Oncologist-approved cancer information from the American Society of Clinical Oncology

Cáncer de ovario


Last Updated: August 02, 2011

Panorama general

El cáncer de ovario comienza en los ovarios de la mujer. Los ovarios son las glándulas que contienen células germinales u ovocitos. Los ovarios forman parte del sistema reproductor de la mujer. Cada mujer tiene dos ovarios, uno a cada lado del útero. Tienen forma de almendra y miden aproximadamente 4 cm (una pulgada y media) de longitud. Todos los meses, durante la ovulación, un ovocito es liberado del ovario y viaja hacia el útero a lo largo de una estructura llamada la trompa de Falopio.

Los ovarios son la fuente principal de las hormonas sexuales femeninas, es decir, el estrógeno y la progesterona. Estas hormonas afectan el desarrollo de las mamas, la configuración del cuerpo y el vello corporal y regulan el ciclo menstrual y el embarazo. Durante la menopausia, los ovarios dejan de liberar ovocitos y de producir hormonas sexuales.

Acerca del cáncer de ovario

El cáncer de ovario se origina cuando las células normales del ovario empiezan a cambiar y proliferar sin control, y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso, lo que significa que se puede diseminar a otras partes del cuerpo). El tratamiento de un tumor no canceroso se puede lograr mediante la extirpación total o parcial del ovario. Un quiste de ovario que se forma en la superficie del mismo es diferente de un tumor no canceroso y generalmente desaparece sin tratamiento. El quiste de ovario no es canceroso.

Existen tres tipos de cáncer de ovario:

Carcinoma epitelial. El carcinoma epitelial constituye entre el 85% y el 90% de los cánceres de ovario. Este tipo de cáncer se origina en las células sobre la superficie externa del ovario.

Tumor de células germinales (en inglés). Este tipo poco común de cáncer de ovario se desarrolla en las células productoras de ovocitos que se encuentran en los ovarios. Este tipo de tumor es más frecuente en las mujeres de entre 10 y 29 años.

Tumor estromal (en inglés). Esta forma rara de cáncer de ovario se desarrolla en las células del tejido conectivo que mantienen unidos a los ovarios y producen hormonas femeninas.

Obtenga más información acerca de los términos básicos sobre el cáncer que se utilizan en esta sección.

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Estadísticas

Este año, se estima que 21,990 mujeres en los Estados Unidos serán diagnosticadas con cáncer de ovario. Se calcula que este año se producirán 15,460 muertes a causa de esta enfermedad. El cáncer de ovario representa aproximadamente el 3% de todos los cánceres en las mujeres. Es el noveno tipo de cáncer más frecuente y la quinta causa más común de muerte relacionada con cáncer en las mujeres.

La tasa de supervivencia a un año (porcentaje de mujeres que sobrevive al menos un año una vez detectado el cáncer, excluidas aquellas que mueren por otras enfermedades) de mujeres con cáncer de ovario asciende al 75%. La tasa de supervivencia a cinco años es del 46%. Si el diagnóstico y el tratamiento del cáncer se realizan antes de que se disemine a otras partes fuera de los ovarios, la tasa de supervivencia es del 94%. Si el cáncer se diseminó a órganos o tejidos circundantes (diseminación regional) la tasa de supervivencia a cinco años es del 73%. Si el cáncer se diseminó a otras partes del cuerpo alejadas del ovario (diseminación distante), la tasa de supervivencia a cinco años es del 28%.

Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de mujeres con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. Es imposible informar a la paciente cuánto tiempo vivirá con cáncer de ovario. Debido a que las estadísticas de supervivencia suelen medirse en intervalos de varios años, es posible que no representen los avances hechos en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información acerca de cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society, Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2011.

Ilustraciones médicas



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Factores de riesgo y prevención

Un factor de riesgo (en inglés) es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, si usted conoce sus factores de riesgo y consulta a su médico, podrá tomar decisiones más inteligentes sobre su estilo de vida y los cuidados de la salud.

Los siguientes factores pueden elevar el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de ovario:

Edad. El riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de ovario aumenta con la edad. Si bien las mujeres de todas las edades tienen riesgo de sufrir cáncer de ovario, la probabilidad aumenta en las mujeres mayores de 50 años (el 68% de las mujeres con cáncer de ovario son mayores de 55 años y el 32% son menores de 55).

Antecedentes familiares. El riesgo de cáncer de ovario aumenta en las mujeres que tienen un familiar de primer grado (madre, hija, hermana) con cáncer de ovario. El riesgo se incrementa cuando dos o más de estos familiares tuvieron la enfermedad.

Genética. Una mutación en el gen BRCA1 o el BRCA2 está asociada con un aumento en el riesgo de cáncer de ovario; también existe un mayor riesgo de desarrollar cáncer de la trompa de Falopio (en inglés) así como cáncer peritoneal primario (membrana que reviste el abdomen), ambos similares al cáncer de ovario. Lea más sobre los genes BRCA1 y BRCA2, y el cáncer hereditario de mamas y ovario (en inglés). Las mujeres con cáncer colorrectal hereditario sin poliposis (HNPCC, por sus siglas en inglés) también tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de ovario. Obtenga más información más sobre la genética del cáncer de ovario (en inglés).

