Cáncer de próstataLast Updated: November 28, 2007 Panorama general
Esta sección ha sido revisada y aprobada por Cancer.Net Editorial Board, 10/07 Por definición, el cáncer de próstata es un tumor maligno (canceroso) que se inicia en la glándula prostática de los hombres. La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que se encuentra detrás de la base del pene, frente al recto y debajo de la vejiga. Rodea la uretra, un conducto parecido a un tubo que transporta orina y semen a través del pene. La función principal de la próstata es producir líquido seminal, el líquido en el semen que protege, mantiene y ayuda a transportar el esperma. El cáncer se desarrolla cuando hay cambios en el ADN, el material genético que contiene instrucciones para el crecimiento y desarrollo para todos los tipos de células. Cuando se altera el ADN, las células normales pueden multiplicarse sin orden ni control y, en consecuencia, se puede formar un tumor. Algunos cánceres de próstata crecen muy lentamente y quizás no causen problemas por años. Muchos hombres con cáncer de próstata de crecimiento lento viven con la enfermedad. En esta situación, la causa de muerte generalmente no es por el cáncer de próstata sino por otras causas. Sin embargo, si el cáncer se metastatiza (se disemina) rápidamente a otras partes del cuerpo, el tratamiento puede ser útil para eliminarlo y controlar el dolor, la fatiga y otros síntomas, y para prolongar la vida. El cáncer de próstata es algo inusual en comparación con otros tipos de cáncer ya que la persona con cáncer de próstata metastásico, muy avanzado, frecuentemente puede ser tratada con éxito y sobrevivir en excelente estado de salud por muchos años. Más del 95% de los cánceres de próstata son adenocarcinomas, un cáncer que se desarrolla en el tejido glandular. Un tipo poco frecuente de cáncer de próstata conocido como cáncer neuroendocrino o cáncer anaplásico de células pequeñas tiende a diseminarse más temprano, pero habitualmente no produce antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés), un marcador tumoral que se analiza a continuación. Para obtener más información, consulte la Cancer.Net Guide to Neuroendocrine Tumors . Estadística El cáncer de próstata es el más frecuente entre los hombres. En 2007, en los Estados Unidos a aproximadamente 218,890 hombres se les diagnosticará cáncer de próstata. El cáncer de próstata es la segunda causa más importante de muerte por cáncer en hombres. Se calcula que, en los Estados Unidos, en 2007, se producirán unas 27,050 muertes a causa de esta enfermedad. Aunque la cantidad de muertes por cáncer de próstata está disminuyendo entre todos los hombres, la tasa de mortalidad sigue siendo de más del doble en los hombres negros que en los blancos. Más del 90% de todos los casos de cáncer de próstata se descubren cuando la enfermedad aparentemente se limita a la próstata y los órganos vecinos. En estos casos, se espera que casi el 100% de los pacientes vivan al menos cinco años a partir del diagnóstico. La tasa de supervivencia relativa a cinco años (porcentaje de pacientes que sobrevive al menos cinco años una vez detectado el cáncer, excluidos aquellos que mueren por otras enfermedades) en todos los estadios del cáncer de próstata asciende al 99%. Las tasas de supervivencia relativa a los 10 años y 15 años son 93% y 77%, respectivamente. Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estos cálculos estimados se basan en datos provenientes de miles de casos de este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de una persona específica puede variar. Es imposible informar a un hombre cuánto tiempo vivirá con cáncer de próstata. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años (o a veces de un año), pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society, Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2007. Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Términos de oncología básica. Ilustraciones médicas
Factores de riesgo y prevención
Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle una enfermedad, entre ellas el cáncer. Existen factores de riesgo que pueden controlarse (como el tabaquismo) y otros que no (como la edad y los antecedentes familiares). Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas con diversos factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, si usted conoce sus factores de riesgo y consulta a su médico, puede tomar decisiones inteligentes sobre su estilo de vida y los cuidados de la salud. Debido a que todavía no se conoce la causa exacta del cáncer de próstata, tampoco se sabe cómo prevenirlo. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de que un hombre desarrolle cáncer de próstata. Edad. El riesgo de cáncer de próstata se incrementa con la edad y aumenta rápidamente a partir de los 50 años. Más del 80% de los cánceres de próstata se diagnostican en hombres de 65 o más años. Raza/origen étnico. Los hombres de raza negra presentan un riesgo mayor de cáncer de próstata que los de raza blanca. Tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata a una edad más joven y desarrollan tumores agresivos, de rápido crecimiento. Se desconocen los motivos precisos para estas diferencias, y probablemente se vinculen con factores socioeconómicos y biológicos. El cáncer de próstata es frecuente en América del Norte y el norte de Europa, y es menos frecuente en Asia, África y América Latina. Un dato importante es que su frecuencia está aumentando en las poblaciones asiáticas que viven en áreas urbanas, como Hong Kong y Singapur, y en ciudades de América del Norte y Europa. Antecedentes familiares. Un hombre cuyo padre o hermano con cáncer de próstata tiene un riesgo más elevado de desarrollar la enfermedad que un hombre sin antecedentes familiares. Los investigadores descubrieron genes específicos que posiblemente estén relacionados con el cáncer de próstata, aunque todavía no se ha demostrado que lo causen ni que sean específicos de esta enfermedad. Conozca más sobre La genética del cáncer de próstata. Alimentación. Ningún estudio ha demostrado de forma concluyente que la alimentación pueda influir en el desarrollo del cáncer de próstata; sin embargo, muchos estudios indicaron que quizás exista un vínculo. Todavía no hay suficiente información para realizar recomendaciones claras sobre el papel que juega la dieta en el cáncer de próstata, pero las siguientes recomendaciones pueden ser útiles:
Hormonas. Los niveles altos de testosterona (una hormona masculina) pueden acelerar o causar el desarrollo del cáncer de próstata. El cáncer de próstata no se desarrolla en hombres que, por otras razones, fueron castrados (es decir, se les extirpó quirúrgicamente los testículos) antes de la pubertad y cuyos cuerpos ya no producen testosterona. La detención de producción de testosterona en el cuerpo, llamada terapia de deprivación androgénica o castración, frecuentemente trata el cáncer de próstata avanzado. Síntomas
Con frecuencia, el cáncer de próstata se descubre a través de la prueba PSA o por tacto rectal (DRE, por sus siglas en inglés) en hombres sanos que no presentan síntomas. (Ambas pruebas se describen en Diagnóstico). Cuando el cáncer de próstata no causa síntomas, pueden desarrollarse los siguientes síntomas. A veces, los hombres con cáncer de próstata no muestran ninguno de estos síntomas. O bien, éstos pueden estar causados por otra afección que no es cáncer. Si le preocupa un síntoma de esta lista, hable con su médico.
