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Cáncer de riñón - Introducción

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de riñón de Cancer.Net. Use el menú para ver otras páginas. Piense en ese menú como un mapa para recorrer la guía completa.

Acerca de los riñones

Todas las personas tienen 2 riñones, que están ubicados sobre la cintura, a ambos lados de la columna. Estos órganos con forma de frijol y de color marrón rojizo tienen el tamaño aproximado de un puño pequeño. Se encuentran más cerca de la parte posterior que de la parte anterior del cuerpo.

Los riñones filtran sangre para eliminar las impurezas, el exceso de minerales y sales y el excedente de agua. Por día, los riñones filtran aproximadamente 200 cuartos de galón de sangre para generar 2 cuartos de galón de orina. Los riñones también producen hormonas que ayudan a controlar la presión arterial, la producción de glóbulos rojos, y otras funciones corporales.

La mayoría de las personas tienen 2 riñones. Cada riñón trabaja de forma independiente. Eso significa que el cuerpo humano puede funcionar con menos de un riñón completo. Con la diálisis, un proceso de filtración mecanizado, es posible vivir sin riñones funcionales. La diálisis puede realizarse a través de la sangre, denominada hemodiálisis, o mediante la cavidad abdominal del paciente, denominada diálisis peritoneal.

Acerca del cáncer de riñón

El cáncer de riñón se origina cuando las células sanas de un riñón o de ambos cambian y crecen sin control, y forman una masa llamada tumor cortical renal. Un tumor puede ser maligno, indolente o benigno. Un tumor maligno es canceroso, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor indolente también es canceroso, pero este tipo de tumor raramente se disemina a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer, pero no se diseminará.

Tipos de cáncer de riñón

Existen varios tipos de cáncer de riñón:

  • Carcinoma de células renales. El carcinoma de células renales es el tipo más frecuente de cáncer de riñón en adultos, y representa hasta el 85% de los diagnósticos. Este tipo de cáncer se desarrolla en los túbulos renales proximales que forman el sistema de filtración de los riñones. Cada riñón tiene miles de esas diminutas unidades de filtración. Las opciones de tratamiento para el carcinoma de células renales se explican más adelante en esta guía.

  • Carcinoma urotelial. Este también se denomina carcinoma de células transicionales. Representa del 5% al 10% de los cánceres de riñón en adultos. El carcinoma urotelial comienza en la zona del riñón en la que se acumula la orina antes de pasar a la vejiga, denominada pelvis renal. Este tipo de cáncer de riñón se trata como el cáncer de vejiga debido a que ambos tipos de cáncer empiezan en las mismas células.

  • Sarcoma. El sarcoma de riñón ocurre raramente. Este tipo de cáncer se desarrolla en los tejidos blandos del riñón, en la capa delgada de tejido conectivo que rodea al riñón, llamada cápsula, o en la grasa circundante. El sarcoma de riñón suele tratarse con cirugía. No obstante, el sarcoma generalmente reaparece en la zona del riñón o se disemina a otras partes del cuerpo. Es posible que se recomiende más cirugía o quimioterapia después de la primera cirugía.

  • Tumor de Wilms. El tumor de Wilms (en inglés) es más frecuente en los niños y recibe un tratamiento diferente al del cáncer de riñón en adultos. Los tumores de Wilms producen alrededor del 1 % de los tipos de cáncer de riñón. Este tipo de tumor tiene muchas más probabilidades de responder satisfactoriamente a la radioterapia y la quimioterapia que los otros tipos de cáncer de riñón cuando se combinan con cirugía. Esto ha originado un abordaje diferente del tratamiento.

  • Linfoma. El linfoma puede agrandar ambos riñones y se asocia con los ganglios linfáticos agrandados, lo cual se denomina linfadenopatía, en otras partes del cuerpo, incluido el cuello, el pecho y la cavidad abdominal. Raramente, el linfoma renal puede aparecer como una sola masa tumoral en el riñón y puede incluir ganglios linfáticos regionales agrandados. Si existe la posibilidad de un linfoma, es posible que el médico le realice una biopsia (consulte la sección Diagnóstico) y le recomiende hacer quimioterapia en vez de cirugía.

Tipos de células renales cancerosas

Conocer de qué tipo de células está compuesto un tumor renal ayuda a los médicos a planificar el tratamiento. Los patólogos han identificado más de 40 tipos distintos de células renales cancerosas. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Las exploraciones por tomografía computarizada (TC) o las imágenes por resonancia magnética (RM) (consulte la sección Diagnóstico) no siempre pueden distinguir entre tumores corticales renales benignos, indolentes o malignos antes de la cirugía.

A continuación, se enumeran los tipos de células renales cancerosas más frecuentes. En general, el grado de un tumor se refiere al grado de diferenciación de las células, no a qué tan rápido crecen. Cuanto mayor es el grado, mayor es la probabilidad de que las células se diseminen o hagan metástasis con el tiempo.

  • Células claras. Aproximadamente el 70 % de los cánceres de riñón son de células claras. Las células claras pueden tener un crecimiento que varía de lento (grado 1) a rápido (grado 4). La inmunoterapia y la terapia dirigida (consulte la sección Tipos de tratamiento) son especialmente efectivas para tratar el cáncer de riñón de células claras.

  • Papilar. El cáncer papilar de riñón se desarrolla en entre un 10 % y un 15 % de los pacientes. Se divide en dos subtipos distintos, llamados tipo 1 y tipo 2. El cáncer papilar de riñón localizado a menudo se trata con cirugía. Si el cáncer papilar de riñón se disemina o hace metástasis, a menudo se trata con agentes de bloqueo de los vasos sanguíneos. El uso de la inmunoterapia para tratar distintos tipos de cáncer papilar metastásico aún se está investigando. Muchos médicos recomiendan tratamiento a través de un ensayo clínico para el cáncer papilar metastásico.

  • Características sarcomatoides. Cada uno de los subtipos de tumores del cáncer de riñón (células claras, cromófobos y papilares, entre otros) puede mostrar características muy desordenadas a través del microscopio. A menudo, los patólogos las describen como “sarcomatoides.” Este no es un subtipo de tumor distinto, pero cuando los médicos ven estas características saben que se trata de una forma de cáncer de riñón muy agresiva. Hay investigaciones científicas prometedoras sobre opciones de tratamiento de inmunoterapia para personas con un tumor con características sarcomatoides. Más recientemente, esto incluyó las combinaciones aprobadas de ipilimumab (Yervoy) y nivolumab (Opdivo), axitinib (Inlyta) y pembrolizumab (Keytruda), axitinib y avelumab (Bavencio), cabozantinib (Cabometyx) y nivolumab, y levatinib (Lenvima) y pembrolizumab, así como la combinación experimental de atezolizumab (Tecentriq) y bevacizumab (Avastin).

  • Medular. Este es un cáncer raro y muy agresivo, pero aun así se considera un tumor cortical renal. Es más frecuente en las personas de raza negra y está altamente relacionado con tener enfermedad de células falciforme o rasgo de células falciformes (también denominado rasgo drepanocítico). El rasgo de células faciforme significa que una persona ha heredado el gen de la célula falciforme de uno de sus padres. Actualmente, las combinaciones de quimioterapia son opciones de tratamiento recomendadas, y se están realizando ensayos clínicos para definir mejor las decisiones de tratamiento.

  • Conductos colectores. El carcinoma de los conductos colectores es más probable que se produzca en personas de entre 20 y 30 años. Comienza en los conductos colectores de los riñones. Por lo tanto, el carcinoma de los conductos colectores se encuentra estrictamente relacionado con el carcinoma de células transicionales (consulte la sección “Carcinoma urotelial” más arriba). Este es un cáncer difícil de tratar de forma satisfactoria a largo plazo, incluso con combinaciones de quimioterapia sistémica y cirugía.

  • Cromófobo. El cromófobo es otro cáncer poco frecuente que se diferencia de los otros tipos. Puede formar tumores indolentes que, aunque es poco probable que se diseminen, son agresivos si llegaran a hacerlo. Hay ensayos clínicos en curso para encontrar las mejores maneras de tratar este tipo de cáncer.

  • Oncocitoma. Este es un tipo de cáncer de riñón de crecimiento lento que rara vez se propaga. El tratamiento recomendado es la cirugía para tumores grandes y voluminosos.

  • Angiomiolipoma. El angiomiolipoma es un tumor benigno que tiene un aspecto único en una TC y cuando se lo observa con un microscopio. Por lo general, es menos probable que crezca y se disemine. Suele tratarse con cirugía o, si es pequeño, con supervisión activa (consulte la sección Tipos de tratamiento). Un sangrado significativo es un evento raro, pero más probable en pacientes mujeres embarazadas y premenopáusicas. Una forma agresiva del angiomiolipoma, denominado epitelioide, puede, en raras ocasiones, invadir la vena renal y la vena cava inferior, y diseminarse a los ganglios linfáticos o a órganos cercanos, como el hígado.

¿Busca información adicional a esta introducción?

Si quiere obtener información adicional a esta introducción, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar la cantidad de personas que reciben un diagnóstico de cáncer de riñón y las tasas de supervivencia generales. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Estadisticas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2023

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información sobre la cantidad estimada de personas a las que se les diagnosticará cáncer de cáncer de riñón cada año. También leerá información general sobre la supervivencia a la enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores y que no hay dos personas iguales con cáncer. Utilice el menú para ver otras páginas.

Cada persona es diferente, con distintos factores que influyen en el riesgo de que se le diagnostique este cáncer y en las posibilidades de recuperarse tras el diagnóstico. Es importante que hable con su médico sobre cualquier duda que tenga acerca de las estadísticas generales que se ofrecen a continuación y lo que pueden significar para usted en forma individual. Las fuentes originales de estas estadísticas figuran al final de esta página.

Every person is different, with different factors influencing their risk of being diagnosed with this cancer and the chance of recovery after a diagnosis. It is important to talk with your doctor about any questions you have around the general statistics provided below and what they may mean for you individually. The original sources for these statistics are provided at the bottom of this page.

¿A cuántas personas se les diagnostica cáncer de riñón?

En 2023, se calcula que en Estados Unidos se diagnosticará a unos 81,800 adultos (52,360 hombres y 29,440 mujeres) con cáncer de riñón. En todo el mundo, se calcula que a unas 431,288 personas se les diagnosticó cáncer de riñón en 2020.

En los Estados Unidos, el cáncer de riñón es el sexto tipo de cáncer más frecuente en los hombres. Es el noveno tipo de cáncer más frecuente en mujeres. La edad promedio al momento del diagnóstico es del 64 años y la mayoría de las personas están diagnosticadas entre 65 y 74 años. El cáncer de riñon rara vez se encuentra en personas menores de 45 años. Es más común en las personas negras y en las personas indígenas de Norte América.

