las células normales que encuentra en su camino y, por este motivo, no puede usarse para tratar grandes áreas del cuerpo. Los pacientes con cáncer de pulmón tratados con radioterapia a menudo experimentan fatiga y pérdida del apetito. Si se administra radioterapia en el cuello, o en el centro del tórax, los pacientes pueden desarrollar dolor de garganta y presentar dificultad para tragar. En la zona tratada puede desarrollarse irritación de la piel, similar a una quemadura de sol. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento.
Si la radioterapia irrita o inflama el pulmón, los pacientes pueden desarrollar tos, fiebre o disnea durante meses y a veces años después de que finalice la radioterapia. Esta afección se presenta en aproximadamente el 15% de los pacientes y se llama neumonitis por radiación. Si es leve, no requiere tratamiento y puede curarse por sí sola. Si es grave, puede requerir tratamiento con corticosteroides, como la prednisona. La radioterapia también puede dejar cicatrices permanentes en el tejido pulmonar cerca del sitio del tumor original. Normalmente, las cicatrices no presentan síntomas. Las cicatrices generalizadas pueden provocar tos permanente y disnea. Por este motivo, los radiooncólogos planifican cuidadosamente los tratamientos mediante el uso de tomografías computarizadas del tórax para minimizar la cantidad de tejido pulmonar normal expuesto al haz de radiación.
Quimioterapia
La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. Un oncólogo clínico es quien administra la quimioterapia. La mayoría de los medicamentos quimioterapéuticos para el cáncer de pulmón se inyectan en una vena (se llaman intravenosos, o inyección intravenosa).
Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, inapetencia y diarrea. En general, las náuseas y los vómitos pueden evitarse; para obtener más información, lea Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre prevención de náuseas y vómitos causados por el tratamiento para el cáncer. Estos efectos secundarios suelen desaparecer cuando finaliza el tratamiento.
La quimioterapia también puede dañar las células normales del cuerpo, incluidos glóbulos, células cutáneas y neuronas. El resultado puede ser bajo recuento de glóbulos, mayor riesgo de infección, pérdida del cabello, llagas en la boca, y/o adormecimiento u hormigueo en las manos y los pies. El oncólogo clínico a menudo puede recetar medicamentos para ayudar a aliviar muchos de los efectos secundarios. Las inyecciones hormonales también se usan para evitar que los recuentos de glóbulos rojos y blancos se reduzcan demasiado.
Los planes quimioterapéuticos más recientes producen menos efectos secundarios y presentan la misma eficacia que los tratamientos anteriores. Se ha comprobado que la quimioterapia mejora tanto la duración como la calidad de vida en las personas con todos los estadios de cáncer de pulmón.
Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre sus medicamentos recetados a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas.
Terapia blanco
La terapia blanco es un tratamiento que apunta a genes o proteínas defectuosas que contribuyen al crecimiento y desarrollo del cáncer. Estas proteínas anormales están presentes en cantidades inusualmente grandes en determinadas células de cáncer pulmonar.
Un anticuerpo monoclonal es un fármaco elaborado en el laboratorio que bloquea un receptor en la superficie celular, que es como la puerta de entrada de la célula. El bevacizumab (Avastin) es un anticuerpo monoclonal que se administra en combinación con quimioterapia para el cáncer de pulmón. Los medicamentos como el bevacizumab bloquean la formación de nuevos vasos sanguíneos (también llamada angiogénesis), que es necesaria para que un tumor crezca y se disemine. El riesgo de sangrado grave para los pacientes que toman bevacizumab es del 2% aproximadamente.
El erlotinib (Tarceva) es un medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) para su uso en NSCLC localmente avanzado y metastásico. Bloquea el receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR, por sus siglas en inglés), una proteína que ayuda a que las células del cáncer de pulmón crezcan y se multipliquen. Este medicamento viene en forma de pastillas que se toman por vía oral. Los efectos secundarios del erlotinib incluyen erupción cutánea, similar al acné, y diarrea.
Muchos médicos recomiendan el tratamiento con cetuximab (Erbitux), un anticuerpo monoclonal que actúa sobre el EGFR y lo bloquea. Es un medicamento que se administra junto con quimioterapia para tratar el cáncer de pulmón, especialmente cuando el tratamiento con bevacizumab es poco seguro. Entre los efectos secundarios del cetuximab se encuentran las erupciones y las reacciones alérgicas.
