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Cáncer de páncreas - Introducción

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía de Cancer.Net para el cáncer de páncreas. Para ver otras páginas, use el menú. Piense en ese menú como un mapa para recorrer la guía completa.

El cáncer de páncreas es una enfermedad en la que las células sanas del páncreas dejan de funcionar correctamente y crecen sin control. Estas células cancerosas pueden acumularse y formar una masa llamada tumor. Un tumor canceroso es maligno, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. A medida que crece, el tumor pancreático puede afectar la función del páncreas, aumentar de tamaño y comprometer los órganos y vasos sanguíneos cercanos, y, finalmente, diseminarse hacia otras partes del cuerpo mediante un proceso denominado metástasis.

Acerca del páncreas

El páncreas es una glándula con forma de pera ubicada en el abdomen, entre el estómago y la columna vertebral. Está formado por 2 componentes principales:

  • El componente exocrino está formado por conductos y pequeñas bolsas, denominadas ácinos, en los extremos de los conductos. Esta parte del páncreas produce proteínas especializadas, denominadas enzimas, que llegan al intestino delgado y que ayudan al organismo a digerir y descomponer los alimentos, en particular las grasas.

  • El componente endocrino del páncreas está formado por células agrupadas en diferentes lugares dentro de esta parte del páncreas, que se conocen como islotes de Langerhans. Estas células producen hormonas específicas, de las cuales la más importante es la insulina. La insulina es la sustancia que ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre. Esta porción del páncreas también produce otras hormonas, como glucagón, somatostatina, polipéptido pancreático (pancreatic polypeptide, PP) y péptido intestinal vasoactivo (vasoactive intestinal peptide, VIP). Cada una de estas hormonas tiene una función importante en la regulación del metabolismo en el cuerpo.

Tipos de cáncer de páncreas

Existen varios tipos de cáncer de páncreas, dependiendo de si el cáncer comenzó en el componente exocrino o el endocrino. En raras ocasiones, otros tipos de cánceres pueden iniciarse en el páncreas, como el linfoma y el sarcoma.

  • Tumores exocrinos. Constituyen el tipo más frecuente de cáncer de páncreas. Y el adenocarcinoma es el tipo más frecuente de tumor exocrino. Por lo general, estos tumores comienzan a desarrollarse en los conductos del páncreas y se denominan adenocarcinomas ductales. Mucho menos común, si el tumor comienza a desarrollarse en los ácinos, se denomina adenocarcinoma acinar.

    Un diagnóstico cada vez más frecuente es la neoplasia mucinosa papilar intraductal (intraductal papillary mucinous neoplasm, IPMN). Una IPMN es un tumor que crece dentro de los conductos del páncreas y produce un líquido espeso denominado mucina. La IPMN no es cancerosa cuando comienza a desarrollarse, pero podría volverse cancerosa si no se trata. A veces, la IPMN ya ha empeorado y se ha convertido en cáncer al momento de su diagnóstico.

    Algunos tipos muy poco frecuentes de tumores pancreáticos exocrinos son: carcinoma de célula acinar, carcinoma adenoescamoso, carcinoma coloide, tumor de células gigantes, carcinoma hepatoide, neoplasias císticas mucinosas, pancreatoblastoma, cistadenoma seroso, carcinoma de células en anillo de sello, tumores sólidos y pseudopapilares, carcinoma de células escamosas y carcinoma no diferenciado.

  • Tumores endocrinos. También se los llama tumores neuroendocrinos pancreáticos (pancreatic neuroendocrine tumor, PNET) o tumores de células de islotes. Son mucho menos frecuentes que los tumores exocrinos y representan alrededor del 1 % de los casos de cáncer de páncreas. Un tumor neuroendocrino pancreático puede estar en funcionamiento o puede no funcionar. Un tumor en funcionamiento produce hormonas. Un tumor que no funciona no produce hormonas. Un tumor neuroendocrino en funcionamiento se denomina de acuerdo con la hormona que las células fabrican normalmente. Esto incluye lo siguiente:

    • Insulinoma

    • Glucagonoma

    • Gastrinoma

    • Somatostatinoma

    • VIPomas

    • PPomas

    Para obtener más información sobre los tumores que se originan en el componente endocrino del páncreas, lea acerca de los tumores neuroendocrinos del páncreas (en inglés).

¿Busca algo más que una introducción?

Si desea obtener información adicional a esta introducción, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

  • Hoja informativa: lea una hoja informativa de 1 página en inglés que ofrece una introducción al cáncer de páncreas. Esta hoja informativa está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un breve video conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica, ASCO por sus siglas en inglés) sobre el cáncer de páncreas, que brinda información básica y áreas de investigación.

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar la cantidad de personas que reciben un diagnóstico de cáncer de páncreas y las tasas de supervivencia generales. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Estadísticas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de la cantidad de personas a las que se les diagnostica cáncer de páncreas todos los años. También leerá información general sobre la sobrevivencia a la enfermedad. Recuerde que las tasas de sobrevivencia dependen de varios factores. Use el menú para ver otras páginas.

Se estima que este año se les diagnosticará cáncer de páncreas a 56,770 adultos (29,940 hombres y 26,830 mujeres) en los Estados Unidos. La enfermedad provoca aproximadamente el 3 % de todos los cánceres. Las tasas de incidencia son 25 % más altas en las personas de raza negra que en las personas de raza blanca.

Se estima que este año se producirán 45,750 muertes (23,800 hombres y 21,950 mujeres) a causa de esta enfermedad. El cáncer de páncreas es el noveno tipo de cáncer más frecuente en las mujeres y el décimo tipo de cáncer más frecuente en los hombres. Es la cuarta causa más importante de muerte por cáncer en hombres y mujeres. Representa el 7 % de todas las muertes por cáncer. Como se explicó en la Introducción, la mayoría de los cánceres de páncreas (93 %) son adenocarcinomas exocrinos.

La tasa de sobrevivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de sobrevivencia a 5 años de las personas con cáncer de páncreas es del 9 %. Las tasas de sobrevivencia se basan en muchos factores, lo que incluye el estadio específico de la enfermedad al momento del diagnóstico.

El cáncer de páncreas es generalmente difícil de diagnosticar. Esto se debe a que no hay exámenes de detección específicos y económicos que puedan detectar fácil y confiablemente el cáncer de páncreas en estadio temprano en personas que no tienen los síntomas de la enfermedad. Esto significa que en muchos casos recién se lo detecta en estadios avanzados, cuando el cáncer ya no puede ser extirpado mediante cirugía y se ha diseminado desde el páncreas a otras partes del cuerpo.

Si el cáncer se detecta en una etapa inicial, cuando la extirpación quirúrgica del tumor es posible, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 34 %. Alrededor del 10 % de las personas reciben el diagnóstico en este estadio. Si el cáncer se ha diseminado a órganos o tejidos circundantes, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 12 %. Para el 52 % de las personas que reciben el diagnóstico después de que el cáncer se ha diseminado a una parte distante del cuerpo, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 3 %.

Es importante recordar que las estadísticas de las tasas de sobrevivencia en el caso de las personas con cáncer de páncreas son una estimación. La estimación se basa en los datos anuales de una gran cantidad de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos. Además, los expertos calculan las estadísticas de sobrevivencia cada 5 años. En consecuencia, quizás la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Hable con su médico si tiene alguna pregunta sobre esta información. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la Sociedad Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS), Datos y cifras de cáncer (Cancer Facts and Figures) de 2019 y Datos y cifras de cáncer de 2018 el sitio web de ACS (enero de 2019).

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Ofrece dibujos de partes del cuerpo generalmente afectadas por el cáncer de páncreas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Ilustraciones médicas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará un dibujo de las principales partes del cuerpo afectadas por el cáncer de páncreas. Para ver otras páginas, use el menú.

El páncreas está formado por la cabeza, el cuerpo y la cola. El cáncer de páncreas aparece, con mayor frecuencia, en la cabeza del páncreas.

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de presentar cáncer de páncreas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Factores de riesgo

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de páncreas. Para ver otras páginas, use el menú.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provocan cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos desarrollan cáncer. Conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones de estilo de vida y atención médica.

Una persona con un riesgo promedio de cáncer de páncreas tiene aproximadamente 1 % de probabilidades de desarrollar la enfermedad. Generalmente, la mayoría de los tipos de cáncer de páncreas (aproximadamente el 90 %) se consideran esporádicos. También se denominan mutaciones somáticas, lo que significa que los cambios genéticos se desarrollan al azar después del nacimiento de una persona. No hay riesgo de transmitir estos cambios genéticos a los hijos.

Los casos de cáncer de páncreas hereditario son menos frecuentes (alrededor del 10 %). Se producen cuando se transmiten cambios o mutaciones genéticos dentro de una familia, de 1 generación a la siguiente (consulte a continuación). También existen las denominadas mutaciones germinales.

Por lo general, se desconoce la causa del cáncer de páncreas. Sin embargo, los siguientes factores pueden elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer de páncreas:

  • Edad. El riesgo de presentar cáncer de páncreas aumenta con la edad. La mayoría de las personas que desarrollan cáncer de páncreas tienen más de 45 años. De hecho, el 90 % tiene más de 55 años y el 70 % tiene más de 65 años. No obstante, el cáncer de páncreas puede diagnosticarse en adultos de cualquier edad.

  • Sexo. El cáncer de páncreas se diagnostica más en hombres que en mujeres (consulte la sección Estadísticas).