El número de casos nuevos de cáncer de riñón en los Estados Unidos ha ido aumentado durante varias décadas, aunque ese aumento se ha ralentizado en los últimos años. Entre 2010 y 2019, las tasas aumentaron alrededor del 1 % cada año. Parte del aumento se debe a un aumento en el uso de pruebas por imagen en general. Las pruebas por imágenes pueden detectar tumores renales pequeños de forma inesperada cuando las pruebas se realizan por otra razón no relacionada con el cáncer.

Se calcula que habrá 14,890 muertes (9,920 hombres y 4,970 mujeres) debidas a esta enfermedad en los Estados Unidos en 2023. Sin embargo, la tasa de mortalidad ha estado disminuyendo desde mediados de la década de 1990. Entre 2013 y 2020, las muertes a causa del cáncer de riñón disminuyeron alrededor de un 2 % por año. En 2020, se calcula que 179,368 personas en todo el mundo murieron de cáncer de riñón.

¿Cuál es la tasa de supervivencia de cáncer de riñón?

Existen diferentes tipos de estadísticas que pueden ayudar a los médicos a evaluar las posibilidades de recuperación de una persona de cáncer de riñón. Estas se denominan estadísticas de supervivencia. Un tipo específico de estadística de supervivencia se denomina tasa de supervivencia relativa. A menudo se utiliza para predecir cómo el cáncer puede afectar la esperanza de vida. La tasa de supervivencia relativa se refiere a la probabilidad de que las personas con cáncer de riñón sobrevivan durante cierto tiempo tras el diagnóstico inicial o el inicio del tratamiento, en comparación con la supervivencia esperada de personas similares sin este tipo de cáncer.

Ejemplo: Este es un ejemplo para ayudar a explicar lo que significa una tasa de supervivencia relativa. Tenga en cuenta que este es solo un ejemplo y no es específico de este tipo de cáncer. Supongamos que la tasa de supervivencia relativa a 5 años de un tipo específico de cáncer es de 90 %. “Porcentaje” significa cuántos de cada 100. Imagine que hay 1000 personas sin cáncer y que, en función de su edad y otras características, se espera que 900 de las 1000 estén vivas dentro de 5 años. Imaginemos también que hay otras 1000 personas de edad y características similares a las primeras 1000, pero que todas ellas tienen un tipo específico de cáncer que tiene una tasa de supervivencia a 5 años de 90 %. Esto significa que se espera que 810 de las personas con el cáncer específico (el 90 % de 900) estén vivas en 5 años.

Es importante recordar que las estadísticas sobre las tasas de supervivencia de las personas con cáncer de riñón son solo una estimación. No se le puede decir a una persona en forma individual si el cáncer/el tumor acortará o no su vida. En su lugar, estas estadísticas describen tendencias en grupos de personas diagnosticadas previamente con la misma enfermedad, incluidos estadios específicos de la enfermedad.

La tasa de supervivencia relativa de cáncer de riñón a 5 años es del 77 %.

Las tasas de supervivencia para el cáncer de riñón varían en función de varios factores. Entre ellos se incluyen el estadio del cáncer, la edad y el estado de salud general de la persona, y la eficacia del plan de tratamiento. Otros factores que pueden afectar los resultados incluyen el tipo y el tipo de célula del cáncer cuando se diagnostica por primera vez.

Los investigadores continúan estudiando cómo el tamaño del tumor, si el cáncer involucra los ganglios linfáticos y el alcance de la diseminación del cáncer afectan las tasas de supervivencia. Muchos de estos estudios calculan las tasas de supervivencia luego de la realización de la cirugía. Estos estudios sugieren que el cáncer de riñón que se disemina a los ganglios linfáticos o a áreas distantes del cuerpo tendrá tasas de supervivencia más bajas. Sin embargo, avances recientes en el tratamiento, especialmente con inmunoterapia (consulte Tipos de tratamiento), están permitiendo que algunas personas con cáncer riñón metastásico vivan mucho más que antes.

Alrededor de dos tercios de las personas reciben el diagnóstico cuando el cáncer solo se encuentra en el riñón. Para este grupo, la tasa de supervivencia a 5 años es del 93 %. Si el cáncer de riñón se ha diseminado hacia los tejidos u órganos circundantes o los ganglios linfáticos regionales, la tasa de supervivencia a 5 años es del 72 %. Si el cáncer se ha diseminado a una parte distante del cuerpo, la tasa de supervivencia a 5 años es del 15 %.

Los expertos miden las estadísticas de la tasa de supervivencia relativa de cáncer de riñón cada 5 años. Esto significa que la estimación puede no reflejar los resultados de los avances en la forma de diagnosticar o tratar cáncer de riñón de los últimos 5 años. Hable con su médico si tiene alguna pregunta sobre esta información. Obtenga más información sobre cómo comprender las estadísticas.

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society (ACS, Sociedad Americana Contra el Cáncer), Cancer Facts & Figures 2023, el sitio web de la ACS, y del sitio web del Centro Internacional de Investigaciones Sobre el Cáncer. Fuentes consultadas en febrero 2023.

La siguiente sección de esta guía es las Ilustraciones médicas. Ofrece un dibujo de las partes del cuerpo a menudo afectadas por cáncer de riñón. Utilice el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Ilustraciones médicas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: encontrará una ilustración de los riñones. Use el menú para ver otras páginas.

ilustración de los riñones

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo y prevención. Explica los factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer de riñón y qué pueden hacer las personas para disminuir ese riesgo. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Factores de riesgo y prevención

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de riñón y qué pueden hacer las personas para disminuir su riesgo. Use el menú para ver otras páginas.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Aunque los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos desarrollan cáncer. Conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones de estilo de vida y atención médica.

Los siguientes factores pueden elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer de riñón:

  • Tabaquismo. Fumar tabaco duplica el riesgo de desarrollar cáncer de riñón. Se considera que causa alrededor del 30 % de los cánceres de riñón en los hombres y aproximadamente el 25 % en las mujeres.

  • Sexo. Los hombres tienen de dos a tres veces más posibilidades que las mujeres de desarrollar cáncer de riñón.

  • Raza. Las personas de raza negra tienen tasas mayores de cáncer de riñón.

  • Edad. El cáncer de riñón se observa típicamente en adultos y se suele diagnosticar entre los 50 y los 70 años.

  • Nutrición y peso. A menudo, la investigación ha mostrado un vínculo entre el cáncer de riñón y la obesidad.

  • Presión arterial alta. Los hombres con presión arterial alta, también llamada hipertensión, pueden ser más propensos a desarrollar cáncer de riñón.

  • Abuso de ciertos medicamentos. Los analgésicos que contienen fenacetina están prohibidos en Estados Unidos desde 1983 debido a su asociación con el carcinoma de células transicionales.

  • Exposición al cadmio. Algunos estudios han demostrado una relación entre el cáncer de riñón y la exposición al metal cadmio. Trabajar con pilas, pinturas, o materiales para soldar también puede aumentar el riesgo de una persona. Los fumadores expuestos al cadmio tienen un riesgo aún mayor.

  • Enfermedad renal crónica. Las personas cuya función renal se encuentra disminuida, pero aún no necesitan diálisis, pueden correr un riesgo mayor de desarrollar cáncer de riñón.

  • Diálisis a largo plazo. Las personas que han recibido diálisis durante un período prolongado pueden desarrollar quistes cancerosos en los riñones. Estas formaciones se suelen detectar en un estadio temprano y con frecuencia se pueden extirpar antes de que el cáncer se disemine.

  • Antecedentes familiares de cáncer de riñón. Las personas que tienen un fuerte historial familiar de cancer de riñón pueden tener un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Esto puede incluir personas con parientes de primer grado, como un padre, hermano, hermana o hijo. Este riesgo aumenta si a otros miembros de la familia extendida se les ha diagnosticado cáncer de riñón, incluidos abuelos, tíos, sobrinos, nietos y primos. Factores específicos en los miembros de la familia pueden aumentar el riesgo de un trastorno de cáncer de riñón hereditario, incluido el diagnóstico a una edad temprana, tipos raros de cáncer de riñón, cáncer en ambos riñones (llamado bilateralidad), más de un tumor en el mismo riñón (llamado multifocalidad), y otros tipos de tumores benignos o cancerosos.

    Si le preocupa la existencia del cáncer de riñón en su familia, es importante que obtenga antecedentes familiares exactos e informe los resultados a su médico. Al comprender sus antecedentes familiares, usted y su médico pueden tomar medidas para reducir el riesgo y adoptar un rol activo en el cuidado de su salud.

Afecciones genéticas y cáncer de riñón

Aunque el cáncer de riñón puede afectar a una familia, los cánceres de riñón hereditarios vinculados a un solo gen heredado son poco frecuentes y representan el 5 % o menos de los cánceres de riñón. Se han encontrado más de una docena de genes únicos que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer riñón y muchos están relacionados con síndromes genéticos específicos. La mayoría de estas afecciones están asociadas con un tipo específico de cáncer de riñón (consulte la sección Introducción).

Encontrar un síndrome genético específico en una familia puede ayudar a una persona y a su médico a desarrollar un plan adecuado de detección del cáncer y, en algunos casos, ayudar a determinar las mejores opciones de tratamiento. Solo la evaluación genética (en inglés) puede determinar si una persona tiene una mutación genética. La mayoría de los expertos recomienda enfáticamente que quienes estén considerando la realización de la evaluación genética hablen primero con un asesor genético. Un asesor genético es un experto capacitado para explicar los riesgos y los beneficios de la evaluación genética.

Las afecciones genéticas que pueden aumentar el riesgo de que una persona contraiga cáncer de riñón incluyen:

  • Síndrome de Von Hippel-Lindau (VHL). Las personas con VHL tienen mayor riesgo de desarrollar varios tipos de tumores. Hasta el 60 % de las personas con este trastorno desarrollan cáncer de riñón de células claras.

  • Carcinoma renal papilar hereditario. El carcinoma renal papilar hereditario (en inglés) es una afección genética muy rara que aumenta el riesgo de carcinoma renal papilar tipo 1. Las personas que tienen carcinoma renal papilar hereditario tienen un riesgo muy alto de desarrollar más de un tumor en el riñón y tumores en ambos riñones pero no tienen un riesgo aumentado para otros cánceres o condiciones.

  • Síndrome de Birt-Hogg-Dubé (BHD). El síndrome de BHD (en inglés) es una afección genética rara asociada con múltiples tumores de piel no cancerosos, quistes pulmonares y un mayor riesgo de tumores renales no cancerosos y cancerosos. Los tumores suelen ser de tipo cromófobo u oncocitoma o una mezcla de ambos, que se denominan tumores híbridos.

