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Cáncer de tiroides - Introducción

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de tiroides de Cancer.Net. Use el menú para ver otras páginas. Piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía completa.

Acerca de la tiroides

El cáncer de tiroides se origina en la glándula tiroides. Esta glándula está ubicada en la parte frontal del cuello justo debajo de la laringe, conocida también como caja de fonación. La glándula tiroides es parte del sistema endocrino, que regula las hormonas del cuerpo. La glándula tiroides absorbe yodo del torrente sanguíneo para producir hormonas tiroideas, que regulan el metabolismo de una persona.

Una glándula tiroides normal tiene dos lóbulos, uno a cada lado de la tráquea, unidos por una estrecha tira de tejido llamada istmo. Una glándula tiroides sana es apenas palpable, lo que significa que es difícil de encontrar por el tacto. Si se desarrolla un tumor en la tiroides, se siente como una protuberancia en el cuello. Una glándula tiroides inflamada o agrandada se llama bocio, que puede ocurrir cuando una persona no recibe suficiente yodo. Sin embargo, la mayoría de los estadounidenses recibe suficiente yodo de la sal, y el bocio en estas circunstancias es causado por otros motivos.

Acerca de los tumores tiroideos

El cáncer de tiroides se origina cuando las células sanas de la tiroides cambian y proliferan sin control, y forman una masa llamada tumor. La glándula tiroides contiene 2 tipos de células:

  • Células foliculares. Estas células son responsables de la producción de hormona tiroidea. La hormona tiroidea es necesaria para vivir. La hormona controla el metabolismo básico del cuerpo. Controla qué tan rápido se queman las calorías. Esto puede afectar la pérdida y el aumento de peso, disminuir o acelerar el ritmo cardíaco, elevar o disminuir la temperatura corporal, influir en la rapidez con la que los alimentos se mueven a través del tracto digestivo, controlar la forma en que se contraen los músculos y controlar la rapidez con la que se reemplazan las células muertas.

  • Células C. Estas células especiales de la tiroides fabrican la calcitonina, una hormona que participa en el metabolismo del calcio.

Un tumor puede ser benigno o canceroso. Un tumor canceroso es maligno, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer, pero no se diseminará. Los tumores tiroideos también pueden llamarse nódulos y aproximadamente el 90 % de los nódulos tiroideos son benignos.

Tipos de cáncer de tiroides

Existen 5 tipos principales de cáncer de tiroides:

  • Cáncer papilar tiroideo. El cáncer papilar tiroideo se desarrolla a partir de las células foliculares y generalmente crece lentamente. Es el tipo más frecuente de cáncer de tiroides. Generalmente se encuentra en un lóbulo. Solo del 10 % al 20 % del cáncer papilar tiroideo aparece en ambos lóbulos. Es un cáncer de tiroides diferenciado, lo que significa que en un microscopio el tumor se parece al tejido normal de la tiroides. El cáncer papilar tiroideo a menudo se puede diseminar a los ganglios linfáticos.

  • Cáncer folicular tiroideo. El cáncer folicular tiroideo también se desarrolla a partir de las células foliculares y generalmente crece lentamente. El cáncer folicular tiroideo también es un cáncer de tiroides diferenciado, pero es mucho menos frecuente que el cáncer papilar tiroideo. El cáncer folicular tiroideo raramente se disemina a los ganglios linfáticos.

    El cáncer folicular tiroideo y el cáncer papilar tiroideo son los cánceres de tiroides diferenciados más frecuentes. Muy a menudo son curables, especialmente cuando se descubren temprano y en personas menores de 50 años de edad. En conjunto, el cáncer folicular tiroideo y el cáncer papilar tiroideo comprenden aproximadamente el 95 % de todos los cánceres tiroideos.

  • Cáncer de células de Hurthle. El cáncer de células de Hurthle, también llamado carcinoma de las células de Hurthle, es un cáncer que surge de cierto tipo de células foliculares. Los cánceres de células de Hurthle presentan mayor probabilidad de diseminarse a los ganglios linfáticos que otros cánceres foliculares tiroideos.

  • Cáncer medular de tiroides (CMT). El CMT se origina en las células C y en ocasiones es el resultado de un síndrome genético llamado neoplasia endocrina múltiple tipo 2 (NEM2; en inglés). El tumor tiene muy poca o ninguna similitud con el tejido tiroideo normal. El CMT a menudo puede controlarse si se diagnostica y trata antes de que se disemine a otras partes del cuerpo.

    El CMT representa aproximadamente el 3 % de todos los cánceres de tiroides. Aproximadamente el 25 % de todo el CMT es familiar. Esto significa que existe la posibilidad de que los familiares tengan un diagnóstico similar. La prueba del protooncogén RET (consulte Factores de riesgo) puede confirmar si un familiar también tiene CMT familiar (CMTF).

  • Cáncer anaplásico de tiroides. Este tipo de cáncer es raro y representa aproximadamente el 1 % del cáncer de tiroides. Es un cáncer de tiroides de crecimiento rápido y poco diferenciado que puede comenzar a partir de un cáncer de tiroides diferenciado o un tumor tiroideo benigno. El cáncer anaplásico de tiroides puede subdividirse en clasificaciones de células gigantes. Debido a que este tipo de cáncer de tiroides crece tan rápidamente, es más difícil de tratar de manera exitosa.

Además, otros tipos de cáncer pueden originarse en la glándula tiroides o alrededor de ella. Para obtener información sobre el linfoma de tiroides, lea la Guía de Cancer.Net sobre Linfoma no Hodgkin. Para obtener más información sobre el sarcoma de tiroides, lea la Guía de Cancer.Net sobre Sarcoma. Para obtener información sobre un tumor en el área cercana a la glándula paratiroides, lea la Guía de Cancer.Net sobre Cáncer de paratiroides (en inglés).

¿Busca información adicional a esta introducción?

Si desea obtener información adicional a esta introducción, explore este tema relacionado. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a otra sección en Cancer.Net:

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar la cantidad de personas que reciben un diagnóstico de cáncer de tiroides y las tasas de supervivencia generales. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Estadísticas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información sobre la cantidad de personas a las que se les diagnostica cáncer de tiroides cada año. También leerá información general sobre la supervivencia a la enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Use el menú para ver otras páginas.

Se estima que este año se diagnosticará cáncer de tiroides a 52,070 adultos (14,260 hombres y 37,810 mujeres) en los Estados Unidos. El cáncer de tiroides es el sexto cáncer más frecuente en las mujeres. Es el cáncer más frecuente en mujeres de 20 a 34 años. El 2 % de los casos, aproximadamente, ocurre en niños y adolescentes.

Hasta hace poco, el cáncer de tiroides fue el diagnóstico de cáncer que aumentó más rápidamente en los Estados Unidos. Los investigadores creen que parte del motivo de este aumento fue que las pruebas de diagnóstico nuevas y altamente sensibles llevaron a una mayor detección de cánceres más pequeños. El aumento ahora ha disminuido desde el 7 % anual durante la década del 2000 hasta el 1.5 % anual desde 2011 hasta 2015.

Se estima que este año se producirán 2,170 muertes (1,020 hombres y 1,150 mujeres) a causa de esta enfermedad. Las mujeres tienen 3 veces más probabilidades de tener cáncer de tiroides que los hombres, pero las tasas de mortalidad entre las mujeres y los hombres son similares. Esto sugiere que los hombres tienen un peor pronóstico que las mujeres cuando hay un diagnóstico de cáncer de tiroides. Se denomina pronóstico a la probabilidad de recuperación.

La tasa de supervivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. En términos generales, la tasa de supervivencia a 5 años para las personas con cáncer de tiroides es del 98 %. Sin embargo, las tasas de supervivencia se basan en muchos factores, incluido el tipo específico de cáncer de tiroides y el estadio de la enfermedad.

Si el cáncer está ubicado solamente en la tiroides, se lo denomina cáncer de tiroides localizado. Aproximadamente dos tercios de los casos se diagnostican en este estadio. La tasa de supervivencia a 5 años es superior al 99 % para los cánceres papilares, foliculares y medulares de tiroides localizados. En el caso del cáncer anaplásico de tiroides, la tasa de supervivencia a 5 es del 30 %.

Si el cáncer de tiroides se ha diseminado a tejidos u órganos cercanos y/o a los ganglios linfáticos regionales, se lo denomina cáncer regional de tiroides. La tasa de supervivencia a 5 años en el caso del cáncer papilar tiroideo es superior al 99 %. En el caso del cáncer folicular, la tasa es del 96 % y en el caso del cáncer regional medular, la tasa es del 91 %. Para el cáncer anaplásico de tiroides regional, la tasa es del 13 %.

Los cánceres medulares y anaplásicos de tiroides, que juntos conforman el 5 % de todos los cánceres de tiroides, tienen más probabilidades de diseminarse. Si existe una diseminación distante a otras partes del cuerpo, se la denomina enfermedad metastásica. La tasa de supervivencia a 5 años para el cáncer papilar tiroideo metastásico es del 78 %. En el caso del cáncer folicular tiroideo metastásico, la tasa es del 56 %. En el caso del cáncer medular de tiroides metastásico, la tasa es del 37 %. En el caso del cáncer anaplásico de tiroides metastásico, la tasa es del 3 %.