Etnia. Las mujeres de herencia norteamericana, europea del norte o judía ashkenazi corren más riesgo de desarrollar cáncer de ovario.

Antecedentes reproductivos. Las mujeres que nunca tuvieron hijos, que presentan esterilidad sin razón aparente (la imposibilidad de procrear), que no tomaron píldoras anticonceptivas o que tuvieron su primer hijo después de los 30 años tienen un riesgo mayor de sufrir cáncer de ovario. Además, las mujeres que menstruaron antes de los 12 años o que llegan a la menopausia posteriormente en la vida tienen un riesgo más elevado de cáncer de ovario.

Hormonas. Las mujeres que reciben terapia de reemplazo hormonal con solo estrógeno (HRT, por sus siglas en inglés) después de la menopausia presentan un riesgo más alto de desarrollar cáncer de ovario.

Obesidad. Estudios recientes han demostrado que las mujeres que fueron obesas en los primeros años de la edad adulta tienen un 50% más de probabilidades de sufrir cáncer de ovario. Las mujeres obesas también tienen más probabilidades de morir a causa de la enfermedad.

Factores sociales y relacionados con la conducta. Las mujeres homosexuales o bisexuales pueden correr un mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario que las mujeres heterosexuales. Esto se debe a que es menos probable que las mujeres lesbianas den a luz, tomen anticonceptivos orales o reciban exámenes de detección preventivos por temor a la discriminación o la falta de sensibilidad. Las personas transgenéricas y transexuales que cambian su identidad sexual de mujer a hombre pueden correr mayor riesgo de sufrir cáncer de ovario debido a las hormonas que reciben.

Prevención

La investigación ha demostrado que ciertos factores pueden reducir el riesgo que tiene una mujer de desarrollar cáncer de ovario:

  • Tomar píldoras anticonceptivas. Las mujeres que tomaron anticonceptivos orales durante 3 años o más tienen del 30% al 50% menos de probabilidades de sufrir cáncer de ovario.

  • El amamantamiento.

  • El embarazo.

Las mujeres sometidas a una histerectomía (extirpación del útero y, a veces, del cuello del útero) o ligadura de trompas (se atan quirúrgicamente las trompas de Falopio para evitar un embarazo futuro) pueden tener un riesgo inferior de desarrollar cáncer de ovario.

Algunas mujeres con fuertes antecedentes familiares de cáncer de ovario pueden plantearse la salpingo-ooforectomía cuya finalidad es reducir el riesgo. Es una cirugía preventiva para extirpar los ovarios y las trompas de Falopio, aunque no se haya diagnosticado cáncer. Esta operación reducirá significativamente, pero no eliminará, el riesgo de que una mujer desarrolle cáncer de ovario o cáncer de la trompa de Falopio (en inglés). Las mujeres que deseen recurrir a esta cirugía deben consultar a su médico y a un consejero genético (en inglés) para comprender cabalmente los riesgos y efectos secundarios de esta cirugía en comparación con el riesgo de desarrollar cáncer de ovario.

Síntomas y signos

Anteriormente, se creía que el cáncer de ovario no causaba síntomas. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que las mujeres con cáncer de ovario tienen más posibilidades de presentar los siguientes síntomas o signos, incluso si el cáncer está en un estadio temprano. A veces, las mujeres con cáncer de ovario no muestran ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección que no sea cáncer.

  • Hinchazón

  • Dolor pélvico o abdominal

  • Dificultad para comer o sensación de saciedad que aparece rápidamente

  • Síntomas urinarios (urgencia [tenesmo] o frecuencia miccional [polaquiuria])

En muchas mujeres con cáncer de ovario, estos síntomas ocurren a menudo y se diferencian de lo que sucede normalmente en su cuerpo. Las mujeres que tienen estos síntomas casi a diario durante más de unas semanas deben consultar a un ginecólogo (un médico que se especializa en el tratamiento de enfermedades de los órganos reproductores femeninos). La evaluación médica temprana puede ayudar a detectar el cáncer en el estadio más temprano posible de la enfermedad, cuando es más fácil tratarlo.

Las mujeres con cáncer de ovario también pueden tener los siguientes síntomas:

  • Fatiga

  • Indigestión

  • Dolor de espalda

  • Dolor durante el coito

  • Estreñimiento

  • Irregularidades menstruales

Sin embargo, es igualmente posible que estos síntomas estén causados por otra afección. Si le preocupa cualquiera de estos síntomas o signos, hable con su médico.

Su médico le hará preguntas sobre los síntomas que usted experimenta para ayudarla a encontrar la causa del problema, lo que se conoce como diagnóstico. Este incluirá el tiempo que hace que tiene los síntomas y con qué frecuencia.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas y los efectos secundarios sigue siendo un aspecto importante de los cuidados y el tratamiento para la enfermedad. Esto también puede recibir el nombre de manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Recuerde hablar con su equipo de cuidados médicos sobre los síntomas que experimenta, incluidos los síntomas nuevos o cualquier cambio en ellos.