  • La leiomiomatosis hereditaria y cáncer de células renales. La leiomiomatosis hereditaria y cáncer de células renales se asocia con un aumento de riesgo de alrededor del 16 % de desarrollar una forma de cáncer de riñón que se asemeja al carcinoma renal papilar tipo 2 o carcinoma renal de los conductos colectores. A menudo se encuentran nódulos en la piel llamados leiomiomas, principalmente en los brazos, las piernas, el pecho y la espalda. La leiomimomatosis y cáncer de células renales a menudo puede causar fibromas uterinos conocidos como leiomiomas. En raras ocasiones, se pueden formar tumores suprarrenales (en inglés).

  • Complejo de esclerosis tuberosa (CET). El síndrome de CET es una afección genética asociada con cambios en la piel, el cerebro, el riñón, y el corazón. Más que la mitad de las personas con CET desarrollan angiomiolipomas de riñón. Alrededor del 2 % de estas personas desarrollarán cáncer de riñón (consulte la Introducción).

  • Síndrome del complejo succinato deshidrogenasa (SDH). ). El SDH es un grupo relacionado de síndromes de cáncer hereditarios asociados a tumores denominados feocromocitoma y paraganglioma (en inglés). Los tumores del estroma gastrointestinal (en inglés) y los cánceres de riñón también pueden estar relacionados con este síndrome.

  • Síndrome de predisposición tumoral BAP1 (BAP1 TPS). Una mutación heredada en el gen de la proteína 1 asociada a BRCA1 (BAP1, por sus siglas en inglés) se relaciona con el melanoma de la piel y del ojo, el mesotelioma (en inglés) y el carcinoma de células renales de células claras.

Otras afecciones genéticas pueden estar asociadas con un aumento en el riesgo de desarrollar cáncer de riñón. Actualmente, se están realizando investigaciones para descubrir otras causas genéticas del cáncer de riñón.

Prevención

Diferentes factores producen distintos tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan este tipo de cáncer, incluidas las formas de evitarlo. Si bien no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez pueda reducir el riesgo con las siguientes medidas:

  • Dejar de fumar

  • Bajar la presión arterial

  • Mantener un peso corporal saludable

  • Comer una dieta con alto contenido de frutas y verduras y bajo contenido de grasa

Obtenga más información sobre la prevención general del cáncer y la reducción de riesgoHable con su equipo de atención médica para obtener más información sobre su riesgo personal de desarrollar cáncer.

La siguiente sección de esta guía es Detección. Esta explica cómo las pruebas pueden detectar el cáncer antes de que aparezcan los signos o síntomas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Detección

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre la detección para el cáncer de riñón. También se le informará acerca de los riesgos y beneficios de la detección. Use el menú para ver otras páginas.

La detección se utiliza para detectar el cáncer antes de que aparezca algún signo o síntoma. Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se puedan usar para detectar tipos específicos de cáncer en una persona. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • Disminuir la cantidad de personas que mueren a causa de la enfermedad o eliminar totalmente las muertes provocadas por el cáncer.

  • Disminuir la cantidad de personas que presentan la enfermedad.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la detección del cáncer.

Información sobre detección del cáncer de riñón

No se dispone de pruebas de detección sistemáticas para detectar el cáncer de riñón en estadio temprano. Los médicos pueden recomendar que las personas con riesgo elevado de desarrollar la enfermedad se realicen pruebas por imágenes (consulte la sección Diagnóstico) para observar el interior del cuerpo. En las personas con antecedentes familiares de cáncer de riñón, a veces se usan las exploraciones por TC o las ecografías renales para buscar el cáncer de riñón en un estadio temprano. Sin embargo, en la mayoría de las personas, no se ha demostrado que las exploraciones por TC sean una herramienta útil para la detección del cáncer de riñón.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que pueden provocar el cáncer de riñón. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Síntomas y signos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios y otras cosas que pueden indicar un problema que podría requerir atención médica. Use el menú para ver otras páginas.

A menudo, el cáncer de riñón se detecta cuando una persona se hace una prueba por imagen, como una radiografía, una resonancia magnética (RM), o una tomografía computadora (TC; consulte la sección Diagnóstico) por otras causas. En sus estadios tempranos, el cáncer de riñón no provoca dolor. Por lo tanto, los síntomas de la enfermedad suelen aparecer cuando el tumor se agranda y comienza a afectar los órganos cercanos.

Las personas con cáncer de riñón pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. Los síntomas son cambios que puede sentir en el cuerpo. Los signos son cambios en algo que se mide, como la presión arterial o realizarse un análisis de laboratorio. Juntos, los signos y síntomas pueden ayudar a describir un problema médico. A veces, las personas con cáncer de riñón no manifiestan ninguno de los síntomas y signos descrito abajo. En otros casos, la causa de un síntoma o signo podría ser una afección médica diferente que no sea cáncer.

  • Sangre en la orina

  • Dolor o presión en el costado o la espalda

  • Una masa o bulto en el costado o la espalda

  • Hinchazón de los tobillos y las piernas

  • Presión arterial alta

  • Anemia, es decir, recuento bajo de glóbulos rojos

  • Fatiga

  • Pérdida del apetito

  • Pérdida de peso sin razón aparente

  • Fiebre que continúa regresando y que no se debe a un resfriado, una gripe ni otra infección

  • En los testículos, el desarrollo rápido de un grupo de venas agrandadas, conocido como varicocele, alrededor de un testículo, en especial el testículo derecho, puede indicar la presencia de un tumor renal grande

Si le preocupa algún cambio que ha experimentado, por favor hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado los síntomas, entre otras preguntas. Esto es para ayudar a detectar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento para el cáncer. Esto puede llamarse cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Generalmente, el alivio de los síntomas comienza poco después del diagnóstico y continúa durante todo el tratamiento. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para conocer más sobre la causa de los síntomas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Diagnóstico

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de pruebas, procedimientos y exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa de un problema médico. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única forma segura de que el médico sepa si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Cómo se diagnostica el cáncer de riñón

Esta sección describe opciones para el diagnóstico del cáncer de riñón. No todas las pruebas enumeradas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y estado de salud general

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de riñón:

  • Análisis de sangre y orina. El médico puede recomendar un análisis de sangre para comprobar el número de glóbulos rojos en sangre. También puede recomendar un análisis de orina para detectar sangre, bacterias o células cancerosas. Estas pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer de riñón, pero no pueden utilizarse para dar un diagnóstico definitivo.

  • Biopsia. Una biopsia es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarlo a través de un microscopio. Esto por lo general lo realiza un radiólogo intervencionista como procedimiento ambulatorio con anestesia local. La anestesia es un medicamento que bloquea la conciencia del dolor. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero solo una biopsia puede permitir formular un diagnóstico definitivo. Luego un patólogo analiza las muestras y escribe un informe de patología en el que describe los resultados. Ese informe se convierte en parte permanente del registro médico de la persona.

    El informe de patología identifica el tipo de célula relacionada con el cáncer de riñón (consulte la lista en la sección Introducción), un dato importante para planificar el tratamiento. Los oncólogos clínicos deben tener el informe de patología antes de poder recomendar una terapia sistémica para el tratamiento del cáncer de riñón, en particular la enfermedad metastásico. El cáncer de riñón metastásico es un cáncer que se ha diseminado más allá del riñón a otras partes del cuerpo. La terapia sistémica implica el uso de uno o más medicamentos que afectan a todo el cuerpo. En ciertos casos, es posible que los cirujanos también soliciten una biopsia de tumor renal para ayudar en la planificación del tratamiento. No obstante, si las pruebas por imágenes muestran una masa sólida en crecimiento, es posible que los cirujanos extirpen primero el tumor y luego el patólogo proporcionará el tipo de tumor y el estadio definitivos.

    Dado que la situación de cada paciente es diferente, el paciente debe analizar cuidadosamente con su médico si es necesario realizar una biopsia antes del tratamiento.

  • Pruebas de biomarcadores del tumor. Es posible que su médico recomiende realizar análisis de laboratorio en una muestra tumoral a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores exclusivos del tumor. Esto también puede denominarse análisis molecular del tumor. Los resultados de estas pruebas podrían ayudar a determinar sus opciones de tratamiento.

Pruebas por imágenes

  • Exploración por tomografía computarizada (TC). Una exploración por TC crea imágenes del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una imagen tridimensional detallada que muestra las anomalías o los tumores. Una exploración por TC se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. A los pacientes que se evalúa por una masa renal, primero se les realiza una exploración por TC sin medio de contraste para evaluar por cualquier tipo de trastorno no canceroso, como un cálculo renal o un quiste sangrante. Luego se les inyecte un medio de contraste. Un medio de contraste es un tinte especial que permite ver en detalle las imágenes tomadas por la exploración por TC. Este tinte se inyecta en una vena del paciente. Los quistes renales no absorberán el medio de contraste, pero los tumores renales sí. Además, el medio de contraste ayudará a buscar cualquier evidencia de cáncer en los vasos sanguíneos cercanos, ganglios linfáticos u órganos lejanos como el hígado. Una exploración por TC sin contraste que muestra grasa en un tumor renal sugiere que se trata de un angiomiolipoma benigno (consulte la sección Introducción), y es posible que se recomienden opciones de tratamiento no quirúrgicas. Si los pacientes tienen enfermedad renal crónica grave o insuficiencia renal, el medio de contraste no se puede usar de manera segura. Una exploración por TC de las vías urinarias se denomina urografía por TC. Una tomografía por emisión de positrones (TEP) no es útil para el carcinoma de células renales porque el medio de contraste utilizado en la mayoría de las exploraciones TEP se excreta a través de los riñones y la vejiga, lo que limita la capacidad de ver los tumores renales.

  • Radiografía. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación.

  • Resonancia magnética (RM). Una RM utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede usar la RM para medir el tamaño del tumor. Se administra un tinte especial llamado gadolinio antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se inyecta en una vena del paciente. El gadolinio también es absorbido por los cánceres y se ve más claramente en las imágenes finales.

  • Cistoscopia y nefroureteroscopia. En ocasiones, es posible que se lleven a cabo pruebas especiales que se denominan cistoscopia y nefroureteroscopia para un cáncer urotelial del tracto urinario superior o de la pelvis renal (consulte la sección Introducción). A menudo no se utilizan para carcinomas de células renales salvo que las pruebas por imágenes también detecten una masa o una piedra en la vejiga. Durante estos procedimientos, se seda al paciente mientras se inserta un pequeño tubo iluminado en la vejiga a través del uréter y se lo introduce en el riñón. La sedación consiste en administrar medicamentos que provoquen sensación de mayor relajación, tranquilidad o somnolencia. Este procedimiento puede emplearse para obtener células tumorales y examinarlas en un microscopio, realizar una biopsia y a veces destruir por completo tumores pequeños.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, el médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan al médico a describir el cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Estadios

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen el crecimiento o la diseminación del cáncer. Esto se denomina estadio. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué es la determinación del estadio del cáncer?

