Astrocitoma, sistema nervioso central, cáncer infantilLast Updated: July 19, 2011 Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 02/11 Panorama general
El cerebro y la médula espinal constituyen el sistema nervioso central (SNC), donde se controlan todas las funciones del cuerpo, que incluyen el pensamiento, el habla y la fuerza. El astrocitoma es un tipo de tumor del SNC que se forma en las células llamadas astrocitos. Los astrocitos normales constituyen la red conectiva del cerebro y la médula espinal y forman un tejido cicatrizal cuando el SNC sufre daños. El astrocitoma se origina cuando astrocitos normales cambian y crecen sin control, y forman una masa llamada tumor. El astrocitoma puede desarrollarse en cualquier parte del SNC, incluidos los siguientes lugares:
Un tumor puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso, lo que significa que se puede diseminar a otras partes del cuerpo). El astrocitoma comúnmente se clasifica según su grado (una medida de la cantidad de células tumorales que aparecen como células normales), ya sea de alto grado o de bajo grado, según el número y la forma de las células cancerosas y la rapidez con que estas crecen y se diseminan. Un tumor de bajo grado es menos propenso a crecer rápidamente o a diseminarse. Cuando se encuentra un tumor en el SNC, generalmente el médico realiza una biopsia (consultar Diagnóstico) para saber si es un astrocitoma y determinar el grado del tumor. Este estudio consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Esta sección cubre el astrocitoma diagnosticado en niños; obtenga más información sobre los tumores cerebrales en adultos (en inglés). Obtenga más información acerca de los términos básicos sobre el cáncer que se utilizan en esta sección. ¿Busca más que un panorama general? Si desea más información introductoria, explore este material relacionado en Cancer.Net:
O bien, elija “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo esta sección detallada. Para elegir un tema específico dentro de esta sección, use el panel de íconos ubicado a la derecha de la pantalla. Estadísticas
Cada año se diagnostican aproximadamente 4,000 tumores del SNC en niños menores de 20 años, y alrededor de la mitad de todos los tumores cerebrales infantiles son astrocitomas. Los niños con astrocitomas no infiltrantes (un tumor que no tiene tendencia a diseminarse) generalmente presentan una tasa más alta de supervivencia a cinco años (el porcentaje de personas que sobrevive al menos cinco años una vez detectado el tumor, excluidas aquellas que mueren por otras enfermedades). La tasa de supervivencia a cinco años de pacientes pediátricos con astrocitoma de bajo grado es de un 85%. En el caso de los astrocitomas de alto grado, la tasa de supervivencia a cinco años es de un 30%. Factores adicionales afectan las tasas de supervivencia, incluida la cantidad del tumor que puede extirparse durante la cirugía. Las estadísticas de supervivencia deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de niños con este tipo de tumor, pero el riesgo real de una persona específica puede variar. No es posible decirle a una persona cuánto tiempo vivirá con astrocitoma. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años, pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de tumor. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés). Fuente: American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer). Ilustraciones médicas
Factores de riesgo
Un factor de riesgo (en inglés) es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle un tumor. Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo de un tumor, la mayoría no es una causa directa de su formación. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan un tumor, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores de riesgo conocidos. Los médicos e investigadores aún no conocen las causas de la mayoría de los tumores infantiles. Existe evidencia de que los factores genéticos pueden intervenir en un pequeño porcentaje de niños con astrocitoma cerebral. Por ejemplo, los niños que sufren neurofibromatosis podrían correr un mayor riesgo de desarrollar astrocitoma. La neurofibromatosis es un trastorno hereditario que produce neurofibromas (un tipo de tumor no canceroso) en los nervios periféricos del cuerpo, manchas marrones en la piel y deformidades de los tejidos y los huesos. La neurofibromatosis también se conoce como enfermedad de Recklinghausen o de von Recklinghausen. Obtenga más información sobre la neurofibromatosis tipo 1 (en inglés) y la neurofibromatosis tipo 2 (en inglés). Otros trastornos genéticos menos comunes asociados con un riesgo más elevado de tumores del SNC incluyen síndrome de Li-Fraumeni (en inglés), esclerosis tuberosa (en inglés), síndrome de nevos basocelulares (en inglés) y síndrome de Turcot (en inglés). Síntomas y signos
Los niños con astrocitoma pueden tener los siguientes síntomas o signos. A veces, los niños con astrocitoma no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, estos pueden estar causados por otra afección que no sea un tumor. Si le preocupa un síntoma o signo de esta lista, hable con el médico de su hijo.