El gefitinb (Iressa) es otro medicamento que actúa en forma similar al erlotinib. Sólo se puede administrar a personas que ya estaban tomándolo, lo habían tomado anteriormente y habían mostrado una buena respuesta, o como parte de un estudio clínico.
Combinación de tratamientos
La mayoría de los pacientes con cáncer de pulmón recibe la atención de más de un especialista con más de un tipo de tratamiento. Por ejemplo, se puede recetar quimioterapia antes o después de una cirugía, o bien antes, durante o después de la radioterapia. Los pacientes deben sentir que los médicos tienen un plan organizado de atención y que se comunican eficazmente entre sí. Si los pacientes no perciben que el cirujano, el radiooncólogo o el oncólogo clínico se están comunicando eficazmente con ellos o entre sí acerca de los objetivos del tratamiento y el plan de atención, los pacientes deberán hablar con sus médicos o buscar otras opiniones antes del tratamiento.
Tratamiento del NSCLC
Estadio I y II. En general, el estadio I y el II del NSCLC se tratan con cirugía. Los cirujanos curan a muchos pacientes con una operación. Antes o después de la cirugía, se puede derivar el paciente a un oncólogo clínico. Algunos pacientes con un tumor de gran tamaño o muestras de diseminación a los ganglios linfáticos se pueden beneficiar con la quimioterapia neoadyuvante (quimioterapia administrada antes de la cirugía, también llamada quimioterapia de inducción) o con la quimioterapia adyuvante para reducir las posibilidades de que reaparezca el cáncer. La radioterapia se recomienda para tratar y curar un tumor pulmonar en aquellas personas para quienes la cirugía no sea aconsejable.
Estadio III. El NSCLC en estadio III se ha diseminado en un grado tal que la cirugía o la radioterapia sola no es suficiente para curar la enfermedad en la mayoría de las personas. Los pacientes con patología en estadio III también tienen un alto riesgo de que el cáncer reaparezca, ya sea en el mismo lugar o en una localización distante, incluso después una cirugía o radioterapia satisfactoria. Por este motivo, en general los médicos no recomiendan cirugía inmediata y, en algunos casos, sugieren quimioterapia con cirugía posterior.
Después de la quimioterapia, los pacientes con NSCLC en estadio IIIa pueden ser intervenidos quirúrgicamente, en especial si la quimioterapia es eficaz en la destrucción o reducción del cáncer. Debido a que la quimioterapia viaja por todo el cuerpo, si está destruyendo al cáncer que los médicos pueden ver, también puede estar matando las células cancerosas invisibles que quizás hayan diseminado del tumor original. Después de una quimioterapia eficaz, los cirujanos pueden estar más seguros de que la cirugía logre la cura del NSCLC en estadio IIIa.
Algunos pacientes con NSCLC en estadio IIIa no son intervenidos quirúrgicamente. En vez de la cirugía, los pacientes con enfermedad en estadio IIIa pueden ser tratados con una combinación de quimio y radioterapia con intención de cura. La quimioterapia puede ser administrada antes que la radioterapia, o simultáneamente. Esta combinación ha demostrado mejorar la capacidad de la radioterapia para reducir el cáncer y disminuir el riesgo de que el cáncer reaparezca. La quimioterapia administrada al mismo tiempo que la radioterapia es más eficaz que la administrada antes de la radioterapia, pero provoca más efectos secundarios. Puede suceder que los pacientes que han recibido quimioterapia y radioterapia para la enfermedad en estadio IIIa necesiten cirugía. No obstante, los médicos todavía no han acordado si la cirugía es necesaria para los pacientes cuyo tratamiento con radioterapia ha resultado eficaz y si la radioterapia es necesaria para los pacientes cuyos tumores se han eliminado por completo luego del tratamiento con quimioterapia.
Para la mayoría de los pacientes con NSCLC, sus tumores no son extirpables (es decir que no se puede extraer mediante cirugía). Este diagnóstico puede deberse a que tienen cáncer de pulmón en estadio IIIb, o bien porque el cirujano considera que la cirugía implica demasiado riesgo, o que el tumor no se puede extirpar por completo. Para los pacientes con NSCLC no extirpable, que no presentan signos de diseminación del cáncer a sitios distantes o en el líquido que circunda el pulmón, se puede utilizar una combinación de quimio y radioterapia para intentar curar al paciente.