La estadificación es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado, y si está afectando otras partes del cuerpo.

Los médicos usan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que tal vez no pueda determinarse el estadio hasta que se hayan realizado todas las pruebas. Conocer el estadio ayuda al médico a recomendar el mejor tipo de tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico de un paciente, es decir, la probabilidad de recuperación. Existen diferentes descripciones de los estadios según los distintos tipos de cáncer.

Esta página proporciona información detallada sobre el sistema utilizado para determinar el estadio del cáncer de riñón y los grupos de estadio para el cáncer de riñón, como estadio II o estadio IV.

Sistema TNM de determinación del estadio

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. Los médicos utilizan los resultados de las pruebas de diagnóstico y las exploraciones para responder las siguientes preguntas:

  • Tumor (T): ¿qué tan grande es el tumor primario? ¿Dónde está ubicado?

  • Ganglio (Node, N): ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? De ser así, ¿a dónde y a cuántos?

  • Metástasis (M): ¿se ha diseminado el cáncer a otras partes del cuerpo? De ser así, ¿a dónde y en qué medida?

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona.

Hay 5 estadios para el cáncer de riñón: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (1 a 4). El cáncer de riñón de estadio 0 es extremadamente raro. El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer de manera que los médicos puedan, de común acuerdo, planificar el mejor tratamiento.

Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de riñón.

Tumor (T)

Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Los tumores se miden en centímetros (cm). Un cm es aproximadamente igual al ancho de una lapicera o un lápiz estándar. Una pulgada equivale a aproximadamente 2.5 cm.

El estadio también se divide en grupos más pequeños que ayudan a describir el tumor aún con más detalle. Esto permite que el médico desarrolle el mejor plan de tratamiento para cada paciente. Si hay más de un tumor, la letra minúscula “m” (que significa “múltiple”) se agrega a la categoría del estadio “T”. A continuación, se presenta información sobre los estadios específicos del tumor para el cáncer de riñón.

TX: no es posible evaluar el tumor primario.

T0 (T cero): no hay evidencia de tumor primario.

T1: el tumor está limitado al riñón y mide 7 cm o menos en su área más grande. Los médicos han debatido mucho sobre si esta clasificación debiera incluir solo tumores de hasta 5 cm.

  • T1a: el tumor está limitado al riñón y mide 4 cm o menos en su área más grande.

  • T1b: el tumor está limitado al riñón y mide entre 4 y 7 cm en su área más grande.

T2: el tumor está limitado al riñón y mide más de 7 cm en su área más grande.

  • T2a: el tumor está limitado al riñón y mide más de 7 cm pero no más de 10 cm en su área más grande.

  • T2b: el tumor está limitado al riñón y mide más de 10 cm en su área más grande.

T3: el tumor se ha diseminado a las venas principales del riñón o al tejido perirrenal, que es el tejido conectivo adiposo que rodea los riñones. Sin embargo, no se ha diseminado a la glándula suprarrenal del mismo lado del cuerpo que el tumor. Las glándulas suprarrenales se ubican arriba de cada riñón y producen hormonas y adrenalina para ayudar a controlar la frecuencia cardíaca, la presión arterial, y otras funciones corporales. Además, el tumor no sobrepasa la fascia de Gerota, un revestimiento de tejido que rodea el riñón.

  • T3a: el tumor se ha diseminado a la vena mayor que sale del riñón, llamada vena renal, o a las ramas de la vena renal, o se ha diseminado al tejido adiposo que rodea al riñón o que se encuentra dentro del riñón; o a la pelvis y al cáliz del riñón, que recolectan la orina antes de enviarla a la vejiga. El tumor no sobrepasa la fascia de Gerota.

  • T3b: el tumor se ha diseminado a la vena mayor que drena hacia el corazón, llamada vena cava inferior, por debajo del diafragma. El diafragma es el músculo ubicado debajo de los pulmones que facilita la respiración.

  • T3c: el tumor se ha diseminado a la vena cava por encima del diafragma y hacia la aurícula derecha del corazón o a las paredes de la vena cava.

T4: el tumor se ha diseminado a zonas más allá de la fascia de Gerota y se extiende a un órgano adyacente, incluido la glándula suprarrenal, el hígado, los intestinos, el bazo, o páncreas.

Ganglio (N)

La “N” en el sistema TNM de determinación del estadio corresponde a los ganglios linfáticos (por su letra en inglés). Estos órganos minúsculos, con forma de frijol, ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos cercanos a los riñones se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

NX: no es posible evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0 (N cero): el cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales.

N1: el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales.

Metástasis (M)

La “M” del sistema TNM describe si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se denomina metástasis a distancia. Las zonas más frecuentes a las que se puede diseminar el cáncer de riñón incluyen los huesos, el hígado, los pulmones, el cerebro y los ganglios linfáticos distantes.

M0 (M cero): la enfermedad no ha hecho metástasis.

M1: el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo más allá de la zona de los riñones.

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Grupos de estadios para el cáncer de riñón

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M (consulte más arriba).

Estadio I: el tumor mide 7 cm o menos y está limitado al riñón. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otros órganos distantes del cuerpo (T1, N0, M0).

Estadio II: el tumor mide más de 7 cm y está limitado al riñón. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otros órganos distantes del cuerpo (T2, N0, M0).

Estadio III: cualquiera de estas condiciones:

  • Tumor de cualquier tamaño ubicado solamente en el riñón. Se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales, pero no a otras partes del cuerpo (T1 o T2, N1, M0).

  • El tumor ha invadido las venas principales o el tejido perirrenal y puede o no haberse diseminado a los ganglios linfáticos regionales. El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T3, cualquier N, M0).

Estadio IV: cualquiera de estas condiciones:

  • El tumor se ha diseminado a zonas más allá de la fascia de Gerota y llega a la glándula suprarrenal del mismo lado del cuerpo en el que se encuentra el tumor, posiblemente a los ganglios linfáticos, pero no a otras partes del cuerpo (T4, cualquier N, M0).

  • El tumor se ha diseminado a cualquier otro órgano, como los pulmones, los huesos o el cerebro (cualquier T, cualquier N, M1).

Recurrente: un cáncer recurrente es aquel que reaparece después del tratamiento. Puede hallarse en los riñones o en otra zona del cuerpo. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Estas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

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Utilizado con el permiso del American College of Surgeons (Colegio Estadounidense de Cirujanos), Chicago, Illinois. La fuente original y principal de esta información es AJCC Cancer Staging Manual, octava edición (2017), publicado por Springer International Publishing.

Factores de pronóstico

Es importante para los médicos conocer lo más posible sobre el tumor. Esta información puede ayudarlos a predecir si el cáncer crecerá y se diseminará o qué tan efectivo será el tratamiento. Esta información incluye:

  • Tipo celular, como células claras, papilar, cromófobo, o otro tipo (consulte la Introducción)

  • Grado, que describe qué tan similares son las células cancerosas a las células sanas

  • Información personal, como nivel de actividad de la persona y peso corporal

  • Presencia o ausencia de fiebre, sudor, y otros síntomas

  • Hallazgos de pruebas de laboratorio, como recuentos de glóbulos rojos, recuentos de glóbulos blancos, y niveles de calcio en la sangre

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La información sobre el estadio del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Tipos de tratamiento. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Tipos de tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los diferentes tipos de tratamientos que los médicos usan para tratar a personas con cáncer de riñón. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tipos de tratamientos que son el estándar de atención médica para el cáncer de riñón. “Estándar de atención” (en inglés, standard of care) significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, le recomienda que hable con su médico acerca de si existe la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. A través de los ensayos clínicos, los médicos averiguan si un nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares, o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Los ensayos clínicos son una opción para todos los estadios del cáncer. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los ensayos clínicos en las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones de esta guía.

Cómo se trata el cáncer de riñón

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral de los pacientes que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario. En el caso del cáncer de riñón, el equipo de atención médica generalmente incluye a las siguientes personas:

  • Urólogo: un médico que se especializa en el tracto genitourinario, lo que incluye los riñones, la vejiga, los genitales, la próstata y los testículos.

  • Oncólogo urólogo: un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer de las vías urinarias.

  • Oncólogo clínico: un médico capacitado para tratar el cáncer con tratamientos sistémicos mediante el uso de medicamentos.

  • Radioncólogo: un médico capacitado para tratar el cáncer con radioterapia. Este médico será parte del equipo si se recomienda la radioterapia.

Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, personal de enfermería especializado, personal de enfermería de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas y otros.

Las recomendaciones y opciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo de células y el estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe tratamiento. Estos tipos de conversaciones se denominan “toma de decisiones compartida.” La toma de decisiones compartida es cuando usted y sus médicos trabajan juntos para elegir tratamientos que se ajusten a los objetivos de su atención. La toma de decisiones compartida es especialmente importante en los casos de cáncer de riñón, ya que existen diferentes opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento.

El cáncer de riñón se trata más frecuentemente con cirugía, terapia dirigida, inmunoterapia o una combinación de estos tratamientos. La radioterapia y la quimioterapia se utilizan ocasionalmente. Las personas con cáncer de riñón que se ha propagado, denominado cáncer metastásico (consulte a continuación) a menudo reciben múltiples líneas de terapia. Esto significa que los tratamientos se administran uno tras otro.

A continuación, se describen los tipos de tratamientos utilizados para el cáncer de riñón, así como los diferentes estados de enfermedad del cáncer de riñón. Su plan de atención también incluye tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tenga en cuenta que esta información se basa en los estándares de atención para el cáncer de riñón en los Estados Unidos. Las opciones de tratamiento pueden variar de un lugar a otro.

Vigilancia activa

A veces, es posible que el médico recomiende controlar el tumor de cerca realizando pruebas de diagnóstico y citas a la clínica de forma periódica. Esto se denomina "vigilancia activa." La vigilancia activa es eficaz en adultos mayores y personas con un tumor renal pequeño y otras afecciones médicas graves, como enfermedad cardíaca, enfermedad renal crónica, o enfermedad pulmonar grave. También se puede recomendar a las personas más jóvenes que tienen masas renales pequeñas (menos de 5 cm) que se sometan a vigilancia activa debido a la baja probabilidad de que el tumor se propague. La vigilancia activa también puede usarse en el caso de algunas personas con cáncer de riñón siempre que se encuentren bien y tengan pocos o ningún síntoma, incluso si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Las terapias sistémicas (consulte la sección “Terapias con medicamentos”, a continuación) pueden comenzar a usarse si parece que la enfermedad está empeorando.

La vigilancia activa no es lo mismo que la espera vigilante para el cáncer de riñón. La espera vigilante implica citas regulares para revisar síntomas, pero a los pacientes no se les realizan pruebas de diagnóstico de forma periódica, como una biopsia o pruebas por imágenes, mientras la vigilancia activa utiliza exploraciones de diagnóstico de intervalo. Durante la espera vigilante, el médico simplemente observa los síntomas. Si los síntomas sugieren que se deben tomar medidas, entonces se considera un nuevo plan de tratamiento.

