Cáncer de mamaLast Updated: November 19, 2009 Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/08 Panorama general
En los Estados Unidos, el cáncer de mama es el tipo de cáncer que las mujeres padecen más frecuentemente (excluido el cáncer de piel) y la segunda causa más frecuente de muerte en las mujeres después del cáncer de pulmón. Los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama, pero la frecuencia de cáncer de mama en hombres es rara, ya que representa menos del 1% de todos los casos de cáncer de mama. La mama se compone principalmente de tejido adiposo. Dentro de este tejido se encuentra una red de lóbulos formados por minúsculas estructuras tubulares llamadas lobulillos que contienen las glándulas de secreción de la leche. Conductos minúsculos conectan las glándulas, los lóbulos y los lobulillos, y transportan la leche desde los lóbulos al pezón, ubicado en el centro de la areola (el área más oscura que rodea al pezón de la mama). Toda la mama está irrigada por vasos sanguíneos y linfáticos; la sangre irriga las células, y el sistema linfático drena los productos de desecho corporal. Los vasos linfáticos se conectan a los ganglios linfáticos, que son órganos diminutos con forma de poroto que normalmente ayudan a combatir las infecciones. Aproximadamente el 90% de todos los casos de cáncer de mama se origina en los conductos o lóbulos. Casi el 75% de todos los casos de cáncer de mama comienza en las células que recubren internamente los conductos de la leche y se denomina carcinoma de conductos. El cáncer que comienza en los lobulillos se conoce como carcinoma lobular. Si la enfermedad se ha diseminado fuera del conducto hacia el tejido circundante, se denomina carcinoma ductal invasivo o infiltrante. Si la enfermedad se ha diseminado fuera del lobulillo, se llama carcinoma lobular invasivo o infiltrante. La enfermedad que no se ha diseminado se denomina “in situ” y quiere decir “en el lugar”. El desarrollo de la enfermedad in situ, como su tratamiento, depende de que el carcinoma sea ductal in situ (DCIS, por sus siglas en inglés) o lobular in situ (LCIS, por sus siglas en inglés). En la actualidad los oncólogos recomiendan que el carcinoma DCIS, que representa la mayoría de los casos de cáncer de mama in situ, se extirpe quirúrgicamente para ayudar a prevenir que se convierta en un cáncer invasivo y que, potencialmente, se disemine a otras partes de la mama o del cuerpo. Además de la cirugía, en el caso del DCIS se puede recomendar la radioterapia y la terapia hormonal. El LCIS no se considera cáncer y, por lo general, es controlado por el médico. Constituye un factor de riesgo para el cáncer de mama (consulte la sección Factores de riesgo). Entre otros tipos de cáncer menos frecuentes de la mama se encuentran el cáncer de mama medular, mucinoso, tubular, metaplásico y papilar. El cáncer inflamatorio de mama es un tipo de cáncer de crecimiento más rápido que representa entre el 1% y el 5% de todos los casos de cáncer de mama. Puede haber un diagnóstico equivocado de infección de la mama porque a menudo se presenta inflamación de la mama y enrojecimiento de la piel de la mama. La enfermedad de Paget es un tipo de cáncer in situ que puede comenzar en los conductos del pezón. En muchos casos, la piel se vuelve escamosa y puede presentar comezón. El cáncer puede comenzar con una sola célula genéticamente anormal. A medida que esta célula se divide, finalmente se transforma en un tumor (una masa de células) y desarrolla irrigación sanguínea para alimentar el crecimiento permanente. En algún punto, las células pueden desprenderse del tumor primario y afectar otras partes del cuerpo en un proceso llamado metástasis. Las células cancerosas de la mama se diseminan cuando las células cancerosas se desplazan a otros sitios del cuerpo a través de los vasos sanguíneos o linfáticos. Un sitio frecuente de diseminación son los ganglios linfáticos regionales, que pueden ser axilares (ubicados debajo del brazo), cervicales (ubicados en el cuello) o supraclaviculares (ubicados inmediatamente arriba de las clavículas). Los sitios más comunes de metástasis a distancia son los huesos, pulmones e hígado. Más raramente, el cáncer de mama puede diseminarse al cerebro. El cáncer también puede recurrir (reaparecer después del tratamiento) localmente en la piel, en la misma mama (si el tratamiento no incluyó extirpación), en otros tejidos de la región torácica o en otras partes del cuerpo. En la mayoría de los casos, el cáncer de mama se diagnostica y trata antes del desarrollo de la metástasis. Según los últimos datos del National Cancer Institute (NCI, Instituto Nacional del Cáncer), el 61% de los casos de cáncer de mama se diagnostica mientras el cáncer aún se encuentra en la mama, el 31% se diagnostica una vez que el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos adyacentes o por fuera de la mama, y el 6% se diagnostica cuando el cáncer ya ha hecho metástasis fuera de los ganglios linfáticos adyacentes. Estadísticas Se estima que, en 2008, se diagnosticará cáncer de mama invasivo a 182.460 mujeres en los Estados Unidos, y se diagnosticará cáncer de mama in situ a 67.770 mujeres. En los Estados Unidos a aproximadamente 1.990 hombres se les diagnosticará cáncer de mama. Se calcula que este año se producirán unas 40.930 muertes (40.480 mujeres y 450 hombres) a causa de esta enfermedad. Si el cáncer se circunscribe a la mama, la tasa de supervivencia relativa de cinco años (porcentaje de pacientes que sobrevive al menos cinco años una vez detectado el cáncer, excluidas aquéllas que mueren por otras enfermedades) asciende al 98%. Si el cáncer se ha diseminado hacia los ganglios linfáticos regionales, la tasa de supervivencia relativa de cinco años es del 84%. Si el cáncer se ha diseminado hacia un sitio distante, la tasa de supervivencia relativa a cinco años es del 27%. Aunque el cáncer se encuentre en un estadio más avanzado, nuevas terapias han permitido que muchas personas con cáncer de mama experimenten la misma calidad de vida que tenían antes del diagnóstico. Es importante destacar que estas estadísticas son promedios y que el riesgo de cada persona depende de numerosos factores, entre ellos, el tamaño del tumor y el número de ganglios linfáticos positivos (aquellos que tienen cáncer). La tasa de supervivencia es más alta y la posibilidad de recidiva es más baja en el caso de tumores más pequeños con ganglios linfáticos negativos (aquellos que no tienen cáncer). La tasa de recidiva aumenta con el aumento del tamaño del tumor y el número de ganglios linfáticos positivos. Desde 1990, el número de mujeres que murieron a causa del cáncer de mama ha descendido en forma constante cada año. En mujeres menores de 50 años, se ha observado una disminución anual de un 3,3%; en mujeres que superan esta edad, la disminución ha sido de un 2% por año. En la actualidad hay aproximadamente dos millones y medio de mujeres en Estados Unidos a quienes se les ha diagnosticado y tratado por cáncer de mama. Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estos cálculos estimados se basan en datos provenientes de miles de casos de este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de una persona específica puede variar. Es imposible informar a una persona cuánto tiempo vivirá con cáncer de mama. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años (o a veces de un año), pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society, Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2008. Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea el Recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Términos de oncología básica. Ilustraciones médicas
Factores de riesgo
Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Existen factores de riesgo que pueden controlarse (como el tabaquismo) y otros que no (como la edad y los antecedentes familiares). Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas con diversos factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, si usted conoce sus factores de riesgo y consulta a su médico, podrá tomar decisiones inteligentes sobre su estilo de vida y los cuidados de la salud. Muchos casos de cáncer de mama se presentan en mujeres sin factores de riesgo obvios. Esto significa que todas las mujeres deben conocer los posibles cambios en las mamas y programar exámenes clínicos de las mamas y mamografías (radiografías de la mama que pueden detectar un tumor demasiado pequeño como para palparse). Es probable que varios factores de riesgo influyan en el desarrollo del cáncer de mama. Los siguientes factores pueden elevar el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de mama: Edad. El riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta a medida que la mujer envejece y, en la mayoría de los casos, la enfermedad se desarrolla en mujeres de más de 50 años. Raza. Si bien las mujeres blancas tienen más posibilidades de desarrollar cáncer de mama, las mujeres negras son más propensas a morir a causa de la enfermedad. Aún no están claros los motivos para las diferencias en la supervivencia y probablemente se vinculen con factores socioeconómicos y biológicos. Antecedentes personales de cáncer de mama. Una mujer que ha tenido cáncer de mama en una mama tiene un riesgo de 1% y 2% mayor por año de desarrollar este tipo de cáncer en la otra mama. Antecedentes familiares de cáncer de mama. Las mujeres que tienen un pariente en primer grado (madre, hermana, hija) a la que se le ha diagnosticado cáncer de mama corren más riesgo de padecer la enfermedad. La existencia de más de un pariente en primer grado con cáncer de mama eleva dicho riesgo, sobre todo si el cáncer ocurrió antes de la menopausia. Las mujeres que tienen un pariente en segundo grado (tía, sobrina, abuela, nieta) a quien se le ha diagnosticado cáncer de mama también tienen un riesgo más elevado de desarrollar cáncer de mama. Predisposición genética. Las mutaciones a los genes 1 o 2 del cáncer de mama (BRCA1 o BRCA2) se asocian con mayor riesgo de desarrollarlo. Existen análisis de sangre para detectar las mutaciones conocidas a estos genes, pero no se recomiendan a las mujeres en general y se realizan sólo después de que la persona haya recibido asesoramiento genético adecuado. Los investigadores estiman que el cáncer de mama de etiología genética constituye apenas el 5% al 10% de todos los tipos de cáncer de mama. Conozca más sobre La genética del cáncer de mama.Antecedentes personales de cáncer de ovario. Debido a que el cáncer de ovario también se asocia con la exposición a las hormonas, los antecedentes de cáncer de ovario pueden aumentar el riesgo de una mujer a desarrollar cáncer de mama. Algunas mutaciones de los genes del cáncer de mama, como el BRCA1 o el BRCA2, pueden aumentar el riesgo de cáncer de ovario y de mama. Exposición a estrógeno. El estrógeno es una hormona femenina que controla el desarrollo de las características sexuales secundarias (como el desarrollo de las mamas). La producción de estrógeno disminuye en la menopausia. Los médicos piensan que la exposición al estrógeno durante mucho tiempo puede aumentar el riesgo de cáncer de mama.