Es importante recordar que las estadísticas de las tasas de supervivencia en el caso de las personas con cáncer de tiroides son una estimación. La estimación se basa en los datos anuales de una gran cantidad de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos. Además, los expertos calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. En consecuencia, quizás la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Hable con su médico si tiene alguna pregunta sobre esta información. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de las publicaciones de la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS), Cancer Facts and Figures 2019 y Cancer Facts and Figures 2017: Special Section – Rare Cancers in Adults (Datos y cifras de cáncer 2017: Sección especial – Cánceres raros en adultos), y el sitio web de ACS (enero 2019).

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Contiene imágenes de las partes del cuerpo afectadas por cáncer de tiroides con más frecuencia. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Ilustraciones médicas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará un dibujo sobre las principales partes del cuerpo afectadas por el cáncer de tiroides. Use el menú para ver otras páginas.

The image is a drawing showing the location of the thyroid gland in the human body and the thyroid’s anatomy. The thyroid is located in the front of the neck. It has 2 lobes, 1 on each side of the neck, joined by a narrow strip of tissue called the isthmus, with a small pyramidal lobe above the isthmus. The right and left lobes each have 2 small parathyroid glands located at the back of the lobe, a superior (upper) and inferior (lower) gland, for a total of 4 parathyroid glands. Copyright 2004 American Society of Clinical Oncology. Robert Morreale/Visual Explanations, LLC.

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer de tiroides. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Factores de riesgo

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de tiroides. Use el menú para ver otras páginas.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos desarrollan cáncer. Conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones de estilo de vida y atención médica.

Los siguientes factores pueden elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer de tiroides:

  • Sexo. A las mujeres se les diagnostican 3 de cada 4 cánceres de tiroides.

  • Edad. El cáncer de tiroides puede ocurrir a cualquier edad, pero aproximadamente dos tercios de todos los casos se observan en personas de 20 a 55 años de edad. El cáncer anaplásico de tiroides generalmente se diagnostica después de los 60 años. Los bebés más grandes (de 10 meses de edad o más) y los adolescentes pueden desarrollar CMT, especialmente si portan la mutación en el protooncogén RET  (vea a continuación).

  • Genética. Algunos tipos de cáncer de tiroides están asociados con la genética. A continuación se describen algunos datos clave sobre esta enfermedad, los genes y los antecedentes familiares. Si está interesado en saber más sobre su riesgo genético personal, lea este artículo aparte sobre hacerse una prueba genética (en inglés).

    • Un oncogén RET anormal, que puede pasarse de padre a hijo, puede causar CMT. No todas las personas con un oncogén RET alterado desarrollarán cáncer. Los análisis de sangre y las pruebas genéticas pueden detectar el gen. Una vez que se identifica el oncogén RET alterado, un médico puede recomendar una cirugía para extirpar la glándula tiroides antes de que se desarrolle el cáncer.

      Se les recomienda a las personas con CMT que se realicen una prueba genética para determinar si presentan una mutación en el protooncogén RET. Si es así, se recomendarán pruebas genéticas para los padres, hermanos e hijos.

    • Un antecedente familiar de CMT aumenta el riesgo de una persona. Las personas con síndrome de NEM2 (en inglés) también presentan riesgo de desarrollar otros tipos de cánceres.

    • Un antecedente familiar de pólipos precancerosos en el colon, también llamado intestino grueso, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer papilar tiroideo.

  • Exposición a la radiación. La exposición a niveles moderados de radiación a la cabeza y al cuello puede aumentar el riesgo de desarrollar cánceres papilares y foliculares tiroideos. Tales fuentes de exposición incluyen:

    • Tratamientos de rayos X con dosis de bajas a moderadas usados antes de 1950 para tratar a niños con acné, amigdalitis y otros problemas de cabeza y cuello.

    • Radioterapia para linfoma de Hodgkin u otros tipos de linfoma en la cabeza y cuello.

    • Exposición a yodo radiactivo, también llamado I-131 o RAI, especialmente en la niñez.

    • Exposición a la radiación ionizante, incluida la lluvia radiactiva de ensayos de armas atómicas durante los años 50 y 60 y la lluvia radiactiva de centrales nucleares. Algunos ejemplos incluyen el accidente de la central nuclear de Chernóbil en 1986 y el terremoto que dañó las centrales nucleares de Fukushima, Japón en 2011. Otra fuente de I-131 son las liberaciones ambientales de centrales de producción de armas atómicas.

  • Dieta baja en yodo. El yodo es necesario para el funcionamiento normal de la tiroides. En los Estados Unidos, el yodo se agrega a la sal para ayudar a prevenir problemas tiroideos.

  • Raza. Las personas de raza blanca o asiática presentan más probabilidades de desarrollar cáncer de tiroides, pero esta enfermedad puede afectar a una persona de cualquier raza o etnia.

  • Cáncer de mama. Un estudio reciente demostró que los sobrevivientes de cáncer de mama presentan un mayor riesgo de desarrollar cáncer de tiroides, particularmente durante los primeros 5 años después del diagnóstico y para aquellos a los que se les diagnosticó cáncer de mama a una edad más temprana. Estos hallazgos siguen siendo examinados por los investigadores.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que pueden provocar el cáncer de tiroides. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Síntomas y signos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que puede requerir atención médica. Use el menú para ver otras páginas.

Es frecuente que las personas con cáncer de tiroides presenten pocos síntomas o ninguno. A menudo los cánceres de tiroides se diagnostican mediante un examen de rutina del cuello durante un examen físico general. También se descubren de manera no intencional mediante radiografías u otras exploraciones por imágenes que se realizaron por otras razones. Las personas con cáncer de tiroides pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con cáncer de tiroides no manifiestan ninguno de estos cambios. O bien la causa de estos síntomas puede ser otra afección médica diferente que no sea cáncer.

  • Una protuberancia en el frente del cuello, cerca de la manzana de Adán.

  • Ronquera

  • Glándulas inflamadas en el cuello

  • Dificultad para tragar

  • Dificultad para respirar

  • Dolor en la garganta o el cuello

  • Una tos que persiste y no es causada por un resfriado

Si le preocupa algún cambio que ha experimentado, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a detectar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico.

Estos síntomas pueden ser causados por el cáncer de tiroides, otros problemas tiroideos, como el bocio, o una afección no relacionada con la tiroides, como una infección.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento para el cáncer. Esto puede llamarse cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Generalmente el alivio de los síntomas comienza poco después del diagnóstico y continúa durante todo el tratamiento. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Diagnóstico

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa de un problema médico. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante una biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y estado de salud general

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Esta sección describe opciones para el diagnóstico del cáncer de tiroides. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas.

  • Examen físico. El médico palpará el cuello, la glándula tiroides, la garganta y los ganglios linfáticos (órganos diminutos en forma de frijol que ayudan a combatir las infecciones) en el cuello para detectar crecimientos o inflamación inusuales. Si se recomienda una cirugía, es posible que se examine la laringe en el mismo momento con un laringoscopio, que es un tubo delgado y flexible con una luz.

  • Análisis de sangre. Existen varios tipos de análisis de sangre que pueden realizarse durante el diagnóstico y para monitorear al paciente durante y después del tratamiento. Esto incluye pruebas llamadas pruebas de marcadores tumorales. Los marcadores tumorales son sustancias que se encuentran en niveles superiores a las normales en la sangre, la orina o los tejidos del cuerpo de algunas personas con cáncer.

    • Niveles de hormona tiroidea. Tal como se explicó en la Introducción, las hormonas tiroideas regulan el metabolismo de una persona. El médico usará esta prueba para saber cuáles son los niveles actuales de las hormonas tiroideas triyodotironina (T3) y tiroxina (T4) en el cuerpo.

    • Hormona estimulante de la tiroides (TSH). Este análisis de sangre mide el nivel de la hormona estimulante de la tiroides (Thyroid-stimulating hormone, TSH), una hormona producida por la glándula pituitaria cerca del cerebro. Si el cuerpo necesita hormona tiroidea, la glándula pituitaria libera TSH para estimular la producción.

    • Tg y TgAb. La tiroglobulina (Tg) es una proteína fabricada naturalmente por la tiroides así como también por el cáncer diferenciado de tiroides. Después del tratamiento, debería haber niveles muy bajos de tiroglobulina en la sangre ya que el objetivo del tratamiento es eliminar todas las células tiroideas. Si la Tg continúa elevándose después de la cirugía y/o el yodo radiactivo, puede ser un signo de más cáncer. Puede realizarse una prueba de marcadores tumorales para medir el nivel de Tg en el cuerpo antes, durante y/o después del tratamiento. También existe una prueba para detectar anticuerpos contra la tiroglobulina (TgAb), que son proteínas que produce el cuerpo para atacar la tiroglobulina que se presenta en algunos pacientes. Si se encuentra TgAb, se sabe que interfiere con los resultados de la prueba del nivel de Tg.

    • Pruebas específicas de tipo medular. Si el CMT es una posibilidad, el médico indicará pruebas de marcadores tumorales para verificar niveles elevados de calcitonina y antígeno carcinoembrionario (ACE). El médico también recomendará un análisis de sangre para detectar la presencia del protooncogén RET (consulte Factores de riesgo), particularmente si existen antecedentes familiares de CMT.