En un bebé, el único síntoma puede ser que la cabeza crece demasiado rápido. El cráneo de un lactante puede expandirse para hacer lugar a un tumor que está creciendo en el cerebro, por lo que el bebé con astrocitoma probablemente tenga la cabeza más grande que lo normal. El médico de su hijo le hará preguntas sobre los síntomas que experimenta su hijo para ayudarlo a encontrar la causa del problema, lo que se conoce como diagnóstico. Este puede incluir el tiempo que hace que su hijo tiene los síntomas y con qué frecuencia. Si se diagnostica un tumor, el alivio de los síntomas y los efectos secundarios sigue siendo un aspecto importante de los cuidados y el tratamiento. Esto también puede recibir el nombre de manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Recuerde hablar con el equipo de cuidados médicos sobre los síntomas que experimenta su hijo, incluidos los síntomas nuevos o cualquier cambio en ellos. Diagnóstico
Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar un tumor y averiguar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más eficaz. En la mayoría de los tipos de tumores, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el tumor se ha diseminado (metástasis). Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el astrocitoma: Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por sus siglas en inglés). La tomografía computarizada crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo, se inyecta un medio de contraste (una tinta especial) en una vena, para obtener mejores detalles. Imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés). Las MRI utilizan campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste en una vena del paciente para crear una imagen más clara. Biopsia (en inglés). Otras pruebas pueden sugerir la presencia de un tumor, pero solo una biopsia permite dar un diagnóstico definitivo. Para el astrocitoma, se hace una biopsia para determinar el tipo y el grado del tumor. Un neurocirujano (especialista que realiza operaciones de la cabeza, el cerebro y el SNC) extirpará una pequeña muestra de tejido del tumor. Un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades) analiza la muestra tomada durante la biopsia. Obtenga más información acerca de qué esperar al realizarse pruebas comunes, procedimientos y estudios por imágenes. Después de realizadas estas pruebas, el médico de su hijo revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es un tumor, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como determinación del estadio/grado. Obtenga más información sobre los primeros pasos a seguir después de un diagnóstico de tumor (en inglés). Determinación del estadio/grado
La determinación del estadio es una manera de describir un tumor, es decir, el tamaño, dónde está ubicado, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Diversos tipos de tumores del SNC en niños pueden diseminarse a través del líquido cefalorraquídeo que rodea el cerebro y la columna vertebral. Esta información ayuda al médico a planificar el tratamiento y a determinar el pronóstico del niño (probabilidad de recuperación). Al igual que la determinación del estadio, el grado del tumor también afecta el pronóstico en gran medida, ya que los tumores de bajo grado tienen un mejor pronóstico que los de alto grado. Los grados del astrocitoma son: Tumor de bajo grado: Un tumor de grado bajo tiene células que, al observarlas en un microscopio, presentan un aspecto similar a las células normales del SNC. En general, el tumor no crece rápidamente ni se disemina a otras partes del SNC, aunque ambas situaciones pueden ocurrir en algunas personas. Es posible que los tumores aparezcan en más de un lugar del cerebro, especialmente cuando se asocian con neurofibromatosis (consultar Factores de riesgo). Uno de los tumores de bajo grado que aparecen con más frecuencia casi exclusivamente en niños se conoce como astrocitoma pilocítico juvenil (o JPA, por su sigla en inglés). Tumor de alto grado: Un tumor de alto grado tiene células que no se parecen a los astrocitos normales. Este tipo de tumor crece con rapidez y puede diseminarse extensamente a otras partes del SNC. Astrocitoma recurrente: El astrocitoma recurrente es un tumor que vuelve a aparecer después del tratamiento. El astrocitoma generalmente reaparece cerca del lugar donde empezó inicialmente. Si hay recurrencia, es posible que se deba determinar nuevamente el grado del tumor mediante el uso del sistema mencionado. Tratamiento
En general, los tumores en los niños son poco comunes, de modo que puede resultar difícil para los médicos planificar tratamientos, a menos que sepan cuál fue el más eficaz en otros niños. Por este motivo, más del 60% de los niños reciben tratamiento como parte de un estudio clínico. Los estudios clínicos son estudios de investigación que comparan tratamientos estándar (los mejores tratamientos disponibles) con tratamientos más recientes que podrían ser más efectivos. La investigación de nuevos tratamientos implica el monitoreo minucioso mediante el uso de métodos científicos y el seguimiento cuidadoso de todos los participantes para evaluar su salud y la evolución. Para beneficiarse de estos tratamientos más nuevos, todos los niños con un tumor del SNC deberían recibir tratamiento en un centro oncológico especializado. Los