Hiperplasia atípica de la mama. Esta alteración aumenta el riesgo de cáncer de mama y se caracteriza por la presencia de células anormales pero no cancerosas que se encuentran en una biopsia de mamas. LCIS. Como se explica en la sección Panorama general, esta clasificación de cáncer hace referencia a las células anormales presentes en los lobulillos o las glándulas mamarias. El LCIS aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama invasivo (el cáncer que se disemina hacia los tejidos circundantes). Consulte a su médico sobre la mejor manera de controlar esta enfermedad. Factores del estilo de vida. Al igual que con otros tipos de cáncer, los estudios continúan mostrando que diversos factores del estilo de vida pueden contribuir al desarrollo de cáncer de mama.
Radiación. Las dosis altas de radiación pueden aumentar el riesgo de la mujer de padecer cáncer de mama. Se ha observado un mayor riesgo de cáncer de mama en supervivientes a largo plazo de bombas atómicas, en personas con linfoma tratadas con radioterapia en el pecho, en personas que se someten a numerosas exposiciones de rayos X (como por tuberculosis o para tratar enfermedad tímica residual o acné), en alteraciones no malignas (no cancerosas) de la columna y en niños tratados con radiación por tiña. Prevención
Actualmente, no existen medios comprobados de prevenir el cáncer de mama, aunque para algunas mujeres sí hay formas de reducir el riesgo de desarrollarlo.
En la mayoría de las mujeres, las mamografías y los exámenes clínicos de las mamas (exámenes efectuados por un médico u otro profesional de la salud) realizados en forma periódica pueden ayudar a detectar signos tempranos del cáncer de mama. Además, las mujeres deberían conocer bien sus propias mamas. Cuando se efectúa correctamente, el autoexamen de mamas para la detección de nódulos puede ser de gran ayuda. Para obtener más información, consulte a su médico. El estudio clínico STAR The Study of Tamoxifen and Raloxifene (STAR), lanzado en mayo de 1999, es un estudio de reducción del riesgo de cáncer de mama. Un estudio clínico es un estudio de investigación en los que participan personas. El estudio STAR comparó la efectividad del tamoxifeno y el raloxifeno (Evista), en la reducción del riesgo de desarrollar cáncer de mama en postmenopáusicas de más de 35 años con mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. El estudio fue realizado por el NCI y el National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project (NSABP). Un análisis reciente de los datos arrojados por este estudio clínico muestra que tanto el tamoxifeno como el raloxifeno reducen el riesgo de cáncer de mama invasivo en el 50% aproximadamente de las mujeres con riesgo elevado de desarrollar la enfermedad (éste es el riesgo relativo; el riesgo absoluto para cualquier mujer que toma estos medicamentos para disminuir el riesgo de cáncer de mama es del 2% al 3%). El raloxifeno no disminuye el riesgo de cáncer de mama no invasivo. Ninguno de estos fármacos deteriora significativamente la calidad de vida. Dado que estos medicamentos se asocian con diferentes efectos secundarios, las mujeres deberían hablar con sus médicos sobre los riesgos y beneficios de cada uno de ellos. Pautas de detección La U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF, Fuerza de Tareas Preventivas de EE.UU.) recomienda que las mujeres de 50 a 74 años se sometan a una mamografía en forma bianual, y la American Cancer Society (ACS, Sociedad Estadounidense del Cáncer) recomienda una mamografía anual. La mamografía es la mejor herramienta de la que disponen los médicos para detectar el cáncer de mama y aquellos tumores que son demasiado pequeños como para palparlos. Todas las mujeres deben hablar con sus médicos sobre la mamografía y decidir un programa de detección adecuado. En algunas ocasiones, las mamografías pueden pasar por alto un cáncer. Otros métodos de detección por imágenes de las mamas, como la imagen de resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) y el ultrasonido, no se utilizan habitualmente con fines de detección. Sin embargo, pueden ser útiles para evaluar a las mujeres que tienen un riesgo más alto de cáncer de mama, entre ellas, las mujeres con una mutación BRCA o aquellas que recibieron radioterapia por linfoma de Hodgkin. En las mujeres con resultados sospechosos en el examen físico pueden utilizarse otros métodos de detección. Si el examen físico arroja resultados sospechosos, es necesario realizar nuevas evaluaciones aunque la mamografía se interprete como normal. La USPSTF y la ACS difieren en sus recomendaciones para el examen clínico de mamas. La USPSTF recomienda el examen clínico de mamas junto con la mamografía, y la ACS recomienda un examen clínico cada uno a tres años. No se ha demostrado que el autoexamen de mamas disminuya la mortalidad por cáncer de mama, pero es importante que las mujeres conozcan bien sus mamas para así poder advertir algún cambio. Se recomienda a las mujeres hablar con el médico sobre la frecuencia de la detección. Obtenga más información acerca de la opinión de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre las recomendaciones de 2009 para mamografía por la USPSTF. Síntomas
Las mujeres con cáncer de mama pueden experimentar los siguientes síntomas o, en algunos casos, no presentar ninguno. O bien, estos síntomas pueden estar causados por otra afección que no es cáncer. Si le preocupa un síntoma de esta lista, hable con su médico. Sin embargo, la mayoría de las mujeres que desarrollan cáncer de mama no presentan signos ni síntomas. Algunos de los signos y síntomas que deben observarse son:
Diagnóstico
Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si ha invadido otros órganos. Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia (extirpación de una pequeña cantidad de tejido para examinarlo bajo un microscopio) es la única manera de obtener un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
Por lo general, el diagnóstico de cáncer de mama comienza cuando la mujer o el médico descubre un bulto o una calcificación anormal (pequeño depósito de calcio que habitualmente se detecta en una radiografía) mediante una mamografía, o bien se observa una anomalía en la mama mediante examen clínico o autoexamen. Pueden realizarse varias pruebas para confirmar el diagnóstico de cáncer de mama. No se realizan todas estas pruebas en todas las personas. Además de la mamografía de detección, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de mama: Pruebas por imágenes Mamografía de diagnóstico. La mamografía de diagnóstico es similar a la mamografía de detección, la única diferencia en que en la primera se toman más imágenes de la mama y, por lo general, se utiliza cuando la mujer experimenta signos, como secreción del pezón o un nuevo nódulo. La mamografía de diagnóstico también puede utilizarse si en una mamografía de detección se encuentra algo sospechoso. Ultrasonido. El ultrasonido usa ondas de sonido de alta frecuencia para producir imágenes del tejido mamario; esta prueba puede distinguir entre una masa sólida, que puede ser cáncer, y un quiste lleno de líquido, que no es canceroso. MRI. Un estudio de imágenes por resonancia magnética (MRI) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para crear una imagen más clara. Este estudio puede realizarse cuando ya se ha diagnosticado cáncer en una mujer para controlar si hay cáncer en la otra mama, pero sus beneficios constituyen tema de polémica. También puede utilizarse para detección. Según la ACS, las mujeres con riesgo elevado de cáncer de mama (por ejemplo, aquellas con mutaciones de los genes BRCA o con fuertes antecedentes familiares de cáncer de mama) debería someterse a una MRI junto con una mamografía. La MRI suele ser más eficaz que una mamografía o un ultrasonido para ver una pequeña masa en la mama de una mujer, especialmente en aquellas que tienen tejido mamario muy denso. Sin embargo, la MRI presenta una tasa más alta de resultados falso positivos (resultado que indica cáncer cuando no lo hay) y podría conducir a la realización de un mayor número de biopsias. Además, la MRI no muestra calcificaciones, que podrían indicar cáncer de mama in situ. Para obtener más información, consulte a su médico. Pruebas con procedimientos quirúrgicos Biopsia. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio.Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero sólo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades).