  • Raza/origen étnico. Las personas de raza negra son más propensas a presentar cáncer de páncreas que las personas asiáticas, hispanas o de raza blanca. Las personas de herencia judía askenazí también son más propensas a desarrollar cáncer de páncreas (consulte Antecedentes familiares, abajo).

  • Tabaquismo. Las personas que fuman son de 2 a 3 veces más propensas a desarrollar cáncer de páncreas que las que no fuman. Conozca más sobre dejar de fumar.

  • Obesidad y dieta. El consumo habitual de alimentos con alto contenido de grasas es un factor de riesgo del cáncer de páncreas. Las investigaciones han demostrado que las personas obesas, e incluso los hombres y las mujeres con sobrepeso, corren más riesgo de ser diagnosticados con cáncer de páncreas y morir a causa de este. El consumo frecuente y crónico de alcohol también puede aumentar el riesgo del cáncer de páncreas, más probablemente al causar pancreatitis recurrente. Lea más sobre obesidad y dieta.

  • Diabetes. Muchos estudios han indicado que la diabetes, especialmente cuando una persona la ha tenido por muchos años, aumenta el riesgo de presentar cáncer de páncreas. Además, desarrollar repentinamente diabetes más tarde en la adultez puede ser un síntoma temprano de cáncer de páncreas. Sin embargo, es importante recordar que no todas las personas que tienen diabetes o que desarrollan diabetes como adultos desarrollan cáncer de páncreas.

  • Antecedentes familiares. El cáncer de páncreas puede darse en la familia, y se denomina cáncer de páncreas familiar (en inglés), si al menos 2 familiares de primer grado, como padres, hijos o hermanos, o al menos 3 familiares tienen cáncer de páncreas.

  • Afecciones hereditarias infrecuentes. Los familiares con determinadas afecciones hereditarias poco frecuentes también tienen un riesgo significativamente mayor de cáncer de páncreas, como de otros tipos de cáncer. Entre estas se incluyen las siguientes:

    Las personas con las siguientes afecciones hereditarias también pueden tener mayor riesgo de desarrollar cáncer de páncreas:

  • Pancreatitis crónica. La pancreatitis es la inflamación del páncreas, una enfermedad dolorosa del páncreas. En algunos estudios de investigación se sugiere que la pancreatitis crónica puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas.

  • Sustancias químicas. La exposición a ciertas sustancias químicas, como plaguicidas, benceno, determinados tintes y sustancias petroquímicas, puede aumentar el riesgo de presentar cáncer de páncreas.

  • Bacterias. Una bacteria común denominada Helicobacter pylori, y también llamada H. pylori, causa inflamación y úlceras estomacales. La infección por H. pylori aumenta el riesgo de cáncer de estómago y cáncer de páncreas. Sin embargo, el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas no es tan alto como el riesgo de desarrollar cáncer de estómago.

  • Infección por hepatitis B. Los virus de la hepatitis infectan el hígado. Un estudio ha demostrado que, en las personas con cáncer de páncreas, la evidencia de infección anterior por hepatitis B era el doble de común que en las personas sin este cáncer. Se necesita más investigación para conocer más sobre esta asociación.

  • Cirrosis. La cirrosis se presenta cuando las células del hígado se dañan y son reemplazadas por tejido cicatricial. En los Estados Unidos, la mayoría de los casos de cirrosis son consecuencia del consumo excesivo de alcohol. Otras causas son la hepatitis viral (consulte más arriba), el exceso de hierro en el hígado debido a una enfermedad denominada hemocromatosis, así como otros tipos de enfermedades crónicas del hígado poco frecuentes.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar el cáncer de páncreas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Síntomas y signos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que requiera atención médica. Para ver otras páginas, use el menú.

Las personas con cáncer de páncreas pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con cáncer de páncreas no manifiestan ninguno de estos cambios. O bien la causa de estos síntomas puede ser otra afección médica diferente que no sea cáncer.

Los médicos suelen decir que el cáncer de páncreas es una “enfermedad silenciosa” porque, en sus comienzos, no presenta muchos síntomas perceptibles. Además, en la actualidad, no hay pruebas que puedan detectar confiablemente el cáncer en personas que no tienen síntomas. Cuando las personas tienen síntomas, estos son similares a los síntomas de otras afecciones médicas, como las úlceras o la pancreatitis (consulte la sección Factores de riesgo). A medida que el cáncer crece, los síntomas pueden incluir:

  • Color amarillo en la piel y los ojos, oscurecimiento de la orina, comezón y heces del color de la arcilla, que son signos de ictericia causada por la obstrucción de los conductos biliares

  • Dolor en la parte superior del abdomen o de la espalda

  • Inflamación dolorosa de un brazo o una pierna debido a un coágulo sanguíneo

  • Sensación de ardor en el estómago u otras molestias gastrointestinales

  • Distensión estomacal

  • Heces flotantes con olor particularmente fétido y color inusual, debido a que el cuerpo no digiere bien las grasas

  • Debilidad

  • Pérdida del apetito

  • Náuseas y vómitos

  • Escalofríos

  • Fiebre

  • Pérdida de peso sin razón aparente

Si le preocupa algún cambio que ha experimentado, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a detectar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento del cáncer. Esto puede llamarse cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Diagnóstico

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa de un problema médico. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad, su estado de salud general y sus antecedentes familiares

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Si un médico sospecha que una persona tiene cáncer de páncreas, primero preguntará sobre los antecedentes médicos, los antecedentes familiares y examinará a la persona para determinar si hay signos de la enfermedad. Un diagnóstico adecuado y oportuno es muy importante. Si es posible, las pruebas se deben realizar en un centro que tenga experiencia con la enfermedad. Las pruebas mencionadas a continuación pueden utilizarse cuando se sospecha que hay cáncer de páncreas. Sin embargo, el diagnóstico debe confirmarse con una muestra de tejido del tumor extraída durante una biopsia, una aspiración con aguja fina o cirugía.

Pruebas generales

  • Examen físico. El médico examinará la piel, la lengua y los ojos para ver si están amarillos, lo cual es un signo de ictericia. La ictericia puede ser causada por un tumor en la cabeza del páncreas que bloquea el flujo normal de una sustancia denominada bilis que es producida en el hígado. Sin embargo, muchos pacientes con cáncer de páncreas no tienen ictericia al momento del diagnóstico del cáncer. El médico también palpará el abdomen para comprobar si el cáncer produjo algún cambio. Sin embargo, dado que el páncreas está detrás de la parte superior del abdomen, con frecuencia no es palpable. La acumulación anormal de líquido en el abdomen, lo que se denomina ascitis, puede ser otro signo de cáncer.

  • Análisis de sangre. El médico puede extraer muestras de sangre para controlar los niveles anormales de bilirrubina y otras sustancias. La bilirrubina es una sustancia química que puede alcanzar niveles altos en los pacientes con cáncer de páncreas debido a la obstrucción del conducto colédoco por un tumor. Existen muchas otras causas no relacionadas con el cáncer que explican la presencia de un nivel elevado de bilirrubina, como la hepatitis, los cálculos biliares o la mononucleosis.

    El antígeno de carbohidrato 19-9 (carbohydrate antigen 19-9, CA19-9) es un marcador tumoral. Un marcador tumoral es una sustancia producida por un tumor que se puede encontrar en niveles más altos si hay presencia de cáncer y se puede medir en la sangre. A menudo, los niveles de CA19-9 aumentan en las personas con cáncer de páncreas, aunque algunos pacientes tienen niveles de CA19-9 normales. A menudo, los niveles de CA19-9 son más altos a medida que el cáncer crece o se disemina. El CA 19-9 no debe usarse como la única prueba para diagnosticar cáncer de páncreas, dado que los niveles altos de CA 19-9 también pueden ser un signo de otras afecciones. Por ejemplo, otros tipos de cáncer, como el cáncer colorrectal, hepático y esofágico pueden aumentar el CA 19-9. Afecciones no cancerosas, como pancreatitis, cirrosis hepática y obstrucción no cancerosa del conducto biliar común también pueden aumentar el CA 19-9.

Pruebas por imágenes

Las pruebas por imágenes permiten a los médicos determinar dónde está ubicado el cáncer y si se ha diseminado desde el páncreas hacia otras partes del cuerpo. Las pruebas por imágenes también pueden utilizarse para controlar si el cáncer está creciendo. El cáncer de páncreas a menudo no se desarrolla como una sola masa tumoral grande, lo que significa que, en algunos casos, puede ser difícil visualizarlo en las imágenes. Sin embargo, los escáneres de tomografía computarizada más nuevos (consulte más abajo) producen imágenes de más calidad y más claras que pueden facilitar la detección de un tumor. Un radiólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas por imágenes.

  • Exploración por tomografía computada (computerized tomography, CT o CAT). Una exploración por CT (en inglés) toma imágenes del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una imagen detallada tridimensional que muestra las anomalías o los tumores. Se puede usar una exploración por CT para determinar la localización y el tamaño del tumor y si este se ha diseminado a los ganglios linfáticos o a otras partes del cuerpo. Generalmente, antes de la exploración se administra un tinte especial denominado medio de contraste, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. Muchos centros oncológicos utilizan un método especial de exploración por CT llamado CT con protocolo para páncreas. Este método se concentra en tomar imágenes del páncreas en diferentes momentos después de la inyección intravenosa (i.v.) del medio de contraste para determinar exactamente dónde se encuentra el tumor en relación con los órganos y vasos cercanos. Los resultados de esta prueba pueden ayudar a decidir si el tumor se puede extirpar con cirugía.

  • Tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) o exploración por PET-CT. Una PET generalmente se combina con una exploración por CT (vea arriba), lo cual se denomina exploración por PET-CT (en inglés). Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una PET. La PET es una forma de crear imágenes multicolor de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva denominada marcador. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. La combinación brinda un panorama más completo del área que se evalúa. Las PET se realizan regularmente en algunos centros oncológicos para el diagnóstico y la determinación de estadios del cáncer de páncreas, pero no en todos ellos. Sin embargo, aún no se consideran una prueba estándar para detectar el cáncer de páncreas. Una PET sola nunca debe utilizarse en lugar de una tomografía computarizada de alta calidad.

  • Ecografía. Una ecografía utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Existen 2 tipos de dispositivos de ultrasonido: transabdominal y endoscópico.

    • Se coloca un dispositivo de ultrasonido transabdominal sobre la parte externa del abdomen y se lo mueve lentamente para producir una imagen del páncreas y las estructuras circundantes.

    • El dispositivo de ultrasonido endoscópico (endoscopic ultrasound, EUS) es un tubo delgado iluminado que se introduce a través de la boca y el estómago del paciente hacia el intestino delgado. Se mueve lentamente alrededor del área a fin de obtener una imagen del páncreas. Este procedimiento es altamente especializado y requiere de la presencia de un gastroenterólogo que posea capacitación específica en esta área. El gastroenterólogo es un médico que se especializa en el tubo digestivo, que incluye estómago, intestinos y órganos similares. Por lo general, en el EUS, se aplican sedantes al paciente para que duerma durante todo el procedimiento. También puede realizarse una biopsia (consulte más abajo) en el mismo momento que este procedimiento.

  • Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (endoscopic retrograde cholangiopancreatography, ERCP). Este procedimiento es realizado por un gastroenterólogo. El médico coloca un tubo delgado e iluminado denominado endoscopio en la boca, que pasa por el estómago hasta llegar al intestino delgado. Luego, se pasa un tubo pequeño, denominado catéter, a través del endoscopio y hasta el interior de los conductos biliares y pancreáticos. Se inyecta un tinte en los conductos y el médico luego toma radiografías que pueden mostrar si un conducto está comprimido o se ha estrechado. Con frecuencia, durante la ERCP puede colocarse una endoprótesis o “stent” de plástico o metal en el conducto biliar obstruido para aliviar la ictericia. Durante este procedimiento, pueden obtenerse muestras del tejido que, en ciertos casos, ayudan a confirmar el diagnóstico de cáncer. Durante este procedimiento, se administra al paciente un sedante suave. Por lo general, la ERCP se usa para colocar endoprótesis de conductos biliares y no se usa con frecuencia para diagnósticos.

  • Colangiografía percutánea transhepática (percutaneous transhepatic cholangiography, PTC). Para realizar este procedimiento de radiografías, se inserta una aguja delgada a través de la piel y hacia el hígado. A través de esta aguja se inyecta una tinción para que los conductos biliares se vean en las radiografías. Al examinar esas radiografías, el médico puede decir si los conductos biliares están obstruidos.

Biopsia y análisis de tejidos

  • BiopsiaUna biopsia (en inglés) es la extirpación de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero, en casi todos los tipos de cáncer, solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Para el cáncer de páncreas, el patólogo puede generalmente tener experiencia específica en analizar muestras de biopsias de cáncer de páncreas. Hay diversas maneras de extraer una muestra de tejido:

    • Una técnica se denomina aspiración con aguja fina (fine needle aspiration, FNA). La FNA usa una aguja delgada que se introduce en el páncreas para succionar las células. Generalmente esto se realiza con un EUS (consulte más arriba) o a través de la piel, lo que se denomina por vía percutánea, guiado por una exploración por CT.

    • En otro método se usa una biopsia con aguja gruesa o una aguja Tru-Cut para extraer una porción más grande de tejido. Una porción más grande de tejido puede ser útil para las pruebas moleculares o genéticas del tumor. Sin embargo, una biopsia con aguja gruesa tiene mayor riesgo que una FNA, incluido el riesgo de presentar pancreatitis y sangrado. Debe realizarla un gastroenterólogo que haya sido capacitado específicamente y que tenga experiencia en realizar EUS.

    Si el cáncer se ha diseminado hacia otros órganos, es posible que se necesite hacer una biopsia de 1 de estas otras áreas, como el hígado. Nuevamente, se puede hacer a través de la piel, como se explicó anteriormente o, con menos frecuencia, mediante cirugía. Este tipo de cirugía se puede hacer a través de una incisión más grande en el abdomen, denominada laparotomía. O bien, la biopsia quirúrgica puede llevarse a cabo mediante incisiones más pequeñas a fin de realizar aberturas para una cámara diminuta y los instrumentos quirúrgicos, lo que se denomina abordaje laparoscópico.

    En casos infrecuentes, una biopsia puede mostrar que no hay células cancerosas en el área evaluada aunque las haya. Esto se denomina resultado de la prueba “negativo falso”. Esto puede ocurrir porque el área contiene inflamación y/o fibrosis (tejido tipo cicatrizal), que puede hacer que sea difícil encontrar las células cancerosas. En general, antes de que un paciente comience el tratamiento, se hace todo lo posible para confirmar que hay presencia de cáncer, incluso si esto requiere la realización de varias biopsias. La excepción es para los pacientes que tienen una masa ubicada en un área del páncreas que se puede extirpar con cirugía incluso si no se realiza una biopsia o si la biopsia no muestra células cancerosas.

  • Pruebas moleculares del tumor. Es posible que su médico recomiende análisis moleculares adicionales sobre una muestra tumoral, a fin de identificar cambios en genes específicos y proteínas. Algunas pruebas moleculares pueden realizarse en su laboratorio local del hospital. Para otras pruebas, es posible que sea necesario enviar la muestra a un laboratorio independiente para ser analizada.

    Para el cáncer de páncreas , se deben realizar pruebas de inestabilidad de microsatélites alta (high microsatellite instability, MSI-high), que también se puede denominar deficiencia de reparación de desajuste o un cambio genético específico denominado fusión NTRK. Estas pruebas pueden ayudar a los médicos a determinar sus opciones de tratamiento. Sin embargo, estos cambios genéticos no son frecuentes en los tumores pancreáticos.

    Este enfoque “personalizado” es un área de creciente interés y foco científico. Es útil averiguar el tipo y la cantidad de muestra de tumor necesaria para estas pruebas y si están cubiertas por su seguro médico. Es posible que sea necesario realizar otra biopsia para obtener una muestra de tejido suficientemente grande para realizar pruebas más extensas. Sin embargo, a veces, un análisis de sangre puede proporcionar información sobre las características moleculares o genéticas de su cáncer.

    Para obtener más información, consulte al médico. Los pacientes que se someten a cirugía pueden decidir donar partes del tumor que no sean necesarias para las pruebas diagnósticas, a fin de que las muestras puedan utilizarse para investigar aún más el cáncer de páncreas.

Después de realizar estas pruebas diagnósticas, su médico revisará todos los resultados con usted, incluido el tipo exacto de cáncer que tiene, cuánto ha crecido y se ha diseminado el cáncer (lo que se denomina estadio) y las opciones de tratamiento.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Estadios

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen el crecimiento o la diseminación del cáncer. Esto se denomina estadio. Para ver otras páginas, use el menú.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo. Los médicos usan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que tal vez no pueda determinarse el estadio hasta que se hayan realizado todas las pruebas. Conocer el estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico de un paciente, es decir, la probabilidad de recuperación. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer. Es importante que la estadificación se efectúe en un centro médico con experiencia en la estadificación del cáncer de páncreas.

Los médicos usan varios sistemas para determinar el estadio en que se encuentra el cáncer de páncreas. El método empleado para determinar el estadio de otros tipos de cáncer, que se denomina clasificación de tumor, ganglio, metástasis (Tumor, Node, Metastases, TNM), generalmente no se utiliza para el cáncer de páncreas. No obstante, con el objeto de lograr una mejor comprensión, se explica este método a continuación.

El método más frecuente para clasificar el cáncer de páncreas es dividirlo en 4 categorías, según la posibilidad de extirparlo con cirugía y las partes a las que se ha diseminado:

Extirpable

Este tipo de cáncer de páncreas puede extraerse quirúrgicamente. A menudo, la cirugía se realiza enseguida después del diagnóstico. A veces, se puede recomendar un tratamiento adicional antes de la cirugía. El tumor puede estar ubicado únicamente en el páncreas o extenderse más allá, pero no ha crecido hasta afectar arterias o venas importantes del área. No hay evidencia de que el tumor se haya diseminado a otras áreas fuera del páncreas. Entre el 10 % y el 15 % de los pacientes, aproximadamente, reciben el diagnóstico en este estadio.

Extirpable límite

Esta categoría describe un tumor que posiblemente será difícil, o imposible, de extirpar quirúrgicamente, cuando se lo diagnostica por primera vez, pero si la quimioterapia y/o la radioterapia pueden reducir el tumor en primer lugar, es posible que se extirpe en el futuro con márgenes negativos. Esto significa que no quedarán células cancerosas visibles.

