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Leucemia mieloide aguda (AML) infantil
Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net,
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Panorama general
La leucemia mieloide aguda (AML, por su sigla en inglés) es un tipo de cáncer de tejido hematopoyético (formador de sangre), dentro de la médula ósea. También se la denomina leucemia no linfocítica aguda o leucemia mielógena aguda. La AML es el segundo tipo más frecuente de leucemia en niños, después de la leucemia linfoblástica aguda (ALL, por su sigla en inglés).
La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra dentro de los huesos y es la fuente de sangre de una persona. Las células sanguíneas inmaduras normales se denominan blastocitos. Al madurar, los blastocitos se convierten en uno de tres tipos de células sanguíneas:
- Glóbulos blancos, que combaten las infecciones del cuerpo
- Glóbulos rojos, que transportan oxígeno y otros nutrientes por todo el cuerpo
- Plaquetas, que ayudan a que la sangre se coagule
En la AML, la médula ósea produce equivocadamente grandes cantidades de células cancerosas anormales, también llamadas blastocitos o mieloblastos porque se parecen a los blastocitos inmaduros normales. En lugar de convertirse en los tres tipos de células sanguíneas maduras normales, las células cancerosas se multiplican rápida y descontroladamente, son incapaces de madurar y funcionar según lo previsto y no mueren fácilmente. Con el tiempo, estos mieloblastos llenan la médula ósea, impiden la producción de células normales y luego se acumulan en el torrente sanguíneo. También pueden invadir los ganglios linfáticos, el cerebro, la piel, el hígado, los riñones, los ovarios (en las niñas), los testículos (en los niños) y otros órganos. En ocasiones, las células de la AML forman una masa sólida, denominada cloroma.
Esta sección trata sobre AML que se desarrolla en niños, también llamada AML pediátrica. Para obtener más información sobre la AML en adultos, lea la Guía de la leucemia mieloide aguda (AML) de Cancer.Net.
Estadísticas
En 2008, aproximadamente 885 niños entre las edades de 0 y 19 en los Estados Unidos serán diagnosticados con AML. La AML es más frecuente durante los dos primeros años de vida y durante la adolescencia.
La tasa de supervivencia relativa a cinco años (porcentaje de pacientes que sobrevive al menos cinco años después de detectado el cáncer, excluidos aquéllos que mueren por otras enfermedades) de pacientes pediátricos con AML es más de un 50%.
Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estos cálculos estimados se basan en datos provenientes de miles de casos de este tipo de cáncer, pero el riesgo real de una persona específica puede variar. No es posible decirle a una persona cuánto tiempo vivirá con AML. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años (o a veces de un año), pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer.
Fuente: American Cancer Society
Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Términos de oncología básica.
Last Updated: April 21, 2008
Factores de riesgo
Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Existen factores de riesgo que pueden controlarse (como el tabaquismo) y otros que no (como la edad y los antecedentes familiares). Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores conocidos de riesgo.
Los médicos e investigadores aún no conocen las causas de la mayoría de los cánceres infantiles. Las pruebas sugieren que algunos casos de AML pueden ser el resultado de ciertos factores genéticos o exposiciones ambientales; por ejemplo, los niños con síndrome de Down tienen un riesgo mayor de desarrollar AML durante los tres primeros años de vida. Sin embargo, no se conocen bien cuáles son los motivos de este mayor riesgo.
La tasa más alta de AML se presenta en niños menores de dos años. La tasa de incidencia aumenta nuevamente en los últimos años de la niñez (durante la adolescencia) y continúa en aumento durante toda la adultez posterior.
Last Updated: April 21, 2008
Síntomas
Los niños con AML pueden tener los siguientes síntomas. A veces, los niños con AML no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, éstos pueden estar causados por otra afección que no es cáncer. Si le preocupa un síntoma de esta lista, hable con el médico de su hijo.