Si se diagnostica cáncer, quizás se necesite otra cirugía para obtener tejido marginal limpio (área que rodea el tumor, sin células cancerosas) y/o extirpar los ganglios linfáticos. Los médicos tal vez analicen el tejido obtenido durante la biopsia para guiarse en las decisiones de tratamiento. Las pruebas incluyen:
Análisis de sangre El médico también podría necesitar hacer análisis de sangre para obtener más información sobre el cáncer. Recuento sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés). El CBC es un análisis de sangre que se realiza para determinar lo siguiente:
Niveles de fosfatasa alcalina. Los niveles altos de esta enzima podrían indicar que la enfermedad se ha diseminado al hígado, los huesos o los conductos biliares. Recuento total de niveles de bilirrubina, transaminasa glutámico-oxalacética sérica (SGOT, por sus siglas en inglés) y transaminasa glutámico-pirúvica sérica (SGPT, por sus siglas en inglés): Estas pruebas evalúan la función hepática. Los niveles altos de cualquiera de estas sustancias pueden indicar daño hepático, una señal de posible diseminación hacia ese órgano. Pruebas de marcadores tumorales. Un marcador tumoral (también denominado marcador sérico o biomarcador) es una sustancia presente en la sangre, la orina o el tejido del cuerpo de una persona. La presencia de un marcador tumoral o los niveles más altos o más bajos que lo normal de un marcador tumoral pueden indicar un proceso anormal en el cuerpo, que podría deberse al cáncer o a una enfermedad no cancerosa. Los marcadores tumorales pueden tomarse como referencia para el diagnóstico, la planificación del tratamiento y/o el control del tratamiento. Para obtener más información, lea Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre marcadores tumorales del cáncer de mama. Pruebas adicionales El médico podría pedir pruebas adicionales (según los antecedentes médicos de la persona y los resultados del examen físico) para evaluar el estadio del cáncer. Para obtener más información, lea la sección Determinación del estadio que aparece más abajo. Estas pruebas no se recomiendan para todos los pacientes.
Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, lea el Recurso de Cancer.Net: Pruebas y procedimientos. Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea el recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado. Determinación del estadio
La determinación del estadio es una manera de describir el cáncer, como, por ejemplo, dónde está ubicado, si se ha diseminado y hacia adónde, y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos utilizan exámenes de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que la determinación del estadio no se logra hasta que se hayan realizado todos los exámenes. El conocimiento del estadio clínico permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico del paciente. Existen diferentes descripciones de estadios según los diferentes tipos de cáncer. Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. Este sistema utiliza tres criterios para evaluar el estadio del cáncer: el tumor mismo, los ganglios linfáticos alrededor del tumor y si el tumor se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Existen cinco estadios: estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (uno a cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer de manera que los médicos puedan de común acuerdo planificar el mejor tratamiento. TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (N) y metástasis (M). Los médicos tienen en cuenta estos tres factores para determinar el estadio clínico del cáncer:
Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor con aún más detalle. TX: No se puede evaluar el tumor primario. T0: No hay evidencia de cáncer en la mama. Tis: Se refiere al carcinoma (cáncer) in situ. En este caso, el cáncer está confinado a los límites naturales del tejido mamario y no se ha diseminado al tejido circundante de la mama. Hay tres tipos de carcinoma de mama in situ: Tis (DCIS, por sus siglas en inglés): El carcinoma ductal in situ (DCIS) es un precáncer, pero más adelante puede desarrollarse en un tipo invasivo de cáncer de mama. La denominación DCIS significa que sólo se han encontrado algunas células cancerosas en los conductos mamarios y que éstas no se han diseminado más allá de la capa de tejido donde se originaron. Tis (LCIS, por sus siglas en inglés): El carcinoma lobular in situ (LCIS) describe las células anormales que se encuentran en los lobulillos o glándulas de la mama. El LCIS no es cáncer, pero aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama invasivo. Tis (enfermedad de Paget): La enfermedad de Paget del pezón es una forma rara de cáncer de mama precoz. Se utiliza esta denominación sólo si hay enfermedad de Paget pero no hay presencia de tumor. Si hay un tumor, la enfermedad se clasifica en función del tamaño del tumor. T1: Un tumor en la mama mide 2 centímetros (cm) o menos en su dimensión más ancha. T1mic: La microinvasión o micrometástasis significa que algunas células cancerosas se han diseminado al tejido circundante, pero ninguna mide más de 0,1 cm. T1a: El tumor mide más de 0,1 cm pero menos de 0,5 cm. T1b: El tumor mide más de 0,5 cm pero menos de 1 cm. T1c: El tumor mide más de 1 cm pero menos de 2 cm. T2: El tumor mide más de 2 cm pero menos de 5 cm. T3: El tumor mide más de 5 cm. T4: El tumor se ha diseminado a la pared torácica o a la piel o se diagnostica como cáncer inflamatorio de mama. T4a: El tumor se ha diseminado a la pared torácica. T4b: Hay edema (hinchazón), engrosamiento de la piel (como en la piel de naranja) o ulceración (un área llagada y dolorosa donde la piel o el tejido de la mama se quiebra) de la piel de la mama o de los nódulos de la piel circundante de la misma mama. T4c: Hay signos de T4a y T4b. T4d: Se refiere al carcinoma inflamatorio. Éste es un tipo de cáncer de mama agresivo en el que la mama está enrojecida, hinchada y tibia al tacto. Ganglio. La “N” en el sistema de determinación de estadios TNM hace referencia a los ganglios linfáticos, órganos minúsculos con forma de guisante que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos ubicados debajo del brazo, arriba y debajo de las clavículas y debajo del esternón se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios distantes. NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos. N0: No se encontró presencia de cáncer en los ganglios linfáticos. N1: El cáncer se ha diseminado a uno a tres ganglios linfáticos axilares. N2: El cáncer se ha diseminado a cuatro a nueve ganglios linfáticos debajo del brazo o a los ganglios linfáticos mamarios internos (ganglios linfáticos ubicados a la derecha o izquierda del esternón en la parte interna del tórax) sin compromiso de los ganglios axilares. N2a: El cáncer se ha diseminado a cuatro a nueve ganglios linfáticos debajo del brazo (hay al menos un depósito tumoral de más de 2 mm). N2b: El cáncer se ha diseminado sólo a los ganglios linfáticos mamarios internos. N3: El cáncer se ha diseminado a 10 o más ganglios linfáticos debajo del brazo o a los ganglios linfáticos infraclaviculares (bajo la clavícula) o a los ganglios mamarios internos con compromiso de los ganglios axilares. N3a: El cáncer se ha diseminado a 10 o más ganglios linfáticos debajo del brazo o a los ganglios linfáticos infraclaviculares. N3b: El cáncer se ha diseminado a los ganglios mamarios internos y a los ganglios axilares. N3c: El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos supraclaviculares. Si hay presencia de cáncer en los ganglios linfáticos, saber cuántos ganglios están comprometidos también ayuda a los médicos a planificar el tratamiento. El patólogo puede determinar la cantidad de ganglios linfáticos afectados por el cáncer. Metástasis a distancia. La “M” del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras áreas del cuerpo. MX: No se puede evaluar la diseminación a distancia. M0: La enfermedad no hizo metástasis. M1: Hay metástasis a otra parte del cuerpo. Agrupación de los estadios del cáncer Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M. Estadio 0: La enfermedad no se ha diseminado más allá de los límites naturales de la mama. También se denomina cáncer no invasivo. Estadio I: El tumor es pequeño y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos (T1, N0, M0). Estadio IIa: Cualquiera de estas condiciones:
Estadio IIb: Cualquiera de estas condiciones:
