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Cáncer de próstata


Last Updated: January 06, 2012

Panorama general

El cáncer se origina cuando las células normales de la próstata cambian y proliferan sin control, y forman una masa llamada tumor. Un tumor puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso, lo que significa que se puede diseminar a otras partes del cuerpo).

Acerca de la glándula prostática

La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que se encuentra detrás de la base del pene del hombre, adelante del recto y debajo de la vejiga. Rodea la uretra, un conducto parecido a un tubo que transporta orina y semen a través del pene. La función principal de la próstata es producir líquido seminal, el líquido en el semen que protege, mantiene y ayuda a transportar los espermatozoides.

Tipos de cáncer de próstata

El cáncer de próstata es un tumor canceroso que se inicia en la glándula prostática. Algunos cánceres de próstata crecen muy lentamente y quizás no causen síntomas ni problemas durante años. Muchas veces, cuando un hombre desarrolla cáncer de próstata a una edad mayor, es poco probable que provoque síntomas o acorte su vida, y posiblemente no sea necesario un tratamiento agresivo. El cáncer de próstata es algo inusual, en comparación con otros tipos de cáncer, ya que muchos tumores no se diseminan desde la próstata. A menudo, incluso el cáncer de próstata metastásico puede tratarse con resultados satisfactorios, lo que permite que los hombres con cáncer de próstata vivan con buen estado de salud durante algunos años. Sin embargo, si el cáncer se metastatiza (disemina) a otras partes del cuerpo, puede causar dolor, fatiga y otros síntomas.

Más del 95% de los cánceres de próstata son adenocarcinomas, cánceres que se desarrollan en el tejido glandular. Un tipo infrecuente de cáncer de próstata conocido como cáncer neuroendocrino o cáncer anaplásico de células pequeñas tiende a diseminarse más temprano, pero habitualmente no produce antígeno prostático específico (prostate-specific antigen, PSA), un marcador tumoral que se analiza en la sección Factores de riesgo y prevención. Obtenga más información acerca de los tumores neuroendocrinos (en inglés).

Obtenga más información acerca de los términos básicos sobre el cáncer que se utilizan en esta sección.

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Estadísticas

El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente entre los hombres. Este año, se diagnosticará cáncer de próstata a aproximadamente 240,890 hombres en los Estados Unidos. Se calcula que este año se producirán 33,720 muertes por esta enfermedad.

El cáncer de próstata es la segunda causa más importante de muerte por cáncer en los hombres. Si bien el número de muertes por cáncer de próstata está disminuyendo entre todos los hombres, la tasa de mortalidad sigue siendo de más del doble en los hombres negros que en los blancos.

Más del 90% de todos los cánceres de próstata se detectan cuando la enfermedad está localizada únicamente en la próstata y órganos cercanos. Se espera que casi todos los hombres que desarrollan cáncer de próstata vivan al menos cinco años después del diagnóstico. Las tasas de supervivencia de 10 y 15 años (el porcentaje de personas que sobreviven al menos 10 o 15 años después de que se detecta el cáncer, sin incluir aquellos que mueren a causa de otra enfermedad) son el 95% y 82%, respectivamente. Estas tasas de supervivencia son una combinación de cánceres de próstata de estadio temprano y avanzado. La supervivencia individual de un hombre depende del tipo de cáncer de próstata y del estadio de la enfermedad.

Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de hombres con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. Es imposible informar a un hombre cuánto tiempo vivirá con cáncer de próstata. Debido a que las estadísticas de supervivencia suelen medirse en intervalos de varios años, es posible que no representen los avances hechos en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society: Cancer Facts & Figures 2011.

Ilustraciones médicas

Prostate Cancer Illustration

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Factores de riesgo y prevención

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores de riesgo conocidos. Sin embargo, el hecho de conocer sus factores de riesgo y consultar a su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más fundamentadas sobre estilo de vida y cuidado de la salud.

Debido a que todavía no se conoce la causa exacta del cáncer de próstata, tampoco se sabe cómo prevenirlo. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de que un hombre desarrolle cáncer de próstata:

Edad. El riesgo de cáncer de próstata aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años. Más del 80% de los cánceres de próstata se diagnostican en hombres de 65 años de edad o más.

Raza/origen étnico. Los hombres afroamericanos presentan un riesgo mayor de cáncer de próstata que los de raza blanca. Tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata a una edad más joven y de tener tumores agresivos, de crecimiento rápido. Se desconocen los motivos exactos para estas diferencias, y probablemente se vinculen con factores socioeconómicos y biológicos. Algunos científicos creen que una alimentación con alto contenido de grasas, que puede ser frecuente en muchas partes de la comunidad afroamericana, desempeña un papel en el desarrollo del cáncer de próstata (para obtener más detalles, consulte el título Alimentación a continuación). También puede deberse a factores genéticos dentro de la comunidad afroamericana, pero no se sabe cuáles son los genes específicos. El cáncer de próstata es más frecuente en América del Norte y el norte de Europa, y es menos frecuente en Asia, África y América Latina. Sin embargo, parece que el cáncer de próstata está en aumento entre los asiáticos que viven en áreas urbanas, como Hong Kong, Singapur, y ciudades de América del Norte y Europa, en especial entre aquellos que llevan un estilo de vida más occidental.

Antecedentes familiares. Un hombre cuyo padre o hermano tiene cáncer de próstata presenta un riesgo más elevado de desarrollar la enfermedad que un hombre sin antecedentes familiares. Los investigadores descubrieron genes específicos que posiblemente estén relacionados con el cáncer de próstata, aunque todavía no se ha demostrado que lo causen ni que sean específicos de esta enfermedad. Obtenga más información sobre la genética del cáncer de próstata (en inglés).

Alimentación.

Ningún estudio ha comprobado que la alimentación y la nutrición puedan causar o prevenir, en forma directa, el desarrollo del cáncer de próstata; sin embargo, muchos estudios indican que quizás exista un vínculo. Todavía no hay información suficiente para hacer recomendaciones claras acerca del papel que desempeña la alimentación en el cáncer de próstata, y puede que sea necesario hacer cambios en la alimentación muchos años antes en la vida de un hombre para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Los siguientes cambios alimenticios pueden ser útiles:

  • Una alimentación con alto contenido de grasas, especialmente grasa animal, puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata. De hecho, muchos médicos creen que una alimentación con bajo contenido de grasas puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer de próstata.

  • Una alimentación rica en verduras, frutas y legumbres (guisantes y frijoles) puede disminuir el riesgo de cáncer de próstata. No se sabe con certeza cuáles son los nutrientes directamente responsables. El licopeno, que se encuentra en los tomates y otras verduras, puede desacelerar o prevenir el desarrollo del cáncer. De cualquier modo, esa alimentación no causa daños y puede disminuir la presión arterial de una persona y el riesgo de que padezca una enfermedad cardíaca.

  • El selenio, un elemento que las personas reciben en muy pequeñas cantidades a través de los alimentos y el agua, y la vitamina E han sido analizados para averiguar si uno o ambos nutrientes pueden disminuir el riesgo de cáncer de próstata. Sin embargo, en un estudio clínico (un estudio de investigación en el que participan personas) llamado Estudio de prevención del cáncer con selenio y vitamina E (Selenium and Vitamin E Cancer Prevention Trial, SELECT (Selenium and Vitamin E Cancer Prevention Trial [Estudio clínico de prevención del cáncer con selenio y vitamina E]) que incluyó a más de 35,000 hombres, los investigadores hallaron que tomar suplementos de selenio y vitamina E (pastillas), ya sea de forma individual o combinada, durante un promedio de cinco años, no previene el cáncer de próstata e, incluso, puede causar daños en algunos hombres. Debido a este riesgo, el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) ha interrumpido el estudio SELECT. Los hombres deben consultar a su médico antes de tomar suplementos de selenio y vitamina E para prevenir el cáncer de próstata.

