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Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Introducción

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre estas enfermedades y las partes del cuerpo que pueden afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo de Cancer.Net. Use el menú para ver otras páginas. Piense en ese menú como un mapa para recorrer la guía completa.

Acerca de la laringe

La laringe, frecuentemente denominada la caja de la voz, es un órgano en el cuello con forma de tubo. Se ubica en la parte superior de la tráquea. Las paredes delanteras sobresalen del cuello para formar lo que la mayoría de las personas llama la manzana de Adán.

La laringe es importante para respirar, hablar y tragar. Contiene los pliegues vocales, también denominados cuerdas vocales, que vibran para emitir sonidos para la producción del habla. Durante la respiración, la laringe se abre como una válvula para permitir que el aire ingrese a los pulmones. Al tragar, los pliegues vocales se unen y, junto a un colgajo de tejido denominado epiglotis, protegen las vías respiratorias y evitan que los alimentos ingresen a los pulmones.

La laringe consta de 3 partes:

  • Glotis. Sección intermedia que contiene los pliegues vocales.

  • Supraglotis. Zona que está por encima de los pliegues vocales.

  • Subglotis. Zona que está por debajo de los pliegues vocales que conecta la laringe con la tráquea.

Acerca de la hipofaringe

La hipofaringe, también denominada esófago, es la parte inferior de la garganta. Rodea la laringe. La faringe, frecuentemente conocida como la garganta, es un tubo hueco de aproximadamente 5 pulgadas de largo. Comienza detrás de la nariz, región que se denomina nasofaringe, y termina al nivel de la laringe, región que se denomina laringofaringe. La faringe constituye un continuo con el esófago, que es el tubo que llega hasta el estómago.

Acerca del cáncer laríngeo o hipofaríngeo

El cáncer puede aparecer en cualquier parte de la laringe o hipofaringe. El cáncer se origina cuando las células sanas cambian y proliferan sin control formando una masa llamada tumor. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer, pero no se diseminará.

Aproximadamente el 95 % de todos los cánceres de laringe e hipofaringe se categorizan como carcinomas de células escamosas. Esto quiere decir que comienzan en las células planas y escamosas que forman el revestimiento interno de estos órganos.

El cáncer laríngeo y el cáncer hipofaríngeo son 2 de los principales tipos de cáncer en la región de la cabeza y cuello, un grupo que se llama cáncer de cabeza y cuello (en inglés). Esta sección abarca tanto el cáncer laríngeo como el hipofaríngeo, ya que sus tratamientos a menudo son similares. Sin embargo, son 2 tipos de cáncer distintos. Visite la página Ilustraciones médicas para ver un dibujo de estas estructuras.

¿Busca información adicional a esta introducción?

Si quiere obtener información adicional a esta introducción, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar la cantidad de personas que reciben un diagnóstico de cáncer laríngeo e hipofaríngeo y las tasas de supervivencia generales. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Estadísticas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de la cantidad de personas a las que se les diagnostica cáncer laríngeo e hipofaríngeo cada año. También leerá información general sobre la supervivencia a estas enfermedades. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Use el menú para ver otras páginas.

Cáncer laríngeo

El cáncer laríngeo es un tipo de cáncer frecuente de cabeza y cuello. Se estima que este año se diagnosticará cáncer laríngeo a 12,410 adultos (9,860 hombres y 2,550 mujeres) en los Estados Unidos.

Se estima que este año se producirán 3,760 muertes (3,010 hombres y 750 mujeres) a causa de esta enfermedad. Tanto la tasa de muerte como la tasa de incidencia han descendido 2 por ciento cada año en los años recientes, principalmente debido a una disminución del consumo de tabaco.

La tasa de supervivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de supervivencia a 5 años del cáncer laríngeo es del 61 %. Más de la mitad de los pacientes (53 %) reciben el diagnóstico y tratamiento antes de que el cáncer se haya diseminado fuera de la laringe y, en estos casos, la tasa de supervivencia a 5 años es del 78 %. Si el cáncer se ha diseminado hacia los tejidos y/o los órganos circundantes o ganglios linfáticos regionales, la tasa de supervivencia a 5 años es del 46 %. Si el cáncer se ha diseminado a una parte distante del cuerpo, la tasa de supervivencia a 5 años es de 34 %.

Sin embargo, la tasa de supervivencia de 5 años también depende de la ubicación del cáncer (glotis, supraglotis o subglotis, como se explica en la Introducción) y el estadio.

  • Glotis. Aproximadamente el 60 % del cáncer laríngeo se encuentra en la glotis. Casi el 80 % de los casos se encuentran en su estadio más temprano, que tiene una tasa de supervivencia del 90 %. Cuando el cáncer se encuentra en el estadio más avanzado y se ha diseminado a otras partes del cuerpo, la tasa de supervivencia es del 44 %.

  • Supraglotis. Aproximadamente el 35 % del cáncer laríngeo se encuentra en la supraglotis. Para el cáncer en la supraglotis, las tasas de supervivencia son del 59 % para el estadio más temprano al 34 % para el estadio más avanzado.

  • Subglotis. Rara vez, el cáncer comenzará en la subglotis. Para el cáncer en la subglotis, las tasas de supervivencia varían del 65 % en el estadio más temprano al 32 % en el estadio más avanzado.

Cáncer hipofaríngeo

Se estima que, por año, se diagnosticará cáncer hipofaríngeo a unas 3,000 personas en los Estados Unidos.

Las tasas de supervivencia del cáncer hipofaríngeo varían según diversos factores, especialmente el estadio. La tasa de supervivencia a 5 años para el cáncer hipofaríngeo es del 33 %. Si el cáncer se detecta en un estadio temprano y localizado, la tasa de supervivencia de 5 años de personas con cáncer hipofaríngeo es del 53 %. Alrededor del 17 % de los casos se diagnostican en este estadio. Si el cáncer se ha diseminado hacia zonas y/o ganglios linfáticos cercanos (estadios II y III), la tasa de supervivencia de 5 años es del 36 % al 39 %. Si el cáncer se ha diseminado a partes distantes del cuerpo, la tasa de supervivencia a 5 años es del 24 %. Aproximadamente el 54 % de los casos reciben el diagnóstico en este estadio. El cáncer hipofaríngeo con frecuencia se detecta en una etapa más avanzada debido a su ubicación. El cáncer laríngeo a menudo causará ronquera o tos con sangre, lo cual puede llevar a un diagnóstico más temprano. El cáncer hipofaríngeo puede estar presente por más tiempo sin presentar síntomas.

Es importante recordar que las estadísticas de las tasas de supervivencia en el caso de las personas con cáncer laríngeo e hipofaríngeo son una estimación. La estimación se basa en los datos anuales de una gran cantidad de personas que tienen estos tipos de cáncer en los Estados Unidos. Además, los expertos calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. En consecuencia, la estimación quizás no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Hable con su médico si tiene alguna pregunta sobre esta información. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de las publicaciones de la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS), Cancer Facts and Figures 2019 y Cancer Facts and Figures 2017: Special Section – Rare Cancers in Adults (Cánceres raros en adultos) y el sitio web de ACS (enero de 2019).

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Ofrece imágenes de partes del cuerpo que con frecuencia se ven afectadas por el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Ilustraciones médicas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINAEncontrará un dibujo de las principales partes del cuerpo afectadas por el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Use el menú para ver otras páginas.

Ilustracion médica de cáncer laríngeo e hipofaríngeo

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo y prevenciónExplica los factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer laríngeo o hipofaríngeo y qué pueden hacer las personas para disminuir ese riesgo. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Factores de riesgo y prevención

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer laríngeo o hipofaríngeo y qué pueden hacer las personas para disminuir el riesgo. Use el menú para ver otras páginas.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Aunque los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos desarrollan cáncer. Sin embargo, conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones del estilo de vida y la atención médica.

Los 2 siguientes factores aumentan considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo:

  • Tabaco. El consumo de tabaco, incluidos cigarrillos, cigarros, pipas, tabaco de mascar, marihuana y rapé es el factor de riesgo más importante para desarrollar cáncer de cabeza y cuello. El ochenta y cinco por ciento (85 %) de los casos de cáncer de cabeza y cuello está ligado al consumo de tabaco. El humo de segunda mano también puede aumentar el riesgo de una persona.

  • Alcohol. El consumo frecuente y abundante de alcohol aumenta el riesgo de cáncer laríngeo e hipofaríngeo. El consumo combinado de alcohol y tabaco aumenta aún más este riesgo.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de que una persona desarrolle cáncer laríngeo e hipofaríngeo incluyen:

  • Sexo. Los hombres son de 4 a 5 veces más propensos a desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo que las mujeres.

  • Edad. Las personas de más de 55 años tienen un mayor riesgo, aunque las personas más jóvenes también pueden desarrollar estos tipos de cáncer.

  • Raza/origen étnico. Las personas negras y blancas tienen más probabilidades de desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo en comparación con las personas de origen asiático e hispano.

  • Inhalantes ocupacionales. La exposición al asbesto, al aserrín, a los vapores de pintura y ciertas sustancias químicas pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo.

  • Alimentación deficiente. Una dieta baja en vitaminas A y E puede elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Los alimentos ricos en estas vitaminas pueden ayudar a prevenir la enfermedad, incluso comer frutas y verduras frescas, aunque es necesario realizar más investigaciones.

  • Síndrome de Plummer-Vinson. Esta afección poco frecuente se relaciona con la deficiencia de hierro y provoca dificultad para tragar. La presencia de esta enfermedad aumenta el riesgo de cáncer hipofaríngeo.