Estadio IIIa: Cualquiera de estas condiciones:
Estadio IIIb: El tumor se ha diseminado a la pared torácica o causa hinchazón o ulceración de la mama o se diagnostica como cáncer inflamatorio de mama. Puede o no haberse diseminado a los ganglios linfáticos axilares, pero no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T4, N0, M0; T4, N1, M0; o T4, N2, M0). Estadio IIIc: Tumor de cualquier tamaño que no se ha diseminado a partes distantes del cuerpo pero se ha diseminado a los ganglios linfáticos en el grupo N3 (cualquier T, N3, M0). Estadio IV: El tumor puede tener cualquier tamaño y se ha diseminado a sitios distantes del cuerpo, generalmente los huesos, pulmones o hígado o la pared torácica (cualquier T, cualquier N, M1). Recurrente: El cáncer recurrente es aquél que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Datos utilizados con permiso de la American Joint Committee on Cancer (AJCC, Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el manual AJCC Cancer Staging Manual Sixth Edition (2002) publicado por Springer-Verlag New York, www.springer-ny.com. Tratamiento
El tratamiento del cáncer de mama depende del tamaño y ubicación del tumor, si se ha diseminado y el estado de salud general de la paciente. En muchos casos, un equipo de médicos trabaja con el paciente para determinar el mejor plan de tratamiento. Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Se aconseja también a los pacientes que consideren participar en estudios clínicos cuando tomen las decisiones sobre los planes de tratamiento. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, visite la sección sobre Estudios Clínicos. Panorama general del tratamiento del cáncer de mama La biología y el comportamiento del cáncer de mama afectan el tratamiento. Algunos tumores son pequeños pero crecen rápidamente, mientras que otros son grandes y crecen con mayor lentitud. Cuando se planifica el tratamiento para el cáncer de mama, el médico tendrá en cuenta muchos factores, entre ellos:
Si bien el médico adaptará el tratamiento para el cáncer de mama específicamente a cada paciente, hay algunos pasos generales para tratar el cáncer de mama. En el caso de DCIS y el cáncer de mama de estadio temprano, los médicos por lo general recomiendan cirugía para extirpar el tumor. A fin de asegurarse de que el área circundante al tumor esté libre de cáncer, el cirujano probablemente extirpe una pequeña área de tejido que rodea al tumor. El siguiente paso en el control del cáncer de mama de estadio temprano consiste en reducir el riesgo de recurrencia (reaparición del cáncer) y eliminar las células cancerosas remanentes. Denominamos a esto terapia adyuvante. Las terapias adyuvantes incluyen radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal y terapia dirigida. La terapia adyuvante disminuye el riesgo de recurrencia, pero no necesariamente lo elimina. Junto con la determinación del estadio, existen otras herramientas sofisticadas que pueden ayudar a determinar el pronóstico y ayudarlos a usted y a su médico a tomar decisiones acerca de la terapia adyuvante. Cuando no es posible realizar cirugía para extirpar el cáncer, es probable que se utilice quimioterapia, radioterapia, terapia hormonal y/o terapia dirigida. El tratamiento del cáncer recurrente y el cáncer metastásico depende de cómo se trató el cáncer en un comienzo y de las características del cáncer antes mencionadas (como los receptores de hormonas ER, PR y el estado de HER2). A continuación se describen más exhaustivamente todas las opciones de tratamiento. Cirugía En general, cuanto más pequeño es el tumor, más opciones quirúrgicas tienen los pacientes. Los tipos de cirugía incluyen los siguientes:
La mayoría de las pacientes con cáncer invasivo primero se somete a la biopsia de ganglio linfático centinela o al vaciamiento de ganglios linfáticos axilares. Este último procedimiento también se considera necesario en el caso de ganglios centinela que indican cáncer. Existen investigaciones en curso para determinar si este planteo sigue siendo válido. En resumen, las opciones de tratamiento quirúrgico incluyen:
Se alienta a las mujeres a hablar con sus médicos sobre qué opción quirúrgica es la correcta. La cirugía más agresiva (como la mastectomía) no siempre es más conveniente y puede provocar complicaciones adicionales. La combinación de tumorectomía y radioterapia presenta un riesgo más elevado de que el cáncer reaparezca en la misma mama o cerca de ella, pero la supervivencia a largo plazo de las mujeres es igual que la de aquellas que se someten a una mastectomía. Para obtener más información, lea los recursos de Cancer.Net: Después de una mastectomía, Reconstrucción mamaria, y Elección de la prótesis mamaria. Radioterapia La radioterapia es el uso de rayos x con alta potencia u otras partículas para matar las células cancerosas. La radioterapia adyuvante se aplica con regularidad durante un número determinado de semanas luego de la extirpación del nódulo o mastectomía parcial con el fin de eliminar las células cancerosas que permanecen cerca del sitio del tumor o en cualquier otra parte de la mama. La radioterapia adyuvante también se recomienda para algunas mujeres después de la mastectomía según el tamaño del tumor, el número de ganglios linfáticos cancerosos y el ancho del margen de tejido circundante al tumor extirpado por el cirujano. La radioterapia adyuvante es efectiva para reducir la posibilidad de que el cáncer de mama vuelva a aparecer en la mama y en la pared torácica. La radioterapia neoadyuvante es la radioterapia que se aplica antes de la cirugía para disminuir el tamaño de un tumor grande y facilitar su extirpación, aunque esta estrategia raramente se usa. La radioterapia puede causar efectos secundarios, entre ellos, fatiga, hinchazón y cambios en la piel. Durante la radiación, puede resultar afectada una pequeña parte del pulmón, aunque es poco frecuente el riesgo de neumonitis o neumonía relacionada con la radiación. En el pasado, con equipos y técnicas de radioterapia más anticuadas, las mujeres tratadas por cáncer de la mama izquierda corrían un riesgo mínimamente mayor a largo plazo de enfermedad cardíaca. Las técnicas modernas pueden evitar ahora que la mayor parte del corazón sufra daños provocados por la radiación. Si bien se piensa que la exposición a la radiación puede ser un factor de riesgo de cáncer al cabo de varios años, menos de uno de cada 500 supervivientes desarrollan un tipo de cáncer diferente, excluido el cáncer de mama, en el área en que fueron tratadas. Los estudios clínicos que compararon extirpación del nódulo y radioterapia adyuvante con mastectomía no han mostrado una diferencia en el número de pacientes que desarrollan otros tipos de cáncer o que mueren a causa de ellos en un período de 20 años. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. En este tratamiento, se colocan pequeñas cuentas o cápsulas radiactivas en o cerca del sitio del tumor mamario dentro de catéteres plásticos insertados temporalmente en la mama. Otro tipo de radioterapia consiste en un catéter de globo colocado cerca de la mama que envía radiación (llamado Mammosite). La radioterapia estándar después de una tumorectomía o mastectomía parcial es la radioterapia con haz externo aplicada durante cinco días (de lunes a viernes) durante seis a siete semanas. Este plan generalmente incluye radioterapia en toda la mama primero durante cuatro semanas y media o cinco, seguida de un tratamiento más focalizado en el sitio del lecho tumoral de la mama para los tratamientos restantes. Esta parte focalizada del tratamiento, llamada refuerzo, se realiza de manera rutinaria para mujeres con cáncer de mama invasivo porque reduce el riesgo de una recurrencia en la mama. Este refuerzo generalmente se administra a mujeres con cáncer de mama in situ y actualmente es objeto de evaluación en un estudio clínico internacional en curso. La radioterapia estándar después de una mastectomía se aplica en la pared torácica durante cinco días (de lunes a viernes) durante cinco a seis semanas. Si hay evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos axilares, es posible que también se aplique radioterapia en las áreas de ganglios linfáticos del cuello o la axila cerca de la mama o la pared torácica. Se observado un interés cada vez mayor en métodos de radiación más recientes para reducir la duración del tratamiento de seis a siete semanas a períodos de tres o cuatro semanas.
