Oncologist-approved cancer information from the American Society of Clinical Oncology

Sarcoma de tejido blando

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 8/09

Diagnóstico

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, incluido el sarcoma, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y estado médico

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Gravedad de los síntomas

  • Resultados de pruebas anteriores

No hay pruebas estándar de detección del sarcoma. Un médico debería examinar cualquier masa o bulto de reciente aparición y aspecto extraño o que esté creciendo para asegurarse de que no sea cáncer. El sarcoma es muy poco frecuente. Por eso es importante consultar a un médico que tenga experiencia con este tipo de cáncer apenas surja la posibilidad de que sea sarcoma.

El diagnóstico del sarcoma se realiza mediante la combinación de un examen clínico y pruebas de diagnóstico por imágenes. La confirmación se obtiene de los resultados de una biopsia, procedimiento en el que se extrae una pequeña cantidad de tejido para examinarlo con microscopio.

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar sarcoma:

Pruebas por imágenes

Con las pruebas por imágenes, el aspecto de un tumor benigno (no canceroso) y maligno (canceroso) puede ser diferente. En general, un tumor benigno tiene bordes redondos, lisos y bien definidos. Un tumor maligno tiene márgenes irregulares, mal definidos debido al crecimiento agresivo.

Radiografía. La radiografía es una imagen del interior del cuerpo. Por ejemplo, la radiografía de tórax puede ayudar a los médicos a determinar si el cáncer se ha diseminado a los pulmones. Habitualmente, si una radiografía sugiere cáncer, el médico solicitará otras pruebas por imágenes. Las radiografías

resultan especialmente útiles para los sarcomas óseos.

Ultrasonido. El ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos.

Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por sus siglas en inglés). La tomografía computarizada crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo, se inyecta un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para obtener mejores detalles.

Imágenes por resonancia magnética (MRI). Las MRI utilizan campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste en una vena del paciente para crear una imagen más clara. Son útiles para determinar la presencia de tumores en los tejidos blandos cercanos.

Tomografía por emisión de positrones (Positron emission tomography, PET). La tomografía por emisión de positrones es una forma de crear fotos de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva, que los órganos o los tejidos en estudio absorben. Esta sustancia emite energía, que detecta un escáner que crea las imágenes.

Estudios de PET y CT integrados Este método de exploración obtiene imágenes simultáneas por CT y PET, y después combina las imágenes. Esta técnica tiene la ventaja de explorar tanto la estructura como el metabolismo del tumor y de los tejidos normales. Esta información puede ser útil para la planificación del tratamiento y la evaluación del beneficio del tratamiento.

Las pruebas por imágenes pueden sugerir el diagnóstico de sarcoma, pero siempre es necesaria una biopsia para confirmar el diagnóstico y determinar el subtipo. Antes de realizar una cirugía o una biopsia, es de vital importancia que un especialista en sarcomas vea al paciente.

La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero sólo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). En el caso de una biopsia con aguja (en general es una biopsia profunda con aguja; con menos frecuencia es una biopsia con aguja fina), el médico extrae una pequeña muestra de tejido del tumor con un instrumento similar a una aguja. Puede hacerlo con la ayuda de ultrasonido, una CT o una MRI para ubicar con exactitud el sitio del tumor. En la biopsia incisional, el cirujano hace un corte en el tumor y extrae una muestra de tejido. En la biopsia excisional, el cirujano extrae todo el tumor. Dado que estos tumores son poco frecuentes, es importante que la biopsia sea examinada por un patólogo experto para diagnosticar acertadamente un sarcoma.

Obtenga más información acerca de qué esperar al realizarse pruebas comunes, procedimientos y estudios por imágenes (en inglés).

Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados al establecer un diagnóstico de cáncer.



Last Updated: November 19, 2009

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