Oncologist-approved cancer information from the American Society of Clinical Oncology

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo

Después del tratamiento

Después de finalizado el tratamiento para el cáncer laríngeo o hipofaríngeo, consulte a su médico para elaborar el plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años.

Los pacientes deben realizarse exámenes médicos y odontológicos regulares de seguimiento para controlar que no haya signos de recurrencia, segundo cáncer primario (un cáncer en otro lugar del cuerpo) y para tratar cualquier efecto secundario tardío o a largo plazo derivado del tratamiento del cáncer.

Un protocolo común de seguimiento para los pacientes después de un tratamiento de cáncer laríngeo es realizar un control cada dos meses durante el primer año, cada cuatro meses durante el segundo año, cada seis meses durante el tercer año y, a partir de entonces, una vez al año. Los exámenes de diagnóstico se pueden repetir para detectar recurrencias o documentar la evolución del tratamiento en curso. Si se le administró radioterapia, el paciente debe someterse a controles de tiroides regularmente. Si la persona fuma aún, es importante que lo supervisen para detectar posibles cánceres secundarios de pulmón, esófago, y cabeza y cuello, aunque no tenga una recurrencia del cáncer inicial. La participación en estudios clínicos de prevención también puede ser una opción.

La rehabilitación es una parte importante del cuidado de seguimiento después de un tratamiento contra el cáncer de cabeza y cuello. Las personas pueden recibir fisioterapia para mantener el movimiento y la gama de movimientos, y terapia del habla para recuperar la capacidad, por ejemplo, de hablar y tragar. Se suele recomendar el cuidado emocional para tratar los síntomas y mantener la nutrición durante el tratamiento. Algunas personas quizás necesiten aprender nuevas maneras de comer o preparar alimentos.

Las personas pueden cambiar su aspecto, sentirse cansadas o no estar en condiciones de hablar o comer como solían hacerlo antes del tratamiento. Los pacientes que sufren una traqueotomía deben aprender a cuidar el estoma y mantenerlo limpio. Algunas personas se deprimen. El equipo de cuidados médicos puede ayudar a las personas a adaptarse y a relacionarlas con los servicios de apoyo físico y emocional.

A veces la rehabilitación requiere que se desarrolle una nueva voz. Después de una laringectomía total, algunos pueden aprender a utilizar el esófago para producir sonido; este proceso se conoce como habla esofágica. Otros utilizan un dispositivo electrónico a batería llamado electrolaringe que produce vibración que se transmite a través de los tejidos del cuello o se envía a la boca a través de un tubo plástico para la producción del habla. Un tercer método de rehabilitación de la voz, denominado voz traqueoesofágica (TE), se utiliza con muchas personas que han sufrido una laringectomía. El habla con voz traqueoesofágica es similar al habla laríngea normal porque utiliza aire de los pulmones para impulsar la producción del habla, de la misma forma que antes de la laringectomía. Una pequeña prótesis desmontable (dispositivo artificial) ubicada dentro del estoma permite que el aire de los pulmones ingrese en el esófago para producir sonidos. Luego, el sonido pasa a la boca para hablar.

Cuando el tratamiento del cáncer altera la deglución, a menudo se pueden diseñar planes de ejercicio para fortalecer y mantener la capacidad de comer y tragar. Es importante que los patólogos del habla y otros integrantes del equipo de atención médica realicen una evaluación temprana de los pacientes para comenzar con programas específicos de tratamiento y evitar problemas posteriores. Los pacientes se deben reunir con todos los especialistas en rehabilitación antes de comenzar su tratamiento de cáncer de cabeza y cuello.

Se aconseja a las personas en recuperación de un cáncer laríngeo o hipofaríngeo que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, mantener una alimentación equilibrada y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Consulte a su médico a fin de elaborar el mejor plan para sus necesidades. El ejercicio moderado puede ayudarlo a recobrar sus fuerzas y energía. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre Vivir bien después del cáncer.

Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Parte IV: Términos de Cáncer a Conocer: Después del Tratamiento.



Last Updated: February 10, 2009

< Previous | Next >