  • Higiene bucal deficiente. No cepillarse los dientes con regularidad o no usar seda dental puede aumentar el riesgo de cáncer de cabeza y cuello. Se recomienda realizar revisiones dentales dos veces al año para todas las personas que corren el riesgo de estos tipos de cáncer.

  • Enfermedad de reflujo gastroesofágico (gastroesophageal reflux disease, GERD). El reflujo crónico de ácido estomacal en la laringe y la faringe se puede asociar con el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Sin embargo, no se ha demostrado ninguna relación causal específica. Esto se puede asociar o no con síntomas de acidez estomacal.

  • Virus del papiloma humano (VPH). Aunque el VPH es la causa principal de los casos de cáncer en la base de la lengua y las amígdalas, los casos de cáncer laríngeo provocados por el VPH son poco frecuentes. Mantener actividades sexuales con una persona que tiene el VPH es la forma más frecuente de contraer el VPH. Hay diferentes tipos de VPH, denominadas cepas. Las investigaciones vinculan algunas cepas del VPH más estrechamente con ciertos tipos de cáncer. Existen vacunas disponibles para protegerlo de la infección por VPH.

Prevención

Diferentes factores producen distintos tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan estos tipos de cáncer, incluidas las formas de prevenirlos. Aunque no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez usted pueda reducir el riesgo. Interrumpir el consumo de productos derivados del tabaco es lo más importante que una persona puede hacer, incluso las personas que fuman desde hace muchos años. Evitar la exposición al humo de segunda mano también es importante. Además, el consumo de alcohol aumenta el riesgo. Incluso las personas que consumen poca cantidad (1 bebida alcohólica por día) se encuentran en mayor riesgo de desarrollar cáncer. Hable con su equipo de atención médica para obtener más información sobre su riesgo personal de desarrollar cáncer.

La siguiente sección de esta guía es Detección. Esta explica cómo las pruebas pueden detectar el cáncer antes de que aparezcan los signos o síntomas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Detección

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre la detección del cáncer laríngeo e hipofaríngeo. También se le informará acerca de los riesgos y beneficios de la detección. Use el menú para ver otras páginas.

La detección se utiliza para detectar el cáncer antes de que aparezca algún signo o síntoma. Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se puedan usar para detectar tipos específicos de cáncer en una persona. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • Disminuir la cantidad de personas que mueren a causa de la enfermedad o eliminar totalmente las muertes provocadas por el cáncer.

  • Disminuir la cantidad de personas que presentan la enfermedad.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la detección del cáncer (en inglés).

Información de detección para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo

Las personas que consumen alcohol y/o tabaco deben realizarse un examen de detección general al menos una vez al año, aunque no experimenten ningún síntoma. Es un procedimiento sencillo y rápido en el que el médico observa si hay anormalidades en la nariz, la boca y la garganta y palpa el cuello para determinar la presencia de nódulos. Si encuentra algo inusual, el médico recomendará un examen más exhaustivo.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que pueden provocar el cáncer laríngeo o hipofaríngeo. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Síntomas y signos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que puede requerir atención médica. Use el menú para ver otras páginas.

Las personas con cáncer laríngeo o hipofaríngeo pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con cáncer laríngeo o hipofaríngeo no presentan ninguno de estos cambios. O la causa de estos síntomas podría ser una afección médica diferente que no sea cáncer.

  • Ronquera u otros cambios en la voz que no desaparecen dentro de las 2 semanas. Con frecuencia, este es un síntoma temprano.

  • Aumento del tamaño de un ganglio linfático o aparición de un nódulo en el cuello

  • Obstrucción de la vía respiratoria, dificultad para respirar y respiración ruidosa

  • Dolor de garganta persistente o sensación de algo atorado en la garganta

  • Dificultad para tragar que no desaparece

  • Dolor de oído

  • Mal aliento crónico

  • Asfixia

  • Pérdida de peso sin razón aparente

  • Fatiga

Si le preocupa cualquier cambio que experimente, hable con su médico y/o dentista, especialmente si el cambio no desaparece o empeora. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a detectar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico.

Debido a que muchos de estos síntomas pueden también estar ocasionados por otras afecciones médicas que no son cáncer, siempre es importante someterse a exámenes de detección médica y odontológica regulares, en especial para aquellas personas que suelen consumir alcohol habitualmente o utilizan productos derivados del tabaco o los han consumido en el pasado. Consulte la sección Detección para obtener más información.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento para el cáncer. Esto puede llamarse cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Generalmente, el alivio de los síntomas comienza poco después del diagnóstico y continúa durante todo el tratamiento. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o cambio en los síntomas. Cuando se detecta de forma precoz, el cáncer laríngeo e hipofaríngeo a menudo se puede tratar con éxito y preservar la función de la laringe y/o la hipofaringe.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para conocer más sobre la causa de los síntomas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Diagnóstico

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de pruebas, procedimientos y exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa de un problema médico. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única forma segura de que el médico sepa si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante una biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta sección describe opciones para el diagnóstico de estos tipos de cáncer. No todas las pruebas enumeradas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y estado de salud general

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer laríngeo o hipofaríngeo:

  • Examen físico. El médico palpará el cuello, los labios, las encías y las mejillas para detectar la presencia de nódulos. El médico revisará si hay anormalidades en la nariz, la boca, la garganta y la lengua, y con frecuencia utilizará un espejo para obtener una perspectiva más clara de estas estructuras. A pesar de que no existe un análisis de sangre específico que detecte el cáncer laríngeo o hipofaríngeo, se pueden realizar varios análisis de laboratorio, incluidos análisis de sangre y orina para determinar el diagnóstico y obtener más información sobre la enfermedad.

  • Laringoscopia. Una laringoscopia puede realizarse de 3 maneras:

    • Laringoscopia indirecta. Antes de este procedimiento, el médico generalmente rocía en la garganta y la boca un anestésico local para adormecer la zona y evitar las arcadas. Él médico utiliza un pequeño espejo con un mango largo para ver los pliegues vocales.

    • Laringoscopia por fibra óptica. Durante este procedimiento, el médico pasa un tubo flexible iluminado a través de la nariz o la boca de la persona hasta alcanzar la garganta para ver la laringe y la hipofaringe. La nariz a menudo se rocía con un anestésico local para realizar el procedimiento de manera más cómoda.

    • Laringoscopia directa. Este procedimiento se realiza en una sala de operaciones, y la persona recibe un sedante o anestésico general para bloquear la conciencia del dolor. Luego, el médico utiliza un instrumento llamado laringoscopio para ver la laringe y la hipofaringe. A menudo se extrae una muestra de tejido para biopsia (vea a continuación) durante una laringoscopia directa. Con frecuencia, el médico recomendará una endoscopia triple, un procedimiento que se realiza bajo anestesia general para revisar las zonas del oído, la nariz y la garganta, además de la tráquea y los bronquios, que están ubicados junto a los pulmones y el esófago.

  • Videoestroboscopia. Esta técnica de video por fibra óptica se utiliza para que el médico pueda visualizar mejor la laringe. Se realiza de la misma manera que una laringoscopia indirecta (vea arriba). Se usa para ver los pliegues vocales y puede detectar anormalidades del movimiento y otros cambios en la vibración que generalmente son importantes para descubrir un tumor. La videoestroboscopia ayuda a determinar la localización y el tamaño del tumor, así como el efecto funcional que puede haber causado el tumor en la laringe y la hipofaringe. La videoestroboscopia es útil debido a que los resultados frecuentemente permiten que el médico descubra posibles cambios en la laringe antes de que sean visibles solo para los ojos.

  • Biopsia. Una biopsia es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarlo a través de un microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero solo una biopsia puede permitir formular un diagnóstico definitivo. El tipo de biopsia que se realiza dependerá de la ubicación del cáncer. Por ejemplo, durante la biopsia por aspiración con aguja fina, las células se extraen con una aguja fina que se inserta directamente en el tumor. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades.

  • Pruebas moleculares del tumor. Es posible que el médico recomiende realizar análisis de laboratorio en una muestra tumoral a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores exclusivos del tumor. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir sus opciones de tratamiento.

Las siguientes pruebas por imágenes pueden utilizarse para determinar si el cáncer se ha diseminado y en qué medida:

  • Exploración por tomografía computarizada (Computed Tomography, CT) o por tomografía axial computarizada (Computed Axial Tomography, CAT). Una exploración por CT crea imágenes del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una imagen tridimensional detallada que muestra las anomalías o los tumores. Una exploración por CT se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, antes de la exploración se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de pastilla o líquido para tragar.

  • Imágenes por resonancia magnética (Magnetic Resonance Imaging, MRI). Una MRI (en inglés) utiliza campos magnéticos en lugar de rayos X para producir imágenes detalladas del tejido blando, como las amígdalas y la base de la lengua. Las MRI se pueden usar para medir el tamaño del tumor. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de pastilla o líquido para tragar.

  • Tomografía por emisión de positrones (Positron Emission Tomography, PET) o PET-CT. Una exploración por PET se combina generalmente con una exploración por CT. Sin embargo, es posible que escuche al médico referirse a este procedimiento como simplemente una exploración por PET. Una exploración por PET-CT crea imágenes de los órganos y tejidos del cuerpo. En primer lugar, un técnico le inyecta una pequeña cantidad de sustancia radiactiva. Sus órganos y tejidos la absorben. Las zonas que usan más energía absorben una mayor cantidad. Las células cancerosas absorben mucha cantidad ya que tienden a usar más energía que las células sanas. Luego, una exploración muestra el lugar del cuerpo donde se encuentra la sustancia.