Localmente avanzado

Este tipo aún está ubicado únicamente en el área alrededor del páncreas, pero no se lo puede extirpar quirúrgicamente porque ha crecido hasta afectar arterias, venas u órganos cercanos. Esto significa que no se puede extirpar con cirugía porque el riesgo de dañar estas estructuras cercanas es muy alto. No hay signos de que se haya diseminado a ninguna parte distante del cuerpo. Entre el 35 % y el 40 % de los pacientes, aproximadamente, reciben el diagnóstico en este estadio.

Metastásico

El tumor se ha diseminado más allá del área del páncreas y a otros órganos, como el hígado, los pulmones u otras áreas alejadas del abdomen. Entre el 45 % y el 55 % de los pacientes, aproximadamente, reciben el diagnóstico en este estadio.

Al clasificar los diferentes tipos de cáncer en una de estas categorías, el equipo de atención médica puede planificar la mejor estrategia de tratamiento.

Sistema TNM de determinación de estadios

Los médicos utilizan con frecuencia una herramienta llamada “sistema TNM” para determinar el estadio de otros tipos de cáncer. En general, los médicos clasifican los tumores durante la cirugía, y muchos pacientes con cáncer de páncreas no se someten a intervenciones quirúrgicas. Por lo tanto, el sistema TNM no se emplea tanto con el cáncer de páncreas como con otros tipos de cáncer.

En el sistema TNM, los médicos usan los resultados de las pruebas de diagnóstico, las exploraciones por imágenes y la cirugía para responder a las siguientes preguntas:

  • Tumor (T): ¿qué tan grande es el tumor primario? ¿Dónde está ubicado?

  • Ganglio (Node, N): ¿el tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? De ser así, ¿a dónde y cuántos?

  • Metástasis (M): ¿el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo? De ser así, ¿a dónde y en qué medida?

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay 5 estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (1 a 4). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores tratamientos. Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de páncreas:

Tumor (T)

Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. El tamaño del tumor se mide en centímetros (cm). Un centímetro es aproximadamente igual al ancho de una lapicera o un lápiz estándar.

El estadio del tumor ayuda al médico a desarrollar el mejor plan de tratamiento para cada paciente. A continuación, se incluye información sobre los estadios específicos del tumor.

TX: no se puede evaluar el tumor primario.

T0 (T más cero): no se encontró presencia de cáncer en el páncreas.

Tis: se refiere al carcinoma in situ, que es el cáncer muy precoz que no se ha diseminado.

T1: el tumor solo se encuentra en el páncreas y mide 2 centímetros (cm) como máximo. Este estadio puede a su vez dividirse en T1a, T1b o T1c en función del tamaño del tumor.

T2: el tumor solo se encuentra en el páncreas y mide más de 2 cm pero no más de 4 cm.

T3: el tumor mide más de 4 cm y se extiende más allá del páncreas. No compromete las arterias o venas importantes cercanas al páncreas.

T4: el tumor se extiende fuera del páncreas, hacia las arterias o venas principales que se encuentran cerca de él. El tumor T4 no se puede extirpar por completo con una cirugía.

Ganglio (N)

La “N” en el sistema TNM corresponde a la abreviación para ganglio linfático. Estos son órganos minúsculos con forma de frijol ubicados en todo el cuerpo que, al formar parte del sistema inmunitario del cuerpo, ayudan a combatir las infecciones y las enfermedades. En el cáncer pancreático, los ganglios linfáticos regionales son los que están cerca del páncreas y los ganglios linfáticos distantes son los que están en otras partes del cuerpo.

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0: no se encontró presencia de cáncer en los ganglios linfáticos regionales.

N1: el cáncer se diseminó a 1 o 3 ganglios linfáticos regionales.

N2: el cáncer se diseminó a 4 o más ganglios linfáticos regionales.

Metástasis (M) 

La “M” del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis a distancia.

M0: el cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

M1: el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, incluidos los ganglios linfáticos distantes. El cáncer de páncreas se disemina con mayor frecuencia al hígado, el revestimiento de la cavidad abdominal llamado peritoneo y los pulmones.

Agrupación de los estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M.

Estadio 0: se refiere al cáncer in situ; el cáncer aún no ha crecido fuera del conducto en el que se originó (Tis, N0, M0).

Estadio IA: el tumor mide hasta 2 cm o menos y está en el páncreas. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T1, N0, M0).

Estadio IB: el tumor que afecta al páncreas mide más de 2 cm. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T2, N0, M0).

Estadio IIA: el tumor mide más de 4 cm y se extiende más allá del páncreas. No se ha diseminado a las arterias, las venas, los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T3, N0, M0).

Estadio IIB: el tumor, de cualquier tamaño, no se ha diseminado a las arterias o venas cercanas. Se ha diseminado a 1 a 3 ganglios linfáticos regionales, pero no a otras partes del cuerpo (T1, T2 o T3; N1; M0).

Estadio III: cualquiera de estas situaciones:

  • Un tumor, de cualquier tamaño, que se ha diseminado a 4 o más ganglios linfáticos regionales, pero no a las arterias, las venas u otras partes del cuerpo cercanas (T1, T2 o T3; N2; M0).

  • Un tumor que se ha diseminado a las arterias y venas cercanas y es posible que se haya diseminado a ganglios linfáticos regionales. El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T4, cualquier N, M0).

Estadio IV: cualquier tumor que se ha diseminado a otras partes del cuerpo (cualquier T, cualquier N, M1).

Recurrente: cáncer recurrente es el cáncer que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan durante el diagnóstico original.

Utilizado con el permiso del Colegio Estadounidense de Cirujanos (American College of Surgeons), Chicago, Illinois. La fuente original y principal de esta información es AJCC Cancer Staging Manual, octava edición (2017), publicado por Springer International Publishing.

La información sobre el estadio del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Tipos de tratamiento. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía. 

Cáncer de páncreas - Tipos de tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los diferentes tipos de tratamientos que los médicos usan en las personas con cáncer de páncreas. Para ver otras páginas, use el menú.

Esta sección describe los tipos de tratamientos que son el estándar de atención para el cáncer de páncreas. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se le recomienda que considere la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si el nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Los ensayos clínicos son una opción para tener en cuenta para el tratamiento y la atención en todos los estadios del cáncer. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, consulte las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento 

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros profesionales de atención médica para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas y otros.

A continuación sigue una descripción de los tipos frecuentes de tratamiento usados para el cáncer de páncreas, seguidos de una descripción de los tratamientos por estadio. Las opciones actuales de tratamiento para el cáncer de páncreas son la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia, la terapia dirigida y la inmunoterapia. Su plan de atención también incluye tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer.

Las recomendaciones y opciones de tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Si se lo detecta en una etapa inicial, el cáncer de páncreas tiene muchas más probabilidades de ser tratado con éxito. Sin embargo, también hay tratamientos que pueden ayudar a controlar la enfermedad en pacientes con cáncer de páncreas en un estadio posterior para ayudarlos a vivir más tiempo.

Cirugía

En la cirugía para el cáncer de páncreas, puede extraerse todo el páncreas o parte de él, según la ubicación y el tamaño del tumor dentro del páncreas. A menudo, se extirpa también un área de tejido sano alrededor del tumor. Esto se denomina un margen. El objetivo de la cirugía es lograr “márgenes limpios” o “márgenes negativos”, lo que significa que no hay células cancerosas en el borde del tejido sano extirpado.

Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer mediante la cirugía. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Solo aproximadamente el 20 % de los pacientes con cáncer de páncreas pueden realizarse una cirugía dado que la mayoría de los tipos de cáncer de páncreas se diagnostican por primera vez cuando la enfermedad ya se ha diseminado. Si la cirugía no es una opción, usted y su médico hablarán sobre otras opciones de tratamiento.

La cirugía para el cáncer de páncreas puede combinarse con terapia sistémica y/o radioterapia (consulte más abajo). Generalmente, estos tratamientos adicionales se administran después de la cirugía, lo que se denomina terapia adyuvante. Sin embargo, a veces, la terapia sistémica y/o la radioterapia pueden usarse antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor. Esto se denomina terapia neoadyuvante o terapia preoperatoria. Después de la terapia neoadyuvante, se vuelve a clasificar el estadio del tumor antes de planificar la cirugía. La nueva clasificación de estadio generalmente se realiza con otra exploración por CT para observar el cambio en tamaño del tumor y qué estructuras y vasos sanguíneos cercanos está afectando.

Según cuál sea el objetivo de la cirugía, se efectuarán diferentes tipos de intervenciones quirúrgicas.

  • Laparoscopia. En algunos casos, el cirujano puede decidir comenzar con una laparoscopia. Durante una laparoscopia, se hacen varias incisiones pequeñas en el abdomen y se introduce una cámara muy pequeña en el cuerpo mientras el paciente se encuentra bajo anestesia. La anestesia es un medicamento para ayudar a bloquear la conciencia del dolor. Durante esta cirugía, el cirujano puede determinar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del abdomen. Si este es el caso, por lo general no se recomienda practicar la cirugía para extirpar el tumor primario.

  • Cirugía para extirpar el tumor. Se usan diferentes tipos de cirugía, según en qué parte del páncreas esté ubicado el tumor. En todas las cirugías que se describen a continuación, los ganglios linfáticos cercanos se extirpan como parte de la operación. Por lo general, más de 1 tipo de cirujanos, así como otros especialistas, participarán en su cirugía.