Ninguno de estos síntomas es específico para el cáncer de próstata. Los mismos síntomas pueden presentarse en hombres que tienen un trastorno no canceroso conocido como hiperplasia prostática benigna (BPH, por sus siglas en inglés), o aumento del tamaño de la próstata. Los síntomas urinarios también pueden indicar una infección u otros trastornos. Si el cáncer se ha diseminado más allá de la glándula prostática, un hombre puede experimentar:
Diagnóstico
Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si ha invadido otros órganos. Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia, es posible que el médico indique otras pruebas que ayuden a formular un diagnóstico. Esta situación no es muy frecuente con el cáncer de próstata. Por ejemplo, se presenta cuando un paciente tiene otro problema médico que dificulta la realización de la biopsia o cuando una persona tiene un nivel muy alto de PSA y una centellografía ósea que indica la presencia de cáncer. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
Cuanto más tempranamente se detecte el cáncer, mayores serán las posibilidades de curarlo. Las dos pruebas que comúnmente se usan en la actualidad para la detección del cáncer de próstata en el hombre son la prueba PSA y el DRE. Comentario sobre la controversia generada por la prueba de detección del cáncer de próstata Existe cierta controversia acerca del uso del PSA como prueba de detección para muchos hombres que no tienen síntomas de cáncer de próstata. La prueba del PSA es útil para la detección del cáncer de próstata en un período precoz pero todavía no se ha comprobado que disminuya las tasas de mortalidad por cáncer de próstata. También detecta afecciones que no son cáncer y no detecta algunos cánceres de próstata. A diferencia de otros tipos de cáncer, el cáncer de próstata crece lentamente en muchos hombres; tan lentamente que, de no tratarlo, no pondría en peligro la vida de algunos pacientes. Por esta razón, la detección del cáncer de próstata puede implicar que algunos hombres deban someterse a cirugía y a otros tratamientos que quizás jamás serían necesarios. Por este motivo, muchos hombres, junto con sus médicos, pueden considerar la vigilancia activa (también llamada espera vigilante) del cáncer en lugar del tratamiento inmediato. Esta opción puede ser más conveniente para un hombre con un cáncer muy pequeño, de crecimiento lento, y para aquellos de edad mucho más avanzada o que sufren de otras enfermedades limitantes o que ponen en riesgo la vida. Debido a que los tratamientos para el cáncer de próstata tienen efectos secundarios significativos, el tratamiento innecesario puede afectar seriamente la calidad de vida de un hombre. Sin embargo, es importante destacar que no es fácil predecir cuáles son los tumores que se comportarán de forma agresiva y cuáles son los que crecerán lentamente. Esto ha causado que los médicos crean que es más seguro usar pruebas de detección para localizar los casos agresivos de forma temprana aunque esto signifique que algunos pacientes recibirán tratamiento innecesario para los casos de cáncer de próstata que crecen lentamente. Éste es particularmente el caso, ya que muchas de las pruebas de detección inicial, como el DRE o la medición del PSA, no son peligrosas. Actualmente está en curso en Europa un estudio importante sobre el uso de la prueba de detección del cáncer de próstata, y los resultados pueden aclarar considerablemente las dudas de este complejo debate. Hasta que se realice una investigación más completa para evaluar este tema, la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, en inglés) todavía no ha expresado su postura oficial sobre la prueba de detección del cáncer de próstata o recomendaciones para los hombres con respecto a cuándo deben comenzar a realizarse pruebas para el cáncer de próstata. Cada paciente debe analizar su situación individual con su médico y tratar de llegar a una decisión conjunta. El diagnóstico del cáncer de próstata Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de próstata: La prueba del PSA. El PSA es un marcador tumoral (un tipo de proteína que libera el tejido prostático) que se encuentra en niveles más elevados en la sangre del hombre cuando hay actividad anormal en la próstata, tales como el cáncer de próstata, la hiperplasia prostática benigna (BPH, por sus siglas en inglés) o la prostatitis (inflamación de la próstata). La prueba del PSA detecta los niveles más elevados de lo normal de PSA que pueden indicar la presencia de cáncer de próstata. Como se indicó anteriormente, la prueba de PSA es muy precisa, lo que significa que la mayoría de las personas con cáncer de próstata tendrán niveles elevados de este marcador; sin embargo, la prueba no es específica en el sentido de que los niveles de PSA también pueden aumentar por otras causas, que no correspondan al cáncer. Los médicos pueden observar otras características del valor de PSA, como el nivel absoluto, los cambios con el transcurso del tiempo y el nivel en relación con el tamaño de la próstata, para determinar si es necesario realizar una biopsia. Además, una versión de la prueba de PSA permite que el médico mida un componente específico llamado el PSA "libre", que en ocasiones puede ayudar a determinar si un tumor es benigno (no canceroso) o maligno. Tacto rectal (DRE, por sus siglas en inglés). Un médico se coloca un guante e inserta un dedo lubricado en el recto del hombre y palpa la superficie de la próstata para detectar cualquier irregularidad. Esta prueba no es muy precisa; por lo tanto, la mayoría de los hombres con cáncer de próstata en la etapa inicial tienen un resultado normal del tacto rectal. Si los resultados de la prueba del antígeno prostático específico o del tacto rectal son anormales, las siguientes pruebas pueden confirmar el diagnóstico de cáncer: Ecografía transrectal (TRUS, por sus siglas en inglés) Un médico inserta una sonda en el recto para tomar una fotografía de la próstata utilizando las ondas sonoras que rebotan contra la próstata. Biopsia. La única forma de realizar un diagnóstico seguro del cáncer es con una biopsia. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. A menudo, el cirujano se vale de la TRUS y de un instrumento para biopsias con el que extrae fragmentos muy pequeños de tejido prostático. La muestra extraída con la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Habitualmente, este procedimiento se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local para adormecer la zona. Los médicos pueden realizar los siguientes estudios por imágenes para determinar si el cáncer se diseminó más allá de la próstata: Centellograma óseo. Un centellograma óseo utiliza un marcador radioactivo para observar el interior de los huesos. El marcador se inyecta en la vena del paciente, y luego se acumula en zonas del hueso. Para la detección, se utiliza una cámara especial. Ante la cámara, las zonas óseas sanas aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las que produce el cáncer, aparecen de color oscuro. Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por su sigla en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. Imágenes por resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). La MRI utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado. Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, lea Cancer.Net: Pruebas y procedimientos. Determinación del estadio con ilustraciones
La determinación del estadio es una manera de describir el cáncer, como, por ejemplo, dónde está ubicado, si se ha diseminado y hacia adónde, y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que éste no se determina hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio clínico permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico del paciente (posibilidad de recuperación). Existen diferentes descripciones de estadios según los diferentes tipos de cáncer. Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio clínico es el sistema TNM. Este sistema utiliza tres criterios para evaluar el estadio del cáncer: el tumor mismo, los ganglios linfáticos alrededor del tumor y si el tumor se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Los resultados se combinan, para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Existen cinco estadios: estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (uno a cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer de manera que los médicos puedan, de común acuerdo, planificar el mejor tratamiento. Después de recolectar información con el método TNM, los resultados se pueden agrupar en un conjunto de estadios más simples (denominado agrupamiento de estadios). Así mismo, muchos médicos todavía usan un método más antiguo para la estadificación del cáncer de próstata que se llama el sistema de estadificación de Jewett-Whitmore (estadios A, B, C y D). La determinación del estadio del cáncer de próstata comprende la revisión de los resultados de las pruebas para determinar si el cáncer se diseminó desde la próstata a otras partes del cuerpo. También se asigna un grado al cáncer; este grado se basa en el aspecto microscópico, según cuánto cáncer se asemeje al tejido normal. Los tipos de estadificación del cáncer de próstata son dos. En primer lugar, el estadio clínico se basa en pruebas que se realizan antes de la cirugía, como una biopsia, radiografías, tomografías computarizadas y centellografías óseas. (Las radiografías, las centellografías óseas y las tomografías computarizadas pueden no ser necesarias; se recomiendan según el nivel de PSA sérico, el grado y el volumen del cáncer, y el estadio clínico del cáncer). El estadio patológico se basa en la información que se obtiene durante la cirugía y en los resultados de laboratorio (anatomía patológica) del tejido prostático extirpado durante la cirugía, que frecuentemente incluye la resección de toda la próstata y de algunos ganglios linfáticos. TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (N) y metástasis (M). Los médicos tienen en cuenta estos tres factores para determinar el estadio clínico del cáncer:
Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la "T" más una letra o número (0 a 4) para describir el estadio del tumor en sí. Algunos estadios se dividen en subgrupos aún más pequeños, que permiten describir el estado del paciente con más detalle. Esto permite que el médico desarrolle el mejor plan de tratamiento para cada paciente. A continuación se presenta información sobre los estadios específicos del tumor, conforme al sistema de clasificación que se implementó en 2002: TX: No se puede evaluar el tumor primario. T0: No hay evidencia de cáncer en la próstata. T1: El tumor no se puede palpar durante el DRE y no se ve durante los estudios por imágenes (cualquier prueba que produce imágenes del interior del cuerpo, como una tomografía computarizada). Se puede encontrar al hacer una cirugía por otra razón, generalmente para la hiperplasia prostática benigna (BPH, por sus siglas en inglés), o por un crecimiento anormal de las células benignas de la próstata. T1a: Se encontró tumor en el 5% o menos del tejido prostático extirpado (cuando una parte o la totalidad de un órgano se extirpa a través de la cirugía). T1b: Se encontró tumor en más del 5% del tejido prostático extirpado en la cirugía. T1c: Se encontró un tumor cuando se realizó una biopsia con aguja, en general porque el paciente tenía un nivel elevado de PSA. T2: Se encontró un tumor sólo dentro de la próstata, no se encontró un tumor en otras partes del cuerpo. Es lo suficientemente grande como para palparlo durante un tacto rectal. T2a: El tumor invade la mitad de un lóbulo (parte o costado) de la próstata. T2b: El tumor se diseminó a más de la mitad de un lóbulo prostático, pero no compromete ambos lóbulos. T2c: El tumor invade ambos lóbulos prostáticos. T3: El tumor se extiende a través de la cápsula prostática (compromete el tejido justo en la parte unilateral externa de la próstata). T3a: El tumor se extiende a través de la cápsula prostática de forma unilateral (sobre un lado) o bilateral (ambos lados de la próstata). T3b: El tumor invadió las vesículas seminales, el conducto que