Cáncer pancreático - Investigaciones actuales
Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de páncreas, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas opciones para los pacientes a través de estudios clínicos [2]. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.
Detección precoz. Dado que la mayor probabilidad de éxito del tratamiento se da cuando el cáncer de páncreas se detecta de forma temprana, las investigaciones en curso se enfocan en el descubrimiento y el uso de análisis de sangre especiales, herramientas de diagnóstico por imágenes y otros métodos para detectar el cáncer de páncreas en sus primeros estadios, incluso en estadios precancerosos (conocidos como neoplasia intraepitelial pancreática o lesiones pancreáticas intraepiteliales [PanIN]), antes de que se disemine. Estos enfoques para la detección normalmente se utilizan en personas en riesgo alto de desarrollar cáncer de páncreas, como aquellas que tienen antecedentes familiares importantes o un trastorno genético conocido que aumente el riesgo de este tipo de cáncer. Aún se desconoce si estas herramientas de detección podrían ser utilizadas efectivamente para la población en general.
Estudios genéticos. En el cáncer, los genes dañados o anormales generan un crecimiento celular descontrolado. Muchos de los nuevos desarrollos se basan en el arreglo o la corrección de los genes y las proteínas dañados. Se están realizando estudios genéticos para hallar los genes dañados que intervienen en el cáncer de páncreas. Una vez encontrados los genes, los médicos podrán comenzar a examinar a las personas en riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. Obtenga más información sobre la genética del cáncer de páncreas [3] (en inglés).
Inmunoterapia. La inmunoterapia (también llamada terapia biológica) ayuda a estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales que el cuerpo produce o que son fabricados en un laboratorio para reforzar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. Un ejemplo de inmunoterapia es una vacuna contra el cáncer [4] (en inglés), que estimula al sistema inmunitario para que reconozca y ataque las células cancerosas. Diversos estudios clínicos se han llevado a cabo o están en desarrollo para estudiar las vacunas en distintos tipos de cáncer, incluido el de páncreas. Según las circunstancias, las vacunas pueden administrarse durante o después de la quimioterapia o en lugar de ella. Obtenga más información sobre la inmunoterapia [5] (en inglés).
Terapia dirigida. Según lo explicado en la sección Tratamiento [6], el erlotinib es la única terapia dirigida que actualmente está aprobada para el cáncer de páncreas, en combinación con gemcitabina. Actualmente están en estudio otros fármacos que pueden ayudar a bloquear el crecimiento y la diseminación del tumor en el cáncer de páncreas, tanto como terapia de agente único o como parte de un tratamiento de combinación. No obstante, hasta la fecha, ninguna de las terapias dirigidas (incluido bevacizumab [Avastin] y cetuximab [Erbitux]) ha demostrado aumentar la supervivencia de pacientes con cáncer de páncreas. La investigación también se centró en nuevos fármacos que impiden que un gen llamado Ras ayude al crecimiento del cáncer de páncreas. Los investigadores también buscan desarrollar fármacos que afecten el estroma, que es el tejido no canceroso que rodea a las células cancerosas y alberga el cáncer, y evita que los fármacos lleguen al tumor. Obtenga más información sobre la terapia dirigida [7].
Terapia genética. La terapia genética implica la aplicación de genes específicos a células cancerosas, que habitualmente son transportados por virus especialmente diseñados. Estos incluyen genes normales que se administran en el centro de las células cancerosas; a medida que las células cancerosas se dividen, los genes en funcionamiento que se insertaron en la célula reemplazan a los genes anormales que contribuyen al crecimiento del cáncer.
Quimioterapia. Varios fármacos han demostrado ser prometedores para el cáncer de páncreas avanzado. Estos incluyen el TH-302, un fármaco que entra en funcionamiento cuando el oxígeno es bajo (llamado hipoxia) y el MM-398, una forma diferente de un fármaco llamado irinotecán que ya está aprobado por la FDA. Otro fármaco llamado tegafur-gimeracilo-oteracilo potasio (TS-1) funciona de forma similar a la capecitabina.
Células madre cancerosas. Las células madre del cáncer de páncreas son células de un tumor que pueden ser particularmente resistentes a terapias estándar. Actualmente, la investigación se centra en la identificación de tratamientos que específicamente puedan atacar a esas células madre cancerosas.
Atención de apoyo. Se están realizando estudios clínicos con el objetivo de encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de páncreas a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.
Obtenga más información sobre los términos estadísticos frecuentes utilizados en las investigaciones sobre el cáncer [8].
¿Desea obtener más información sobre las investigaciones actuales?
Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre el cáncer de páncreas, explore este material relacionado:
- Para encontrar estudios clínicos específicos de su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de estudios clínicos en línea ahora [9].
- Revise las investigaciones [10] (en inglés) anunciadas en reuniones científicas recientes o en revistas profesionales evaluadas por expertos de la ASCO.
- Visite el sitio web CancerProgress.Net [11] (en inglés) de la ASCO para obtener más información sobre el progreso histórico de la investigación para el cáncer de páncreas.
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