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Astrocitoma, sistema nervioso central, cáncer infantil


Last Updated: September 11, 2009

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net,  06/09

Panorama general

El astrocitoma infantil es un tipo de tumor del sistema nervioso central (SNC) originado en las células llamadas astrocitos. Los astrocitos normales constituyen la red conectiva del cerebro y la médula espinal y forma un tejido cicatrizal cuando el SNC sufre daños. El astrocitoma se origina cuando los astrocitos normales empiezan a cambiar y a crecer sin control y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso, lo que significa que se puede diseminar a otras partes del cuerpo). El astrocitoma puede desarrollarse en cualquier parte del SNC, incluidos los siguientes lugares:

  • Cerebelo (la parte trasera del cerebro que se encarga de la coordinación y el equilibrio)

  • Cerebro (la parte superior del cerebro que controla las actividades motrices y el habla)

  • Diencéfalo o parte central del cerebro (controla la visión, la producción de hormonas y los movimientos de brazos y piernas)

  • Tallo cerebral (controla los movimientos oculares y faciales, los movimientos de brazos y piernas y la respiración)

  • Médula espinal (controla la función sensorial y la función motriz en brazos y piernas)

El astrocitoma se clasifica de alto grado (una medida de la cantidad de células tumorales que aparecen como células normales) o de bajo grado, según el número y la forma de las células cancerosas y de la rapidez con que éstas crecen y se diseminan. Un tumor de bajo grado tiene menos tendencia a crecer rápidamente o a diseminarse a otras partes del cuerpo. Cuando se encuentra un tumor en el SNC, generalmente el médico realizará una biopsia para saber si el tumor es un astrocitoma y determinar el grado del tumor. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio.

Estadísticas

Alrededor del 35% de todos los tumores cerebrales son astrocitomas, el tipo de tumor que se desarrolla con más frecuencia en el cerebro y la médula espinal. Alrededor de la mitad del total de los tumores cerebrales infantiles son astrocitomas.

La tasa de supervivencia relativa a cinco años (porcentaje de personas que sobrevive al menos cinco años después de detectarse el cáncer, sin incluir los que mueren por otras enfermedades) de pacientes pediátricos con astrocitoma de bajo grado asciende a más del 80%. En el caso de los astrocitomas de alto grado, la tasa de supervivencia relativa a cinco años es de un 49%. Los niños con astrocitomas no infiltrantes (un tumor que no tiene tendencia a diseminarse) generalmente presentan una tasa más alta de supervivencia relativa a cinco años.

Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estos cálculos estimados se basan en datos provenientes de miles de casos de este tipo de cáncer, pero el riesgo real de una persona específica puede variar. No es posible decirle a una persona cuánto tiempo vivirá con astrocitoma. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años, pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer.

Fuente: American Cancer Society y Central Brain Tumor Registry de los Estados Unidos.

Obtenga más información acerca de los términos básicos sobre el cáncer que se utilizan en esta sección.

Ilustraciones médicas

Astrocytoma Anatomy

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Factores de riesgo

Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle un tumor. Existen factores de riesgo que pueden controlarse (como el tabaquismo) y otros que no (como la edad y los antecedentes familiares). Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo de un tumor, la mayoría no es una causa directa de la formación de un tumor. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan un tumor, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores conocidos de riesgo.

Los médicos e investigadores aún no conocen las causas de la mayoría de los tumores infantiles. Algunas pruebas indican que los factores genéticos pueden intervenir en un pequeño porcentaje de niños con astrocitoma cerebral. Por ejemplo, los niños que sufren neurofibromatosis podrían correr un mayor riesgo de desarrollar astrocitoma. La neurofibromatosis es un trastorno hereditario que produce la formación de neurofibromas (un tipo de tumor no canceroso) en los nervios periféricos del cuerpo, manchas marrones en la piel y deformidades de los tejidos y los huesos. La neurofibromatosis también se conoce como enfermedad de Recklinghausen o de von Recklinghausen. Obtenga más información acerca de la neurofibromatosis tipo 1 (en inglés) y la neurofibromatosis tipo 2 (en inglés). Otros trastornos genéticos menos frecuentes asociados con un riesgo más elevado de tumores del SNC incluyen síndrome de Li-Fraumeni (en inglés), esclerosis tuberosa (en inglés), síndrome de nevos basocelulares (en inglés) y síndrome de Turcot (en inglés).

Síntomas

Los niños con astrocitoma pueden tener los siguientes síntomas. A veces, los niños con astrocitoma no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, éstos pueden estar causados por otra afección que no es un tumor. Si le preocupa un síntoma de esta lista, hable con el médico de su hijo.