médicos de estos centros poseen vasta experiencia en el tratamiento de niños y tienen acceso a las últimas investigaciones. El médico que se especializa en el tratamiento de niños con un tumor se conoce como oncólogo pediátrico. En muchos casos, un equipo de médicos se hace cargo del tratamiento de un niño con un tumor; esto se conoce como equipo multidisciplinario (en inglés). Los centros oncológicos pediátricos a menudo cuentan con servicios adicionales de apoyo para los niños y sus familias, como especialistas en apoyo al niño enfermo, nutricionistas, trabajadores sociales y consejeros. También puede haber actividades y programas especiales disponibles para ayudar a su hijo y sus familiares a sobrellevar la situación. A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el astrocitoma. Las opciones y las recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y el grado del tumor, los efectos secundarios posibles así como las preferencias de la familia y el estado de salud general del niño. Normalmente se usan tres tipos de tratamientos para los niños con astrocitoma: cirugía, radioterapia y quimioterapia. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés). Cirugía La cirugía es la extirpación del tumor y el tejido circundante durante una operación. La cirugía es el tratamiento más frecuente para el astrocitoma. Durante el procedimiento, un neurocirujano extirpa todo lo que pueda del tumor. Un neurocirujano es un médico que se especializa en el tratamiento de los tumores del SNC mediante cirugía. Aun cuando, por su ubicación, no se pueda llegar al tumor mediante la cirugía, generalmente se realiza un biopsia quirúrgica para determinar el tipo y el grado del tumor. Si un tumor de bajo grado no puede extirparse por completo, el médico controlará frecuentemente al niño para detectar signos de crecimientos del tumor antes de considerar otros tipos de tratamiento. Si el tumor provoca síntomas y no se lo puede extirpar por completo en la cirugía, frecuentemente se usa radioterapia o quimioterapia. Un niño con un tumor de alto grado suele requerir tratamiento adicional, independientemente de que durante la cirugía se haya extirpado el tumor entero. Obtenga más información sobre la cirugía. Radioterapia La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para eliminar las células tumorales. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar un tumor se conoce como radiooncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen (plan) de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado. Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento. Dado que la radioterapia a veces puede interferir con el crecimiento y el desarrollo normales del cerebro de un niño, el médico puede decidir tratar el tumor de otra manera. Para evitar o reducir la necesidad de radioterapia en niños pequeños, es probable que el médico utilice primero quimioterapia, para encoger el tumor. Obtenga más información sobre la radioterapia. Quimioterapia La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células tumorales, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células tumorosas de todo el cuerpo. El profesional que administra este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento de tumores con medicamentos. Un régimen (plan) de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo de tiempo determinado. Un paciente puede recibir un medicamento por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. La quimioterapia puede usarse para retrasar o evitar la radioterapia en niños pequeños con tumores de bajo grado, como el astrocitoma pilocítico juvenil (JPA, por sus siglas en inglés), debido a sus posibles efectos secundarios. Para un tumor de alto grado, la quimioterapia probablemente sea más efectiva si se usa con cirugía y radioterapia. La quimioterapia para el astrocitoma a menudo combina dos o tres fármacos. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer una vez finalizado el tratamiento. Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar los tumores del SNC se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico de su hijo es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información acerca de los medicamentos recetados a su hijo utilizando las bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés). Astrocitoma recurrente Una vez finalizado el tratamiento de su hijo y lograda la remisión (ausencia de síntomas, que también se conoce como “sin pruebas de enfermedad” o NED, por sus siglas en inglés), hable con el médico de su hijo acerca de la posibilidad de que el tumor regrese. A muchas personas les preocupa o inquieta que el tumor regrese. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este temor (en inglés). Si el tumor regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de tumor recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro sitio (recurrencia distante). Si el astrocitoma reaparece, generalmente lo hace cerca del lugar donde se originó el tumor. Cuando esto sucede, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizados los estudios, usted y el médico de su hijo conversarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como cirugía, quimioterapia y radioterapia), pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con otra pauta. El médico de su hijo también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar este tipo de tumor recurrente. El tratamiento del astrocitoma recurrente depende de tres factores:
