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Cáncer de pulmón
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11/08 Diagnóstico Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si se ha diseminado desde el pulmón. Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia o se necesita más información, el médico puede sugerir que se realicen otras pruebas que ayuden a formular un diagnóstico. Las pruebas por imágenes pueden utilizarse para descubrir si el cáncer ha hecho metástasis, pero nunca pueden usarse para diagnosticar el cáncer de pulmón. Sólo una biopsia puede definirlo. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de pulmón: Biopsia. Una biopsia es la única forma de realizar un diagnóstico de cáncer de pulmón. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Si hay presencia de células cancerosas, el patólogo determinará si el cáncer es de células pequeñas o NSCLC teniendo en cuenta el aspecto que presenten con el microscopio. A continuación se enumeran procedimientos comunes que los médicos utilizan para obtener tejidos para el diagnóstico y la determinación del estadio del cáncer de pulmón. Citología del esputo. Si existe sospecha de cáncer de pulmón, el médico puede pedirle a una persona que expulse flema con la tos para estudiarla bajo un microscopio. Un patólogo puede encontrar células cancerosas mezcladas en el moco. Broncoscopia. En este procedimiento, el médico pasa un tubo delgado y flexible con una luz en el extremo a través de la boca o la nariz, a lo largo de la tráquea y dentro de las vías respiratorias de los pulmones. Este procedimiento puede realizarlo un cirujano o neumólogo (médico especialista en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades pulmonares). El tubo permite que el médico vea el interior de los pulmones. Unos pequeños instrumentos dentro del tubo pueden extraer muestras de tejido o líquido, para que el patólogo pueda examinarlas. Los pacientes reciben anestesia leve (medicamento que los hace dormir) durante la broncoscopia. Aspiración con aguja. Después de anestesiar la piel, un radiólogo especialista, llamado radiólogo intervencionista, inserta una pequeña aguja en el tórax y la dirige directamente al tumor pulmonar. El médico utiliza la aguja para aspirar (succionar) una pequeña muestra de tejido para analizar. A menudo el radiólogo utiliza una tomografía de tórax o un aparato especial para radiografías llamado fluoroscopio para guiar la aguja. Biopsia de médula ósea. En los pacientes con cáncer pulmonar de células pequeñas, los médicos a veces utilizan anestesia local (para adormecer el área) y una aguja especial para extraer una parte diminuta de hueso (normalmente del hueso de la cadera) con el propósito de determinar si hay presencia de cáncer de células pequeñas en los huesos. Toracentesis. Luego de adormecer el área, se inserta una aguja a través de la pared del tórax en un espacio entre el pulmón y la pared torácica donde se puede acumular líquido. Se extrae el líquido, y luego el patólogo lo examina para detectar la presencia de células cancerosas. Toracotomía. Este procedimiento se lleva a cabo en un quirófano bajo anestesia general. Un cirujano realiza una incisión en el tórax, estudia el pulmón de forma directa y extrae muestras de tejido para analizarlas. La toracotomía es el procedimiento que los cirujanos realizan con mayor frecuencia para extirpar un tumor de pulmón en su totalidad. Toracoscopia. A través de un pequeño corte en la piel de la pared torácica, el cirujano puede insertar un instrumento especial y una pequeña cámara de video para examinar el interior del pulmón. Si bien los pacientes requieren anestesia general, el tiempo de recuperación puede ser menor debido al menor tamaño de las incisiones. Este procedimiento se conoce también como toracoscopia videoasistida (TVA). Mediastinoscopia. Un cirujano examina y toma una muestra de los ganglios linfáticos en el centro del tórax (debajo del esternón) realizando una pequeña incisión en la parte superior del esternón. Este procedimiento también requiere anestesia general y se lleva a cabo en un quirófano. Pruebas por imágenes Además de las biopsias y los procedimientos quirúrgicos, los estudios por imágenes son vitales para el cuidado de las personas con cáncer de pulmón. Sin embargo, ninguna prueba es perfecta, y ningún estudio por imágenes puede diagnosticar cáncer de pulmón. Sólo una biopsia puede definirlo. Las radiografías y tomografías de tórax se deben combinar con la historia clínica del paciente, un examen físico, análisis de sangre e información sobre la biopsia para tener la historia completa sobre cuándo comenzó el cáncer y si éste se diseminó o hacia adónde lo hizo. Tomografía computarizada (TC o CT o CAT, por sus siglas en inglés). Este estudio produce imágenes que permiten a los médicos ver el tamaño y la localización de los tumores de pulmón y/o las metástasis del cáncer pulmonar. Imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés). Este estudio también produce imágenes que permiten a los médicos ver el tamaño y la localización de los tumores de pulmón y/o las metástasis del cáncer pulmonar. Un estudio de imágenes por resonancia magnética (MRI) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para crear una imagen más clara. Una MRI es imprecisa cuando se la usa para tomar una imagen de una estructura que se mueve, como los pulmones, que se mueven con cada respiración de la persona. Por ese motivo, la MRI raramente se usa para estudiar los pulmones en sí. También se dispone de estudios que utilizan moléculas radiactivas, llamadas marcadores, que se inyectan en la sangre para mostrar la posible ubicación del cáncer. Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés). Un estudio de PET es una forma de crear imágenes de órganos y tejidos dentro del cuerpo. Una pequeña cantidad de sustancia radioactiva es inyectada en el cuerpo de un paciente y absorbida por los órganos y tejidos a ser estudiados. Esta sustancia emite energía que es detectada por un tomógrafo, el cual produce las imágenes. El especialista en medicina nuclear ayuda al médico a interpretar los estudios de PET. Centellograma óseo. Un centellograma óseo utiliza un marcador radioactivo para observar el interior de los huesos. El marcador se inyecta en la vena del paciente, y luego se acumula en zonas del hueso. Para la detección, se utiliza una cámara especial. Ante la cámara, las zonas óseas sanas aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las que produce el cáncer, aparecen de color oscuro. Los centellogramas óseos y los estudios de PET se suelen combinar con la información obtenida mediante tomografía computarizada, resonancia magnética, radiografías comunes y un examen físico. Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, lea el Cancer.Net: Pruebas y procedimientos. Determinación del origen del cáncer El cáncer de pulmón empieza en los pulmones. Muchos otros tipos de cáncer empiezan en otra parte del cuerpo y se diseminan hacia los pulmones cuando hacen metástasis. Por ejemplo, el cáncer de mama que se disemina a los pulmones conserva su nombre de cáncer de mama. Por lo tanto, para los médicos es importante saber si un cáncer empezó en los pulmones o en otra parte del cuerpo. Para averiguar dónde se originó un cáncer, el médico tiene en cuenta los síntomas y la historia clínica del paciente, el examen físico, el aspecto del tumor en radiografías y estudios por imágenes y los factores de riesgo de desarrollar cáncer. Un patólogo puede realizar pruebas en la muestra de la biopsia para identificar el origen de un cáncer y el médico puede pedir más pruebas para descartar tipos específicos de cáncer. Si, después de estas consideraciones, el médico todavía no está seguro de dónde comenzó el cáncer, puede dar un diagnóstico de cáncer metastásico de un “tumor primario desconocido”. Casi todos los tratamientos para el cáncer de tumor primario desconocido metastásico descubierto en el tórax son los mismos que para el cáncer metastásico de pulmón. Para informarse más acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado. Last Updated: December 23, 2008 |