Leucemia mieloide crónica (CML) en adultos
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7/09 Fases La evolución clínica de la CML se divide en tres diferentes fases: crónica, acelerada o blástica. Esta clasificación permite que los médicos puedan planificar el tratamiento y predecir el pronóstico (posibilidad de recuperación). Fase crónica. La sangre y la médula ósea contienen menos del 5% de blastocitos (células inmaduras de leucemia) en muestras de sangre y de la médula ósea. Esta fase a menudo dura varios años. Aproximadamente el 90% de las personas está en la fase crónica al momento del diagnóstico. Fase acelerada. En la fase acelerada, el número de blastocitos es superior al 5% pero inferior al 30%, tanto en la sangre periférica como en la médula ósea. Estas células a menudo presentan nuevos cambios citogenéticos, que se desarrollan a medida que las células de la CML producen más mutaciones (daños en el ADN) y crecen con mayor rapidez. Fase blástica (crisis blástica). En la fase blástica, hay más del 30% de blastocitos en la sangre periférica o en la médula ósea. Se desarrolla cuando las células de la CML comienzan a comportarse como en una leucemia aguda. Los pacientes en crisis blástica a menudo tienen fiebre, malestar (no se sienten bien), agrandamiento del bazo, pérdida de peso y otros síntomas. Sin un tratamiento eficaz, la CML evolucionará en todos los pacientes en fase crónica a una crisis blástica aproximadamente cinco años después del diagnóstico. El tiempo que tarda la enfermedad en evolucionar a una crisis blástica es generalmente más corto para pacientes que presentan ciertos resultados clínicos al momento del diagnóstico, entre ellos, cantidades altas de blastocitos o células denominadas basófilos (un tipo especial de glóbulo blanco), cambios cromosómicos además del cromosoma Filadelfia, elevaciones significativas del recuento de glóbulos blancos o un mayor agrandamiento del bazo. Last Updated: September 10, 2009 |