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Cáncer de vejiga - Introducción

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de vejiga de Cancer.Net. Use el menú para ver otras páginas. Piense en ese menú como un mapa para recorrer la guía completa.

Acerca de la vejiga, la pelvis renal y el uréter

La vejiga es un órgano hueco, expansible en la pelvis que almacena la orina antes de que esta salga del cuerpo mediante la micción. Esta función hace que la vejiga sea una parte importante de las vías urinarias. Las vías urinarias también están compuestas por lo riñones, los uréteres y la uretra. La pelvis renal es una parte del riñón con forma de embudo que recibe la orina y la envía al uréter. El uréter es un tubo que conecta cada riñón con la vejiga. La uretra es el tubo por el cual la orina sale del cuerpo. En los hombres, la próstata también forma parte de las vías urinarias.

La vejiga, al igual que otras partes de las vía urinarias, está recubierta con una capa de células llamada urotelio. Esta capa de células está separada de los músculos de la pared de la vejiga, que se denomina lámina muscular propia, mediante un tejido fibroso y grueso llamado lámina propia.

Acerca del cáncer de vejiga

El cáncer de vejiga se origina cuando las células sanas del recubrimiento de la vejiga, que son con mayor frecuencia células uroteliales, cambian y proliferan sin control, y forman una masa llamada tumor. Las células uroteliales también recubren la pelvis renal y los uréteres. Si bien el cáncer que se origina en la pelvis renal y en los uréteres se considera un tipo de cáncer de riñón, se lo trata de la misma forma que al cáncer de vejiga y se lo describe en esta guía. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer, pero no se diseminará. Los tumores de vejiga benignos son raros.

Tipos de cáncer de vejiga

El tipo de cáncer de vejiga depende de la apariencia de las células del tumor cuando se las observa a través de un microscopio. Los 3 tipos de cáncer de vejiga principales son los siguientes:

  • Carcinoma urotelial. El carcinoma urotelial (urothelial carcinoma, UCC) representa aproximadamente el 90 % de todos los cánceres de vejiga. También representa del 10 % al 15 % de los cánceres de riñón diagnosticados en adultos. Se origina en las células uroteliales que se encuentran en las vías urinarias. Al carcinoma urotelial a veces se lo denomina carcinoma de células transicionales (transitional cell carcinoma, TCC).

  • Carcinoma de células escamosas. Las células escamosas se originan en el recubrimiento de la vejiga en respuesta a la irritación e inflamación. Con el tiempo, estas células se pueden convertir en cancerosas. El carcinoma de células escamosas representa aproximadamente el 4 % de todos los cánceres de vejiga.

  • Adenocarcinoma. Este tipo representa aproximadamente el 2 % de todos los cánceres de vejiga y se origina a partir de células glandulares.

Existen otros tipos de cáncer de vejiga, aunque menos frecuentes, incluidos el sarcoma y el cáncer anaplásico de células pequeñas. El sarcoma se origina en las capas musculares o la grasa de la vejiga. El cáncer anaplásico de células pequeñas es un tipo raro de cáncer de vejiga que se puede diseminar a otras partes del cuerpo.

Otras formas de describir el cáncer de vejiga

Además de describirse según el tipo de células, el cáncer de vejiga puede describirse como no invasivo, músculo invasivo y no músculo invasivo.

  • No invasivo. El cáncer de vejiga no invasivo incluye el carcinoma papilar no invasivo y el carcinoma in situ (CIS). El carcinoma papilar no invasivo es un crecimiento que se encuentra en una sección pequeña de tejido que se puede extirpar fácilmente. Esto se denomina estadio 0a. El CIS es un cáncer que se encuentra solo en la superficie de la vejiga o cerca de esta, lo que se denomina estadio 0is. Consulte Estadios y grados para obtener más información. 

  • No músculo invasivo. El cáncer de vejiga no músculo invasivo ha crecido típicamente solo en la lámina propia y no en el músculo, lo que también se denomina estadio I. El cáncer de vejiga no músculo invasivo también se puede denominar cáncer superficial, aunque este término se usa cada vez con menos frecuencia porque puede sugerir de forma incorrecta que este tipo de cáncer no es grave.

  • Músculo invasivo. El cáncer de vejiga músculo invasivo ha crecido en el músculo de la pared de la vejiga y algunas veces en las capas de grasa que circundan al tejido fuera de la vejiga.

Es importante que tenga en cuenta que el cáncer de vejiga no músculo invasivo puede diseminarse al músculo de la vejiga o a otras partes del cuerpo. Además, todos los tipos de células del cáncer de vejiga pueden diseminarse fuera de la vejiga a otras áreas del cuerpo mediante un proceso que se conoce como metástasis.

Si un tumor en la vejiga se ha diseminado a órganos circundantes, como el útero o la vagina en las mujeres y la próstata en los hombres, o a músculos cercanos, esto se conoce como enfermedad localmente avanzada. El cáncer de vejiga se disemina con frecuencia a los ganglios linfáticos en la pelvis. Si se ha diseminado al hígado, los huesos, los pulmones, los ganglios linfáticos fuera de la pelvis o a otras partes del cuerpo, el cáncer se denomina enfermedad metastásica. Esto se describe en más detalle en Estadios y grados.

¿Busca algo más que una introducción?

Si desea obtener información adicional a esta introducción, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevarán a otra sección en Cancer.Net.

  • Hoja informativa: Lea una hoja informativa de 1 página en inglés que ofrece una introducción sobre este tipo de cáncer. Esta hoja informativa está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Podcast de Cancer.Net sobre conversaciones con expertos: Escuche un podcast en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology sobre este tipo de cáncer, que brinda información básica y áreas de investigación.

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar la cantidad de personas que reciben un diagnóstico de esta enfermedad y las tasas de supervivencia generales. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Estadísticas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de la cantidad de personas a las que se les diagnostica cáncer de vejiga cada año. También leerá información general sobre la sobrevivencia a la enfermedad. Recuerde que las tasas de sobrevivencia dependen de varios factores. Use el menú para ver otras páginas.

Se estima que este año se diagnosticará cáncer de vejiga a 80,470 adultos (61,700 hombres y 18,770 mujeres) en los Estados Unidos. El cáncer de vejiga es el cuarto cáncer más frecuente entre los hombres. Los hombres tienen 4 veces más posibilidades de que se les diagnostique la enfermedad que las mujeres. Además, las tasas de incidencia en hombres de raza blanca son el doble que en aquellas de hombres de raza negra.

El cáncer de vejiga afecta principalmente a personas mayores. El noventa por ciento (90 %) de las personas con cáncer de vejiga son mayores de 55 años y la edad promedio de las personas al momento del diagnóstico de cáncer de vejiga es de 73 años.

Se estima que este año se producirán 17,670 muertes (12,870 hombres y 4,800 mujeres) a causa de esta enfermedad. El cáncer de vejiga es la octava causa más frecuente de muerte entre hombres.

La tasa de sobrevivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que vive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. Para las personas que tienen cáncer de vejiga, la tasa de sobrevivencia general a 5 años es del 77 %. La tasa de sobrevivencia general
a 10 años es del 70 % y la tasa de sobrevivencia general a 15 años es del 65 %.

Sin embargo, las tasas de sobrevivencia dependen de muchos factores, entre los que se incluyen el tipo y estadio del cáncer de vejiga que se diagnostica. La tasa de sobrevivencia a 5 años de personas con cáncer de vejiga que no se ha diseminado más allá de la capa interior de la pared de la vejiga es 95 %. Alrededor de la mitad de las personas reciben un diagnóstico en este estadio.

Si el tumor es invasivo pero aún no se ha diseminado fuera de la vejiga, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 69 %. Si el cáncer se extiende desde la vejiga hacia los tejidos circundantes o si se ha diseminado a los ganglios linfáticos u órganos cercanos, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 35 %. Si el cáncer se ha diseminado a partes distantes del cuerpo, la tasa de sobrevivencia a 5 años es del 5 %. Alrededor del 4 % de las personas reciben un diagnóstico en este estadio.

Es importante recordar que las estadísticas de las tasas de sobrevivencia en el caso de las personas con cáncer de vejiga son una estimación. La estimación se basa en los datos anuales de la cantidad de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos. Además, los expertos calculan las estadísticas de sobrevivencia cada 5 años. En consecuencia, quizás la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Hable con su médico si tiene alguna pregunta sobre esta información. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés)

Estadísticas adaptadas de la publicación de la Sociedad Estadounidense Contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS), Datos y cifras de cáncer (Cancer Facts and Figures) de 2019 y del sitio web de ACS (enero de 2019).

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Contiene imágenes de la vejiga, incluidas sus capas de tejido. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Ilustraciones médicas

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará dibujos de la vejiga y sus capas de tejido. Use el menú para ver otras páginas.