Los signos y síntomas tempranos de la AML pueden parecerse en gran medida a los de la gripe u otras enfermedades comunes de la infancia. La mayoría de los signos y síntomas de la AML son el resultado de una producción deficiente de células sanguíneas normales por parte de la médula ósea y la acumulación de células cancerosas de AML. A menudo se presentan uno o más de los siguientes síntomas:
- Fiebre
- Escalofríos
- Dolor de huesos y articulaciones
- Ganglios linfáticos inflamados
- Hemorragias y aparición de hematomas frecuentes
- Palidez
- Fatiga
Last Updated: April 21, 2008
Diagnóstico
Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar la leucemia. Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. Es posible que el médico de su hijo evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
- Edad y estado médico
- Tipo de cáncer
- Gravedad de los síntomas
- Resultados de pruebas anteriores
Cuando un niño presenta signos y síntomas de leucemia, el médico preguntará acerca de los antecedentes médicos del niño y le realizará un examen físico. Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar AML:
Análisis de sangre. Se extraerá una muestra de sangre para realizar análisis. Se realizará un hemograma completo (CBC, por su sigla en inglés) y tipo de células (recuento diferencial) para contar la cantidad de cada tipo de células sanguíneas con el microscopio y para determinar si parecen anormales.
Aspiración y biopsia de médula ósea. Si el análisis de sangre muestra recuentos sanguíneos anormales, se realiza una aspiración de médula ósea. Para esta prueba, después de la sedación, se adormece la piel del niño con anestesia local y se inserta una aguja en un hueso de la cadera hasta llegar a la parte esponjosa del centro del hueso, la médula ósea. Se extrae una pequeña cantidad de médula ósea, que se examina con un microscopio. Esto se llama aspiración. El médico de su hijo también puede utilizar una aguja hueca en el mismo lugar para extraer una porción sólida de médula ósea. Esto se llama biopsia. Esto ayudará al médico a determinar la presencia y el tipo de leucemia.
Citometría de flujo e inmunocitoquímica. La citometría de flujo y la inmunocitoquímica son pruebas especiales de laboratorio que se utilizan para determinar el subtipo exacto de AML (consulte Subtipos). La citometría de flujo consiste en extraer las células de interés y tratarlas con un anticuerpo marcado con un tinte fluorescente que se adhiere al ADN. Luego se pasan las células frente a un haz de láser, que permite a una computadora especial medir su nivel de ADN. La presencia de cantidades de ADN más elevadas que lo normal puede indicar cáncer. Durante una prueba de inmunocitoquímica, se pueden utilizar anticuerpos fluorescentes o tinción con inmunoperoxidasa para determinar el subtipo de AML.
Citogenética. La citogenética es el análisis de los cromosomas de una célula, incluye una evaluación de la cantidad, el tamaño, la forma y la disposición de éstos. Este examen se puede utilizar para identificar los cambios genéticos presentes en las células de leucemia. A veces, un cromosoma (una larga cadena de genes) se desprende y se une a otro cromosoma. Este tipo de intercambio genético se denomina traslocación. Otras veces, falta parte de un cromosoma (esto se denomina eliminación) o a veces se produce un cromosoma adicional (esto se denomina frecuentemente trisomía). Algunas leucemias son causadas por traslocaciones, eliminaciones o trisomías de cromosomas. El conocimiento de la presencia de ciertas traslocaciones puede ayudar a los médicos a clasificar el subtipo de AML y planificar el mejor tratamiento. La hibridación in situ fluorescente (FISH, por su sigla en inglés) es una forma eficaz de detectar cambios cromosómicos en las células cancerosas y se usa cada vez más en el diagnóstico y determinación del subtipo de leucemia. Se están desarrollando nuevas pruebas para estudiar otras anomalías genéticas que pueden estar presentes pero que no se pueden observar en el examen de rutina de los cromosomas. Estas pruebas genéticas se realizarán con una muestra de sangre o médula ósea del niño.
Para informarse acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado.
Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, lea Cancer.Net: Pruebas y procedimientos.