NSCLC en estadio IIIb con derrame pleural y en estadio IV. Por lo general, los pacientes con NSCLC en estadio IV o en estado IIIb debido a derrame pleural maligno (células cancerosas en el líquido que circunda el pulmón) no reciben tratamiento con cirugía o radioterapia. En contadas ocasiones, los médicos recomiendan que las metástasis cerebrales o suprarrenales se extirpen quirúrgicamente si es el único lugar donde se diseminó el cáncer. La radioterapia también se puede utilizar para el tratamiento de metástasis únicas, como en el cerebro. Sin embargo, los pacientes con enfermedad en estadio IV o en estadio IIIb con derrame pleural tienen un riesgo muy elevado de que el cáncer se disemine o crezca en otro lugar. Los pacientes con estos estadios de NSCLC sólo reciben tratamiento con medicamentos.
Los objetivos de la quimioterapia son reducir el tamaño del cáncer, aliviar el malestar que éste provoca, impedir una mayor diseminación y prolongar la vida. En casos excepcionales, la quimioterapia puede hacer desaparecer al cáncer de pulmón metastásico. No obstante, los médicos saben por experiencia que el cáncer volverá a aparecer. Por lo tanto, los pacientes con enfermedad en estadio IV, o estadio IIIb con derrame pleural, nunca se consideran “curados” de su cáncer, independientemente del éxito de la quimioterapia. Estos pacientes deben ser supervisados cuidadosamente por sus médicos y requieren quimioterapia de por vida para el control de su enfermedad. Se ha demostrado que la quimioterapia mejora tanto la duración como la calidad de vida para pacientes con NSCLC.
Para obtener más información acerca del tratamiento del NSCLC que no puede extirparse mediante cirugía, lea Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre tratamiento del cáncer de pulmón avanzado.
Tratamiento del cáncer de pulmón de células pequeñas
Al igual que con el NSCLC, el tratamiento del cáncer de células pequeñas depende del estadio. El cáncer de células pequeñas se disemina rápidamente, por lo que la quimioterapia sistémica es el tratamiento primario para todos los pacientes. El régimen de quimioterapia que se usa con más frecuencia es etopósido (VePesid, Lastet, Etopophos) más cisplatino (Platinol) o carboplatino (Paraplatin). El mejor tratamiento para los pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio limitado es una combinación de quimio y radioterapia administrada en el tórax dos veces al día. Lo más conveniente es administrar radioterapia durante el primer o segundo mes de quimioterapia. Los pacientes con cáncer en estadio extenso se tratan solamente con quimioterapia. La quimioterapia se administra durante tres a seis meses. La cirugía raramente es adecuada para pacientes con cáncer de células pequeñas y sólo se lo considera para pacientes con enfermedad en estadio muy temprano, como un nódulo pulmonar de pequeño tamaño. En esos casos, la quimioterapia, con o sin radioterapia, se administra después.
En los pacientes cuyos tumores han disminuido después de la quimioterapia, la radioterapia en la cabeza reduce el riesgo de que el cáncer se disemine al cerebro. Esta radiación preventiva en la cabeza se denomina radiación craneana profiláctica (PCI, por sus siglas en inglés) y se ha demostrado que prolonga las vidas de estos pacientes.
Al igual que los pacientes con NSCLC avanzado, los pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas en cualquier estadio corren el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer, aun cuando en un principio esté controlado. Todos los pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas requieren una cuidadosa supervisión médica con radiografías, técnicas de diagnóstico por imágenes y revisiones médicas.
Dejar de fumar
Incluso después del diagnóstico de cáncer de pulmón, no es demasiado tarde para beneficiarse con el abandono del hábito de fumar. Las personas que dejan de fumar sobrellevan mejor todos los tratamientos, se sienten mejor, viven más y corren un menor riesgo de desarrollar un segundo cáncer de pulmón. Nunca es fácil dejar de fumar y resulta todavía más difícil al enfrentarse al diagnóstico de cáncer de pulmón y el tratamiento. Los fumadores deberían buscar ayuda en la familia, amigos, programas para dejar de fumar y profesionales de la salud. Ninguna de las ayudas disponibles para dejar de fumar interfiere con el tratamiento del cáncer. Para obtener más información, visite la sección sobre Tabaco.
