Oncologist-approved cancer information from the American Society of Clinical Oncology

Cáncer pancreático

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 12/07

Diagnóstico

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si ha invadido otros órganos. Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo del cáncer pancreático.Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y estado médico
  • Tipo de cáncer
  • Gravedad de los síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Si un médico sospecha que un paciente tiene cáncer de páncreas, primero preguntará sobre los antecedentes médicos y examinará a la persona para determinar si hay signos de la enfermedad. Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer pancreático:

Examen físico. El médico examina la piel y los ojos para ver si están amarillos, lo cual es un signo de ictericia. La ictericia puede ser el resultado de un tumor en la cabeza del páncreas que obstruye el flujo normal de la bilis (una sustancia producida en el hígado) hacia el intestino delgado. El médico también palpa el abdomen para comprobar si el cáncer produjo algún cambio. Sin embargo, dado que el páncreas está detrás de la parte superior del abdomen, con frecuencia no es palpable. Eso significa que el médico no puede palparlo. La presencia de ascitis (la acumulación anormal de líquido en el abdomen), puede ser otro síntoma del cáncer.

Pruebas de laboratorio. El médico puede extraer muestras de sangre para controlar los niveles anormales de bilirrubina y otras sustancias. La bilirrubina es una sustancia química que puede alcanzar niveles altos en las personas con cáncer de páncreas debido a la obstrucción del conducto colédoco por un tumor. Existen muchas otras causas que explican la presencia elevada de bilirrubina, como la hepatitis, los cálculos biliares o la mononucleosis. La CA 19-9 es un marcador tumoral (sustancias del organismo que alcanzan niveles más elevados ante la presencia de un cáncer) que puede medirse en la sangre y que con frecuencia se encuentra en concentraciones elevadas en las personas con cáncer pancreático. La prueba con CA 19-9 elevado no debe usarse por sí sola para realizar el diagnóstico de cáncer de páncreas ya que puede estar elevado también en afecciones que no tienen origen canceroso (como pancreatitis, cirrosis hepática y obstrucción del conducto biliar común).

Los procedimientos por imágenes permiten que los médicos determinen la ubicación del cáncer y si se ha diseminado del páncreas a otras partes del cuerpo. Sin embargo, el tumor pancreático a menudo no se desarrolla como una sola masa tumoral grande y, por lo tanto, puede resultar difícil visualizarlo en las imágenes.

Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por su sigla en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. Generalmente, se inyecta un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para obtener mejores detalles.

Tomografía por emisión de positrones (PET, por su sigla en inglés). En un estudio de PET, se inyectan moléculas de azúcar radioactivo en el torrente sanguíneo. Las células cancerosas absorben el azúcar con más rapidez que las células sanas, de forma tal que se iluminan en el estudio de PET. Los estudios de PET se utilizan con frecuencia para complementar la información obtenida a través del estudio por CT, las resonancias magnéticas (MRI, véase abajo) y el examen físico. A veces, la TC y la PET pueden realizarse una después de la otra y se aplica una técnica de fusión de imágenes (llamado estudio de fusión PET/TC). Si bien se utilizan comúnmente en otros tipos de cáncer, los estudios de PET no son habituales para el diagnóstico y control de los pacientes con cáncer de páncreas.

Imágenes por resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Un estudio de imágenes por resonancia magnética (MRI) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Las MRI se usan en situaciones especiales cuando no se puede realizar el estudio por tomografía computarizada por algún motivo o cuando no proporciona resultados definitivos.

Ultrasonido. El ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. El tumor genera ecos diferentes de las ondas de sonido que el tejido normal, de manera que cuando las ondas rebotan en la computadora y se transforman en imágenes, el médico puede localizar masas dentro del cuerpo. Existen dos tipos de dispositivos de ultrasonido: transabdominal y endoscópico.

  • El médico coloca el dispositivo de ultrasonido transabdominal sobre el abdomen y lo mueve lentamente para producir una imagen del páncreas y las estructuras circundantes.

  • El dispositivo de ultrasonido endoscópico (USE) consta de un tubo delgado, iluminado que se introduce a través de la boca y el estómago del paciente hacia el intestino delgado con el objeto de obtener una imagen del páncreas. Este procedimiento es altamente especializado y requiere de la presencia del gastroenterólogo (el médico que se especializa en las funciones y trastornos del tracto gastrointestinal, que incluye estómago, intestinos y órganos asociados) que posee capacitación específica en esta área. Generalmente se aplican sedantes al paciente para que duerma durante todo el procedimiento.

Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (Endoscopic retrograde cholangiopancreatography, ERCP). En este procedimiento, realizado por un gastroenterólogo, se inserta un endoscopio (un tubo delgado e iluminado) en el intestino delgado a través de la boca y el estómago. Se pasa un tubo pequeño o catéter a través del endoscopio y hasta el interior de los conductos biliares y pancreáticos. Se inyecta tinción en los conductos y el médico luego toma radiografías que pueden mostrar si un conducto está comprimido o se ha estrechado. Con frecuencia, durante la ERCP puede colocarse una endoprótesis o “stent” de plástico o metal en el conducto colédoco obstruido para aliviar la ictericia. Durante este procedimiento pueden obtenerse cepillados que ayudan a confirmar el diagnóstico de cáncer. El paciente se halla levemente sedado para realizar este procedimiento.

Colangiografía percutánea transhepática (Percutaneous transhepatic cholangiography, PTC). Para realizar este procedimiento se inserta una aguja delgada a través de la piel y hacia el hígado. A través de esta aguja se inyecta una tinción para que los conductos biliares se vean en las radiografías. Al examinar esas radiografías, el médico puede decir si los conductos biliares están obstruidos.

Biopsia. La biopsia es la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen en un microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero sólo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Una de las técnicas para obtener tejido del páncreas es la aspiración con una aguja delgada. Para ello se inserta una aguja en el páncreas y se aspiran (succionan) las células. Para ayudar a guiar la aguja se utiliza una TC guiada por ultrasonido o una radiografía. Otras maneras de obtener una muestra de tejido pancreático incluyen la utilización de ERCP, EUS o cirugía. Si el cáncer se ha diseminado hacia otros órganos, puede obtenerse una biopsia de alguno de estos otros sitios (como el hígado). La biopsia quirúrgica se lleva a cabo mediante incisión abdominal o abordaje laparoscópico a fin de realizar aberturas para la cámara y los instrumentos quirúrgicos.

Cuando se les realiza una biopsia quirúrgica u otros tipos de biopsias, algunos pacientes deciden congelar parte del excedente de la muestra obtenida y enviarla a laboratorios independientes para que se elaboren, a partir de esa muestra, el perfil genético y el perfil molecular. Este proceso puede ayudar a predecir a cuáles tratamientos específicos puede reaccionar positivamente el paciente. Los estudios controlados no han podido proporcionar una confirmación científica absoluta para esta forma de utilización de biomuestras. Sin embargo, con el aumento de fármacos nuevos llamados agentes dirigidos, ésta es un área de interés creciente y de atención científica. Es importante señalar que muchos seguros médicos aún no reembolsan este tipo de exámenes.

Para informarse más acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado.

Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, lea Cancer.Net: Pruebas y procedimientos.



Last Updated: April 02, 2008

< Previous | Next >