Bladder Anatomy

The image shows the urinary tract. Two kidneys are located on either side of the spine near the bottom of the rib cage. Each kidney connects to a ureter via the renal pelvis and calyx. The ureters run down the body to connect to the bladder, which is located in the pelvic cavity in front of the rectum, and directly above the prostate in men, and under the uterus in women. The urethra extends from the bladder to allow urine to exit the body. The bladder wall is composed of several layers. The inside of the bladder is lined with a layer of cells called the urothelium. The lamina propria separates this layer from the bladder wall muscles (muscularis propria), which are surrounded by perivesical fat, and finally the peritoneum. Copyright 2004 American Society of Clinical Oncology. Robert Morreale/Visual Explanations, LLC.

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de presentar esta enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Factores de riesgo

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos desarrollan cáncer. Conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones de estilo de vida y de atención médica.

Los siguientes factores pueden elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer de vejiga:

  • Consumo de tabaco. El factor de riesgo más frecuente es el cigarrillo, aunque los cigarros y las pipas también pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga. Los fumadores son de 4 a 7 veces más propensos a desarrollar cáncer de vejiga que los no fumadores. Obtenga más información sobre la relación entre el tabaco y el cáncer, y sobre cómo dejar de fumar.

  • Edad. Las probabilidades de que se le diagnostique cáncer de vejiga aumentan con la edad. Más del 70 % de las personas con cáncer de vejiga son mayores de 65 años.

  • Sexo. Los hombres son de 3 a 4 veces más propensos a desarrollar cáncer de vejiga que las mujeres, pero las mujeres son más propensas a morir de cáncer de vejiga que los hombres.

  • Raza. Las personas blancas tienen más del doble de probabilidades de recibir a un diagnóstico de cáncer de vejiga que las personas negras, pero las personas negras tienen el doble de probabilidades de morir de la enfermedad.

  • Sustancias químicas. Las sustancias químicas usadas en las industrias textil, del caucho, del cuero, gráfica, de colorantes y pinturas, algunas sustancias químicas de origen natural y sustancias químicas denominadas aminas aromáticas pueden aumentar el riesgo de cáncer de vejiga.

  • Problemas de vejiga crónicos. Los cálculos en la vejiga y las infecciones pueden aumentar el riesgo de cáncer de vejiga. El cáncer de vejiga puede ser más frecuente en personas paralíticas de la cintura para abajo y que requieren usar catéteres urinarios, y que han tenido muchas infecciones urinarias.

  • Uso de ciclofosfamida (Cytoxan, Clafen, Neosar). Las personas que han recibido quimioterapia con ciclofosfamida tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de vejiga.

  • Uso de pioglitazona (Actos). En 2011, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de EE. UU. advirtió que las personas que habían recibido el fármaco contra la diabetes, pioglitazona, durante más de 1 año podían tener un riesgo mayor de desarrollar cáncer de vejiga. Sin embargo, estudios publicados han mostrado resultados contradictorios.

  • Antecedentes personales. Las personas que ya han tenido alguna vez cáncer de vejiga tienen más probabilidades de desarrollar nuevamente cáncer de vejiga.

  • Esquistosomiasis. Las personas que tienen algunas formas de esta enfermedad parasitaria, que se encuentra en zonas de África, América del Sur, el sudeste de Asia y Medio Oriente, tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de vejiga de células escamosas.

  • Síndrome de Lynch. Las personas con una afección hereditaria denominada Síndrome de Lynch (en inglés), antiguamente conocida como cáncer colorrectal hereditario no polipósico (hereditary nonpolyposis colorectal cancer, HNPCC), pueden tener un riesgo mayor de desarrollar cáncer de vejiga.

  • Exposición al arsénico. El arsénico es una sustancia de origen natural que puede provocar problemas de salud si se consume en grandes cantidades. Cuando se encuentra en el agua potable, se lo ha asociado con un riesgo mayor de cáncer de vejiga. La posibilidad de estar expuesto al arsénico depende del lugar en el que usted vive y de si obtiene el agua de un pozo o de un sistema que cumple con los estándares para niveles aceptables de arsénico.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar esta enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Síntomas y signos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que puede requerir atención médica. Use el menú para ver otras páginas.

Las personas con cáncer de vejiga pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con cáncer de vejiga no manifiestan ninguno de estos cambios. O bien la causa de estos síntomas puede ser otra afección médica diferente que no sea cáncer.

  • Sangre o coágulos de sangre en la orina.

  • Dolor o sensación de ardor al orinar.

  • Micción frecuente.

  • Necesidad de orinar muchas veces durante la noche.

  • Necesidad de orinar pero imposibilidad para hacerlo.

  • Dolor en la región lumbar de un lado del cuerpo.

En general, el cáncer de vejiga se diagnostica después de que una persona le informa a su médico que tiene sangre en la orina, lo que también se conoce como hematuria. La hematuria gruesa significa que hay suficiente sangre presente en la orina como para que el paciente pueda verla. También es posible que haya pequeñas cantidades de sangre en la orina que no se pueden ver. Esto se conoce como hematuria microscópica y solo se puede detectar con un análisis de orina.

Los análisis de orina generales no se utilizan para realizar un diagnóstico específico de cáncer de vejiga porque la hematuria podría ser signo de muchas otras afecciones que no son cáncer, como infección o cálculos renales. Un tipo de análisis de orina que puede detectar si hay presencia de cáncer es el análisis citológico; un análisis mediante el cual la orina se estudia a través de un microscopio para detectar células cancerosas (consulte Diagnóstico  para obtener más información).

Muchas veces, cuando los primeros síntomas de cáncer de vejiga aparecen, el cáncer ya se ha diseminado a alguna otra parte del cuerpo. En este caso, los síntomas dependen del lugar al cual se diseminó el cáncer. Por ejemplo, el cáncer que se ha diseminado a los pulmones puede provocar tos o falta de aire, el que se ha diseminado al hígado puede provocar dolor abdominal o ictericia (color amarillento de la piel y la parte blanca de los ojos) y el que se ha diseminado a los huesos puede provocar dolor óseo o una fractura (hueso roto). Otros síntomas del cáncer de vejiga avanzado pueden incluir dolor en la espalda o la pelvis, pérdida del apetito inexplicable y pérdida de peso.

Si le preocupa algún cambio que ha experimentado, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado los síntomas, entre otras preguntas. Esto es para ayudar a detectar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento para el cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Diagnóstico

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa de un problema médico. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Mientras más temprano se detecta el cáncer de vejiga, mejores son las probabilidades de tratamiento y cura exitosos. Sin embargo, aún no existe una prueba lo suficientemente precisa como para detectar el cáncer de vejiga en la población general; por lo tanto, a la mayoría de las personas se les diagnostica cáncer de vejiga una vez que ya presentan síntomas. Como resultado, algunas personas tienen una enfermedad más avanzada (estadio avanzado) cuando se detecta el cáncer. A la mayoría de las personas, no obstante, se les diagnostica generalmente cáncer de vejiga no invasivo (consulte Introducción).

Las siguientes pruebas se pueden usar para diagnosticar y obtener más información sobre el cáncer de vejiga:

  • Análisis de orina. Si su médico ha detectado alguna cantidad de sangre en la orina, es posible que se solicite un análisis citológico de orina. Para el análisis citológico de orina generalmente se usa una muestra de orina aleatoria de la micción normal a fin de determinar si la orina contiene células tumorales. Si un paciente se somete a una cistoscopia (consulte a continuación), se puede realizar una prueba adicional que implica el enjuague de la vejiga y la obtención de líquido a través del cistoscopio o de otro tubo pequeño que se inserta en la uretra. Esta muestra se puede analizar de muchas formas. La forma más frecuente es observar las células a través de un microscopio, lo que se conoce como citología urinaria. Existen otros análisis de orina que usan análisis moleculares que se pueden realizar para ayudar a detectar el cáncer, generalmente en simultáneo con la citología urinaria.

  • Cistoscopia. La cistoscopia es el procedimiento de diagnóstico clave para el cáncer de vejiga. Permite que el médico observe el interior del cuerpo con un tubo delgado, flexible e iluminado denominado cistoscopio. La cistoscopia flexible se realiza en el consultorio del médico y no requiere anestesia, que es un medicamento que bloquea la sensibilidad al dolor. Este procedimiento breve puede detectar crecimientos en la vejiga y determinar la necesidad de una biopsia o de cirugía.

  • Biopsia/TURBT. Si se encuentra tejido anormal durante una cistoscopia, el médico realizará una biopsia (en inglés). Una biopsia es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Este procedimiento quirúrgico se conoce como resección transuretral de tumor en la vejiga (transurethral resection of bladder tumor, TURBT).