    • Si el cáncer se encuentra solo en la cabeza del páncreas, el cirujano puede llevar a cabo el procedimiento de Whipple. Se trata de una cirugía extensa en la que el cirujano extrae la cabeza del páncreas y la parte del intestino delgado denominada duodeno, así como el conducto biliar y el estómago. Luego, el cirujano vuelve a conectar el tracto digestivo y el sistema biliar. Este procedimiento debe ser realizado por un cirujano de cáncer de páncreas con experiencia.

    • Si el cáncer está situado en la cola del páncreas, la cirugía habitual es la pancreatectomía distal. En esta cirugía, el cirujano extirpa la cola y el cuerpo del páncreas y también el bazo.

    • Si el cáncer se ha diseminado por todo el páncreas u ocupa muchas áreas de este órgano, quizás sea necesaria una pancreatectomía total. Una pancreatectomía total es la extirpación de todo el páncreas, parte del intestino delgado, una porción del estómago, el conducto colédoco, la vesícula biliar y el bazo.

Después de la cirugía, deberá permanecer en el hospital durante varios días, y es probable que también deba hacer reposo en su casa durante un mes aproximadamente.

Los efectos secundarios de la cirugía incluyen debilidad, cansancio y dolor durante los primeros días después del procedimiento. Otros efectos secundarios causados por la extirpación del páncreas son dificultad para digerir alimentos y diabetes como consecuencia de la pérdida de insulina producida por el páncreas. Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de la cirugía específica a la que se someterá y cómo pueden ser controlados.

Para obtener más información sobre cómo aliviar estos efectos secundarios, consulte más abajo la sección Atención de los síntomas y efectos secundarios.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia con haz externo, que es radiación administrada desde una máquina externa al cuerpo. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

La radioterapia con haz externo es el tipo de radioterapia que se utiliza con más frecuencia para el cáncer de páncreas. Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado. Hay diferentes maneras de administrar radioterapia:

  • La radioterapia tradicional también se denomina radioterapia fraccionada convencional o estándar. Consiste en tratamientos diarios con dosis bajas de radiación fraccionada o diaria. Se administra durante un total de 5 a 6 semanas.

  • Los tratamientos más cortos con dosis altas de radioterapia administradas en tan solo 5 días se denominan radiación corporal estereotáctica (stereotactic body radiation, SBRT) o Cyberknife. Este es un tipo nuevo de radioterapia que puede proporcionar tratamiento más localizado en menos sesiones de tratamiento. Aún se desconoce si este enfoque funciona tan bien como la radioterapia tradicional, y es posible que no sea adecuado para todas las personas. Solamente debe administrarse en centros especializados con experiencia y expertos en el uso de esta tecnología para el cáncer de páncreas, e identificando a quién le funcionaría mejor.

  • La terapia con haz de protones es un tipo de radioterapia con haz externo que usa protones en lugar de rayos X. Con alta potencia, los protones pueden destruir las células cancerosas. También disminuye la cantidad de tejido sano que recibe radiación. La terapia con haz de protones puede administrarse durante una cantidad estándar de tiempo o por menos tiempo que la SBRT. Aún se desconoce si funciona mejor que la radioterapia estándar, y es posible que no sea una opción para todas las personas. Debe administrarse en centros de tratamiento que tengan experiencia y las capacidades necesarias para usar este tratamiento para el cáncer de páncreas, que es posible que esté disponible solamente a través de un ensayo clínico.

A menudo, se administra quimioterapia (consulte más abajo) simultáneamente con la radioterapia, porque puede mejorar los efectos de esta última, lo que se denomina radiosensibilización. La combinación de quimioterapia y radioterapia ocasionalmente puede ayudar a reducir el tumor lo suficiente como para extirparlo mediante cirugía. Sin embargo, la quimioterapia que se administra simultáneamente con radioterapia a menudo tiene que administrarse en dosis más bajas que cuando se administra sola.

La radioterapia puede ser útil para disminuir la probabilidad de que el cáncer de páncreas vuelva a aparecer o vuelva a crecer en la ubicación original, pero que aún hay mucha incertidumbre respecto de cuánto, si es posible, permite prolongar la vida de una persona.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, náuseas, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen poco tiempo después de finalizado el tratamiento. Consulte a su equipo de atención médica acerca de qué esperar y de cómo se manejarán los efectos secundarios.

Terapias con medicamentos

La terapia sistémica es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Este tipo de medicamentos se administra a través del torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en todo el cuerpo. El profesional que receta terapias sistémicas es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

Algunos de los métodos frecuentes para administrar terapias sistémicas incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

La quimioterapia es el tipo principal de terapia sistémica usada para tratar el cáncer de páncreas. Sin embargo, en ocasiones, se usan la terapia dirigida y la inmunoterapia y se las está estudiando como posibles tratamientos (consulte la sección Últimas investigaciones).

Cada uno de estos tipos de terapias se analizan a continuación con más detalle. Una persona puede recibir solamente 1 tipo de terapia sistémica por vez o una combinación de terapias sistémicas al mismo tiempo. También se pueden administrar como parte de un plan de tratamiento que puede incluir cirugía y/o radioterapia.

Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al poner fin a su capacidad para crecer y dividirse.

Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. En general, hay un período de reposo entre los ciclos. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o una combinación de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo. Los siguientes fármacos están aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) para el cáncer de páncreas:

  • Capecitabina (Xeloda)

  • Erlotinib (Tarceva); un tipo de terapia dirigida (consulte a continuación)

  • Fluorouracilo (5-FU)

  • Gemcitabina (Gemzar)

  • Irinotecán (Camptosar)

  • Leucovorina (Wellcovorin)

  • Nab-paclitaxel (Abraxane)

  • Irinotecán nanoliposomal (Onivyde)

  • Oxaliplatino (Eloxatin)

En general, hay más efectos secundarios cuando se administran 2 o más fármacos juntos. En general, los tratamientos de combinación son convenientes para los pacientes que pueden desempeñar sus actividades habituales de la vida diaria sin ayuda.

La elección de qué combinación específica utilizar varía según el centro oncológico y, en muchos casos, depende de la experiencia del oncólogo con los fármacos, así como de los distintos efectos secundarios y la salud general del paciente. Para el cáncer de páncreas, la quimioterapia puede describirse según cuándo y cómo se administra:

  • Quimioterapia de primera línea. Por lo general, es el primer tratamiento utilizado para las personas con cáncer de páncreas localmente avanzado o metastásico (consulte la sección Estadios).

  • Quimioterapia de segunda línea. Cuando un tratamiento no es efectivo o deja de serlo para controlar el crecimiento del cáncer, el cáncer se denomina refractario. A veces, el tratamiento de primera línea no es efectivo en absoluto, lo que se denomina resistencia primaria. O bien, el tratamiento puede funcionar bien durante un tiempo y, luego, dejar de ser efectivo más adelante, lo que suele denominarse resistencia secundaria o adquirida. En estas situaciones, los pacientes pueden beneficiarse de un tratamiento adicional con diferentes fármacos si el estado de salud en general del paciente es bueno. Hay una importante investigación en curso que se centra en desarrollar otros tratamientos nuevos de segunda línea, además de tratamientos de tercera línea y tratamientos sucesivos. Algunos de estos demostraron ser muy prometedores (consulte la sección Últimas investigaciones).

  • Uso para una indicación no autorizada. Esto se refiere a un fármaco administrado para una afección no mencionada en la etiqueta. Esto significa que no se administra para una afección o afecciones para la(s) cual(es) el fármaco fue específicamente aprobado por la FDA. También puede significar que el fármaco se administra de manera diferente a las instrucciones de la etiqueta. Un ejemplo de esto es si el médico desea usar un fármaco aprobado solo para el cáncer de mama para tratar el cáncer de páncreas. Usar un fármaco para una indicación no autorizada solamente se recomienda cuando hay evidencia contundente de que el fármaco puede funcionar para otra enfermedad no incluida en la etiqueta. Esta evidencia puede incluir investigaciones publicadas previamente, resultados prometedores de investigaciones en curso o resultados de pruebas de tumor molecular, que sugieren que el fármaco podría funcionar. Sin embargo, es posible que su proveedor de seguro médico no cubra el uso del fármaco para una indicación no autorizada. Son posibles excepciones, pero es importante que usted y/o su equipo de atención médica hablen con su proveedor de seguros antes de comenzar este tipo de tratamiento.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de los fármacos que recibe. Además, no todos los pacientes tienen los mismos efectos secundarios. Estos pueden ser falta de apetito, náuseas, vómitos, diarrea, problemas gastrointestinales, erupción, llagas en la boca, caída del cabello y falta de energía. Las personas que reciben quimioterapia son más propensas a presentar niveles bajos de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas, lo cual los pone en riesgo más alto de presentar anemia, infecciones y formación de moretones y sangrado con facilidad.

Determinados fármacos que se utilizan en el cáncer de páncreas también se asocian con efectos secundarios específicos. Por ejemplo, la capecitabina puede causar enrojecimiento y molestias en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Este trastorno se denomina síndrome mano-pie. El oxaliplatino puede causar sensibilidad al frío, y entumecimiento y hormigueo en los dedos de pies y manos, denominado neuropatía periférica. La neuropatía periférica es también un efecto secundario del nab-paclitaxel. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen entre los tratamientos y después de finalizados los tratamientos, pero algunos pueden ser duraderos y empeorar a medida que continúa el tratamiento. El médico puede sugerirle diferentes formas de aliviar estos efectos secundarios. Si los efectos secundarios son graves, el médico puede reducir la dosis de quimioterapia o interrumpirla durante un período breve de tiempo.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que se dirige a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

No todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, continúan realizándose estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos.