Radiación parcial de la mama
Al dirigir la radiación al área del tumor en forma más directa, se puede reducir el tiempo que las pacientes deben someterse a radioterapia. Un estudio clínico nacional a gran escala, que comenzó en 2005, compara el tratamiento estándar de seis semanas de radioterapia convencional con haz externo con un tratamiento de una semana de radiación parcial de la mama. Radioterapia de intensidad modulada La radioterapia de intensidad modulada (IMRT, por sus siglas en inglés) es un método más avanzado para aplicar radioterapia con haz externo en la mama. La intensidad de la radiación dirigida a la mama se varía para apuntar al tumor con mayor precisión, producir una distribución uniforme de la radiación en todo el tejido mamario y evitar el daño en tejido sano que suele suceder con el tratamiento con radiación tradicional. La IMRT puede reducir la dosis para órganos adyacentes importantes, como el corazón y los pulmones, y reducir el riesgo de algunos efectos secundarios inmediatos, como la descamación de la piel durante el tratamiento. Esto puede ser particularmente importante para las mujeres con mamas de tamaño medio a grande, que corren mayor riesgo de sufrir efectos secundarios como la descamación, en comparación con las mujeres que tienen mamas pequeñas. La IMRT también puede ayudar a reducir los efectos a largo plazo en el tejido mamario que eran frecuentes con las técnicas de radiación anteriores, como endurecimiento, hinchazón o decoloración. Dos estudios clínicos aleatorizados, prospectivos, han comparado la IMRT con la radioterapia convencional después de una tumorectomía para las mujeres que reciben tratamiento para el cáncer de mama. Ambos estudios mostraron una distribución pareja de la dosis de radiación en toda la mama con IMRT. El uso de IMRT también produjo una reducción de las áreas de la mama que recibieron una dosis de radiación superior a la pretendida, lo que a su vez derivó en una disminución de los efectos secundarios. Por ejemplo, en un estudio clínico, se observaron menos casos de descamación húmeda de la piel durante la IMRT. En el otro estudio clínico, se registró una mejora en el aspecto de la mama y menos fibrosis (dureza de la mama) a los cinco años después del tratamiento con IMRT. Actualmente se encuentran en curso investigaciones adicionales para comparar los efectos secundarios a largo plazo, por ejemplo, enfermedad cardíaca, entre la IMRT y la radioterapia convencional a los 10 años o más después del tratamiento. Consideraciones sobre la radioterapia adyuvante para pacientes de mayor edad o con tumores pequeños Los riesgos más bajos de recurrencia del cáncer en la mama después de una tumorectomía se asocian con el uso de radioterapia. Los primeros estudios clínicos aleatorizados revelaron, en general, tasas de recurrencia del 30% o más sin radioterapia, en comparación con tasas de recurrencia del 10% con el uso de radioterapia. Estudios más recientes han analizado las consecuencias de no utilizar radioterapia en mujeres mayores de 70 años o aquellas con un tumor de tamaño pequeño. En general, estos estudios demuestran que la radioterapia minimiza el riesgo de recurrencia del cáncer mama en la misma mama, en comparación con ninguna radioterapia, pero no afecta la supervivencia total. Las guías de la National Comprehensive Cancer Network (NCCN, Red Nacional Integral sobre el Cáncer) siguen recomendando la radiación como la opción estándar después de la tumorectomía. Sin embargo, también indican que las mujeres con características muy favorables (por ejemplo, tener 70 años o más y padecer otras afecciones que pudieran limitar la expectativa de vida en un plazo de cinco años, un tumor de tamaño pequeño, ninguna evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos o márgenes quirúrgicos y un cáncer positivo para ER) podrían razonablemente optar por no someterse a radioterapia y utilizar terapia hormonal (ver abajo) sola después de la tumorectomía, en caso de estar dispuestas a aceptar una tasa más elevada de recurrencia local. Para obtener más información, lea los recursos de Cancer.Net: Qué es la radioterapia, Radioterapia: su experiencia personal, y Efectos secundarios de la radioterapia. Quimioterapia La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y del medicamento y la dosis que se utilicen, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, inapetencia y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer cuando finaliza el tratamiento. En casos excepcionales, pueden presentarse efectos secundarios a largo plazo, como daño cardíaco o neurológico o cánceres secundarios, pero los estudios han revelado que estos efectos secundarios no reducen el tiempo de supervivencia de las mujeres. La quimioterapia puede administrarse por vía oral (por boca) o intravenosa (inyectada en una vena) y, generalmente, se administra en ciclos. La quimioterapia generalmente no requiere hospitalización puesto que se realiza en un ámbito ambulatorio. La quimioterapia puede ser terapia neoadyuvante (administrada antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor grande) o adyuvante (administrada después de la cirugía para reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca). La quimioterapia también se puede administrar en el momento de la recurrencia del cáncer de mama. En los estudios clínicos pueden ofrecerse a los pacientes nuevos agentes o nuevas combinaciones de agentes existentes. Diferentes fármacos son útiles para diferentes tipos de cáncer, y las investigaciones han demostrado que la combinación de determinados agentes es más efectiva que cada agente por sí solo. Los siguientes medicamentos o combinaciones de medicamentos pueden utilizarse como terapia adyuvante para tratar el cáncer de mama:
El trastuzumab, una terapia dirigida (ver abajo), puede administrarse después de la quimioterapia como tratamiento adyuvante. Además, el paclitaxel, el docetaxel y el carboplatino (Paraplat, Paraplatin) pueden administrarse después de la quimioterapia adyuvante estándar. Aparte de los fármacos y las combinaciones de fármacos mencionados arriba, es posible que se utilice lo siguiente para tratar el cáncer de mama recurrente y el metastásico:
El trastuzumab, el lapatinib (Tykerb) o el bevacizumab (Avastin, ver abajo) puede administrarse junto con la quimioterapia en situaciones específicas. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus efectos secundarios o interacciones posibles. Conozca más sobre sus medicamentos recetados a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a varias bases de datos de medicamentos. Terapia hormonal La terapia hormonal es útil para el control y tratamiento de tumores con resultados positivos en análisis de receptores de estrógeno o progesterona, tanto en cáncer de estadio temprano como en el metastásico. Este tipo de tumor usa hormonas para estimular su crecimiento, que generalmente puede limitarse al bloquear las hormonas. Si se ha determinado que el tumor es positivo para el receptor de hormonas (esto es, usa estrógeno o progesterona para desarrollarse [consulte Diagnóstico]), el tratamiento hormonal adyuvante puede utilizarse solo o después de la quimioterapia. Entre los ejemplos de terapia hormonal utilizada como terapia adyuvante tenemos el tamoxifeno, anastrozol (Arimidex), letrozol (Femara) y exemestano (Aromasin). El tamoxifeno es el medicamento que los investigadores han estudiado durante más tiempo para su uso como terapia hormonal. Bloquea el estrógeno e impide su fijación a las células del cáncer de mama. Se ha probado que resulta efectivo para reducir el riesgo de recurrencia en la mama tratada, el riesgo de desarrollar cáncer en la otra mama y el riesgo de desarrollar cáncer en mujeres sin antecedentes de la enfermedad, pero que tienen riesgo superior al