El niño puede tener dolores de cabeza, estar letárgico (cansado y apático) o tener convulsiones no relacionadas con una fiebre alta. Él o ella puede tener problemas de vista, como visión doble y el crecimiento o desarrollo del niño puede alterarse.

En un bebé, el único síntoma puede ser que la cabeza crece demasiado rápido. El cráneo de un lactante puede expandirse para hacer lugar a un tumor que está creciendo en el cerebro, por lo que el bebé con astrocitoma probablemente tenga la cabeza más grande que lo normal.

Diagnóstico

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar un tumor y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de tumores, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el tumor se ha diseminado (metástasis). Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y estado médico

  • Tipo de tumor que se sospecha

  • Gravedad de los síntomas

  • Resultados de pruebas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el astrocitoma:

Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por su sigla en inglés). La tomografía computarizada crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo, se inyecta un medio de contraste (una tinta especial) en una vena, para obtener mejores detalles.

Imágenes por resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Las MRI utilizan campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Es posible que se inyecte un medio de contraste en una vena del paciente para crear una imagen más clara.

Biopsia. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero sólo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo. Para el astrocitoma, se hace una biopsia para determinar el tipo y el grado del tumor. Un neurocirujano (especialista que realiza operaciones en la cabeza, el cerebro y el sistema nervioso central) extirpará una pequeña muestra de tejido del tumor. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades).

Obtenga más información acerca de qué esperar al realizarse pruebas comunes, procedimientos y estudios por imágenes (en inglés).

Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados al establecer un diagnóstico de cáncer.

Determinación del estadio/grado

La determinación del estadio es una manera de describir el tumor, como, por ejemplo, su tamaño, dónde está ubicado, si se ha diseminado y hacia adónde, y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Diversos tipos de tumores del SNC en niños pueden diseminarse a través del líquido cefalorraquídeo que rodea el cerebro y la columna vertebral. Esta información ayuda al médico a planificar el tratamiento y a determinar el pronóstico del niño (probabilidad de recuperación). Al igual que la determinación del estadio, el grado del tumor también afecta el pronóstico en gran medida, ya que los tumores de grado bajo tienen un mejor pronóstico que los de grado alto. Los grados del astrocitoma son:

Tumor de grado bajo: Un tumor de grado bajo tiene células que, al observarlas en un microscopio, presentan un aspecto similar a las células normales del SNC. En general, el tumor no crece rápidamente ni se disemina a otras partes del SNC, aunque ambas situaciones pueden ocurrir en algunas personas. Es posible que los tumores aparezcan en más de un lugar del cerebro, especialmente cuando se asocian con neurofibromatosis (ver Factores de riesgo). Uno de los tumores de grado bajo que aparecen con más frecuencia casi exclusivamente en niños se conoce como astrocitoma pilocítico juvenil (o JPA, por su sigla en inglés).

Tumor de grado alto: Un tumor de grado alto tiene células que no se parecen a los astrocitos normales. Este tipo de tumor crece con rapidez y puede diseminarse extensamente a otras partes del SNC.

Astrocitoma recurrente: El astrocitoma recurrente es un tumor que vuelve a aparecer después del tratamiento. Si lo hace, el astrocitoma generalmente reaparece cerca del lugar donde se originó.

Tratamiento

En general, el cáncer en los niños es poco común, de modo que puede resultar difícil para los médicos planificar tratamientos, a menos que sepan cuál fue el más eficaz en otros niños. Por este motivo, más del 60% de los niños con cáncer reciben tratamiento como parte de un estudio clínico. Los estudios clínicos son estudios de investigación que comparan tratamientos estándar (los mejores tratamientos disponibles) con tratamientos más recientes que podrían ser más efectivos. La investigación de nuevos tratamientos implica el monitoreo minucioso mediante el uso de métodos científicos y el seguimiento cuidadoso de todos los participantes para evaluar la evolución.

Para beneficiarse de estos tratamientos más nuevos, todos los niños con cáncer deberían recibir tratamiento en un centro oncológico especializado. Los médicos de estos centros poseen vasta experiencia en el tratamiento de niños con cáncer y tienen acceso a las últimas investigaciones. El médico que se especializa en el tratamiento de niños con cáncer se conoce como oncólogo pediátrico. En muchos casos, un equipo de médicos se hace cargo del tratamiento de un niño con cáncer. Los centros oncológicos pediátricos a menudo cuentan con servicios adicionales de apoyo para los niños y sus familias, como nutricionistas, trabajadores sociales y consejeros. También pueden ofrecer actividades especiales para los niños con cáncer.