    Durante una TURBT, el médico extirpa el tumor y una muestra del músculo de la vejiga cercano al tumor. El médico también puede decidir realizar biopsias adicionales de otras partes de la vejiga, en función de los resultados de la cistoscopia. Otro procedimiento que se realiza con frecuencia antes de completar una TURBT es el examen con anestesia (exam under anesthesia, EUA). Con este procedimiento, el urólogo evalúa la vejiga para observar si se puede sentir alguna masa. El patólogo luego analiza toda muestra de tejido que se haya extirpado durante la TURBT. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades.

    Una TURBT se usa para diagnosticar el cáncer de vejiga y determinar el tipo de tumor, qué tan profundamente ha crecido en las capas de le vejiga y para identificar cualquier cambio canceroso microscópico adicional, denominado carcinoma in situ (CIS) (consulte Estadios y grados). Una TURBT también se puede usar como tratamiento para un tumor no músculo invasivo (consulte Opciones de tratamiento).

Las siguientes pruebas por imágenes se pueden usar para determinar si el cáncer de vejiga se ha diseminado y para ayudar con el estadio.

  • Exploración por tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT). Una exploración por CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. Una exploración por CT se puede usar para medir el tamaño del tumor y para identificar ganglios linfáticos agrandados, lo que puede indicar que el cáncer se ha diseminado. En ocasiones, antes de la exploración se administra un tinte especial denominado medio de contraste, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. Antes de la realización de esta prueba, los pacientes le deben informar al personal que realiza la prueba si son alérgicos al yodo o a algún otro medio de contraste. El tinte de contraste intravenoso usado en una exploración por CT puede provocar problemas renales, por lo tanto los pacientes con algún tipo de problema renal deben informarle al personal antes de que se realice esta exploración.

  • Imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI). Una MRI (en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Una exploración por MRI se puede usar para medir el tamaño del tumor y para identificar ganglios linfáticos agrandados, lo que puede indicar que el cáncer se ha diseminado. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

  • Exploración por tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) o PET-CT. Una PET generalmente se combina con una exploración por CT (ver más arriba), lo cual se denomina PET-CT (en inglés). Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento simplemente como una PET. Una exploración por PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia radioactiva. Esta sustancia es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radioactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo.

    Las investigaciones en curso sugieren que una exploración por PET puede ayudar a detectar el cáncer de vejiga que se ha diseminado mejor que una exploración por CT o por MRI sola. A pesar de esto, las exploraciones por PET no se consideran pruebas por imágenes estándares para detectar el cáncer de vejiga.

  • Ecografía. Una ecografía utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Puede ayudar a detectar si los riñones o los uréteres están bloqueados. Esta prueba no requiere ningún tipo de medio de contraste.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se conoce como determinación del estadio y grado.

La siguiente sección de esta guía es Estadios y grados. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad y cómo las células cancerosas se ven a través del microscopio. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Estadios y grados

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen un crecimiento o diseminación del cáncer, así como el aspecto de las células cancerosas cuando se las observa a través del microscopio. Esto se conoce como estadio y grado. Use el menú para ver otras páginas.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si ha invadido o se ha diseminado a dónde y si está afectando otras partes del cuerpo.

Los médicos usan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que puede no determinarse el estadio hasta que se hayan realizado todas las pruebas. Conocer el estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico de un paciente, es decir, la probabilidad de recuperación. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Para el cáncer de vejiga, el estadio se determina en función del examen de la muestra extirpada durante una TURBT (consulte Diagnóstico) y en función de establecer si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Sistema TNM de determinación del estadio

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. Los médicos utilizan los resultados de las pruebas de diagnóstico y las exploraciones para responder a las siguientes preguntas:

  • Tumor (T): ¿qué tan grande es el tumor primario? ¿Dónde está ubicado?

  • Ganglio (Node, N): ¿el tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? De ser así, ¿a dónde y cuántos?

  • Metástasis (M): ¿el cáncer ha hecho metástasis en otras partes del cuerpo? De ser así, ¿en dónde y en qué medida?

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay 5 estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (1 a 4). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores tratamientos.

La determinación del estadio puede ser clínica o patológica. La determinación del estadio se basa en los resultados de los exámenes físicos, las exploraciones por imágenes y las biopsias. La determinación del estadio se basa en lo que se encuentra durante la cirugía más los resultados de los exámenes físicos, las exploraciones por imágenes y las biopsias. La determinación del estadio patológico le brinda al equipo de atención médica la mayor cantidad de información para realizar un pronóstico. Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de vejiga.

Tumor (T)

Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que ayudan a describir el tumor aún con más detalle. Si hay más de un tumor, la letra minúscula “m” (múltiple) se agrega a la categoría de estadio “T”. Si el estadio “T” comienza con una “c” minúscula, significa que el estadio del tumor se determinó clínicamente. Si comienza con una “p” minúscula, significa que el estadio del tumor se determinó patológicamente. Si se extirpa el tumor de un paciente, la información del estadio del tumor específico se indica a continuación.

Cáncer de vejiga

TX: no se puede evaluar el tumor primario.

T0 (T más cero): no hay evidencia de tumor primario en la vejiga.

Ta: esto se refiere al carcinoma papilar no invasivo. Este tipo de crecimiento con frecuencia se encuentra en un área pequeña de tejido que se puede extirpar fácilmente con TURBT.

Tis: este estadio se refiere al carcinoma in situ (CIS) o un “tumor plano”. Esto significa que el cáncer solo se encuentra sobre la superficie de la vejiga o cerca de esta. El médico también puede llamarlo cáncer de vejiga no músculo invasivo, cáncer de vejiga superficial o carcinoma plano no invasivo. Este tipo de cáncer de vejiga con frecuencia reaparece después del tratamiento, generalmente como otro cáncer no invasivo en la vejiga.

T1: el tumor se ha diseminado al tejido conectivo (denominado lámina propia) que separa el recubrimiento de la vejiga de los músculos que se encuentran debajo, pero no involucra al músculo de la pared de la vejiga.

T2: el tumor se ha diseminado al músculo de la pared de la vejiga.

  • T2a: El tumor se ha diseminado a la mitad interna del músculo de la pared de la vejiga, lo que se puede denominar músculo superficial.

  • T2b: El tumor se ha diseminado al músculo profundo de la vejiga (la mitad externa del músculo).

T3: el tumor ha crecido en el tejido perivesical (el tejido graso que circunda a la vejiga).

  • T3a: El tumor ha crecido en el tejido perivesical, lo que se puede ver a través de un microscopio.

  • T3b: El tumor ha crecido en el tejido perivesical de forma macroscópica. Esto significa que los tumores son lo suficientemente grandes como para que el médico los sienta o los observe mediante pruebas por imágenes.

T4: el tumor se ha diseminado a cualquiera de los siguientes lugares: la pared abdominal, la pared pélvica, la próstata o vesícula seminal (los tubos que transportan el semen) de un hombre, o el útero o vagina de una mujer.

  • T4a: El tumor se ha diseminado a la próstata, las vesículas seminales, el útero o la vagina.

  • T4b: El tumor se ha diseminado a la pared pélvica o abdominal.

Pelvis renal y uréter

TX: no se puede evaluar el tumor primario.

T0 (T más cero): no hay evidencia de tumor primario en la vejiga.

Ta: esto se refiere al carcinoma papilar no invasivo. Este tipo de crecimiento con frecuencia se encuentra en un área pequeña de tejido que se puede extirpar fácilmente con TURBT.

Tis: este estadio se refiere al carcinoma in situ (CIS) o un “tumor plano”.

T1: el tumor se ha diseminado al tejido conectivo debajo del recubrimiento de la pelvis renal o el uréter.

T2: el tumor se ha diseminado al músculo.

T3: el tumor ha crecido en la grasa peripélvica (las capas de grasa alrededor del riñón), en la parenquima renal (la parte del riñón que filtra la sangre y produce la orina) o en la grasa alrededor del uréter.

T4: el tumor se ha diseminado a los órganos cercanos o a la capa de grasa externa del riñón.

Ganglio (N)

La “N” en el sistema de determinación del estadio TNM corresponde a la abreviatura de ganglios linfáticos. Estos órganos minúsculos, con forma de frijol, ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos cercanos a donde el cáncer se originó, dentro de la pelvis (llamados ganglios linfáticos hipogástricos, obturadores, ilíacos, perivesicales, pélvicos, sacros y presacros) se llaman ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

Cáncer de vejiga

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0 (N más cero): el cáncer no se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.

N1: el cáncer se ha diseminado a un ganglio linfático regional en la pelvis.

N2: el cáncer se diseminó a 2 o más ganglios linfáticos regionales en la pelvis.

N3: el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos ilíacos comunes, que se ubican detrás de las principales arterias de la pelvis, por encima de la vejiga.

Pelvis renal y uréter

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0 (N más cero): el cáncer no se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.