promedio de desarrollar cáncer de mama. Las investigaciones actuales muestran que no hay beneficios en el uso de tamoxifeno más de cinco años. Los efectos secundarios del tamoxifeno incluyen sofocos, pequeño aumento del riesgo de cáncer de útero (endometrial) y sarcoma uterino y aumento en el riesgo de coágulos sanguíneos. El tamoxifeno puede ser efectivo para las mujeres tanto premenopáusicas como posmenopáusicas. En las postmenopáusicas que corren mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, el raloxifeno ha mostrado ser otra terapia hormonal que es tan efectivo como el tamoxifeno para prevenir el cáncer de mama invasivo, pero que no tiene la misma efectividad para prevenir el cáncer no invasivo, como el DCIS. Los efectos secundarios del raloxifeno incluyen un pequeño riesgo de coágulos de sangre, dolor en las piernas y en las articulaciones, sofocos, dolor durante las relaciones sexuales y sequedad vaginal. El raloxifeno no se ha estudiado en las mujeres premenopáusicas, y no está considerado un sustituto del tamoxifeno para la terapia adyuvante en las mujeres con cáncer de mama positivo para el receptor hormonal. El inhibidor de la aromatasa (AI) disminuye la cantidad de estrógeno en mujeres posmenopáusicas, ya que bloquean la enzima de la aromatasa, necesaria para producir estrógeno. Entre estos medicamentos se incluyen el anastrozol, el letrozol y el exemestano. Los efectos secundarios de los inhibidores de la aromatasa pueden ser dolor articular y un mayor riesgo de fracturas (huesos quebrados). Hay estudios clínicos en curso que evalúan si las mujeres se benefician con un inhibidor de la aromatasa después del tamoxifeno o con la toma de un inhibidor de la aromatasa durante más de cinco años. Para obtener más información sobre los inhibidores de la aromatasa, lea Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre inhibidores de la aromatasa para el cáncer de mama en estadio temprano. Terapia blanco La terapia blanco es un tratamiento que apunta a genes o proteínas defectuosas que contribuyen al crecimiento y desarrollo del cáncer.
El bevacizumab se utiliza para tratar el cáncer de mama metastásico o recurrente (ver abajo). Este fármaco bloquea la angiogénesis (la formación de nuevos vasos sanguíneos), que se necesita para el crecimiento y la metástasis del tumor. Utilizado en combinación con paclitaxel, el bevacizumab parece reducir el tamaño del tumor y mantenerlo más pequeño por más tiempo en mujeres en las que el cáncer de mama se ha diseminado, en comparación con el paclitaxel solo. Esta combinación fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. en 2008. Cancer de mama recurrente y metastásico El cáncer de mama se denomina recurrente si ha vuelto a aparecer después de que se lo diagnosticó y trató la primera vez. Puede volver a aparecer en la mama (recurrencia local), en la pared torácica o en otra parte del cuerpo, incluidos órganos distantes (como pulmones, hígado y huesos). Algunas pacientes viven años después de la recurrencia del cáncer de mama El cáncer de mama también puede diseminarse a otros órganos como el cerebro, la otra mama, las glándulas suprarrenales, el bazo y los ovarios; en este caso, se denomina cáncer de mama metastásico. Este tipo de cáncer puede tratarse, pero no tiene cura. El objetivo del tratamiento de la enfermedad avanzada es lograr la remisión (ausencia temporal o permanente de la enfermedad) o retardar el crecimiento del tumor. Por lo general, la recurrencia se detecta cuando una persona presenta síntomas. Aunque hay pruebas que pueden detectar una recurrencia metastásica antes del comienzo de los síntomas, las investigaciones han demostrado que las pruebas no mejoran la respuesta a los tratamientos utilizados en la enfermedad avanzada ni prolongan la vida. Los signos y síntomas dependen del sitio de la recurrencia y pueden incluir:
Otros síntomas pueden estar relacionados con la ubicación de las metástasis y pueden incluir cambios en la visión, alteración en los niveles de energía, sensación de malestar o fatiga extrema. Con frecuencia, se recomienda una biopsia del sitio de la recurrencia para establecer con certeza el diagnóstico y controlar la presencia de ER, PR y el estado de HER2, ya que es posible que esto haya cambiado desde el momento del diagnóstico original. El tratamiento del cáncer recurrente o metastásico depende de los tratamientos previos y las características del tumor (como el estado del receptor de hormonas [ER, PR] y el estado de HER2). Para mujeres que presentan recurrencia en la mama después del tratamiento inicial con tumorectomía y radioterapia adyuvante, el tratamiento es la mastectomía. Para mujeres con recurrencia en la pared torácica después de una mastectomía inicial, el tratamiento consiste en resección (extirpación quirúrgica de la recurrencia) seguida de radioterapia en la pared torácica y los ganglios linfáticos, a menos que ya se haya aplicado radioterapia (no se puede aplicar en la misma zona más de una vez). A menudo se utiliza terapia hormonal cuando resulta adecuado. La quimioterapia y las terapias dirigidas también pueden utilizarse para tratar el cáncer metastásico. La radioterapia y la cirugía pueden usarse en ciertas situaciones para mujeres con recurrencia metastásica distante. Cuando se detecta enfermedad metastásica, el tratamiento para controlarla puede incluir cirugía para extirpar la metástasis y/o quimioterapia, terapia hormonal, radioterapia (si aún no se ha administrado) y terapia dirigida (ver más arriba). En algunas circunstancias, también puede aplicarse radioterapia para aliviar los síntomas. Para más información lea Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre inhibidores de la aromatasa para el cáncer en estadio temprano, Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre bifosfonatos para el cáncer de mama, Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre atención de seguimiento del cáncer de mama (en español), Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre prueba del HER2 en el cáncer de mama, Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre biopsia de ganglio linfático centinela en cáncer de mama de estadio temprano y Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre marcadores tumorales del cáncer de mama. Para obtener información acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea el recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Durante el tratamiento. Recursos sobre estudios clínicos
Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a las pacientes que padecen cáncer de mama. Un estudio clínico es una manera de evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Los pacientes que participan en los estudios clínicos son los primeros en recibir nuevos tratamientos antes de que se pongan a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el nuevo tratamiento sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar. Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un estudio clínico con la esperanza de encontrar un mejor resultado. Otras pacientes se presentan voluntariamente a los estudios clínicos porque saben que la búsqueda de nuevos medicamentos es la única manera de obtener progresos en el tratamiento del cáncer de mama. Aunque el estudio clínico no las beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuras pacientes con cáncer de mama. Para poder participar en un estudio clínico, los pacientes deben completar un proceso de aprendizaje conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda cómo es el tratamiento estándar y en qué se diferencia el nuevo tratamiento. El médico también debe hacer una lista de los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información sobre estudios clínicos, incluida la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, preguntas por hacer al equipo de investigación y los enlaces para buscar estudios clínicos sobre el cáncer. Efectos secundarios