Control de los síntomas físicos causados por el cáncer de pulmón
La quimioterapia no es tan efectiva como la radioterapia o la cirugía para tratar el cáncer de pulmón que se ha diseminado al cerebro. Por ello, el cáncer de pulmón que se ha diseminado al cerebro se trata con radioterapia, cirugía o una combinación de ambas. La mayoría de los pacientes con metástasis cerebral de un cáncer de pulmón se trata con radioterapia aplicada a todo el cerebro. Esta alternativa puede provocar efectos secundarios como caída del cabello, fatiga y enrojecimiento del cuero cabelludo. En el caso de un tumor pequeño, se puede utilizar un tipo de radioterapia llamada radiocirugía estereotáctica que concentra la radiación sólo en el cerebro y minimiza los efectos secundarios.
La radioterapia o la cirugía también se pueden utilizar para el tratamiento de las metástasis que están causando dolor u otros síntomas.
- El tamaño de un tumor torácico que sangra u obstruye las vías pulmonares se puede reducir mediante radioterapia.
- Durante una broncoscopia (Ver Diagnóstico), las vías pulmonares obstruidas por el cáncer se pueden abrir para mejorar la respiración.
- El cirujano puede usar un láser para destruir un tumor o colocar endoprótesis (stents) mecánicas (soportes) para mantener abierta una vía respiratoria.
- Las metástasis óseas que debilitan huesos importantes se pueden tratar con cirugía y reforzar con implantes metálicos. Las metástasis óseas también se pueden tratar con radioterapia.
Los medicamentos también pueden ayudar a tratar los síntomas del cáncer de pulmón.
- Se utilizan medicamentos para tratar el dolor provocado por el cáncer. La mayoría de hospitales y centros oncológicos cuentan con especialistas en el control del dolor que elaboran tratamientos analgésicos incluso para dolores muy fuertes. Muchos medicamentos que se usan para tratar el dolor provocado por el cáncer, en particular la morfina, también pueden aliviar la disnea causada por el cáncer.
- Se pueden utilizar medicamentos para suprimir la tos, abrir las vías respiratorias obstruidas o reducir las secreciones bronquiales.
- La prednisona o la metilprednisolona (varias marcas comerciales) puede reducir la inflamación causada por el cáncer de pulmón o por la radiación y mejorar la respiración.
- El oxígeno extra proveniente de pequeños tanques portátiles puede ayudar a compensar la capacidad reducida del pulmón para extraer oxígeno del aire.
- Los medicamentos llamados bifosfonatos fortalecen los huesos, disminuyen el dolor óseo y pueden prevenir futuras metástasis óseas.
- Los estimulantes del apetito y los suplementos nutricionales pueden mejorar el apetito y atenuar la pérdida de peso.
Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Durante el tratamiento.
Last Updated: December 23, 2008
Recursos sobre estudios clínicos
Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los pacientes que padecen cáncer de pulmón. Un estudio clínico es una manera de evaluar un nuevo tratamiento a comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Los pacientes que participan en estudios clínicos están entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, antes de que estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el nuevo tratamiento sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar.
Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un estudio clínico con la esperanza de encontrar un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente a los estudios clínicos porque saben que la búsqueda de nuevos medicamentos y otras terapias son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del cáncer de pulmón. Aunque el estudio clínico no les beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con cáncer de pulmón.
Para poder participar en un estudio clínico, los pacientes deben completar un proceso de aprendizaje conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico hará una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe explicar todos los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe detallar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información sobre los estudios clínicos, incluida la seguridad del paciente, las fases del estudio clínico, cómo decidir la participación en el estudio clínico, preguntas para hacer al equipo de investigación y los vínculos para buscar estudios clínicos sobre el cáncer.
Last Updated: December 23, 2008
Efectos secundarios
El cáncer y su tratamiento pueden producir una variedad de efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos contra el cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también cuentan con muchas maneras de proporcionar alivio a los pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios.
El temor a los efectos secundarios del tratamiento es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que prevenir y controlar estos efectos es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que pueden presentarse dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y el estado de salud general de la persona.
Pregunte al médico qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de atención médica si efectivamente ocurren. Además, asegúrese de comunicarse con su médico para informarle sobre los efectos secundarios que experimente durante y después del tratamiento. Para obtener más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y sus distintos tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos, visite la sección de Cancer.Net, Control de los efectos secundarios, basada en el programa de ASCO.
Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Conozca más sobre la importancia de abordar estas necesidades en la sección de Cancer.Net sobre Cuidar al paciente en su totalidad.
