Oncologist-approved cancer information from the American Society of Clinical Oncology

Linfoma de Hodgkin

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 8/08

Diagnóstico

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar la magnitud de la enfermedad. Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer se ha diseminado. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y estado médico
  • Tipo de cáncer que se sospecha
  • Gravedad de los síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el linfoma de Hodgkin:

Antecedentes médicos y examen físico. La historia clínica completa y el examen físico general pueden mostrar evidencia de los síntomas típicos, como sudores nocturnos y episodios de fiebre, y de los ganglios linfáticos o bazo afectados o agrandados.

Biopsia. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero el diagnóstico de linfoma de Hodgkin sólo puede efectuarse después de la biopsia de una muestra del tejido afectado. En la mayoría de los casos, será un ganglio linfático del cuello, la axila o la ingle. Si no hay ganglios linfáticos en estas áreas, podría ser necesaria la biopsia de otros ganglios linfáticos, como los que se encuentran en el centro del tórax. Este tipo de biopsia por lo general requiere cirugía menor, aunque en ocasiones es posible obtener una biopsia utilizando una aguja con anestesia local, mientras se le realiza un estudio al paciente (la mayoría de las veces, una tomografía computarizada [CT o CAT], vea más abajo). La tomografía computarizada ayuda a que la biopsia se tome del lugar apropiado.

La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Según se describe en Panorama general, una biopsia de LHC generalmente tiene células de Reed-Sternberg. En muchos casos, las células de Reed-Sternberg están ausentes en el linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular, en el que por lo general se observa un tipo de célula cancerosa, llamada célula linfocito/histiocito (L y H, o “palomitas de maíz”).

Luego de realizar el diagnóstico, otras pruebas pueden ayudar a determinar la magnitud o estadio de la enfermedad y a obtener otra información que facilite a los médicos la planificación del tratamiento. Entre las pruebas se incluyen las siguientes:

Pruebas de laboratorio. Los análisis de sangre podrían incluir un hemograma completo y análisis de los distintos tipos de glóbulos blancos, además de pruebas de la función hepática. Es posible que el médico también indique una prueba de la velocidad de sedimentación eritrocitaria (VSE).

Pruebas por imágenes. Para determinar dónde está ubicado el cáncer y si se ha diseminado, el médico podría emplear las siguientes pruebas por imágenes:

Tomografía computarizada (CT o CAT, por su sigla en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo, se inyecta un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para obtener mejores detalles. La tomografía computarizada del pecho y el abdomen puede ayudar a detectar un cáncer que se ha diseminado a los pulmones, los ganglios linfáticos y el hígado.

Imágenes por resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Un estudio de imágenes por resonancia magnética (MRI) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste en una vena del paciente para crear una imagen más clara. En ocasiones se utiliza en el linfoma de Hodgkin.

Tomografía por emisión de positrones (PET, por su sigla en inglés). Una tomografía por emisión de positrones es una forma de crear fotos de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva, que los órganos o los tejidos en estudio absorben. Esta sustancia emite energía, que detecta un escáner que crea las imágenes. Los estudios PET también pueden utilizarse para determinar el estadio del linfoma de Hodgkin, aunque es recomendable que siempre se efectúen en conjunto con una tomografía computarizada. También pueden realizarse para determinar la respuesta de la enfermedad de Hodgkin al tratamiento.

Biopsia de médula ósea. En una biopsia de médula ósea, se inserta una aguja a través de la piel en la parte posterior del hueso pélvico (cadera). Se extrae una pequeña cantidad de hueso y de médula ósea, ya sea con anestesia local para adormecer el área o con sedación, y se examina con un microscopio. La decisión respecto de la necesidad de una biopsia de médula ósea depende de la extensión de la enfermedad y de los resultados de determinadas pruebas de laboratorio.

Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, lea el recurso de Cancer.Net: Pruebas y procedimientos.

Para informarse acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado.



Last Updated: December 01, 2008

< Previous | Next >