N1: el cáncer mide 2 centímetros (cm) o menos en un solo ganglio linfático.

N2: el cáncer mide más de 2 cm en un solo ganglio linfático o se ha diseminado a más de 1 ganglio linfático.

Metástasis (M)

La “M” del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis a distancia.

Cáncer de vejiga

M0 (M más cero): la enfermedad no ha hecho metástasis.

M1: hay metástasis a distancia.

  • M1a: El cáncer se ha diseminado solo a los ganglios linfáticos fuera de la pelvis.

  • M1b: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Pelvis renal y uréter

M0 (M más cero): la enfermedad no ha hecho metástasis.

M1: hay metástasis a distancia.

Agrupación de los estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer de vejiga combinando las clasificaciones T, N y M.

Cáncer de vejiga

Estadio 0a: este es un cáncer temprano que solo se encuentra en la superficie del recubrimiento interno de la vejiga. Las células cancerosas están agrupadas juntas y con frecuencia se las puede extirpar fácilmente. El cáncer no ha invadido el músculo ni el tejido conectivo de la pared de la vejiga. Este tipo de cáncer de vejiga también de denomina carcinoma papilar urotelial no invasivo (Ta, N0, M0).

Estadio 0is: este estadio del cáncer, también conocido como tumor plano o carcinoma in situ (CIS), se encuentra solo en el recubrimiento interno de la vejiga. No ha crecido hacia la parte hueca de la vejiga y no se ha diseminado a la capa gruesa del músculo o del tejido conectivo de la vejiga (Tis, N0, M0). Este es siempre un cáncer de alto grado (consulte “Grados” a continuación) y se lo considera una enfermedad agresiva porque puede derivar con frecuencia en una enfermedad músculo invasiva.

Estadio I: el cáncer ha crecido a través el recubrimiento interno de la vejiga y ha llegado hasta dentro de la lámina propia. No se ha diseminado hacia la capa gruesa del músculo en la pared de la vejiga ni a los ganglios linfáticos u otros órganos (T1, N0, M0).

Estadio II: el cáncer se ha diseminado a la pared gruesa del músculo de la vejiga. También se lo conoce como cáncer invasivo o cáncer músculo invasivo. El tumor no ha llegado al tejido graso circundante a la vejiga y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otros órganos (T2, N0, M0).

Estadio III: el cáncer se ha diseminado a través de la pared del músculo hacia la capa grasa de tejido que circunda la vejiga (tejido perivesical) o a la próstata en un hombre y el útero y vagina en una mujer. O bien, el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales.

  • Estadio IIIA: El tumor ha crecido hacia dentro del tejido perivesical o se ha diseminado a la próstata, útero o vagina, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otros órganos (T3a, T3b, o T4a; N0; M0) o el cáncer se ha diseminado a un solo ganglio linfático regional (T1 a T4a, N1, M0).

  • Estadio IIIB: El cáncer se ha diseminado a 2 o más ganglios linfáticos regionales o a los ganglios linfáticos ilíacos comunes (T1 a T4a, N2 o N3, M0).

Estadio IV: el tumor se ha diseminado hasta dentro de la pared pélvica o abdominal, o el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos fuera de la pelvis o a otras partes del cuerpo.

  • Estadio IVA: El tumor se ha diseminado a la pared pélvica o abdominal pero no a otras partes del cuerpo (T4b, cualquier N, M0) o el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos ubicados fuera de la pelvis (cualquier T, cualquier N, M1a).

  • Estadio IVB: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo (cualquier T, cualquier N, M1b).

Pelvis renal y uréter

Estadio 0a: este es un cáncer temprano que solo se encuentra en la superficie del recubrimiento interno de la pelvis renal o el uréter. Las células cancerosas están agrupadas juntas y con frecuencia se las puede extirpar fácilmente. Este tipo de cáncer también de denomina carcinoma papilar no invasivo (Ta, N0, M0).

Estadio 0is: este estadio del cáncer, también conocido como tumor plano o carcinoma in situ (CIS), se encuentra solo en el recubrimiento interno de la pared renal o el uréter (Tis, N0, M0).

Estadio I: el cáncer ha crecido hasta dentro del recubrimiento interno de la pelvis renal o el uréter. El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo (T1, N0, M0).

Estadio II: el cáncer ha crecido hasta dentro del músculo detrás del recubrimiento interno de la pelvis renal o el uréter. El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo (T2, N0, M0).

Estadio III: el cáncer ha crecido más allá del músculo y hasta dentro de la grasa que circunda al riñón o el uréter o dentro de la parenquima renal. El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo (T3, N0, M0).

Estadio IV: el tumor ha invadido los órganos cercanos o la capa externa de grasa de los riñones (T4, NX o N0, M0) o el cáncer involucra a los ganglios linfáticos (cualquier T, N1 o N2, M0), o existe una metástasis a distancia (cualquier T, cualquier N, M1).

Cáncer recurrente

Un cáncer recurrente es el cáncer que ha reaparecido después del tratamiento. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

Grado (G)

Los médicos también describen este tipo de cáncer según su grado (G), lo cual describe qué tan parecidas son las células cancerosas a las células sanas cuando se las observa a través de un microscopio.

El médico compara el tejido canceroso con tejido sano. Usualmente, el tejido sano contiene diferentes tipos de células agrupadas. Si el cáncer tiene un aspecto similar al tejido sano y contiene diferentes agrupaciones de células, se lo denomina tumor diferenciado o de bajo grado. Si el tejido canceroso luce muy diferente al tejido sano, se lo denomina tumor poco diferenciado o de alto grado.

Muchos cirujanos urólogos clasifican el grado de un tumor en función de la probabilidad de que el cáncer reaparezca o crezca y se disemine, lo que se conoce como progresión. A menudo, planifican el tratamiento según el grado, usando las siguientes categorías:

  • Grado bajo. Este tipo de cáncer puede reaparecer.

  • Grado alto. Este tipo de cáncer tiene muchas probabilidades de reaparecer y crecer.

Datos utilizados con permiso de la American College of Surgeons, Chicago, Illinois. La fuente original de esta información es el AJCC Cancer Staging Manual, octava edición, publicado por Springer International Publishing.

Los médicos tienen distintas formas de tratar el cáncer de vejiga. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Opciones de tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los aspectos básicos de las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con este tipo de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para este tipo de cáncer. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se alienta a los pacientes para que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si el nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Descripción general del tratamiento

A continuación, se brindan descripciones básicas de las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de vejiga. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre tomar decisiones respecto del tratamiento (en inglés).

Para ver las opciones de tratamiento generales en función del alcance del cáncer de vejiga, lea la siguiente sección de esta guía Opciones de tratamiento según el estadio.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Existen diferentes tipos de cirugía para el cáncer de vejiga. Su equipo de atención médica le recomendará una cirugía específica en función del estadio y el grado de la enfermedad. Las opciones de cirugía para tratar el cáncer de vejiga incluyen las siguientes:

  • Resección transuretral de tumor en la vejiga (TURBT). Este procedimiento se usa para el diagnóstico y la determinación del estadio, y también para el tratamiento. Durante una TURBT, un cirujano inserta un cistoscopio a través de la uretra hasta llegar a la vejiga. El cirujano extirpa el tumor usando una herramienta con una pequeña asa, un láser o fulguración (electricidad de intensidad alta). Al paciente se le administra anestesia, un medicamento para bloquear la sensibilidad al dolor, antes de que comience el procedimiento.

    Para las personas con cáncer de vejiga no músculo invasivo, TURBT puede ser una opción para eliminar el cáncer. Sin embargo, el médico puede recomendar tratamientos adicionales para reducir el riesgo de que el cáncer regrese, como quimioterapia intravesical o inmunoterapia (consulte a continuación). Para las personas con cáncer de vejiga músculo invasivo, se recomiendan generalmente los tratamientos adicionales que incluyen cirugía para extirpar la vejiga o, menos frecuentemente, la radioterapia.

  • Cistectomía y vaciamiento de ganglios linfáticos. Una cistectomía radical es la extirpación de toda la vejiga y posiblemente los órganos y los tejidos cercanos. En el caso de los hombres, es posible que también se extirpe la próstata y la uretra. En el caso de las mujeres, es posible que se extirpen las trompas de Falopio, los ovarios y parte de la vagina. En el caso de todos los pacientes, se extirpan los ganglios linfáticos en la pelvis. Esto se denomina vaciamiento de los ganglios linfáticos de la pelvis. Un vaciamiento extendido de los ganglios linfáticos de la pelvis es la forma más precisa de detectar cáncer que se ha diseminado a los ganglios linfáticos. Raramente, para algunos cánceres específicos, puede resultar apropiado extirpar solo parte de la vejiga, lo que se conoce como cistectomía parcial.

