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Linfoma no Hodgkin
Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net,
8/08 Tratamiento El tratamiento del LNH depende del estadio del cáncer, si se ha diseminado y del estado de salud general de la persona. En muchos casos, un equipo de médicos trabaja con el paciente para determinar el mejor plan de tratamiento. Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Se aconseja también a los pacientes que consideren participar en estudios clínicos cuando tomen las decisiones relacionadas con el plan de tratamiento. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, visite la sección sobre Estudios clínicos. Existen tres tratamientos principales para el LNH: radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia. Ocasionalmente, la cirugía puede ser importante. Espera vigilante Algunos pacientes con linfoma indolente quizás no necesiten ningún tratamiento inmediato, si su estado general es bueno y el linfoma no les causa síntomas o problemas en otros órganos. En estos casos, se supervisa de cerca a los pacientes mediante exámenes físicos, tomografías computarizadas, estudios de PET y otros análisis de laboratorios realizados en forma periódica. El tratamiento sólo comienza si los síntomas o los exámenes indican que el cáncer está progresando. Este enfoque se conoce como espera vigilante (también llamada vigilancia activa de supervisión y espera). Existen pruebas sólidas de que la estrategia de supervisión y espera en algunos pacientes con linfoma indolente no afecta las probabilidades de supervivencia, en tanto se realice un seguimiento cuidadoso y regular. Quimioterapia La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar la médula ósea y las células cancerosas. Es el tratamiento primario para el LNH. La quimioterapia puede administrarse por vía oral o por inyecciones en una vena. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia utilizada depende del estadio y del tipo de cáncer. La combinación de quimioterapia más frecuente para el tratamiento inicial del LNH se denomina CHOP e incluye cuatro medicamentos: ciclofosfamida (Cytoxan, Neosar), doxorrubicina (Adriamycin), vincristina (Oncovin) y prednisona (un tipo de corticosteroide). Pruebas recientes han demostrado que, para la mayoría de los pacientes con linfoma de células B, el uso de rituximab (Rituxan) (ver la sección de anticuerpos monoclonales a continuación) además de la quimioterapia CHOP brinda mejores resultados que la quimioterapia CHOP como único tratamiento. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente, el tipo de fármaco y la dosis utilizada, y de la duración pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, inapetencia y diarrea. Estos efectos secundarios se pueden controlar durante el tratamiento y, por lo general, desaparecen al finalizar la quimioterapia. La quimioterapia también puede causar efectos secundarios a largo plazo, conocidos como efectos tardíos. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre sus medicamentos recetados a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas. Radioterapia La radioterapia es la utilización de rayos x de alta energía u otras partículas, para destruir las células cancerosas y reducir el tamaño de los tumores cancerosos. La radioterapia para el linfoma no Hodgkin siempre es de rayos externos, que es aquella que se aplica desde una máquina fuera del cuerpo. Se utiliza principalmente en pacientes que tienen un tumor en la enfermedad de estadio temprano o que tienen un ganglio linfático que es particularmente grande (por lo general, más de 10 centímetros). La radioterapia suele administrarse después o como complemento de la quimioterapia. Con frecuencia, se administra a pacientes con linfoma mediastínico de células B, que se asemeja más a un tumor. Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento. La radioterapia también puede provocar efectos tardíos. Inmunoterapia. La inmunoterapia (también llamada terapia biológica) ayuda a estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales que el cuerpo produce o fabricados en un laboratorio para reforzar, identificar o restaurar la función del sistema inmunológico. Los anticuerpos monoclonales, el interferón y las vacunas son terapias biológicas que se están evaluando en estudios clínicos como tratamientos para el LNH. Anticuerpos monoclonales. El anticuerpo monoclonal rituximab se utiliza para el tratamiento de muchos tipos diferentes de linfoma de células B. El rituximab actúa atacando una molécula llamada CD20 que se encuentra en la superficie de las células del linfoma. Cuando el anticuerpo se une a este antígeno, algunas células del linfoma mueren y otras se vuelven más susceptibles a la quimioterapia. Aunque en sí es muy efectivo, existen cada vez más pruebas de que la combinación del rituximab con la quimioterapia en la mayoría de los tipos de LNH de células B produce mejores resultados que la quimioterapia sola. Anticuerpos radiomarcados. Los anticuerpos radiomarcados son anticuerpos monoclonales con partículas radiactivas adheridas, cuyo objetivo es concentrar la radioactividad directamente en las células del linfoma. Este tipo de medicamento (ibritumomab [Zevalin] y tositumomab [Bexxar] y iodo I -131 son los dos medicamentos actualmente disponibles) es relativamente nuevo y todavía se encuentra en investigación. En general, se cree que los anticuerpos radiactivos son más potentes que los anticuerpos monoclonales regulares, pero más perjudiciales para la médula ósea. Este tipo de tratamiento se conoce como radioinmunoterapia (RIT). Interferón. Los interferones son proteínas que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y, en algunos tipos de linfoma de bajo grado, se administran solos o en combinación con quimioterapia. Trasplante de médula ósea/células madre Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea enferma se reemplaza con células altamente especializadas llamadas células madre