  • Gammagrafía ósea. La gammagrafía ósea usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las zonas de lesión como las provocadas por el cáncer, aparecen de color oscuro. Para las personas con cáncer de cabeza y cuello, se recomienda realizar una gammagrafía ósea si hay signos de que el cáncer se haya diseminado al hueso.

  • Ecografía. Un ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Este examen puede detectar la diseminación del cáncer al hígado o a los ganglios linfáticos cervicales del cuello.

  • Radiografía/ingestión de bario. Una radiografía es una forma de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. A veces se pide al paciente que ingiera bario, que recubre la boca y la garganta, para mejorar la imagen de las radiografías. Esto se llama ingestión de bario. Se ingiere bario para identificar anormalidades en la garganta y el esófago. La ingestión de un tipo de bario especial, llamada “ingestión modificada de bario”, puede ser necesaria para evaluar las dificultades para tragar y atragantarse mientras come.

    Un dentista puede tomar radiografías completas de la dentadura, la mandíbula (maxilar inferior) y el maxilar superior, incluida una panorex, que es una radiografía panorámica de la boca. Si existen signos de cáncer, el médico puede recomendar una exploración por tomografía computarizada (vea a continuación).

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, el médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan al médico a describir el cáncer. Esto se denomina “determinación del estadio”.

La siguiente sección de esta guía es Estadios y grados. Explica el sistema que los médicos usan para describir la extensión de la enfermedad y cómo se ven bajo el microscopio las células cancerosas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Estadios y grados

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo los médicos describen un crecimiento o diseminación del cáncer, así como el aspecto de las células cancerosas bajo el microscopio. Esto se conoce como estadio y grado. Use el menú para ver otras páginas.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo.

Los médicos usan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que el estadio puede no determinarse hasta que se hayan realizado todas las pruebas. Conocer el estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico de un paciente, es decir, la probabilidad de recuperación. Existen diferentes descripciones de los estadios según los distintos tipos de cáncer.

Sistema TNM de determinación del estadio

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. Los médicos utilizan los resultados de las pruebas de diagnóstico y las exploraciones para responder las siguientes preguntas:

  • Tumor (T): ¿Qué tan grande es el tumor primario? ¿Dónde está ubicado?

  • Ganglio (Node, N): ¿Se ha diseminado el tumor a los ganglios linfáticos? De ser así, ¿a dónde y a cuántos?

  • Metástasis (M): ¿Se ha diseminado el cáncer a otras partes del cuerpo? De ser así, ¿a dónde y en qué medida?

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay 5 estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (1 a 4). El estadio brinda una forma común para describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores tratamientos.

A continuación se incluyen más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer laríngeo y el cáncer hipofaríngeo.

Tumor (T)

Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. El tamaño del tumor se mide en centímetros (cm). Un centímetro es aproximadamente igual al ancho de un lapicero o un lápiz estándar.

Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que ayudan a describir el tumor aún con más detalle. A continuación se incluye información sobre los estadios específicos del tumor, divididos en tumores de la laringe y tumores de la hipofaringe.

Tumores de la laringe

TX: No es posible evaluar el tumor primario.

Tis: Este estadio se denomina carcinoma (cáncer) in situ. Es un cáncer muy incipiente en el que las células cancerosas se encuentran en solo 1 capa de tejido.

Cuando se describen tumores T1 a T4, los médicos dividen la laringe en 3 regiones: la glotis, la supraglotis y la subglotis (vea la Introducción).

Tumor glótico de la laringe

T1: El tumor está limitado a las cuerdas vocales, pero no afecta su movimiento.

  • T1a: El tumor está presente solo en la cuerda vocal derecha o izquierda.

  • T1b: El tumor se encuentra en ambos pliegues vocales.

T2: El tumor se ha diseminado a la supraglotis y/o a la subglotis. El tumor también puede afectar el movimiento de las cuerdas vocales.

T3: El tumor está limitado a la laringe y paraliza al menos 1 de las cuerdas vocales. El tumor también puede invadir el espacio interior de la laringe y/o el cartílago alrededor de la glándula tiroidea.

T4: El tumor se ha diseminado fuera de la laringe.

  • T4a: El tumor se ha diseminado al cartílago tiroides y/o al tejido fuera de la laringe.

  • T4b: El tumor se ha diseminado a la zona al frente de la columna vertebral (espacio prevertebral) o a la zona torácica, o recubre las arterias.

Tumor supraglótico de la laringe

T1: El tumor está ubicado en una zona única encima de las cuerdas vocales que no afecta su movimiento.

T2: El tumor comenzó en la supraglotis, pero se ha diseminado a las membranas mucosas que recubren otras zonas circundantes, como la base de la lengua. Las cuerdas vocales no están afectadas.

T3: El tumor está limitado a la laringe y afecta las cuerdas vocales. El tumor puede haberse extendido al tejido circundante.

T4: El tumor se ha diseminado fuera de la laringe.

  • T4a: El tumor se ha diseminado al cartílago tiroides y/o al tejido fuera de la laringe.

  • T4b: El tumor se ha diseminado a la zona al frente de la columna vertebral (espacio prevertebral) o a la zona torácica, o recubre las arterias.

Tumor subglótico de la laringe

T1: El tumor está únicamente en la subglotis.

T2: El tumor se ha diseminado a las cuerdas vocales. El movimiento de las cuerdas vocales puede estar afectado.

T3: El tumor está limitado a la laringe y afecta los pliegues vocales. También puede invadir el espacio interior de la laringe y/o el cartílago alrededor de la tiroides.

T4: El tumor se ha diseminado fuera de la laringe.

  • T4a: El tumor se ha diseminado al cricoides, el cartílago en forma de anillo cerca de la parte inferior de la laringe, o al cartílago tiroides y/o al tejido fuera de la laringe.

  • T4b: El tumor se ha diseminado a la zona al frente de la columna vertebral o a la zona torácica, o recubre las arterias.

Tumores de la hipofaringe

TX: No es posible evaluar el tumor primario.

Tis: Este estadio se denomina carcinoma (cáncer) in situ. Es un cáncer muy incipiente en el que las células cancerosas se encuentran en solo 1 capa de tejido.

T1: El tumor es de 2 cm o menos y está limitado a un único lugar en la parte inferior de la garganta.

T2: El tumor afecta más de 1 sitio en la parte inferior de la garganta o el tumor mide entre 2 cm y 4 cm, pero no toca la caja de la voz.

T3: El tumor mide más de 4 cm o se ha diseminado a la laringe o al esófago.

T4a: El tumor se ha diseminado a las estructuras adyacentes, como la glándula tiroidea, las arterias que transportan sangre al cerebro o el esófago.

T4b: El tumor se ha diseminado a la fascia prevertebral (espacio al frente de la médula espinal), recubre las arterias o compromete la zona torácica.

Ganglio (N)

La “N” en el sistema TNM de determinación del estadio corresponde a los ganglios linfáticos. Estos órganos minúsculos, con forma de frijol, ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos cercanos a la cabeza y el cuello se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes. Debido a que hay muchos ganglios linfáticos en la zona de la cabeza y el cuello, la evaluación cuidadosa de los ganglios linfáticos por parte del médico constituye una parte importante en la determinación del estadio.

Cuando el cáncer se ha diseminado a través de un ganglio linfático y dentro de los tejidos directamente circundantes, se denomina extensión extranodal (extranodal extension, ENE). Conocer si hay ENE desempeña un papel importante en la evaluación de los ganglios linfáticos en el cáncer hipofaríngeo.

La evaluación de los ganglios puede ser clínica o patológica. La evaluación clínica se basa en los resultados de las pruebas realizadas antes de la cirugía que pueden incluir exámenes físicos y exploraciones por imágenes. La evaluación patológica se basa en lo que se encuentra durante la cirugía más los resultados de los exámenes físicos, las exploraciones por imágenes y las biopsias. En general, la evaluación patológica brinda la mayor parte de la información para determinar el pronóstico de un paciente.

N clínica

NX: No es posible evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0 (N más cero): No hay evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos regionales.

N1: El cáncer se ha diseminado a un solo ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y el cáncer detectado en el ganglio mide 3 cm o menos. No hay ENE.

N2a: El cáncer se ha diseminado a un solo ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y mide más de 3 cm, pero menos de 6 cm. No hay ENE.

N2b: El cáncer se ha diseminado a más de 1 ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y ninguno mide más de 6 cm. No hay ENE.

N2c: El cáncer se ha diseminado a más de 1 ganglio linfático en cualquiera de los dos lados del cuerpo y ninguno mide más de 6 cm. No hay ENE.

N3a: El cáncer se encuentra en un ganglio linfático y mide más de 6 cm. No hay ENE.

N3b: Hay ENE en algún ganglio linfático.

N patológica

NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0 (N más cero): No hay evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos regionales.

N1: El cáncer se ha diseminado a un solo ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y el cáncer detectado en el ganglio mide 3 cm o menos. No hay ENE.

N2a: El cáncer se ha diseminado a 1 ganglio linfático y mide 3 cm o menos, pero hay ENE. O el cáncer se ha diseminado a un solo ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y mide más de 3 cm, pero menos de 6 cm y no hay ENE.

