Cáncer de pulmón - Vivir con cáncer de pulmón
Dado que el cáncer de pulmón se asocia con el tabaquismo, los pacientes pueden sentir que no recibirán mucho apoyo o ayuda de las personas que los rodean porque suponen que ellas atribuyen la enfermedad a su conducta. La verdad es que la mayoría de los fumadores no desarrollan cáncer de pulmón y no todos los pacientes con cáncer de pulmón fuman. El cáncer de pulmón puede afectar a todas las personas. De hecho, la mayoría de las personas que actualmente desarrollan la enfermedad dejaron de fumar años atrás o jamás lo hicieron.
Para muchos pacientes, un diagnóstico de cáncer de pulmón puede ser sumamente estresante. Algunos pacientes con cáncer de pulmón experimentan ansiedad y, en menor medida, depresión. Ni los pacientes ni sus familiares deben sentir temor de expresar cómo se sienten a los médicos, enfermeros y trabajadores sociales. La función del equipo de atención médica es ayudar a los pacientes, y muchos de sus integrantes poseen capacitación y experiencia especiales que pueden hacer más llevadera la situación para los pacientes y sus familias.
Además del apoyo emocional y la educación, el médico puede recetar ansiolíticos y, en ocasiones, antidepresivos. El médico puede remitir al paciente a un consejero, psicólogo, trabajador social o psiquiatra [2] (en inglés). Asimismo, tanto los pacientes como sus familiares deben saber que la comunidad dispone de recursos para ayudar a las personas que viven con cáncer. Algunos pacientes se sienten cómodos hablando sobre su enfermedad y sus experiencias durante el tratamiento, ya sea con el médico o enfermero, con familiares o amigos, o con otros pacientes. Pueden incluso unirse a grupos de apoyo [3] o grupos de promoción [4] (en inglés) para concienciar a la población sobre el cáncer de pulmón y ayudar a otros pacientes que viven con la enfermedad.
Un diagnóstico de cáncer de pulmón es grave. Sin embargo, los pacientes pueden contar con que sus médicos les ofrecerán un tratamiento efectivo. Puede reconfortarlos saber que los avances en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón [5] ampliarán la posibilidad de cura para un número cada vez mayor de pacientes.