Last Updated: April 21, 2008
Subtipos
Los blastocitos de la AML se clasifican según su semejanza con blastocitos inmaduros normales de la médula ósea y, más recientemente, según su origen citogenético. En los últimos años, se dividió la AML en ocho subtipos principales de acuerdo con un sistema llamado esquema de clasificación franco-americo-británica (FAB, por su sigla en inglés) que utiliza los niveles de M0 a M7. Más recientemente, se utiliza un nuevo método para determinar el subtipo de AML que tiene en cuenta las causas citogenéticas de la AML. Esto se denomina la clasificación de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Estos subtipos incluyen:
- Leucemia mieloide aguda con anomalías genéticas recurrentes
-
- Leucemia mieloide aguda con t(8;21)(q22;q22), AML1/ETO)
- Leucemia mieloide aguda con eosinófilos anormales de la médula ósea e inv(16)(p13q22) o t(16;16)(p13;q22), (CBFß/MYH11)
- Leucemia promielocítica aguda con t(15;17)(q22;q12), (PML/RARa) y variantes
- Leucemia mieloide aguda con anomalías 11q23 (MLL)
- Leucemia mieloide aguda con displasia multilinaje
-
- Con MDS (síndrome mielodisplásico) o MDS/MPD (enfermedad mieloproliferativa) anterior
- Sin antecedentes de MDS o MDS/MPD, pero con displasia en al menos el 50% de las células en dos o más linajes mieloides
- Leucemia mieloide aguda y síndromes mielodisplásicos, relacionados con el tratamiento
-
- Tipo relacionado con la radiación/agentes alquilantes
- Tipo relacionado con un inhibidor II de topoisomerasa (algunos pueden ser linfoides)
- Otros
- Leucemia mieloide aguda, sin otra clasificación
-
- Clasificar como:
-
- Leucemia mieloide aguda, con diferenciación mínima (anteriormente llamada M0)
- Leucemia mieloide aguda sin maduración (anteriormente llamada M1)
- Leucemia mieloide aguda con maduración (anteriormente llamada M2)
- Leucemia mielomonocítica aguda (anteriormente llamada M4)
- Leucemia monoblástica aguda/monocítica aguda (anteriormente llamada M5)
- Leucemia eritroidea aguda (eritroleucemia pura y eritroidea/mieloide) (anteriormente llamada M6)
- Leucemia megacarioblástica aguda (anteriormente llamada M7)
- Leucemia basófila aguda
- Panmielosis aguda con mielofibrosis
- Sarcoma mieloide
Last Updated: April 21, 2008
Tratamiento
Los siguientes términos se utilizan para describir el estado de la enfermedad en niños con AML:
AML no tratada. El niño no ha recibido tratamiento excepto para aliviar los síntomas de la enfermedad. La sangre y/o la médula ósea contienen demasiados glóbulos blancos, y el niño presenta signos y síntomas de la enfermedad.
Remisión completa de la AML. La cantidad de blastocitos cancerosos en la médula ósea es demasiado escasa como para distinguirlos de los blastocitos normales con el microscopio (menos del 5% de blastocitos en la médula ósea). El niño generalmente no presenta signos o síntomas de la enfermedad.
Remisión parcial de la AML. La cantidad de blastocitos cancerosos en la médula ósea es reducida (entre el 5% y el 15% en la médula ósea) pero se pueden reconocer con el microscopio. El niño generalmente no presenta signos o síntomas de la enfermedad. Esto se aplica únicamente durante los ciclos iniciales de tratamiento, denominado inducción (ver abajo).
AML recurrente. La enfermedad ha vuelto a aparecer (reaparecido) después de que el niño presentara un período de remisión (ausencia absoluta de síntomas).
AML refractaria. La leucemia no entró en remisión completa después del tratamiento.
La mayoría de los niños con AML en los Estados Unidos participan en estudios clínicos. Los estudios clínicos son estudios de investigación que evalúan nuevas terapias y comparan los mejores tratamientos disponibles (tratamientos estándar) con tratamientos más recientes que podrían ser más efectivos. El cáncer en los niños es poco frecuente, de modo que puede resultar difícil para los médicos planificar tratamientos, a menos que sepan cuál fue el más eficaz en otros niños. La investigación de nuevos tratamientos implica el monitoreo minucioso mediante el uso de métodos científicos y el seguimiento cuidadoso de todos los participantes para evaluar la evolución. Cuando hay una clara mejoría de cura (también llamada supervivencia) con un tratamiento que con otro, la mejor terapia comprobada se convierte en el nuevo tratamiento estándar.