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Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Si el cáncer no se ha diseminado fuera de los riñones, la cirugía para extirpar el tumor puede ser el único tratamiento necesario. Cirugía para extirpar el tumor puede significar extirpar parte o la totalidad el riñón, así como posiblemente el tejido y los ganglios linfáticos cercanos.

Los tipos de cirugía utilizados para el cáncer de riñón incluyen los siguientes procedimientos:

  • Nefrectomía radical. La cirugía para extirpar el tumor, todo el riñón, y los tejidos circundantes se denomina nefrectomía radical. Si el tejido cercano y los ganglios linfáticos circundantes también están afectados por la enfermedad, se realiza una nefrectomía radical y una disección ganglionar. Durante la disección ganglionar, se extirpan los ganglios linfáticos afectados por el cáncer. Si el cáncer se ha diseminado a la glándula suprarrenal o a los vasos sanguíneos cercanos, el cirujano puede extirpar esta glándula durante un procedimiento denominado adrenalectomía, así como también partes de los vasos sanguíneos. La nefrectomía radical suele estar recomendada para tratar un tumor grande cuando no queda mucho tejido sano restante. A veces, el tumor renal crece directamente dentro de la vena renal e ingresa en la vena cava renal en dirección al corazón. Si esto sucede, se deben emplear técnicas quirúrgicas cardiovasculares complejas para extirpar toda la enfermedad de forma segura.

  • Nefrectomía parcial. Una nefrectomía parcial es la extirpación quirúrgica del tumor. Este tipo de cirugía preserva la función renal y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica después de la cirugía. La investigación ha demostrado que, en los casos en que la cirugía es posible, la nefrectomía parcial es efectiva para los tumores T1. Los enfoques más novedosos que utilizan una incisión o corte quirúrgico más pequeños están asociados a menos efectos secundarios y una recuperación más rápida.

  • Cirugía laparoscópica y robótica (cirugía mínimamente invasiva). Durante la cirugía laparoscópica, el cirujano realiza varias incisiones pequeñas en el abdomen en lugar de una sola incisión más grande, como la que se utiliza durante un procedimiento quirúrgico tradicional. Luego, el cirujano inserta el equipo telescópico en estas pequeñas incisiones mínimamente invasivas para extirpar todo el riñón o realizar una nefrectomía parcial. A veces el cirujano puede utilizar instrumentos robóticos para realizar la operación. Esta cirugía puede llevar más tiempo, pero puede ser menos dolorosa. Los enfoques laparoscópicos y robóticos requieren capacitación especializada. Es importante hablar sobre los beneficios y riesgos potenciales de este tipo de cirugía con su equipo quirúrgico y estar seguro de que el equipo tiene experiencia con el procedimiento.

  • Nefrectomía citorreductora. Una nefrectomía citorreductora es la extirpación quirúrgica del tumor renal primario junto con todo el riñón en los casos en que la enfermedad se ha diseminado más allá del riñón. Esto puede recomendarse después del diagnóstico o después de que ya se hayan iniciado otros tratamientos sistémicos. Cada vez hay más pruebas de que, en la enfermedad metastásica, iniciar primero los tratamientos sistémicos es útil. Hay ensayos clínicos en curso que evalúan cuándo es el mejor momento para la nefrectomía citorreductora después del tratamiento con inmunoterapia (véase a continuación).

  • Metastectomía. La metastasectomía es la extirpación quirúrgica de un único lugar de la enfermedad, como pulmón, páncreas, hígado u otro lugar, con el objetivo de curar el cáncer. Por lo general, esta cirugía se recomienda para las personas que se beneficiarán de la extirpación de un único lugar de diseminación del cáncer de riñón.

Antes de cualquier tipo de cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los efectos secundarios posibles de la cirugía específica a la que se someterá. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía para el cáncer.

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Tratamientos no quirúrgicos del tumor

A veces la cirugía no está recomendada por las características del tumor o la salud general del paciente. Cada paciente debe tener una conversación detallada con su médico acerca de su diagnóstico y de los factores de riesgo, para ver si estos tratamientos son apropiados y seguros para ellos. Es posible que se recomienden los siguientes procedimientos:

  • Ablación por radiofrecuencia. La ablación por radiofrecuencia consiste en utilizar una aguja insertada en el tumor para destruir el cáncer con una corriente eléctrica. El procedimiento está a cargo de un radiólogo inervencionista o urólogo. El paciente recibe un sedante y anestesia local para adormecer el área. En el pasado, la ablación por radiofrecuencia solo se había usado en personas que estaban demasiado enfermas para someterse a una cirugía. Actualmente, la mayoría de estos pacientes se controla mediante vigilancia activa (ver arriba), y los pacientes que tienen enfermedad localmente avanzada también se les puede recomendar tratamiento sistémicos (ver más abajo).

  • Crioablación. Durante la crioablación, también llamada crioterapia o criocirugía, una sonda de metal se inserta a través de una pequeña incisión en el tejido canceroso para congelar las células cancerosas. Se utiliza una exploración por TC y una ecografía para guiar la sonda. El procedimiento requiere anestesia general por varias horas y lo realiza un radiólogo intervencionista. Algunos cirujanos combinan esta técnica con la laparoscopía para tratar el tumor, pero no existe mucha evidencia de investigación a largo plazo para comprobar que es efectiva.

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Terapias con medicamentos

El plan de tratamiento puede incluir medicamentos para destruir las células cancerosas. El medicamento se puede administrar a través del torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en todo el cuerpo. Cuando un medicamento se administra de esta manera, se le denomina terapia sistémica. El medicamento también se puede administrar a nivel local, que es cuando el medicamento se aplica directamente sobre el cáncer o se mantiene en una sola parte del cuerpo.

Un oncólogo clínico es quien en general indica este tratamiento, un médico que se especializa en el tratamiento para el cáncer con medicamentos.

Los medicamentos sistémicos a menudo se administran a través de una vía intravenosa (IV) colocada en una vena con una inyección o como un comprimido o cápsula que se traga (por vía oral). Si se le administran medicamentos por vía oral, asegúrese de preguntar a su equipo de atención de la salud acerca de cómo conservarlos y manejarlos de forma segura.

Los tipos de medicamentos utilizados para el cáncer de riñón incluyen:

  • Terapia dirigida

  • Inmunoterapia

  • Quimioterapia

Cada uno de estos tipos de terapias se analiza a continuación con más detalle. Una persona puede recibir 1 tipo de medicamento por vez o una combinación de medicamentos al mismo tiempo. También se pueden administrar como parte de un plan de tratamiento que puede incluir cirugía o radioterapia.

Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos.

También es importante informar a su médico si está tomando algún otro medicamento con receta, de venta libre, o suplementos. Los medicamentos a base de plantas medicinales, los suplementos, y otros fármacos pueden interactuar con los medicamentos para el cáncer, lo que provoca efectos secundarios no deseados o una menor eficacia. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (información en inglés).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

No todos los tumores tienen los mismos objetivos. Continúan realizándose estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Las terapias dirigidas para el cáncer de riñón se describe a continuación.

Terapia antiangiogénica. Este tipo de tratamiento se enfoca en detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de vasos sanguíneos nuevos. La mayoría de los cánceres de riñón de células claras presentan mutaciones del gen VHL que hace que el cáncer produzca una cantidad excesiva de una determinada proteína, conocida como factor de crecimiento de endotelio vascular (VEGF, por sus siglas en inglés). El VEGF controla la formación de nuevos vasos sanguíneos y puede bloquearse con ciertos fármacos. Dado que el tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es "matar de hambre" al tumor. Hay 2 formas de bloquear el VEGF, con inhibidores de molécula pequeña de los receptores del VEGF (VEGFR) on con anticuerpos dirigidos contra estos receptores.

  • Bevacizumab (Avastin). El bevacizumab es un anticuerpo que ha demostrado ralentizar el crecimiento tumoral en personas con carcinoma metastásico de células renales. El bevacizumab combinado con interferón (consulte la sección “Inmunoterapia”, a continuación) retarda el crecimiento y la diseminación del tumor. Hay 2 fármacos similares, denominados bevacizumab-awwb (Mvasi) y bevacizumab-bvzr (Zirabev), que han sido aprobados por la Food and Drug Administration (FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos) de los EE. UU. para el tratamiento del cáncer renal metastásico. Estos se denominan biosimilares y son similares en la forma en que actúan al anticuerpo bevacizumab original.

  • Inhibidores de la tirosina cinasa (ITC). El axitinib (Inlyta), el cabozantinib (Cabometyx), el pazopanib (Votrient), el lenvatinib (Lenvima), el sorafenib (Nexavar), el sunitinib (Sutent) y el tivozanib (Fotivda) son ITC que bloquean los receptores del factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF, por sus siglas en inglés). Pueden utilizarse para tratar el cáncer de riñón de células claras. De estos tratamientos aprobados, el pazopanib, el sunitinib o el cabozantinib se utilizan a menudo como tratamientos de primera línea. El axitinib o el cabozantinib pueden utilizarse como tratamientos de primera línea combinados con inmunoterapias (véase a continuación). Después del tratamiento de primera línea, se pueden recomendar axitinib, cabozantinib, lenvatinib y tivozanib, si no se han utilizado ya.

Inhibidores de mTOR. El everolimus (Afinitor) y el temsirolimus (Torisel) son fármacos dirigidos a una proteína llamada mTOR que ayuda al crecimiento de las células del cáncer de riñón. Los estudios muestran que estos fármacos retardan el crecimiento del cáncer de riñón. Se puede recetarse everolimus en combinación con los fármacos antiangigénicos lenvatinib o bevacizumab.

Inhibidor de HIF2a. El belzutifan (Welireg) es un fármaco dirigido al factor alfa 2 inducible por hipoxia (HIF2a), que es una proteína que puede favorecer el crecimiento de los vasos sanguíneos y las células cancerosas. El belzutifan se puede utilizar para tratar el cáncer de riñón en personas con síndrome de von Hippel-Lindau (VHL).

Combinación de inhibidores de la antiangiogénesis e inmunoterapia. Existen 4 tratamientos combinados aprobados para el primer tratamiento del carcinoma de células renales avanzado.

  • El axitinib y el pembrolizumab (Keytruda), que es un inhibidor del punto de control inmunitario (véase “Inmunoterapia”, más adelante).

  • El axitinib y el avelumab (Bavencio), que es otro inhibidor del punto de control inmunitario

  • El cabozantinib (un tratamiento antiangiogénico) con nivolumab (Opdivo), otro inhibidor del punto de control inmunitario

  • El lenvatinib (también un tratamiento antiangiogénico) con pembrolizumab

Aunque todos estos tratamientos combinados se aprobaron en función de resultados que fueron mejores que el tratamiento con sunitinib, ninguna de las combinaciones se ha comparado directamente entre sí. Por lo tanto, el médico ayudará a seleccionar la opción de tratamiento más adecuada para cada paciente en función de su situación única.

