Oncologist-approved cancer information from the American Society of Clinical Oncology

Leucemia: Leucemia linfocítica aguda (ALL) en adultos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 7/09

Tratamiento

El tratamiento de la ALL depende de su clasificación y del estado de salud general del paciente. En muchos casos, un equipo de médicos trabaja con el paciente para determinar el mejor plan de tratamiento.

Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Se aconseja también a los pacientes que consideren participar en estudios clínicos como una opción de tratamiento cuando tomen las decisiones sobre los planes de tratamiento. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, visite la sección sobre Estudios Clínicos.

A continuación se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para ALL.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. El profesional que administra este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Algunos niños quizás reciban la quimioterapia en el consultorio del médico; otros posiblemente se traten en el hospital. Un régimen (plan) de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos administrados en un plazo determinado.

Los pacientes con ALL reciben diferentes medicamentos durante todo el período de tratamiento; algunos de éstos se suministran en pastilla (por vía oral) mientras que otros se inyectan en una vena (por vía intravenosa, IV). El paciente puede recibir quimioterapia durante diferentes estadios del tratamiento.

Inducción. Este estadio se refiere al curso inicial del tratamiento administrado durante las primeras tres a cuatro semanas. Está diseñado para destruir la mayoría de las células de leucemia detectables, eliminar los síntomas de la enfermedad y restaurar los valores de un hemograma normal. El objetivo de la terapia de inducción es una remisión completa (CR, por su sigla en inglés); esto significa que los hemogramas volvieron a la normalidad, es decir, que no se observa leucemia cuando se examina una muestra de médula con microscopio, y que desaparecieron los signos y los síntomas relacionados con la ALL. Se logra una CR en más del 95% de los niños y del 75% al 80% de los adultos con ALL. Sin embargo, se sabe que pequeñas cantidades de leucemia persisten; por eso, es necesario administrar tratamiento adicional para evitar que la ALL vuelva a aparecer.

Tratamiento de consolidación. Este estadio de la terapia se refiere al uso de diferentes medicamentos suministrados en dosis similares a las dosis altas utilizadas para lograr la remisión. Según el subtipo de la ALL, el médico puede recomendar varios programas de tratamiento de consolidación.

Tratamiento de mantenimiento. Este estadio de la terapia se refiere al tratamiento aplicado tanto por vía oral como por vía intravenosa durante más de dos a tres años para impedir que la ALL reaparezca. Estos medicamentos se suelen suministrar en dosis bajas y tienen menos efectos secundarios.

Quimioterapia de reinducción. Este estadio de la terapia se utiliza para tratar la ALL si ha reaparecido después del tratamiento.

Profilaxis del sistema nervioso central(tratamiento preventivo). Este tratamiento implica el uso de medicamentos, suministrados directamente en el líquido cefalorraquídeo a través de la punción espinal y/o a través de una vena, para prevenir que la leucemia se disemine desde la sangre al cerebro o la columna vertebral. Este tratamiento se suele aplicar a la cabeza, en combinación con radioterapia (vea a continuación).

Efectos secundarios de la quimioterapia y del tratamiento de apoyo

La terapia de inducción habitualmente se inicia en el hospital y suele requerir una hospitalización de tres a cuatro semanas. Sin embargo, según las circunstancias, muchos pacientes pueden retirarse del hospital y reciben una cuidadosa supervisión como pacientes ambulatorios. La hospitalización a veces es necesaria para la administración del tratamiento de consolidación, pero, en general, los pacientes reciben tratamiento como pacientes ambulatorios de ahí en más. El tratamiento de mantenimiento rara vez requiere hospitalización; muchos pacientes con ALL pueden regresar a la escuela o al trabajo mientras reciben el tratamiento de mantenimiento.

Dado que la quimioterapia ataca rápidamente dividiendo las células, entre las que se incluyen aquéllas en los tejidos normales como el cabello, el revestimiento de la boca, los intestinos y la médula ósea, los pacientes que reciben quimioterapia pueden perder el cabello, desarrollar llagas bucales o tener náuseas y vómitos. Debido a los cambios en los hemogramas, la mayoría de los pacientes requieren transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas en algún momento durante el tratamiento. También suele ser necesario el tratamiento con antibióticos para prevenir o tratar la infección. La quimioterapia puede disminuir la resistencia del cuerpo a las infecciones ya que reduce la cantidad de neutrófilos; llevar a un aumento de hematomas y sangrado debido a la disminución en la cantidad de plaquetas y otras alteraciones en la coagulación de la sangre; y causar fatiga al disminuir la cantidad de glóbulos rojos que son los que transportan el oxígeno. La quimioterapia puede afectar la fertilidad (la capacidad para concebir o para mantener un embarazo) y aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer secundario.

Obtenga más información acerca de la quimioterapia (en inglés) y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, qué objetivo tienen y cuáles son los posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés).

Terapia dirigida

Como complemento de la quimioterapia estándar, en ocasiones se recomienda la terapia dirigida que apunta a aquellos genes y proteínas defectuosos que contribuyen al crecimiento y desarrollo del cáncer, especialmente en el caso de ALL positiva para cromosoma Filadelfia (ALL Ph+). Tales medicamentos incluyen imatinib (Gleevec), dasatinib (Sprycel) y nilotinib (Tasigna) para el tratamiento de ALL positiva para cromosoma Filadelfia y nelarabina (Arranon) para el tratamiento de ALL de células T. Conozca más sobre tratamientos dirigidos.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radiooncólogo. En relación al ALL, la radioterapia en el cerebro a veces se utiliza para matar las células cancerosas alrededor del cerebro y la columna vertebral.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento.