    Durante una cistectomía robótica o laparoscópica, el cirujano realiza varias incisiones pequeñas, o cortes, en lugar de 1 sola incisión grande, que es la que se usa en la cirugía tradicional. El cirujano luego usa equipos telescópicos con o sin asistencia robótica para extirpar la vejiga. El cirujano debe hacer una incisión para extirpar la vejiga y el tejido circundante. Este tipo de operación requiere un cirujano que tenga mucha experiencia en cirugías mínimamente invasivas. Varios estudios aún se encuentran en curso a fin de determinar si la cistectomía robótica o laparoscópica es tan segura como la cirugía estándar y si puede eliminar del cáncer de vejiga tan exitosamente como la cirugía estándar.

  • Derivación de la orina. Si se extirpa la vejiga, el médico creará una nueva forma para que la orina salga del cuerpo. Una forma de hacer esto es usar una sección del intestino delgado o colon para derivar la orina a un estoma u ostomía (una abertura) fuera del cuerpo. El paciente entonces debe usar una bolsa unida al estoma para recolectar y drenar la orina.

    Cada vez más, los cirujanos pueden usar parte del intestino grueso o delgado para crear un reservorio para orina, que es un saco de almacenamiento que se encuentra dentro del cuerpo. Con estos procedimientos, el paciente no necesita una bolsa para orinar. A algunos pacientes, el cirujano les puede conectar el saco a la uretra, creando lo que se conoce como neovejiga, para que el paciente pueda eliminar la orina del cuerpo normalmente. Sin embargo, es posible que se necesite insertar un tubo delgado llamado catéter en el paciente si la orina no logra salir de la neovejiga. Además, los pacientes con una neovejiga ya no tendrán ganas de orinar y deberán aprender a orinar con un horario programado.

    Para otros pacientes, un saco interno (dentro del abdomen) formado a partir de intestino delgado se crea y se conecta a la piel del abdomen o del ombligo (pupo) mediante un estoma pequeño. Con este enfoque, los pacientes no necesitan usar una bolsa. Los pacientes drenan el saco varias veces al día al insertar un catéter a través del estoma pequeño e inmediatamente quitar el catéter.

Vivir sin la vejiga puede afectar la calidad de vida de un paciente. Encontrar formas de mantener toda la vejiga o parte de esta es un objetivo importante del tratamiento. Para algunos pacientes con cáncer de vejiga músculo invasivo se pueden usar ciertos planes de tratamiento que incluyen quimioterapia y radioterapia (consulte a continuación) como alternativa a la extirpación de la vejiga.

Los efectos secundarios de la cirugía para el cáncer de vejiga dependen del procedimiento. Las investigaciones han demostrado que contar con un cirujano que tenga experiencia con el cáncer de vejiga puede mejorar el resultado de las personas con cáncer de vejiga. Los pacientes deben hablar con su médico en detalle para comprender exactamente qué efectos secundarios se pueden producir, incluidos efectos secundarios sexuales y urinarios, y cómo se pueden manejar. En general, los efectos secundarios pueden incluir los siguientes:

  • Más tiempo de curación.

  • Infección.

  • Sangrado y molestias leves después de la cirugía.

  • Infecciones o pérdida de orina después de la cistectomía o derivación de la orina. Si se ha creado una neovejiga, muchas veces es posible que un paciente no pueda orinar o vaciar completamente la vejiga.

  • Es posible que los hombres no puedan tener una erección, lo que se llama disfunción eréctil, después de una cistectomía. Muchas veces, se puede realizar una cistectomía con preservación de los nervios. Cuando esto se realiza de forma exitosa, es posible que los hombres puedan tener una erección normal.

  • Daño en los nervios de la pelvis y pérdida del deseo sexual y orgasmos, tanto para hombres como para mujeres. Con frecuencia, estos problemas se pueden resolver con otros tratamientos.

Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de la cirugía específica a la que se someterá. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la cirugía de cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al poner fin a su capacidad para crecer y dividirse. Un régimen de quimioterapia, o programa, por lo general consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran durante un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

Existen 2 tipos de quimioterapia que se pueden usar para tratar el cáncer de vejiga. El tipo que el médico recomiende y para cuándo dependerá del estadio del cáncer. Los pacientes deben hablar con su médico acerca de la quimioterapia antes de la cirugía.

  • Quimioterapia intravesical. La quimioterapia intravesical o local es administrada generalmente por un urólogo. Durante este tipo de terapia, los fármacos se administran en la vejiga mediante un catéter que ha sido insertado en la uretra. El tratamiento local solo destruye las células tumorales superficiales que entran en contacto con la solución de quimioterapia. No puede alcanzar las células tumorales en la pared de la vejiga ni a las células tumorales que se han diseminado a otros órganos. Mitomicina (Mitozytrex, Mutamycin) y tiotepa (varios nombres comerciales) son los fármacos que se usan con mayor frecuencia para la quimioterapia intravesical. Otros fármacos que se usan incluyen cisplatino (Platinol), doxorubicina (Adriamycin), gemcitabina (Gemzar) y valrubicina (Valstar).

  • Quimioterapia sistémica. El profesional que receta una quimioterapia sistémica o de todo el cuerpo es con frecuencia un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. La quimioterapia sistémica ingresa al torrente sanguíneo para alcanzar las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

    Los regímenes de quimioterapia más frecuentes para el cáncer de vejiga son los siguientes:

    • Cisplatino y gemcitabina

    • Carboplatino (Paraplatin) y gemcitabina

    • MVAC, que combina 4 fármacos: metotrexato (varios nombres comerciales), vinblastina (Velban, Velsar), doxorubicina y cisplatino

    • MVAC de dosis densa (DD)

    Muchas quimioterapias sistémicas se continúan evaluando en ensayos clínicos para ayudar a determinar qué fármacos o combinaciones de fármacos funcionan mejor para tratar el cáncer de vejiga. En general, una combinación de fármacos funciona mejor que un fármaco solo. Los investigadores también están estudiando cuándo es mejor usar la quimioterapia, si antes o después de la cirugía.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después de finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Inmunoterapia (actualizado al 04/2018)

La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

  • Bacilo de Calmette y Guérin (BCG). El fármaco de inmunoterapia estándar para el cáncer de vejiga es una bacteria atenuada llamada BCG, que es similar a la bacteria que provoca la tuberculosis. La BCG se coloca directamente en la vejiga mediante un catéter. Esto se denomina terapia intravesical. BCG se adhiere al recubrimiento interno de la vejiga y estimula al sistema inmunitario para que destruya al tumor. BCG puede provocar síntomas similares a los de la gripe, escalofríos, fiebre leve, fatiga, sensación de ardor en la vejiga y sangrado en la vejiga.

  • Interferón (Roferon-A, Intron A, Alferon). El interferón es otro tipo de inmunoterapia que se puede administrar como terapia intravesical. A veces se lo combina con la BCG si el uso de BCG sola no ayuda a tratar el cáncer.

  • Inhibidores de los puntos de control inmunitarios. Un área activa de las investigaciones sobre inmunoterapia estudia fármacos que bloquean una proteína llamada PD-1. La PD-1 se encuentra en la superficie de las células T, que son un tipo de glóbulo blanco que ayuda directamente al sistema inmunitario del cuerpo para que combata la enfermedad. Dado que la PD-1 evita que el sistema inmunitario destruya las células cancerosas, lograr que la PD-1 deje de funcionar permite al sistema inmunitario eliminar mejor la enfermedad. Atezolizumab (Tecentriq), nivolumab (Opdivo), avelumab (Bavencio), durvalumab (Imfinzi) y pembrolizumab (Keytruda) se usan para tratar el carcinoma urotelial metastásico o avanzado. Atezolizumab, durvalumab y avelumab son inhibidores de la PD-L1, que también interactúa con la proteína PD-1 en las células T. Pembrolizumab, como nivolumab, es un inhibidor PD-1. Es la única inmunoterapia que ha demostrado ayudar a las personas a vivir por más tiempo después de un primer tratamiento que no haya funcionado. Estudios recientes demostraron que pembrolizumab y atezolizumab podrían no ayudar a determinadas personas, de modo que estas 2 inmunoterapias están aprobadas solamente para el tratamiento de personas que no pueden recibir quimioterapia con cisplatino y que tienen tumores que sobreexpresan PD-L1 y personas que no pueden recibir ninguna terapia con platino, independientemente de si el tumor sobreexpresa PD-L1 o no. Muchos otros inhibidores de los puntos de control inmunitarios se están estudiando en varios ensayos clínicos.

Los diferentes tipos de inmunoterapias pueden causar diferentes efectos secundarios. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tipo más frecuente de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando la radioterapia se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado.

