Leucemia: Leucemia mieloide aguda (AML) en adultos
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7/09 Subtipos Hay una gran variedad de subtipos de AML. Aunque todos los subtipos ocasionan la disminución de los valores de un hemograma normal, los diferentes tipos de AML se asocian con síntomas y problemas específicos, y tienen resultados muy diferentes tras el tratamiento. Morfología En primera instancia, la AML se define de acuerdo con su morfología (la apariencia de las células cancerosas en la observación con microscopio). La clasificación de la AML recibe su nombre de acuerdo con el tipo de glóbulos blancos inmaduros normales que se parece en mayor detalle. La mayoría de los pacientes con AML se clasifican como si tuvieran leucemia mieloblástica, que significa que el cáncer está en las células que normalmente producen neutrófilos. Otros pacientes tienen un tipo de AML que se denomina monocítica. En la leucemia monocítica, las células se parecen a otros glóbulos blancos llamados monocitos. Pueden presentarse combinaciones de leucemia mieloblástica y monocítica. A veces, la AML parece provenir de las células que producen glóbulos rojos (eritroidea) o de las plaquetas (megacariocítica). La leucemia promielocítica (APL, por su sigla en inglés) es un subtipo de AML único, en el que la célula cancerosa deja de madurar cuando se encuentra en una etapa llamada promielocito o progranulocito. La citometría de flujo es una prueba que puede detectar la presencia de proteínas específicas en la superficie de las células anormales y, en ocasiones, es útil para encontrar la diferencia entre los subtipos. El sistema de clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye:
La clasificación franco-américo-británica (FAB, por su sigla en inglés) es un sistema más antiguo para describir la morfología de la AML, pero todavía se utiliza comúnmente y aparece a continuación como referencia. M0: Mieloblástica sin diferenciación M1: Mieloblástica sin maduración M2: Mieloblástica con maduración M3: Promielocítica M4: Mielomonocítica M5a: Monocítica sin diferenciación (monoblástica) M5b: Monocítica con diferenciación M6: Eritroleucémica M7: Megacariocítica Citogenética La AML también se clasifica de acuerdo con los cambios citogenéticos (en los cromosomas) que se producen en las células de la leucemia. A veces, el médico puede descubrir estos cambios visualmente al examinar con microscopio los cromosomas en células que se dividen, mientras que otros cambios pueden detectarse solamente con pruebas moleculares complejas, capaces de identificar cambios muy pequeños en el ADN. Ciertos cambios cromosómicos están íntimamente vinculados a subtipos morfológicos específicos de la AML. Más importante es que, en muchos casos, los cambios cromosómicos predicen con gran precisión los resultados del tratamiento y, a menudo, influyen en la elección entre diferentes métodos de tratamiento. Comúnmente, estos cambios se agrupan de acuerdo con la probabilidad que tiene el subtipo de responder al tratamiento. (Nota: todos los cromosomas se numeran del uno al 22; los cromosomas sexuales se denominan “X” e “Y”. Las letras “p” y “q” se refieren a los “brazos” o las áreas específicas del cromosoma). Algunos de los cambios cromosómicos más frecuentes se agrupan de la siguiente manera: Favorables. Los cambios cromosómicos asociados con un resultado satisfactorio después del tratamiento incluyen anormalidades en el cromosoma 16 en las bandas p13 y q22, una traslocación (intercambio de material genético) entre los cromosomas 8 y 21, y una traslocación entre los cromosomas 15 y 17 (que se hallan en la leucemia rogranulocítica). Intermedios. Entre los hallazgos que sugieren un pronóstico menos favorable se incluyen los cromosomas normales (en los que no se detectan anormalidades) y una traslocación entre los cromosomas 9 y 11. Desfavorables. Algunos ejemplos de cambios cromosómicos que predicen resultados desfavorables y bajas tasas de cura son copias adicionales de los cromosomas 8 ó 13, eliminación parcial o total de los cromosomas 5 ó 7, anomalías complejas que comprometen a muchos cromosomas y anomalías en la banda q26 del cromosoma 3. En general, los cambios más favorables se dan en los pacientes de menos edad, mientras que los desfavorables son más frecuentes en pacientes mayores de 60 años. Para cada uno de estos grupos, la forma en que el cáncer responde al tratamiento sigue siendo un factor importante, y las tasas promedio esperadas de tratamiento satisfactorio contra la AML varían del 50% al 60% en el grupo con cambios favorables hasta menos del 10% en el grupo con cambios desfavorables. Otros factores, incluidos la edad del paciente y el nivel del recuento de glóbulos blancos, también influyen en la respuesta al tratamiento. No se puede predecir con precisión qué probabilidad tiene una sola persona con AML de que el tratamiento sea satisfactorio. Recurrente. La AML recurrente es cáncer que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Last Updated: September 30, 2009 |