Es importante recordar que los cambios específicos en la alimentación pueden no detener ni retardar el desarrollo del cáncer de próstata, y es posible que dichos cambios deban iniciarse en etapas tempranas de la vida para tener algún efecto.

Hormonas y quimioprevención. Los niveles altos de testosterona (una hormona sexual masculina) pueden acelerar o causar el desarrollo del cáncer de próstata. Por ejemplo, es muy infrecuente que desarrolle cáncer de próstata un hombre cuyo cuerpo ya no produce testosterona. Además, la detención de producción de testosterona en el cuerpo, llamada terapia de privación androgénica, a menudo reduce el tamaño del cáncer de próstata avanzado.

Una clase de fármacos denominada inhibidores de la 5 alfa-reductasa (5-alpha-reductase inhibitor, 5 ARI) que incluye la finasterida (Proscar) y la dutasterida (Avodart) puede reducir el riesgo de que un hombre desarrolle cáncer de próstata. En estudios clínicos, ambos fármacos disminuyeron el riesgo de cáncer de próstata. Al comienzo, uno de estos estudios indicó que unos pocos hombres que tomaron finasterida presentaron mayor riesgo de desarrollar un tipo de cáncer de próstata más agresivo que los hombres que no recibieron finasterida. No obstante, un análisis más exhaustivo de estos fármacos demostró que la finasterida produce la disminución del tamaño de la glándula prostática, lo que puede haber permitido que los médicos encontraran estos cánceres más agresivos. Sin embargo, los datos se continúan revisando, el tema es muy polémico y estos fármacos aún no han sido aprobados para la prevención del cáncer de próstata por la Administración de Medicamentos y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. Obtenga información sobre las recomendaciones de la ASCO y la American Urological Association sobre la finasteride para la prevención del cáncer de próstata (en inglés).

Examen de detección del cáncer de próstata

El examen de detección del cáncer de próstata se realiza para encontrar evidencia de cáncer en hombres sanos. Habitualmente se utilizan dos pruebas para detectar cáncer de próstata: el análisis de sangre del antígeno prostático específico (prostate-specific antigen, PSA) y el tacto rectal (digital rectal examination, DRE: examen en el que el médico se coloca un guante e inserta un dedo lubricado en el recto del hombre para palpar la superficie de la próstata y detectar cualquier irregularidad). El PSA se encuentra en niveles más elevados de lo normal en hombres con diversas afecciones de la próstata, que incluyen la hiperplasia prostática benigna (benign prostatic hyperplasia, BPH: aumento del tamaño de la próstata), la inflamación o infección de la próstata y el cáncer de próstata.

Existe controversia acerca del uso de la prueba del PSA como examen de detección para muchos hombres que no tienen síntomas de cáncer de próstata. Por una parte, la prueba del PSA es útil para detectar cáncer de próstata en estadio temprano, lo cual ayuda a que los hombres reciban el tratamiento necesario antes de que el cáncer se disemine. Por otra parte, aún no se ha demostrado que el examen de detección del PSA disminuya las tasas de mortalidad por cáncer de próstata en la comunidad general. Además, esta prueba detecta afecciones que no son cáncer, a la vez que pasa por alto algunos cánceres de próstata.

A diferencia de otros tipos de cáncer, el cáncer de próstata crece lentamente en muchos hombres, tan lentamente que, incluso si no se lo trata, no pondría en peligro la vida de algunos hombres. Debido a esto, la detección del cáncer de próstata puede implicar que algunos hombres deban someterse a cirugía y a otros tratamientos que quizás jamás serían necesarios. Por este motivo, muchos hombres, junto con sus médicos, pueden considerar la vigilancia activa (consulte Tratamiento) del cáncer en lugar del tratamiento inmediato.

Debido a que los tratamientos para el cáncer de próstata tienen efectos secundarios significativos, como la impotencia (incapacidad de tener erecciones) y la incontinencia (incapacidad de controlar el flujo miccional), el tratamiento innecesario puede afectar seriamente la calidad de vida de un hombre. Sin embargo, no es fácil predecir cuáles son los tumores que crecerán y se diseminarán rápidamente y cuáles son los que crecerán lentamente. Esto ha conducido a que algunos médicos crean que es más inteligente usar exámenes de detección relativamente seguros, como la prueba del PSA, para detectar los cánceres agresivos de forma temprana, aunque esto signifique que algunos pacientes recibirán tratamiento innecesario.

Tres estudios clínicos han informado sus resultados sobre exámenes de detección del cáncer de próstata:

  • En el Estudio de exámenes de detección de cáncer de próstata, pulmón, colorrectal y de ovario (Prostate, Lung, Colorectal, and Ovarian, PLCO), los investigadores hallaron más casos de cáncer a través de los exámenes de detección, pero no encontraron diferencias en la tasa de mortalidad por cáncer de próstata en los hombres examinados con las pruebas del PSA y de DRE en comparación con los hombres que no fueron examinados hasta 11 años después de que comenzaran los exámenes de detección.

  • En el Estudio aleatorizado europeo de exámenes de detección de cáncer de próstata (European Randomized Study of Screening for Prostate Cancer, ERSPC), los investigadores observaron una pequeña disminución en las muertes por cáncer de próstata en hombres examinados con pruebas de detección de cáncer de próstata (7 muertes cada 10,000 hombres examinados), pero la tasa de supervivencia general fue la misma en los dos grupos.

  • En otro estudio clínico, llamado Estudio de Göteborg, se halló que los exámenes de detección del cáncer de próstata redujeron la tasa de mortalidad por cáncer de próstata a casi la mitad. Sin embargo, el estudio no analizó si los exámenes de detección mejoraban la supervivencia de los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata. Los resultados también mostraron que fue necesario realizar exámenes de detección y el diagnóstico en muchos hombres para prevenir una muerte por cáncer de próstata.

Cada hombre debe analizar su situación y su riesgo de cáncer de próstata con su médico, y tratar de llegar a una decisión conjunta. Por ejemplo, es posible que los hombres mayores de 75 años no necesiten realizarse exámenes de detección.

No hay ningún estudio que pruebe definitivamente que los exámenes de detección sean más beneficiosos para los hombres con riesgo más elevado de cáncer de próstata o para los hombres afroamericanos en comparación con los hombres blancos. Muchos expertos creen que, por lo general, es más seguro utilizar la detección para estos hombres con la esperanza de hallar tipos agresivos de cáncer de próstata en forma más precoz cuando pueden ser más fáciles de tratar. Sin embargo, esto no se ha comprobado en estudios clínicos. Obtenga más información en Diálogo con su médico acerca del examen de detección PSA (en inglés).