La radioterapia generalmente no se usa sola como tratamiento principal para el cáncer de vejiga, pero se la puede administrar en combinación con quimioterapia. Algunas personas que no pueden recibir quimioterapia pueden recibir radioterapia sola. Los siguientes motivos describen por qué una combinación de radioterapia y quimioterapia se puede usar para tratar el cáncer que se encuentra solo en la vejiga:

  • Para destruir toda célula cancerosa que pueda haber quedado después de una TURBT, de forma que toda la vejiga o parte de ella no tenga que ser extirpada.

  • Para aliviar los síntomas causados por el tumor, como dolor, sangrado u obstrucción.

  • Para tratar una metástasis ubicada en un área, como el cerebro o los huesos.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel y deposiciones líquidas. En el caso del cáncer de vejiga, los efectos secundarios aparecen más frecuentemente en el área pélvica o abdominal y pueden incluir irritación de la vejiga junto a la necesidad de orinar frecuentemente durante el período de tratamiento y sangrado de la vejiga o el recto. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la radioterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además de los tratamientos concebidos para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familias. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio del cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para el cáncer al mismo tiempo que reciben tratamiento para aliviar los efectos secundarios. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos al mismo tiempo con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Los cuidados para enfermos terminales son un tipo específico de cuidados paliativos diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se los describe en la sección “Si el tratamiento no funciona” a continuación.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudarlo a sentirse más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia, también conocida como metástasis).

Cuando esto sucede, comenzará un nuevo ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento.

En general, los cánceres de vejiga no músculo invasivos que reaparecen en el mismo lugar que el tumor original o en algún otro lugar de la vejiga se tratan de la misma forma en la que se trató el primer cáncer. Sin embargo, si el cáncer continúa reapareciendo después del tratamiento, es posible que se recomiende una cistectomía. Los cánceres de vejiga que reaparecen fuera de la vejiga son más difíciles de eliminar con cirugía y se los trata frecuentemente con quimioterapia, radioterapia o ambas. Su médico también puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Cualquiera que sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Se alienta a los pacientes a que hablen con el equipo de atención médica respecto a estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer de vejiga no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, se puede denominar cáncer avanzado o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar los cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales son un tipo específico de cuidados paliativos diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, cuidados en un hospital de cuidados paliativos u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La información sobre el estadio y grado del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es “Tratamientos según el estadio”. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Tratamientos según el estadio

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los tratamientos generales que los médicos usan para tratar a personas con este tipo de cáncer en función del estadio de la enfermedad. Use el menú para ver otras páginas.

La información a continuación describe los tratamientos frecuentes que pueden ser parte de su plan de tratamiento según el estadio del cáncer (consulte Estadios y grados). Tenga en cuenta que su médico le recomendará un plan de tratamiento personalizado según el estadio y otros factores.

En general, las principales opciones de tratamiento para el cáncer de vejiga son las siguientes:

  • Cirugía

  • Quimioterapia

  • Inmunoterapia

  • Radioterapia

Para obtener más información sobre los aspectos básicos de cada opción de tratamiento, lea la sección Opciones de tratamiento de esta guía.

Cómo desarrollar un plan de tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral de los pacientes que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Este equipo suele estar dirigido por un urólogo, que es un médico que se especializa en el tracto genitourinario, lo cual incluye los riñones, la vejiga, los genitales, la próstata y los testículos, o un urólogo oncólogo, que se especializa en tratar cánceres de las vías urinarias. Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas y otros.

Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos:

  • el tipo, el estadio y el grado del cáncer de vejiga;

  • los posibles efectos secundarios;

  • las preferencias del paciente y su estado de salud general.

Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer.

El primer tratamiento que se administra a una persona se denomina terapia de primera línea. Si ese tratamiento deja de funcionar, la persona recibe una terapia de segunda línea. En algunas situaciones, también puede haber disponible una terapia de tercera línea.

La terapia sistémica adyuvante es un tratamiento que se brinda luego de que se haya completado la cirugía. Para el cáncer de vejiga, la terapia adyuvante es generalmente quimioterapia o tratamiento en un ensayo clínico. La terapia neoadyuvante es el tratamiento que se brinda antes de la cirugía, como la quimioterapia.

Las opciones de tratamiento que su médico recomiende dependerán principalmente del estadio del cáncer de vejiga. El tratamiento para el cáncer en la pelvis renal y/o el uréter sigue los mismos planes de tratamiento según el estadio de la enfermedad. Sin embargo, el tamaño y el grado de un tumor también pueden afectar las opciones de tratamiento que se le recomienden. Hable con su médico sobre los riesgos y los beneficios de todas sus opciones de tratamiento disponibles, y sobre el momento en que debe comenzar el tratamiento. Cualquiera que sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios (consulte “Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios” a continuación).

Tratamientos según el tipo y el estadio de la enfermedad

Cáncer de vejiga no músculo invasivo y no invasivo (estadios 0a, 0is y I)

Las personas con cáncer de vejiga no invasivo (estadio 0a) que es de grado bajo reciben tratamiento primero con TURBT. Los cánceres de vejiga no invasivos de grado bajo raramente se convierten en enfermedades metastásicas o agresivas, pero los pacientes corren el riesgo de desarrollar más cánceres de grado bajo durante tu vida. Esto requiere controles de por vida, lo que se denomina supervivencia, usando una cistoscopia (consulte Diagnóstico). A fin de reducir el riesgo de que se desarrollen tumores futuros, las personas pueden recibir quimioterapia intravesical o inmunoterapia después de una TURBT.

Con mayor frecuencia, las personas con cáncer de vejiga no invasivo de grado alto (estadio 0a), carcinoma in situ (estadio 0is), o cáncer no músculo invasivo (estadio I) reciben tratamiento con TURBT, seguida de inmunoterapia intravesical con Bacilo de Calmette y Guérin (o BCG, consulte “Immunoterapia” en Opciones de tratamiento). Esta combinación de tratamientos se administra a fin de reducir el riesgo de que el cáncer regrese, lo que se conoce como recurrencia, y el desarrollo de la enfermedad músculo invasiva. Antes del tratamiento con BCG, los pacientes deben realizarse otra TURBT a fin de asegurarse de que el cáncer no se ha diseminado al músculo. La primera ronda de tratamiento con BCG se administra todas las semanas durante un período de 6 semanas. Luego de eso, el médico realiza una cistoscopia y a veces una biopsia de vejiga (consulte Diagnóstico) para determinar si se ha eliminado todo el cáncer. Si el cáncer ha desaparecido, los pacientes generalmente reciben terapia de mantenimiento (en inglés) con BCG, que se puede administrar una vez cada 3 meses durante los primeros 6 meses y luego de eso una vez cada 6 meses, por 1 a 3 años. A esto se le realizará luego un seguimiento con vigilancia de por vida.

Las personas con cáncer de vejiga no músculo invasivo de grado alto corren un mayor riesgo de que el tumor regrese, lo que se conoce como tumor recurrente. Muchas veces, un tumor reaparece en un estadio más avanzado, con un riesgo de que se convierta en un cáncer de vejiga metastásico. A fin de evitar que esto suceda, el urólogo puede recomendar que se extirpe toda la vejiga, lo que se denomina cistectomía radical (consulte “Cirugía” a continuación), específicamente si la persona es joven y/o tiene un tumor grande o varios tumores al momento del diagnóstico.

Cáncer de vejiga músculo invasivo (estadio II y estadio III)

El cáncer de vejiga músculo invasivo ha crecido en la capa del músculo de la pared de la vejiga. La cirugía se encuentra generalmente entre los primeros tratamientos, y el tratamiento estándar es la cistectomía radical (consulte “Cirugía” en Opciones de tratamiento). Generalmente también se extirpan los ganglios linfáticos cercanos a la vejiga. También se puede realizar una TURBT, pero se usa con frecuencia para ayudar al médico a determinar el alcance del cáncer, en lugar de ser usada como opción de tratamiento.

Muchas veces, las personas con cáncer de vejiga músculo invasivo reciben primero quimioterapia sistémica, antes de la cirugía. Luego, puede que se les realice una cistectomía radical y derivación de la orina o que se les administre una combinación de quimioterapia y radioterapia. Administrar quimioterapia antes de la cirugía, conocido como quimioterapia neoadyuvante, puede reducir el tumor en la vejiga, destruir las células cancerosas microscópicas que se han diseminado fuera de la vejiga y, en última instancia, ayudar a las personas a que vivan más tiempo. Un ensayo clínico importante ha demostrado que una combinación específica de quimioterapia sistémica, llamada MVAC, administrada antes de una cistectomía radical, ayudó a los pacientes con cáncer de vejiga músculo invasivo a que vivan más tiempo. Este enfoque es considerado tratamiento estándar para las personas cuya salud general lo permite. La combinación de otras 2 quimioterapias, cisplatino y gemcitabina, también se considera tratamiento estándar, aunque no se la ha comparado con MVAC para la enfermedad músculo invasiva.