Para obtener más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico.
Last Updated: December 23, 2008
Vivir con cáncer de pulmón
Dado que el cáncer de pulmón se asocia al hábito de fumar, los pacientes pueden sentir que no recibirán mucho apoyo de las personas que los rodean porque suponen que ellas atribuyen la enfermedad a su conducta. La verdad es que la mayoría de los fumadores no desarrolla cáncer de pulmón y no todos los pacientes con cáncer de pulmón fuman. El cáncer de pulmón afecta a todas las personas. De hecho, la mayoría de las personas que actualmente contraen la enfermedad había dejado de fumar años atrás o nunca había fumado.
Para muchos pacientes, recibir un diagnóstico de cáncer de pulmón puede ser muy estresante y, a veces, difícil de enfrentar. Algunos pacientes con cáncer de pulmón desarrollan ansiedad y, en menor medida, depresión. Ni los pacientes ni sus familiares deben sentir temor de comentar cómo se sienten a los médicos, enfermeras y trabajadores sociales. La función del equipo de cuidados médicos es ayudarlos y muchos de sus integrantes poseen técnicas y experiencia especiales capaces de hacer más llevadera la situación.
Además de apoyo moral e información, el médico puede recetar medicamentos ansiolíticos como alprazolam (Xanax) o lorazepam (Ativan, Lorazepam Intensol) y, en algunos casos, antidepresivos. El profesional puede derivar al paciente a un consejero, psicólogo, trabajador social o psiquiatra. Asimismo, tanto los pacientes como sus familiares deben saber que la comunidad dispone de recursos para ayudar a las personas que viven con cáncer. Algunos pacientes se sienten cómodos charlando sobre su enfermedad y sus experiencias durante el tratamiento, ya sea con su médico, con las enfermeras, con sus familiares o amigos, o con otros pacientes. Pueden incluso integrarse en grupos de ayuda o grupos de promoción para concienciar a la población sobre el cáncer de pulmón y ayudar a otros pacientes que viven con la enfermedad.
Si bien un diagnóstico de cáncer de pulmón es serio, los pacientes pueden contar con que sus médicos les ofrecerán un tratamiento eficaz. Puede confortarlos saber que los avances en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón harán que la posibilidad de cura se extienda a un número cada vez mayor de afectados.
Last Updated: December 23, 2008
Después del tratamiento
Cada año, decenas de miles de personas se curan del cáncer de pulmón en los Estados Unidos. Al finalizar el tratamiento para el cáncer de pulmón, su médico programará una serie de pruebas y consultas para supervisar su recuperación y asegurarse de que el cáncer no reaparezca. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos y/o pruebas médicas. Durante este período, debe comunicar a su médico o enfermera cualquier problema que no tenga una causa evidente y que dure más de dos semanas.
Es posible que las personas tratadas por cáncer de pulmón continúen teniendo síntomas, incluso después de finalizado el tratamiento. Los problemas frecuentes posteriores al tratamiento incluyen dolor, fatiga y disnea. Los sentimientos de depresión y ansiedad también pueden persistir después del tratamiento y es muy frecuente el temor a la recurrencia del cáncer. Con frecuencia, las personas sienten que tienen menos apoyo después de finalizar el tratamiento y que reciben menos asistencia de parte de sus médicos, enfermeras y otros programas, como los grupos de apoyo. Su médico, enfermera y trabajador social pueden ayudarlo a elaborar un plan para controlar cualquier problema que persista después del tratamiento. También hay muchos recursos pensados específicamente para las personas después del tratamiento:
Nada contribuye más a la recuperación de las personas con cáncer de pulmón que dejar de fumar. Hay muchas herramientas y métodos disponibles. Consiga el apoyo de su familia, amigos, enfermeras y médicos (es difícil dejar el hábito sin ayuda).
Las personas que padecen cáncer de pulmón aumentan el riesgo de desarrollar un segundo cáncer de pulmón. Su médico le recomendará exploraciones para detectar lo antes posible la aparición de un nuevo cáncer.
Se aconseja a las personas en recuperación de un cáncer de pulmón que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, tener una alimentación equilibrada, y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Dado que muchos sobrevivientes al cáncer de pulmón han fumado cigarrillos en el pasado, corren un riesgo muy elevado de desarrollar enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular, enfisema y bronquitis crónica. Algunos tratamientos para el cáncer pueden aumentar aún más estos riesgos. Incluso para quienes no fuman, volver a sus rutinas de salud habituales después del cáncer es importante para su bienestar general. Consulte a su médico a fin de elaborar el mejor plan para sus necesidades.