El tratamiento del astrocitoma depende del tamaño y la localización del tumor, de su tipo y grado, de si se ha diseminado y del estado de salud general del niño. Normalmente se usan tres tipos de tratamientos para los niños con astrocitoma: cirugía, radioterapia y quimioterapia. En algunas situaciones, es posible que se opte por quimioterapia de altas dosis seguida de un trasplante de células madre o de médula ósea.

A continuación se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el astrocitoma.

Cirugía

La cirugía es el tratamiento más frecuente para el astrocitoma. Durante el procedimiento, un neurocirujano extirpa todo lo que pueda del tumor. Aun cuando, por su ubicación, no se pueda llegar al tumor mediante la cirugía, generalmente se realiza un biopsia quirúrgica para determinar el tipo y el grado del tumor.

Si un tumor de grado bajo no puede extirparse por completo, el niño es controlado a menudo por su médico para detectar posibles crecimientos del tumor antes de considerar otros tipos de tratamiento. Si el tumor provoca síntomas y no se lo puede extirpar por completo en la cirugía, en muchos casos el cáncer remanente se trata con radioterapia o quimioterapia. Con frecuencia, un tumor de alto grado requiere tratamiento adicional sin importar si el tumor entero fue extirpado durante la cirugía.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radiooncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento. Dado que la radioterapia a veces puede interferir con el crecimiento y el desarrollo normales del cerebro de un niño, el médico puede decidir tratar el tumor de otra manera. Para evitar o reducir la necesidad de radioterapia en niños pequeños, es probable que el médico utilice primero quimioterapia, para encoger el tumor.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. El profesional que administra este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Algunos niños quizás reciban la quimioterapia en el consultorio del médico; otros posiblemente se traten en el hospital. Un régimen (plan) de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos administrados en un plazo determinado.

La quimioterapia puede usarse para retrasar o evitar la radioterapia en niños pequeños con tumores de grado bajo, como el JPA, debido a sus posibles efectos secundarios. Para un tumor de grado alto, la quimioterapia probablemente sea más efectiva en combinación con cirugía y radioterapia. La quimioterapia para el astrocitoma a menudo combina dos o tres fármacos.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, inapetencia y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer cuando finaliza el tratamiento.

Obtenga más información acerca de la quimioterapia (en inglés) y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico de su hijo es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre los medicamentos recetados a su hijo en las bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés).

Trasplante de células madre/médula ósea

El trasplante de células madre/médula ósea puede usarse en aquellos casos en que el astrocitoma reaparece. Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea enferma se reemplaza con células altamente especializadas llamadas células madre hematopoyéticas. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en la sangre en circulación como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo llama más comúnmente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre sanguíneas y no el tejido de la médula ósea.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alotrasplante (o trasplante alogénico, ALLO) y trasplante autólogo (AUTO). Los trasplantes autólogos se usan para tratar el astrocitoma.

En el trasplante autólogo, se usan las propias células madre del paciente. Las células madre se obtienen del paciente cuando él o ella está en remisión del tratamiento previo. Luego, las células madre se congelan hasta que se necesiten, generalmente después de finalizar el tratamiento de dosis altas (explicado a continuación).

El objetivo del trasplante es destruir células cancerosas en la médula, sangre y otras partes del cuerpo y poner células madre sanguíneas de reemplazo para crear una médula ósea sana. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad de células cancerosas posible. Esto también destruye el tejido de la médula ósea y suprime el sistema inmunológico del paciente. Después de administrar el tratamiento de dosis alta, las células madre sanguíneas se infunden en la vena del paciente para reemplazar la médula ósea y restaurar hemogramas normales.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de cualquier otro tratamiento previo, la edad y el estado de salud general del paciente.

En el trasplante de células madre, las células de reemplazo se implantan (comienzan a producir células sanguíneas nuevas) y se convierten en tejido sano, productor de sangre en 10 días a tres semanas. La destrucción de la propia médula del paciente disminuye las defensas naturales del cuerpo, hecho que expone temporalmente al paciente a un riesgo más alto de contraer infecciones. Hasta que el sistema inmunológico del paciente regrese a la normalidad, los pacientes pueden necesitar antibióticos y transfusiones de sangre.

En el trasplante autólogo hay poco riesgo de rechazo de tejido porque las células madre de reemplazo son las células del propio paciente. Sin embargo, en el trasplante autólogo existe el riesgo de que algunas de las células que se devuelven al paciente aún sean cancerosas. Obtenga más información acerca del trasplante de médula ósea y de células madre (en inglés).