Diagnóstico

Si su médico sospecha que usted puede tener cáncer de ovario, debe consultar al oncólogo ginecológico (un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer del sistema reproductor femenino). Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más eficaz. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas por imágenes se pueden usar para averiguar si el cáncer ha hecho metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y estado médico

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Gravedad de los síntomas

  • Resultados de pruebas anteriores

Como sucede con todos los cánceres, es importante la detección y el tratamiento tempranos. Sin embargo, la detección precoz del cáncer de ovario es difícil. En muchos casos, las mujeres no presentan síntomas hasta los estadios más avanzados de la enfermedad. De hecho, el 70% de los cánceres de ovario no se descubre hasta que la enfermedad se encuentra en un estadio avanzado y se disemina desde los ovarios hacia otra parte del cuerpo, frecuentemente al abdomen.

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de ovario:

Examen pélvico. El médico palpa el útero, la vagina, los ovarios, las trompas de Falopio, la vejiga y el recto para determinar si hay cambios inusuales. La prueba de Papanicolaou, que generalmente se toma durante el examen pélvico, no puede descubrir ni diagnosticar el cáncer de ovario.

Ultrasonido transvaginal (en inglés). Se inserta un transductor ultrasónico en la vagina en dirección a los ovarios. El ultrasonido usa ondas sonoras para crear una imagen de los ovarios, incluidos los tejidos sanos, quistes y tumores. En la actualidad, los investigadores están evaluando si esta prueba puede ayudar a detectar precozmente el cáncer de ovario.

Ensayo para CA-125. Este análisis de sangre mide una sustancia denominada CA-125, un marcador tumoral, que se encuentra en niveles más altos en las mujeres con cáncer de ovario. En las mujeres menores de 50 años que sufren enfermedades, por ejemplo, endometriosis, enfermedad pélvica inflamatoria y fibromas uterinos, es posible que se observe un aumento en el nivel de CA-125. Este análisis es más preciso en las mujeres posmenopáusicas.

Biopsia (en inglés). Este estudio consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. La biopsia por cáncer de ovario se realiza con poca frecuencia como procedimiento separado. Si el médico sospecha cáncer de ovario, lo más probable es que a la paciente se le practique una cirugía (consulte Tratamiento) para extraer la mayor cantidad posible del tumor, del que luego se analizará una muestra. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero solo el análisis del tumor puede dar un diagnóstico definitivo. La muestra extraída durante la cirugía o con la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). El médico puede recomendar exámenes adicionales para ver si el cáncer se ha diseminado más allá de los ovarios.

Radiografía. La radiografía es una imagen del interior del cuerpo. Por ejemplo, una radiografía de tórax puede mostrar si el cáncer se ha diseminado a los pulmones.

Seriada gastrointestinal (GI) inferior. Son una serie de radiografías de colon y recto que se sacan después de que la paciente recibe un enema con bario. El bario destaca el colon y el recto en la radiografía, lo que facilita la identificación de un tumor o de áreas anormales en esos órganos.

Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por sus siglas en inglés). La tomografía computarizada crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo se inyecta un medio de contraste (una tinción especial) en una vena de la paciente para obtener mejores detalles.

Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés). La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo de la paciente una pequeña cantidad de una sustancia radioactiva. Esta sustancia es absorbida principalmente por los órganos y los tejidos que más energía utilizan. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia. Luego, un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo.

Obtenga más información acerca de qué esperar al realizarse pruebas comunes, procedimientos y estudios por imágenes.

Después de realizadas estas pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como determinación del estadio. Obtenga más información sobre los primeros pasos a seguir después de un diagnóstico de cáncer (en inglés).

Determinación del estadio

La determinación del estadio es una manera de describir el cáncer, es decir, dónde está ubicado, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que este no se determina hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio le permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico de la paciente (posibilidad de recuperación). Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. El sistema evalúa tres factores: el tumor propiamente dicho, los ganglios linfáticos alrededor del tumor y si el tumor se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Existen cuatro estadios: estadios I al IV (uno al cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan, de común acuerdo, planificar el mejor tratamiento.

TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (N) y metástasis (M). Los médicos tienen en cuenta estos tres factores para determinar el estadio clínico del cáncer:

  • ¿Qué tamaño tiene el tumor primario y dónde se ubica? (Tumor, T)

  • ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? (Ganglio, N, en inglés)

  • ¿El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo? (Metástasis, M)

Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la "T" más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la localización del tumor. Algunos estadios se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor aun con más detalle. A continuación, se incluye información sobre los estadios específicos del tumor:

TX: No se puede evaluar el tumor primario.

T0 (T más cero): No hay tumor en el ovario.

T1: El tumor está limitado a uno o a ambos ovarios.

T1a: El tumor está contenido en un ovario. El tumor no se diseminó a la superficie del ovario, no se identifican células cancerosas en el líquido abdominal.