Si el tumor es un astrocitoma recurrente de bajo grado, el médico puede practicar una cirugía para extirpar la mayor cantidad posible del tumor. Para el tumor recurrente, los niños que anteriormente no hayan recibido radioterapia o quimioterapia podrían recibir uno de estos tratamientos o ambos. Si el tumor es un astrocitoma recurrente de alto grado, probablemente el médico sugiera otros tipos de quimioterapia o radioterapia. Trasplante de médula ósea/células madre. El trasplante de células madre (SCT, por su sigla en inglés)/médula ósea puede usarse en aquellos casos en que el astrocitoma reaparece. Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea enferma se reemplaza con células altamente especializadas, llamadas células madre hematopoyéticas. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en la sangre en circulación como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más comúnmente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre sanguíneas y no el tejido de la médula ósea. Antes de recomendar quimioterapia de dosis alta y un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de tumor, los resultados de cualquier otro tratamiento previo, la edad y el estado de salud general del paciente. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia o radioterapia para destruir la mayor cantidad de células tumorosas posible. Esto también destruye el tejido de la médula ósea y suprime el sistema inmunológico del paciente. Después de administrar el tratamiento de dosis alta, las células madre sanguíneas se infunden en la vena del paciente para reemplazar la médula ósea y restaurar los valores de un hemograma normal. Las células de reemplazo se implantan (comienzan a producir células sanguíneas nuevas) y se convierten en tejido sano, productor de sangre en 10 días a tres semanas. La destrucción de la médula del paciente disminuye las defensas naturales del cuerpo, lo que expone temporalmente al paciente a un riesgo más alto de contraer infecciones. Hasta tanto el sistema inmunológico del paciente vuelva a ser normal, el paciente puede necesitar antibióticos y transfusiones de sangre, y debe cumplir ciertas restricciones de seguridad impuestas por su equipo de cuidados médicos para ayudar a evitar las infecciones. Obtenga más información sobre el trasplante de médula ósea y de células madre. Un tumor recurrente puede generar emociones como incredulidad o temor. Es recomendable que usted y sus familiares hablen con su equipo de cuidados médicos respecto de estos sentimientos y soliciten servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia de un tumor (en inglés). Si el tratamiento falla Si bien el tratamiento es exitoso para la mayoría de los niños con un tumor, a veces, no lo es. Si el tumor de un niño no se puede curar o controlar, esto se denomina tumor avanzado o terminal. Este diagnóstico es estresante y puede ser difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y honestas con el médico de su hijo y el equipo de cuidados médicos, a fin de expresar los sentimientos, las preferencias y las inquietudes de sus familiares. La función del equipo es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen técnicas, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares. Es recomendable que los padres o los tutores piensen en dónde el niño estará más cómodo: en el hogar, en un entorno parecido al hogar en otra parte, en el hospital o en un centro para enfermos terminales (en inglés). El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Algunos niños pueden ser más felices si pueden hacer arreglos para asistir a la escuela tiempo parcial o continuar realizado otras actividades y conexiones sociales. El equipo de cuidados médicos del niño puede ayudar a los padres o a los tutores a decidir el nivel adecuado de actividad. Asegurarse de que un niño esté físicamente cómodo y que no sienta dolor es una parte muy importante de los cuidados en la etapa final de la vida. Obtenga más información sobre cómo cuidar a un niño desahuciado (en inglés) y la planificación de los cuidados avanzados. La muerte de un niño es una gran tragedia, y los familiares pueden necesitar apoyo que los ayude a sobrellevar la pérdida. Los centros de cáncer pediátrico suelen contar con personal profesional y grupos de apoyo para ayudar en el proceso del duelo. Obtenga más información sobre el duelo por la pérdida de un hijo (en inglés). Obtenga más información sobre los términos comunes utilizados durante el tratamiento. Acerca de los estudios clínicos