  • Ultrasonido. Un ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Una sonda de ultrasonido es guiada sobre la piel del área del cuello. Las ondas sonoras de alta frecuencia crean un patrón de ecos que muestran al médico el tamaño de la glándula tiroides e información específica sobre cualquier nódulo, incluyendo si este es sólido o un saco lleno de líquido llamado quiste.

  • Biopsia. Una biopsia es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarlo a través de un microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia puede permitir formular un diagnóstico definitivo. La manera de determinar si un nódulo es canceroso o benigno es mediante una biopsia. Durante este procedimiento, el médico extrae células del nódulo que luego son examinadas por un citopatólogo. Un citopatólogo es un médico que se especializa en analizar células y tejido para diagnosticar una enfermedad. Esta prueba a menudo se realiza con la ayuda de un ultrasonido.

    Una biopsia de los nódulos tiroideos se realizará de 1 de 2 maneras:

    • Aspiración con aguja fina. Este procedimiento generalmente se realiza en el consultorio de un médico o en una clínica. Es un paso importante en el diagnóstico para descubrir si un nódulo tiroideo es benigno o canceroso. Es posible que se inyecte un anestésico local en la piel para adormecer el área antes de la biopsia. El médico inserta una aguja fina en el nódulo y extrae células y algo de líquido. El procedimiento puede repetirse 2 o 3 veces para obtener muestras de diferentes áreas del nódulo. El citopatólogo elabora un informe de los resultados de esta prueba. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. La prueba puede ser positiva, lo que significa la presencia de células cancerosas, o negativa, lo que significa que no hay células cancerosas. La prueba también puede ser no determinante, lo que significa que no está claro si hay cáncer o no.

    • Biopsia quirúrgica. Si la biopsia por aspiración con aguja no es clara, el médico puede sugerir una biopsia en la que se extirpará el nódulo y posiblemente el lóbulo afectado de la tiroides mediante cirugía. Por lo general no se recomienda la extirpación del nódulo solo debido a la posibilidad de extirpar de forma incompleta el tumor maligno sin los márgenes adecuados, que es una zona de tejido alrededor del nódulo. Este procedimiento generalmente se realiza bajo anestesia general. También puede requerir hospitalización.

  • Análisis molecular de la muestra del nódulo. Es posible que el médico recomiende realizar análisis de laboratorio en una muestra tumoral, a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores específicos del tumor. El análisis genético del nódulo de la tiroides puede permitirle comprender el riesgo de que este nódulo sea canceroso. Otros análisis genéticos, de proteínas y moleculares de los cánceres de tiroides pueden ayudar a determinar sus opciones de tratamiento, incluidos los tipos de tratamiento llamados terapia dirigida.

  • Imágenes por radionúclidos. Esta prueba también se llama exploración de cuerpo entero. Esta exploración se hará ya sea usando una pequeña cantidad inocua de yodo radiactivo I-131 o I-123, denominado marcador. A menudo se usa para obtener más información sobre un nódulo tiroideo. En esta prueba, el paciente traga el marcador, que es absorbido por las células tiroideas. Esto hace que las células tiroideas aparezcan en las imágenes de la exploración y le permite al médico observar diferencias entre esas células y otras estructuras del cuerpo.

  • Radiografía. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. Por ejemplo, la radiografía de tórax puede ayudar a los médicos a determinar si el cáncer se ha diseminado a los pulmones.

  • Exploración por tomografía computarizada (CT o TAC). Una exploración por CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. Una exploración por CT se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, antes de la exploración se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte puede inyectarse en la vena del paciente o administrarse como una píldora para tragar.

    Las exploraciones por CT a menudo se usan en personas con cáncer de tiroides para examinar partes del cuello que no pueden verse con el ultrasonido (vea más arriba). Además, es posible que deban realizarse exploraciones por CT del pecho para ver si el cáncer de tiroides se ha diseminado a esa área del cuerpo. Las exploraciones por CT del abdomen pueden usarse para ver si el cáncer de tiroides se ha diseminado al hígado o a otros sitios. Los pacientes con formas hereditarias (consulte Factores de riesgo) de cánceres medulares de tiroides pueden presentar mayor riesgo de desarrollar otros tipos de tumores endocrinos en el abdomen. Es posible que a estos pacientes también se les realice una exploración por CT del abdomen.

  • Exploración por tomografía por emisión de positrones (PET) o PET-CT. Una exploración por tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) generalmente se combina con una exploración por CT (ver más arriba), lo cual se denomina “exploración por PET-CT”. Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una exploración por PET. La exploración por PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva se inyecta en el cuerpo del paciente. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer de tiroides, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se denomina “determinación del estadio”.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance del cáncer de tiroides. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Estadios

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen el crecimiento o la diseminación del cáncer. Esto se denomina “estadio”. Para ver otras páginas, use el menú.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo.

Los médicos usan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que puede no determinarse el estadio hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio permite al médico decidir qué tipo de tratamiento es el mejor y puede ayudar a predecir el pronóstico del paciente. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Sistema TNM de determinación del estadio

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. Los médicos utilizan los resultados de las pruebas de diagnóstico y las exploraciones para responder a las siguientes preguntas:

  • Tumor (T): ¿Qué tan grande es el tumor primario? ¿Dónde está ubicado?

  • Ganglio (Node, N): ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? De ser así, ¿a dónde y cuántos?

  • Metástasis (M): ¿El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo? De ser así, ¿a dónde y en qué medida?

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Para el cáncer de tiroides, hay 5 estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (1 a 4). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores tratamientos.

Además del sistema TNM, el estadio de los cánceres papilares y foliculares tiroideos también se determina en función de la edad del paciente.

La determinación del estadio puede ser clínica o patológica. La determinación del estadio clínico se basa en los resultados de las pruebas realizadas antes de la cirugía, que incluyen exámenes físicos y exploraciones por imágenes. La determinación del estadio patológico se basa en lo que se encuentra durante la cirugía, incluso en la biopsia. En general, la determinación del estadio patológico brinda la mayor parte de la información para determinar el pronóstico de un paciente.

Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de tiroides:

Tumor (T)

Mediante el sistema TNM, se utiliza la letra “T” más una letra o número (de 0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. El tamaño del tumor se mide en centímetros (cm). Un centímetro es aproximadamente igual al ancho de una lapicera o un lápiz estándar.

Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que ayudan a describir el tumor aún con más detalle. Al describir la “T” en el cáncer de tiroides, los médicos pueden subdividir las categorías generales agregando la letra “s” para indicar un tumor solitario (único) o “m” para indicar tumores multifocales (más de 1). A continuación, se incluye información sobre los estadios específicos del tumor.

TX: no se puede evaluar el tumor primario.

T0 (T más cero): no hay evidencia de un tumor.

T1: el tumor mide 2 centímetros (cm) o menos y está limitado a la tiroides.

T1a: el tumor mide 1 cm o menos.

T1b: el tumor mide más de 1 cm pero menos de 2 cm.

T2: el tumor mide más de 2 cm pero menos de 4 cm y está limitado a la tiroides.

T3: el tumor mide más de 4 cm pero el tumor no se extiende más allá de la glándula tiroides.

T4: el tumor es de cualquier tamaño y se ha extendido más allá de la tiroides.

T4a: el tumor se ha diseminado más allá de la tiroides a tejido blando cercano,
la laringe, tráquea, esófago o nervio laríngeo recurrente.

T4b: el tumor se ha diseminado más allá de las regiones de T4a (antes mencionado).

Ganglio (N)

La “N” en el sistema TNM de determinación del estadio corresponde a la abreviatura de ganglios linfáticos. La evaluación minuciosa de los ganglios linfáticos es una parte importante de la determinación del estadio del cáncer de tiroides. Hay muchos ganglios linfáticos regionales ubicados en el área de la cabeza y el cuello. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0 (N más cero): no hay evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos regionales.

N1: el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos.

N1a: el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos alrededor de la tiroides (llamado compartimiento central; ganglios linfáticos pretraqueales, paratraqueales
y prelaríngeos).

N1b: el cáncer se ha diseminado más allá del compartimiento central, incluidos los ganglios linfáticos cervicales unilaterales (ganglios linfáticos en un lado del cuello), cervicales bilaterales (ganglios linfáticos en ambos lados del cuello), cervicales contralaterales (el lado opuesto del tumor) o del mediastino (el pecho).

Metástasis (M)

La “M” del sistema TNM describe si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se denomina metástasis distante.

MX: no se puede evaluar la metástasis a distancia.

M0 (M más cero): el cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

M1: el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Agrupación de los estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M. En el caso del cáncer de tiroides, el sistema de determinación del estadio difiere por tipo de tumor. Para el cáncer papilar o folicular tiroideo, la determinación del estadio también depende de la edad del paciente.

Cáncer papilar o folicular tiroideo en una persona menor de 55 años

Estadio I: este estadio describe un tumor (cualquier T) con o sin diseminación a los ganglios linfáticos (cualquier N) y sin metástasis distante (M0).

Estadio II: este estadio describe un tumor (cualquier T) con cualquier metástasis (M1) independientemente de si se ha diseminado o no a los ganglios linfáticos (cualquier N).

Cáncer papilar o folicular tiroideo en una persona de 55 años o más

Estadio I: este estadio describe un tumor pequeño (T1) sin diseminación a los ganglios linfáticos (N0) ni metástasis (M0).