N2b: El cáncer se ha diseminado a más de 1 ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y ninguno mide más de 6 cm. No hay ENE.

N2c: El cáncer se ha diseminado a más de 1 ganglio linfático en cualquiera de los dos lados del cuerpo y ninguno mide más de 6 cm. No hay ENE.

N3a: El cáncer se encuentra en un ganglio linfático y mide más de 6 cm. No hay ENE.

N3b: Hay ENE en un solo ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y mide más de 3 cm. O el cáncer se ha diseminado a muchos ganglios linfáticos y al menos 1 tiene ENE. O hay ENE en un solo ganglio linfático en el lado opuesto del tumor primario que mide 3 cm o menos.

Metástasis (M)

La “M” del sistema TNM describe si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se denomina metástasis a distancia.

M0: El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

M1: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Agrupación de los estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer laríngeo o hipofaríngeo combinando las clasificaciones T, N y M.

Laringe

Estadio 0: Este estadio describe un carcinoma in situ sin diseminación a los ganglios linfáticos ni metástasis a distancia (Tis, N0, M0).

Estadio I: Este estadio describe un tumor pequeño sin diseminación a los ganglios linfáticos ni metástasis a distancia (T1, N0, M0).

Estadio II: Este estadio describe un tumor con diseminación a ciertas zonas cercanas, pero que no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a partes distantes del cuerpo (T2, N0, M0).

Estadio III: Se aplica alguna de las siguientes opciones:

  • Un tumor más grande sin diseminación a los ganglios linfáticos regionales o metástasis (T3, N0, M0).

  • Un tumor que se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales, pero que no tiene ningún signo de metástasis a distancia (T1 a T3, N1, M0).

Estadio IVA: Se aplica alguna de las siguientes opciones:

  • Existe un tumor invasivo. Si se ha diseminado a los ganglios linfáticos, es solo a un único ganglio linfático en el mismo lado del tumor primario. No hay metástasis a distancia (T4a, N0 o N1, M0).

  • Hay diseminación importante a los ganglios linfáticos, pero no hay metástasis a distancia (T1 a T4a, N2, M0).

Estadio IVB: Se aplica alguna de las siguientes opciones:

  • Existe diseminación extensa a los ganglios linfáticos, pero sin metástasis a distancia (cualquier T, N3, M0).

  • El tumor está localmente avanzado y puede comprometer los ganglios linfáticos, pero no hay metástasis a distancia (T4b, cualquier N, M0).

Estadio IVC: Existe evidencia de diseminación a distancia (cualquier T, cualquier N, M1).

Hipofaringe

Estadio 0: No hay carcinoma in situ, sin diseminación a los ganglios linfáticos o a otras partes del cuerpo (Tis, N0, M0).

Estadio I: El tumor mide 2 cm o menos de tamaño, pero el cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo (T1, N0, M0).

Estadio II: El tumor mide entre 2 cm y 4 cm, pero el cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo (T2, N0, M0).

Estadio III: Se aplica alguna de las siguientes opciones:

  • El tumor mide más de 4 cm o se ha diseminado a la epiglotis, pero el cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo (T3, N0, M0).

  • El tumor no ha invadido los tejidos cercanos, excepto la epiglotis. El cáncer se encuentra en 1 ganglio linfático del mismo lado que el tumor primario y mide 3 cm o menos, sin ENE. El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T1 a T3, N1, M0).

Estadio IVA: Se aplica alguna de las siguientes opciones:

  • El tumor ha invadido la laringe, el músculo de la lengua, los músculos de la mandíbula, la bóveda de la boca o el hueso de la mandíbula. El cáncer puede haberse diseminado a 1 ganglio linfático, pero no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T4a, N0 o N1, M0).

  • El tumor puede ser pequeño o puede haber invadido las estructuras cercanas, como la laringe, los músculos de la lengua o la mandíbula, la bóveda de la boca o el hueso de la mandíbula. El cáncer se ha diseminado a 1 o más ganglios linfáticos, pero ninguno mide más de 6 cm. No hay ENE. El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T1 a T4a, N2, M0).

Estadio IVB: Se aplica alguna de las siguientes opciones:

  • El tumor tiene cualquier tamaño. El cáncer se encuentra en un ganglio linfático y mide más de 6 cm, pero no hay ENE; o hay ENE en algún ganglio linfático. El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (cualquier T, N3, M0).

  • El tumor ha invadido los músculos y huesos de la región de la boca, la nasofaringe, que es la vía de pasaje de aire en la parte superior de la garganta detrás de la nariz o la base del cráneo, o el tumor recubre la arteria carótida. Los ganglios linfáticos pueden estar o no comprometidos. El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T4b, cualquier N, M0).

Estadio IVC: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo (cualquier T, cualquier N, M1).

Recurrente: Un cáncer recurrente es aquel que ha reaparecido después del tratamiento. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

Grado (G)

Los médicos también describen estos tipos de cáncer según su grado (G). El grado describe qué tan parecidas son las células cancerosas a las células sanas cuando se observan a través de un microscopio.

El médico compara el tejido canceroso con el tejido sano. Usualmente, el tejido sano contiene diferentes tipos de células agrupadas. Si el cáncer tiene un aspecto similar al tejido sano y tiene diferentes agrupaciones de células, se denomina tumor “diferenciado” o “de bajo grado”. Si el tejido canceroso luce muy diferente al tejido sano, se denomina “tumor pobremente diferenciado” o “tumor de alto grado”. El grado del cáncer puede ayudar al médico a predecir qué tan rápido se diseminará el cáncer. En general, mientras más bajo es el grado del tumor, mejor es el pronóstico.

GX: No es posible evaluar el grado.

G1: Las células se asemejan más al tejido normal (bien diferenciadas).

G2: Las células están moderadamente diferenciadas.

G3: Las células no se parecen al tejido sano (pobremente diferenciadas).

G4 (hipofaringe únicamente): Las células no se asemejan al tejido sano en nada (indiferenciadas).

Utilizado con el permiso del Colegio Estadounidense de Cirujanos (American College of Surgeons), Chicago, Illinois. La fuente original y principal de esta información es AJCC Cancer Staging Manual, octava edición (2017), publicado por Springer International Publishing.

La información sobre el estadio y grado del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Tipos de tratamiento. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Tipos de tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre los diferentes tipos de tratamientos que usan los médicos en las personas con cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tipos de tratamientos que son el estándar de atención para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se le recomienda que considere la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos quieren conocer si el nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Los ensayos clínicos son una opción para tener en cuenta para el tratamiento y la atención en todos los estadios del cáncer. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los ensayos clínicos en las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones de esta guía.

Descripción general del tratamiento

El cáncer laríngeo e hipofaríngeo a menudo se puede eliminar satisfactoriamente, en especial si se detecta precozmente. Aunque el objetivo fundamental de un tratamiento es eliminar el cáncer, preservar la función de los órganos afectados también es muy importante. Cuando los médicos planifican un tratamiento, consideran cómo el plan de tratamiento podría afectar la calidad de vida de la persona, incluida la forma en que la persona siente, mira, habla, se alimenta y respira. Los cánceres de laringe e hipofaringe y sus tratamientos pueden tener un impacto significativo en estas funciones, de modo que se deben tomar decisiones sobre el tratamiento con cuidado.

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros especialistas para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario. Antes de comenzar cualquier tratamiento, es necesario que cada especialista realice una evaluación.

Este equipo puede incluir oncólogos médicos, radioncólogos, cirujanos, otorrinolaringólogos (médicos especialistas en garganta, nariz y oído), protesistas maxilofaciales (especialistas que realizan cirugías reconstructivas en las zonas de cabeza y cuello), dentistas, fisioterapeutas, patólogos del habla, audiólogos y psiquiatras. Los radiólogos y patólogos de diagnóstico también constituyen una parte integral del equipo de tratamiento porque ayudan con el diagnóstico y la determinación del estadio. Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, enfermeros profesionales, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas y otros.

Existen 3 opciones principales de tratamiento para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo: radioterapia, cirugía y quimioterapia. Para tratar el cáncer se puede utilizar una de estas terapias o una combinación de ellas. Los tratamientos más comunes son la cirugía y la radioterapia. Es posible utilizar quimioterapia antes o durante la radioterapia y/o cirugía para aumentar la posibilidad de destruir las células cancerosas.

A continuación, se describen los tipos de tratamientos frecuentes. Su plan de atención también incluye tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer.

Las recomendaciones y opciones de tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Estos tipos de conversaciones se denominan “toma de decisiones compartida”. La toma de decisiones compartida es cuando usted y sus médicos trabajan juntos para elegir tratamientos que se ajusten a los objetivos de su atención. La toma de decisiones compartida es especialmente importante en los casos de cáncer laríngeo e hipofaríngeo, ya que existen diferentes opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento.

Cómo preservar la laringe

El objetivo principal del tratamiento para casi todos los pacientes, especialmente aquellos con cáncer laríngeo en estadio temprano (T1 o T2), es preservar la función de la laringe. En estos casos, la cirugía o la radioterapia pueden usarse para curar el cáncer y preservar la función de la laringe.

Para la mayoría de las personas con un tumor laríngeo T3 y para algunas personas con un tumor laríngeo T4, la combinación de quimioterapia y radioterapia puede preservar la laringe con buen funcionamiento. Para los tumores laríngeos muy grandes, la laringectomía total puede ser la mejor opción de tratamiento.

Para obtener más información sobre los estadios del cáncer de laringe, vea Estadios y grados.