transporta semen. T4: El tumor está fijo o invade las estructuras vecinas además de las vesículas seminales, como el cuello de la vejiga, el esfínter externo (parte del cuerpo que mantiene el control de la micción), el recto, los músculos elevadores o la pared pélvica. Ganglios. La "N" en la abreviatura de determinación de estadios TNM significa ganglio (node). Los ganglios linfáticos son órganos minúsculos con forma de guisante ubicados en todo el cuerpo que normalmente, como parte del sistema inmunológico del cuerpo, ayudan a combatir las infecciones y el cáncer. Hay ganglios linfáticos cerca de la próstata en el área pélvica (llamados ganglios linfáticos regionales) y hay ganglios linfáticos distantes (ganglios linfáticos en otras partes del cuerpo). NX: No se puede evaluar los ganglios linfáticos regionales (ganglios cercanos a la próstata). N0: No hay metástasis en ganglios linfáticos regionales. N1: El cáncer de próstata ha invadido el/los ganglio(s) linfático(s) regional(es). Metástasis a distancia. La "M" en el sistema TNM describe la extensión de la diseminación del cáncer de próstata a otras partes del cuerpo (por ejemplo, los pulmones o los huesos). MX: No se puede evaluar la metástasis a distancia. M0: La enfermedad no hizo metástasis. M1: Hay metástasis a distancia. M1a: El cáncer invadió uno o más ganglios linfáticos no regionales o a distancia; es decir, aquellos ganglios linfáticos que se encuentran en otras partes del cuerpo más allá de la próstata y del área pélvica. M1b: El cáncer invadió el hueso o los huesos en el cuerpo. M1c: El cáncer comprometió otra parte del cuerpo. Grado. También se puede determinar el grado de un cáncer. El grado describe cuánto se asemejan las células cancerosas a las células normales al estudiarlas con microscopio durante la biopsia. El grado de un cáncer puede ayudar al médico a predecir cuán rápidamente se diseminará el cáncer. Un tumor de bajo grado, en general, tiene un aspecto similar al tejido normal y está asociado con un mejor pronóstico; un tumor de alto grado tiene un aspecto menos normal y más agresivo y frecuentemente está asociado con un peor pronóstico. El Sistema Gleason es el sistema más común que se usa para la determinación de los grados del cáncer de próstata. Este método analiza cómo están distribuidas las células cancerosas en la próstata y determina el grado sobre una escala del 1 al 5. El médico busca un patrón de crecimiento celular, y suma la puntuación hasta llegar a una puntuación general del 2 al 10. Cuanto menor la puntuación, menor será el grado de cáncer. Cáncer de bajo grado (puntuación del 2 al 4) en general crece más lentamente y tiene menos probabilidades de diseminarse que un cáncer con una puntuación de mayor grado. El sistema TNM usa la letra "G" para definir el grado para el cáncer de próstata. GX: No se puede evaluar el grado. G1: Las células están bien diferenciadas (Gleason 2 a 4). G2: Las células están moderadamente diferenciadas (Gleason 5 a 6). G3: Las células están mal diferenciadas o no diferenciadas (Gleason 7 a 10). Combinación de estadios del cáncer. Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M, y el grado. Como se mencionó anteriormente, algunos médicos prefieren usar el sistema de estadificación de Jewett-Whitmore (estadios A, B, C y D). Estadio I ó Estadio A: El cáncer se descubre sólo en la próstata, generalmente al realizar otro procedimiento médico. No se puede palpar durante un tacto rectal. Un cáncer en estadio I generalmente contiene células bien diferenciadas y se predice que crecerá lentamente. También se puede llamar cáncer de próstata en estadio A1 cuando sólo afecta un lóbulo de la próstata y estadio A2 cuando compromete ambos lóbulos prostáticos (T1a, N0, M0, G1). Estadio II ó Estadio B: El médico puede palpar el tumor durante un DRE. No hay evidencia de que se haya diseminado más allá de la glándula prostática, pero las células generalmente son más anormales y tienden a crecer más rápidamente. (No se ha diseminado a los ganglios linfáticos o a órganos distantes). El cáncer de próstata en estadio II también puede llamarse estadio A2 o cáncer de próstata en estadio B2 (T1, T2, T3, N0, M0; cualquier G). Estadio III ó Estadio C: El cáncer se diseminó más allá de la capa externa de la próstata y afecta los tejidos adyacentes. También puede haberse diseminado a las vesículas seminales, las glándulas en los hombres que ayudan a producir semen (T3, N0, M0, cualquier G). Estadio IV ó Estadio D: Describe cualquier tumor de cualquier grado (cualquier G) que se diseminó a otras partes del cuerpo como la vejiga o el recto (T4, N0, M0); hueso, hígado, pulmones (cualquier T, N0, M1); ó ganglios linfáticos (cualquier T, N1, M0). El cáncer de próstata en estadio IV también puede llamarse cáncer de próstata en estadio D1 ó D2. Recurrente: El cáncer de próstata recurrente es el que recurre (regresa) después de haber sido tratado. Puede volver a aparecer nuevamente en la región prostática o en otras partes del cuerpo. Datos utilizados con permiso de la American Joint Committee on Cancer (AJCC, Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, Sexta Edición (2002), publicado por Springer-Verlag New York, www.springer-ny.com. Tratamiento