Los médicos y los científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los niños con astrocitoma. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan personas y que se conocen como estudios clínicos. Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan medicamentos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos abordajes radioterapéuticos o quirúrgicos, y nuevos métodos de tratamiento. Los niños que participan en estudios clínicos suelen estar entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar. También se realizan estudios clínicos que evalúan nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos secundarios que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre las formas de prevenir la enfermedad. Las personas deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre que implica un estudio clínico, con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otras personas se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del astrocitoma. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con astrocitoma. A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo (“pastilla de azúcar”). El uso de placebos en estudios clínicos sobre cáncer es muy poco frecuente. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre el uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés). Para formar parte de un estudio clínico, los padres y los niños deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado (en inglés). Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de modo que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe mencionar todos los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información sobre los estudios clínicos, que incluye la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, preguntas para hacer al equipo de investigación y enlaces para buscar estudios clínicos. Si desea conocer más detalles sobre temas específicos que están en estudio con referencia al astrocitoma, consulte la sección Investigaciones actuales. Las personas que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos, que pueden incluir la ineficacia del nuevo tratamiento o la presencia de efectos secundarios graves. Es importante que los padres hablen con el médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de brindarle tratamiento y atención a su hijo durante la realización del estudio, después de su finalización o en caso de que decidan retirarse del estudio antes de que este concluya. Efectos secundarios
Un tumor y su tratamiento pueden producir una variedad de efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también disponen de muchas opciones para dar alivio a los pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios. El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de astrocitoma, pero puede ser útil saber que prevenir y controlar estos efectos es uno de los principales objetivos del equipo de atención médica de su hijo. Antes de comenzar el tratamiento, hable con el médico de su hijo sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que pueden presentarse dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y el estado de salud general de su hijo. Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento se describen en detalle en la sección Tratamiento. Pregunte al médico de su hijo qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de cuidados médicos. Además, asegúrese de comunicarse con el médico para informarle sobre los efectos secundarios que experimente su hijo durante y después del tratamiento. La atención de los síntomas y los efectos secundarios de un paciente es un aspecto importante del plan de tratamiento integral de un niño; esto recibe el nombre de cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Esto ayuda a que los niños con astrocitoma en cualquier estadio de la enfermedad tengan el mayor bienestar posible. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más comunes de un tumor del SNC y los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. No olvide hablar con el médico de su hijo sobre el nivel de cuidado que su hijo puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, puesto que los familiares y amigos suelen desempeñar un papel muy importante en el cuidado de niños con astrocitoma. Obtenga más información sobre el cuidado del paciente. Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Para muchas personas, el diagnóstico de astrocitoma es estresante y puede provocar emociones complejas. Es recomendable que los familiares compartan sus sentimientos con un miembro del equipo de cuidados médicos, que puede ayudarlos con las estrategias para sobrellevar el cáncer. Obtenga más información sobre la importancia de atender estas necesidades, entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo de la atención médica. Un efecto secundario que se presenta más de cinco años después del tratamiento recibe el nombre de efecto tardío. El tratamiento de los efectos tardíos es un aspecto importante de los cuidados para supervivientes. Para obtener más información acerca de los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo, consulte la sección Después del tratamiento o hable con el médico de su hijo. Después del tratamiento