Hable con su médico sobre cómo evaluar qué tan bien funciona su voz y qué tan bien puede tragar antes de decidir sobre un plan de tratamiento.

Esta información se basa en las recomendaciones de la American Society of Clinical Oncology para preservar la laringe en el tratamiento del cáncer laríngeo (en inglés). Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a otro sitio web de la American Society of Clinical Oncology.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X con alta potencia u otras partículas para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo.

El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Con uno de los métodos de radioterapia de haz externo más nuevos, conocido como radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy, IMRT), se aplican dosis más efectivas de radioterapia y, a la vez, se reduce el daño a las células sanas.

Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, el tratamiento se denomina radioterapia interna o braquiterapia.

Los ensayos clínicos nuevos están investigando el uso de la terapia con haz de protones para determinar si esta puede reducir todavía más el daño a los tejidos sanos durante la terapia. La terapia con haz de protones es un tipo de radioterapia con haz externo que usa protones en lugar de rayos X (fotones) para destruir las células cancerosas.

Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado.

La radioterapia sola puede ser el tratamiento principal para el cáncer de cabeza y cuello o se puede utilizar después de una cirugía para destruir pequeñas áreas de cáncer que no se pudieron extirpar durante la operación. A menudo se utiliza en combinación con quimioterapia para tratar muchos tipos de cáncer de cabeza y cuello.

Antes del inicio del tratamiento

Antes de comenzar la radioterapia de cualquier cáncer de cabeza y cuello, un dentista oncólogo debe realizar a las personas un examen exhaustivo. Un dentista oncólogo es un dentista con experiencia en atención de salud dental y bucal de personas con cáncer. Debido a que la radioterapia puede provocar caries, es posible que se deban extraer las piezas dentales dañadas antes de que comience el tratamiento. A menudo es posible prevenir las caries con un tratamiento odontológico adecuado. Obtenga más información sobre la salud dental durante el tratamiento para el cáncer.

También es importante que las personas reciban asesoramiento y una evaluación de un patólogo del habla con experiencia en el cuidado de las personas con cáncer de cabeza y cuello. Como la radioterapia puede causar hinchazón y cicatrices, a menudo afecta la voz y la deglución. Los patólogos del habla pueden proporcionar a las personas ejercicios y técnicas para ayudar a prevenir problemas del habla y problemas para tragar a largo plazo.

Quimiorradioterapia

Según el estadio del cáncer, se puede utilizar una combinación de quimioterapia y radioterapia, a veces denominada quimiorradioterapia concomitante. La quimioterapia mejora la efectividad de la radioterapia. La quimiorradioterapia puede ayudar a evitar que las personas tengan una cirugía y preserva la laringe y su capacidad de funcionamiento. Para muchas personas, esta es la opción de tratamiento estándar preferida. Sin embargo, combinar quimioterapia y radioterapia puede causar más efectos secundarios que el tratamiento con radioterapia sola.

Efectos secundarios de la radioterapia

Además, la radioterapia en la cabeza y el cuello puede causar enrojecimiento o irritación de la piel en la zona tratada, hinchazón, sequedad de la boca o saliva espesa debido al daño en las glándulas salivales (que puede ser temporal o permanente), dolor de huesos, náuseas, fatiga, llagas en la boca y/o dolor de garganta, dificultad para abrir la boca y problemas dentales (generalmente evitables; vea más arriba). Otros efectos secundarios pueden incluir la acumulación de líquido linfático llamado linfedema, dolor o dificultad al tragar, ronquera o cambios en la voz, pérdida del apetito debido a cambios en el sentido del gusto, pérdida de la audición debido a la acumulación de líquido en el oído medio o daño a nivel nervioso, acumulación de cera en los oídos que se seca completamente por el efecto de la radioterapia en el conducto auditivo, y formación de cicatrices (fibrosis). Hable con su médico o enfermero acerca de cómo se manejará cualquier efecto secundario que pueda experimentar.

La radioterapia también puede causar una afección llamada hipotiroidismo en la que la glándula tiroides, ubicada en el cuello, trabaja con más lentitud y hace que la persona se sienta cansada y aletargada. La persona que recibe radioterapia en la zona del cuello debe someterse a exámenes de tiroides regularmente. Los pacientes con hipotiroidismo requerirán suplementos de por vida de hormona tiroidea.

La mayoría de los efectos secundarios a largo plazo de la radioterapia se pueden evitar o reducir. Es importante que todos los integrantes del equipo multidisciplinario de tratamiento examinen al paciente antes del inicio de la radioterapia a fin de prevenir o reducir problemas a largo plazo. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la radioterapia.

Cirugía

Durante la cirugía, un oncólogo cirujano extirpa el tumor canceroso y parte del tejido sano circundante, denominado margen. Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer mediante cirugía. El objetivo de la cirugía es extirpar todo el tumor y dejar márgenes negativos. Tener márgenes negativos significa que no hay ningún rastro de cáncer en el tejido sano que se extirpó durante la operación. A veces no es posible extirpar todo el cáncer. En estos casos, se recomendarán otros tratamientos.

Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de la cirugía específica a la que se someterá.

Entre los procedimientos quirúrgicos más frecuentes utilizados para tratar el cáncer laríngeo o hipofaríngeo se incluyen los siguientes:

  • Laringectomía parcial. Es la extirpación de parte de la laringe, lo que ayuda a preservar la voz natural del paciente. A continuación se enumeran diferentes tipos de laringectomías parciales:

    • Laringectomía supraglótica. Durante este procedimiento, el cirujano extirpa la zona que está por encima de los pliegues vocales. Si parte de la hipofaringe se extirpa junto con el cáncer, este procedimiento se denomina faringectomía parcial.

    • Cordectomía. La extirpación de un pliegue vocal.

    • Hemilaringectomía vertical. La extirpación de 1 lado de la laringe.

    • Laringectomía parcial supracricoidea. La extirpación de los pliegues vocales y las zonas circundantes.

  • Laringectomía total. En este procedimiento se extirpa toda la laringe. Durante la operación, se abre un orificio llamado estoma en la parte delantera del cuello a través de la tráquea para que la persona pueda respirar. Este procedimiento se llama traqueotomía (vea a continuación). Debido a que los pliegues vocales se han extirpado, después de una laringectomía total, las personas no pueden volver a hablar utilizando los pliegues vocales. Sin embargo, un patólogo del habla puede enseñar a las personas a hablar de maneras diferentes después de la cirugía.

  • Laringofaringectomía. Una laringofaringectomía es la extirpación de toda la laringe, incluidos los pliegues vocales y toda la faringe o parte de ella. Después de esta cirugía, los médicos deben reconstruir la faringe utilizando colgajos de piel del antebrazo o de otras partes del cuerpo, o un segmento del intestino. Al igual que en una laringectomía total, las personas ya no pueden hablar utilizando las cuerdas vocales después de una laringofaringectomía. También pueden tener dificultad para tragar. Sin embargo, un patólogo del habla puede ayudar a las personas a hablar y tragar posteriormente.

  • Vaciamiento del cuello. Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos del cuello, puede ser necesario extirpar quirúrgicamente algunos de estos. Esto se conoce como vaciamiento del cuello. Existen varios tipos de vaciamiento del cuello, como vaciamiento del cuello parcial, vaciamiento del cuello modificado o vaciamiento del cuello selectivo. Según el estadio y la ubicación del cáncer, es posible que deban extirparse algunos o todos los ganglios linfáticos del cuello. Los pacientes con cáncer laríngeo que reciben radioterapia o quimiorradioterapia, en general no necesitan un vaciamiento del cuello. Después de este tipo de cirugía, es posible que un paciente sienta distintos grados de rigidez en el hombro y el cuello y pérdida de la sensación en el cuello.

  • Cirugía con láser. La cirugía con láser utiliza un haz de luz para extirpar un tumor pequeño de la laringe o realizar una laringectomía parcial. Esta herramienta es un abordaje terapéutico relativamente nuevo que únicamente un médico con experiencia debe realizar.

Otros tipos de cirugía que pueden realizarse durante el tratamiento del cáncer laríngeo o hipofaríngeo incluyen:

  • Traqueotomía. Como parte de una laringectomía parcial y total, el cirujano abre un orificio llamado estoma en la parte delantera del cuello en la tráquea. Este procedimiento quirúrgico también puede llamarse traqueotomía. A menudo, se introduce un tubo para mantener el orificio abierto. El aire ingresa y sale de la tráquea y los pulmones a través del estoma, por lo que la persona puede respirar.

    Para las personas que se someten a una laringectomía parcial, usualmente el estoma es temporal. Después de recuperarse de una laringectomía parcial, se retira el tubo, el orificio cicatriza hasta cerrarse y la persona puede respirar y hablar de igual forma que antes de la cirugía. En algunos casos, la voz puede ser áspera o débil, pero en general mejora a medida que la persona se recupera de la cirugía.

    Para las personas que se someten a una laringectomía total, el estoma es permanente. El tubo se retira, pero la persona seguirá respirando a través del estoma y debe aprender a hablar de una forma nueva.

  • Reconstrucción. La reconstrucción o cirugía plástica tiene como objetivo restaurar la apariencia y la función de la zona afectada de una persona. Por ejemplo, si la cirugía requiere una extirpación considerable del tejido, puede llevarse a cabo una cirugía reconstructiva o plástica para reemplazar el tejido faltante.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la cirugía oncológica.