Conozca más sobre radioterapia (en inglés).

Trasplante de médula ósea/células madre

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea enferma se reemplaza con células altamente especializadas llamadas células madre hematopoyéticas. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en la sangre en circulación como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más comúnmente como trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre sanguíneas y no el tejido de la médula ósea.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alotrasplante (o trasplante alogénico, ALLO) y trasplante autólogo (AUTO).Sin embargo, los trasplantes autólogos generalmente no se usan para tratar la ALL.

En un alotrasplante, las células madre se recolectan del donante cuyo tejido tenga el mayor grado de compatibilidad posible con el del paciente a nivel genético; esta prueba se llama clasificación del antígeno leucocitario humano (HLA, por su sigla en inglés). En la mayoría de los casos, el hermano o la hermana del paciente puede ser el donante, aunque también pueden serlo los donantes sin parentesco. Millones de personas en todo el mundo se presentan voluntariamente para donar células madre para aquellos pacientes que no tienen compatibilidad de estas células en sus familiares. Su equipo de atención médica buscará un donante compatible en un registro computarizado.Además, se pueden utilizar las células madre que provengan de la sangre del cordón umbilical si los familiares donantes no están disponibles.

En el trasplante autólogo, se usan las propias células madre del paciente. Las células madre se obtienen del paciente cuando él o ella están en remisión del tratamiento previo. Las células madres se congelan hasta que se necesiten, después de finalizar el tratamiento de dosis altas (explicado a continuación). Los trasplantes autólogos normalmente no se usan para tratar la ALL.

En ambos tipos, el objetivo del trasplante es destruir células cancerosas en la médula, sangre y otras partes del cuerpo y poner células madre sanguíneas de reemplazo para crear una médula ósea sana. En la mayoría de los transplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia o radioterapia para destruir la mayor cantidad de células cancerígenas posible. Esto también destruye el tejido de la médula ósea del paciente y deprime el sistema inmunológico del paciente para que el cuerpo no rechace las células del donante durante el alotrasplante. Después de administrar el tratamiento de dosis alta, las células madre sanguíneas se infunden en la vena del paciente para reemplazar la médula ósea y restaurar hemogramas normales de las células del donante. En ocasiones, los alotrasplantes también se pueden realizar luego de suministrar dosis bajas de quimioterapia y/o radioterapia, que aún son suficientes para deprimir el sistema inmunológico y permitir el crecimiento de las células del donante. (Estos trasplantes, a veces conocidos como "mini trasplantes” o “trasplantes de intensidad reducida”, tienen menos efectos secundarios inmediatos, lo que permite que el procedimiento se use en pacientes de edad más avanzada).

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de cualquier otro tratamiento previo, la edad y el estado de salud general del paciente.

Tanto para los alotrasplantes como para los autotrasplantes, las células de reemplazo se implantan (comienzan a producir células sanguíneas nuevas) y se convierten en tejido sano, productor de sangre en 10 días a tres semanas. La destrucción de la propia médula del paciente disminuye las defensas naturales del cuerpo, hecho que expone temporalmente al paciente a un riesgo más alto de contraer infecciones. Hasta que el sistema inmunológico del paciente regrese a la normalidad, los pacientes pueden necesitar antibióticos y transfusiones de sangre.

En un alotrasplante, otro riesgo mayor es que las células del donante reconozcan los tejidos del paciente como extraños y causen la enfermedad injerto contra huésped (GVHD, por su sigla en inglés) en consecuencia. La GVHD puede ser una complicación grave de los trasplantes alogénicos y puede ser fatal. Otros efectos secundarios pueden incluir problemas hepáticos, diarrea, infecciones y erupciones cutáneas. Sin embargo, la GVHD también puede resultar beneficiosa, ya que las células del donante pueden reconocer las células cancerosas como extrañas y destruirlas, lo que hace que el alotrasplante generalmente sea tan exitoso a largo plazo. El riesgo de la GVHD se puede reducir con la compatibilidad exacta del tipo de HLA y el uso de medicamentos preventivos.

Obtenga más información acerca del trasplante de médula ósea y de células madre (en inglés).

ALL refractaria/recurrente

La ALL refractaria se presenta cuando no se logra una remisión completa debido a que los medicamentos no lograron eliminar suficientes células de leucemia. Es posible que se les ofrezcan medicamentos nuevos, sujetos a evaluación en estudios clínicos, a los pacientes que tienen la enfermedad refractaria o autotransplantes.

Si la enfermedad entra en remisión pero reaparece, se la conoce como ALL recurrente. El tratamiento para la recurrencia depende de la duración de la remisión. Si una recurrencia se presenta después de una remisión prolongada, es posible que la leucemia responda nuevamente al tratamiento original. Si la remisión fue breve, se utilizan otros medicamentos, que a menudo son fármacos nuevos que están en fase de evaluación en estudios clínicos. Con frecuencia, se les ofrecen alotransplantes a los pacientes con leucemia que ha reaparecido.

Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados durante el tratamiento del cáncer.



Last Updated: September 30, 2009

< Previous | Next >