Leucemia linfoblástica aguda (ALL) infantil
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8/08 Tratamiento Los siguientes términos se utilizan para describir el estado de la enfermedad en niños con ALL: ALL no tratada. El niño aún no ha recibido tratamiento. ALL en remisión. Hay niveles normales de glóbulos blancos y otras células sanguíneas después del tratamiento. Los exámenes físicos, los recuentos sanguíneos y la aspiración de médula ósea no muestran leucemia detectable. La remisión es la ausencia de signos o síntomas de leucemia. ALL recurrente. ALL recurrente es aquél que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. La leucemia puede reaparecer en la médula ósea, el líquido cefalorraquídeo, los testículos (varones) o, con menos frecuencia, en otras partes del cuerpo. ALL refractaria. La leucemia no entró en remisión, pese al tratamiento de inducción de la remisión (ver más abajo). Panorama general del tratamiento Los estudios clínicos son la norma de atención para el tratamiento de los niños con cáncer. De hecho, más del 60% de los niños con cáncer reciben tratamiento como parte de un estudio clínico. Los estudios clínicos son estudios de investigación que comparan tratamientos estándar (los mejores tratamientos disponibles) con tratamientos más recientes que podrían ser más efectivos. El cáncer en los niños es poco frecuente, de modo que puede resultar difícil para los médicos planificar tratamientos, a menos que sepan cuál fue el más eficaz en otros niños. La investigación de nuevos tratamientos implica el monitoreo minucioso mediante el uso de métodos científicos y el seguimiento cuidadoso de todos los participantes para evaluar la evolución. Para beneficiarse de estos tratamientos más nuevos, todos los niños con cáncer deberían recibir tratamiento en un centro oncológico especializado. Los médicos de estos centros poseen vasta experiencia en el tratamiento de niños con cáncer y tienen acceso a las últimas investigaciones. En muchos casos, un equipo de médicos se hace cargo del tratamiento de un niño con cáncer. Los centros oncológicos pediátricos a menudo cuentan con servicios adicionales de apoyo para los niños y sus familias, como nutricionistas, trabajadores sociales y consejeros. También pueden ofrecer actividades especiales para los niños con cáncer. Se usan tres tipos de tratamientos para los niños con ALL: quimioterapia, radioterapia y trasplante de células madre/de médula ósea. En algunos casos, estos tratamientos se usan en combinación. A continuación se describen cada una de las opciones de tratamiento. Quimioterapia La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia es el tratamiento primario para la ALL, y en ella se usan diversos fármacos. La quimioterapia puede administrarse por vía oral o inyectarse en una vena o un músculo o en el líquido cefalorraquídeo. La quimioterapia por lo general se lleva a cabo en cuatro fases: La terapia de inducción a la remisión consiste en quimioterapia para matar todas las células cancerosas posibles para lograr que el cáncer entre en remisión. La terapia dirigida al sistema nervioso central mata las células cancerosas del sistema nervioso central e impide la diseminación del cáncer hacia el líquido cefalorraquídeo. El tratamiento de consolidación comienza cuando el cáncer del niño entra en remisión. Para matar la mayoría de las células cancerosas remanentes, se usan dosis más altas de quimioterapia o agentes no utilizados durante el tratamiento anterior. El tratamiento de continuación o mantenimiento dura dos o tres años y su objetivo es eliminar la leucemia residual. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, inapetencia, daño en los huesos y las articulaciones y diarrea. Con menos frecuencia, la quimioterapia puede causar problemas de aprendizaje y disfunción hepática. Estos efectos secundarios suelen desaparecer cuando finaliza el tratamiento. La gravedad de los efectos secundarios depende del tipo y la cantidad de medicamento que se administra, así como de la cantidad de tiempo que el niño lo recibe. El grado en que los niños sufren los efectos secundarios también puede estar influenciado por otros factores, entre ellos, diferencias genéticas en el metabolismo de los medicamentos, la edad del niño o adolescente al momento del diagnóstico y el estado general de salud y bienestar del paciente. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre sus medicamentos recetados a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas. Radioterapia La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. La radioterapia para la ALL generalmente se usa sólo cuando el cáncer se ha diseminado al cerebro, el líquido cefalorraquídeo o a los testículos, o en enfermedad de alto riesgo para ayudar a prevenir la diseminación de la leucemia al líquido cefalorraquídeo. La radioterapia se utiliza con más frecuencia para pacientes con leucemia de células T. Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento. Sin embargo, es posible que existan efectos secundarios a largo plazo por la radioterapia en el cerebro y el cuerpo, entre ellos, problemas de aprendizaje y riesgo de desarrollar un tumor cerebral (ver Después del tratamiento). Trasplante de células madre/trasplante de médula ósea El trasplante de células madre casi siempre se usa como tratamiento de ALL después de que el niño ha tenido una segunda, tercera o cuarta remisión. Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea enferma se reemplaza con células altamente especializadas llamadas células madre hematopoyéticas. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en la sangre en circulación como en la médula ósea. Hoy en día, este procedimiento se llama más frecuentemente trasplante de células madre en lugar de llamarse trasplante de médula ósea porque lo que se trasplanta son las células madre sanguíneas y no el tejido de la médula ósea. Existen dos tipos de trasplante de células madre dependiendo del origen del reemplazo de la célula madre sanguínea: alotrasplante (ALLO) y trasplante autólogo (AUTO). En un alotrasplante, las células madre se recolectan del donante cuyo tejido cuyo tejido tenga el mayor grado de compatibilidad posible con el del paciente a nivel genético; esta prueba se llama clasificación del antígeno leucocitario humano (HLA, por su sigla en inglés). En la mayoría de los casos, el hermano o la hermana del paciente puede ser el donante, aunque también pueden serlo los donantes sin parentesco. Millones de personas en todo el mundo han se presentan voluntariamente para donar células madre, para aquellos pacientes que no tienen compatibilidad de estas células en sus familiares. La compatibilidad se puede lograr mediante una búsqueda en el registro de la computadora. Además, se pueden utilizar las células madre que provengan de la sangre del cordón umbilical si los familiares donantes no están disponibles. En el trasplante AUTO se usan las propias células madre del paciente. Las células madre se obtienen del paciente cuando él o ella están en remisión del tratamiento previo. Las células madres se congelan hasta que se necesiten, generalmente después de finalizar el tratamiento de dosis altas (explicado a continuación). En ambos tipos, el objetivo del trasplante es destruir células cancerígenas en la médula, sangre y otras partes del cuerpo y poner células madre sanguíneas de reemplazo para crear una médula ósea sana. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad de células cancerígenas posible. Esto también destruye el tejido de la médula ósea y suprime el sistema inmunológico del paciente. Después de administrar el tratamiento de dosis alta, las células madre sanguíneas se infunden en la vena del paciente para reemplazar la médula ósea y restaurar hemogramas normales de las células del donante. En ocasiones, los alotransplantes también se pueden realizar luego de suministrar dosis bajas de quimioterapia y/o radioterapia, que aún son suficientes para suprimir el sistema inmunológico y permitir el crecimiento de las células del donante. (Estos transplantes, a veces conocidos como "mini transplantes” o “transplantes de intensidad reducida”, tienen menos efectos secundarios inmediatos, lo que permite que el procedimiento se use en pacientes de edad más avanzada.) Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de cualquier otro tratamiento previo, la edad y el estado de salud general del paciente. Tanto para los tipos de alotransplantes como para los de autotransplantes, las células de reemplazo se implantan (comienzan a producir células sanguíneas nuevas) y en diez días o tres semanas se convierten en tejido sano, productor de sangre. La destrucción de la propia médula del paciente disminuye las defensas naturales del cuerpo, hecho que expone temporalmente al paciente a un riesgo más alto de contraer infecciones. Hasta que el sistema inmunológico del paciente regrese a la normalidad, los pacientes pueden necesitar antibióticos y transfusiones de sangre. En un alotransplante, otro riesgo mayor es que las células del reconozcan los tejidos del paciente como extraños y causen la enfermedad injerto contra huésped (GVHD, por su sigla en inglés) en consecuencia. La GVHD puede ser una complicación grave de los trasplantes alogénicos y puede ser fatal. Otros efectos secundarios pueden incluir problemas hepáticos, diarrea, infecciones y erupciones cutáneas. Sin embargo, la GVHD también puede resultar beneficiosa, ya que las células del donante pueden reconocer las células cancerosas como extrañas y destruirlas, lo que hace que el alotransplante generalmente sea tan exitoso a largo plazo. El riesgo de la GVHD se puede reducir con la compatibilidad del tipo de HLA y el uso de medicamentos preventivos. En el trasplante AUTO hay poco riesgo de GVHD porque las células madre de reemplazo son las células del propio paciente. Sin embargo, en el trasplante autólogo existe el riesgo de que algunas de las células que se devuelven al paciente aún sean cancerosas. Obtenga más información en la serie El recurso de la Cancer.Net, Qué es el trasplante de médula ósea y de células madre. ALL recurrente El tratamiento para la ALL recurrente depende de muchos factores, entre ellos, el tipo de tratamiento el niño recibió en un principio, el tiempo transcurrido entre el diagnóstico inicial y la recurrencia y si se encuentran células leucémicas en la médula ósea, el LCR, los testículos o en una combinación de estos sitios al momento de la recurrencia. Los médicos planificarán el tratamiento en función de las circunstancias particulares de cada niño; al igual que para los pacientes con diagnóstico reciente, los estudios clínicos suelen ofrecer la mejor probabilidad de cura. Para obtener información acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Durante el tratamiento. Last Updated: December 23, 2008 |