Después de finalizado el tratamiento para el astrocitoma, elabore con el médico de su hijo un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas, para supervisar la recuperación del niño durante los próximos meses y años. Todos los niños tratados por un tumor del SNC, incluido el astrocitoma, deben someterse a controles de seguimiento de por vida. El plan de atención de seguimiento específico para un niño depende de muchos factores, entre ellos, el grado de tumor y su ubicación, la edad del niño y el tipo de tratamiento administrado. En función del tipo de tratamiento que recibió su hijo, el médico determinará qué exámenes y pruebas se necesitan para controlar los efectos secundarios a largo plazo y la posibilidad de aparición de cánceres secundarios. Los riesgos y los posibles efectos secundarios de la cirugía varían ampliamente, y dependen de la ubicación y las características del tumor. Asimismo, los riesgos de la quimioterapia y la probabilidad de cánceres secundarios también se ven influenciados en gran medida por los medicamentos específicos utilizados y sus dosis. La radioterapia craneoespinal (cabeza y columna vertebral) puede ocasionar síntomas cognitivos (proceso del pensamiento) y endocrinos (hormonales) con el paso del tiempo, aunque la gravedad puede variar considerablemente en función de la dosis y la edad del niño. El médico de su hijo puede recomendar los estudios de detección necesarios. La atención de seguimiento también debería abordar la calidad de vida del niño, incluidas las cuestiones emocionales y del desarrollo. Obtenga más información sobre la supervivencia en el cáncer infantil. Se aconseja a la familia organizar y llevar un registro de la información médica del niño, de manera que, cuando se haga adulto, pueda tener un historial claro, por escrito, del diagnóstico, el tratamiento administrado y las recomendaciones del médico sobre el cronograma para la atención de seguimiento. En el consultorio del médico lo pueden ayudar a recopilar esta información. Esta información será valiosa para los médicos que atiendan a su hijo durante toda su vida. ASCO ofrece formularios de resumen de tratamiento (en inglés) para ayudarlo a llevar un registro del tratamiento que recibió su hijo y desarrollar un plan de cuidados para supervivientes al finalizar el tratamiento. Los niños que han tenido un tumor del SNC también pueden mejorar la calidad de su futuro siguiendo pautas establecidas para la buena salud al inicio y durante toda la adultez, por ejemplo, no fumar, mantener un peso saludable, llevar una alimentación equilibrada y realizar actividad física habitual. Consulte al médico a fin de elaborar el mejor plan para las necesidades de su hijo. Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la supervivencia (en inglés). Obtenga más información sobre los términos comunes utilizados después de finalizado el tratamiento. Investigaciones actuales
Los médicos están trabajando para aprender más sobre el astrocitoma, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a los niños a los que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas alternativas para los pacientes a través de los estudios clínicos. Hable siempre con el médico de su hijo sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su hijo. Métodos mejorados de diagnóstico por imágenes y cirugía. Actualmente, se están desarrollando y perfeccionando técnicas de diagnóstico por imágenes que permitan a los cirujanos localizar el tumor con más exactitud para reducir o prevenir el daño tisular en las partes sanas del SNC durante el tratamiento.
Métodos mejorados de la administración de radioterapia. La radioterapia conformacional es una manera de aplicar altas dosis de radiación directamente en un tumor y no en el tejido sano. Esta técnica produce mapas tridimensionales detallados del cerebro y el tumor, de forma tal que los médicos puedan saber exactamente dónde dirigir el tratamiento con radiación. Nuevos medicamentos. Otros avances que se están investigando en los estudios clínicos incluyen nueva quimioterapia y otros medicamentos dirigidos al crecimiento y el desarrollo del tumor. Algunos nuevos tipos de medicamentos en estudio, específicamente para el JPA, se dirigen a las mutaciones (cambios) en un gen llamado BRAF que se encuentra en un gran porcentaje de tumores. Obtenga más información sobre la terapia dirigida. Comprensión de cómo se desarrolla el astrocitoma. Investigaciones recientes se han centrado en los factores moleculares que ayudan a que un tumor se desarrolle, lo que puede usarse en el futuro para intentar crear nuevos tratamientos. Atención médica de apoyo. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el astrocitoma, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes. Obtenga más información sobre los términos estadísticos frecuentes utilizados en las investigaciones sobre el cáncer. ¿Desea obtener más información sobre las investigaciones actuales? Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre el astrocitoma, explore este material relacionado:
O bien, elija “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo esta sección detallada. Preguntas para hacerle al médico
Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones inteligentes respecto de los cuidados de la salud del niño. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a que obtenga más información sobre los cuidados y el tratamiento de su hijo. También es recomendable que haga otras preguntas que sean importantes para usted.
Recursos de información para los pacientes
Además de Cancer.Net, hay otras fuentes de información sobre este tipo de tumor a las que puede acceder por Internet. Cancer.Net mantiene una lista de organizaciones nacionales, sin fines de lucro, que pueden ser útiles para encontrar información adicional, servicios y apoyo. Como siempre, recuerde hablar con el médico de su hijo acerca de las dudas que tenga en relación con la información que usted encuentre sobre esta enfermedad. Vea las organizaciones que ofrecen información sobre este tipo específico de tumor (en inglés). |