Síntomas

Con frecuencia, el cáncer de próstata se descubre a través de la prueba del PSA o de DRE (consulte Factores de riesgo y prevención) en hombres que no han tenido signos ni síntomas. Cuando el cáncer de próstata provoca signos o síntomas, estos pueden incluir los siguientes:

  • micción frecuente

  • chorro de orina débil o con interrupciones

  • sangre en la orina

  • urgencia de orinar frecuentemente en la noche

  • sangre en el líquido seminal

  • dolor o ardor al orinar (mucho menos frecuente)

Ninguno de estos síntomas es específico del cáncer de próstata. Los hombres que tienen una afección no cancerosa llamada hiperplasia prostática benigna (BPH) o la próstata agrandada también presentan estos síntomas. Los síntomas urinarios también pueden ser consecuencia de una infección u otros trastornos. Además, en ocasiones, los hombres con cáncer de próstata no presentan ninguno de estos síntomas.

Si el cáncer se ha diseminado fuera de la glándula prostática, un hombre puede experimentar:

  • dolor en la espalda, las caderas, los muslos, los hombros u otros huesos

  • pérdida de peso sin razón aparente

  • fatiga

Si le preocupa algún signo o síntoma en esta lista, hable con su médico. Su médico le hará preguntas sobre los síntomas que usted experimenta para ayudar a encontrar la causa del problema, lo que se conoce como diagnóstico. Este puede incluir el tiempo que hace que tiene los síntomas y con qué frecuencia.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas y los efectos secundarios sigue siendo un aspecto importante de la atención y el tratamiento del cáncer. Esto también puede recibir el nombre de manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Recuerde hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Diagnóstico

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si se ha metastatizado. Algunas pruebas también pueden establecer qué tratamientos pueden ser los más efectivos. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, es posible que el médico indique otras pruebas que ayuden a formular un diagnóstico, pero esta situación es infrecuente en el caso del cáncer de próstata. Por ejemplo, posiblemente no se realice una biopsia cuando un paciente padece otro problema médico que dificulta la realización de la biopsia o cuando una persona tiene un nivel muy alto de PSA y una gammagrafía ósea que indica la presencia de cáncer. Las pruebas por imágenes se pueden utilizar para averiguar si el cáncer se ha diseminado. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • edad y estado médico

  • tipo de cáncer que se sospecha

  • gravedad de los síntomas

  • resultados de pruebas anteriores

Además de un examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de próstata:

Prueba del PSA (en inglés). Como se describe en Factores de riesgo y prevención, el PSA es un tipo de proteína liberada por el tejido prostático que se encuentra en niveles más elevados en la sangre del hombre cuando hay actividad anormal en la próstata, incluido el cáncer de próstata, la hiperplasia prostática benigna (BPH) o la inflamación de la próstata. Los médicos pueden observar características del valor de PSA —como el nivel absoluto, los cambios con el transcurso del tiempo y el nivel en relación con el tamaño de la próstata— para decidir si es necesario realizar una biopsia. Además, una versión de la prueba del PSA permite que el médico mida un componente específico, llamado el PSA “libre”, que en ocasiones puede ayudar a averiguar si un tumor es no canceroso o canceroso.

DRE (en inglés). Esta prueba se utiliza para encontrar partes anormales de la próstata palpando la zona con un dedo (consulte Factores de riesgo y prevención). No es muy precisa; por lo tanto, la mayoría de los hombres con cáncer de próstata en estadio temprano tienen resultados normales en la prueba de DRE.

Si los resultados de la prueba del PSA o de DRE son anormales, las siguientes pruebas pueden confirmar el diagnóstico de cáncer:

Ecografía transrectal (transrectal ultrasound, TRUS; en inglés). Un médico inserta una sonda en el recto para tomar una fotografía de la próstata utilizando las ondas sonoras que rebotan contra la próstata.

Biopsia (en inglés). Una biopsia es la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo la biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. A fin de obtener una muestra de tejido, a menudo el cirujano se vale de la TRUS y de un instrumento para biopsias con el que extrae fragmentos muy pequeños de tejido prostático. La muestra extraída con la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Habitualmente un paciente puede realizarse este procedimiento en el hospital o en el consultorio del médico sin necesidad de pasar allí la noche. Al paciente se le administra anestesia local de antemano para entumecer la zona.

Para determinar si el cáncer se diseminó fuera de la próstata, los médicos pueden realizar las siguientes pruebas por imágenes:

Gammagrafía ósea (en inglés). La gammagrafía ósea utiliza un marcador radiactivo para observar el interior de los huesos. El marcador se inyecta en la vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se lo detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las que produce el cáncer, aparecen de color oscuro.

Tomografía computada (computed tomography, CT) o tomografía axial computada (computed axial tomography, CAT; en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo se inyecta un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para obtener mejores detalles.

Resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés). La MRI utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste en una vena del paciente para crear una imagen más clara.

Obtenga más información sobre qué esperar al realizarse análisis comunes, procedimientos y pruebas por imágenes.

Después de realizadas estas pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como estadificación. Obtenga más información sobre los primeros pasos a seguir después de un diagnóstico de cáncer (en inglés).

Determinación del estadio con ilustraciones

La estadificación es una manera de describir el cáncer, es decir, dónde está ubicado, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer; por lo tanto, es posible que la estadificación no se complete hasta que se hayan realizado todas las pruebas. La estadificación del cáncer de próstata también implica el análisis de los resultados de las pruebas para determinar si el cáncer se diseminó desde la próstata a otras partes del cuerpo. Conocer el estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico del paciente (posibilidad de recuperación). Existen distintas descripciones de los estadios para los diferentes tipos de cáncer.

Los tipos de estadificación del cáncer de próstata son dos:

  • El estadio clínico se basa en los resultados de las pruebas que se realizan antes de la cirugía, como una biopsia, radiografías, tomografías computadas y gammagrafías óseas. Es posible que las radiografías, las gammagrafías óseas y las tomografías computadas no siempre sean necesarias. Se recomiendan según el nivel de PSA sérico, el grado y el volumen (tamaño) del cáncer y el estadio clínico del cáncer.

  • El estadio patológico se basa en la información que se obtiene durante la cirugía y en los resultados de laboratorio (anatomía patológica) del tejido prostático extirpado durante la cirugía (que frecuentemente incluye la resección de toda la próstata y de algunos ganglios linfáticos).

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM, desarrollado por el American Joint Committee on Cancer (AJCC) y la Union International Contre le Cancer (UICC). Este sistema se utiliza más frecuentemente en los Estados Unidos y juzga tres factores: el tumor en sí, los ganglios linfáticos que rodean al tumor y si el tumor se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Existen cuatro estadios: estadios I a IV (uno a cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan, de común acuerdo, planificar los mejores tratamientos.

TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (N de “node”) y metástasis (M). Los médicos tienen en cuenta estos tres factores para determinar el estadio del cáncer:

  • ¿Qué tamaño tiene el tumor primario y dónde está ubicado? (Tumor, T)

  • ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? (Ganglio, N)

  • ¿El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo? (Metástasis, M)

Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor aun con más detalle.

TX: No se puede evaluar el tumor primario.

T0: No hay evidencia de un tumor en la próstata.

T1: El tumor no se puede palpar durante el DRE y no se ve durante las pruebas por imágenes (cualquier prueba que produce imágenes del interior del cuerpo, como una tomografía computada). Se puede encontrar al hacer una cirugía por otra razón, generalmente para la hiperplasia prostática benigna (BPH), o por un crecimiento anormal de las células no cancerosas de la próstata.

T1a: El tumor se encuentra en el 5% o menos del tejido prostático extirpado en la cirugía.

T1b: El tumor se encuentra en más del 5% del tejido prostático extirpado en la cirugía.

T1c: El tumor se encuentra durante una biopsia con aguja, en general porque el paciente tiene un nivel elevado de PSA.