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de cada medicamento específico y cómo se pueden manejar.

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Inmunoterapia

La inmunoterapia utiliza las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer al mejorar la capacidad de su sistema inmunitario para atacar las células cancerosas. A continuación se describen diferentes inmunoterapias para el cáncer de riñón.

Interleucina-2 (IL-2, Proleukin). La IL-2 es un tipo de inmunoterapia que se ha usado para tratar el cáncer de riñón avanzado. La IL-2 es una citocina, que es una proteína producida por los glóbulos blancos. Es importante en la función del sistema inmunitario, que incluye la destrucción de células tumorales.

Una dosis elevada de IL-2 puede causar efectos secundarios graves, como presión arterial baja, exceso de líquido en los pulmones, daño renal, ataque al corazón, sangrado, escalofríos, y fiebre. Es posible que los pacientes deban permanecer en el hospital durante un máximo de 10 días durante el tratamiento. Sin embargo, algunos síntomas pueden ser reversibles. Solamente los centros con experiencia en tratamientos con dosis elevadas de IL-2 para el cáncer de riñón deberían recomendar el uso de IL-2. Una dosis elevada de IL-2 puede curar un pequeño porcentaje de personas con cáncer de riñón metastásico. Algunos centros utilizan dosis bajas de IL-2 porque tiene menos efectos secundarios, aunque no tiene la misma efectividad.

Alfa interferón. El alfa interferón es utilizado en el tratamiento del cáncer de riñón que se ha diseminado. El interferón parece modificar las proteínas de la superficie de las células cancerosas y retardar su crecimiento. Aunque no se ha probado que sea tan beneficioso como la IL-2, se ha comprobado que el alfa interferón alarga la vida en comparación con un tratamiento más antiguo llamado acetato de megestrol (Megace).

Inhibidores de los puntos de control inmunitarios. Se está evaluando un tipo de inmunoterapia llamada inhibidores de los puntos de control inmunitarios en el cáncer de riñón. La FDA ha aprobado los siguientes tratamientos que utilizan inhibidores de puntos de control inmunitarios para el tratamiento del cáncer de riñón:

  • Nivolumab (Opdivo) e ipilimumab (Yervoy) para tratar a ciertos pacientes con carcinoma de células renales avanzado que no han sido previamente tratados.

  • Una combinación de nivolumab y cabozantinib (consulte la sección "Terapia antiangiogénica" arriba) como un tratamiento de primera línea para el carcinoma de células renales avanzado.

  • Avelumab (Bavencio) y axitinib (consulte la sección "Terapia dirigida" arriba) como un tratamiento de primera línea para las personas con carcinoma de células renales avanzado.

  • Pembrolizumab (Keytruda) y axitinib como un tratamiento de primera línea para las personas con carcinoma de células renales avanzado.

  • Pembrolizumab y lenvatinib (consulte la sección "Terapia dirigida" arriba) como un tratamiento de primera línea para las personas con carcinoma de células renales avanzado.

  • Pembrolizumab solo para tratar el carcinoma de células renales con un mayor riesgo de recurrencia después de la nefrectomía o después de la extirpación quirúrgica de los sitios de metástasis.

Las aprobaciones de la FDA para el carcinoma de células renales avanzado se basaron en grandes ensayos clínicos que muestran el beneficio de las combinaciones de inmunoterapia en comparación con sunitinib en personas con cáncer de riñón avanzado o metastásico. Otras investigaciones habían demostrado previamente que el nivolumab administrado como fármaco único por vía intravenosa cada 2 semanas también ayudaba a ciertas personas que habían recibido previamente tratamientos antiangiogénicos a vivir más tiempo que los pacientes tratados con la terapia dirigida everolimus. La aprobación de la FDA para el pembrolizumab después de la cirugía se basó en un ensayo clínico a gran escala que mostró una mejora en el tiempo hasta la recurrencia en las personas que habían sido operadas del tumor renal primario o de todos los focos de diseminación distante. Hay varios ensayos clínicos en curso que investigan los inhibidores de los puntos de control inmunitario para el tratamiento del cáncer de riñón (ver Últimas investigaciones).

Los distintos tipos de inmunoterapia pueden provocar diferentes efectos secundarios. Los efectos secundarios frecuentes incluyen reacciones en la piel, síntomas similares a la gripe, diarrea, y cambios de peso. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la inmunoterapia.

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Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al evitar que las células cancerosas crezcan, se dividan, y produzcan más células.

Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran durante un período determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o una combinación de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

Si bien la quimioterapia es útil para tratar muchos tipos de cáncer, la mayoría de los tipos de cáncer de riñón son resistentes a la quimioterapia. Los investigadores siguen estudiando nuevos fármacos y nuevas combinaciones de fármacos. En algunos pacientes, la combinación de gemcitabina (Gemzar) con capecitabina (Xeloda) o fluorouracilo (5-FU) reduce temporalmente el tamaño del tumor.

Es importante recordar que el carcinoma de células transicionales, también llamado carcinoma urotelial, y el tumor de Wilms (en inglés) son mucho más propensos a ser tratados con éxito con quimioterapia.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del individuo y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después de finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia.

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Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para eliminar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radioncólogo.

La radioterapia no es efectiva como tratamiento primario del cáncer de riñón. Rara vez se la utiliza sola para tratar el cáncer de riñón pero se puede usar para aumentar los efectos de los tratamientos sistémicos usando medicamentos (ver arriba). La radioterapia se usa principalmente si un paciente no puede someterse a una cirugía y, por lo general, en áreas donde el cáncer se ha diseminado y no en el tumor renal primario. Muy a menudo, la radioterapia se usa cuando el cáncer se ha diseminado (consulte la sección "Cáncer de riñón metastásico" a continuación). Esto se realiza para ayudar a aliviar los síntomas, como dolor óseo o hinchazón en el cerebro.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

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Efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer

En general, el cáncer y su tratamiento producen síntomas y efectos secundarios físicos, así como efectos emocionales, sociales y económicos. El manejo de estos efectos se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Es una parte importante de su atención que se incluye junto con los tratamientos que tienen como fin retrasar, detener o eliminar el cáncer.

El tratamiento de apoyo se centra en mejorar cómo se siente durante el tratamiento al manejar los síntomas y brindar apoyo a las pacientes y sus familias con otras necesidades no médicas. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir este tipo de atención. Y en general, funciona mejor cuando se inicia poco después del diagnóstico de cáncer. Las personas que reciben tratamiento de apoyo junto con el tratamiento para el cáncer con frecuencia tienen síntomas menos graves y mejor calidad de vida, e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos de apoyo varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y espiritual, y otras terapias. También puede recibir tratamientos de apoyo similar a los utilizados para eliminar el cáncer como cirugía o radioterapia.

Antes de comenzar con el tratamiento, hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento recomendado. También debe hablar sobre los efectos secundarios posibles del plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Muchas personas también se benefician al hablar con un trabajador social y participar en grupos de apoyo. Pregúntele también a su médico sobre estos recursos.

Durante el tratamiento, su equipo de atención de la salud puede pedirle que responda preguntas sobre sus síntomas y efectos secundarios, y que describa cada problema. Asegúrese de informar al equipo de atención de la salud si experimenta algún problema. Esto ayuda a que el equipo de atención de la salud pueda tratar cualquier síntoma y efecto secundario lo más rápido posible. También puede ayudar a prevenir problemas más graves en el futuro.

Obtenga más información sobre la importancia de llevar un registro de los efectos secundarios en otra parte de esta guía. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos en una sección diferente de este sitio web.

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Cáncer de riñón metastásico

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico.

El cáncer de riñón metastásico se disemina más frecuentemente a los pulmones, pero también se puede diseminar a los ganglios linfáticos, los huesos, el hígado, el cerebro, la piel, y a otras zonas del cuerpo. Esta es una enfermedad sistémica que requiere una terapia sistémica, como la terapia dirigida o la inmunoterapia (descrito arriba).

Para ciertos pacientes con cáncer de riñón metastásico que cumplen criterios muy específicos, se puede recomendar la vigilancia activa.

Actualmente, los tratamientos más eficaces para el cáncer de riñón metastásico incluyen combinaciones de inhibidores de puntos de control inmunitario que activan el sistema inmunitario para atacar a las células cancerosas o a un inhibidor de puntos de control inmunitario combinado con un tratamiento dirigido con un ITC. Sin embargo, en algunos casos, un inhibidor de puntos de control inmunitario o un ITC pueden administrarse solos. Se demostró que estos fármacos alargan la vida en comparación con el tratamiento estándar.

A veces es posible que los médicos le soliciten a un cirujano que extirpe el riñón con el tumor en una intervención quirúrgica llamada nefrectomía citorreductora (consulte más arriba). El objetivo de esta cirugía es ayudar a las personas a vivir más tiempo y también tratar el dolor o la hemorragia. Puede recomendarse la cirugía citorreductora para determinados pacientes antes de iniciar el tratamiento sistémico.

En el caso de un cáncer de riñón que se ha diseminado a un número limitado de ubicaciones, como un punto único en los pulmones, es posible que la cirugía pueda eliminar el cáncer por completo. Esta operación se denomina metastasectomía, y puede ayudar a algunas personas a retrasar o evitar la necesidad para la terapia sistémica usando medicamentos. Otras opciones de tratamientos localizados para tumores distantes incluyen ablación por radiofrecuencia, crioablación, y radioterapia.

Si el cáncer se ha diseminado a muchas zonas más allá del riñón, es más difícil tratarlo con tratamientos locales y en su lugar se puede administrar terapia sistémica. Si el cáncer se ha diseminado a los huesos, el cáncer puede tratarse con radioterapia y se deben recomendar medicamentos para prevenir la pérdida ósea o las fracturas. Si el cáncer se ha diseminado al cerebro, los tumores pueden tratarse con radioterapia, cirugía o ambas.

Si el cáncer se ha diseminado, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar, y el mejor tratamiento para usted requiere un enfoque de colaboración. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión antes de comenzar el tratamiento, de manera que se sienta cómodo con el plan de tratamiento elegido. Los cuidados paliativos también son importante para aliviar los síntomas y efectos secundarios.

Para muchas personas, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y difícil. Se alienta a usted y a su familia a que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales, u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo o otro programa de apoyo entre pares, o reunirse con un profesional de la salud mental que tenga capacitación específica en cáncer.

Esta información se basa en las recomendaciones de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica), "Management of Metastatic Clear Cell Renal Cell Carcinoma." Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web diferente de la American Society of Clinical Oncology.