Estadio II: este estadio describe un tumor grande, no invasivo (T2), sin diseminación a los ganglios linfáticos (N0) ni metástasis (M0).

Estadio III: este estadio describe un tumor que mide más de 4 cm pero contenido en la tiroides (T3), sin diseminación a los ganglios linfáticos (N0) ni metástasis (M0). O cualquier tumor localizado (T1, T2 o T3) con diseminación al compartimiento central de los ganglios linfáticos (N1a) sin diseminación distante (M0).

Estadio IVA: este estadio describe un tumor que se ha diseminado a las estructuras cercanas (T4a), independientemente de si se ha diseminado a los ganglios linfáticos (cualquier N), pero no se ha diseminado a lugares distantes (M0). O describe un tumor localizado (T1, T2 o T3) con diseminación a los ganglios linfáticos más allá del compartimiento central (N1b) pero sin diseminación distante (M0).

Estadio IVB: este estadio describe un tumor que se ha diseminado más allá de las estructuras cercanas (T4b), independientemente de si se ha diseminado a los ganglios linfáticos (cualquier N), pero sin diseminación distante (M0).

Estadio IVC: este estadio describe cualquier tumor (cualquier T, cualquier N) cuando hay evidencia de metástasis (M1).

Cáncer medular de tiroides

Estadio I: este estadio describe un tumor pequeño (T1) sin diseminación a los ganglios linfáticos (N0) ni metástasis distante (M0).

Estadio II: este estadio describe un tumor localizado más grande (T2 o T3) sin diseminación a los ganglios linfáticos (N0) ni metástasis (M0).

Estadio III: este estadio describe cualquier tumor localizado (T1, T2 o T3) que se ha diseminado al compartimiento central de los ganglios linfáticos (N1a) pero sin presencia de metástasis (M0).

Estadio IVA: este estadio describe un tumor que se ha diseminado a las estructuras cercanas (T4a), independientemente de si se ha diseminado a los ganglios linfáticos (cualquier N), pero no se ha diseminado a lugares distantes (M0). O describe un tumor localizado (T1, T2 o T3) con diseminación a los ganglios linfáticos más allá del compartimiento central (N1b) pero sin diseminación distante (M0).

Estadio IVB: este estadio describe un tumor que se ha diseminado más allá de las estructuras cercanas (T4b), independientemente de si se ha diseminado a los ganglios linfáticos (cualquier N), pero sin diseminación distante (M0).

Estadio IVC: este estadio se usa cuando hay evidencia de metástasis (cualquier T, cualquier N, M1).

Cáncer anaplásico de tiroides

Estadio IV: todos los tumores anaplásicos de tiroides se clasifican como estadio IV, independientemente del tamaño, ubicación o metástasis del tumor.

Estadio IVA: este estadio describe un tumor anaplásico que se ha diseminado a las estructuras cercanas (T4a), independientemente de si se ha diseminado a los ganglios linfáticos (cualquier N), pero no se ha diseminado a lugares distantes (M0).

Estadio IVB: este estadio describe un tumor anaplásico que se ha diseminado más allá de las estructuras cercanas (T4b), independientemente de si se ha diseminado a los ganglios linfáticos (cualquier N), pero sin diseminación distante (M0).

Estadio IVC: este estadio se usa cuando hay evidencia de metástasis (cualquier T, cualquier N, M1).

Recurrente: un cáncer recurrente es aquel que reaparece después del tratamiento. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

Utilizado con el permiso del Colegio Americano de Cirujanos (American College of Surgeons), Chicago, Illinois. La fuente original y principal de esta información es AJCC Cancer Staging Manual, octava edición (2017), publicado por Springer International Publishing.

La información sobre el estadio del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Tipos de tratamiento. Use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de tiroides - Tipos de tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los diferentes tratamientos que los médicos usan para tratar a las personas con cáncer de tiroides. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección explica los tipos de tratamiento que son el estándar de atención para el cáncer de tiroides.  “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se le recomienda que considere la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si el nuevo tratamiento es seguro, efectivo y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Los ensayos clínicos son una opción para tener en cuenta para el tratamiento y la atención en todos los estadios del cáncer. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los ensayos clínicos en las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones de esta guía.

Descripción general del tratamiento

En muchos casos, un equipo de médicos trabaja juntos para crear un plan de tratamiento integral de los pacientes que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). En el caso del cáncer de tiroides, este equipo puede incluir un cirujano, un oncólogo clínico, un radiooncólogo, un radiólogo, un médico especialista en medicina nuclear y un endocrinólogo. Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, personal de enfermería de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas, terapeutas del habla y otros.

El cáncer de tiroides frecuentemente se trata con un tratamiento o una combinación de tratamientos. A continuación sigue una descripción de los tipos de tratamientos frecuentes que se usan para el cáncer de tiroides, seguida por una descripción de los tratamientos frecuentes para el cáncer por estadio de la enfermedad (consulte Estadios).

Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos:

  • El tipo y estadio del cáncer de tiroides

  • Efectos secundarios posibles

  • Las preferencias del paciente

  • El estado de salud general del paciente

Tómese el tiempo para obtener información sobre sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. Hable con el equipo de atención médica acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Estos tipos de conversaciones se denominan “toma de decisiones compartida”. La toma de decisiones compartida es cuando usted y sus médicos trabajan juntos para elegir tratamientos que se ajusten a los objetivos de su atención. La toma de decisiones compartida es especialmente importante en los casos de cáncer de tiroides, ya que existen diferentes opciones de tratamiento.

El tratamiento para el cáncer a menudo se elige en función de las pautas que han sido recomendadas por paneles de médicos expertos. Si bien la mayoría de los cánceres de tiroides son curables, puede haber diferentes opciones en cuanto a cómo tratar el cáncer de tiroides, particularmente con respecto a qué combinación de tratamientos usar y el momento en que se realizan los tratamientos. Se alienta a los pacientes a buscar una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento ya que deben estar cómodos con el plan de tratamiento que elijan y deben preguntar sobre los ensayos clínicos.

Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido sano circundante durante una operación, llamado margen. La cirugía también puede llamarse una resección. Es el principal tratamiento para la mayoría de las personas con cáncer de tiroides. Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer mediante cirugía. Dependiendo del tamaño del nódulo tiroideo, las opciones quirúrgicas más frecuentes incluyen las siguientes:

  • Lobectomía. Esta cirugía extirpa el lóbulo que tiene el nódulo canceroso de la glándula tiroides.

  • Tiroidectomía casi total. También llamada tiroidectomía subtotal, esta cirugía extirpa toda salvo una parte pequeña de la glándula tiroides.

  • Tiroidectomía total. Esta cirugía extirpa toda la glándula tiroides.

Existen diferentes técnicas quirúrgicas que pueden usarse para una tiroidectomía:

  • Tiroidectomía estándar. Es cuando un cirujano realiza una pequeña incisión (o corte) cerca de la base o la mitad del cuello. Esto le da al cirujano acceso directo a la glándula tiroides del paciente para la operación. En algunos centros oncológicos, se ofrecen nuevas técnicas quirúrgicas para reducir o evitar las cicatrices en el cuello.

  • Tiroidectomía endoscópica. Durante este procedimiento, el cirujano realiza una única pequeña incisión. La cirugía es similar a la tiroidectomía estándar excepto que se usan un endoscopio y un monitor de video para guiar el procedimiento en vez de una lupa quirúrgica, que es un dispositivo ocular especial.

  • Tiroidectomía robótica. El cirujano realiza una incisión en otro lado, como por ejemplo la axila, la línea capilar del cuello, la boca o el pecho y luego utiliza una herramienta robótica para realizar la tiroidectomía. La tiroidectomía robótica no es una cirugía recomendada para el cáncer de tiroides.

No todas las opciones quirúrgicas son recomendadas para todos los pacientes. Hable con su médico sobre el mejor método para tratarlo.

Si existe evidencia o riesgo de diseminación del cáncer a los ganglios linfáticos del cuello, es posible que el cirujano también realice una disección del cuello. Esta cirugía es para extirpar los ganglios linfáticos del cuello. La disección del cuello también se llama linfadenectomía.

Generalmente, las complicaciones de la cirugía tiroidea pueden incluir daño a las glándulas paratiroides cercanas, que ayudan a regular los niveles de calcio en la sangre, el sangrado excesivo o las infecciones de las heridas. Si los nervios de la laringe son dañados durante la cirugía, esto puede causar ronquera o una voz “susurrante” temporal o permanente.

Sin la glándula tiroides, el cuerpo deja de producir hormona tiroidea, que es esencial para el funcionamiento del cuerpo. El reemplazo hormonal (vea a continuación), generalmente administrado como una píldora diaria, es la mejor solución. Es posible que el paciente también deba tomar vitamina D y suplementos de calcio si la función de la glándula paratiroides se ve reducida después de la cirugía.

Si un tumor no se puede extirpar con cirugía, se llama no extirpable. Entonces el médico le recomendará otras opciones de tratamiento.

Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los efectos secundarios posibles de la cirugía específica a la que se someterá. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Tratamiento hormonal

Los pacientes tratados con cirugía generalmente requieren terapia de hormona tiroidea. Además de reemplazar la hormona que necesita el cuerpo, el medicamento de hormona tiroidea puede retrasar el crecimiento de cualquier célula cancerosa diferenciada restante. 