Todos los niños con cáncer deben ser tratados en hospitales que puedan brindar la atención especializada que necesitan estos niños. Los médicos, enfermeras y demás personal de estos centros poseen vasta experiencia en el tratamiento de niños con cáncer y tienen acceso a las últimas investigaciones. En muchos casos, un equipo de médicos se hace cargo del tratamiento de un niño con cáncer. Los niños tratados por AML necesitan atención especializada, por lo tanto es importante que el equipo de tratamiento tenga experiencia en tratar niños con AML.
Los centros oncológicos pediátricos a menudo cuentan con servicios adicionales de apoyo para los niños y sus familias, como nutricionistas, farmacéuticos oncológicos, trabajadores sociales y consejeros. También pueden ofrecer actividades especiales para los niños con cáncer.
Cada vez son más los centros oncológicos pediátricos que ofrecen servicios para adolescentes y adultos jóvenes. A veces, los centros oncológicos para adultos también ofrecen estudios clínicos para adolescentes y adultos jóvenes con cáncer.
Tratamientos para niños con AML
Para tratar la AML en niños habitualmente se utilizan dos tipos de tratamiento: quimioterapia y trasplante de médula ósea (BMT, por su sigla en inglés), también llamado trasplante de células madre. A veces se utiliza más de un tratamiento.
Quimioterapia
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia mata principalmente a las células cancerosas porque son las que se multiplican con mayor rapidez. La quimioterapia es el tratamiento primario para la AML.
Se han desarrollado varios tratamientos que implican el uso intensivo de varios medicamentos. Alrededor del 85% de los niños tendrán una remisión inicial, y alrededor del 50% se curarán. Durante el tratamiento, los niños con AML deben ser controlados muy cuidadosamente, y a menudo pasan muchas semanas en el hospital debido a recuentos sanguíneos muy bajos y la posibilidad de desarrollar infecciones.
La quimioterapia puede administrarse por vía oral o inyectarse en una vena o en el líquido cefalorraquídeo. La elección de los medicamentos dependerá de que el niño haya sido tratado anteriormente por AML y otros factores.
La quimioterapia para la AML generalmente se divide en dos fases de tratamiento: inducción e intensificación.
La quimioterapia de inducción consiste en quimioterapia para matar todas las células cancerosas posibles y lograr que la AML entre en remisión.
La quimioterapia de intensificación es otra fase para eliminar las células cancerosas restantes. Para la terapia de intensificación se puede utilizar quimioterapia o trasplante de médula ósea.
Dado que la quimioterapia ataca las células que se multiplican rápidamente, incluidas aquellas de tejidos normales —como el cabello, el revestimiento de la boca, los intestinos y la médula ósea—, los niños que reciben quimioterapia pueden perder el cabello, desarrollar llagas bucales o tener náuseas y vómitos. Además, la quimioterapia puede disminuir la resistencia del cuerpo a las infecciones, causar fatiga y llevar a un aumento de hemorragias y hematomas. Estos efectos secundarios se pueden controlar durante el tratamiento y, por lo general, desaparecen al finalizar la quimioterapia. La gravedad de los efectos secundarios depende del tipo y la cantidad de medicamento que se administra, así como de la cantidad de tiempo que el niño lo recibe. El grado en que los niños sufren los efectos secundarios también puede estar influenciado por otros factores, entre ellos, diferencias genéticas en el metabolismo de los medicamentos y el estado general de salud y bienestar del niño. Los médicos saben que cada persona es única. La mayoría de los niños recibe un tratamiento inicial similar al de otros niños con el mismo tipo de cáncer. Sin embargo, según los efectos secundarios de la quimioterapia, es posible que se ajusten las dosis o los programas de administración. Esto es un equilibrio constante entre el esfuerzo por matar todas las células cancerosas y la necesidad de evitar complicaciones graves. Su médico analizará estos ajustes con usted a medida que sean necesarios. No todas las personas necesitan que se ajuste su quimioterapia.
Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre sus medicamentos recetados a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas.
Trasplante de médula ósea/trasplante de células madre
En un trasplante de médula ósea para la AML, se destruye la médula ósea del niño y las células de leucemia restantes que quedan en ella con quimioterapia (y a veces radioterapia) y se reemplaza por una médula ósea sana. En primer lugar, el médico administra altas dosis de quimioterapia (y a veces radioterapia) para destruir toda la médula ósea del niño. Posteriormente, extrae células madre sanguíneas o de médula ósea sanas de un donante cuyo tejido tenga el mayor grado de compatibilidad posible con el del niño, procedimiento llamado trasplante alogénico (alotrasplante). Las células sanas se infunden en la vena del niño, y así, llegan hasta los huesos y reemplazan la médula ósea destruida. Los trasplantes de médula ósea también se denominan trasplantes de células madre.
El mejor donante compatible para un trasplante por lo general es un hermano o hermana. En ocasiones, también puede haber otros familiares compatibles. Los voluntarios sin parentesco también pueden ser donantes compatibles.
Los niños con AML tienen diferentes riesgos de recurrencia (cáncer que reaparece después del tratamiento) según el subtipo de AML. Cuanto mayor sea el riesgo de recurrencia, mayor será la necesidad de un trasplante de médula ósea. En su mayoría, los niños con subtipos de AML que tienen riesgos más bajos de recurrencia y por lo tanto más probabilidades de cura pueden ser tratados con quimioterapia sola. En niños con un riesgo promedio (también llamado intermedio) de recurrencia y supervivencia, cuando hay un familiar donante disponible, el trasplante de médula ósea es el tratamiento de elección preferido después de que un niño presenta una primera remisión. En niños con el mayor riesgo de recurrencia y la menor probabilidad de supervivencia, a menudo se utiliza un trasplante de médula ósea con un donante emparentado o sin parentesco además de la quimioterapia después de que un niño presenta una primera remisión.
En general, los trasplantes de donantes sin parentesco no se realizan a menos que la AML haya vuelto a aparecer. Se están realizando estudios clínicos para evaluar el uso de trasplantes de donantes sin parentesco para pacientes con AML que presentan ciertos factores de alto riesgo (por ejemplo, una anomalía cromosómica denominada monosomía 7 o un niño que no haya logrado una remisión completa o parcial después del primer ciclo de quimioterapia de inducción).
En un trasplante de médula ósea autólogo se utilizan las propias células madre sanguíneas o de médula ósea del niño como reemplazo. Se extrae el tejido y luego se congela. El niño luego recibe quimioterapia de alta dosis (y a veces radioterapia) para matar su propia médula ósea. Se descongela el tejido congelado y se lo vuelve a infundir en las venas para reemplazar la médula destruida. En estudios clínicos en los Estados Unidos, el trasplante autólogo de médula ósea no ha demostrado ser más eficaz que la quimioterapia para la AML. Por lo tanto, no se utiliza de rutina para tratar la AML en niños.
Obtenga más información en la serie El recurso de la Cancer.Net, Qué es el trasplante de médula ósea y de células madre.
No todos los niños con AML necesitan un trasplante de médula ósea. Los niños con síndrome de Down y leucemia promielocítica aguda M3 no necesitan un trasplante de médula ósea a menos que la AML vuelva a aparecer. La AML con ciertos cambios genéticos (por ejemplo, anomalías cromosómicas conocidas como inv 16 y t[8;21]) no necesita un trasplante de médula ósea a menos que la leucemia haya vuelto a aparecer. Estos grupos de niños tienen menores riesgos de recurrencia y mayores probabilidades de supervivencia a largo plazo con la quimioterapia sola.
Radioterapia
La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. La radioterapia para la AML generalmente se utiliza sólo si el cáncer se ha diseminado al cerebro y no responde al tratamiento sistémico y/o quimioterapia en el líquido cefalorraquídeo. La radioterapia también se puede utilizar para tratar cloromas, los tumores sólidos que en ocasiones forman las células de AML. Como se explicó anteriormente, la radioterapia también se puede utilizar durante un trasplante de médula ósea.