T2: El tumor se encuentra en la próstata únicamente, no en otras partes del cuerpo. Es lo suficientemente grande como para palparlo durante el DRE.

T2a: El tumor se diseminó a la mitad de un lóbulo (parte o costado) de la próstata.

T2b: El tumor se diseminó a más de la mitad de un lóbulo prostático, pero no compromete ambos lóbulos.

T2c: El tumor invadió ambos lóbulos prostáticos.

T3: El tumor creció a través de la cápsula prostática (compromete el tejido justo en la parte externa de la próstata) en uno de los lados.

T3a: El tumor creció a través de la cápsula prostática en uno o ambos lados de la próstata o se diseminó al cuello de la vejiga.

T3b: El tumor invadió la(s) vesícula(s) seminal(es), el (los) conducto(s) que transporta(n) semen.

T4: El tumor está fijo o está creciendo hacia el interior de estructuras cercanas distintas a las vesículas seminales, como el esfínter externo (parte de la capa muscular que ayuda a controlar la micción), el recto, los músculos elevadores y/o la pared pelviana.

Ganglios. La “N” en la abreviatura del sistema de estadificación TNM representa los ganglios linfáticos, órganos minúsculos con forma de poroto que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos que están cerca de la próstata en el área pélvica se llaman ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0: El cáncer no se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.

N1: El cáncer se diseminó a uno o varios de los ganglios linfáticos regionales.

Metástasis a distancia. La “M” en el sistema TNM indica si el cáncer de próstata se diseminó a otras partes del cuerpo, como los pulmones o los huesos.

MX: No se puede evaluar la metástasis a distancia.

M0: La enfermedad no se metastatizó.

M1: Hay metástasis a distancia.

M1a: El cáncer se diseminó a uno o varios de los ganglios linfáticos no regionales o distantes.

M1b: El cáncer se diseminó a los huesos.

M1c: El cáncer se diseminó a otra parte del cuerpo, con o sin diseminación al hueso.

Agrupación de estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer mediante la combinación de la clasificación T, N y M. Consulte en la tabla que se encuentra más adelante todas las combinaciones de TNM para cada estadio.

Estadio I: El cáncer se encuentra en la próstata únicamente, por lo general durante otro procedimiento médico. No se puede palpar durante el DRE ni ver en las pruebas por imágenes. Un cáncer en estadio I suele estar formado por células que se parecen más a las células normales, y es probable que crezca lentamente.

Stage I Prostate Cancer

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Estadio IIA y IIB: Este estadio describe un tumor que es demasiado pequeño para ser palpado o visto en las pruebas por imágenes. O bien, describe un tumor ligeramente más grande que puede palparse en un DRE. El cáncer no se diseminó fuera de la glándula prostática, pero las células generalmente son más anormales y tienden a crecer más rápidamente. No se diseminó a los ganglios linfáticos ni a los órganos distantes.

Stage II Prostate Cancer

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Estadio III: El cáncer se diseminó más allá de la capa externa de la próstata y afecta los tejidos adyacentes. También puede haberse diseminado a las vesículas seminales, las glándulas en los hombres que ayudan a producir semen.

Stage III Prostate Cancer

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Estadio IV: Este estadio describe cualquier tumor que se diseminó a otras partes del cuerpo, como vejiga, recto, hueso, hígado, pulmones o ganglios linfáticos.

Stage IV Prostate Cancer

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Recurrente: El cáncer de próstata recurrente es aquel que reaparece después del tratamiento. Puede reaparecer nuevamente en la región prostática o en otras partes del cuerpo. Si se produce una recurrencia, es posible que sea necesario volver a determinar el estadio del cáncer (reestadificación) mediante el uso del sistema antes mencionado.

Cuadro de agrupación de estadios

Estadio

T

N

M

I

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T2a

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2a

N0

M0

IIA

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T2a

N0

M0

 

T2b

N0

M0

 

T2b

N0

M0

IIB

T2c

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2

N0

M0

III

T3a o T3b

N0

M0

IV

T4

N0

M0

 

Cualquier T

N1

M0

 

Cualquier T

Cualquier N

M1


Factores de pronóstico

Además del estadio, los médicos utilizan otros factores para determinar el pronóstico a fin de planificar el mejor tratamiento y predecir el éxito que este tendrá. Los siguientes son factores de pronóstico para pacientes con cáncer de próstata.

Prueba del PSA. Como se describió en Factores de riesgo y prevención, el PSA es una medida de los niveles de antígeno prostático específico en la sangre de un hombre. Estos resultados se informan habitualmente como nanogramos por mililitro (ng/ml), p. ej., 7 ng/ml para un nivel de PSA de 7. En el caso de hombres a quienes ya se les diagnosticó cáncer de próstata, el nivel de PSA (y la puntuación de Gleason, descrita a continuación) ayuda al médico a entender y predecir el pronóstico de un paciente. Esta medida brinda a los médicos más información sobre el cáncer para ayudarlos a tomar decisiones acerca del tratamiento. Algunos cánceres de próstata no producen un aumento del nivel de PSA, de modo que un PSA normal no siempre significa que no hay cáncer de próstata.

Puntuación de Gleason para la determinación de los grados del cáncer de próstata. El cáncer de próstata también recibe un grado llamado puntuación de Gleason, que se basa en cuánto el cáncer se asemeja al tejido sano cuando se observa con un microscopio. Los tumores menos peligrosos comúnmente se parecen más al tejido sano, y los tumores más peligrosos que tienen probabilidades de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo se parecen menos al tejido sano.

El Sistema Gleason es el sistema más frecuente de determinación de los grados del cáncer de próstata. El patólogo observa cómo se disponen las células cancerosas en la próstata y asigna una puntuación en una escala de 1 a 5. Las células cancerosas de apariencia similar a las células sanas reciben una puntuación baja, y las células cancerosas que se parecen menos a las células sanas reciben una puntuación más alta. Para asignar las cifras, el médico determina el patrón principal de crecimiento celular (área donde el cáncer es más evidente), busca cualquier otro patrón de crecimiento menos común y asigna una puntuación a cada uno. Se suman las puntuaciones para llegar a una puntuación general de entre 2 y 10. La interpretación de la puntuación de Gleason que realizan los médicos ha cambiado recientemente. Originalmente los médicos utilizaban una amplia variedad de puntuaciones. En la actualidad, los médicos ya no utilizan las puntuaciones de Gleason de 5 o menos para el cáncer detectado por biopsia. La puntuación más baja utilizada es 6, que es un cáncer de grado bajo. Una puntuación de Gleason de 7 es un cáncer de grado medio, y 8, 9 o 10 es un cáncer de grado alto. Un cáncer de grado más bajo crece más lentamente y tiene menos probabilidades de diseminarse que un cáncer de grado alto.

Gleason X: La puntuación de Gleason no se puede determinar.

Gleason 6 o más baja: Las células están bien diferenciadas.

Gleason 7: Las células están moderadamente diferenciadas.

Gleason 8, 9 o 10: Las células están mal diferenciadas o no diferenciadas.

Datos utilizados con permiso del American Joint Committee on Cancer (AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, séptima edición (2010), publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

Tratamiento

Esta sección describe los tratamientos que son la norma de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un tratamiento nuevo es seguro, efectivo y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Investigaciones actuales.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral que combine diferentes tipos de tratamientos. Esto se conoce como equipo multidisciplinario (en inglés).

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de próstata. Las opciones y recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general.