La terapia de reemplazo de la hormona tiroidea es la levotiroxina (Levothroid, Levoxyl, Synthroid, Tirosint, Unithroid y otras marcas.) La levotiroxina típicamente viene en forma de píldora que debe tomarse todos los días, a la misma hora cada día, para que el cuerpo reciba un suministro constante. Por lo general, el reemplazo de la hormona tiroidea es administrado por un endocrinólogo, que es un médico especialista en el tratamiento de problemas con hormonas, glándulas y el sistema endocrino.

Además, asegúrese de hablar con su médico sobre cualquier otro medicamento que tome, incluidos los suplementos dietarios como el hierro o el calcio (en inglés), para evitar interacciones con el reemplazo de la hormona tiroidea. Lea más sobre consejos para tomar su medicamento correctamente.

Las píldoras para la tiroides pueden presentar algunos efectos secundarios. Ocasionalmente algunos pacientes desarrollan una erupción cutánea o la pérdida del cabello durante los primeros meses de tratamiento.

El hipertiroidismo es una afección en la que hay demasiada hormona tiroidea. Puede causar pérdida de peso, dolor de pecho, frecuencia cardíaca acelerada, latidos cardíacos irregulares, calambres, diarrea, sensación de calor, sudoración, pérdida de masa ósea u osteoporosis.

El hipotiroidismo es una afección en la que hay muy poca hormona tiroidea. Puede causar fatiga, aumento de peso, piel y cabello seco y sensación de frío.

La cantidad o dosis requerida de hormona tiroidea es diferente para cada paciente y tipo de tumor y puede cambiar a medida que una persona envejece o a medida que cambia su peso. El médico controlará sus niveles de hormona tiroidea mediante análisis de sangre habituales. Hable con su médico acerca de los signos que debe tener en cuenta, ya que pueden significar que es hora de ajustar su dosis o cantidad de suplemento hormonal.

Terapia con yodo radiactivo (radioyodo)

La tiroides absorbe casi todo el yodo que ingresa al cuerpo. Por lo tanto, un tipo de radioterapia llamada yodo radiactivo (también llamado I-131 o RAI) puede encontrar y destruir las células tiroideas no eliminadas con la cirugía y aquellas que se hayan diseminado más allá de la tiroides. Los médicos que indican terapia con yodo radiactivo generalmente son endocrinólogos o especialistas en medicina nuclear.

El tratamiento con yodo radiactivo es una opción para muchas personas con cáncer papilar o folicular tiroideo y de células de Hurthle. El yodo radiactivo se usa para tratar personas con cánceres de tiroides diferenciados que se han diseminado a los ganglios linfáticos o a sitios distantes. Se puede administrar una pequeña dosis de prueba antes del tratamiento completo para asegurarse de que las células tumorales absorberán el I-131. Los pacientes con CMT o cáncer anaplásico de tiroides no deben tratarse con I-131.

La terapia con I-131 se administra de manera líquida o en forma de píldora. Es posible que los pacientes que reciben I-131 para destruir las células cancerosas sean hospitalizados durante 2 a 3 días, dependiendo de diversos factores, incluida la dosis administrada. Se recomienda que los pacientes beban líquidos para ayudar a que el I-131 pase rápidamente por el cuerpo. En unos pocos días, la mayor parte de la radiación desaparece. Hable con su médico sobre las maneras de limitar la exposición a la radiación de otras personas, incluyendo niños, que pueden estar a su alrededor durante este tratamiento y los días siguientes.

En preparación para la terapia con I-131 después de la cirugía, generalmente se les pide a los pacientes que sigan una dieta baja en yodo durante las 2 o 3 semanas previas. Además de la dieta baja en yodo, se les pedirá a los pacientes que dejen de tomar las píldoras de reemplazo de la hormona tiroidea temporalmente o que reciban inyecciones de TSH recombinante (Thyrogen) mientras estén tomando el reemplazo hormonal. Si la terapia hormonal se interrumpe durante el período de preparación, el paciente probablemente experimentará los efectos secundarios del hipotiroidismo (ver más arriba).

Es importante que analice los posibles efectos a corto y largo plazo de la terapia con I-131 con su médico. El primer día de tratamiento, es posible que los pacientes experimenten náuseas y vómitos. En ciertas circunstancias, puede aparecer dolor e inflamación en las áreas donde se acumula el yodo radioactivo. Debido a que el yodo se concentra en el tejido de las glándulas salivales, los pacientes pueden experimentar inflamación de las glándulas salivales. Esto puede ocasionar xerostomía, en ocasiones llamada boca seca.

Dosis grandes o acumulativas de yodo radiactivo pueden causar infertilidad, que es la incapacidad física de tener hijos, especialmente en los hombres. Se recomienda que las mujeres eviten el embarazo durante al menos un año después del tratamiento con I-131. Existe el riesgo de cáncer secundario con el uso de I-131 (consulte Atención de seguimiento). Ocasionalmente, es posible que los pacientes deban repetir el tratamiento con el tiempo. Sin embargo existe una dosis total máxima de yodo radiactivo permitida con el tiempo, y una vez alcanzada, esto puede impedir el uso adicional de este tratamiento.

Radioterapia con haz externo

La radiación con haz externo es otro tipo de radioterapia en la que se administran rayos X de alta energía desde una máquina fuera del cuerpo para destruir las células cancerosas. El médico especialista en radioterapia con haz externo se llama radiooncólogo. Un régimen de radioterapia con haz externo (programa) por lo general consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado. Cuando se usa para tratar el cáncer de tiroides, la radioterapia generalmente se administra como una terapia ambulante, ya sea en un hospital o clínica, 5 días a la semana durante aproximadamente 5 a 6 semanas.

En el caso del cáncer de tiroides, la radioterapia con haz externo se usa solamente en ciertas circunstancias, generalmente cuando el cáncer de tiroides en estadio avanzado se ha diseminado a zonas críticas del cuello tales como la tráquea, la caja de la voz o el esófago. Generalmente la radioterapia se administra después de la cirugía, y el tratamiento se concentra en un área específica, afectando solamente las células cancerosas de ese sitio. Por lo general, la radioterapia no se usa para manejar el cáncer de tiroides en pacientes jóvenes.

Los efectos secundarios dependen de la dosis y el área del tratamiento y pueden incluir enrojecimiento de la piel, odinofagia (dolor al tragar), tos, ronquera ocasional, náuseas y fatiga. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la radioterapia con haz externo.

Terapias con medicamentos

La terapia sistémica es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Este tipo de medicamento se administra a través del torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en todo el cuerpo. Generalmente, el profesional que receta las terapias sistémicas es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

Cuando se utilizan, algunos de los métodos frecuentes para administrar terapias sistémicas incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Los tipos de terapias sistémicas que se usan para el cáncer de tiroides incluyen los siguientes:

  • Quimioterapia

  • Terapia dirigida

Cada uno de estos tipos de terapias se analiza a continuación con más detalle. Una persona puede recibir solamente 1 tipo de terapia sistémica por vez o una combinación de terapias sistémicas al mismo tiempo. También se pueden administrar como parte de un plan de tratamiento que puede incluir cirugía y/o radioterapia.

Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. También es importante informarle a su médico si está tomando algún medicamento o suplemento recetado o de venta libre. Las hierbas, los suplementos y otros fármacos pueden interactuar con los medicamentos para el cáncer. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al evitar que las células cancerosas crezcan, se dividan y produzcan más células. Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran durante un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o una combinación de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después de finalizado el tratamiento. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que se dirige a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea la proliferación y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células normales. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la terapia dirigida.

No todos los tumores tienen los mismos objetivos. Para determinar cuál es el tratamiento más efectivo, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más efectivo que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, continúan realizándose estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos en los diferentes tipos de cáncer de tiroides y tratamientos nuevos dirigidos a ellos.

Para el cáncer papilar y folicular tiroideo, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. ha aprobado dos terapias dirigidas:

  • En 2013, la FDA aprobó una terapia dirigida llamada sorafenib (Nexavar) para el cáncer de tiroides diferenciado recurrente o en estadio avanzado cuando no funciona la terapia con I-131 (ver más arriba). Los efectos secundarios frecuentes del sorafenib incluyen reacciones cutáneas en las manos y los pies u otros problemas en la piel, diarrea, fatiga, pérdida de peso y aumento de la presión arterial.

  • En 2015, la FDA aprobó una terapia dirigida llamada lenvatinib (Lenvima, E7080) para el cáncer de tiroides diferenciado en estadio avanzado cuando la cirugía, el tratamiento con I-131 o ambos no han funcionado. Los efectos secundarios de lenvatinib incluyen presión arterial alta, diarrea, disminución del apetito, disminución del peso y náuseas.

En el caso del CMT, hay otras dos opciones de terapias dirigidas aprobadas por la FDA:

  • En 2011, la FDA aprobó los comprimidos de vandetanib (Caprelsa, zd6474), que es un tipo de terapia dirigida conocida como un inhibidor de la tirosina cinasa. Específicamente, el vandetanib es actualmente un tratamiento estándar para adultos cuando el CMT no se puede extirpar quirúrgicamente, si la enfermedad está empeorando o si el CMT se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

    El medicamento se administra como una píldora diaria. La dosis diaria típica de vandetanib es de 300 mg. Los efectos secundarios frecuentes incluyen diarrea e inflamación del colon, erupción cutánea, náuseas, presión arterial alta, dolor de cabeza, fatiga, pérdida del apetito y dolor de estómago. Además, pueden ocurrir efectos secundarios más graves como problemas respiratorios y cardíacos. Se realizarán análisis de sangre regularmente, que incluyen la medición de los niveles séricos de potasio, calcio, magnesio y TSH (ver Diagnóstico), para monitorear la reacción del cuerpo a este medicamento.