  • La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el uso de la terapia dirigida con erlotinib en combinación con gemcitabina para pacientes con cáncer de páncreas avanzado. El erlotinib bloquea el efecto del receptor del factor de crecimiento epidérmico (epidermal growth factor receptor, EGFR), una proteína que puede volverse anormal y ayudar al cáncer a crecer y diseminarse. Los efectos secundarios del erlotinib incluyen una erupción cutánea parecida al acné, diarrea y fatiga.

  • Larotrectinib (Vitrakvi) es un tratamiento que no es específico para un determinado tipo de cáncer, pero se concentra en un cambio genético específico denominado una fusión NTRK (consulte Diagnóstico). Este tipo de cambio genético se encuentra en varios tipos de cáncer, que incluye al cáncer pancreático. Está aprobado como tratamiento para el cáncer pancreático que es metastásico o que no se puede extirpar con cirugía y empeoró con otros tratamientos.

Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

Los inhibidores de puntos de control, que incluyen los anticuerpos del ligando 1 de muerte programada (Programmed Death-ligand 1, PD-1), pueden ser una opción para tratar el cáncer de páncreas. El inhibidor de puntos de control pembrolizumab (Keytruda) puede ser una opción para los cánceres de páncreas con inestabilidad de microsatélites alta (MSI-high) (consulte la sección Diagnóstico).

Los diferentes tipos de inmunoterapias pueden causar diferentes efectos secundarios. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además de los tratamientos concebidos para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familias. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio del cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para el cáncer al mismo tiempo que reciben tratamiento para aliviar los efectos secundarios. De hecho, las personas que reciben ambos tratamientos al mismo tiempo con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento. No debe confundirse atención paliativa con atención para enfermos terminales, que se analizará más adelante. 

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios del plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible.

La atención médica de apoyo para personas con cáncer de páncreas incluye:

  • Quimioterapia paliativa. Cualquiera de los regímenes de quimioterapia analizados anteriormente puede ayudar a aliviar los síntomas del cáncer de páncreas, como mitigar el dolor, mejorar la energía y el apetito del paciente y detener o retrasar la pérdida de peso. Este enfoque se usa cuando el cáncer se ha diseminado y no puede ser curado, pero los síntomas del cáncer pueden mejorar con quimioterapia. Al tomar decisiones sobre la quimioterapia paliativa, es importante que usted y su médico contrapongan los beneficios con los posibles efectos secundarios y consideren cómo cada tratamiento podría afectar su calidad de vida.

  • Aliviar la obstrucción del conducto biliar o del intestino delgado. Si el tumor está obstruyendo el conducto biliar común o el intestino delgado, puede colocarse un tubo pequeño, denominado endoprótesis (stent), que ayuda a mantener abierta el área obstruida. Este procedimiento puede realizarse usando enfoques no quirúrgicos, como ERCP, PTC o endoscopia (consulte la sección de Diagnóstico para obtener más información). Una endoprótesis puede ser de plástico o de metal. El tipo que se utilice depende de la disponibilidad, el costo, el tiempo de vida esperado de una persona y si el cáncer finalmente se extirpará con cirugía. En general, las endoprótesis plásticas son menos costosas y son más fáciles de insertar y retirar, pero deben reemplazarse cada pocos meses, se asocian con más infecciones y tienen más probabilidades de moverse de su lugar. Las endoprótesis habitualmente se colocan dentro del cuerpo, pero en algunos casos, quizás sea necesario introducir un tubo por un orificio en la piel del abdomen para drenar el líquido, como por ejemplo bilis. Esto se denomina drenaje percutáneo. A veces, es posible que el paciente necesite una cirugía para crear una derivación (bypass), aun cuando el tumor mismo no pueda extraerse por completo.

  • Mejorar la digestión y el apetito. Una dieta especial, medicamentos y enzimas recetadas especialmente pueden ayudar a una persona a digerir mejor los alimentos si su páncreas no funciona bien o ha sido extirpado en parte o en su totalidad. Se recomienda una consulta con un nutricionista para la mayoría de los pacientes, especialmente los que están perdiendo peso y tienen falta de apetito debido a la enfermedad.

  • Controlar la diabetes. Si una persona presenta diabetes por la pérdida de insulina producida por el páncreas, lo que es más frecuente después de una pancreatectomía total, generalmente se recomendará insulina.

  • Aliviar el dolor y otros efectos secundarios. En muchos casos, se necesitan fármacos similares a la morfina, denominados analgésicos opioides, para ayudar a disminuir el dolor. También se pueden utilizar tipos especiales de bloqueos nerviosos efectuados por especialistas en tratamiento del dolor. Un tipo de bloqueo nervioso es el bloqueo del plexo celíaco, que ayuda a aliviar el dolor abdominal o de espalda. Durante un bloqueo nervioso, se inyecta en los nervios un anestésico para detener el dolor por un tiempo breve o un medicamento que destruye los nervios y puede aliviar el dolor por un tiempo más prolongado. Un bloqueo nervioso puede realizarse de manera percutánea (a través de la piel) o con ecografía endoscópica (consulte más arriba). Según dónde esté ubicado el tumor, a veces, la radioterapia puede usarse para aliviar el dolor. Obtenga más información sobre cómo controlar el dolor.

La atención médica de apoyo recomendada también puede incluir terapias complementarias (en inglés). Es importante que hable con su médico antes de probar cualquier terapia complementaria para asegurarse de que no interfiera con sus otros tratamientos para el cáncer.

La atención paliativa y la atención médica de apoyo no se limitan al manejo de los síntomas físicos de un paciente. También hay cuestiones emocionales y psicológicas que los pacientes experimentan y que pueden manejarse con ayuda y apoyo profesional, tales como ansiedad, depresión, ayuda para sobrellevar la enfermedad y la dificultad general de lidiar con un cáncer. El cáncer también afecta a los cuidadores y seres queridos; por lo tanto, se alienta a estos a desarrollar redes de apoyo.

Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Opciones de tratamiento según el estadio

A continuación, presentamos algunos de los posibles tratamientos en función del estadio del cáncer. La información a continuación se basa en las pautas de la American Society of Clinical Oncology para el tratamiento del cáncer de páncreas. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer de páncreas. Además, se aconseja a los pacientes con cáncer de páncreas en cualquier estadio que consideren la opción de participar en ensayos clínicos como posible tratamiento. Hable con el médico sobre todas sus opciones de tratamiento. Su médico tendrá la mejor información sobre qué plan de tratamiento es el recomendado para usted.

Cáncer de páncreas posiblemente curable (también denominado extirpable y cáncer de páncreas extirpable límite)

  • Cirugía

    • Remoción del tumor y los ganglios linfáticos circundantes si no hay signos de que la enfermedad haya crecido más allá del páncreas ni de que se haya diseminado a otras partes del cuerpo.

  • El tratamiento administrado antes de la cirugía, también denominado terapia neoadyuvante o preoperatoria.

    • La quimioterapia, con o sin radioterapia, se usa con regularidad para los pacientes con cáncer de páncreas extirpable límite. Se realiza para tratar de reducir el tumor y aumentar la probabilidad de que el cirujano extirpe el tumor con márgenes claros. Incluso para pacientes con cáncer de páncreas extirpable, a veces la terapia neoadyuvante puede estar recomendada.

  • El tratamiento administrado después de la cirugía, también denominado terapia adyuvante o postoperatoria.

    • La quimioterapia adyuvante generalmente comienza dentro de las 8 a 12 semanas después de la cirugía, según con qué rapidez se recupere el paciente. En general, se administra durante un total de 6 meses. La quimioterapia consiste generalmente en gemcitabina, ya sea como fármaco único o en combinación con un segundo fármaco, denominado capecitabina. Las investigaciones recientes muestran que la combinación de gemcitabina y capecitabina es más eficaz que la gemcitabina sola. Pero puede estar relacionada con más efectos secundarios, incluidos diarrea, niveles bajos de glóbulos blancos y síndrome mano-pie. Hable con su médico acerca de las mejores opciones de quimioterapia para usted.

    • El rol de la radioterapia después de la cirugía sigue siendo controversial. La opción de usar radioterapia después de la cirugía depende de la situación de cada paciente. Por ejemplo, es posible que sea una opción para cuando no queden márgenes claros después de la cirugía.

    • Para los pacientes que reciben tratamiento antes de la cirugía, la necesidad de tratamiento adicional después de la cirugía depende de la situación y la salud general de cada paciente.

Cáncer de páncreas localmente avanzado

  • Terapia de primera línea

    • La quimioterapia con una combinación de fármacos, según la situación y la salud general de cada paciente (consulte las opciones mencionadas en Cáncer de páncreas metastásico, a continuación).

    • La radioterapia también puede ser una opción. Se usa más a menudo después de la quimioterapia cuando el cáncer no se ha diseminado más allá del páncreas. La elección del tipo de radioterapia, como el haz externo estándar o SBRT (consulte Radioterapia, más arriba), depende de varios factores, que incluyen el tamaño y la ubicación del tumor.

  • Terapia de segunda línea

    • Si la enfermedad empeora durante o después del tratamiento de primera línea, las opciones pueden incluir probar una quimioterapia diferente. O es posible usar radioterapia si el tumor no se ha diseminado más allá del páncreas y usted aún no ha recibido esta terapia.