Es importante tener en cuenta que la quimioterapia neoadyuvante con 1 fármaco solo o cuando se reemplaza al cisplatino con otro fármaco, como el carboplatino, parece no ayudar a los pacientes con cáncer de vejiga localmente avanzado a vivir más tiempo, por lo que no se la recomienda con frecuencia. Las personas cuya salud no les permite recibir quimioterapia neoadyuvante deben someterse primero a una cirugía. Toda persona a la que se le haya diagnosticado cáncer de vejiga músculo invasivo debe hablar con un urólogo y un oncólogo clínico respecto de todas las opciones de tratamiento, incluidos los riesgos y beneficios de la quimioterapia.

Un enfoque que usa quimioterapia con radioterapia puede brindar los mismos beneficios que la extirpación de la vejiga. Esto también se conoce como enfoque de preservación de la vejiga o terapia trimodal. El tipo de quimioterapia que se usa en pacientes que reciben radioterapia en la vejiga puede incluir cisplatino solo o una combinación de un fármaco llamado mitomicina-C (mitomicina) y fluorouracilo (5-FU). Es importante que hable con su médico acerca de la diferencia entre estos 2 regímenes de quimioterapia diferentes. Asegúrese de analizar también las diferencias entre la cirugía y los enfoques de preservación de la vejiga.

Cáncer de vejiga metastásico (estadio IV)

Si el cáncer de vejiga se ha diseminado a otra parte del cuerpo los médicos lo denominan cáncer de vejiga metastásico. Si esto sucede, es una buena idea hablar con médicos, generalmente oncólogos clínicos, quienes tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, de manera que se sienta cómodo con el plan de tratamiento elegido.

Se puede usar una combinación de tratamientos para ayudar a controlar el cáncer. Para la mayoría de las personas no existen métodos para curar permanentemente el cáncer de vejiga metastásico. Los objetivos de tratamiento son ralentizar la diseminación del cáncer, reducir el tumor (denominado remisión) y prolongar la vida lo más que se pueda. Los cuidados paliativos también son importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Dado que existen relativamente pocas opciones de tratamiento para el cáncer de vejiga metastásico, los ensayos clínicos suelen ser la mejor opción de tratamiento para la mayoría de los pacientes. Actualmente, las opciones estándar de primera línea de tratamiento incluyen regímenes de quimioterapia que contienen cisplatino o carboplatino. Estos regímenes incluyen MVAC, MVAC de dosis densa y gemcitabina-cisplatino. Los regímenes que contienen carboplatino se pueden usar para tratar a pacientes con cáncer metastásico que no reciben cisplatino. Hasta hace poco, la quimioterapia con docetaxel y paclitaxel era una opción de tratamiento de segunda línea.

La inmunoterapia ha cambiado la forma en la que se maneja el cáncer de vejiga metastásico. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado recientemente 5 inhibidores de los puntos de control inmunitarios (consulte “Immunoterapia” en Opciones de tratamiento) para el tratamiento de personas con enfermedad metastásica que no pueden recibir quimioterapia con platino y para aquellas personas cuya enfermedad no se ha detenido con la quimioterapia. Sin embargo, la única inmunoterapia que ha demostrado ayudar a las personas a vivir más es pembrolizumab (Keytruda). Se recomienda enfáticamente que las personas hablen con sus médicos para saber si la inmunoterapia es adecuada para su caso. Se están estudiando en ensayos clínicos cambios a estos regímenes o el uso de nuevos regímenes de tratamiento que tienen como objetivo ayudar a los pacientes a vivir más tiempo y mejorar la calidad de vida.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se recomienda que pacientes y familiares hablen acerca de cómo se están sintiendo con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Acerca de los ensayos clínicos

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, los cuales son la principal forma en que se prueban enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Use el menú para ver otras páginas.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Los médicos y los científicos siempre buscan mejores métodos para el tratamiento de los pacientes que padecen cáncer de vejiga. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, cada fármaco que está aprobado por la FDA en la actualidad fue probado en ensayos clínicos.

Muchos ensayos clínicos se centran en tratamientos nuevos. Los investigadores buscan determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento que los médicos usan en la actualidad. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía, y métodos nuevos de tratamiento. Las personas que participan en los ensayos clínicos pueden ser algunos de los primeros en recibir un tratamiento antes de que esté disponible para el público en general. Sin embargo, existen ciertos riesgos en los ensayos clínicos, incluidos posibles efectos secundarios, y que el nuevo tratamiento no funcione. Se recomienda a las personas que hablen con su equipo de atención médica acerca de las ventajas y las desventajas de participar en un estudio en particular.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios. También hay ensayos clínicos que estudian cómo prevenir el cáncer.

La decisión de participar en un ensayo clínico

Las personas deciden participar en los ensayos clínicos por muchos motivos. Para algunas pacientes, un ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes con frecuencia están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre relacionado con un ensayo clínico, con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otras personas se presentan voluntariamente para participar en ensayos clínicos porque saben que estos estudios son una forma de contribuir con el progreso del tratamiento del cáncer de vejiga. Aunque el ensayo clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con cáncer de vejiga.

La cobertura de seguro de los costos de los ensayos clínicos difiere según la ubicación y el estudio. En algunos programas, se reembolsa parte de los gastos de la paciente generados al participar en el ensayo clínico. En otros, esto no sucede. Es importante hablar con el equipo de investigación y con su aseguradora primero para conocer si se cubrirá el tratamiento en un ensayo clínico y de qué forma. Obtenga más información sobre la cobertura de seguro médico de los ensayos clínicos.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “píldora de azúcar”. Generalmente, los placebos se combinan con un tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en ensayos clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer lo siguiente:

  • Describir todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar.

  • Enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar.

  • Explicar qué se requerirá de cada paciente para participar en el ensayo clínico, incluso la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el cronograma del tratamiento.

Los ensayos clínicos también tienen ciertas reglas denominadas “requisitos de elegibilidad”, que ayudan a estructurar la investigación y mantener la seguridad de los pacientes. Usted y el equipo de investigación revisarán detenidamente estos requisitos.

Las personas que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por cualquier motivo personal o médico. Esto puede incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los ensayos clínicos también son supervisados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un ensayo clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionar tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización o en caso de que el paciente decida retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea obtener más detalles sobre temas específicos que están en estudio con referencia al cáncer de vejiga, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluida una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos para un tipo específico de cáncer.

PRE-ACT, Preparatory Education About Clinical Trials

Asimismo, este sitio web en inglés ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video acerca de los ensayos clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección de esta guía es Últimas investigaciones. Explica las áreas de la investigación científica sobre este tipo de cáncer que se están desarrollando actualmente. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Últimas investigaciones

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para aprender más sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre el cáncer de vejiga, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

  • Cistectomía mínimamente invasiva. Se están realizando estudios para determinar si la extirpación de la vejiga robótica o laparoscópica es tan segura y efectiva como la cirugía estándar. Obtenga más información sobre este tipo de cirugía en la sección Opciones de tratamiento.

  • Vaciamiento de los ganglios linfáticos. En un estudio patrocinado por Southwest Oncology Group (SWOG) se está investigando si la extirpación de más ganglios linfáticos que en la práctica estándar, denominado vaciamiento extendido de los ganglios linfáticos, puede mejorar el pronóstico y resultado de un paciente.

  • Pruebas moleculares del tumor. Las pruebas para identificar cambios en los genes o las proteínas que podrían indicar cáncer de vejiga podrían ayudar a predecir una recurrencia del cáncer de vejiga o qué pacientes pueden necesitar un tratamiento más intenso. Los cambios en el ADN también pueden ayudar a establecer el pronóstico para personas con cáncer de vejiga. La genética de los tumores se está volviendo cada vez más importante para el tratamiento de personas con cáncer de vejiga ya que los resultados de las pruebas pueden ayudar a los médicos a elegir las mejores opciones de tratamiento. La disponibilidad de nuevos tratamientos depende de los cambios genéticos encontrados en el tumor (consulte “Terapia dirigida” a continuación).

  • Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a las condiciones del tejido, las proteínas o los genes específicos del cáncer que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas. Se están realizando investigaciones para determinar cómo se podría usar la terapia dirigida para tratar el cáncer de vejiga. Po ejemplo, un ensayo clínico está estudiando una terapia dirigida combinada con radioterapia para ayudar a preservar la función de la vejiga. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la terapia dirigida.