El cáncer y su tratamiento pueden producir una variedad de efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos contra el cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también cuentan con muchas maneras de proporcionar alivio a los pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios. El temor a los efectos secundarios del tratamiento es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que prevenir y controlar estos efectos es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que pueden presentarse dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y el estado de salud general de la persona. Pregunte al médico qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de atención médica si efectivamente ocurren. Además, asegúrese de comunicarse con el médico para informarle sobre los efectos secundarios que experimente durante y después del tratamiento. Para obtener más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y sus distintos tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos, visite la sección de Cancer.Net, Control de los efectos secundarios, basada en el programa de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica. Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Conozca más sobre la importancia de abordar estas necesidades en la sección de Cancer.Net en Cuidar al paciente en su totalidad. Para obtener más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico. Después del tratamiento
Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de mama, elabore con su médico su plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años. Las recomendaciones para la atención de seguimiento del cáncer de mama incluyen exámenes físicos y mamografías periódicos. Puede encontrar información específica, lea en Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre atención de seguimiento para el cáncer de mama. Además, ofrece formularios para ayudar a llevar un registro del tratamiento del cáncer de mama y a desarrollar un plan de cuidados para supervivientes al finalizar el tratamiento. Obtenga más información sobre los Resúmenes la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica del tratamiento del cáncer. El cáncer de mama puede reaparecer en la mama o en otras áreas del cuerpo. Los síntomas de la recurrencia del cáncer incluyen un nuevo nódulo en la mama, en la axila o en la pared torácica; dolor en los huesos o fracturas; dolores de cabeza o convulsiones; tos crónica o problemas para respirar; cansancio extremo; y/o sentirse enfermo. Consulte a su médico si tiene alguno de éstos u otros síntomas. La posibilidad de recurrencia es una preocupación frecuente entre los supervivientes del cáncer; conozca más sobre Cómo sobrellevar el temor a la recurrencia. Después de una cirugía para tratar el cáncer (mastectomía o extirpación del nódulo), pueden quedar cicatrices en la mama o incluso ésta puede quedar de un tamaño o forma diferente de los que tenía antes de la cirugía. Si se extirparon ganglios linfáticos como parte de la cirugía o resultaron afectados durante el tratamiento, puede producirse linfedema (hinchazón del brazo). Lea los recursos de Cancer.Net: Después del tratamiento para el cáncer de mama: Cómo prevenir el linfedema (actualizado), Después de una mastectomía: Qué debe saber, Después del tratamiento para el cáncer de mama: Reconstrucción mamaria, y Después del tratamiento para el cáncer de mama: La elección de la prótesis mamaria. Algunos pacientes tienen falta de aliento, tos seca y/o dolor en el pecho dos o tres meses después de terminada la radioterapia, porque el tratamiento puede causar hinchazón y fibrosis (endurecimiento o engrosamiento) de los pulmones. Estos síntomas generalmente son temporarios. Hable con su médico si desarrolla algún síntoma nuevo después de la radioterapia o si los efectos secundarios no desaparecieron. Las mujeres que toman tamoxifeno deben realizarse exámenes pélvicos anuales, dado que este fármaco puede aumentar el riesgo de cáncer de útero. Informe a su médico o enfermero si nota sangrado vaginal anormal u otro síntoma nuevo. Las mujeres que toman un inhibidor de la aromatasa, como anastrozol, exemestano o letrozol, deberían hacerse una densitometría ósea antes de comenzar el tratamiento y según se lo recomiende el médico, dado que estos fármacos pueden causar cierta debilidad o pérdida ósea. Se aconseja a las pacientes en recuperación de un cáncer de mama que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, tener una alimentación equilibrada, y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Consulte a su médico a fin de elaborar el mejor plan para sus necesidades. La actividad física moderada puede ayudar a recuperar su fuerza y nivel de energía y disminuye el riesgo de recurrencia. El médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios seguro, basándose en sus necesidades, aptitudes físicas y estado físico. Obtenga más información sobre Vivir bien después del cáncer. Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Después del tratamiento. Investigaciones actuales
Los estudios de investigación sobre el cáncer de mama son permanentes. Los siguientes avances pueden estar todavía en etapa de investigación en estudios clínicos y quizás no estén aprobados ni disponibles en este momento. Siempre hable con su médico sobre todas las opciones de diagnóstico y tratamiento. Se realizan pruebas en estudios clínicos con nuevos métodos quirúrgicos que salvan tejidos o impiden las cicatrices. La mastectomía que salva piel puede tener como resultado menor cantidad de cicatrices que la cirugía tradicional. La radioterapia mejorada puede disminuir el riesgo de efectos secundarios. Se están realizando estudios clínicos que evalúan nuevas terapias y combinaciones de terapias, entre ellas, quimioterapia, terapia hormonal y terapia dirigida. Preguntas para hacerle al médico
La comunicación periódica con el médico es importante para tomar decisiones informadas sobre la atención de la salud. Plantéese la posibilidad de preguntarles a sus médicos lo siguiente: Qué le debe preguntar a su cirujano de mamas, antes de la primera cirugía ¿Está matriculado? ¿Se especializa en este tipo de cirugía? ¿Cuántas operaciones como la que estoy analizando para mí ha realizado? ¿Necesito alguna otra prueba antes de esta cirugía? ¿Puede decirme en qué estadio de la enfermedad me encuentro? ¿Qué significa? ¿Podrían hacerme una tumorectomía? ¿Necesito una mastectomía? De ser así, ¿recomendaría una reconstrucción mamaria inmediata (cirugía plástica)? ¿Es aconsejable que me extirpen los ganglios linfáticos de las axilas? ¿Qué es una biopsia de ganglio linfático centinela? ¿Cuáles son los riesgos y los beneficios? ¿Me la recomendaría? ¿Cuál es el riesgo de linfedema relacionado con una biopsia de ganglio linfático centinela? ¿Con un vaciamiento de ganglios linfáticos axilares? ¿Debo considerar la quimioterapia antes de la cirugía? ¿Cuándo necesito tomar una decisión sobre la cirugía? ¿Qué debo hacer como preparación para la operación? ¿Tiene recomendaciones que puedan ayudarme a relajarme antes de la cirugía? ¿Qué medicamentos y suplementos debo dejar de usar? ¿Debo dejar de recibir la terapia de reemplazo hormonal? ¿Qué hay sobre las píldoras anticonceptivas? ¿Cuánto tiempo durará mi cirugía? ¿Me describirá exactamente en qué consistirá la operación, y el por qué de cada paso? ¿Qué tipo de anestesia necesitaré para esta operación? ¿Dónde estará la cicatriz? ¿Qué aspecto tendrá? ¿Cuáles son los riesgos potenciales y los efectos secundarios de esta operación? ¿Qué puedo hacerse para aliviar los efectos secundarios después de la cirugía? ¿Qué puedo esperar con respecto a la operación?