Astrocitoma recurrente

El tratamiento del astrocitoma recurrente depende de tres factores:

  • Grado del tumor

  • Lugar de reaparición del tumor

  • El tipo de tratamiento que el niño recibió para el tumor original

Si el tumor es un astrocitoma recurrente de grado bajo, el médico puede practicar una cirugía para extirpar la mayor cantidad de tumor que sea posible. Para el tumor recurrente, los niños que anteriormente no hayan recibido radioterapia o quimioterapia podrían recibir uno de estos tratamientos o ambos.

Si el tumor es un astrocitoma recurrente de grado alto, probablemente el médico sugiera otros tipos de quimioterapia o radioterapia.

Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados durante el tratamiento del cáncer.

Recursos sobre estudios clínicos

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los pacientes con astrocitoma. Un estudio clínico es una manera de evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. El estudio clínico puede evaluar un nuevo medicamento, una nueva combinación de tratamientos existentes, un nuevo enfoque a la radioterapia o la cirugía o un método nuevo de tratamiento o prevención. Los niños que participan en estudios clínicos están entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, antes de que estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el nuevo tratamiento sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar.

Las personas deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un estudio clínico con la esperanza de encontrar un mejor resultado. Otras personas se presentan voluntariamente a los estudios clínicos porque saben que la búsqueda de nuevos medicamentos y otras terapias son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del astrocitoma. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con astrocitoma.

A veces, les preocupa a las personas que, al participar en un estudio clínico, podrían no recibir tratamiento si es que reciben placebo (“pastilla de azúcar”). El uso de placebos en los estudios clínicos sobre cáncer es muy poco frecuente. Cuando se utiliza placebo en un estudio, se lo hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información acerca del uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para poder ingresar en un estudio clínico, los padres y los niños deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado (en inglés). Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda de qué forma el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe hacer una lista de los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información acerca de los estudios clínicos, que incluye la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, preguntas para hacer al equipo de investigación y los enlaces para buscar estudios clínicos sobre el cáncer.

Si desea conocer más detalles sobre temas específicos que están en estudio con referencia al astrocitoma, consulte Investigaciones actuales.

Efectos secundarios

Un tumor y su tratamiento pueden producir una variedad de efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos contra el cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también cuentan con muchas maneras de proporcionar alivio a los pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento es frecuente después de un diagnóstico de astrocitoma, pero puede ser útil saber que prevenir y controlar estos efectos es uno de los principales objetivos del equipo de atención médica de su hijo. Antes de comenzar el tratamiento, hable con el médico de su hijo sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que pueden presentarse dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y el estado de salud general del niño.

Pregunte al médico de su hijo qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de atención médica si efectivamente ocurren. Además, asegúrese de comunicarse con el médico, para informarle sobre los efectos secundarios que experimente su hijo durante y después del tratamiento. Obtenga más información acerca de los efectos secundarios más comunes de un tumor canceroso y los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Conozca más detalles sobre la importancia de atender estas necesidades (en inglés), entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo del tratamiento del cáncer.

Obtenga más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo en Después del tratamiento o hable con el médico de su hijo.

Después del tratamiento

Después de finalizado el tratamiento para el astrocitoma, elabore con el médico de su hijo un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas, para supervisar la recuperación del niño durante los próximos meses y años. Todos los niños tratados por cáncer, incluido el astrocitoma, deben ir a controles de seguimiento de por vida.

El plan de atención de seguimiento específico para un niño depende de muchos factores, entre ellos, el tipo de tumor y su ubicación, la edad del niño y el tipo de tratamiento administrado.

En función del tipo de tratamiento que su niño recibió, el médico determinará qué exámenes y pruebas se necesitan para controlar los efectos secundarios a largo plazo y la posibilidad de aparición de cánceres secundarios. Los riesgos y los posibles efectos secundarios de la cirugía varían ampliamente, y dependen de la ubicación y las características del tumor. Asimismo, los riesgos de la quimioterapia y la probabilidad de cánceres secundarios también se ven influenciados en gran medida por los medicamentos específicos utilizados y sus dosis. La radioterapia craneoespinal (cabeza y columna vertebral) puede ocasionar síntomas cognitivos (proceso del pensamiento) y endócrinos (hormonales) con el paso del tiempo, aunque la gravedad puede variar considerablemente en función de la dosis y la edad del niño. El médico de su hijo puede recomendar los estudios de detección necesarios. La atención de seguimiento también debería abordar la calidad de vida del niño, incluidas las cuestiones emocionales y del desarrollo. Conozca más sobre supervivencia en el cáncer infantil (en inglés).