El ejercicio moderado puede ayudarlo a recobrar sus fuerzas y energía. Se anima a los pacientes en recuperación, incluso a los que usan fuentes de oxígeno, a que caminen durante 15 o 30 minutos todos los días para mejorar su función cardiaca y respiratoria. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Conozca más sobre Vivir bien después del cáncer.
Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Después del tratamiento.
Last Updated: December 23, 2008
Investigaciones actuales
Siguen realizándose estudios de investigación sobre el cáncer de pulmón. Los siguientes avances se encuentran en la etapa de investigación en estudios clínicos y pueden no estar aprobados o disponibles en este momento. Siempre hable con su médico sobre todas las opciones de diagnóstico y tratamiento.
Terapia personalizada. Se están identificando características específicas de los pacientes y sus tumores que pueden predecir si una determinada quimioterapia o terapia dirigida podría surtir efecto. Para obtener esta información, cada vez más se solicitará a los pacientes que se sometan a análisis adicionales de muestras del tumor obtenidas al momento del diagnóstico. En la mayoría de los pacientes para los que se recomienda quimioterapia, durante la biopsia utilizada para diagnosticar el cáncer, no se extirpó una cantidad suficiente del tejido tumoral para estos estudios adicionales. Se solicitará a estos pacientes que se sometan a biopsias adicionales para ayudar a planificar la terapia y, si participa en un estudio clínico, para contribuir a descubrir mejores formas de tratar el cáncer de pulmón.
Terapia blanco. El futuro del tratamiento del cáncer de pulmón reside en el desarrollo de la terapia blanco. Se están investigando cientos de nuevos medicamentos, tanto en laboratorio como en estudios clínicos. Conozca más sobre Qué son los tratamientos blancos.
Avances quirúrgicos y radiológicos. Los médicos están hallando diversos métodos para mejorar la eficacia de los procedimientos quirúrgicos y radiológicos a fin de atenuar sus efectos secundarios. Los avances en todos los tipos de tratamiento ampliarán la capacidad de los profesionales para combinar la quimioterapia con la radioterapia y la cirugía en el tratamiento de pacientes con todos los estadios de cáncer de pulmón.
Métodos avanzados de detección. El cáncer de pulmón se trata con mejores resultados en sus etapas tempranas, lo que ha suscitado interés en examinar a pacientes para detectar el cáncer de pulmón antes de que avance al punto de producir síntomas. Actualmente no existen métodos de detección comprobados. Se están evaluando los avances en el diagnóstico por imágenes, la tomografía computarizada (CT) helicoidal de baja dosis, que pueden conducir a métodos más precisos en la detección precoz de la enfermedad. En el futuro, las moléculas que se detecten en una muestra de sangre o esputo pueden sugerir la presencia de cáncer de pulmón incluso antes de que éste se vea en una tomografía computarizada.
Disminución del consumo de tabaco. Aun si se utilizan los mejores métodos de detección precoz y tratamiento del cáncer de pulmón, la mejor forma de salvar vidas amenazadas por la enfermedad es mediante programas de reducción del consumo de cigarrillos. Para la mayoría de las personas, el cáncer de pulmón es una enfermedad altamente evitable. Dejar de fumar permite vivir más incluso a la gente que lo padece, reduce los efectos secundarios y la posibilidad de contraer un segundo cáncer de pulmón. Dejar de fumar es difícil en cualquier momento, tanto más durante un tratamiento de cáncer. El equipo de cuidados médicos puede facilitarle la tarea con técnicas como la sustitución de la nicotina, entre otras.
Last Updated: December 23, 2008
Preguntas para hacerle al médico
La comunicación periódica con el médico es importante para tomar decisiones informadas sobre la atención de la salud. Plantéese la posibilidad de preguntarle a su médico lo siguiente:
Para todos los pacientes con cáncer de pulmón:
- ¿Qué tipo de cáncer de pulmón tengo?
- ¿En qué estadio se encuentra mi cáncer de pulmón? ¿Qué significa?
- ¿Es necesario que me atienda otro médico, como un cirujano de tórax, un radiooncólogo, un oncólogo clínico y/o un neumólogo? ¿Qué papel desempeña cada médico en mi atención?
