Glioma del tronco encefálico - sistema nervioso central - cáncer infantil - Diagnóstico
Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar un glioma de tronco encefálico y averiguar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más eficaz. En la mayoría de los tipos de tumores, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo. Sin embargo, las biopsias se utilizan con poca frecuencia y suelen evitarse específicamente en los niños con glioma difuso de tronco encefálico, ya que los resultados de la biopsia no influyen en el tratamiento y pueden conllevar riesgos más importantes. Además, suele ser posible realizar el diagnóstico mediante imágenes por resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés) únicamente (ver abajo). Debido a esto, el glioma difuso de tronco encefálico es diferente a la mayoría de los otros tumores. En el caso de un tumor focal, es posible considerar una biopsia y la extirpación quirúrgica del tumor. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Se pueden utilizar pruebas con imágenes para averiguar si el tumor se ha diseminado (metástasis). Es posible que el médico de su hijo evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
- Edad y estado médico
- Tipo de tumor que se sospecha
- Gravedad de los síntomas
- Resultados de pruebas anteriores
Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar un glioma de tronco encefálico:
MRI [2] (en inglés). Las MRI utilizan campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para crear una imagen más clara.
Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por sus siglas en inglés) [3]. La tomografía computarizada crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A veces se inyecta un medio de contraste en una vena para obtener mejores detalles. En el caso de un glioma de tronco encefálico, esta prueba no suele brindar información suficiente para establecer un diagnóstico definitivo, y aún es necesario realizar una MRI.
Biopsia [4] (en inglés). Este estudio consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Por lo general, no se lleva a cabo una biopsia en el caso de los tipos difusos más comunes de tumores de tronco encefálico. Sin embargo, para un tumor focal, suele emplearse para determinar el tipo de tumor. En caso de que sea posible, un neurocirujano (médico que se especializa en el tratamiento de tumores del SNC mediante cirugía) extirpará una extirpará una pequeña muestra de tejido cerebral. La muestra extraída durante la biopsia es analizada por un patólogo (un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades).
Obtenga más información sobre qué esperar al realizarse pruebas comunes, procedimientos y estudios por imágenes [5].
Después de realizadas estas pruebas, el médico de su hijo revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es un tumor, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como determinación del estadio/grado [6]. Obtenga más información sobre los primeros pasos a seguir después de un diagnóstico de tumor [7] (en inglés).
Last Updated: June 27, 2012