Efectos secundarios de la cirugía

En general, la cirugía provoca hinchazón de la boca y la garganta, lo que dificulta la respiración. Después de la operación, los pulmones y la tráquea producen una gran cantidad de moco. El moco se elimina mediante un pequeño tubo de succión hasta que la persona aprende a toser a través del estoma. Asimismo, es posible que se deba succionar la saliva de la boca porque la hinchazón de la garganta puede impedir que la persona trague. Hable con su médico acerca de lo que puede esperar después de la cirugía.

Además, la cirugía puede causar pérdida permanente de la voz o alteraciones del habla, dificultad para tragar o para hablar, linfedema, desfiguración facial, adormecimiento de partes del cuello y la garganta, y menos movilidad en la zona del hombro y del cuello. La cirugía también puede disminuir el funcionamiento de la glándula tiroides, en especial después de una laringectomía total.

La rehabilitación de las funciones físicas perdidas o afectadas y los servicios de apoyo emocional son aspectos importantes de la atención posterior a la cirugía. Es posible que la rehabilitación tome tiempo y requiera la pericia de diversos integrantes del equipo de tratamiento. Se recomienda a los pacientes que, antes de cualquier tipo de cirugía, hablen con el equipo de atención médica para saber qué deben esperar.

Terapias con medicamentos

La terapia sistémica es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Este tipo de medicamento se administra a través del torrente sanguíneo para alcanzar las células cancerosas en todo el cuerpo. Generalmente, el profesional que receta las terapias sistémicas es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

Algunos de los métodos frecuentes para administrar terapias sistémicas incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Los tipos de terapias sistémicas usadas para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo incluyen:

  • Quimioterapia

  • Terapia dirigida

  • Inmunoterapia

Cada uno de estos tipos de terapias se analiza a continuación con más detalle. Una persona puede recibir 1 tipo de terapia sistémica por vez o una combinación de terapias sistémicas al mismo tiempo. También se pueden administrar como parte de un plan de tratamiento que puede incluir cirugía y/o radioterapia.

Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. También es importante informar a su médico si está tomando algún otro medicamento con receta o de venta libre o suplementos. Las hierbas, los suplementos y otros fármacos pueden interactuar con los medicamentos para el cáncer. Conozca más sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al evitar que las células cancerosas crezcan, se dividan y produzcan más células.

Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o una combinación de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

Para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo, se puede usar quimioterapia antes de la cirugía, la radioterapia o ambas. Esto se denomina terapia neoadyuvante.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, disminución de los recuentos sanguíneos, náuseas y vómitos, caída de cabello, pérdida del apetito, diarrea, sequedad de la boca, pérdida de la audición y llagas abiertas en la boca que pueden derivar en infecciones.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que se dirige a los genes y las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

No todos los tumores tienen los mismos objetivos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, continúan realizándose estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de los tratamientos dirigidos.

El cetuximab (Erbitux) es un tratamiento dirigido aprobado para el uso combinado con la radioterapia para el cáncer de cabeza y cuello que no se ha diseminado. También está aprobado para el uso con la quimioterapia para el tratamiento de pacientes con cáncer metastásico (vea a continuación).

Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o elaborados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Existen 2 fármacos inmunoterapéuticos, nivolumab (Opdivo) y pembrolizumab (Keytruda) aprobados para el tratamiento de pacientes con carcinoma de células escamosas metastásico o recurrente después de que una quimioterapia con un fármaco basado en platino ha dejado de funcionar. También podrá usarse inmunoterapia en combinación con quimioterapia y radioterapia en ensayos clínicos.

Los distintos tipos de inmunoterapia pueden provocar diferentes efectos secundarios. Los efectos secundarios frecuentes incluyen reacciones cutáneas, síntomas similares a la gripe, diarrea y cambios de peso. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer

El cáncer y su tratamiento producen síntomas y efectos secundarios físicos, así como efectos emocionales, sociales y económicos. El manejo de estos efectos se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Es una parte importante de su atención que se incluye junto con los tratamientos que tienen como fin retrasar, detener o eliminar el cáncer.

Los cuidados paliativos se centran en mejorar cómo se siente durante el tratamiento al manejar los síntomas y brindar apoyo a los pacientes y sus familias con otras necesidades no médicas. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir este tipo de atención. Y en general funciona mejor cuando se inicia poco después del diagnóstico de cáncer. Las personas que reciben cuidados paliativos junto con el tratamiento para el cáncer con frecuencia tienen síntomas menos graves y mejor calidad de vida, e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y espiritual, y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer como quimioterapia, cirugía o radioterapia.

Antes de comenzar con el tratamiento, hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento. También debe hablar sobre los efectos secundarios posibles del plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos.

Durante el tratamiento, su equipo de atención médica puede pedirle que responda preguntas sobre sus síntomas y efectos secundarios y que describa cada problema. Asegúrese de informar al equipo de atención médica si experimenta algún problema. Esto ayuda a que el equipo de atención médica pueda tratar cualquier síntoma y efecto secundario lo más rápido posible. También puede ayudar a prevenir problemas más graves en el futuro.

Obtenga más información sobre la importancia de llevar un registro de los efectos secundarios en otra parte de esta guía. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos en una sección diferente de este sitio web.

Cáncer metastásico

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan “cáncer metastásico”. Si esto sucede, es una buena idea hablar con médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, de manera que se sienta cómodo con el plan de tratamiento elegido.

Normalmente, la recomendación de tratamiento incluye quimioterapia sistémica, ya sea el uso de fármacos estándar o de fármacos en estudio como parte de un ensayo clínico. Su plan de tratamiento también puede incluir una combinación de terapia dirigida, inmunoterapia, cirugía o radioterapia. Algunos ensayos clínicos se enfocan en el tratamiento de tumores con cambios genéticos específicos, llamados mutaciones. Para participar en estos tipos de ensayos clínicos, los pacientes deberán someterse a pruebas moleculares para analizar los tumores. Estos tipos de análisis de laboratorio buscan genes específicos, proteínas u otros factores que sean exclusivos del tumor. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de las personas, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a usted y a su familia que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (No Evidence of Disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudarlo a sentirse más preparado si, en efecto, el cáncer reaparece. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia.

Si el cáncer reaparece después del tratamiento original, se denomina “cáncer recurrente”. El cáncer puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia). La mayoría de las recurrencias en el mismo lugar o en el cuello se producen durante los primeros 18 a 24 meses después del tratamiento original. Las personas que dejan de consumir tabaco y alcohol, preferiblemente antes de iniciar el tratamiento, tienen mejores posibilidades de una vida más prolongada. El consumo de tabaco durante la radioterapia anula cualquier beneficio que la radioterapia pueda ofrecer.

Cuando se produce una recurrencia, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible. En especial, cuando hay diseminación del tumor y crecimiento en órganos distantes (M1 o metástasis a distancia; consulte Estadios y grados), la planificación del tratamiento requiere evaluaciones y tratamientos muy cuidadosos. Después de realizadas estas evaluaciones, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como por ejemplo, cirugía, radioterapia, quimioterapia y terapia dirigida, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. El médico puede sugerirle ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Cualquiera que sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Es recomendable que hable con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y que solicite servicios de apoyo que lo ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, la enfermedad se puede denominar cáncer avanzado o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares, y está aquí para ayudar. Es extremadamente importante asegurarse de que una persona se sienta físicamente cómoda, que no tenga dolor y que reciba apoyo emocional.

Es posible que las personas con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar los cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, cuidados en un hospital de cuidados paliativos u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo que las ayude a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida.

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Acerca de los ensayos clínicos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, los cuales son la principal forma en que se prueban enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué son los ensayos clínicos?

Los médicos y científicos siempre buscan mejores formas para atender a las personas con cáncer laríngeo o hipofaríngeo. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, todos los fármacos aprobados en la actualidad por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. se evaluaron en ensayos clínicos.

Los ensayos clínicos se usan para todos los tipos y estadios de cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Muchos se centran en nuevos tratamientos para determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que los tratamientos ya existentes. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía, y métodos nuevos de tratamiento.

Las personas que participan en los ensayos clínicos pueden ser algunas de las primeras en recibir un tratamiento antes de que esté disponible para el público en general. Sin embargo, existen algunos riesgos en los ensayos clínicos, incluidos efectos secundarios posibles y la posibilidad de que el nuevo tratamiento no funcione. Se recomienda a las personas que hablen con su equipo de atención médica acerca de las ventajas y las desventajas de participar en un estudio en particular.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios.

La decisión de participar en un ensayo clínico

Las personas deciden participar en los ensayos clínicos por muchos motivos. Para algunas, el ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, las personas a menudo están dispuestas a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otras personas se presentan voluntariamente para participar en ensayos clínicos porque saben que estos estudios son una forma de contribuir con el progreso del tratamiento del cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Aunque el ensayo clínico no las beneficie directamente, su participación puede beneficiar en el futuro a los pacientes con cáncer laríngeo o hipofaríngeo.

La cobertura de seguro y los costos de los ensayos clínicos difieren según la ubicación y el estudio. En algunos programas, se reembolsan parte de los gastos generados al participar en el ensayo clínico. En otros, esto no sucede. Es importante hablar primero con el equipo de investigación y con su aseguradora para conocer si el tratamiento en un ensayo clínico se cubrirá y de qué forma. Obtenga más información sobre la cobertura de seguro médico de los ensayos clínicos.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Cuando se utilizan, los placebos normalmente se combinan con un tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre el uso de placebos en ensayos clínicos de cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, las personas deben participar en un proceso conocido como “consentimiento informado”. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer lo siguiente:

  • Describir todas las opciones de modo que la persona comprenda en qué se diferencia el nuevo tratamiento del tratamiento estándar.

  • Enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar.

  • Explicar qué se requerirá de cada paciente para participar en el ensayo clínico, incluyendo la cantidad de visitas al médico, las pruebas, el cronograma de tratamiento y cualquier costo financiero posible que el paciente pueda tener que pagar.

Los ensayos clínicos también tienen ciertas reglas denominadas “requisitos de elegibilidad”, que ayudan a estructurar la investigación y mantener la seguridad de los pacientes. Usted y el equipo de investigación revisarán detenidamente estos requisitos.

Las personas que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos. Esto puede incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los ensayos clínicos también son supervisados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que las personas que participan en un ensayo clínico hablen con el médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionar tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización y/o en caso de que decidan retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea obtener más información sobre los temas específicos que están en estudio en relación con el cáncer laríngeo e hipofaríngeo, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluida una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos para un tipo específico de cáncer. Por ejemplo, es posible encontrar ensayos clínicos sobre cáncer de cabeza y cuello en un grupo de defensa de pacientes llamado Apoyo para personas con cáncer oral, de cabeza y cuello (Supporting People with Oral, Head and Neck Cancer, SPOHNC) y en ClinicalTrials.gov. del gobierno de los EE. UU. (Tenga en cuenta que estos 2 enlaces lo llevarán a otros sitios web diferentes en inglés).

PRE-ACT, Preparatory Education About Clinical Trials

Además, puede encontrar un programa educativo en video gratuito sobre los ensayos clínicos de cáncer en otra sección de este sitio web en inglés.

La siguiente sección de esta guía es Últimas investigaciones. Explica las áreas de investigación científica para cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Use el menú para elegir otra sección a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Últimas investigaciones

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de la investigación científica que se está realizando para conocer más sobre el cáncer laríngeo e hipolaríngeo y cómo tratarlo. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos trabajan para aprender más sobre los cánceres laríngeo e hipofaríngeo, los métodos para prevenirlos, la mejor manera de tratarlos y la forma de brindar la mejor atención a las personas diagnosticadas con alguna de estas enfermedades. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes a través de ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

  • Enfoques de radioterapia. Los investigadores están evaluando maneras más efectivas de utilizar la radioterapia. La radiosensibilización es un enfoque prometedor que consiste en la administración de fármacos que aumentan la sensibilidad de las células cancerosas a la radioterapia, de manera que se puedan destruir con mayor facilidad. Otro enfoque se denomina radioterapia hiperfraccionada. Consiste en aplicar varias pequeñas dosis de radioterapia al día.

  • Terapia dirigida y específica del tumor. Un mayor conocimiento de la biología del cáncer conduce al desarrollo de terapias dirigidas, además de la inmunoterapia (vea a continuación). Hay muchos fármacos nuevos que se encuentran en distintas etapas de desarrollo.

  • Inmunoterapia. La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o elaborados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Nivolumab y pembrolizumab han sido aprobados para tratar esta enfermedad (ver Tipos de tratamiento), y otros tipos de fármacos inmunoterapéuticos se están estudiando en ensayos clínicos.

  • Quimioprevención. Los investigadores están evaluando los beneficios de usar la quimioprevención (en inglés) como una forma de prevenir el desarrollo de un segundo cáncer después de que haya finalizado el tratamiento del cáncer laríngeo o hipofaríngeo. La quimioprevención es el uso de fármacos o suplementos para reducir el riesgo de cáncer.

  • Terapia fotodinámica. Durante la terapia fotodinámica se inyecta en la sangre una sustancia sensible a la luz, denominada fotosensible. Las células cancerosas retienen la sustancia por más tiempo que las células sanas. Luego, se dirige luz láser a la zona del tumor, y la sustancia en las células se activa para destruir las células cancerosas.

  • Cuidados paliativos/atención médica de apoyo. Se están realizando ensayos clínicos para encontrar mejores formas de reducir los síntomas y efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes del cáncer laríngeo e hipofaríngeo, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales, sociales y económicos que el cáncer y su tratamiento pueden ocasionar. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Cómo sobrellevar el tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y económicos del cáncer y su tratamiento. Use el menú para ver otras páginas.

Todos los tratamientos para el cáncer pueden provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá durante el tratamiento. Las personas que están en tratamiento por cáncer de cabeza y cuello pueden encontrar útil comunicarse con los grupos de apoyo que se especializan en brindar ayuda a personas tratadas por cáncer laríngeo e hipofaríngeo.

Mientras se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor de los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés). Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Los médicos llaman a esta parte del tratamiento para el cáncer “cuidados paliativos” o “atención de apoyo”. Esta una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo se enumeran en la sección Tipos de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

Hable con su equipo de atención médica con regularidad sobre cómo se siente. Es importante que le informe al equipo sobre cualquier efecto secundario nuevo o cambio en los efectos secundarios existentes. Si su equipo de atención médica sabe cómo se siente, podrá encontrar maneras de aliviar o manejar los efectos secundarios para ayudarlo a sentirse más cómodo y, posiblemente, evitar que los efectos secundarios empeoren.

Puede ser útil llevar un registro de sus efectos secundarios de manera que sea más fácil explicarle cualquier cambio a su equipo de atención médica. Obtenga más información sobre por qué es útil llevar un registro de los efectos secundarios (en inglés).

A veces, los efectos secundarios físicos pueden permanecer después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento, los denominan efectos tardíos. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención de sobrevivencia. Obtenga más información leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Cómo sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos, después de recibir un diagnóstico de cáncer. Estos pueden incluir sobrellevar emociones difíciles, como la tristeza, la ansiedad o el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, para las personas es difícil expresar a sus seres queridos cómo se sienten. Para algunas, hablar con un trabajador social en oncología, un asesor o un miembro del clero puede ayudarlas a desarrollar formas más eficaces de sobrellevar el cáncer y hablar sobre él.

Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar los efectos económicos

El tratamiento para el cáncer puede resultar costoso. Por lo general, esto genera mucho estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo de la atención médica les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede poner en riesgo su salud y generar mayores costos en el futuro. Se alienta a los pacientes y a sus familias a que hablen acerca de sus inquietudes económicas con un integrante del equipo de atención médica. Obtenga más información sobre cómo manejar las consideraciones económicas en una parte diferente de este sitio web.

El cuidado de un ser querido con cáncer

Los familiares y amigos con frecuencia desempeñan un papel importante en la atención de una persona con cáncer laríngeo o hipofaríngeo. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores pueden proporcionar apoyo físico, práctico y emocional al paciente, incluso si viven lejos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias, o según sea necesario, que incluyen las siguientes:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Conversar con el equipo de atención médica

  • Hablar con proveedores médicos

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Llevar al paciente a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar asuntos del seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los efectos secundarios posibles antes de comenzar el tratamiento. Pregunte lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para prevenirlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuéntele incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Esta charla debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer.

Además, pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudarlo a preparar un plan para su cuidado. Cree un plan para su cuidado con esta hoja informativa de 1 página en inglés que incluye un plan de acción para ayudar a que el cuidado del paciente sea un esfuerzo en equipo. Esta hoja informativa gratuita está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

¿Desea obtener más información sobre cómo llevar un registro de los efectos secundarios?

Cancer.Net ofrece varios recursos para ayudarlo a llevar un registro de sus síntomas y efectos secundarios. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Cancer.Net Mobile: La aplicación móvil de Cancer.Net gratuita le permite registrar de manera segura el momento y la gravedad de los síntomas y efectos secundarios.

  • Manejo del dolor: Obtenga este cuadernillo de 38 páginas sobre la importancia del alivio del dolor que incluye una hoja de seguimiento del dolor a fin de ayudar a los pacientes a registrar cómo los afecta el dolor. El cuadernillo gratuito está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Hojas informativas: Lea las hojas informativas de 1 página sobre diarrea y erupción (en inglés) que incluyen una hoja de seguimiento para registrar el momento y la gravedad del efecto secundario. Estas hojas informativas gratuitas están disponibles en PDF, de manera que son fáciles de imprimir.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez terminado el tratamiento para el cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Atención de seguimiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de que el tratamiento contra el cáncer haya finalizado y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Use el menú para ver otras páginas.

La atención de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer no finaliza cuando ha terminado el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá verificando que el cáncer no haya regresado, manejará cualquier efecto secundario y supervisará su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los proveedores de atención médica quieren hacer un seguimiento de su recuperación durante los siguientes meses y años. Las personas que se recuperan de un cáncer laríngeo o hipofaríngeo deben realizarse exámenes médicos y odontológicos de seguimiento con regularidad para verificar que no haya signos de recurrencia o de un segundo cáncer primario, el cual es un nuevo tipo de cáncer que se desarrolla en otro lugar del cuerpo. Estos exámenes regulares también pueden ayudar con el manejo de cualquier efecto secundario tardío o a largo plazo derivado del tratamiento para el cáncer.

Un programa frecuente de seguimiento para las personas después de un tratamiento para cualquiera de estos tipos de cáncer es realizarse un examen cada 2 meses durante el primer año, cada 4 meses durante el segundo año, cada 6 meses durante el tercer año y, a partir de entonces, una vez al año. Los exámenes y pruebas de diagnóstico se pueden repetir para detectar recurrencias o supervisar la evolución del tratamiento en curso.

