Cáncer de ovarioLast Updated: August 02, 2011 Panorama general
El cáncer de ovario comienza en los ovarios de la mujer. Los ovarios son las glándulas que contienen células germinales u ovocitos. Los ovarios forman parte del sistema reproductor de la mujer. Cada mujer tiene dos ovarios, uno a cada lado del útero. Tienen forma de almendra y miden aproximadamente 4 cm (una pulgada y media) de longitud. Todos los meses, durante la ovulación, un ovocito es liberado del ovario y viaja hacia el útero a lo largo de una estructura llamada la trompa de Falopio. Los ovarios son la fuente principal de las hormonas sexuales femeninas, es decir, el estrógeno y la progesterona. Estas hormonas afectan el desarrollo de las mamas, la configuración del cuerpo y el vello corporal y regulan el ciclo menstrual y el embarazo. Durante la menopausia, los ovarios dejan de liberar ovocitos y de producir hormonas sexuales. Acerca del cáncer de ovario El cáncer de ovario se origina cuando las células normales del ovario empiezan a cambiar y proliferar sin control, y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso, lo que significa que se puede diseminar a otras partes del cuerpo). El tratamiento de un tumor no canceroso se puede lograr mediante la extirpación total o parcial del ovario. Un quiste de ovario que se forma en la superficie del mismo es diferente de un tumor no canceroso y generalmente desaparece sin tratamiento. El quiste de ovario no es canceroso. Existen tres tipos de cáncer de ovario: Obtenga más información acerca de los términos básicos sobre el cáncer que se utilizan en esta sección. ¿Busca más que un panorama general? Si desea más información introductoria, explore este material relacionado en Cancer.Net:
O bien, elija “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo esta sección detallada. Para elegir un tema específico dentro de esta sección, use el panel de íconos ubicado a la derecha de la pantalla. Estadísticas
Este año, se estima que 21,990 mujeres en los Estados Unidos serán diagnosticadas con cáncer de ovario. Se calcula que este año se producirán 15,460 muertes a causa de esta enfermedad. El cáncer de ovario representa aproximadamente el 3% de todos los cánceres en las mujeres. Es el noveno tipo de cáncer más frecuente y la quinta causa más común de muerte relacionada con cáncer en las mujeres. La tasa de supervivencia a un año (porcentaje de mujeres que sobrevive al menos un año una vez detectado el cáncer, excluidas aquellas que mueren por otras enfermedades) de mujeres con cáncer de ovario asciende al 75%. La tasa de supervivencia a cinco años es del 46%. Si el diagnóstico y el tratamiento del cáncer se realizan antes de que se disemine a otras partes fuera de los ovarios, la tasa de supervivencia es del 94%. Si el cáncer se diseminó a órganos o tejidos circundantes (diseminación regional) la tasa de supervivencia a cinco años es del 73%. Si el cáncer se diseminó a otras partes del cuerpo alejadas del ovario (diseminación distante), la tasa de supervivencia a cinco años es del 28%. Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de mujeres con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. Es imposible informar a la paciente cuánto tiempo vivirá con cáncer de ovario. Debido a que las estadísticas de supervivencia suelen medirse en intervalos de varios años, es posible que no representen los avances hechos en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información acerca de cómo interpretar las estadísticas (en inglés). Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society, Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2011. Ilustraciones médicas
Factores de riesgo y prevención
Un factor de riesgo (en inglés) es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, si usted conoce sus factores de riesgo y consulta a su médico, podrá tomar decisiones más inteligentes sobre su estilo de vida y los cuidados de la salud. Etnia. Las mujeres de herencia norteamericana, europea del norte o judía ashkenazi corren más riesgo de desarrollar cáncer de ovario. Obesidad. Estudios recientes han demostrado que las mujeres que fueron obesas en los primeros años de la edad adulta tienen un 50% más de probabilidades de sufrir cáncer de ovario. Las mujeres obesas también tienen más probabilidades de morir a causa de la enfermedad. Factores sociales y relacionados con la conducta. Las mujeres homosexuales o bisexuales pueden correr un mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario que las mujeres heterosexuales. Esto se debe a que es menos probable que las mujeres lesbianas den a luz, tomen anticonceptivos orales o reciban exámenes de detección preventivos por temor a la discriminación o la falta de sensibilidad. Las personas transgenéricas y transexuales que cambian su identidad sexual de mujer a hombre pueden correr mayor riesgo de sufrir cáncer de ovario debido a las hormonas que reciben. Prevención La investigación ha demostrado que ciertos factores pueden reducir el riesgo que tiene una mujer de desarrollar cáncer de ovario:
Las mujeres sometidas a una histerectomía (extirpación del útero y, a veces, del cuello del útero) o ligadura de trompas (se atan quirúrgicamente las trompas de Falopio para evitar un embarazo futuro) pueden tener un riesgo inferior de desarrollar cáncer de ovario. Síntomas y signos
Anteriormente, se creía que el cáncer de ovario no causaba síntomas. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que las mujeres con cáncer de ovario tienen más posibilidades de presentar los siguientes síntomas o signos, incluso si el cáncer está en un estadio temprano. A veces, las mujeres con cáncer de ovario no muestran ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección que no sea cáncer.