El tratamiento del cáncer de próstata depende del tamaño y la localización del tumor, si se ha diseminado y el estado de salud general del paciente. En muchos casos, un equipo de médicos trabaja con el paciente para determinar el mejor plan de tratamiento. Es importante hablar con su médico sobre los objetivos y los posibles efectos secundarios del tratamiento antes de iniciarlo. Para obtener más información sobre los posibles efectos secundarios del tratamiento, visite la sección Control de los efectos secundarios de Cancer.Net. La información en esta sección es una adaptación de la publicación de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica Optimizing Cancer Care: The Importance of Symptom Management, un programa que le enseña a los médicos cómo entender y tratar los efectos secundarios del cáncer y sus tratamientos. Vigilancia activa (espera vigilante) para el cáncer en un estadio temprano Si el cáncer de próstata está en un estadio temprano, crece lentamente, y si el tratamiento del cáncer causaría más malestar que la propia enfermedad, un médico puede recomendar la espera vigilante, también llamada vigilancia activa o supervisión y espera. Se realiza una supervisión cuidadosa, y el tratamiento comienza sólo cuando el tumor muestra signos de volverse más agresivo o de diseminación. Este abordaje se puede tener en cuenta en pacientes de más edad o en quienes sufren otras enfermedades graves o que presentan riesgo de muerte. Sin embargo, se debe tener mucho cuidado de no cometer errores de criterio sobre la enfermedad. En otras palabras, los médicos deben recopilar tanta información como sea posible sobre las otras enfermedades y la expectativa de vida del paciente, a fin de no perder la oportunidad de detectar un cáncer de próstata agresivo en el estadio inicial. Todo el tiempo surge información nueva, y es importante que los hombres analicen estos temas cuidadosamente con un especialista en este tema para obtener información actualizada. Cirugía La cirugía se usa para tratar de curar el cáncer antes que se disemine más allá de la próstata. El tipo de cirugía depende de la fase del estadio de la enfermedad, del estado de salud general del paciente y de otros factores. Prostatectomía radical (a cielo abierto). La prostatectomía radical comprende la extirpación quirúrgica de toda la próstata, las vesículas seminales y, posiblemente, los ganglios linfáticos en el área pélvica. Esta operación tiene el riesgo de interferir con la potencia sexual. Cuando es posible, la cirugía con preservación de los nervios aumenta las posibilidades de que un hombre permanezca sexualmente potente después de la cirugía, ya que evita el daño quirúrgico a los nervios que permiten las erecciones y los orgasmos. Se puede producir el orgasmo aun cuando se hayan cortado algunos nervios; estos dos procesos son independientes. La incontinencia urinaria (incapacidad para controlar el flujo miccional) también es una complicación posible de la prostatectomía. Para recuperar la función sexual normal, los hombres pueden recibir medicamentos como el citrato de sildenafil (Viagra), diversos medicamentos con efectos similares, inyecciones, o someterse a un implante de pene. En ocasiones, algunos procedimientos quirúrgicos adicionales pueden resolver las complicaciones de la incontinencia urinaria. Prostatectomía robótica (prostatectomía laparoscópica asistida por robot). A diferencia de la prostatectomía radical a cielo abierto, este tipo de cirugía posiblemente es mucho menos invasiva y, por lo tanto, el tiempo necesario de recuperación frecuentemente es más corto. La cámara y los instrumentos se insertan a través de incisiones pequeñas en "ojo de cerradura" en el abdomen del paciente. El cirujano luego dirige los instrumentos robóticos para extirpar la glándula prostática y el tejido adyacente. En general, en la prostactectomía robótica la pérdida de sangre es menor y el dolor es menos intenso, pero los efectos secundarios sexuales y urinarios pueden ser similares a los de una prostatectomía radical a cielo abierto. Este procedimiento no tiene la antigüedad de la prostatectomía radical a cielo abierto y en consecuencia, todavía no se puede garantizar la información de seguimiento a largo plazo, incluida la tasa de cura permanente. Consulte a su médico para averiguar si el centro de tratamiento que le corresponde ofrece este procedimiento. Resección transuretral de la próstata (TURP, por sus siglas en inglés). La TURP frecuentemente se usa para aliviar los síntomas de obstrucción urinaria, no para curar el cáncer. En este procedimiento, bajo anestesia general, un cirujano inserta un citoscopio (un tubo estrecho con un dispositivo de corte) en la uretra y en la próstata para extirpar tejido prostático. En la práctica clínica actual se utiliza con poca frecuencia para el tratamiento del cáncer de próstata. Criocirugía. Más frecuentemente usada en estudios experimentales, la criocirugía (también llamada crioterapia o crioablación) comprende el congelamiento de las células cancerosas con una sonda de metal que se inserta a través de una pequeña incisión en el área entre el recto y el escroto, la bolsa de piel que contiene a los testículos. La criocirugía puede ser útil para el cáncer en estadio temprano y para los hombres que no pueden ser sometidos a una prostatectomía radical. Muchos médicos consideran la crioterapia como experimental y tienen inquietudes respecto de las complicaciones, que pueden incluir el desarrollo de fístulas (orificios entre la próstata y el intestino), si bien esta complicación se produce con mucha menos frecuencia debido al desarrollo de nuevas técnicas de criocirugía. Radioterapia La radioterapia usa rayos x de alta energía para destruir las células cancerosas. La radioterapia se puede administrar en forma externa (llamada radioterapia con haz externo), en la que la radiación se administra desde un aparato a cierta distancia del cuerpo, o bien en forma interna, en cuyo caso se coloca una sustancia o semillas radioactivas dentro de la próstata, cerca del tumor. La radioterapia puede ser útil en todos los estadios del cáncer localizado. Además, se utiliza para aliviar los síntomas, por ejemplo, el dolor en pacientes con cáncer avanzado o metastásico. Se pueden necesitar diversos tratamientos o "fracciones". Radioterapia con haz externo. La radioterapia con haz externo dirige un haz de radiación sobre una región afectada por el cáncer. Algunos centros para el cáncer usan radioterapia conformacional (CRT, por sus siglas en inglés) donde los computadores ayudan a mapear con precisión la localización y la forma del cáncer. La CRT reduce la exposición a la radiación de los tejidos sanos y los órganos cercanos al tumor al dirigir el haz de radioterapia desde diferentes direcciones con la intención de concentrar la dosis en el área del tumor. Radioterapia de intensidad modulada (IMRT, por sus siglas en inglés). La radioterapia de intensidad modulada es