T1b: Hay tumores encapsulados (autocontenidos) en ambos ovarios pero ninguno de los tumores está en contacto con la superficie ovárica. No se identifican células cancerosas en el líquido abdominal.

T1c: El tumor se encuentra en uno o en ambos ovarios pero la cápsula se rompió (explotó) o el tumor se diseminó a la superficie ovárica, o se identifican células cancerosas en el líquido abdominal.

T2: El tumor compromete uno o ambos ovarios y se diseminó a la pelvis.

T2a: El tumor se extiende al útero o las trompas de Falopio, pero no se identifican células cancerosas en el líquido abdominal.

T2b: Hay cáncer en otro tejido pélvico, pero no se identifican células cancerosas en el líquido abdominal.

T2c: El tumor se extiende al área pélvica, como en T2a o T2b, pero también se identifican células cancerosas en el líquido abdominal.

T3: El tumor compromete uno o ambos ovarios y se diseminó microscópicamente (se pueden ver células cancerosas cuando se observa una muestra de tejido o líquido con un microscopio) a la región abdominal fuera de la pelvis o se diseminó a los ganglios linfáticos pélvicos.

T3a: Metástasis microscópica en la región peritoneal (el tejido que recubre la pared abdominal y que cubre casi todos los órganos alojados en el abdomen) más allá de la pelvis.

T3b: Se descubren metástasis que miden 2 centímetros (cm) (un poco menos de una pulgada) o menos fuera de la pelvis.

T3c: Metástasis de más de 2 cm en las regiones fuera de la pelvis o el cáncer se diseminó a los ganglios linfáticos pélvicos.

Ganglio. La "N" en la abreviatura del sistema de determinación de estadios TNM hace referencia a los ganglios linfáticos, los órganos minúsculos con forma de poroto que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos en la pelvis se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

NX: Los ganglios linfáticos regionales no pueden evaluarse.

N0 (N más cero): No se encontró presencia de cáncer en los ganglios linfáticos regionales.

N1: El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos pélvicos. T3, T3a y N1 a veces se usan de forma intercambiable.

Metástasis a distancia. La "M" en la abreviatura del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

MX: No se puede evaluar la metástasis a distancia.

M0 (M más cero): No hay cáncer más allá de la región peritoneal.

M1: El cáncer se diseminó más allá de la región peritoneal.

Agrupación de estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M.

Estadio I: Este estadio describe el cáncer que está limitado a los ovarios (T1, N0, M0).

Estadio IA: El cáncer está encapsulado y limitado a un solo ovario sin diseminación a los ganglios linfáticos pélvicos u otras partes del cuerpo (T1a, N0, M0).

Estadio IB: El cáncer está encapsulado y localizado en ambos ovarios sin diseminación a los ganglios linfáticos pélvicos u otras partes del cuerpo (T1b, N0, M0).

Estadio IC: El cáncer está presente en uno o ambos ovarios con rotura de la cápsula o diseminación del tumor a la superficie ovárica o presencia de células cancerosas en el líquido abdominal (T1c, N0, M0).

Estadio II: El cáncer se encuentra en uno o en ambos ovarios y se ha diseminado a la pelvis (T2, N0, M0).

Estadio IIA: El cáncer se extendió al útero o las trompas de Falopio pero no se diseminó a los ganglios linfáticos pélvicos ni a los órganos distantes (T2a, N0, M0).

Estadio IIB: El cáncer se diseminó a otro tejido pélvico pero no a los ganglios linfáticos o a los órganos distantes (T2b, N0, M0).

Estadio IIC: El cáncer se diseminó a la región pélvica y desprende células cancerosas en el líquido abdominal (T2c, N0, M0).

Estadio III: El cáncer compromete uno o ambos ovarios y la pelvis y se diseminó al peritoneo (T3, N0, M0).

Estadio IIIA: El cáncer se diseminó microscópicamente a través de la pelvis (T3, N0, M0).

Estadio IIIB: El cáncer se diseminó a la región peritoneal con áreas de crecimiento tumoral que miden 2 cm o menos (T3b, N0, M0).

Estadio IIIC: Este estadio describe cualquier cáncer que se haya diseminado a la región peritoneal con áreas de crecimiento tumoral de más de 2 cm (T3c, N0, M0). O bien, el cáncer se diseminó a los ganglios linfáticos de las regiones retroperitoneal o inguinal (cualquier T, N1, M0).

Estadio IV: Este estadio describe cualquier cáncer que se haya diseminado a órganos distantes (cualquier T, cualquier N, M1).

Cáncer recurrente y nueva determinación del estadio después del tratamiento. El cáncer recurrente es aquel que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Si se produce una recurrencia, es posible que sea necesario volver a determinar el estadio del cáncer (redeterminación) mediante el uso del sistema antes mencionado. El tratamiento del cáncer de ovario puede incluir cirugías de revisión (“second-look”) en las que un médico realiza otra cirugía para verificar la recurrencia del cáncer o utiliza un laparoscopio (un tubo iluminado delgado y flexible que se introduce a través de una incisión en el cuerpo) para inspeccionar la región peritoneal y verificar la recurrencia de la enfermedad. Otros procedimientos que se usan para la nueva determinación del estadio después de un tratamiento son las técnicas por imágenes, como el ultrasonido o la tomografía computarizada (consulte la sección Diagnóstico).