  • Ensayos clínicos

    • Si las opciones de tratamiento estándar no están funcionando, es posible que desee considerar un ensayo clínico. Hable con su médico acerca de los ensayos clínicos que pueden estar abiertos para usted.

Cáncer de páncreas metastásico (actualizado 05/2018)

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico. Si esto sucede, es una buena idea hablar con médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, de manera que se sienta cómodo con el plan de tratamiento elegido.

Su plan de tratamiento puede incluir una combinación de los tratamientos analizados anteriormente. Las opciones de tratamiento para pacientes con cáncer de páncreas metastásico dependen mucho de la salud general y las preferencias del paciente.

Las opciones de primera línea incluyen:

  • Quimioterapia con una combinación de fluorouracilo, leucovorina, irinotecan y oxaliplatino, denominado FOLFIRINOX.

  • Gemcitabina más nab-paclitaxel.

  • La gemcitabina sola es para los pacientes que no están lo suficientemente sanos como para recibir las 2 combinaciones anteriores, debido a los efectos secundarios.

  • En ocasiones, puede usarse otra combinación basada en gemcitabina o fluorouracilo.

Las opciones de segunda línea incluyen las mencionadas a continuación. En general, son para cuando la enfermedad empeora o los pacientes presentan efectos secundarios graves durante el tratamiento de primera línea.

  • Para los pacientes que ya han recibido gemcitabina y nab-paclitaxel, son opciones posibles una combinación de fluorouracilo y leucovorina con irinotecán nanoliposomal, irinotecán u oxaliplatino. Para los pacientes que no están los suficientemente sanos como para recibir múltiples fármacos, la capecitabina sola puede ser una opción más sencilla para que los pacientes la soporten.

  • Para los pacientes que han recibido FOLFIRINOX, una opción apropiada es un régimen con gemcitabina, como gemcitabina sola o en combinación con nab-paclitaxel.

  • El pembrolizumab es una opción para pacientes con cáncer de páncreas que se considera con inestabilidad de microsatélites alta (MSI-high). Sin embargo, menos del 1 % de los pacientes con cáncer de páncreas tienen enfermedad con inestabilidad de microsatélites alta (MSI-high).

Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de las personas, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se les aconseja a usted y a su familia que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la posibilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no se puede detectar en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudarlo a sentirse más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, se denomina cáncer recurrente. El cáncer de páncreas puede volver a aparecer en el páncreas o cerca de este (lo que se denomina recurrencia local o regional) o en otras partes del cuerpo (recurrencia a distancia, que es similar a una enfermedad metastásica).

Cuando esto sucede, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas diagnósticas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre el alcance y la ubicación de la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. El tratamiento del cáncer de páncreas recurrente es similar a los tratamientos descritos anteriormente y en general incluye quimioterapia. También se puede usar radioterapia o cirugía para ayudar a aliviar los síntomas. Su médico puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Cualquiera que sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Es recomendable que usted hable con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y solicite servicios de apoyo que lo ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, se puede denominar cáncer avanzado o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su equipo de atención médica y su familia y amigos, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que las personas con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar los cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, cuidados en un hospital de cuidados paliativos u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Acerca de los ensayos clínicos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, que son la principal forma en que se prueban enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para la atención de las personas con cáncer de páncreas. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, cada fármaco que está aprobado por la FDA en la actualidad fue probado en ensayos clínicos.

Muchos ensayos clínicos se centran en tratamientos nuevos. Los investigadores buscan determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento que los médicos usan en la actualidad. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía, y métodos nuevos de tratamiento. Las personas que participan en los ensayos clínicos pueden ser algunos de los primeros en recibir un tratamiento antes de que esté disponible para el público en general. Sin embargo, existen ciertos riesgos en los ensayos clínicos, incluidos posibles efectos secundarios, y que el nuevo tratamiento no funcione. Se recomienda a las personas que hablen con su equipo de atención médica acerca de las ventajas y las desventajas de participar en un estudio en particular.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomaThis is the template text that will be pasted at your cursor location.s y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios. También hay ensayos clínicos que estudian cómo prevenir el cáncer.

La decisión de participar en un ensayo clínico

Las personas deciden participar en los ensayos clínicos por muchos motivos. Para algunas personas, el ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, las personas a menudo están dispuestas a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otras personas se presentan voluntariamente para participar en ensayos clínicos porque saben que estos estudios son una forma de contribuir con el progreso del tratamiento del cáncer de páncreas. Aunque el ensayo clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con cáncer de páncreas.

La cobertura de seguro de los costos de los ensayos clínicos difiere según la ubicación y el estudio. En algunos programas, se reembolsa parte de los gastos generados al participar en el ensayo clínico. En otros, esto no sucede. Es importante hablar con el equipo de investigación y con su aseguradora primero para conocer si se cubrirá el tratamiento en un ensayo clínico y de qué forma. Obtenga más información sobre la cobertura de seguro médico de los ensayos clínicos.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Generalmente, los placebos se combinan con un tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en ensayos clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, las personas deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el proceso de consentimiento informado, un integrante del equipo de atención médica debe:

  • Describir todas las opciones de tratamiento, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar.

  • Enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar.

  • Explicar qué se requerirá de cada persona para participar en el ensayo clínico, incluidas la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento.

Los ensayos clínicos también tienen ciertas reglas denominadas “requisitos de elegibilidad”, que ayudan a estructurar la investigación y mantener la seguridad de los pacientes. Usted y el equipo de investigación revisarán detenidamente estos requisitos.

Las personas que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos. Esto puede incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los ensayos clínicos también son supervisados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que las personas que participan en un ensayo clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionar tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización o en caso de que decidan retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya. 

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea conocer más detalles sobre temas específicos que están en estudio con referencia al cáncer de páncreas, consulte la sección Investigaciones actuales.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluida una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos para un tipo específico de cáncer.

PRE-ACT, Preparatory Education About Clinical Trials

Asimismo, este sitio web ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video  acerca de los ensayos clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección de esta guía es Últimas investigaciones. Explica las áreas de la investigación científica en curso actualmente para el cáncer de páncreas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Últimas investigaciones

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre el cáncer de páncreas, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

  • Detección temprana. La mayor probabilidad de éxito del tratamiento se da cuando el cáncer de páncreas se detecta de forma temprana. Este es el motivo por el cual las investigaciones en curso se centran en determinar y usar análisis de sangre especiales, herramientas de diagnóstico por imágenes y otros enfoques para detectar el cáncer pancreático en sus primeros estadios antes de que se disemine. Esto incluye detectarlo en estadios precancerosos, conocidos como neoplasia intraepitelial pancreática (pancreatic intraepithelial neoplasia, PanIN) o lesiones PanIN. Estos enfoques para la detección normalmente se utilizan en personas que tienen un riesgo alto de desarrollar cáncer de páncreas, como aquellas que tienen antecedentes familiares importantes o un trastorno genético conocido que aumente el riesgo de este tipo de cáncer. Aún se desconoce si estas herramientas de detección podrían ser utilizadas efectivamente para la población en general.

  • Estudios genéticos/moleculares. En el cáncer, los genes dañados o anormales generan un crecimiento celular descontrolado. Muchos avances de investigación nuevos se basan en identificar genes y proteínas dañados, y en repararlos o en modificar el modo en que funcionan.

    Las muestras del tumor de páncreas pueden analizarse usando diversas técnicas moleculares, como secuenciación de ADN y análisis de mutación, para buscar cambios genéticos. Algunos de estos mismos análisis ahora también pueden realizarse en muestras de sangre, ya que tecnologías más modernas permiten la recolección y el análisis del ADN del tumor presente en la sangre.

    Esta información puede usarse luego para desarrollar nuevos fármacos dirigidos a estos cambios (consulte más abajo Inmunoterapia y Terapia dirigida), así como posiblemente para detectar cáncer de páncreas en personas que tienen un riesgo alto de tener la enfermedad. En este momento, estas herramientas solo se utilizan en ensayos clínicos.

  • Inmunoterapia. Los investigadores están estudiando varios tipos de inmunoterapia como posibles tratamientos para el cáncer de páncreas.

    • Diversos estudios clínicos se han llevado a cabo o están en desarrollo en los que se usan las vacunas contra el cáncer (en inglés) para tratar distintos tipos de cáncer, incluido el de páncreas. Dichas vacunas pueden estar compuestas de varias fuentes, incluidas células de cáncer de páncreas, bacterias o células específicas del tumor de una persona. Según las circunstancias, las vacunas pueden administrarse durante o después de la quimioterapia o en lugar de ella.

    • Además de los anticuerpos PD-1 que se detallan en Tipos de tratamiento, los investigadores están observando otros inhibidores de puntos de control inmunitarios, como los anticuerpos CTLA-4. Estos inhibidores de puntos de control ya están aprobados para otros tipos de cáncer, como melanoma y cáncer de pulmón, pero no para el cáncer de páncreas. En general, estos fármacos por sí mismos no son muy eficaces para el cáncer de páncreas, excepto para los pocos pacientes con tumores que tienen inestabilidad microsatélite (consulte Tipos de tratamiento). Los estudios en curso sobre el cáncer de páncreas están estudiando la combinación de inhibidores de puntos de control con quimioterapia, radioterapia o con otras inmunoterapias nuevas.

    • Además, los investigadores están estudiando métodos para recolectar y modificar genéticamente las células T, que son un tipo de glóbulos blancos. Esto se denomina inmunoterapia adoptiva.