una forma de radioterapia conformacional tridimensional (3-D). La radioterapia conformacional usa estudios tomográficos para formar una imagen 3-D de la próstata antes del tratamiento. En la radioterapia de intensidad modulada, los haces de radiación con diferentes potencias son dirigidos hacia el tumor desde muchos ángulos. Las dosis del tratamiento con radiación son lo suficientemente precisas como para no causar daño a los tejidos sanos que circundan la próstata. Braquiterapia. La braquiterapia comprende la inserción de fuentes radioactivas directamente en la próstata. Estas fuentes (llamadas semillas) emiten radiación localizada y se pueden utilizar durante horas (índice de dosis elevadas) o semanas (índice de dosis bajas). Las semillas de índice de dosis bajas se dejan en la próstata de forma permanente, aun después de que se haya utilizado todo el material radioactivo. La radioterapia puede causar los siguientes efectos secundarios:
Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después del tratamiento. Terapia hormonal Como el crecimiento del cáncer de próstata está guiado por hormonas sexuales llamadas andrógenos, la reducción de los niveles de estas hormonas puede ayudar a desacelerar el crecimiento del cáncer. El tratamiento hormonal también se llama terapia de ablación androgénica o de deprivación de andrógenos. El andrógeno más común es la testosterona. La producción de testosterona se puede reducir quirúrgicamente, con castración quirúrgica, o a través del uso de medicamentos que interrumpen la función de los testículos (ver abajo). La terapia hormonal se usa para el tratamiento del cáncer de próstata que continuó creciendo después de la cirugía o la radioterapia, o que ya está diseminado en el momento del diagnóstico. Más recientemente, la terapia hormonal también se ha utilizado junto con la radioterapia en hombres con un tipo de cáncer que presenta un riesgo más elevado de recurrencia (reaparición del cáncer). En algunos hombres, la terapia hormonal se utilizará en primer lugar para reducir el tamaño del cáncer de próstata antes de la realización de radioterapia o cirugía. En algunos hombres con cáncer de próstata locales extensos (identificados durante una prostatectomía radical), se administran hormonas durante un período de dos a tres años después de la cirugía como terapia adyuvante (tratamiento que se realiza después del primer tratamiento). Tradicionalmente, la terapia hormonal se usaba hasta que ya no lograba controlar el cáncer. Entonces, se decía que el cáncer era refractario a las hormonas (significa que la terapia hormonal ha dejado de actuar) y se tenían en cuenta otras opciones. Recientemente, los investigadores comenzaron a estudiar la terapia hormonal intermitente, que se administra durante períodos determinados y luego se interrumpe transitoriamente según un plan. La administración de las hormonas de esta manera parece disminuir los síntomas relacionados con esta terapia. Además, la terapia hormonal intermitente posiblemente mantiene la respuesta hormonal durante un período de tiempo más prolongado que el tratamiento hormonal estándar (continuo). Este concepto se está evaluando actualmente en estudios clínicos. Tipos de terapia hormonal Orquiectomía bilateral. La orquiectomía bilateral comprende la extirpación quirúrgica de ambos testículos. Aunque se trata de una cirugía, se llama tratamiento hormonal porque elimina la fuente principal de producción de testosterona, los testículos. Esta cirugía es permanente y no puede ser revertida. Agonistas LHRH. LHRH significa hormona liberadora de la hormona luteinizante. Los agonistas LHRH reducen la producción de testosterona en el cuerpo al interferir con los mecanismos de control hormonal dentro del cerebro que controlan el funcionamiento de los testículos. Anti-andrógenos. Mientras que los agonistas LHRH reducen los niveles de testosterona en la sangre, los anti-andrógenos evitan que la testosterona se una a los "receptores androgénicos" (estructuras químicas en las células cancerosas que permiten que la testosterona y otras hormonas masculinas entren en las células). Hormonas femeninas. El estrógeno puede reducir los niveles de testosterona. Cuando este medicamento se administra como pastilla, los efectos secundarios pueden incluir problemas cardiacos y coágulos sanguíneos. Más recientemente, los estrógenos se han comenzado a administrar como inyecciones o parches cutáneos; este tipo de tratamiento se puede asociar con una menor probabilidad de efectos secundarios en el corazón o la coagulación. Bloqueo androgénico combinado. En ocasiones, los agonistas LHRH se pueden combinar con agentes de bloqueo periférico, por ejemplo, anti-andrógenos, para lograr una inhibición más completa de las hormonas masculinas. Muchos médicos piensan que este enfoque combinado es la modalidad más segura para iniciar el tratamiento hormonal, ya que protege de una exacerbación potencial o del aumento de la actividad de las células cancerosas de la próstata que a veces se produce como consecuencia de un incremento temporal en la producción de testosterona de los testículos (en respuesta a los agonistas LHRH). Estudios clínicos importantes no han mostrado una gran diferencia en los resultados de la supervivencia a largo plazo por el uso del bloqueo androgénico combinado como terapia permanente; por lo tanto, algunos médicos prefieren administrar el tratamiento farmacológico combinado sólo durante los primeros dos a tres meses. Este último enfoque no ha sido validado en estudios clínicos y quizás algunos centros oncológicos no puedan usarlo. La terapia hormonal puede causar efectos secundarios significativos. Los efectos secundarios generalmente desaparecen después de terminar el tratamiento hormonal, excepto en hombres sometidos a una orquiectomía. Los pacientes pueden experimentar:
