Cáncer de pulmón - Después del tratamiento
Cada año, decenas de miles de personas se curan del cáncer de pulmón en los Estados Unidos. Al finalizar el tratamiento para el cáncer de pulmón, su médico elaborará un programa de pruebas y visitas para vigilar su recuperación y verificar que el cáncer no haya reaparecido. Este plan puede incluir pruebas médicas y/o exámenes físicos periódicos. Además, la ASCO ofrece resúmenes de tratamiento del cáncer y planes de cuidados para supervivientes [2] (en inglés) para el cáncer de pulmón de células pequeñas y el NSCLC, que permiten llevar un registro del tratamiento que recibió y crear un plan al finalizar el tratamiento. Durante este período, infórmele a su médico o enfermero sobre cualquier problema nuevo que se prolongue por más de dos semanas.
Es posible que las personas tratadas por cáncer de pulmón sigan teniendo efectos secundarios, incluso después de finalizado el tratamiento. Los problemas frecuentes posteriores al tratamiento incluyen dolor, fatiga y disnea. Los sentimientos de depresión y ansiedad también pueden continuar después del tratamiento, y es muy frecuente el temor a la recurrencia del cáncer. A menudo las personas sienten que tienen menos apoyo después de finalizar el tratamiento y que reciben menos asistencia de parte de los médicos y enfermeros, y de otros programas, como los grupos de apoyo. Su médico, enfermero y trabajador social pueden ayudarlo a elaborar un plan para controlar cualquier problema que persista después del tratamiento. Obtenga más información sobre lo que viene después del tratamiento contra el cáncer [3] (en inglés).
Nada ayuda más a la recuperación que dejar de fumar [4]. Hay muchas herramientas y métodos disponibles. Consiga el apoyo de familiares, amigos, enfermeros y médicos (es difícil dejar el hábito sin ayuda).
Las personas que padecen cáncer de pulmón tienen un riesgo mayor de desarrollar un segundo cáncer de pulmón. Su médico le recomendará estudios para monitorear si hay recurrencia, de forma tal que se pueda detectar la aparición de un nuevo cáncer lo antes posible.
Se aconseja a las personas en recuperación de cáncer de pulmón que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, tener una alimentación equilibrada y realizarse las pruebas de detección para el cáncer recomendadas. Dado que muchos supervivientes de cáncer de pulmón han sido fumadores en el pasado, también corren un riesgo elevado de tener enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, enfisema y bronquitis crónica. Algunos tratamientos para el cáncer pueden aumentar aún más estos riesgos. Incluso para aquellos que no fuman, elegir un estilo de vida saludable después del cáncer es importante para el bienestar general. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades.
El ejercicio físico moderado puede ayudarle a recobrar las fuerzas y la energía. Es recomendable que los pacientes en recuperación, incluso los que usan fuentes de oxígeno, caminen durante 15 a 30 minutos todos los días para mejorar su función cardíaca y respiratoria. Su médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico.
Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la supervivencia [5], entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida [6].
Obtenga más información sobre los términos frecuentes utilizados después de finalizar el tratamiento del cáncer [7].