  • Inmunoterapia. Como se menciona en Opciones de tratamiento, la inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Un área activa de investigación sobre la inmunoterapia estudia fármacos llamados inhibidores de los puntos de control inmunitarios para tratar el cáncer avanzado. Estos fármacos bloquean las proteínas llamadas PD-1, PD-L1 y CTLA-4. Estas proteínas se encuentran en la superficie de las células T, que son un tipo de glóbulo blanco que ayuda directamente al sistema inmunitario del cuerpo para que combata la enfermedad. Dado que PD-1, PD-L1 y CTLA-4 evitan que el sistema inmuniatrio destruya las células cancerosas, lograr que dejen de funcionar permite al sistema inmunitario que elimine mejor la enfermedad. Varios fármacos que bloquean la vía PD-1/PD-L1 han sido aprobados por la FDA para tratar el cáncer de vejiga (consulte Opciones de tratamiento). Se están realizando otras investigaciones en el área. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

  • Nuevas combinaciones de fármacos. Como se describió en la sección Opciones de tratamiento, los investigadores están estudiando nuevas combinaciones de quimioterapias y otros fármacos.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando ensayos clínicos para encontrar mejores formas de reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de vejiga, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre el cáncer de vejiga, explore este material relacionado:

  • Para encontrar ensayos clínicos específicos de su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de ensayos clínicos en línea ahora.

  • Visite el blog de Cancer.Net para leer reseñas en inglés de investigaciones recientes sobre el cáncer de vejiga y escuchar podcasts con perspectivas de expertos sobre el tema.

  • Visite el sitio web en inglés de la fundación de la American Society of Clinical Oncology Conquer Cancer (Vencer el cáncer) para averiguar cómo apoyar la investigación del cáncer. Tenga en cuenta que este enlace la llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden ocasionar el cáncer y su tratamiento. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Cómo sobrellevar el tratamiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y económicos del cáncer y su tratamiento. Esta página incluye varios enlaces que la llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Use el menú para ver otras páginas.

Todos los tratamientos para el cáncer pueden provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, todas las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá durante el tratamiento.

Cuando se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés). Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Los médicos denominan esta parte del tratamiento para el cáncer “cuidados paliativos”. Es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de vejiga se describen en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

A veces, los efectos secundarios físicos pueden permanecer después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento, se denominan efectos tardíos. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Obtenga más información leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Cómo sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de cáncer, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir enfrentar emociones difíciles, como la tristeza, la ansiedad o el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, a los pacientes les resulta difícil expresar cómo se sienten a sus seres queridos, o las personas no saben qué contestarles.

Se alienta a los pacientes y a sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica. Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar los efectos económicos

El tratamiento para el cáncer puede resultar costoso. Por lo general, esto genera mucho estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede poner en riesgo su salud y generar mayores costos en el futuro. Se alienta a los pacientes y a sus familias a que hablen acerca de sus inquietudes económicas con un integrante del equipo de atención médica. Obtenga más información sobre cómo manejar las cuestiones económicas en una parte diferente de este sitio web.

El cuidado de un ser querido con cáncer

Los familiares y los amigos en ocasiones desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer de vejiga. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores pueden proporcionar apoyo físico, práctico y emocional a la paciente, incluso si viven lejos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias o según se necesiten. A continuación, se enumeran algunas de las responsabilidades que asumen los cuidadores:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Llevar al paciente a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento. Pregúntele lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para evitarlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuéntele incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Esta charla debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer.

Además, pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudarlo a preparar un plan para su cuidado.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez que termina el tratamiento para el cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Atención de seguimiento

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre su atención médica después de finalizar el tratamiento del cáncer y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Use el menú para ver otras páginas.

La atención de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer de vejiga no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y controlar su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos querrán hacer un seguimiento de su recuperación durante los meses y años venideros. Para las personas que reciben tratamiento para el cáncer de vejiga, la atención de seguimiento con frecuencia incluye un examen físico general, cistoscopia (si no se extirpó la vejiga), análisis citológico de orina, radiografías y análisis de sangre de rutina para asegurarse de que la vejiga está funcionando bien y para controlar cualquier signo de que el cáncer ha regresado.

Para las personas con derivación de la orina, la atención de seguimiento puede incluir el control de la infección con análisis de orina, control y solución de problemas del control de la micción, control de cáncer recurrente en las vías urinarias superiores y control de cambios de la función renal con análisis de sangre y radiografías.

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia.

Infórmele al médico acerca de cualquier síntoma nuevo, como dolor durante la micción, sangre en la orina, micción frecuente o necesidad inmediata de orinar. Estos síntomas pueden ser signos de que el cáncer ha vuelto a aparecer o signos de otra afección médica.

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarles el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés (en inglés).

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para las sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios físicos y emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de presentar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y manejarlos.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención para sobrevivientes al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo o urólogo, mientras que otros vuelven a la atención de su médico general u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer de vejiga, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y sus preferencias personales.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá la atención de seguimiento, asegúrese de compartir con él/ella, y con todos los proveedores de atención médica futuros, el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia. Los detalles sobre su tratamiento del cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Sobrevivencia

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: leerá sobre cómo sobrellevar los desafíos de la vida cotidiana después del diagnóstico de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa distintas cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye a las personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para manejar la enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de tener cáncer. Se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sentimientos fuertes, que incluyen alegría, preocupación, alivio, culpa y miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellas mismas. Otras se vuelven muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después de terminar el tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas económicos y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere lo siguiente:

  • Entender el desafío al que se enfrenta

  • Pensar en soluciones

  • Pedir y permitir el apoyo de otros

  • Sentirse a gusto con el curso de acción que eligió seguir

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto les permite hablar con personas que han tenido experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o con un integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del lugar en donde recibió tratamiento.

Cambio en el rol de los cuidadores

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador desempeña un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona diagnosticada con cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o un período más prolongado.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Con el tiempo, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico de cáncer se volverá mucho menor o llegará a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo (en inglés).

Una perspectiva nueva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan del cáncer de vejiga sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado según sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Es importante que se realice las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar de su salud. Es posible que se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: obtenga este folleto de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye los formularios en blanco del resumen de tratamiento y del plan de atención de sobrevivencia. El cuadernillo está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto en inglés dirigido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, y abarca a las que se encuentran en diferentes grupos de edades.

La siguiente sección es Preguntas para hacerle al equipo de atención médica para ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.

Cáncer de vejiga - Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacer a su médico o a otros integrantes de su equipo de atención médica, que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, plan de tratamiento y atención general. Use el menú para ver otras páginas.

Hablar con frecuencia con el equipo de atención médica es importante para tomar decisiones informadas respecto de la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para obtener una lista digital y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de cáncer de vejiga tengo?

  • ¿Es invasivo o no invasivo? ¿Qué significa esto?

  • Si el cáncer es invasivo, ¿involucra al músculo?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿En qué estadio se encuentra el cáncer? ¿Qué significa esto?

  • ¿Cuál es el grado? ¿Qué significa esto?

  • ¿Debo buscar una segunda opinión?

Preguntas para hacer sobre cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Necesito comenzar el tratamiento de inmediato?

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿Qué ensayos clínicos tengo a mi disposición? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de cada tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo? ¿Cómo puedo manejar cualquier efecto secundario sexual que pueda producirse?

  • ¿Podría afectar este tratamiento mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer?

  • Si me preocupa cómo manejar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

  • ¿Hay algo más que deba preguntar?

Preguntas para hacer sobre la realización de cirugía

  • ¿Qué tipo de cirugía se me realizará?

  • ¿Cuántos procedimientos de este tipo ha realizado el cirujano?

  • ¿Me extirparán la vejiga entera?

  • ¿Tiene experiencia en realizar reservorios urinarios? ¿Se me puede realizar este tipo de cirugía?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios a largo plazo de la realización de esta cirugía?

  • ¿Cómo afectará la cirugía mi capacidad de orinar?

  • ¿Tendré que usar un catéter?

  • ¿Se me deberá realizar una urostomía? De ser así, ¿cómo me debo cuidar para una urostomía?

  • Si tengo una neovejiga, ¿cómo sabré cuándo debo vaciarla?

Preguntas para hacer sobre la realización de quimioterapia

  • ¿Qué tipo de quimioterapia recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cómo se administrará? ¿Mediante una vía intravenosa, un catéter o una píldora?

  • ¿Cuánto tiempo durará la administración de este tratamiento?

  • ¿Cómo me puedo preparar para este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de este tipo de quimioterapia?

  • ¿Qué se puede hacer para prevenir o manejar estos efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre la inmunoterapia

  • ¿Qué tipo de inmunoterapia recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cómo me puedo preparar para este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo durará la administración de este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué se puede hacer para prevenir o manejar estos efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre la radioterapia

  • ¿Qué tipo de radioterapia recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de la radioterapia?

  • ¿Cuánto tiempo dura la aplicación de radioterapia?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué se puede hacer para prevenir o manejar estos efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles según el tratamiento para el cáncer que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y el plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia hay a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

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Cáncer de vejiga - Recursos adicionales

Aprobado por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2017

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