Es importante hablar con su médico sobre los objetivos y los posibles efectos secundarios del tratamiento antes de iniciarlo, incluso acerca de la probabilidad de que el tratamiento funcione, los posibles efectos secundarios (incluidos efectos secundarios urinarios, intestinales, sexuales y los relacionados con las hormonas), y las preferencias del paciente. Los hombres deben hablar con su médico acerca de cómo los diversos tratamientos afectan la recurrencia, la supervivencia y la calidad de vida. Además, el éxito de cualquier tratamiento generalmente depende de la habilidad y la experiencia del médico o cirujano; por lo tanto, es importante buscar médicos que tengan experiencia en el tratamiento del cáncer de próstata.

Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Vigilancia activa para el cáncer en un estadio temprano

Si el cáncer de próstata está en un estadio temprano y crece lentamente, y el tratamiento del cáncer causaría más molestias que la enfermedad, el médico puede recomendar la vigilancia activa. Durante la vigilancia activa, el cáncer se controla de cerca mediante pruebas periódicas del PSA y de DRE, y la observación de síntomas. El tratamiento comenzaría únicamente si el tumor mostrara signos de volverse más agresivo o de diseminarse, causara dolor u obstruyera las vías urinarias. Este enfoque puede emplearse en pacientes mucho mayores, en aquellos con otras enfermedades graves o que ponen en riesgo la vida, o en aquellos que desean retrasar un tratamiento activo por los posibles efectos secundarios. Sin embargo, se debe tener mucho cuidado de no cometer errores de criterio sobre la enfermedad. En otras palabras, los médicos deben recopilar tanta información como sea posible sobre las otras enfermedades y la expectativa de vida del paciente a fin de no perder la oportunidad de detectar un cáncer de próstata agresivo en estadio temprano. Por este motivo, muchos médicos recomiendan repetir la biopsia poco después del diagnóstico para confirmar que el cáncer está en un estadio temprano y que crece lentamente antes de considerar la vigilancia activa para un hombre sano en todos los otros aspectos. Todo el tiempo surge información nueva, y es importante que los hombres analicen estos temas con su médico para tomar las mejores decisiones con respecto al tratamiento.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y del tejido circundante durante una operación. Se usa para tratar de curar el cáncer antes de que se haya diseminado más allá de la próstata. Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer a través de la cirugía. Para el cáncer de próstata, el urólogo o el oncólogo urólogo es el oncólogo cirujano que participa en el tratamiento. El tipo de cirugía depende del estadio de la enfermedad, del estado de salud general del hombre y de otros factores. Las opciones quirúrgicas incluyen:

Prostatectomía radical (abierta). La prostatectomía radical es la extirpación quirúrgica de toda la próstata, las vesículas seminales y, posiblemente, también los ganglios linfáticos del área pélvica. Esta operación tiene el riesgo de interferir en la función sexual. Cuando es posible, la cirugía con preservación de los nervios aumenta las probabilidades de que un hombre pueda mantener su función sexual después de la cirugía, ya que evita el daño quirúrgico a los nervios que permiten las erecciones y los orgasmos. Se puede producir el orgasmo aun cuando se hayan cortado algunos nervios, ya que estos dos procesos son independientes. La incontinencia urinaria (incapacidad de controlar el flujo miccional) también es un efecto secundario posible de la prostatectomía. Para ayudar a recuperar la función sexual normal, los hombres pueden recibir fármacos, implantes de pene o inyecciones. A veces, otra cirugía puede resolver la incontinencia urinaria.

Prostatectomía robótica o laparoscópica. Este tipo de cirugía es posiblemente mucho menos invasivo que la prostatectomía radical abierta y puede acortar el tiempo de recuperación. La cámara y los instrumentos se insertan a través de incisiones pequeñas en “ojo de cerradura” en el abdomen del paciente. El cirujano luego dirige los instrumentos robóticos para extirpar la glándula prostática y el tejido circundante. En general, en la prostatectomía robótica, la pérdida de sangre es menor y el dolor es menos intenso, pero los efectos secundarios sexuales y urinarios pueden ser similares a los de una prostatectomía radical abierta. Este procedimiento no tiene la antigüedad de la prostatectomía radical abierta y, en consecuencia, todavía no se puede garantizar la información de seguimiento a largo plazo, incluida la tasa de cura permanente. Consulte a su médico para averiguar si el centro de tratamiento que le corresponde ofrece este procedimiento y cuáles son los resultados en comparación con la prostatectomía radical abierta convencional.

Resección transuretral de la próstata (transurethral resection of the prostate, TURP). La TURP se usa más frecuentemente para aliviar los síntomas de una obstrucción urinaria, no para curar el cáncer. En este procedimiento, con el paciente bajo anestesia general, el cirujano inserta un citoscopio (un tubo estrecho con un dispositivo de corte) en la uretra y en la próstata para extirpar tejido prostático. Rara vez se utiliza esto para tratar el cáncer de próstata.

Criocirugía. La criocirugía (también llamada crioterapia o crioablación) es el congelamiento de las células cancerosas con una sonda de metal que se inserta a través de una pequeña incisión en el área entre el recto y el escroto, la bolsa de piel que contiene a los testículos. La criocirugía puede ser útil para el cáncer en estadio temprano y para los hombres que no pueden ser sometidos a una prostatectomía radical. Un efecto secundario frecuente de la criocirugía es la impotencia; por lo tanto, este tratamiento no se recomienda para hombres que deseen mantener la función sexual. Otro efecto secundario puede ser el desarrollo de fístulas (orificios entre la próstata y el intestino), aunque este efecto parece ser mucho menos frecuente debido al uso de técnicas de criocirugía más nuevas.

Obtenga más información sobre la cirugía del cáncer.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radiooncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen (plan) de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado.

Radioterapia con haz externo. La radioterapia con haz externo dirige un haz de radiación sobre una región con cáncer. Algunos centros oncológicos emplean radioterapia conformacional (conformal radiation therapy, CRT), en la que las computadoras ayudan a mapear con precisión la localización y la forma del cáncer. La CRT reduce el daño de la radiación a los tejidos y órganos sanos cercanos al tumor al dirigir el haz de radioterapia desde diferentes direcciones para concentrar la dosis en el tumor. La radioterapia de haz externo suele administrarse con un haz de rayos X de alta energía, pero también puede administrarse con terapia de haz de protones (o terapia de protones), que utiliza protones en lugar de rayos X, con una efectividad similar.
Obtenga más información sobre la terapia de protones (en inglés).

Radioterapia de intensidad modulada (intensity-modulated radiation therapy, IMRT). La IMRT es un tipo de radioterapia conformacional (conformal radiation therapy, CRT) tridimensional (3-D). La CRT emplea CT para formar una imagen 3-D de la próstata antes del tratamiento. Con la IMRT, altas dosis de radiación se pueden dirigir a la próstata sin aumentar el riesgo de daño a los órganos cercanos.

Braquiterapia. La braquiterapia es la inserción de fuentes radioactivas directamente en la próstata. Estas fuentes (llamadas semillas) emiten radiación solo alrededor de la zona en la que se insertan, y se pueden utilizar durante horas (índice de dosis elevadas) o semanas (índice de dosis bajas). Las semillas de índice de dosis bajas se dejan en la próstata de forma permanente, aun después de que se haya utilizado todo el material radioactivo. No suele utilizarse como tratamiento único en hombres con cáncer de alto riesgo.