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es verificar si hay una recurrencia, lo que significa que el cáncer ha regresado. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede incrementarse hasta que se muestran en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un proveedor de atención médica familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su proveedor médico le hará preguntas específicas sobre su salud. A algunas personas se les pueden realizar análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, incluidos el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

Si la persona consume tabaco, es importante que sea supervisada para detectar posibles cánceres secundarios de pulmón, esófago y cabeza y cuello, incluso sin una recurrencia del primer cáncer. La participación en un ensayo clínico donde se investigan nuevas formas de prevenir estas enfermedades puede ser una opción.

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarles el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés (en inglés).

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, con frecuencia es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir tanto cambios físicos como emocionales.

Hable con su proveedor médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y manejarlos. Por ejemplo, las personas que recibieron radioterapia deberían someterse a revisiones de la función de la tiroides regularmente.

Rehabilitación del cáncer

La rehabilitación es una parte importante de la atención de seguimiento después de un tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello. No obstante, las personas se deben reunir con todos los especialistas en rehabilitación antes de comenzar su tratamiento. Después del tratamiento, pueden recibir fisioterapia para mantener el rango de movimiento y terapia del habla para recuperar las capacidades, por ejemplo, de hablar y tragar. Cuando el tratamiento para el cáncer altera la deglución, a menudo se pueden diseñar planes de ejercicios para fortalecer y mantener la capacidad de comer y tragar. Muchas personas que han sido tratadas por cáncer de cabeza y cuello tienen dificultades para comer. Escuche un podcast en inglés sobre cómo manejar los desafíos para comer después de un tratamiento.

Es importante que los patólogos del habla y otros integrantes del equipo de atención médica realicen una evaluación temprana de las personas a fin de comenzar programas específicos de tratamiento y evitar problemas posteriores. También puede recomendarse atención médica de apoyo para manejar los síntomas y mantener la nutrición durante el tratamiento. Algunas personas quizás necesiten aprender nuevas maneras de comer o preparar alimentos.

A veces, la rehabilitación requiere el desarrollo de una nueva voz. Las opciones incluyen las siguientes:

  • Habla esofágica. Algunas personas pueden aprender a usar los músculos guturales del esófago para producir sonidos. Este proceso se conoce como habla esofágica.

  • Electrolaringe. Algunas personas usan un dispositivo mecánico a batería llamado electrolaringe para hablar. Este dispositivo produce vibración que se transmite a través de los tejidos del cuello o se envía a la boca mediante un tubo plástico para la producción del habla.

  • Rehabilitación de la voz traqueoesofágica (TE). Muchas personas usan rehabilitación de la voz TE después de una laringectomía. El habla con voz TE es similar al habla laríngea normal porque utiliza aire de los pulmones para impulsar la producción del habla, de la misma forma que antes de la laringectomía. Un pequeño dispositivo removible, llamado prótesis de voz, se ubica dentro del estoma y permite que el aire de los pulmones ingrese al esófago para producir sonidos. Luego, el sonido pasa a la boca para producir el habla.

No todas las personas están interesadas ni pueden aprender todos estos métodos para la voz. Es importante reunirse con un patólogo del habla con experiencia antes de la cirugía para comprender qué rehabilitación se necesitará y seleccionar el mejor método o métodos para la persona, de ser necesario.

Las personas pueden cambiar su aspecto, sentirse cansadas o no estar en condiciones de hablar o comer como solían hacerlo antes del tratamiento. Los pacientes que sufren una traqueotomía deben aprender a cuidar el estoma y mantenerlo limpio. Algunas personas pueden experimentar depresión. El equipo de atención médica puede ayudar a que las personas se adapten y se pongan en contacto con los servicios de apoyo físico y emocional.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de sobrevivencia al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para hablar con su médico sobre quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo al oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención del médico general u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las reglas del seguro médico y sus preferencias personales.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá su atención de seguimiento, asegúrese de compartir con él/ella, y con todos los proveedores de atención médica futuros, el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia. Los detalles sobre su tratamiento para el cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante la vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Sobrevivencia

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa distintas cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, sobrellevar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye a las personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para manejar la enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de tener cáncer. Esto se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sentimientos fuertes que incluyen alegría, preocupación, alivio, culpa y temor. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellas mismas. Otras se vuelven muy ansiosas respecto a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después de terminar el tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el temor a la recurrencia, inquietudes relacionadas con la sexualidad y la fertilidad, y problemas económicos y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere:

  • Entender el desafío al que se enfrenta.

  • Pensar en soluciones.

  • Pedir y permitir el apoyo de otros.

  • Sentirse a gusto con el curso de acción que eligió seguir.

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto les permite hablar con personas que han tenido experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o con un integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del lugar en donde recibió tratamiento. Muchos centros médicos tienen programas de sobrevivencia. Pregunte si su centro de tratamiento tiene un programa de sobrevivencia del cáncer.

El papel cambiante de los cuidadores

Los familiares y amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador desempeña un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona diagnosticada con cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o un tiempo más prolongado.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el papel del cuidador generalmente cambia. Con el tiempo, la necesidad de tener un cuidador debido al diagnóstico de cáncer se volverá mucho menor o llegará a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador (en inglés).

Una perspectiva nueva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios en el estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan del cáncer laríngeo e hipofaríngeo sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el consumo de alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar su fuerza y nivel de energía. El equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado según sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Es importante realizar las pruebas y los controles médicos recomendados para cuidar su salud. Es posible que se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de la vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible. Consulte Atención de seguimiento para obtener más información.

Hable con su equipo de atención médica para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia al cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: Obtenga este folleto de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye formularios en blanco del resumen de tratamiento y del plan de atención de sobrevivencia. El cuadernillo gratuito está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: Vea un video corto en inglés dirigido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, que abarca personas de diferentes edades.

La siguiente sección es Preguntas para hacerle al equipo de atención médica a fin de ayudarlo a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacerle al médico o a otros integrantes del equipo de atención médica que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Use el menú para ver otras páginas.

Hablar con frecuencia con el equipo de atención médica es importante para tomar decisiones informadas sobre la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para obtener una lista digital y otras herramientas interactivas para manejar su atención. También puede ser útil pedir a un familiar o amigo que asista con usted a las citas para ayudarlo a tomar notas.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de cáncer de cabeza y cuello tengo? ¿Cuál es la ubicación exacta?

  • ¿En qué estadio y grado se encuentra el cáncer? ¿Qué significa esto?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿Debe mi cáncer ser analizado genéticamente?

  • ¿Es curable mi cáncer? Si no es así, ¿por qué?

Preguntas para hacer sobre cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿Qué ensayos clínicos tengo a mi disposición? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada opción de tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Qué se puede hacer para prevenir o manejar estos efectos secundarios?

  • ¿Debo hablar con otro médico para pedir una segunda opinión?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué hace cada integrante?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Debo consultar a algún otro especialista antes de comenzar el tratamiento? ¿Debería hablar con un radioncólogo, oncólogo clínico o cirujano plástico?

  • ¿Puede recomendarme un dentista oncólogo?

  • ¿Qué tipo de enjuagues bucales o pasta de dientes puedo usar?

  • ¿Cómo debo tratar los síntomas relacionados con la sequedad de la boca?

  • ¿Me puede recomendar un patólogo del habla?

  • Si soy fumador, ¿dejar de fumar me ayudará a obtener mejores resultados con este tratamiento?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Afectará el tratamiento mi habilidad para hablar, comer y tragar?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer?

  • Si me preocupa cómo manejar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi alcance? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

Preguntas para hacer sobre la realización de una cirugía

  • ¿Qué tipo de cirugía se me realizará?

  • ¿Deberán extirparse los ganglios linfáticos? Si es así, ¿qué tipo de vaciamiento de cuello se hará? ¿Qué significa esto?

  • ¿Qué tan probable es que pierda la caja de la voz (laringe)? Si esto es necesario, ¿cuáles son las opciones disponibles para la rehabilitación de la voz/el habla?

  • ¿Habrá necesidad de que me hagan una reconstrucción importante? ¿Cómo afectará esto mi capacidad para hablar y para comer?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario? ¿Qué tan pronto debo comunicarme?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de la realización de esta cirugía? ¿Afectará esto mi habilidad para mover el hombro?

Preguntas para hacer sobre la radioterapia

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo durará la administración de este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario? ¿Qué tan pronto debo comunicarme?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Habrá algún efecto secundario duradero, como por ejemplo, pérdida de saliva, pérdida del gusto o dificultad permanente para tragar?

  • ¿Cómo podré comer una dieta balanceada si el tratamiento afecta mi capacidad de comer los alimentos que estoy acostumbrado a comer?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer acerca de realizar la terapia sistémica con medicamentos

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo durará la administración de este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario? ¿Qué tan pronto debo comunicarme?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

  • ¿Qué tipo de atención dental necesito? ¿Con qué frecuencia debo visitar al dentista?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles según el tratamiento para el cáncer que recibí?

  • ¿Debo hacer cambios en mi dieta? ¿Hay determinados alimentos que debo evitar? ¿Puedo beber alcohol?

  • ¿Necesitaré servicios de rehabilitación del cáncer después del tratamiento? ¿Qué puedo esperar?

  • Si soy fumador, ¿cómo puede ayudarme a dejar el hábito?

  • ¿Qué exámenes de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y el plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia hay a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

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Cáncer laríngeo e hipofaríngeo - Recursos adicionales

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