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Remisión y probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad.”

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudarlo a sentirse más preparado si, en efecto, el cáncer reaparece. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia.

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, se denomina cáncer recurrente. El cáncer puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia). Si ya se sometió a una nefrectomía parcial, es posible que se forme un nuevo tumor en el mismo riñón. El tumor recurrente puede extirparse con otra nefrectomía parcial o con una nefrectomía radical (consulte la sección “Cirugía”, más arriba).

Cuando la enfermedad vuelve a aparecer, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como cirugía, terapia dirigida, o inmunoterapia, pero se pueden usar con una combinación diferente o administrarse a un ritmo diferente. Su médico también puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando terapias sistémicas recientemente desarrolladas o combinaciones nuevas de dichos fármacos. Cualquiera sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones como incredulidad o temor. Es recomendable que hable con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y que solicite servicios de apoyo que lo ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer.

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Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, la enfermedad se puede denominar cáncer avanzado o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene habilidades especiales, experiencia, y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares, y está aquí para ayudar. Es extremadamente importante asegurarse de que una persona se sienta físicamente cómoda, que no tenga dolor y que reciba apoyo emocional.

Es posible que las personas con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar los cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, cuidados en un hospital de cuidados paliativos u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida.

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La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Acerca de los ensayos clínicos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, los cuales son la principal forma en que se prueban enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Use el menú para ver otras páginas.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para el tratamiento de las personas que tienen cáncer de riñón. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. Todos los fármacos aprobados en la actualidad por la Food and Drug Administration (FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos) de los EE. UU. se evaluaron en ensayos clínicos.

Los ensayos clínicos se usan para todos los tipos y estadios de cáncer de riñón. Muchos se centran en nuevos tratamientos para determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz, y posiblemente mejor que los tratamientos ya existentes. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía, y métodos nuevos de tratamiento.

Las personas que participan en los ensayos clínicos pueden ser algunas de las primeras en recibir un tratamiento antes de que esté disponible para el público en general. Sin embargo, existen algunos riesgos en los ensayos clínicos, incluidos efectos secundarios posibles y la posibilidad de que el nuevo tratamiento no funcione. Se recomienda a las personas que hablen con su equipo de atención médica acerca de las ventajas y las desventajas de participar en un estudio en particular.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios.

La decisión de participar en un ensayo clínico

Las personas deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunas, el ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, las personas a menudo están dispuestas a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otras personas se presentan voluntariamente para participar en ensayos clínicos porque saben que estos estudios son una forma de contribuir con el progreso del tratamiento del cáncer de riñón. Aunque el ensayo clínico no los beneficie directamente, su participación podría beneficiar a futuros pacientes con cáncer de riñón.

La cobertura de seguro y los costos de los ensayos clínicos difieren según la ubicación y el estudio. En algunos programas, se reembolsan parte de los gastos generados al participar en el ensayo clínico. En otros, esto no sucede. Es importante hablar primero con el equipo de investigación y con su aseguradora para conocer si el tratamiento en un ensayo clínico se cubrirá y de qué forma. Obtenga más información sobre la cobertura de seguro médico de los ensayos clínicos.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar.” Cuando se utilizan, los placebos normalmente se combinan con un tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Siempre se informará a los participantes del estudio cuando se use un placebo en un estudio. En muchos ensayos clínicos actuales de cáncer de riñón, los nuevos tratamientos se comparan con el estándar de atención, o lo que el paciente habría recibido si no formara parte del ensayo clínico. Encuentre más información sobre el uso de placebos en ensayos clínicos sobre el cáncer.

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, las personas deben participar en un proceso conocido como “consentimiento informado.” Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer lo siguiente:

  • Describir todas las opciones de tratamiento, de modo que la persona comprenda de qué manera el tratamiento nuevo se diferencia del tratamiento estándar.

  • Enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar.

  • Explicar qué se requerirá de cada persona para participar en el ensayo clínico, incluidas la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento.

  • Describir los fines del ensayo clínico y lo que los investigadores intentan saber.

Los ensayos clínicos también tienen ciertas reglas denominadas “requisitos de elegibilidad”, que ayudan a estructurar la investigación y mantener la seguridad de los pacientes. Usted y el equipo de investigación revisarán detenidamente estos requisitos. Deberá cumplir con todos los requisitos de elegibilidad para participar en un ensayo clínico. Obtenga más información sobre los requisitos de elegibilidad en los ensayos clínicos.

Las personas que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos. Los motivos pueden incluir la presencia de efectos secundarios graves o la posibilidad de que el tratamiento nuevo no esté funcionando. Los ensayos clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que las personas que participan en un ensayo clínico hablen con el médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionar tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización o en caso de que decidan retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea conocer temas específicos que están en estudio con referencia al cáncer de riñón, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluida una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos para un tipo específico de cáncer.

La siguiente sección de esta guía es Últimas investigaciones. Explica áreas de investigación científica sobre el cáncer de riñón. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Últimas investigaciones

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando para obtener más información sobre el cáncer de riñón y cómo tratarlo. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de riñón, cómo prevenirlo, la mejor manera de tratarlo y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para las pacientes mediante los ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

Debido a que la mayoría de los tipos de cáncer de riñón no responden bien a la quimioterapia tradicional, la investigación del cáncer de riñón se centra en utilizar tratamientos más nuevos y diferentes, como la inmunoterapia y la terapia dirigida (consulte Tipos de tratamiento).

  • Terapia dirigida. Se están evaluando como terapias dirigidas para el cáncer de riñón varios medicamentos descubiertos recientemente que influyen en el proceso de formación de vasos sanguíneos o en el crecimiento de las células cancerosas. Los resultados de estos ensayos clínicos muestran que estos tipos de fármacos podrían ser tratamientos eficaces para el cáncer de riñón, y esta es un área de rápidos cambios científicos.

    Muchas terapias dirigidas e inmunoterapias están siendo estudiadas para uso como terapias adyuvantes, que son tratamientos que se administran después de los tratamientos principales para disminuir el riesgo de recurrencia y para eliminar cualquier célula cancerosa restante. Una terapia dirigida, sunitinib, retardó la reaparición del cáncer en pacientes con cáncer de riñón localizado con alto riesgo de recurrencia después de haberse sometido a una nefrectomía. Otros estudios no mostraron este efecto, por lo que sigue siendo necesario estudiar la función de este tipo de terapia dirigida.

  • Vacunas contra el cáncer. Las vacunas contra el cáncer son tratamientos que ayudan al sistema inmunitario de una persona a combatir el cáncer. Los médicos están probando el uso de diversas vacunas para tratar el cáncer de riñón y para evitar la recurrencia en las personas con carcinoma de células renales en estadio tardío. Una vacuna se elabora a partir del tumor del paciente y se administra después de la cirugía, mientras que otras se elaboran a partir de proteínas halladas en la superficie de las células cancerosas del riñón o de las células de los vasos sanguíneos del tumor. Actualmente no existe una vacuna contra el cáncer aprobada para el cáncer de riñón.

  • Citocinas modificadas. La interleukin L-2 es un tratamiento científicamente comprobado para el cáncer de riñón metastásico, pero tiene efectos secundarios graves (consulte la sección “Inmunoterapia” en Tipos de tratamiento). Existe un nuevo tratamiento que modifica químicamente la IL-2 (bempegaldesleukin) y que está asociado con una menor frecuencia de los efectos secundarios graves. Los ensayos clínicos continúan estudiando este tratamiento para el cáncer de riñón.

  • Inhibidores de los puntos de control inmunitarios. Como se explica en la sección Tipos de tratamiento, este tipo de inmunoterapia actúa quitándole el freno al sistema inmunitario para que esté mejor capacitado para destruir al cáncer. Estos fármacos utilizan anticuerpos dirigidos contra moléculas específicas que se encuentran en la superficie de las células inmunitarias, como PD-1 y CTLA-4. Estos fármacos parecen funcionar para el cáncer de riñón, y actualmente se están llevando a cabo muchos más ensayos clínicos.

  • Cuidados paliativos/atención médica de apoyo. Se están realizando ensayos clínicos con el objetivo de encontrar mejores formas de reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de riñón, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes del cáncer de riñón, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales, sociales y económicos que el cáncer y su tratamiento pueden ocasionar. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Cómo sobrellevar el tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y económicos del cáncer y su tratamiento. Use el menú para ver otras páginas.

Todos los tratamientos para el cáncer pueden provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá durante el tratamiento.

LEA MÁS ABAJO:

Mientras se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento. Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Esta parte del tratamiento para el cáncer se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo. Esta es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de riñón se describen en la sección Tipos de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

Hable con su equipo de atención médica con regularidad sobre cómo se siente. Es importante que le informe al equipo sobre cualquier efecto secundario nuevo o cambio en los efectos secundarios existentes. Si su equipo de atención médica sabe cómo se siente, podrá encontrar maneras de aliviar o manejar los efectos secundarios para ayudarlo a sentirse más cómodo y, posiblemente, evitar que los efectos secundarios empeoren.

Puede ser útil llevar un registro de sus efectos secundarios de manera que sea más fácil explicarle cualquier cambio a su equipo de atención médica. Obtenga más información sobre por qué es útil llevar un registro de los efectos secundarios.

A veces, los efectos secundarios físicos pueden permanecer después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento, los denominan efectos tardíos. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención de sobrevivencia. Obtenga más información leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

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Cómo sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de cáncer, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir enfrentar emociones difíciles, como la tristeza, la ansiedad o el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, para las personas es difícil expresar a sus seres queridos cómo se sienten. Para algunas, hablar con un trabajador social en oncología, un asesor o un miembro del clero puede ayudarlas a desarrollar formas más eficaces de sobrellevar el cáncer y hablar sobre él.

Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Existen grupos de apoyo para pacientes que pueden brindar mayor respaldo a los pacientes y a sus seres queridos. Encuentre una lista en inglés de los grupos de apoyo para el cáncer de riñón en otra sección de este sitio web.

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Cómo sobrellevar los costos de la atención del cáncer

El tratamiento para el cáncer puede resultar costoso. Por lo general, esto puede ser una fuente de estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo de la atención médica les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede poner en riesgo su salud y generar mayores costos en el futuro. Se alienta a los pacientes y a sus familias a que hablen acerca de sus inquietudes económicas con un integrante del equipo de atención médica. Obtenga más información sobre cómo manejar las consideraciones económicas en una parte diferente de este sitio web.