Qué le debe preguntar a su cirujano de mamas, después de la primera cirugía ¿Qué tipo de cáncer de mama tengo? ¿Qué tamaño tiene el tumor? ¿Cuál es el grado y el estadio de esta enfermedad ¿Qué significa? ¿Me puede explicar mi informe de anatomía patológica (resultados del análisis de laboratorio)? Puedo obtener una copia de mi informe de anatomía patológica? ¿Se extirpó todo el cáncer durante la cirugía? ¿El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos o a alguna otra parte del cuerpo? ¿Cuál es el estado hormonal del tumor? ¿Qué significa? ¿Qué es el estado HER2? ¿Qué significa? ¿Necesito otra cirugía? ¿Necesito otro tratamiento, como quimioterapia o radioterapia? ¿Cuándo necesito tomar una decisión sobre el inicio de un tratamiento adicional? ¿Debo ver a otros médicos? ¿Pueden darme referencias (nombres de médicos) para ver? Preguntas que debe hacerle a su médico oncólogo ¿Qué tipo de cáncer de mama tengo? ¿Qué tamaño tiene el tumor? ¿Cuál es el grado y el estadio de esta enfermedad ¿Qué significa? ¿Cuál es el estado hormonal del tumor? ¿Qué significa? ¿Qué es el estado HER2? ¿Qué significa? ¿Es necesario hacerme más análisis para saber si hay cáncer en alguna otra parte del cuerpo? ¿Cuál es mi pronóstico? ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Qué es la quimioterapia? ¿Qué es la terapia hormonal (endocrina)? ¿Qué es la terapia biológica? ¿Qué es la terapia dirigida? ¿Qué beneficios me dará este tratamiento? ¿Cuáles son los riesgos? ¿Cuál es la expectativa de vida de cada opción de tratamiento? ¿Debo pedir una segunda opinión? ¿Qué debo hacer como preparación para este tratamiento? ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento? ¿Qué puede hacerse para aliviar los efectos secundarios? ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales? ¿Qué cambios en el estilo de vida debo considerar durante mi tratamiento? ¿Recomienda algún suplemento nutricional o cambios en mi alimentación? ¿Se me caerá el cabello? ¿Este tratamiento puede afectar mi fertilidad (capacidad de tener hijos en el futuro)? ¿Hay otros tratamientos disponibles que no pongan en riesgo mi fertilidad y que sean igualmente efectivos? ¿De qué manera afecta las opciones de tratamiento el hecho de ser (o no ser) menopáusica? ¿Debo tener en cuenta mis antecedentes familiares de cáncer de mama al tomar una decisión sobre el tratamiento? ¿A quién puedo llamar si tengo algún problema o pregunta sobre mi tratamiento? ¿Con quién puedo comunicarme para obtener apoyo y ayuda emocional para mí? ¿Para mi familia? ¿Cómo determinará si el cáncer volverá a aparecer después del tratamiento? Después de finalizado el tratamiento, ¿cuál será el plan de la atención de seguimiento?
Preguntas que debe hacerle a su radiólogo oncólogo ¿Qué es la radioterapia? ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento? ¿Es destruir el cáncer? ¿Cuáles son las probabilidades de que este tratamiento prevenga la recurrencia del cáncer? ¿Cada cuánto recibiré la radioterapia? ¿Cuánto tiempo demorará cada tratamiento? ¿Todos los tratamientos serán iguales? ¿La dosis de la radiación o el área tratada cambiarán a lo largo del tratamiento? ¿Qué debo hacer como preparación para este tratamiento? ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales? ¿Describirá qué sentiré cuando reciba la radioterapia? ¿Esto me hará daño o me causará molestias durante el tratamiento? ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento? ¿Cómo puedo aliviar los efectos secundarios? ¿De qué manera la radioterapia afectará mi piel? ¿Qué productos para la piel puedo usar cada día? ¿Necesito poner cuidado a la exposición solar? ¿Debo evitar ciertas comidas, vitaminas o suplementos? ¿Debo evitar usar desodorante o antitranspirante durante el tratamiento? ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento para el largo plazo? Si decido realizarme una cirugía reconstructiva, ¿de qué manera afectará mi plan de tratamiento? ¿Este tratamiento afectará mi fertilidad? ¿Hay servicios especiales para los pacientes que reciben radioterapia, como ciertas áreas para estacionar o tarifas de estacionamiento especiales? Preguntas que debe hacerle al cirujano plástico ¿Está matriculado? ¿La reconstrucción mamaria es su especialidad? ¿Cuántas cirugías de reconstrucción mamaria hace por año? Ahora que ya me ha revisado, ¿soy una buena candidata para la reconstrucción mamaria? ¿Qué tipo de opciones de reconstrucción mamaria tengo? ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de cada tipo? ¿Cuándo puedo hacerme la reconstrucción? ¿Necesitaré cirugía para la mama no reconstruida a fin de lograr la simetría entre ambas? ¿Necesitaré coordinar esta intervención con mi cirujano de mamas? Si recibo radioterapia, ¿cambian mis opciones de reconstrucción mamaria? ¿Qué son los expansores tisulares? ¿Los necesitaré? ¿Qué tipo de implantes usan? ¿Usa rellenos de solución salina o de silicona? ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de cada tipo? ¿Qué tipo de implantes recomienda? ¿Por qué? ¿De qué tamaño? Si usa tejido de otra parte del cuerpo para reconstruir las mamas, ¿de qué zona recomienda tomarlo? ¿por qué? Si me hace una mastectomía con reconstrucción mediante implante, ¿puede hacerme una reconstrucción del pezón también? De ser así, ¿cuándo? ¿Cuáles son los costos relacionados con la reconstrucción mamaria? ¿Qué me cubre el seguro? ¿Cuánto tiempo durará mi cirugía? ¿Qué debo hacer como preparación para la cirugía? ¿Qué tipo de anestesia necesitaré para esta operación? ¿Qué puedo esperar después de la operación?
¿Qué tipo de resultados puedo esperar? Si la reconstrucción es de un lado solamente, ¿se logrará el mismo tamaño y forma que la otra mama? ¿Cómo se sentirá la mama reconstruida al tacto? ¿Qué tipo de sensación tendrá la mama reconstruida? ¿Qué cambios puedo esperar en la mama reconstruida con el tiempo? ¿Necesitaré una cirugía nuevamente en el futuro (por ejemplo, reemplazar los implantes con el tiempo)? ¿Qué puedo esperar si mi peso cambia? ¿Qué sucederá si quedo embarazada en el futuro? Preguntas que debe hacerle a su especialista en fertilidad Es posible que las personas con cáncer de mama deseen consultar a un especialista en fertilidad, además de los médicos mencionados, antes del tratamiento si les preocupa su capacidad de tener hijos en el futuro. ¿Con qué frecuencia asesora a personas con cáncer? ¿Este tratamiento contra el cáncer afectará mi fertilidad, ahora o en el futuro? De ser así, ¿cuáles son mis opciones de mantener la fertilidad? ¿En qué otros estudios clínicos puedo participar? ¿El intento por conservar la fertilidad disminuirá la eficacia de mis tratamientos contra el cáncer (por ejemplo, si hay algún riesgo de que las hormonas utilizadas en este tratamiento afecten el tipo de cáncer de mama que tengo o si hay algún riesgo en retrasar el tratamiento contra el cáncer para recibir este tratamiento? ¿Cuánto tiempo debo esperar después del tratamiento contra el cáncer antes de intentar tener un hijo? ¿Puedo quedar embarazada mientras recibo quimioterapia o radioterapia? ¿Qué sucede si quedo embarazada durante el tratamiento? ¿Hay algún riesgo de defectos de nacimiento y/o daños al feto o a mí? ¿Cuáles son los costos de mis opciones para mantener la fertilidad? ¿Qué me cubre el seguro? Lea Qué debe saber: Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica sobre preservación de la fertilidad si desea más información. Recursos de información para las pacientes
American Society of Breast Disease (Sociedad Estadounidense de Trastornos de las Mamas) Breastcancer.org Breastlink Breast Cancer Network of Strength Fertile Hope FORCE: Facing Our Risk of Cancer Empowered (Cómo enfrentar nuestro riesgo de cáncer con responsabilidad) HER2 Support Group Inflammatory Breast Cancer Research Foundation (Fundación para Investigaciones sobre el Cáncer Inflamatorio de Mama) Living Beyond Breast Cancer Nueva Vida, Inc. SHARE: Self-help for Women with Breast or Ovarian Cancer (Autoayuda para mujeres con cáncer de mama u ovario) Sisters Network, Inc. |