Grado

Además del sistema TNM, un tumor ovárico también puede describirse por grado (G), que significa cuánto se asemeja el tumor al tejido normal. El grado tumoral se determina al examinar el tejido tumoral con un microscopio. Las células que parecen sanas se llaman bien diferenciadas. En general, cuanto más diferenciado es el tumor ovárico, mejor es el pronóstico.

GX: No se puede evaluar el grado.

GB: Se considera que el potencial canceroso del tejido es bajo.

G1: El tejido está bien diferenciado (contiene muchas células de aspecto sano).

G2: El tejido está moderadamente diferenciado (la cantidad de células de aspecto anormal es mayor que la cantidad de células sanas).

G3 a G4: El tejido está poco diferenciado o no diferenciado (todas las células o la mayoría de ellas tienen aspecto anormal).

Datos utilizados con permiso de la American Joint Committee on Cancer (AJCC, Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, (séptima edición, 2010), publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

Tratamiento

Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a las pacientes que consideren la posibilidad de participar en estudios clínicos como una alternativa. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarla a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Investigaciones actuales.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral de la paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se conoce como equipo multidisciplinario (en inglés).

El tratamiento del cáncer de ovario consiste en un único tratamiento o en la combinación de tratamientos, entre ellos, la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. A continuación, se describe cada una de las opciones de tratamiento y, luego, se presenta un resumen de los tratamientos según el estadio del cáncer. Las opciones y recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, las preferencias de la paciente y su estado de salud general, como también las consideraciones personales, como la edad de la mujer y si planea tener hijos. Las mujeres con cáncer de ovario pueden tener inquietudes acerca de si su función sexual y fertilidad (en inglés) se verán afectadas y de qué manera, de modo que deben hablar sobre estos temas con el equipo de atención médica antes de comenzar el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y el tejido circundante durante una operación. La cirugía a menudo es el tratamiento principal para el cáncer de ovario. Un oncólogo ginecológico es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer de los órganos reproductores de la mujer a través de la cirugía. En general, se realiza una salpingo-ooforectomía bilateral (extirpación de los ovarios y las trompas de Falopio) junto con una histerectomía. El cirujano puede extirpar el epiplón, el tejido delgado que recubre el estómago y el intestino grueso.

El cirujano con frecuencia también extirpará los ganglios linfáticos y tomará muestras de tejido y de líquido del abdomen para determinar si el cáncer se diseminó.

Si la mujer quiere quedar embarazada en el futuro y tiene cáncer en estadio temprano, puede ser posible extirpar solo un ovario y una trompa de Falopio en el caso de que el cáncer esté ubicado en un ovario solamente. En las mujeres con un tumor de células germinales, la cirugía se necesita en la mayoría de los casos para extirpar solo el ovario con el tumor, lo que permite preservar la capacidad de la mujer para procrear.

Si durante la cirugía es evidente que el cáncer se ha diseminado, el cirujano extirpará el máximo posible del cáncer. Esto puede reducir la cantidad de cáncer que será necesario tratar con quimioterapia o radioterapia.

La cirugía provoca dolor y sensibilidad (dolor referido a la palpación) a corto plazo. Si la paciente siente dolor, el médico recetará los medicamentos adecuados. Varios días después de la operación, la paciente puede tener dificultad para orinar y defecar. Los estudios han demostrado que cuando la cirugía es realizada por un oncólogo ginecológico, la mujer tiene más probabilidades de obtener resultados satisfactorios con la cirugía y de sufrir menos efectos secundarios.

Si se extirpan ambos ovarios, la mujer ya no puede tener hijos. La falta de ambos ovarios también elimina la fuente corporal de hormonas sexuales, lo que provoca una menopausia prematura. Poco tiempo después de la cirugía, es probable que la paciente tenga síntomas menopáusicos, incluidos sofocos y sequedad vaginal. Se alienta a las mujeres a hablar con sus médicos sobre sus inquietudes de salud sexual y reproductiva (en inglés) y las formas de abordarlas antes y después del tratamiento del cáncer.

Obtenga más información acerca de la cirugía del cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. El profesional que administra este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Un régimen (plan) de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo de tiempo determinado. Una paciente puede recibir un medicamento por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. La quimioterapia intenta destruir el cáncer que quede después de la cirugía, retardar el crecimiento del tumor o disminuir los efectos secundarios.

Si bien la quimioterapia puede administrarse por vía oral (por la boca), la mayoría de los medicamentos utilizados para tratar el cáncer de ovario se administra por vía intravenosa (IV) o intraperitoneal (IP). La quimioterapia IV se inyecta directamente en la vena o a través de un tubo delgado llamado catéter, un tubo que se coloca temporalmente en una vena grande para facilitar las inyecciones. La quimioterapia es intraperitoneal cuando el catéter se coloca en el abdomen para administrar la quimioterapia directamente en la región pélvica. La quimioterapia IP se utiliza como tratamiento para las mujeres con cáncer en estadio avanzado y para aquellas con cáncer remanente después de la cirugía.