La radioterapia puede causar efectos secundarios tales como diarrea u otros problemas en la función intestinal; aumento de la urgencia o frecuencia miccional; fatiga; impotencia (disfunción eréctil); y molestia, ardor o dolor en el recto. La mayoría de estos efectos secundarios suelen desaparecer después del tratamiento, pero la disfunción eréctil generalmente es permanente.

Obtenga más información sobre radioterapia.

Terapia hormonal

Como el crecimiento del cáncer de próstata está guiado por hormonas sexuales masculinas denominadas andrógenos, la reducción de los niveles de estas hormonas puede ayudar a desacelerar el crecimiento del cáncer. El tratamiento hormonal también se llama terapia de ablación androgénica o de privación de andrógenos. El andrógeno más común es la testosterona. Los niveles de testosterona en el cuerpo pueden reducirse quirúrgicamente, con castración quirúrgica (extirpación de los testículos), o con fármacos que desactivan la función de los testículos (consulte a continuación).

La terapia hormonal se utiliza para tratar el cáncer de próstata que ha seguido creciendo después de la cirugía y la radioterapia, o si se ha diseminado por el cuerpo cuando se lo diagnosticó. Más recientemente, la terapia hormonal también se ha utilizado junto con la radioterapia en hombres con un tipo de cáncer que tiene más posibilidades de recurrencia. Para algunos hombres, la terapia hormonal se utilizará en primer lugar para reducir el tamaño del tumor antes de la realización de radioterapia o cirugía. En algunos hombres con cáncer de próstata que se diseminó localmente, llamado cáncer de próstata avanzado localmente, la terapia hormonal se administra antes, durante y después de la radioterapia, por tres años. La terapia hormonal también es una opción para los hombres con cáncer de próstata que se diseminó a los ganglios linfáticos (identificado después de una prostatectomía radical) como terapia adyuvante (tratamiento que se realiza después del primer tratamiento). También se puede administrar hasta tres años en hombres con cáncer de riesgo intermedio o alto.

Tradicionalmente, la terapia hormonal se usaba hasta que dejaba de controlar el cáncer. Entonces, el cáncer se denominaba resistente a hormonas (significa que la terapia hormonal ha dejado de actuar) y se tenían en cuenta otras opciones de tratamiento. Recientemente, los investigadores comenzaron a estudiar la terapia hormonal intermitente, que consiste en terapia hormonal que se administra durante períodos determinados y luego se interrumpe transitoriamente según un plan. La administración de hormonas de esta manera parece disminuir los síntomas relacionados con esta terapia. Además, la terapia hormonal intermitente posiblemente mantiene la respuesta hormonal durante un tiempo más prolongado que el tratamiento hormonal estándar (continuo). Este enfoque se está evaluando actualmente en estudios clínicos.

Un efecto secundario importante de la terapia hormonal es el riesgo de desarrollar síndrome metabólico. El síndrome metabólico es una serie de afecciones, como niveles elevados de colesterol en sangre y presión arterial alta, que aumentan el riesgo de que una persona sufra enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y diabetes. Actualmente, no se sabe con certeza la frecuencia con la que se produce o la razón exacta por la que se produce, pero está bastante claro que los pacientes que reciben una castración quirúrgica o médica (incluso una castración médica temporal) con terapia hormonal tienen mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico. Debe analizar cuidadosamente con su médico los riesgos y los beneficios de la castración. Para los hombres con cáncer de próstata metastásico, especialmente si está avanzado y causa síntomas, la mayoría de los médicos creen que los beneficios de la castración superan ampliamente los riesgos del síndrome metabólico.

Tipos de terapia hormonal

Orquiectomía bilateral. La orquiectomía bilateral es la extirpación quirúrgica de ambos testículos. Aunque se trata de una cirugía, se llama tratamiento hormonal porque elimina la fuente principal de producción de testosterona, los testículos. Esta cirugía es permanente y no puede ser revertida.

Agonistas de la LHRH. LHRH es la sigla en inglés que significa hormona liberadora de la hormona luteinizante (luteinizing hormone-releasing hormone). Los agonistas de la LHRH son fármacos que reducen la producción de testosterona en el cuerpo al interferir en los mecanismos de control hormonal dentro del cerebro, que controlan el funcionamiento de los testículos.

Antiandrógenos. Mientras que los agonistas de la LHRH reducen los niveles de testosterona en la sangre, los antiandrógenos evitan que la testosterona se una a los “receptores androgénicos”, estructuras químicas en las células cancerosas que permiten que la testosterona y otras hormonas masculinas entren en las células.

Antagonista de la LHRH. Este tipo de fármaco, llamado también antagonista de la hormona liberadora de gonadotropina (gonadotropin-releasing hormone, GnRH), impide que los testículos produzcan testosterona al imitar la acción de la LHRH. La FDA ha aprobado un fármaco, el degarelix (Firmagon), que se administra mediante inyección, para tratar el cáncer de próstata avanzado. Un efecto secundario de este fármaco es que puede provocar una reacción alérgica grave.

Hormonas femeninas. El estrógeno puede reducir los niveles de testosterona. Cuando se lo administra en forma de pastillas, los efectos secundarios pueden incluir problemas cardiacos y coágulos sanguíneos. Más recientemente, el estrógeno se ha administrado como inyecciones o parches, y este tipo de tratamiento se puede asociar con una menor probabilidad de efectos secundarios en el corazón o la coagulación.

Bloqueo androgénico combinado. En ocasiones, los agonistas de la LHRH se usan en combinación con fármacos de bloqueo periférico, por ejemplo, los antiandrógenos, para lograr una inhibición más completa de las hormonas masculinas. Muchos médicos piensan que este enfoque combinado es la modalidad más segura para iniciar el tratamiento hormonal, ya que impide una exacerbación posible o el aumento de la actividad de las células cancerosas de la próstata que a veces se produce debido a un incremento temporal en la producción de testosterona por parte de los testículos (en respuesta a los agonistas de la LHRH). Estudios importantes no han mostrado una gran diferencia en la supervivencia a largo plazo por el uso del bloqueo androgénico combinado como terapia permanente; por lo tanto, algunos médicos prefieren administrar el tratamiento farmacológico combinado solo durante los primeros dos a tres meses.

Inhibidores de CYP-17. Los inhibidores de CYP-17 son un tipo de terapia hormonal que impide que el cuerpo produzca andrógenos. La abiraterona (Zytiga) es un inhibidor de CYP-17 que ha sido aprobado por la FDA como tratamiento para el cáncer de próstata resistente a la castración que se diseminó ante el fracaso de la quimioterapia con docetaxel (Docefrez, Taxotere) (consulte “Cáncer de próstata metastásico”, a continuación). Los estudios de investigación demostraron que la abiraterona aumenta la supervivencia de los hombres con este tipo de cáncer.

La terapia hormonal puede causar efectos secundarios significativos. Los efectos secundarios generalmente desaparecen después de terminar el tratamiento hormonal, excepto en hombres que se han sometido a una orquiectomía. Los pacientes pueden experimentar impotencia, pérdida de la libido (deseo sexual), sofocos, ginecomastia (aumento del tamaño de las mamas) y osteoporosis (debilitamiento de los huesos). Si bien los niveles de testosterona pueden recuperarse después de interrumpir la terapia hormonal, algunos hombres que recibieron agonistas de la LHRH durante muchos años pueden continuar teniendo efectos hormonales, incluso cuando ya no se administran los fármacos.