Los pacientes que recibieron agonistas LHRH por más de dos años frecuentemente tendrán persistencia de los efectos hormonales aunque se interrumpa la administración de los medicamentos. Quimioterapia La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo, apuntando a las células cancerosas de todo el cuerpo. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, inapetencia y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer cuando finaliza el tratamiento. La quimioterapia se puede administrar por vía oral (por boca) o intravenosa y puede ayudar a los pacientes que tienen cáncer de próstata avanzado o refractario a las hormonas. No existe una quimioterapia estándar para usar contra el cáncer de próstata pero varios ensayos clínicos están explorando la quimioterapia para el cáncer de próstata avanzado. El enfoque actual más conocido consiste en el uso de un medicamento llamado docetaxel (Taxotere), que se administra junto a un esteroide denominado prednisona. Se ha demostrado que esta combinación permite que los hombres con cáncer de próstata avanzado vivan más tiempo que con otro agente quimioterapéutico (Novantrone), que es más útil para controlar los síntomas del cáncer de próstata. En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, Food and Drug Administration) aprobó los fármacos mitoxantrona y docetaxel para su uso en hombres con cáncer de próstata resistente a la terapia hormonal. Además, los fármacos paclitaxel (Taxol) y estramustina (Estracyt) han demostrado algunos efectos beneficiosos para el tratamiento del cáncer de próstata avanzado. El fármaco estramustina se está usando con menor frecuencia en la práctica clínica actual debido a su perfil de efectos secundarios, entre los que se incluye un aumento en el riesgo de formación de coágulos sanguíneos. Muchos medicamentos nuevos para el cáncer de próstata están en desarrollo y pueden estar disponibles en los estudios clínicos. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre los medicamentos que le recetaron a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a bases de datos de medicamentos en las que se pueden realizar búsquedas. Cáncer de próstata avanzado El cáncer de próstata que desarrolla la capacidad de crecer sin la presencia de las hormonas sexuales masculinas y que causa la falta de acción de los tratamientos hormonales se llama cáncer independiente del andrógeno o cáncer de próstata refractario a las hormonas. Aunque para este tipo de cáncer no hay cura, se trata con radioterapia o quimioterapia. Si todos los tratamientos fracasan en el control del cáncer de próstata, o si el cáncer recurre después del tratamiento, el paciente puede experimentar dolor, fatiga y pérdida de peso. En este momento, el objetivo del tratamiento cambia de curar el cáncer a enlentecer su progresión y aliviar los síntomas. Es importante destacar que muchos hombres sobreviven al cáncer de próstata, incluso aquéllos con enfermedad avanzada. A menudo, el cáncer de próstata crece lentamente, y en la actualidad se encuentran opciones de tratamiento efectivos que prolongan la vida aun más. Algunos pocos fármacos pueden ayudar a tratar los síntomas del cáncer avanzado. Quimioterapia citotóxica (ver arriba). La quimioterapia se usa más frecuentemente en pacientes con cáncer de próstata avanzado refractario a las hormonas. Puede ser eficaz para el alivio de los síntomas, como el dolor, pérdida de peso y fatiga, y potencialmente puede prolongar la vida en algunos pacientes. Estroncio y samario. Cuando se los inyecta, estos agentes radioactivos son absorbidos cerca de la región del dolor óseo. La radiación que se libera ayuda a aliviar el dolor, probablemente reduciendo el tamaño del tumor local. Pamidronato (Aredia) y ácido zoledrónico (Zometa). Al inyectarlos, estos fármacos reducen el nivel de calcio en la sangre y también causan una reducción de las complicaciones óseas (por ejemplo, dolor, fractura, necesidad de cirugía) debido a metástasis. El nivel elevado de calcio se llama hipercalcemia y a veces está presente en el cáncer de próstata avanzado. Obtenga más información en la Guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica para pacientes: Terapia hormonal para el cáncer de próstata avanzado. Para obtener información acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Durante el tratamiento. Recursos de ensayos clínicos
Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a las pacientes que padecen cáncer de próstata. Un estudio clínico es una manera de evaluar un nuevo tratamiento a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Los pacientes que participan en los estudios clínicos son los primeros en recibir nuevos tratamientos como, por ejemplo, los nuevos agentes quimioterapéuticos, antes de que se pongan a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el nuevo tratamiento sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar. Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un estudio clínico con la esperanza de encontrar un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente a los estudios clínicos porque saben que ésta es la única manera de obtener progresos en el tratamiento del cáncer de próstata como, por ejemplo, la búsqueda de nuevos medicamentos. Aunque el estudio clínico no lo beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con cáncer de próstata. Para poder participar en un estudio clínico, los pacientes deben completar un proceso de aprendizaje conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe hacer una lista de los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de las visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Conozca más sobre estudios clínicos, incluida la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, preguntas a hacer al equipo de investigación y los vínculos para buscar estudios clínicos para el cáncer. Efectos del cáncer y el tratamiento del cáncer