hematopoyéticas. Hoy en día, este procedimiento se llama más frecuentemente trasplante de células madre en lugar de llamarse trasplante de médula ósea porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre sanguíneas (inyectadas en una vena) y no el tejido de la médula ósea. Es un tratamiento difícil y está generalmente reservado para los pacientes con LNH con enfermedad progresiva o recurrente. Existen dos tipos de trasplante de células madre dependiendo del origen del reemplazo de la célula madre sanguínea: alotrasplante o trasplante alogénico (ALLO) y trasplante autólogo (AUTO). En el trasplante autólogo se usan las propias células madre del paciente. Las células madre se obtienen del paciente cuando él o ella está en remisión del tratamiento previo. Luego, las células madres se congelan hasta que se necesiten, generalmente después de finalizar el tratamiento de dosis altas (explicado a continuación). En un alotrasplante, las células madre se recolectan del donante cuyo tejido tenga el mayor grado de compatibilidad posible con el del paciente a nivel genético; esta prueba se llama clasificación del antígeno leucocitario humano (HLA, por su sigla en inglés). En la mayoría de los casos, el hermano o la hermana del paciente puede ser el donante, aunque también pueden serlo los donantes sin parentesco. Millones de personas en todo el mundo se presentan voluntariamente para donar células madre para aquellos pacientes que no tienen compatibilidad de estas células en sus familiares. La compatibilidad se puede lograr mediante una búsqueda en el registro de la computadora. Además, en ocasiones se considera una donación de células madre provenientes de la sangre del cordón umbilical si no hay familiares donantes disponibles. En ambos tipos, el objetivo del trasplante es destruir células cancerosas en la médula, sangre y otras partes del cuerpo y poner células madre sanguíneas de reemplazo para crear una médula ósea sana. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad de células cancerosas posible. Se utilizan dosis tan altas, debido a que los pacientes que se someten a este tratamiento padecen una enfermedad que ha demostrado ser resistente a dosis normales de quimioterapia. Las dosis más altas de quimioterapia son más efectivas contra el LNH recurrente que las dosis estándar. Esta quimioterapia y/o radioterapia también destruye el tejido de la médula ósea del paciente y deprime el sistema inmunológico del paciente para que el cuerpo no rechace las células del donante durante el alotrasplante. Después de administrar el tratamiento de dosis alta, las células madre sanguíneas se infunden en la vena del paciente para reemplazar la médula ósea y restaurar hemogramas normales de las células del donante. En ocasiones, los alotrasplantes también se pueden realizar luego de suministrar dosis bajas de quimioterapia y/o radioterapia, que aún son suficientes para deprimir el sistema inmunológico y permitir el crecimiento de las células del donante. (Estos trasplantes, a veces conocidos como "mini trasplantes” o “trasplantes de intensidad reducida”, tienen menos efectos secundarios inmediatos, lo que permite que el procedimiento se use en pacientes de edad más avanzada). A veces se realiza en pacientes que pueden no tener la fuerza como para resistir el proceso estándar de trasplante de médula ósea, y se está evaluando en estudios clínicos para determinar su efectividad en el tratamiento del linfoma. Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de cualquier otro tratamiento previo, la edad y el estado de salud general del paciente. Tanto para los alotrasplantes como para los autotrasplantes, las células de reemplazo se implantan (comienzan a producir células sanguíneas nuevas) y entre dos a tres semanas se convierten en tejido sano, productor de sangre. La destrucción de la propia médula del paciente disminuye las defensas naturales del cuerpo, hecho que expone temporalmente al paciente a un riesgo más alto de contraer infecciones. Hasta que el sistema inmunológico del paciente regrese a la normalidad, los pacientes pueden necesitar antibióticos y transfusiones de sangre. En un alotrasplante, otro riesgo mayor es que las células del reconozcan los tejidos del paciente como extraños y causen la enfermedad injerto contra huésped (GVHD, por su sigla en inglés) en consecuencia. La GVHD puede ser una complicación grave de los trasplantes alogénicos y puede ser fatal. Otros efectos secundarios pueden incluir problemas hepáticos, diarrea, infecciones y erupciones cutáneas. Sin embargo, la GVHD también puede resultar beneficiosa, ya que las células del donante pueden reconocer las células cancerosas como extrañas y destruirlas, lo que hace que el alotrasplante generalmente sea tan exitoso a largo plazo. El riesgo de la GVHD se puede reducir con la compatibilidad del tipo de HLA y el uso de medicamentos preventivos. En el trasplante autólogo, no hay riesgo de GVHD porque las células madre de reemplazo son las células del propio paciente. Sin embargo, en el trasplante autólogo existe el riesgo de que algunas de las células que se devuelven al paciente aún sean cancerosas. Obtenga más información en la serie El recurso de la Cancer.Net, Qué es el trasplante de médula ósea y de células madre. Tratamiento para LNH refractario y LNH recurrente Si el LNH no desaparece después del tratamiento inicial, la enfermedad se llama LNH refractario. Como se explicó anteriormente, el LNH recurrente es aquel que vuelve a aparecer después del tratamiento inicial. La elección del tratamiento para el LNH estas situaciones depende de tres factores: la ubicación del cáncer, el tipo de tratamiento administrado anteriormente y el estado de salud general del paciente. El médico posiblemente utilice quimioterapia o trasplante de médula ósea, o quizás recomiende que el paciente participe en un estudio clínico. Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Durante el tratamiento. Last Updated: December 01, 2008 |