Los efectos secundarios de la radioterapia incluyen cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. A veces, la radioterapia puede interferir en el crecimiento y desarrollo normal del cerebro y del cuerpo del niño. Por lo tanto, cuando es posible, en primer lugar se utiliza la quimioterapia con la esperanza de evitar la radiación. Puede encontrar más información en la sección Después del tratamiento.
AML recurrente
En algunos niños que han recibido tratamiento para la AML, la enfermedad vuelve a aparecer después del tratamiento. Esto se denomina recurrencia o recidiva de AML. La mayoría de las recurrencias aparecen en la médula ósea, pero a veces pueden comprometer el cerebro u otras partes del cuerpo. El tratamiento generalmente incluye más quimioterapia seguida de trasplante de médula ósea. El tratamiento de cada niño se planifica individualmente según las circunstancias. Los estudios clínicos que están evaluando nuevas terapias dirigidas para la AML son una alternativa para algunos niños con AML recurrente. En algunos niños, la AML recurrente se puede curar.
Para informarse acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Durante el tratamiento.
Last Updated: April 21, 2008
Recursos sobre estudios clínicos
Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los pacientes con AML. Un estudio clínico es una manera de evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Los pacientes que participan en estudios clínicos están entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, antes de que estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el nuevo tratamiento sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar.
Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos niños, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un estudio clínico con la esperanza de encontrar un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente a los estudios clínicos porque saben que la búsqueda de nuevos medicamentos y otras terapias son la única manera de obtener progresos en el tratamiento de la AML. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuras personas con AML.
Para poder participar en un estudio clínico, los pacientes deben completar un proceso de aprendizaje conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda de qué forma el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe hacer una lista de los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información sobre estudios clínicos, incluida la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, preguntas por hacer al equipo de investigación y los vínculos para buscar estudios clínicos sobre el cáncer.
Last Updated: April 21, 2008
Efectos secundarios
El cáncer y su tratamiento pueden producir una variedad de efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos contra el cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también cuentan con muchas maneras de proporcionar alivio a los pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios.
El temor a los efectos secundarios del tratamiento es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que prevenir y controlar estos efectos es uno de los principales objetivos del equipo de atención médica de su hijo. Antes de comenzar el tratamiento, hable con el médico de su hijo sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que pueden presentarse dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y el estado de salud general de la persona.
Pregunte al médico qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de atención médica si efectivamente ocurren. Además, asegúrese de comunicarse con su médico, para informarle sobre los efectos secundarios que experimente su hijo durante y después del tratamiento. Para obtener más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y sus distintos tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos, visite la sección de Cancer.Net, Control de los efectos secundarios, basado en el programa de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, en inglés).
Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Conozca más sobre la importancia de abordar estas necesidades en la sección de Cancer.Net, Cuidar al paciente en su totalidad.
Para obtener más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo, lea Después del tratamiento o hable con el médico de su hijo.
Last Updated: April 21, 2008
Después del tratamiento
Después de finalizado el tratamiento para la AML, elabore con el médico de su hijo un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas, para supervisar la recuperación del niño durante los próximos meses y años. Todos los niños tratados por cáncer, incluida la AML, deben ir a controles de seguimiento de por vida.
En función del tipo de tratamiento que el niño recibió, el médico determinará qué exámenes y pruebas se necesitan para controlar los efectos secundarios a largo plazo, como problemas de corazón, pulmones u hormonas de crecimiento, el desarrollo de problemas de aprendizaje y la posibilidad de aparición de cánceres secundarios. Si bien el riesgo es generalmente bajo, su hijo debe ser controlado de cerca y de por vida para detectar la aparición de estos cánceres nuevos (secundarios). Su médico puede recomendar los estudios de detección necesarios. La atención de seguimiento también debería abordar la calidad de vida del niño, incluidas las cuestiones emocionales y del desarrollo. Conozca más sobre Efectos tardíos del cáncer en la niñez.