Diversos estudios clínicos han mostrado un beneficio significativo de la combinación de quimioterapia IP e IV para las pacientes con cáncer de ovario en estadio avanzado. El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) recomienda que a las mujeres con cáncer de ovario en estadio avanzado se les ofrezca esta opción de tratamiento.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer una vez finalizado el tratamiento.

Otros posibles efectos secundarios incluyen la imposibilidad de quedar embarazada y la menopausia prematura. Con mucha menor frecuencia, determinados fármacos pueden causar sordera parcial. Otros pueden causar daño renal. A las pacientes se les puede administrar líquido adicional por vía intravenosa para proteger los riñones.

Después de finalizar la quimioterapia, se puede realizar una segunda cirugía para explorar el abdomen y tomar muestras de líquido y de tejido y así determinar si aún quedan células cancerosas.

Obtenga más información acerca de la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar los tumores del SNC se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico de su hijo es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre los medicamentos recetados a su hijo utilizando las bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radiooncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. La radioterapia interna consiste en la administración de una pequeña cantidad de material radiactivo directamente en el tumor o en la inyección del líquido radiactivo directamente en el abdomen a través de un catéter (se llama radioterapia intraperitoneal [IP]). Un régimen (plan) de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado.

Por lo general, la radioterapia no se utiliza para el tratamiento del cáncer de ovario, pero puede utilizarse para aliviar los efectos secundarios. Los efectos secundarios de la radioterapia dependen de la dosis y el área del cuerpo que se trata, pero pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. Los efectos secundarios de la radioterapia interna pueden incluir dolor abdominal y obstrucción intestinal. La mayoría de los efectos secundarios habitualmente desaparecen poco tiempo después de finalizar el tratamiento.

A menudo, los médicos aconsejan a las pacientes abstenerse de tener relaciones sexuales durante la radioterapia. Las mujeres pueden reanudar la actividad sexual normal al cabo de unas semanas después del tratamiento si sienten que están preparadas.

Obtenga más información acerca de la radioterapia. Para obtener más información sobre radioterapia para cánceres ginecológicos, consulte el folleto de la American Society for Therapeutic Radiology and Oncology, Radioterapia para cánceres ginecológicos (en inglés).

Opciones de tratamiento según el estadio

Estadio I

  • Cirugía

  • Cirugía y quimioterapia

Estadio II

  • Cirugía

  • Quimioterapia

Estadios III y IV

  • Cirugía y quimioterapia (IV o IP, o ambas combinadas)

  • Quimioterapia

Cáncer de ovario recurrente

Una vez finalizado el tratamiento y lograda la remisión (ausencia de síntomas de cáncer, que también se conoce como “sin pruebas de enfermedad” o NED, por sus siglas en inglés), hable con su médico acerca de la posibilidad de que el cáncer regrese. A muchas supervivientes les preocupa o inquieta que el cáncer regrese. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este temor (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro sitio (recurrencia distante).

Cuando esto sucede, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizados los estudios, usted y su médico conversarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como cirugía, quimioterapia y radioterapia), pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con otra pauta. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

Los síntomas del cáncer de ovario recurrente son similares a los que se experimentan cuando se diagnostica la enfermedad por primera vez. Cuatro de los síntomas más comunes son: sensación de abotagamiento, dolor pélvico o abdominal, dificultad para comer o sensación de saciedad que aparece rápidamente y síntomas urinarios (urgencia [tenesmo] o frecuencia miccional [polaquiuria]). No obstante, otros síntomas pueden incluir indigestión, gases, náuseas, diarrea o estreñimiento persistentes; pérdida o aumento de peso sin razón aparente, especialmente en la región abdominal; hemorragia anormal de la vagina; dolor durante el coito; fatiga, y lumbalgia.

Los médicos también pueden controlar la recurrencia del cáncer de ovario mediante la medición del nivel de CA-125 en la sangre. El CA-125 es un antígeno del cáncer, o una sustancia que se encuentra en niveles más altos en la superficie de las células ováricas cancerosas.

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones tales como incredulidad o temor. Es recomendable que las pacientes hablen con su equipo de cuidados médicos respecto de estos sentimientos y soliciten servicios de apoyo que las ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo enfrentarse a la recurrencia del cáncer (en inglés).

Cáncer de ovario metastásico

Si el cáncer de ovario se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, recibe el nombre de cáncer metastásico.

Se alienta a las pacientes con este diagnóstico a hablar con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquila con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos.

Los tratamientos nuevos para el cáncer de ovario incluyen combinaciones experimentales de quimioterapia y nuevos agentes biológicos, que también se conocen como inmunoterapia, que están diseñados para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Puesto que aún no se han comprobado los beneficios de estas opciones, sus riesgos deben sopesarse cuidadosamente contra las posibles mejoras en los síntomas y la supervivencia.

Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar el cáncer (también llamado tratamiento dirigido a la enfermedad), un aspecto importante del cuidado de la enfermedad es aliviar los síntomas y los efectos secundarios que tiene la paciente. Esto incluye brindarle apoyo con sus necesidades físicas, emocionales y sociales, un abordaje denominado cuidados paliativos o atención médica de apoyo. A menudo, las personas reciben simultáneamente terapia y tratamiento dirigidos a la enfermedad para aliviar los síntomas.

Si el tratamiento dirigido a la enfermedad no es eficaz, es posible hablar de cáncer en etapa avanzada. Este diagnóstico es estresante y puede ser difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y honestas con su médico y el equipo de cuidados médicos, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen técnicas, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a las pacientes y a sus familiares. Obtenga más información sobre la planificación de los cuidados del cáncer en etapa avanzada.

Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados durante el tratamiento del cáncer.

Acerca de los estudios clínicos

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para el tratamiento de las mujeres que padecen cáncer de ovario. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan personas y que se conocen como estudios clínicos. Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan medicamentos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos abordajes radioterapéuticos o quirúrgicos, y nuevos métodos de tratamiento. Las pacientes que participan en estudios clínicos suelen estar entre las primeras en recibir nuevos tratamientos, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que evalúan nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos secundarios que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre las formas de prevenir la enfermedad.

Las pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunas, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, las pacientes a menudo están dispuestas a enfrentar el mayor grado de incertidumbre que implica un estudio clínico, con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otras pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del cáncer de ovario. Aunque el estudio clínico no las beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuras pacientes con cáncer de ovario.

A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo (“pastilla de azúcar”). El uso de placebos en estudios clínicos sobre cáncer es muy poco frecuente. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de las participantes. Obtenga más información acerca del uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para ingresar en un estudio clínico, las pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado (en inglés). Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones de la paciente, de manera que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe hacer una lista de todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información acerca de los estudios clínicos, incluida la seguridad de la paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, las preguntas para hacer al equipo de investigación y los enlaces para buscar estudios clínicos sobre el cáncer.

Si desea obtener información sobre los temas específicos que están en estudio en relación con el cáncer de ovario, consulte la sección Investigaciones actuales.

Las pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos, que pueden incluir la ineficacia del nuevo tratamiento o la presencia de efectos secundarios graves. Es importante que las pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de brindarles tratamiento y atención durante la realización del estudio, después de su finalización o en caso de que decidan retirarse del estudio antes de que este concluya.

Efectos secundarios

El cáncer y su tratamiento pueden producir diversos efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos del cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también disponen de muchas opciones para dar alivio a las pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que la prevención y el control de estos efectos es uno de los principales objetivos de su equipo de cuidados médicos. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que se pueden presentar dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y su estado de salud general. Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento se describen en detalle en la sección Tratamiento.

Pregunte a su médico qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de cuidados médicos. Además, asegúrese de comunicarse con su médico para informarle sobre los efectos secundarios que experimente durante y después del tratamiento. La atención de los síntomas y efectos secundarios de una paciente es un aspecto importante del plan de tratamiento integral de una persona; esto recibe el nombre de cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Esto ayuda a que las personas con cáncer en cualquier estadio de la enfermedad tengan el mayor bienestar posible. Obtenga más información acerca de los efectos secundarios más comunes de un tumor canceroso y los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos.

No olvide hablar con su médico sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, puesto que los familiares y amigos suelen desempeñar un papel muy importante en el cuidado de una persona con cáncer de ovario. Obtenga más información sobre el cuidado de la paciente.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Para muchas pacientes, el diagnóstico de cáncer de ovario es estresante y puede provocar emociones complejas. Es recomendable que las pacientes y sus familiares compartan sus sentimientos con un miembro del equipo de cuidados médicos, que puede ayudarlos con las estrategias para sobrellevar el cáncer (en inglés). Obtenga más información sobre la importancia de atender estas necesidades, entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo del tratamiento del cáncer.

Un efecto secundario que se presenta más de cinco años después del tratamiento recibe el nombre de efectos tardío. El tratamiento de los efectos tardíos es un aspecto importante de los cuidados para supervivientes. Para obtener más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo, consulte la sección Después del tratamiento o hable con su médico.

Después del tratamiento

Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de ovario, elabore con su médico su plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos y pélvicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años. Si bien no hay pautas específicas para la atención de seguimiento de mujeres tratadas por cáncer de ovario, muchos médicos recomiendan un examen pélvico cada dos a cuatro meses durante los primeros dos años posteriores al tratamiento y cada seis meses durante los siguientes tres años. Otras pruebas podrían incluir radiografía de tórax, tomografía computarizada, análisis de orina, hemograma completo y prueba para CA-125. Las mujeres que recibieron tratamiento por cáncer de ovario pueden tener un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama o cáncer de colon y deberían consultar a sus médicos sobre pruebas de detección de estos cánceres.