Cáncer de próstata recurrente

Una vez finalizado el tratamiento y lograda la remisión (ausencia de síntomas de cáncer, que también se conoce como “sin pruebas de enfermedad” (no evidence of disease, NED), hable con su médico acerca de la posibilidad de que el cáncer regrese. A muchos supervivientes les preocupa o inquieta que el cáncer regrese. Obtenga más información sobre

cómo sobrellevar este temor (en inglés).

Los tratamientos que ayudan a prevenir la recurrencia incluyen la terapia de privación androgénica y la radioterapia (consulte las secciones anteriores).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro sitio (recurrencia distante). Además, un nivel creciente de PSA puede ser un signo de recurrencia del cáncer de próstata, aunque no pueda encontrarse ningún tumor.

Cuando esto sucede, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico conversarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como cirugía, radioterapia y terapia hormonal), pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con otra pauta. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

Los tratamientos para el cáncer de próstata recurrente pueden incluir terapia de privación androgénica, radioterapia o cirugía (consulte las secciones anteriores).

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y consulten acerca de servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Cáncer de próstata metastásico (avanzado)

Si el cáncer se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, se lo llama cáncer metastásico. El tratamiento estándar para el cáncer de próstata metastásico es la terapia hormonal (consulte las secciones anteriores). En general, el cáncer de próstata desarrollará la capacidad de crecer sin usar hormonas sexuales masculinas. Esto se llama cáncer de próstata resistente a la castración.

Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos. Si bien no hay cura para el cáncer de próstata avanzado, a menudo es tratable. Muchos hombres sobreviven al cáncer de próstata, incluso aquellos con enfermedad avanzada. A menudo, el cáncer de próstata crece lentamente, y en la actualidad se encuentran opciones de tratamientos efectivos que prolongan la vida aun más.

Su equipo de atención médica podrá recomendarle un plan de tratamiento que incluya terapia con vacunas con sipuleucel-T (Provenge), quimioterapia con docetaxel o estudios clínicos. Estas opciones de tratamiento se analizan en más detalle a continuación. Si tiene dolor, también podrá recomendarse la radioterapia.

Terapia con vacunas. El sipuleucel-T (Provenge) es un tipo de inmunoterapia (también llamada terapia biológica) diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Este tratamiento utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para reforzar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. Obtenga más información sobre la inmunoterapia y las vacunas contra el cáncer (en inglés).

En 2010, la FDA aprobó el sipuleucel-T para hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración con pocos o ningún síntoma, porque en estudios de investigación aumentó la supervivencia en alrededor de cuatro meses, en comparación con no recibir ningún tratamiento. El sipuleucel-T se adapta a cada paciente. Antes del tratamiento, se extrae sangre del paciente en un proceso denominado leucoforesis. Se separan células inmunitarias especiales de la sangre del paciente, se modifican en el laboratorio y luego se devuelven al paciente. En este momento, el sistema inmunitario del paciente puede reconocer y eliminar las células cancerosas de la próstata. Debido a que este tratamiento se adapta a cada paciente, es posible que no esté disponible en muchas zonas.

Estos estudios clínicos fueron patrocinados por compañías farmacéuticas; los críticos sugirieron que el pequeño aumento de la supervivencia se produce a un costo significativo, y muchos médicos están a la espera de los resultados de estudios clínicos independientes.

Quimioterapia. La quimioterapia es el uso de fármacos para eliminar las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Un régimen (plan) de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo de tiempo determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

La quimioterapia para el cáncer de próstata se administra por vía intravenosa (se inyecta en una vena) y puede ayudar a los pacientes que tienen cáncer de próstata avanzado o resistente a hormonas. No existe una quimioterapia estándar para el cáncer de próstata, pero estudios clínicos están explorando la quimioterapia para el cáncer de próstata avanzado. El enfoque actual más conocido es el uso de un fármaco llamado docetaxel, que se administra junto con un corticosteroide denominado prednisona (varias marcas comerciales). Se ha demostrado que esta combinación ayuda a que los hombres con cáncer de próstata avanzado vivan más tiempo que con otro agente de quimioterapia (Novantrone), que es más útil para controlar los síntomas del cáncer de próstata.

La FDA aprobó los fármacos mitoxantrona, docetaxel y cabazitaxel (Jevtana) para su uso en hombres con cáncer de próstata resistente a la terapia hormonal. El cabazitaxel es similar al docetaxel, pero estudios de investigación demostraron que puede ser efectivo para el cáncer de próstata que es resistente al docetaxel. Los efectos secundarios son similares a los del docetaxel e incluyen bajos recuentos de glóbulos blancos, mayor riesgo de infecciones, reacciones alérgicas, náuseas, vómitos, diarrea y problemas renales y hepáticos.

La estramustina (Emcyt), otro fármaco aprobado por la FDA, se está utilizando con mucha menos frecuencia debido a que hay fármacos más nuevos que pueden prolongar la vida, y debido a sus efectos secundarios, que incluyen un riesgo mayor de coágulos sanguíneos. Muchos medicamentos nuevos para el cáncer de próstata están en desarrollo y pueden estar disponibles en estudios clínicos.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer una vez finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre la

Obtenga más información acerca de la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar los tumores del SNC se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico de su hijo es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre los medicamentos recetados a su hijo utilizando las bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés).

Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar el cáncer (también llamado tratamiento dirigido a la enfermedad), un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios que tiene la persona. Esto incluye brindarle apoyo con sus necesidades físicas, emocionales y sociales, un abordaje denominado cuidados paliativos o atención médica de apoyo. A menudo, las personas reciben simultáneamente terapia y tratamiento dirigidos a la enfermedad para aliviar los síntomas.

Si el tratamiento dirigido a la enfermedad no es eficaz, es posible hablar de cáncer resistente o avanzado. Este diagnóstico es estresante y puede ser difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Algunos pocos fármacos pueden ayudar a tratar los síntomas del cáncer avanzado para mejorar la calidad de vida del paciente.

Quimioterapia (consulte las secciones anteriores). La quimioterapia se usa más frecuentemente en pacientes con cáncer de próstata avanzado y resistente a hormonas. Puede ser efectivo para el alivio de los síntomas, como el dolor, la pérdida de peso y la fatiga, y podría prolongar la vida en algunos pacientes.

Estroncio y samario. Al administrarse mediante inyección, estas sustancias radioactivas son absorbidas cerca de la región del dolor óseo. La radiación que se libera ayuda a aliviar el dolor, probablemente al reducir el tamaño del tumor en el hueso.

Ácido zoledrónico (Zometa). Al administrarse mediante inyección, el ácido zoledrónico reduce el nivel de calcio en la sangre y causa menos complicaciones óseas (como dolor, fractura y necesidad de cirugía) originadas por las metástasis. El nivel elevado de calcio se llama hipercalcemia y, a veces, está presente en hombres con cáncer de próstata avanzado.

Denosumab (Prolia, Xgeva). Investigaciones recientes analizaron el uso del denosumab para ayudar a retardar el daño óseo provocado por metástasis y reducir los efectos secundarios óseos en los hombres con cáncer de próstata resistente a la castración. Los resultados indican que el denosumab puede ser más efectivo en la protección de los huesos que el ácido zoledrónico.

Terapia hormonal. Algunos tipos de terapia hormonal pueden utilizarse para tratar el cáncer avanzado (consulte las secciones anteriores). Obtenga más información sobre la terapia hormonal para el cáncer de próstata avanzado (en inglés).

Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Obtenga más información sobre los términos frecuentes utilizados durante el tratamiento del cáncer.