En muchas mujeres con cáncer de ovario, estos síntomas ocurren a menudo y se diferencian de lo que sucede normalmente en su cuerpo. Las mujeres que tienen estos síntomas casi a diario durante más de unas semanas deben consultar a un ginecólogo (un médico que se especializa en el tratamiento de enfermedades de los órganos reproductores femeninos). La evaluación médica temprana puede ayudar a detectar el cáncer en el estadio más temprano posible de la enfermedad, cuando es más fácil tratarlo. Las mujeres con cáncer de ovario también pueden tener los siguientes síntomas:
Sin embargo, es igualmente posible que estos síntomas estén causados por otra afección. Si le preocupa cualquiera de estos síntomas o signos, hable con su médico. Su médico le hará preguntas sobre los síntomas que usted experimenta para ayudarla a encontrar la causa del problema, lo que se conoce como diagnóstico. Este incluirá el tiempo que hace que tiene los síntomas y con qué frecuencia. Diagnóstico
Si su médico sospecha que usted puede tener cáncer de ovario, debe consultar al oncólogo ginecológico (un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer del sistema reproductor femenino). Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más eficaz. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas por imágenes se pueden usar para averiguar si el cáncer ha hecho metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
Como sucede con todos los cánceres, es importante la detección y el tratamiento tempranos. Sin embargo, la detección precoz del cáncer de ovario es difícil. En muchos casos, las mujeres no presentan síntomas hasta los estadios más avanzados de la enfermedad. De hecho, el 70% de los cánceres de ovario no se descubre hasta que la enfermedad se encuentra en un estadio avanzado y se disemina desde los ovarios hacia otra parte del cuerpo, frecuentemente al abdomen. Radiografía. La radiografía es una imagen del interior del cuerpo. Por ejemplo, una radiografía de tórax puede mostrar si el cáncer se ha diseminado a los pulmones. Seriada gastrointestinal (GI) inferior. Son una serie de radiografías de colon y recto que se sacan después de que la paciente recibe un enema con bario. El bario destaca el colon y el recto en la radiografía, lo que facilita la identificación de un tumor o de áreas anormales en esos órganos. Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés). La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo de la paciente una pequeña cantidad de una sustancia radioactiva. Esta sustancia es absorbida principalmente por los órganos y los tejidos que más energía utilizan. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia. Luego, un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. Obtenga más información acerca de qué esperar al realizarse pruebas comunes, procedimientos y estudios por imágenes. Después de realizadas estas pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como determinación del estadio. Obtenga más información sobre los primeros pasos a seguir después de un diagnóstico de cáncer (en inglés). Determinación del estadio
La determinación del estadio es una manera de describir el cáncer, es decir, dónde está ubicado, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que este no se determina hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio le permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico de la paciente (posibilidad de recuperación). Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.
Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la "T" más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la localización del tumor. Algunos estadios se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor aun con más detalle. A continuación, se incluye información sobre los estadios específicos del tumor: Cáncer recurrente y nueva determinación del estadio después del tratamiento. El cáncer recurrente es aquel que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Si se produce una recurrencia, es posible que sea necesario volver a determinar el estadio del cáncer (redeterminación) mediante el uso del sistema antes mencionado. El tratamiento del cáncer de ovario puede incluir cirugías de revisión (“second-look”) en las que un médico realiza otra cirugía para verificar la recurrencia del cáncer o utiliza un laparoscopio (un tubo iluminado delgado y flexible que se introduce a través de una incisión en el cuerpo) para inspeccionar la región peritoneal y verificar la recurrencia de la enfermedad. Otros procedimientos que se usan para la nueva determinación del estadio después de un tratamiento son las técnicas por imágenes, como el ultrasonido o la tomografía computarizada (consulte la sección Diagnóstico). Tratamiento
Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a las pacientes que consideren la posibilidad de participar en estudios clínicos como una alternativa. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarla a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Investigaciones actuales. Panorama general del tratamiento El tratamiento del cáncer de ovario consiste en un único tratamiento o en la combinación de tratamientos, entre ellos, la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. A continuación, se describe cada una de las opciones de tratamiento y, luego, se presenta un resumen de los tratamientos según el estadio del cáncer. Las opciones y recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, las preferencias de la paciente y su estado de salud general, como también las consideraciones personales, como la edad de la mujer y si planea tener hijos. Las mujeres con cáncer de ovario pueden tener inquietudes acerca de si su función sexual y fertilidad (en inglés) se verán afectadas y de qué manera, de modo que deben hablar sobre estos temas con el equipo de atención médica antes de comenzar el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés). Cirugía La cirugía es la extirpación del tumor y el tejido circundante durante una operación. La cirugía a menudo es el tratamiento principal para el cáncer de ovario. Un oncólogo ginecológico es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer de los órganos reproductores de la mujer a través de la cirugía. En general, se realiza una salpingo-ooforectomía bilateral (extirpación de los ovarios y las trompas de Falopio) junto con una histerectomía. El cirujano puede extirpar el epiplón, el tejido delgado que recubre el estómago y el intestino grueso. El cirujano con frecuencia también extirpará los ganglios linfáticos y tomará muestras de tejido y de líquido del abdomen para determinar si el cáncer se diseminó. Obtenga más información acerca de la cirugía del cáncer. Quimioterapia La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. El profesional que administra este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Un régimen (plan) de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo de tiempo determinado. Una paciente puede recibir un medicamento por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. La quimioterapia intenta destruir el cáncer que quede después de la cirugía, retardar el crecimiento del tumor o disminuir los efectos secundarios. Diversos estudios clínicos han mostrado un beneficio significativo de la combinación de quimioterapia IP e IV para las pacientes con cáncer de ovario en estadio avanzado. El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) recomienda que a las mujeres con cáncer de ovario en estadio avanzado se les ofrezca esta opción de tratamiento. Obtenga más información acerca de la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar los tumores del SNC se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico de su hijo es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre los medicamentos recetados a su hijo utilizando las bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés). Radioterapia La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radiooncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. La radioterapia interna consiste en la administración de una pequeña cantidad de material radiactivo directamente en el tumor o en la inyección del líquido radiactivo directamente en el abdomen a través de un catéter (se llama radioterapia intraperitoneal [IP]). Un régimen (plan) de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado.
Estadio II
Estadios III y IV
Cáncer de ovario recurrente Una vez finalizado el tratamiento y lograda la remisión (ausencia de síntomas de cáncer, que también se conoce como “sin pruebas de enfermedad” o NED, por sus siglas en inglés), hable con su médico acerca de la posibilidad de que el cáncer regrese. A muchas supervivientes les preocupa o inquieta que el cáncer regrese. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este temor (en inglés). Los síntomas del cáncer de ovario recurrente son similares a los que se experimentan cuando se diagnostica la enfermedad por primera vez. Cuatro de los síntomas más comunes son: sensación de abotagamiento, dolor pélvico o abdominal, dificultad para comer o sensación de saciedad que aparece rápidamente y síntomas urinarios (urgencia [tenesmo] o frecuencia miccional [polaquiuria]). No obstante, otros síntomas pueden incluir indigestión, gases, náuseas, diarrea o estreñimiento persistentes; pérdida o aumento de peso sin razón aparente, especialmente en la región abdominal; hemorragia anormal de la vagina; dolor durante el coito; fatiga, y lumbalgia. Los médicos también pueden controlar la recurrencia del cáncer de ovario mediante la medición del nivel de CA-125 en la sangre. El CA-125 es un antígeno del cáncer, o una sustancia que se encuentra en niveles más altos en la superficie de las células ováricas cancerosas. Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones tales como incredulidad o temor. Es recomendable que las pacientes hablen con su equipo de cuidados médicos respecto de estos sentimientos y soliciten servicios de apoyo que las ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo enfrentarse a la recurrencia del cáncer (en inglés). Cáncer de ovario metastásico Si el cáncer de ovario se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, recibe el nombre de cáncer metastásico. Se alienta a las pacientes con este diagnóstico a hablar con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquila con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos. Los tratamientos nuevos para el cáncer de ovario incluyen combinaciones experimentales de quimioterapia y nuevos agentes biológicos, que también se conocen como inmunoterapia, que están diseñados para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Puesto que aún no se han comprobado los beneficios de estas opciones, sus riesgos deben sopesarse cuidadosamente contra las posibles mejoras en los síntomas y la supervivencia. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar el cáncer (también llamado tratamiento dirigido a la enfermedad), un aspecto importante del cuidado de la enfermedad es aliviar los síntomas y los efectos secundarios que tiene la paciente. Esto incluye brindarle apoyo con sus necesidades físicas, emocionales y sociales, un abordaje denominado cuidados paliativos o atención médica de apoyo. A menudo, las personas reciben simultáneamente terapia y tratamiento dirigidos a la enfermedad para aliviar los síntomas. Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados durante el tratamiento del cáncer. Acerca de los estudios clínicos
Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para el tratamiento de las mujeres que padecen cáncer de ovario. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan personas y que se conocen como estudios clínicos. Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan medicamentos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos abordajes radioterapéuticos o quirúrgicos, y nuevos métodos de tratamiento. Las pacientes que participan en estudios clínicos suelen estar entre las primeras en recibir nuevos tratamientos, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar. También se realizan estudios clínicos que evalúan nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos secundarios que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre las formas de prevenir la enfermedad. A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo (“pastilla de azúcar”). El uso de placebos en estudios clínicos sobre cáncer es muy poco frecuente. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de las participantes. Obtenga más información acerca del uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés). Para ingresar en un estudio clínico, las pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado (en inglés). Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones de la paciente, de manera que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe hacer una lista de todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información acerca de los estudios clínicos, incluida la seguridad de la paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, las preguntas para hacer al equipo de investigación y los enlaces para buscar estudios clínicos sobre el cáncer. Si desea obtener información sobre los temas específicos que están en estudio en relación con el cáncer de ovario, consulte la sección Investigaciones actuales. Las pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos, que pueden incluir la ineficacia del nuevo tratamiento o la presencia de efectos secundarios graves. Es importante que las pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de brindarles tratamiento y atención durante la realización del estudio, después de su finalización o en caso de que decidan retirarse del estudio antes de que este concluya. Efectos secundarios
El cáncer y su tratamiento pueden producir diversos efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos del cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también disponen de muchas opciones para dar alivio a las pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios. El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que la prevención y el control de estos efectos es uno de los principales objetivos de su equipo de cuidados médicos. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que se pueden presentar dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y su estado de salud general. Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento se describen en detalle en la sección Tratamiento. Pregunte a su médico qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de cuidados médicos. Además, asegúrese de comunicarse con su médico para informarle sobre los efectos secundarios que experimente durante y después del tratamiento. La atención de los síntomas y efectos secundarios de una paciente es un aspecto importante del plan de tratamiento integral de una persona; esto recibe el nombre de cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Esto ayuda a que las personas con cáncer en cualquier estadio de la enfermedad tengan el mayor bienestar posible. Obtenga más información acerca de los efectos secundarios más comunes de un tumor canceroso y los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. No olvide hablar con su médico sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, puesto que los familiares y amigos suelen desempeñar un papel muy importante en el cuidado de una persona con cáncer de ovario. Obtenga más información sobre el cuidado de la paciente. Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Para muchas pacientes, el diagnóstico de cáncer de ovario es estresante y puede provocar emociones complejas. Es recomendable que las pacientes y sus familiares compartan sus sentimientos con un miembro del equipo de cuidados médicos, que puede ayudarlos con las estrategias para sobrellevar el cáncer (en inglés). Obtenga más información sobre la importancia de atender estas necesidades, entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo del tratamiento del cáncer. Un efecto secundario que se presenta más de cinco años después del tratamiento recibe el nombre de efectos tardío. El tratamiento de los efectos tardíos es un aspecto importante de los cuidados para supervivientes. Para obtener más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo, consulte la sección Después del tratamiento o hable con su médico. Después del tratamiento
Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de ovario, elabore con su médico su plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos y pélvicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años. Si bien no hay pautas específicas para la atención de seguimiento de mujeres tratadas por cáncer de ovario, muchos médicos recomiendan un examen pélvico cada dos a cuatro meses durante los primeros dos años posteriores al tratamiento y cada seis meses durante los siguientes tres años. Otras pruebas podrían incluir radiografía de tórax, tomografía computarizada, análisis de orina, hemograma completo y prueba para CA-125. Las mujeres que recibieron tratamiento por cáncer de ovario pueden tener un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama o cáncer de colon y deberían consultar a sus médicos sobre pruebas de detección de estos cánceres. Debería informar a su médico cualquier problema nuevo que experimente, como dolor, pérdida del apetito o de peso, cambios en su ciclo menstrual, sangrado vaginal inusual, visión borrosa, mareos, tos, ronquera, dolores de cabeza, dolores de espalda o problemas digestivos que parezcan raros o que no desaparezcan. Estos síntomas pueden ser signos de que el cáncer ha vuelto a aparecer o signos de otro problema médico. ASCO ofrece formularios de resumen del tratamiento del cáncer (en inglés) para ayudarla a llevar un registro del tratamiento del cáncer y desarrollar un plan de cuidados para supervivientes al finalizar el tratamiento. Se aconseja a las mujeres en recuperación de un cáncer de ovario que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, mantener una alimentación equilibrada y realizarse los estudios recomendados de detección de otros tipos de cáncer. Consulte a su médico a fin de elaborar el mejor plan para sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarla a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarla a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la supervivencia (en inglés) y cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida. Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados después de finalizado el tratamiento del cáncer. Investigaciones actuales
Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de ovario, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas alternativas para las pacientes a través de los estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso. Detección. Un método de detección que calcula el riesgo de una mujer de padecer cáncer de ovario mediante el uso de su edad y los resultados de un análisis de sangre anual para CA-125 parece promisorio para detectar el cáncer de ovario en estadio temprano. El CA-125 es una sustancia llamada marcador tumoral que se encuentra en niveles más altos en las mujeres con cáncer de ovario. Reducción del riesgo. Los médicos estudian si las vitaminas A y D y los medicamentos que detienen la inflamación, como los inhibidores de la COX-2, pueden reducir el riesgo que presenta una mujer de desarrollar cáncer de ovario.Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a estudiar aquellos genes o proteínas defectuosas del cáncer que contribuyen al crecimiento y desarrollo de esta enfermedad. Obtenga más información sobre la terapia dirigida. Terapia genética. Un área de investigación promisoria está descubriendo cómo se pueden corregir o reemplazar los genes dañados en las células cancerosas de ovario. Los investigadores estudian el uso de virus especialmente diseñados para transportar genes normales hasta el núcleo de las células cancerosas y después reemplazar los genes defectuosos por genes funcionales. ayudar a estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales que el cuerpo produce o que son fabricados en un laboratorio para reforzar, identificar o restaurar la función del sistema inmunológico. Los investigadores están evaluando si los medicamentos para inmunoterapia, como el interferón, pueden reforzar la capacidad del sistema inmunológico para matar las células cancerosas. Las vacunas contra el cáncer son otro tipo de inmunoterapia que se está evaluando actualmente para el cáncer de ovario. Obtenga más información acerca de la inmunoterapia. Atención médica de apoyo. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de ovario, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de las pacientes. Obtenga más información sobre los términos estadísticos frecuentes utilizados en las investigaciones sobre el cáncer. ¿Desea obtener más información sobre las investigaciones actuales? Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre el cáncer de ovario, explore este material relacionado:
O bien, elija “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo esta sección detallada. Preguntas para hacerle al médico
Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones inteligentes respecto de los cuidados de su salud. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarla a que obtenga más información sobre los cuidados y el tratamiento para el cáncer. También es recomendable que haga otras preguntas que sean importantes para usted.
Recursos de información para las pacientes
Además de Cancer.Net, hay otras fuentes de información sobre este tipo de cáncer a las que puede acceder por Internet. Cancer.Net mantiene una lista de organizaciones nacionales, sin fines de lucro, que pueden ser útiles para encontrar información adicional, servicios y apoyo. Como siempre, recuerde hablar con su médico acerca de las dudas que tenga en relación con la información que usted encuentre sobre esta enfermedad. Vea las organizaciones que ofrecen información sobre este tipo específico de cáncer (en inglés). |