Debería informar a su médico cualquier problema nuevo que experimente, como dolor, pérdida del apetito o de peso, cambios en su ciclo menstrual, sangrado vaginal inusual, visión borrosa, mareos, tos, ronquera, dolores de cabeza, dolores de espalda o problemas digestivos que parezcan raros o que no desaparezcan. Estos síntomas pueden ser signos de que el cáncer ha vuelto a aparecer o signos de otro problema médico.

ASCO ofrece formularios de resumen del tratamiento del cáncer (en inglés) para ayudarla a llevar un registro del tratamiento del cáncer y desarrollar un plan de cuidados para supervivientes al finalizar el tratamiento.

Se aconseja a las mujeres en recuperación de un cáncer de ovario que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, mantener una alimentación equilibrada y realizarse los estudios recomendados de detección de otros tipos de cáncer. Consulte a su médico a fin de elaborar el mejor plan para sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarla a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarla a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la supervivencia (en inglés) y cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados después de finalizado el tratamiento del cáncer.

Investigaciones actuales

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de ovario, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas alternativas para las pacientes a través de los estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

Detección. Un método de detección que calcula el riesgo de una mujer de padecer cáncer de ovario mediante el uso de su edad y los resultados de un análisis de sangre anual para CA-125 parece promisorio para detectar el cáncer de ovario en estadio temprano. El CA-125 es una sustancia llamada marcador tumoral que se encuentra en niveles más altos en las mujeres con cáncer de ovario.

Reducción del riesgo. Los médicos estudian si las vitaminas A y D y los medicamentos que detienen la inflamación, como los inhibidores de la COX-2, pueden reducir el riesgo que presenta una mujer de desarrollar cáncer de ovario.

Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a estudiar aquellos genes o proteínas defectuosas del cáncer que contribuyen al crecimiento y desarrollo de esta enfermedad. Obtenga más información sobre la terapia dirigida.

Terapia genética. Un área de investigación promisoria está descubriendo cómo se pueden corregir o reemplazar los genes dañados en las células cancerosas de ovario. Los investigadores estudian el uso de virus especialmente diseñados para transportar genes normales hasta el núcleo de las células cancerosas y después reemplazar los genes defectuosos por genes funcionales.

Inmunoterapia. La inmunoterapia (también llamada terapia biológica) está diseñada para

ayudar a estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales que el cuerpo produce o que son fabricados en un laboratorio para reforzar, identificar o restaurar la función del sistema inmunológico. Los investigadores están evaluando si los medicamentos para inmunoterapia, como el interferón, pueden reforzar la capacidad del sistema inmunológico para matar las células cancerosas. Las vacunas contra el cáncer son otro tipo de inmunoterapia que se está evaluando actualmente para el cáncer de ovario. Obtenga más información acerca de la inmunoterapia.

Atención médica de apoyo. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de ovario, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de las pacientes.

Obtenga más información sobre los términos estadísticos frecuentes utilizados en las investigaciones sobre el cáncer.

¿Desea obtener más información sobre las investigaciones actuales?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre el cáncer de ovario, explore este material relacionado:

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Preguntas para hacerle al médico

Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones inteligentes respecto de los cuidados de su salud. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarla a que obtenga más información sobre los cuidados y el tratamiento para el cáncer. También es recomendable que haga otras preguntas que sean importantes para usted.

  • ¿Qué tipo de cáncer de ovario tengo?

  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿En qué estadio y grado se encuentra mi cáncer? ¿Qué significa esto?

  • ¿Qué opciones de tratamiento tengo?

  • ¿En qué otros estudios clínicos puedo participar?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de cuidados médicos, y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuáles son los objetivos de este tratamiento?

  • ¿Qué tipo de cirugía se realizará?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles del tratamiento para el corto plazo y para el largo plazo?

  • ¿Este tratamiento afectará mi capacidad de quedar embarazada? De ser así, ¿me puede recomendar a un especialista en fertilidad antes de que comience mi tratamiento?

  • ¿Se verá afectada mi vida sexual durante el tratamiento? ¿Y después del tratamiento? ¿Cuánto tiempo?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con el tratamiento del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes?

  • ¿Qué posibilidades hay de que el cáncer reaparezca?

  • ¿Qué significa cuando se dice que el cáncer de ovario es una “enfermedad crónica”?

  • ¿De qué manera puedo mantenerme lo más saludable posible durante el tratamiento?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿Las demás mujeres de mi familia deberían realizarse pruebas periódicamente para detectar el cáncer de ovario?

Recursos de información para las pacientes

Además de Cancer.Net, hay otras fuentes de información sobre este tipo de cáncer a las que puede acceder por Internet. Cancer.Net mantiene una lista de organizaciones nacionales, sin fines de lucro, que pueden ser útiles para encontrar información adicional, servicios y apoyo. Como siempre, recuerde hablar con su médico acerca de las dudas que tenga en relación con la información que usted encuentre sobre esta enfermedad.

Vea las organizaciones que ofrecen información sobre este tipo específico de cáncer (en inglés).