Se aconseja a la familia del niño organizar y llevar un registro de la información médica del niño, de manera que, cuando se haga adulto, pueda tener un historial claro, por escrito, del diagnóstico y los detalles del tratamiento administrado. En el consultorio del médico pueden ayudar a recopilar la información, que debería incluir las recomendaciones del médico sobre el cronograma para la atención de seguimiento. Esta información será valiosa para los médicos que atiendan a su hijo durante toda su vida.

Los niños que han tenido cáncer también pueden mejorar la calidad de su futuro siguiendo pautas establecidas para la buena salud al inicio y durante toda la adultez, por ejemplo, no fumar, mantener un peso saludable, llevar una alimentación equilibrada y realizar actividad física habitual. Consulte a su médico para elaborar el mejor plan para las necesidades de su hijo.

Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados después de finalizado el tratamiento del cáncer.

Investigaciones actuales

Siguen realizándose estudios de investigación sobre el astrocitoma. Los siguientes avances pueden estar todavía en etapa de investigación en estudios clínicos y quizás no estén aprobados ni disponibles en este momento. Siempre hable con el médico de su hijo sobre todas las opciones de diagnóstico y tratamiento.

Métodos mejorados de diagnóstico por imágenes y cirugía. Actualmente, se encuentran en desarrollo técnicas de diagnóstico por imágenes que permitan a los cirujanos localizar mejor la ubicación del tumor para reducir o prevenir el daño tisular en las partes sanas del SNC durante el tratamiento.

  • La MRI funcional (fMRI) es una técnica de diagnóstico por imágenes que identifica las partes del cerebro que controlan el habla, la audición, la visión, el tacto y la motricidad. Los lugares específicos donde se encuentran estas funciones son ligeramente diferentes en cada persona, de manera que la fMRI permite a los cirujanos planificar la cirugía alrededor de estas áreas.

  • La estereotaxia guiada por imágenes permite a los cirujanos visualizar y operar el cerebro usando contornos tridimensionales del cerebro y del tumor. Junto con software especializado, estas imágenes ayudan a guiar al cirujano hacia el tumor. Los tumores que antes considerábamos que no eran quirúrgicos a menudo pueden extirparse con esta técnica.

Métodos mejorados de aplicación de radioterapia. La radioterapia conformacional es una manera de aplicar altas dosis de radiación directamente en un tumor y no en el tejido sano. Esta técnica produce mapas tridimensionales detallados del cerebro y el tumor, de forma tal que los médicos puedan saber exactamente dónde dirigir el tratamiento con radiación.

Otros avances que se investigan en los estudios clínicos incluyen nueva quimioterapia y otros fármacos que puedan parar o retardar el crecimiento del tumor.

Preguntas para hacerle al médico

La comunicación periódica con el médico de su hijo es importante para tomar decisiones informadas sobre la atención de la salud del niño. Plantéese la posibilidad de preguntarle al médico lo siguiente:

  • ¿Dónde está ubicado exactamente el astrocitoma?

  • ¿Cuál es el grado del tumor? ¿Qué significa?

  • ¿Qué experiencia tiene usted en el tipo de tumor de mi hijo y su tratamiento?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados del análisis de laboratorio) de mi hijo?

  • ¿Qué opciones de tratamiento están disponibles?

  • ¿A qué estudios clínicos podría acceder mi hijo?

  • ¿Qué tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Qué probabilidades de éxito tiene el tratamiento planificado?

  • ¿Quiénes forman parte del equipo de tratamiento y qué función cumple cada uno?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento para el corto plazo y para el largo plazo?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará la vida cotidiana de mi niño? ¿Podrá él o ella ir a la escuela y hacer sus actividades habituales?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con el tratamiento del cáncer para mi hijo, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitará mi niño o mi niña y con qué frecuencia?

  • ¿Qué servicios de apoyo tiene mi hijo a su alcance? ¿Y para mi familia?

Recursos de información para los pacientes

Además de Cancer.Net, hay otras fuentes de información sobre este tipo de cáncer a las que puede acceder por Internet. Cancer.Net mantiene una lista de organizaciones nacionales, sin fines de lucro, que pueden ser útiles para encontrar información adicional, servicios y apoyo. Como siempre, recuerde hablar con su médico acerca de las dudas que tenga en relación con la información que usted encuentre sobre esta enfermedad.

Vea las organizaciones que ofrecen información sobre este tipo específico de cáncer (en inglés).