  • Terapia dirigida. Según lo explicado en la sección Tipos de tratamiento, el erlotinib es la única terapia dirigida que actualmente está aprobada para el cáncer de páncreas, en combinación con la gemcitabina. Actualmente están en estudio otros medicamentos que pueden ayudar a bloquear el crecimiento y la diseminación del tumor en el cáncer de páncreas, tanto como terapia de agente único o como parte de un tratamiento de combinación. No obstante, ninguna de las otras terapias dirigidas, incluidos el bevacizumab (Avastin) y el cetuximab (Erbitux), ha demostrado prolongar la vida de los pacientes con cáncer de páncreas. Un gen denominado Ras generalmente muta en cáncer de páncreas. Los investigadores están muy interesados en el Ras, pero ha sido difícil desarrollar fármacos que se dirigen a este gen específico.

    Los investigadores también están estudiando fármacos que puedan descomponer el estroma, que es el tejido conectivo de aspecto fibroso que rodea a las células cancerosas y que participa en el mantenimiento del cáncer. Al alterar el estroma asociado con el tumor, estos fármacos pueden permitir que la quimioterapia llegue de manera más eficaz a las células cancerosas y las destruya. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la terapia dirigida.

  • Terapia genética. La terapia genética implica la aplicación de genes específicos a células cancerosas, que habitualmente son transportados por virus especialmente diseñados. Esto incluye genes normales que se administran en el centro de las células cancerosas. Luego, a medida que las células cancerosas se dividen, los genes en funcionamiento que se insertaron en la célula reemplazan a los genes anormales que contribuyen al crecimiento del cáncer.

  • Quimioterapia. Se siguen investigando tipos de quimioterapia estándar más nuevos y más potentes. Por ejemplo, irinotecán nanoliposomal (consulte Tipos de tratamiento), que actualmente se aprobó como tratamiento de segunda línea para el cáncer de páncreas avanzado.

  • Células madre del cáncer. Las células madre del cáncer de páncreas son células de un tumor que pueden ser particularmente resistentes a terapias estándar. Actualmente, la investigación se centra en la identificación de tratamientos que puedan atacar a esas células madre cancerosas específicamente.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando ensayos clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de páncreas a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre el cáncer de páncreas, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

  • Para encontrar ensayos clínicos específicos de su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de ensayos clínicos en línea ahora.

  • Visite el blog de Cancer.Net para revisar las investigaciones anunciadas en reuniones científicas recientes o en publicaciones revisadas por expertos de la American Society of Clinical Oncology.

  • Escuche un podcast en inglés de un experto de la American Society of Clinical Oncology en el que analiza los puntos destacados de las reuniones científicas recientes.

  • Visite el sitio web en inglés de la fundación Conquer Cancer (Vencer el cáncer) de la American Society of Clinical Oncology para averiguar cómo apoyar la investigación del cáncer. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden ocasionar el cáncer y su tratamiento. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Cómo sobrellevar el tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y económicos del cáncer y su tratamiento. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Use el menú para ver otras páginas.

Todos los tratamientos para el cáncer pueden provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá durante el tratamiento.

Cuando se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés). Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Los médicos denominan a esta parte del tratamiento “cuidados paliativos” o “atención de apoyo”. Es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de páncreas se describen en la sección Tipos de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

A veces, los efectos secundarios físicos pueden permanecer después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento, los denominan efectos tardíos. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Obtenga más información leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Cómo sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de cáncer, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir enfrentar emociones difíciles, como la tristeza, la ansiedad o el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, a los pacientes les resulta difícil expresar cómo se sienten a sus seres queridos, o las personas no saben qué contestarles.

Se alienta a los pacientes y a sus familias a que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica. Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar los efectos económicos

El tratamiento para el cáncer puede resultar costoso. Por lo general, esto genera mucho estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo de la atención médica les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede poner en riesgo su salud y generar mayores costos en el futuro. Se alienta a los pacientes y a sus familias a que hablen acerca de sus inquietudes económicas con un integrante del equipo de atención médica. Obtenga más información sobre cómo manejar las cuestiones económicas en una parte diferente de este sitio web.

El cuidado de un ser querido con cáncer

Los familiares y los amigos en ocasiones desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer de páncreas. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores pueden proporcionar apoyo físico, práctico y emocional al paciente, incluso si viven lejos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias, o según sea necesario. A continuación, se enumeran algunas de las responsabilidades que asumen los cuidadores:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Conversar con el equipo de atención médica

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Llevar al paciente a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento. Pregúntele lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para evitarlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuéntele incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Esta charla debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer.

Además, pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudarlo a preparar un plan para su cuidado.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez terminado el tratamiento para el cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Atención de seguimiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Use el menú para ver otras páginas.

La atención de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y controlar su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento. 

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas y exploraciones por imágenes. Los médicos querrán hacer un seguimiento de su recuperación durante los meses y años venideros.

Para las personas que se hayan sometido a cirugía, se recomiendan visitas de seguimiento al oncólogo cada 3 a 6 meses. Durante estas visitas pueden realizarse análisis de sangre, incluidos análisis de la función hepática y renal, y el marcador tumoral CA 19-9. No es necesario realizar CT regularmente, pero se pueden usar según los síntomas de la persona y de cualquier cambio que se haya detectado durante el examen físico o con los análisis de sangre. Es posible que se realicen PET para detectar una recurrencia después del tratamiento. 

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico le hará preguntas específicas sobre su salud. A algunas personas se les pueden realizar análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, incluidos el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarles el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés (en inglés).

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios durante el tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios tanto emocionales como físicos.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y manejarlos.

Cómo llevar registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención para sobrevivientes al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención de su médico general u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y sus preferencias personales. 

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá el control de seguimiento, asegúrese de compartir con él el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre su tratamiento del cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

Muchas personas deciden mantener su propio registro de las fechas o las pruebas, los procedimientos y los resultados. También puede pedir copias de esta información a su equipo de atención médica durante el diagnóstico, el tratamiento y la recuperación.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía. 

Cáncer de páncreas - Sobrevivencia

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa distintas cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye a las personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para manejar la enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de tener cáncer. Se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sensaciones fuertes, incluidas la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellas mismas. Otras se vuelven muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después de terminar el tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas económicos y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere lo siguiente:

  • Entender el desafío al que se enfrenta

  • Pensar en soluciones

  • Pedir y permitir el apoyo de otros

  • Sentirse a gusto con el curso de acción que eligió seguir

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto les permite hablar con personas que han tenido experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o con un integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del lugar en donde recibió tratamiento.

Cómo cambiar el rol del cuidador

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador desempeña un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona diagnosticada con cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o un período más prolongado.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Con el tiempo, la necesidad de tener un cuidador debido al diagnóstico de cáncer se volverá mucho menor o llegará a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador (en inglés).

Una perspectiva nueva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan del cáncer de páncreas sigan pautas establecidas para tener una buena salud, por ejemplo, no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado según sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones saludables de estilo de vida.

Es importante que se realicen las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar su salud. Es posible que se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su equipo de atención médica para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: obtenga este folleto de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye los formularios en blanco del resumen de tratamiento y del plan de atención de sobrevivencia. El cuadernillo gratuito está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto en inglés dirigido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a las mujeres sobrevivientes, y abarca a las que se encuentran en diferentes grupos de edades.

La siguiente sección es Preguntas para hacerle al equipo de atención médica para ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de páncreas - Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacer a su médico u otros integrantes del equipo de atención de la salud, que le ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas, use el menú.

Hablar con frecuencia con el equipo de atención médica es importante para tomar decisiones informadas respecto de la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para obtener una lista digital y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de cáncer de páncreas tengo?

  • ¿Mi cáncer se encuentra únicamente en el páncreas?

  • ¿En qué estadio se encuentra la enfermedad? ¿Qué significa esto?

  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)? ¿Podría obtener una copia de los resultados?

  • ¿Cuál es mi pronóstico (posibilidad de recuperación)?

  • ¿Puedo donar las muestras de tumor o de sangre o tejidos del cuerpo para que investiguen el cáncer de páncreas?

Preguntas para hacer sobre cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿Qué ensayos clínicos tengo a mi disposición? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante? ¿Tienen experiencia en el tratamiento del cáncer de páncreas?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de este tratamiento a corto y a largo plazo?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Podría afectar este tratamiento mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad?

  • Si me preocupa cómo manejar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

Preguntas para hacer sobre la realización de una cirugía

  • ¿Existe la posibilidad de eliminar el cáncer con cirugía? De ser así, ¿qué tipo de cirugía se recomienda?

  • ¿Qué experiencia tiene el cirujano en este tipo de operaciones?

  • ¿Con qué frecuencia hay complicaciones después de este tipo de cirugía?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de la cirugía?

  • Si no es posible realizar la cirugía, ¿cuáles son mis otras opciones de tratamiento?

Preguntas para hacer sobre la radioterapia

  • ¿Debo recibir radioterapia? ¿Por qué o por qué no?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo durará la administración de este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios a largo plazo de este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre la realización de quimioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia.

  • ¿Ayudará este tratamiento a controlar el cáncer?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo durará la administración de este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios a largo plazo de este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles según el tratamiento para el cáncer que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y el plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia hay a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

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Cáncer de páncreas - Recursos adicionales

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