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Cómo superar los obstáculos en la atención

Algunos grupos de personas experimentan diferentes tasas de nuevos casos de cáncer y experimentan diferentes resultados con respecto a su diagnóstico de cáncer. Estas diferencias se denominan “disparidades del cáncer”. Las disparidades son causadas, en parte, por barreras del mundo real a la atención médica de calidad y determinantes sociales de la salud (en inglés), como el lugar donde vive una persona y si tiene acceso a alimentos y atención de la salud. Las disparidades del cáncer, con más frecuencia, afectan negativamente a las minorías raciales y étnicas (en inglés), a las personas con menos recursos económicos, a las minorías sexuales y de género (LGBTQ+), a las poblaciones de adolescentes y adultos jóvenes, a los adultos de 65 años y más, y a las personas que viven en zonas rurales u otras comunidades desfavorecidas (en inglés).

Si tiene dificultades para obtener la atención que necesita, hable con un miembro de su equipo de atención de la salud o explore otros recursos que ayudan a apoyar a las personas con carencia de servicios médicos (en inglés).

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Cómo hablar con su equipo de atención de la salud sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los efectos secundarios posibles antes de comenzar el tratamiento. Pregunte lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para prevenirlos o aliviarlos?

  • ¿Cuándo debemos llamar por los efectos secundarios y a quién?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención de la salud sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuéntele incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Esta charla debería incluir los efectos físicos, emocionales, sociales y económicos del cáncer.

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El cuidado de un ser querido con cáncer

Los familiares y los amigos en ocasiones desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer de riñón. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores pueden proporcionar apoyo físico, práctico y emocional al paciente, incluso si viven lejos. La tarea de cuidador también puede ser estresante y emocionalmente difícil. Una de las tareas más importantes de los cuidadores es cuidar de sí mismos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias, o según sea necesario, que incluyen las siguientes:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Conversar con el equipo de atención médica

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Llevar al paciente a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar asuntos del seguro y la facturación

Un plan para el cuidador puede ayudar a los cuidadores a mantenerse organizados y a identificar oportunidades para delegar tareas a otras personas. Puede ser útil preguntar al equipo médico cuánto cuidado se necesitará en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Utilice esta hoja informativa en inglés de 1 página para ayudar a hacer un plan para su cuidado. Esta hoja informativa gratuita está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

Obtenga más información sobre el cuidado o lea la Guía ASCO Answers para cuidar de un ser querido en inglés o en español.

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¿Desea obtener más información sobre cómo llevar un registro de los efectos secundarios?

Cancer.Net Mobile: Mis Síntomas

Cancer.Net ofrece varios recursos para ayudarlo a llevar un registro de sus síntomas y efectos secundarios. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Cancer.Net Mobile: la aplicación móvil de Cancer.Net gratuita le permite registrar de manera segura el momento y la gravedad de los síntomas y efectos secundarios.

  • Manejo del dolor de ASCO Answers: obtenga este cuadernillo de 38 páginas sobre la importancia del alivio del dolor, que incluye una hoja de seguimiento del dolor a fin de ayudar a los pacientes a registrar cómo los afecta el dolor. El cuadernillo gratuito está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Hojas de datos de ASCO Answers: lea las hojas informativas de 1 página en inglés sobre ansiedad y depresión, estreñimiento, diarrea, erupción cutánea y efectos secundarios de la inmunoterapia que incluyen una hoja de seguimiento para registrar los detalles del efecto secundario. Estas hojas informativas gratuitas están disponibles en PDF, de manera que son fáciles de imprimir, completar y entregar a su equipo de atención médica.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez que termina el tratamiento para el cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Atención de seguimiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Use el menú para ver otras páginas.

La atención de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer no finaliza cuando ha terminado el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá controlando que el cáncer no haya regresado, manejará cualquier efecto secundario y monitoreará su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, pruebas médicas o ambas cosas. Los médicos querrán hacer un seguimiento de su recuperación durante los meses y años venideros. La atención de seguimiento dependerá del tipo de tumor, del estadio y de los síntomas.

Es posible que se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, terapia ocupacional, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de la vida y a permanecer tan independiente como sea posible. Conozca más sobre la rehabilitación para el cáncer.

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es verificar si hay una recurrencia, lo que significa que el cáncer ha regresado. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede incrementarse hasta que se muestran en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante el control de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre su riesgo de recurrencia. Su médico le hará preguntas específicas sobre su salud. A algunas personas se les pueden realizar análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, incluidos el tipo y estadio del cáncer diagnosticado primero y los tipos de tratamiento proporcionados. Es posible que se recomienden exploraciones de intervalo (tomografía computarizada o ecografía) según varios factores, incluidas las características iniciales del diagnóstico de cáncer. Es importante continuar recibiendo citas de seguimiento de rutina cuando se recomiendan exploraciones.

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarle el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir tanto cambios físicos como emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según su diagnóstico, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si se sometió a un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones, o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y manejarlos.

Debido a que las personas tratadas por cáncer de riñón a menudo tienen un solo riñón, su función renal deberá ser controlada por el resto de sus vidas. Hay pocos efectos secundarios a largo plazo de la cirugía, aunque es posible que algunas personas tengan dolor crónico por la cicatriz quirúrgica. Además, las personas tratadas por cáncer de riñón tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar cáncer de colon y cáncer de próstata. Hable con su médico sobre este riesgo mayor.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de sobrevivencia al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para hablar con su médico sobre quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo al oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención del médico general u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico, y sus preferencias personales.

Si un profesional de atención médica que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá la atención de seguimiento, asegúrese de compartir con el médico, y con todos los proveedores de atención médica futuros, el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia. Los detalles sobre su tratamiento para el cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante el resto de su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Sobrevivencia

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de cómo sobrellevar los desafíos de la vida cotidiana después del diagnóstico de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa distintas cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, sobrellevar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico y continúa durante el tratamiento y durante el resto de la vida de la persona.

Para algunas personas, incluso el término “sobrevivencia” no les parece adecuado y prefieren utilizar un lenguaje diferente para describir y definir su experiencia. A veces, se utilizará un tratamiento prolongado durante meses o años para manejar o controlar el cáncer. Vivir con cáncer indefinidamente no es fácil, y el equipo de atención médica puede ayudarle a manejar los desafíos que ello implica. Cada quien tiene que encontrar su propio camino para nombrar y explorar los cambios y los desafíos que surgen del diagnóstico y del tratamiento para el cáncer.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sensaciones fuertes, incluidas la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa, y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellas mismas. Otras se vuelven muy ansiosas respecto a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana. Los sentimientos de temor y ansiedad pueden seguir apareciendo a medida que pasa el tiempo, pero estas emociones no deberían ser una parte constante de su vida diaria. Si persisten, asegúrese de hablar con un miembro de su equipo de atención de la salud.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después de terminar el tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas económicos y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere:

  • Entender el desafío al que se enfrenta

  • Pensar en soluciones

  • Pedir y permitir el apoyo de otros

  • Sentirse cómodo con el curso de acción que eligió seguir

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto les permite hablar con personas que han tenido experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o con un integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual, o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del lugar en donde recibió tratamiento.

Una perspectiva nueva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios en el estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan del cáncer de riñón sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien, y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar su fuerza y nivel de energía. El equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado según sus necesidades, sus aptitudes físicas, y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones para tener un estilo de vida saludable.

Es importante que se realice las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte la sección Atención de seguimiento) para cuidar de su salud.

Hable con su equipo de atención médica para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

El papel cambiante de los cuidadores

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador desempeña un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona diagnosticada con cáncer y brindar atención física, emocional, y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o un tiempo más prolongado.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Con el tiempo, la necesidad de tener un cuidador debido al diagnóstico de cáncer se volverá mucho menor o llegará a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información en inglés sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia al cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer de ASCO Answers: Obtenga este cuadernillo de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye formularios en blanco del resumen de tratamiento y del plan de atención de sobrevivencia. El cuadernillo gratuito está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece información y recursos para ayudar a los supervivientes a sobrellevar situaciones, incluidas secciones específicas para niños, adolescentes y adultos jóvenes y personas de más de 65 años. También hay una sección principal sobre sobrevivencia para personas de todas las edades.

La siguiente sección es Preguntas para hacerle al equipo de atención médica a fin de ayudarlo a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacerle al médico u otros integrantes del equipo de atención médica, que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Use el menú para ver otras páginas.

Cancer.Net Mobile: Mis Preguntas

Hablar con frecuencia con el equipo de atención médica es importante para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita, o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista digital y otras herramientas interactivas para manejar su atención. También puede ser útil pedir a un familiar o amigo que asista con usted a las citas para ayudarlo a tomar notas.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de cáncer de riñón tengo?

  • ¿Qué tipo de células componen el tumor?

  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿En qué estadio se encuentra el cáncer? ¿Qué significa esto?

  • ¿Cuál es mi pronóstico?

Preguntas para hacer sobre cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿En qué ensayos clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de cada tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué hace cada integrante?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos en el futuro? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes de comenzar el tratamiento para el cáncer?

  • Si me preocupa cómo manejar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

Preguntas para hacer sobre la realización de cirugía

  • ¿Qué tipo de cirugía se me realizará? ¿Se extirparán los ganglios linfáticos?

  • ¿Se me puede practicar una nefrectomía parcial? Si no es así, ¿por qué?

  • Si recibo primero un tipo de tratamiento distinto de la cirugía, ¿la cirugía puede realizarse más tarde, si es necesario?

  • ¿Quién me operará? ¿Cuánta experiencia tiene este cirujano con este tipo de cáncer?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario? ¿Qué tan pronto debo comunicarme?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de la realización de esta cirugía?

  • ¿Necesitaré tratamiento después de la cirugía? ¿Qué tipo de tratamiento?

Preguntas para hacer acerca de realizar la terapia utilizando medicamentos

  • ¿Se incluirá la terapia dirigida o la inmunoterapia en mi plan de tratamiento?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Este centro cuenta con experiencia en el uso de dosis elevadas de IL-2, en caso de que me lo recomienden? Si no es así, ¿cuál es el centro más cercano que cuenta con experiencia?

  • ¿Cuánto tiempo durará la administración de este tratamiento?

  • ¿Recibiré este tratamiento en un hospital o una clínica? ¿O podré recibirlo en mi hogar?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario? ¿Qué tan pronto debo comunicarme?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

  • ¿De qué manera puedo mantenerme lo más saludable posible durante el tratamiento?

Preguntas para hacer sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles según el tratamiento para el cáncer que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y el plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia hay a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

La siguiente sección de esta guía es Recursos adicionales. Ofrece algunos recursos adicionales en el sitio web que podrían resultarle de utilidad. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de riñón - Recursos adicionales

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 09/2022

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. Esta es la última página de la Guía para el cáncer de riñón de Cancer.Net. Use el menú para regresar y ver otras páginas.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer para la persona que ha recibido el diagnóstico y sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este.

Se incluyen a continuación algunos enlaces para ayudarlo a explorar otras partes de Cancer.Net:

Este es el final de la Guía para el cáncer de riñón de Cancer.Net. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.