  • En 2012, la FDA aprobó otro inhibidor de la tirosina cinasa para el CMT metastásico llamado cabozantinib (Cometriq, Cabometyx, XL184). La dosis recomendada es de 140 mg, que se toma en la forma de píldora una vez al día. Los efectos secundarios pueden incluir estreñimiento, dolor de estómago, presión arterial alta, cambios en el color del cabello, fatiga, náuseas e inflamación, además de problemas graves en el colon.

En el caso del cáncer anaplásico de tiroides, existe una combinación de terapia dirigida aprobada por la FDA:

  • En 2018, la FDA aprobó el primer tratamiento para el cáncer anaplásico de tiroides en casi 50 años. Este tratamiento es una combinación de 2 terapias dirigidas, dabrafenib (Tafinlar), un inhibidor del gen BRAF, y trametinib (Mekinist), un inhibidor de MEK, para personas con cáncer anaplásico de tiroides con un cambio genético específico, o mutación, en el gen BRAF.

    La aprobación se basó en los datos divulgados en 2018 provenientes de un ensayo clínico que incluyó 16 personas con tumores con una mutación en el gen BRAF. Todas estas personas ya habían recibido tratamiento con radioterapia, cirugía, quimioterapia o una combinación de estos tratamientos. De quienes participaron en el estudio, el 69 % de los cánceres detuvieron su crecimiento o redujeron el tamaño debido a la combinación de tratamientos. Los investigadores no pudieron determinar si el tratamiento ayudaría a que las personas vivan durante más tiempo, un criterio de valoración clínica llamado “supervivencia general”, cuando dieron a conocer los datos del estudio; no obstante, estimaron que por lo menos el 80 % de las personas con tumores que respondieron al tratamiento se beneficiarían a partir de la combinación. La combinación de dabrafenib y trametinib ahora es el estándar de atención para el cáncer anaplásico de tiroides que no puede extirparse quirúrgicamente o que se ha diseminado a zonas distantes. Entre los efectos secundarios de esta terapia combinada pueden incluirse fiebre, erupción, dolor de cabeza, dolor de articulaciones, tos, náuseas, vómitos, diarrea, dolor muscular, piel seca, disminución del apetito, presión arterial alta y dificultad para respirar.

Antes de comenzar el tratamiento dirigido, hable con su médico acerca de los efectos secundarios posibles de cada medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Quimioterapia o terapia dirigida como parte de su plan de tratamiento

Por el momento, el uso de otra quimioterapia sistémica y terapia dirigida para el tratamiento para el cáncer de tiroides se determina de manera individual y se administra con mayor frecuencia como parte de un ensayo clínico. Para obtener más información, consulte la sección Últimas investigaciones.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer

El cáncer de tiroides y su tratamiento producen síntomas y efectos secundarios físicos, así como efectos emocionales, sociales y económicos. El manejo de estos efectos se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Es una parte importante de su atención que se incluye junto con los tratamientos que tienen como fin retrasar, detener o eliminar el cáncer.

Los cuidados paliativos se centran en mejorar cómo se siente durante el tratamiento al manejar los síntomas y brindar apoyo a los pacientes y sus familias con otras necesidades no médicas. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio del cáncer, puede recibir este tipo de atención. Y en general funciona mejor cuando se inicia poco después del diagnóstico de cáncer. Las personas que reciben cuidados paliativos junto con el tratamiento para el cáncer con frecuencia tienen síntomas menos graves y mejor calidad de vida, e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y espiritual, y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia.

Antes de comenzar con el tratamiento, hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento. También debe hablar sobre los efectos secundarios posibles del plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos.

Durante el tratamiento, su equipo de atención médica puede pedirle que responda preguntas sobre sus síntomas y efectos secundarios y que describa cada problema. Asegúrese de informar al equipo de atención médica si experimenta algún problema. Esto ayuda a que el equipo de atención médica pueda tratar cualquier síntoma y efecto secundario lo más rápido posible. También puede ayudar a prevenir problemas más graves en el futuro.

Obtenga información sobre la importancia de llevar un registro de los efectos secundarios en otra parte de esta guía. Obtenga información sobre los cuidados paliativos en una sección diferente de este sitio web.

Opciones de tratamiento según el estadio

Casi todos los cánceres de tiroides se tratan con cirugía. Si el cáncer de tiroides se encuentra solamente dentro de los tejidos del cuello, tanto en la glándula tiroides como en los ganglios linfáticos, generalmente la cirugía será el primer tratamiento. Los pacientes con enfermedad en estadio avanzado también pueden ser tratados con cirugía, pero es posible que se implementen otros tratamientos primero. Los ensayos clínicos pueden recomendarse en cualquier estadio como opción de tratamiento.

La terapia hormonal y la terapia con yodo radiactivo solo se administran en los cánceres papilares o foliculares tiroideos y de células de Hurthle. El CMT y el cáncer anaplásico de tiroides no se manejan con terapia de yodo radiactivo ni terapia de hormona tiroidea.

Estadio I: cirugía, terapia hormonal, posible terapia con yodo radiactivo después de la cirugía

Estadio II: cirugía, terapia hormonal, posible terapia con yodo radiactivo después de la cirugía

Estadio III: cirugía, terapia hormonal, posible terapia con yodo radiactivo o radioterapia con haz externo después de la cirugía

Estadio IV: cirugía, terapia hormonal, terapia con yodo radiactivo, radioterapia con haz externo, terapia dirigida y quimioterapia. La radioterapia también puede usarse para reducir el dolor y otros problemas. Consulte a continuación para obtener más información sobre el cáncer de tiroides metastásico.

Cáncer de tiroides metastásico

Si el cáncer se ha diseminado más allá de la tiroides a otros órganos, como los huesos o pulmones, se llama cáncer de tiroides metastásico o en estadio IV. Además todos los tumores anaplásicos de tiroides se clasifican como en estadio IV al momento del diagnóstico, independientemente del tamaño, la ubicación o la diseminación del tumor.

Si el diagnóstico es cáncer de tiroides en estadio IV, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, de manera que se sienta cómodo con el plan de tratamiento elegido.

Su plan de tratamiento puede incluir una combinación de cirugía, terapia hormonal, terapia con yodo radiactivo, radioterapia con haz externo, terapia dirigida o quimioterapia. También es posible que se recomienden ensayos clínicos sobre nuevos enfoques de tratamiento. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de las personas, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se les aconseja a usted y a su familia que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudarlo a sentirse más preparado si, en efecto, el cáncer reaparece. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, se denomina “cáncer recurrente”. El cáncer puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia).

Cuando esto sucede, comenzará un nuevo ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento.

A menudo el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, tales como cirugía, terapia con yodo radiactivo, terapia dirigida, radioterapia con haz externo, terapia hormonal y quimioterapia. Sin embargo, quizás se combinen de un modo distinto o se administren con un ritmo distinto. Su médico puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Cualquiera que sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Es recomendable que hable con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y solicite servicios de apoyo que lo ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer de tiroides no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, la enfermedad se puede denominar “cáncer avanzado” o “terminal”.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares, y está aquí para ayudar. Es muy importante asegurarse de que una persona se sienta físicamente cómoda, que no tenga dolor y que reciba apoyo emocional.

Es posible que las personas con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar los cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida.

Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, cuidados en un hospital de cuidados paliativos u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y el cuidado de enfermería especial y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida.

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Acerca de los ensayos clínicos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, los cuales son la principal forma en que se prueban enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Use el menú para ver otras páginas.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para el tratamiento de las personas que padecen cáncer de tiroides. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, cada fármaco que está aprobado por la FDA en la actualidad fue probado en ensayos clínicos.

Los ensayos clínicos se usan para todos los tipos y estadios de cáncer de tiroides. Muchos se centran en nuevos tratamientos para determinar si un tratamiento nuevo es seguro, efectivo y posiblemente mejor que los tratamientos ya existentes. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía, y métodos nuevos de tratamiento.

Las personas que participan en los ensayos clínicos pueden ser algunas de las primeras en recibir un tratamiento antes de que esté disponible para el público en general. Sin embargo, existen algunos riesgos en los ensayos clínicos, incluidos efectos secundarios posibles y la posibilidad de que el nuevo tratamiento no funcione. Se recomienda a las personas que hablen con su equipo de atención médica acerca de las ventajas y las desventajas de participar en un estudio en particular.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios.

La decisión de participar en un ensayo clínico

Las personas deciden participar en los ensayos clínicos por muchos motivos. Para algunas personas, el ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, las personas a menudo están dispuestas a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado.

Otras personas se presentan voluntariamente para participar en ensayos clínicos porque saben que estos estudios son una forma de contribuir con el progreso del tratamiento para el cáncer de tiroides. Aunque el ensayo clínico no los beneficie directamente, la participación puede beneficiar a futuros pacientes con cáncer de tiroides.