Recursos de ensayos clínicos

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los pacientes que padecen cáncer de próstata. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan personas y que se denominan estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, efectivos y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos enfoques de radioterapia o cirugía, y nuevos métodos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos suelen estar entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos tardíos que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en lo que respecta a los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre las formas de prevenir la enfermedad.

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre que implica un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se ofrecen como voluntarios para participar en los estudios clínicos porque saben que estos estudios son la única manera de lograr un progreso en el tratamiento del cáncer de próstata. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros hombres con cáncer de próstata.

A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o “píldora de azúcar”. El uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer es infrecuente. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para poder ingresar en un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado (en inglés).

Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de modo que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe mencionar todos los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Obtenga más información sobre los estudios clínicos incluida la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidir la participación en un estudio clínico, preguntas para hacer al equipo de investigación y los vínculos para buscar estudios clínicos sobre el cáncer.

Si desea consultar los temas específicos que se están estudiando en relación al cáncer de próstata, puede obtener más información en la sección Investigaciones actuales.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos, que pueden incluir la ineficacia del nuevo tratamiento o la presencia de efectos secundarios graves. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de brindarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización o en caso de que decidan retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Efectos del cáncer y el tratamiento del cáncer

El cáncer y su tratamiento pueden producir diversos efectos secundarios. Sin embargo, en los últimos años, los médicos han logrado importantes avances en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos del cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tan efectivos como los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también disponen de muchas opciones para dar alivio a los pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que se pueden presentar dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluida la duración y las dosis del tratamiento) y su estado de salud general. Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento se describen en detalle en la sección Tratamiento.

Pregunte a su médico qué efectos secundarios es más probable que se presenten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de atención médica. Además, no deje de comunicarse con el médico para informarle sobre los efectos secundarios que experimente durante y después del tratamiento. La atención de los síntomas y efectos secundarios que presenta un paciente es un aspecto importante del plan de tratamiento integral de una persona; esto recibe el nombre de cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Esto ayuda a que las personas con cáncer en cualquier estadio de la enfermedad tengan el mayor bienestar posible. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más comunes de un tumor canceroso y los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos.

No olvide hablar con su médico sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, puesto que los familiares y amigos suelen desempeñar un papel muy importante en el cuidado de una persona con cáncer de próstata. Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Para muchos pacientes, el diagnóstico de cáncer de próstata es estresante y puede provocar emociones complejas. Se aconseja a los pacientes y sus familiares que compartan sus sentimientos con un miembro del equipo de atención médica, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevar la enfermedad. Obtenga más información sobre la importancia de atender estas necesidades, entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo del tratamiento del cáncer.

Un efecto secundario que se presenta meses o años después del tratamiento recibe el nombre de efecto tardío. El tratamiento de los efectos tardíos es un aspecto importante de los cuidados para supervivientes. Obtenga más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo en la sección Después del tratamiento, o hable con su médico.

Después del tratamiento

Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de próstata, hable con su médico acerca de elaborar un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años. La ASCO ofrece formularios de resumen de tratamiento del cáncer(en inglés) para ayudarlo a llevar un registro del tratamiento del cáncer que recibió y elaborar un plan de cuidados para supervivientes al finalizar el tratamiento.

Se aconseja a los hombres en recuperación de un cáncer de próstata que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable y una alimentación equilibrada, no fumar y realizarse los exámenes de detección recomendados para el cáncer. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarle a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la supervivencia (en inglés), entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el cáncer (en inglés), incluidos temas importantes para los hombres con cáncer de próstata, tales como el cáncer y la imagen personal (en inglés), la fertilidad y tratamiento contra el cáncer (en inglés), la salud sexual (en inglés) y diálogo con su pareja o cónyuge.

Obtenga más información sobre los términos frecuentes utilizados después de finalizar el tratamiento del cáncer.

Investigación actual

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de próstata, las formas de prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas opciones para los pacientes a través de los estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

Determinación de las causas del cáncer de próstata. Los investigadores continúan explorando el vínculo entre los factores nutrición y estilo de vida en el desarrollo del cáncer de próstata.

Mejoras en la prueba del PSA. Los investigadores están desarrollando una mejor prueba del PSA, una prueba más específica y precisa u otra prueba totalmente diferente. Si se cuenta con mejores pruebas, se podrían realizar exámenes de detección del cáncer de próstata a más hombres sanos, lo que permitiría detectar y tratar tempranamente más casos de cáncer de próstata.

Técnicas quirúrgicas mejoradas. Contar con mejores técnicas para la preservación del nervio durante la cirugía puede mejorar la probabilidad de que los hombres que deban realizarse una prostatectomía radical puedan mantener su continencia urinaria y su función sexual después de la cirugía.

Programas de radioterapia más breves. A través de una radioterapia con haz externo mejor y más precisa, los investigadores están analizando programas de tratamiento mucho más cortos y más convenientes. En lugar de 40 sesiones de tratamiento, los investigadores están evaluando 28, 12 o solo cinco sesiones.

Ultrasonido focalizado de alta intensidad (high-intensity focused ultrasound, HIFU). Este procedimiento, que aún se está investigando en los Estados Unidos, utiliza una ecografía transrectal para calentar y destruir las células cancerosas.

Pruebas que evalúan el éxito del tratamiento. La prueba de las células tumorales circulantes (células que se han liberado del tumor) puede utilizarse para verificar la efectividad del tratamiento; esta prueba utiliza una muestra de sangre del paciente a fin de recolectar las células tumorales circulantes.

Terapia para el cáncer de próstata avanzado. Los investigadores están explorando diferentes opciones de quimioterapia para el cáncer de próstata avanzado a través de una serie de estudios clínicos. Además, varias otras opciones de inmunoterapia se están avaluando en estudios clínicos.

Atención médica de apoyo. Se están realizando estudios clínicos con el objetivo de encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de próstata a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

Obtenga más información sobre los términos estadísticos frecuentes utilizados en las investigaciones sobre el cáncer.

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Preguntas para hacerle al médico

Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a que obtenga más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se le aconseja que haga otras preguntas que sean importantes para usted.

Antes del diagnóstico/reducción del riesgo y exámenes de detección

  • ¿Qué tipo de examen de detección de cáncer de próstata me recomienda, teniendo en cuenta mi perfil médico individual y mis antecedentes familiares?

  • ¿Hay algún cambio que pueda hacer en mi alimentación para disminuir el riesgo de cáncer de próstata?

Después del diagnóstico de cáncer de próstata

  • ¿Qué tipo de cáncer de próstata tengo?

  • ¿En qué estadio y grado se encuentra el cáncer de próstata y qué significa?

  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿Qué opciones de tratamiento tengo?

  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda y por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica, y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puede tener cada opción de tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Qué experiencia tiene en el tratamiento de este tipo de cáncer?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi vida sexual?

  • ¿Este tratamiento afectará mi fertilidad (la capacidad de procreación)?

  • ¿Qué tipo de recuperación debería esperar después del tratamiento?

  • ¿Qué pruebas de atención de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

Recursos de información para los pacientes

Además de Cancer.Net, hay otras fuentes de información sobre este tipo de cáncer a las que puede acceder por Internet. Cancer.Net mantiene una lista de organizaciones nacionales, sin fines de lucro, que pueden ser útiles para encontrar información adicional, servicios y apoyo. Como siempre, recuerde hablar con su médico acerca de las dudas que tenga en relación con la información que usted encuentre sobre esta enfermedad.

Vea las organizaciones que ofrecen información sobre este tipo específico de cáncer (en inglés).