Se aconseja a la familia del niño organizar y llevar un registro de la información médica del niño, de manera que, cuando se haga adulto, pueda tener un historial claro, por escrito, del diagnóstico y los detalles del tratamiento administrado. En el consultorio del médico pueden ayudar a recopilar la información, que debería incluir las recomendaciones del médico sobre el cronograma para la atención de seguimiento. Esta información será valiosa para los médicos que atiendan a su hijo durante toda su vida.
Los niños que han tenido cáncer también pueden mejorar la calidad de su futuro siguiendo pautas establecidas para la buena salud al inicio y durante toda la adultez, por ejemplo, no fumar, mantener un peso saludable, llevar una alimentación equilibrada y realizar actividad física habitual. Consulte a su médico para elaborar el mejor plan para las necesidades de su hijo.
Para informarse acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Después del tratamiento.
Last Updated: April 21, 2008
Investigaciones actuales
Las investigaciones que implican procedimientos diagnósticos y tratamientos más avanzados de la AML son permanentes. Los siguientes avances pueden estar todavía en la etapa de investigación en estudios clínicos y pueden no estar aprobados o disponibles en este preciso momento. Siempre hable con su médico sobre todas las opciones de diagnóstico y tratamiento.
Pruebas genéticas. Se están evaluando las firmas genéticas moleculares de las células de leucemia para determinar si pueden definir mejor los grupos de pacientes que pueden requerir tratamiento más o menos intenso. Entre ellas, la más prometedora para ayudar a identificar quién necesita más o menos quimioterapia y/o trasplante de médula ósea es la mutación Flt3 (gen flit 3 pronunciado) identificada mediante pruebas de genética molecular. Parece que quienes presentan una mutación Flt3 denominada duplicación interna en tándem (ITD, por su sigla en inglés) y, específicamente, quienes tienen una mutación ITD de alta frecuencia alélica tienen un alto riesgo de recurrencia. En estos niños y adultos, el uso de trasplante de médula ósea podría mejorar la supervivencia cuando se utiliza después de la primera remisión completa. Se están descubriendo ésta y otras mutaciones para comprender mejor las causas de leucemia, ayudar a establecer un pronóstico para cada niño y para ayudar en el desarrollo de nuevos agentes (medicamentos) dirigidos a estas mutaciones específicas para tratar el cáncer.
Mejor detección. Se está midiendo la enfermedad residual mínima (células cancerosas que no eliminó el tratamiento) mediante técnicas de gran sensibilidad para detectar una célula de leucemia en 10.000 células normales a fin de determinar la probabilidad de recurrencia. En el futuro, el ajuste de los tratamientos quimioterapéuticos y/o el uso de trasplante de médula ósea podrá basarse en parte en estas nuevas generaciones de pruebas.
Nuevos agentes. Se están estudiando nuevos medicamentos para el tratamiento de la AML en niños. Por ejemplo, actualmente se está evaluando un nuevo medicamento llamado gemtuzumab ozogamicina (Mylotarg). Este medicamento es un anticuerpo combinado con un potente agente quimioterapéutico que ataca específicamente a los blastocitos de la AML. Se está evaluando en combinación con quimioterapia en niños con AML recientemente diagnosticada. Existen otros nuevos agentes que se están evaluando en estudios clínicos o están en desarrollo en laboratorios de todo el mundo que en el futuro podrían utilizarse para la AML. Una nueva clase de estos agentes, a menudo llamados inhibidores de cinasa, bloquean las proteínas anormales en células creadas por mutaciones cromosómicas. Mediante el bloqueo de estas proteínas, se espera que se pueda detener el desarrollo rápido y descontrolado del cáncer, y que esto se pueda lograr sin los efectos secundarios habituales de la quimioterapia tradicional. Los estudios clínicos futuros ayudarán a determinar si este método es eficaz.
Last Updated: April 21, 2008
Preguntas para hacerle al médico
La comunicación periódica con el médico de su hijo es importante para tomar decisiones informadas sobre la atención de la salud del niño. Plantéese la posibilidad de preguntarle al médico lo siguiente:
- ¿Qué tipo de leucemia se diagnosticó?
- ¿Qué subtipo de leucemia se diagnosticó? ¿Qué significa?
- ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
- ¿A qué estudios clínicos podría acceder mi hijo?
- ¿Qué tratamiento recomienda? ¿Por qué?
- ¿Qué tipo de quimioterapia recibirá mi hijo?
- ¿Es aconsejable que mi hijo reciba un trasplante de médula ósea?
- ¿Mi hijo recibirá radioterapia?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios de cada tratamiento, tanto para el corto como para el largo plazo?
- ¿Cuánto tiempo estará hospitalizado mi hijo?
- ¿Qué posibilidades hay de que la AML reaparezca?
- ¿Qué servicios de apoyo tiene mi hijo a su alcance? ¿Y para mi familia?
- ¿Qué exámenes de seguimiento se necesitarán, y con qué frecuencia?
Last Updated: April 21, 2008
Recursos de información para los pacientes
American Society for Blood and Marrow Transplantation (Asociación Estadounidense para el Trasplante de Sangre y Médula Ósea)
85 W Algonquin Rd., Ste. 550
Arlington Heights, IL 60005
Teléfono: 847-427-0224
www.asbmt.org
Blood and Marrow Transplant Information Network (Red de Información sobre el Trasplante de Sangre y Médula Ósea)
2310 Skokie Valley Rd., Ste. 104
Highland Park, IL 60035
Llamadas gratuitas: 888-597-7674
Teléfono: 847-433-3313
www.bmtinfonet.org
Candlelighters Childhood Cancer Foundation (Fundación Candlelighters de Cáncer Infantil)
3910 Warner St.
Kensington, MD 20895
Llamadas gratuitas: 800-366-2223
Teléfono: 301-962-3520
www.candlelighters.org
Children's Hospice International
901 N. Pitt St., Ste. 230
Alexandria, VA 22314
Llamadas gratuitas: 800-2-4-CHILD
Teléfono: 703-684-0330
www.chionline.org
The Leukemia and Lymphoma Society
(Asociación de Leucemia y Linfoma)
1311 Mamaroneck Ave.
White Plains, NY 10605
Llamadas gratuitas: 800-955-4572
Teléfono: 914-949-5213
www.leukemia-lymphoma.org
Leukemia Research Foundation (Fundación para la Investigación de la Leucemia)
820 Davis St., Ste. 420
Evanston, IL 60201
www.leukemia-research.org
Make-A-Wish Foundation
3550 N Central Ave., Ste. 300
Phoenix, AZ 85012
Llamadas gratuitas: 800-722-9474
www.wish.org
National Bone Marrow Transplant Link (Enlace Nacional para el Trasplante de Médula Ósea)
20411 West 12 Mile Rd., Ste. 108
Southfield, MI 48076
Teléfono:248-358-1886
Llamadas gratuitas: 800-LINK-BMT (800-546-5268)
www.nbmtlink.org
National Childhood Cancer Foundation (Fundación Nacional del Cáncer Infantil)
440 E Huntington Dr.
P.O. Box 60012
Arcadia, CA 91006-6012
Llamadas gratuitas: 800-458-NCCF (6223)
www.nccf.org
National Children's Cancer Society (Sociedad Nacional del Cáncer en Niños)
1015 Locust, Ste. 600
St. Louis, MO 63101
Llamadas gratuitas: 800-532-6459
Teléfono: 314-241-1600
www.nationalchildrenscancersociety.org
National Marrow Donor Program (Programa Nacional de Donantes de Médula)
3001 Broadway St., NE, Ste. 500
Minneapolis, MN 55413
Teléfono:800-MARROW2 (800-627-7692)
Pat. Adv.: 888-999-6743
www.marrow.org
Outlook: Life Beyond Childhood Cancer
www.outlook-life.org
The Children's Cause for Cancer Advocacy
1010 Wayne Ave., Ste. 770
Silver Spring, MD 20910
Teléfono: 301-562-2765
www.childrenscause.org
The Starlight Starbright Foundation
1850 Sawtelle Blvd., Ste. 450
Los Angeles, CA 90064
Llamadas gratuitas: 800-315-2580
Teléfono: 310-479-1212
www.slsb.org
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Last Updated: April 21, 2008
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