La cobertura de seguro y los costos de los ensayos clínicos difiere según la ubicación y el estudio. En algunos programas, se reembolsa parte de los gastos generados al participar en el ensayo clínico. En otros, esto no sucede. Es importante hablar con el equipo de investigación y con su aseguradora primero para conocer si se cubrirá el tratamiento en un ensayo clínico y de qué forma. Obtenga más información sobre la cobertura de seguro médico de los ensayos clínicos.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Cuando se utilizan, los placebos normalmente se combinan con un tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en ensayos clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, las personas deben participar en un proceso conocido como “consentimiento informado”. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer lo siguiente:

  • Describir todas las opciones, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar.

  • Enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar.

  • Explicar qué se requerirá de cada persona para participar en el ensayo clínico, incluidas la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento.

Los ensayos clínicos también tienen ciertas reglas denominadas “requisitos de elegibilidad”, que ayudan a estructurar la investigación y mantener la seguridad de los pacientes. Usted y el equipo de investigación revisarán detenidamente estos requisitos.

Las personas que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos. Esto puede incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves.

Los ensayos clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que las personas que participan en un ensayo clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionar tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización o en caso de que decidan retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea obtener más detalles sobre temas específicos que están en estudio en relación con el cáncer de tiroides, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluida una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos para un tipo específico de cáncer.

PRE-ACT, Preparatory Education About Clinical Trials

Además, puede encontrar un programa educativo gratuito en video sobre los ensayos clínicos de cáncer en otra sección de este sitio web en inglés.

La siguiente sección de esta guía es Últimas investigaciones. Explica áreas de investigación científica sobre el cáncer de tiroides. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Últimas investigaciones

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando para aprender más sobre el cáncer de tiroides y cómo tratarlo. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre el cáncer de tiroides, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las opciones de diagnóstico y tratamiento más adecuadas para su caso.

Nuevos tratamientos

Los ensayos clínicos para el cáncer de tiroides incluyen probar nuevos medicamentos, incluidos fármacos conocidos como terapia dirigida. Tal como se explicó en Tipos de tratamiento, la terapia dirigida es un tratamiento que apunta a genes específicos, las proteínas o las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Además, los investigadores están buscando nuevas combinaciones de quimioterapia y otros tratamientos. Las áreas de investigación incluyen:

  • Los anticuerpos radiomarcados están siendo probados para el CMT. Son anticuerpos hechos en laboratorios que se unen a una sustancia radiactiva.

  • Los investigadores continúan estudiando los fármacos vandetanib y cabozantinib (consulte Tipos de tratamiento) para el CMT, incluido el uso en niños que tienen CMT hereditario avanzado.

  • En el caso del cáncer anaplásico de tiroides, los ensayos clínicos están estudiando la quimioterapia de combinación. Un estudio compara los resultados de carboplatino (Paraplatin) y paclitaxel (Taxol) solos o con un fármaco en investigación, fosfato de combretastatina A4 (CA4P, fosbretabulina, Zybrestat).

  • En el caso del cáncer de tiroides diferenciado en estadio avanzado que no responde a la cirugía o al tratamiento con I-131 o deja de responder, los ensayos clínicos están estudiando varias terapias dirigidas llamadas inhibidores del factor de crecimiento endotelial vascular (vascular endothelial growth factor, VEGF), que pueden bloquear la creación de nuevos vasos sanguíneos que son necesarios para el crecimiento del tumor. Los inhibidores del VEGF en estudio incluyen axitinib (Inlyta), nintedanib (Ofev, Vargatef) y pazopanib (Votrient). Además, cuando el cáncer tiene una mutación genética conocida como BRAF V600E, el cáncer responde mejor al fármaco del estudio. También se están estudiando dabrafenib (Tafinlar) y trametinib (Mekinist) para aquellos tumores con la mutación genética BRAF.

  • Se están probando nuevos enfoques para el cáncer de tiroides que no responde a I-131. Se está estudiando un fármaco llamado selumetinib (AZD6244), que se está probando para saber si ayuda a aumentar la absorción de I-131 en el tratamiento para el cáncer de tiroides avanzado. Otros fármacos que se están analizando incluyen la combinación de temsirolimus (Torisel) y sorafenib (Nexavar).

  • Para los cánceres foliculares y anaplásicos de tiroides se está investigando el ácido valproico como un posible tratamiento.

  • Se están llevando a cabo investigaciones para hacer más preciso el diagnóstico y predecir los resultados del tratamiento en función de la biología molecular del tumor. La biología molecular es el estudio de la estructura y función de las células a nivel molecular.

  • Los investigadores continúan investigando el mejor uso de I-131, incluyendo diferentes dosificaciones, en el tratamiento para el cáncer de tiroides. En un estudio, los investigadores están analizando si tomar un fármaco llamado sunitinib (Sutent) después de I-131 es útil para aquellos con enfermedad avanzada.

  • Las pruebas genéticas y el perfeccionamiento de los oncogenes RET (consulte Factores de riesgo) es un área de investigación activa continua. Un mayor conocimiento de esta área mejorará la forma en que se eligen las opciones de tratamiento y dará un pronóstico más preciso.

  • Estudios anteriores sobre dos terapias dirigidas llamadas LOXO-292 y BLU-667 sugieren que estas tienen menos efectos secundarios y mejores tasas de respuesta en las personas con CMT metastásico.

Recopilación de datos

Se está intentando crear un registro de voluntarios de personas con antecedentes de cáncer de tiroides. Esto puede ayudar a los médicos a investigar esta enfermedad en el futuro. Se les pide a los participantes que proporcionen información, muestras de tejido o muestras de sangre y orina.

Cuidados paliativos/atención médica de apoyo

Se están realizando ensayos clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de tiroides, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las últimas áreas de investigación en relación con el cáncer de tiroides, explore estos puntos relacionados que lo llevan fuera de esta guía:

  • Para encontrar ensayos clínicos específicos de su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de ensayos clínicos en línea ahora.

  • Visite el sitio web en inglés de la fundación Conquer Cancer Foundation (Fundación para vencer el cáncer) de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica), para averiguar cómo apoyar la investigación del cáncer. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web diferente.

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales, sociales y económicos que pueden ocasionar el cáncer y su tratamiento. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Cómo sobrellevar el tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y económicos del cáncer y su tratamiento. Use el menú para ver otras páginas.

Todos los tratamientos para el cáncer pueden provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá durante el tratamiento.

Cuando se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento. Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Los médicos denominan a esta parte del tratamiento para el cáncer “cuidados paliativos” o “atención de apoyo”. Es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de tiroides se describen en la sección Tipos de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

Hable con su equipo de atención médica con regularidad sobre cómo se siente. Es importante que le informe al equipo sobre cualquier efecto secundario nuevo o cambio en los efectos secundarios existentes. Si su equipo de atención médica sabe cómo se siente, podrá encontrar maneras de aliviar o manejar los efectos secundarios para ayudarlo a sentirse más cómodo y, posiblemente, evitar que los efectos secundarios empeoren.

Puede serle útil llevar un registro de sus efectos secundarios para que sea más fácil explicarle cualquier cambio a su equipo de atención médica. Obtenga más información sobre por qué es útil llevar un registro de los efectos secundarios (en inglés).

A veces, los efectos secundarios físicos pueden permanecer después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento, los denominan efectos tardios. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención de sobrevivencia. Obtenga más información leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Cómo sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de cáncer, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir enfrentar emociones difíciles, como la tristeza, la ansiedad, el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, para las personas es difícil expresar a sus seres queridos cómo se sienten. Para algunos, hablar con un trabajador social en oncología, un asesor o un miembro del clero puede ayudar a desarrollar maneras más efectivas de sobrellevar el diagnóstico y hablar sobre él.

Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar los efectos económicos

El tratamiento para el cáncer puede resultar costoso. Por lo general, esto genera mucho estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo de la atención médica les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede poner en riesgo su salud y generar mayores costos en el futuro. Se alienta a los pacientes y a sus familias a que hablen acerca de sus inquietudes económicas con un integrante del equipo de atención médica. Obtenga más información sobre cómo manejar las cuestiones económicas en una parte diferente de este sitio web.

El cuidado de un ser querido con cáncer

Los familiares y los amigos en ocasiones desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer de tiroides. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores pueden proporcionar apoyo físico, práctico y emocional al paciente, incluso si viven lejos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias, o según sea necesario, que incluyen las siguientes:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Conversar con el equipo de atención médica

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Llevar al paciente a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los efectos secundarios posibles antes de comenzar el tratamiento. Pregúnteles lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para prevenirlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuéntele incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Esta charla debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer.

Además, pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudarlo a preparar un plan para su cuidado. Cree un plan para su cuidado con esta hoja informativa de 1 página en inglés que incluye un plan de acción para que el cuidado del paciente sea un esfuerzo en equipo. Esta hoja informativa gratuita está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

¿Desea obtener más información sobre cómo llevar un registro de los efectos secundarios?

Cancer.Net ofrece varios recursos para ayudarle a llevar un registro de sus síntomas y efectos secundarios. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Cancer.Net Mobile: la aplicación móvil de Cancer.Net gratuita le permite registrar de manera segura el momento y la gravedad de los síntomas y los efectos secundarios.