El cáncer y el tratamiento para el cáncer pueden causar una variedad de efectos secundarios; algunos se controlan fácilmente, y otros requieren atención especializada. A continuación se incluyen algunos de los efectos secundarios más comunes del cáncer de próstata y sus tratamientos. Para obtener información más detallada sobre cómo controlar éstos y otros efectos secundarios del cáncer y del tratamiento contra el cáncer, visite la sección de Cancer.Net Control de los efectos secundarios. Diarrea. La diarrea consiste en deposiciones frecuentes, líquidas o poco sólidas. Es un efecto secundario común de ciertos agentes quimioterapéuticos o de la radioterapia en la pelvis, como la que se aplica a las mujeres con cáncer de útero, de cuello uterino o de ovarios. También puede ser consecuencia de ciertos tumores, por ejemplo, el cáncer pancreático. Fatiga. La fatiga es el cansancio o agotamiento excesivo y es el problema más común que experimentan los pacientes con cáncer. Más de la mitad de los pacientes sienten fatiga durante la quimioterapia o la radioterapia, al igual que hasta el 70% de los pacientes con cáncer avanzado. Los pacientes que sienten fatiga a menudo comentan que incluso un esfuerzo pequeño, como cruzar un cuarto, puede ser agotador. La fatiga puede afectar gravemente las actividades familiares y otras actividades diarias, puede hacer que los pacientes eviten o salteen el tratamiento para el cáncer y puede afectar hasta el deseo de vivir. Síntomas de deprivación de hormonas en los hombres. Muchos hombres que sufren una interrupción de los niveles de hormonas debido al tratamiento contra el cáncer de próstata (en particular, aquellos tratamientos que detienen la producción de testosterona, como la extirpación de los testículos o la ablación androgénica [tratamiento hormonal]) presentan síntomas como sofocos, osteoporosis (pérdida de masa ósea que hace que los huesos se quiebren y fracturen fácilmente), disminución de la libido (deseo sexual), disfunción eréctil (problemas para conseguir una erección), fatiga, depresión e irritabilidad, que son consecuencia de la falta de testosterona en el cuerpo. Estos síntomas también pueden aparecer en hombres que no tienen cáncer de próstata, como parte del proceso de envejecimiento. En los hombres sin cáncer de próstata, el tratamiento para elevar los niveles de testosterona puede ayudar a aliviar estos síntomas. Dado que la testosterona contribuye al crecimiento del cáncer, ésta no es una opción para los hombres con cáncer de próstata. Disfunción sexual. La disfunción sexual es frecuente en todas las personas, y afecta al 43% de las mujeres y al 31% de los hombres. Puede incluso ser más frecuente en los pacientes con cáncer, como consecuencia de los tratamientos, el tumor o el estrés. Muchas personas, con o sin cáncer, sienten vergüenza de hablar sobre los problemas sexuales con sus médicos. En la mayoría de los casos, los problemas sexuales están ocasionados por los cambios corporales que produce la cirugía para el cáncer, la quimioterapia o la radioterapia, los cambios hormonales, la fatiga, el dolor, las náuseas o los vómitos, los medicamentos que reducen la libido (deseo sexual), el temor a la recurrencia, el estrés, la depresión y la ansiedad. Los síntomas de la disfunción sexual generalmente se clasifican en cuatro categorías: trastornos del deseo, trastornos de la erección, trastornos orgásmicos y trastornos del dolor. Después del tratamiento
Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de próstata, elabore con su médico su plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años. Se aconseja a los hombres en recuperación de un cáncer de próstata que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable y una alimentación equilibrada, y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Consulte a su médico para elaborar el mejor plan para sus necesidades. El ejercicio moderado puede ayudarlo a recobrar sus fuerzas y energía. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre Vivir bien después del cáncer. Para obtener más información sobre cómo sobrellevar el cáncer, visite la sección Recursos de Cancer.Net, que contiene temas importantes para los hombres con cáncer de próstata, tales como El cáncer y la imagen personal, Cómo enfrentarse a la recurrencia del cáncer, Fertilidad y tratamiento contra el cáncer, Dónde encontrar ayuda y Diálogo con su pareja o cónyuge. Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Después del tratamiento. Investigación actual
Los estudios de investigación sobre el cáncer de próstata son permanentes. Los siguientes avances pueden estar todavía en la etapa de investigación en estudios clínicos y pueden no estar aprobados o disponibles en este preciso momento. Siempre hable con su médico sobre todas las opciones de diagnóstico y tratamiento. Mejorías en la prueba del PSA Los investigadores están desarrollando una mejor prueba del PSA, una prueba más específica y precisa, u otra prueba totalmente diferente. Si se cuenta con una mejor prueba, se podría estudiar un número mayor de hombres sanos, lo que permitiría detectar y tratar tempranamente más casos de cáncer de próstata. Terapia para el cáncer de próstata avanzado. La investigación está explorando diferentes opciones de quimioterapia para el cáncer de próstata avanzado a través de una serie de ensayos clínicos. También se están analizando en estudios clínicos diversos enfoques diseñados para estimular la respuesta inmunológica del paciente contra el cáncer de próstata. Cirugía. A medida que los cirujanos encuentran nuevas técnicas quirúrgicas para la preservación del nervio, una cantidad mayor de hombres que necesitan prostatectomía radical pueden conservar su continencia y potencia sexual después de la cirugía. Nutrición. La investigación continúa explorando el vínculo entre la nutrición y el estilo de vida en el desarrollo del cáncer de próstata. Preguntas para hacerle al médico
La comunicación periódica con el médico es importante para tomar decisiones informadas sobre la atención de la salud. Plantéese la posibilidad de preguntarle a su médico lo siguiente: Antes del diagnóstico/prevención y detección
Después del diagnóstico de cáncer de próstata
Recursos de información para los pacientes
American Urological Association Foundation National Prostate Cancer Coalition (NPCC) Prostate Cancer Education Council (PCEC) Prostate Cancer Foundation The Prostate Net, Inc. Us TOO International, Inc. Vea todo Cancer.Net en Recursos de información para los pacientes. |