- ¿Necesito otros exámenes o biopsias para planificar mi tratamiento?
- ¿Me puede explicar mi informe de anatomía patológica (resultados del análisis de laboratorio)?
- ¿Cuál es el objetivo de mi tratamiento?
- ¿En qué estudios clínicos puedo participar?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de cada tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?
- ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
- ¿Además de tratar mi cáncer, ¿qué se puede hacer para tratar los síntomas?
- ¿Hay otras opciones de tratamiento disponibles para mí?
- ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi alcance? ¿Y para mi familia?
Para pacientes que se someterán a cirugía:
- ¿Qué tipo de cirugía se me realizará? ¿Qué ganglios linfáticos se extirparán?
- ¿Cuánto tiempo durará la operación?
- ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?
- ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?
Para los pacientes que se van a someter a quimioterapia y terapia blanco:
- ¿Cómo se llaman los medicamentos y cómo se administran?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios cada medicamento? ¿A qué efectos secundarios o problemas debo prestar atención?
- ¿Qué puedo hacer para reducir los efectos secundarios?
- ¿Con qué frecuencia tendré que visitar al médico para recibir la terapia y cuánto durará cada visita?
- ¿Podré ir y volver de mi tratamiento por mí mismo o debería conseguir ayuda?
Para los pacientes que se van a someter a radioterapia:
- ¿Cómo se planificará mi tratamiento? ¿Qué tipo de exploraciones se emplearán?
- ¿Dónde recibiré la radioterapia?
- ¿Cada cuánto recibiré la radioterapia?
- ¿Cuánto tiempo demorará cada tratamiento?
- ¿Qué proporción del pulmón sano se incluirá en el campo de radiación?
- ¿Puedo recibir quimioterapia con la radioterapia? En ese caso, ¿cuáles son los efectos secundarios derivados de recibir ambos tratamientos simultáneamente en comparación con uno a continuación del otro?
- ¿Podré ir y volver de mi tratamiento por mí mismo o debería conseguir ayuda?
Para los pacientes que consideran la posibilidad de participar de un estudio clínico:
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento estándar?
- ¿Qué otros tratamientos a través de estudios clínicos tengo a mi alcance?
- ¿En qué va a diferir mi experiencia si participo en este estudio clínico, en lugar de someterme al tratamiento estándar (distintos riesgos, más pruebas o tiempo requerido, programa)?
- ¿Cuál es el objetivo de este estudio clínico? ¿Se trata de un estudio clínico de fase I, II o III? ¿Qué significa?
- ¿Dónde recibiré el tratamiento del estudio clínico?
Para los pacientes que han completado su tratamiento:
- ¿Qué posibilidades hay de que el cáncer reaparezca?
- ¿Hay algo más que pueda hacer para reducir el riesgo de que reaparezca el cáncer?
- ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?
- ¿Qué pruebas se me harán durante las visitas de seguimiento?
Para los pacientes fumadores:
- ¿Cómo puede ayudarme a dejar de fumar?
Last Updated: December 23, 2008
Recursos de información para los pacientes
Lung Cancer Alliance (Alianza contra el Cáncer de Pulmón)
888 16th St. NW, Ste. 800
Washington, DC 20006
Llamadas gratuitas: 800-298-2436
Teléfono: 202-463-2080
www.lungcanceralliance.org
American Lung Association (Asociación Estadounidense del Pulmón)
61 Broadway, 6th Floor
New York, NY 10006
Llamadas gratuitas: 800-LUNG-USA (800-586-4872)
Teléfono: 212-315-8700
www.lungusa.org
Lungcancer.org
CancerCare
275 Seventh Ave.
New York, NY 10001
Llamadas gratuitas: 800-813-HOPE (800-813-4673)
www.lungcancer.org
Lung Cancer Online (Cáncer de pulmón en línea)
www.lungcanceronline.org
Lungevity Foundation
435 N LaSalle St., Ste 310
Chicago, IL 60654
Teléfono: 312-464-0716
www.lungevity.org
National Lung Cancer Partnership (Asociación Nacional contra el Cáncer de Pulmón)
222 N. Midvale Blvd., Ste. 6
Madison, WI 53705
Teléfono: 608-233-7905
www.NationalLungCancerPartnership.org
Vea todos los Recursos de información para los pacientes de Cancer.Net.
Last Updated: December 23, 2008
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