  • Manejo del dolor: obtenga este cuadernillo de 38 páginas sobre la importancia del alivio del dolor, que incluye una hoja de seguimiento del dolor a fin de ayudar a los pacientes a registrar cómo les afecta el dolor. El cuadernillo gratuito está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Hojas informativas: lea las hojas informativas de 1 página sobre diarrea y erupción (en inglés), que incluyen una hoja de seguimiento para registrar el momento y la gravedad del efecto secundario. Estas hojas informativas gratuitas están disponibles en PDF, de manera que son fáciles de imprimir.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez terminado el tratamiento para el cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Atención de seguimiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Use el menú para ver otras páginas.

La atención de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer de tiroides no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá controlando que el cáncer no haya regresado, manejará cualquier efecto secundario y controlará su salud general. Esto se llama atención de seguimiento e incluye lo siguiente:

  • Exámenes físicos y pruebas médicas. Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, pruebas médicas o ambas cosas. Los médicos querrán hacer un seguimiento de su recuperación durante los meses y años venideros. A las personas que recibieron tratamiento para el cáncer de tiroides normalmente se les pide que regresen al consultorio del médico cada 6 meses a un año. En una visita de atención de seguimiento, el médico llevará a cabo un examen físico y análisis de sangre para observar el nivel de supresión de TSH y para evaluar la presencia de Tg (consulte Diagnóstico). Si se ha extirpado la glándula tiroides, no debe haber Tg en la sangre o debe haber poca. Un nivel elevado puede indicar que el cáncer ha regresado. Es posible que se realicen otros análisis de sangre dependiendo del tipo específico de cáncer de tiroides tratado. Los análisis de sangre también ayudan al médico a determinar la dosis correcta del medicamento de reemplazo de la hormona tiroidea del paciente (si es necesario), que puede ajustarse con el tiempo a medida que el paciente envejece.

  • Otras pruebas de seguimiento. Otras pruebas de seguimiento pueden incluir radiografías, un ultrasonido del cuello, una exploración del cuerpo entero u otras pruebas por imágenes. Si el médico recomienda un procedimiento que usa I-131, es posible que los pacientes tengan que dejar de tomar el medicamento para la tiroides hasta un máximo de 6 semanas o que se les pida que sigan una dieta baja en yodo hasta un máximo de 2 semanas antes de realizarse el examen.

  • Pruebas para los efectos secundarios a largo plazo. En función del tipo de tratamiento que recibió, el médico determinará qué exámenes y pruebas se necesitan para controlar los efectos secundarios a largo plazo, incluida la posibilidad de aparición de cáncer secundario. Esto es particularmente importante para las personas que han recibido tratamiento con I-131, quienes pueden presentar mayor riesgo de leucemia y cáncer de vejiga.

  • Detección del cáncer de mama. Las mujeres jóvenes que reciben tratamiento para el cáncer papilar o folicular tiroideo presentan mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama en el futuro. Deben hablar con su médico acerca de las recomendaciones apropiadas para la detección del cáncer de mama.

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es controlar si hay una recurrencia, que significa que el cáncer ha regresado. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico le hará preguntas específicas sobre su salud. A algunas personas se les pueden realizar análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, incluidos el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarles el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan “efectos secundarios a largo plazo”. Otros efectos secundarios denominados “efectos tardíos” pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios físicos y emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de presentar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y manejarlos.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de sobrevivencia al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para hablar con su médico sobre quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo o endocrinólogo, mientras que otros vuelven a la atención de su médico general u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y sus preferencias personales.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá la atención de seguimiento, asegúrese de compartir con él/ella, y con todos los proveedores de atención médica futuros, el resumen del tratamiento para el cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia. Los detalles sobre su tratamiento para el cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Sobrevivencia

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: leerá sobre cómo sobrellevar los desafíos de la vida cotidiana después del diagnóstico de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa distintas cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, soportar el cáncer de tiroides y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye a las personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para manejar la enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de tener cáncer. Se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sentimientos fuertes, que incluyen alegría, preocupación, alivio, culpa y miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellas mismas. Otras se vuelven muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después de terminar el tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas económicos y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con efectividad una situación se requiere lo siguiente:

  • Entender el desafío al que se enfrenta

  • Pensar en soluciones.

  • Pedir y permitir el apoyo de otros.

  • Sentirse a gusto con el curso de acción que eligió seguir

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto les permite hablar con personas que han tenido experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o con un integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del lugar en donde recibió tratamiento.

El rol cambiante de los cuidadores

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador desempeña un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona diagnosticada con cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o un período más prolongado.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Con el tiempo, la necesidad de tener un cuidador debido al diagnóstico de cáncer se volverá mucho menor o llegará a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador (en inglés).

Una perspectiva nueva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios en el estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan del cáncer de tiroides sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado según sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Es importante que se realice las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar de su salud. Si le indican reemplazo de la hormona tiroidea, es importante que tome el medicamento según lo programado, generalmente todos los días. Es posible que se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios, como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su equipo de atención médica para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: obtenga este folleto de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye los formularios en blanco del resumen de tratamiento y del plan de atención de sobrevivencia. El cuadernillo gratuito está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto en inglés dirigido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, que abarca a personas de diferentes edades.

La siguiente sección es Preguntas para hacerle al equipo de atención médica para ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de tiroides - Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacerle a su médico o a otros integrantes del equipo de atención médica, que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Use el menú para ver otras páginas.

Hablar con frecuencia con el equipo de atención médica es importante para tomar decisiones informadas respecto de la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para obtener una lista digital y otras herramientas interactivas para manejar su atención. También puede pedirle a un familiar o amigo que vaya con usted a las citas para ayudarle a tomar notas.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de cáncer de tiroides tengo?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿En qué estadio se encuentra el cáncer? ¿Qué significa esto?

  • Si se diagnostica CMT, ¿necesito realizarme una prueba genética? ¿Por qué o por qué no? ¿Deben realizarse la prueba mis familiares?

Preguntas para hacer sobre cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿Qué ensayos clínicos tengo a mi disposición? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Qué experiencia tiene en el tratamiento de este tipo de cáncer de tiroides?

  • ¿Dónde puedo obtener una segunda opinión?

  • ¿Debo tomar una decisión sobre el tratamiento de inmediato?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de cada tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Alguno de estos tratamientos causará hipotiroidismo? De ser así, ¿qué puedo esperar durante este tiempo?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio o realizar mis actividades habituales?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Podría afectar este tratamiento mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer?

  • Si me preocupan los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

Preguntas para hacer sobre la cirugía

  • ¿Se recomienda la cirugía? De ser así, ¿cuánta glándula tiroides se me extirpará? ¿Se extirparán también los ganglios linfáticos? ¿Qué tipo de cicatriz puedo esperar?

  • ¿Debo realizarme otras pruebas, como un ultrasonido, antes de la cirugía para determinar el alcance del cáncer?

  • ¿Qué experiencia tiene el cirujano en este tipo de cirugía? ¿Cuántas cirugías de tiroides hace el cirujano por semana? ¿Hace cuántos años el cirujano realiza cirugía de tiroides?

  • ¿Qué complicaciones y resultados han tenido otros pacientes después de ser tratados por este cirujano?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación? ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado para la cirugía?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario? ¿Cuán pronto debo comunicarme?

Preguntas para hacer sobre la terapia de hormona tiroidea

  • ¿Deberé tomar píldoras de hormona tiroidea antes y/o después de la cirugía? En caso afirmativo, ¿durante cuánto tiempo?

  • ¿Cuándo debo comenzar a tomar las píldoras de hormona tiroidea?

  • ¿Debo tomar la píldora a la misma hora todos los días?

  • ¿Cuáles son algunas maneras de recordar que debo tomar la píldora cada día?

  • ¿Qué debería hacer si olvido tomar una píldora?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario de hipertiroidismo o hipotiroidismo? ¿Cuán pronto debo comunicarme?

  • ¿Se ajustará mi dosis en el futuro? ¿Con qué frecuencia? 

  • ¿Qué suplementos o medicamentos interfieren con el reemplazo de hormona tiroidea?

Preguntas para hacer sobre el tratamiento con yodo radiactivo (I-131) 

  • ¿Se recomienda el tratamiento con yodo radiactivo? ¿Por qué o por qué no? De ser así, ¿puede describirme este proceso?

  • ¿Deberé seguir una dieta baja en yodo antes de este tratamiento? De ser así, ¿cuándo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Existen precauciones que debo tomar después de este tratamiento?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento, a corto plazo y a lo largo del tiempo?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario? ¿Cuán pronto debo comunicarme?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre otros tratamientos, como la terapia dirigida, la quimioterapia o la radioterapia

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo recibiré este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Con quién debo comunicarme si experimento algún efecto secundario? ¿Cuán pronto debo comunicarme?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles según el tratamiento para el cáncer que recibí?

  • Si necesito tomar reemplazo de la hormona tiroidea, ¿con qué frecuencia debo controlar mi dosis con análisis de sangre?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Tendré que dejar de tomar el reemplazo de la hormona tiroidea para estas pruebas? De ser así, ¿por cuánto tiempo y qué puedo esperar durante este tiempo?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y el plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia hay a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

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Cáncer de tiroides - Recursos adicionales

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 03/2019

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