Cuidadores que cuidan de sí mismos

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 08/2017

Una de las tareas más importantes de los cuidadores, pero a menudo olvidada, es cuidar de sí mismos. La salud física, emocional y mental de un cuidador es vital para el bienestar de la persona que tiene cáncer. Para ser un buen cuidador, antes hay que ser capaz de cuidarse uno mismo.

Cómo enfrentar el desafío

Los cuidadores pueden experimentar períodos de estrés, ansiedad, depresión y frustración. Las siguientes sugerencias pueden ayudarle a no sentirse abrumado o agotado.

Busque apoyo. Con frecuencia, los cuidadores pueden sentirse enojados, culpables, solos, temerosos y/o tristes. Hablar con otras personas que cuidan de un familiar o de un amigo con cáncer puede ayudarle a sobrellevar la situación. Pídele a un trabajador social de oncología (en inglés) que le ayude a buscar recursos locales, como grupos de apoyo. También puede preguntar en el centro oncológico del paciente si tienen algún programa de red de apoyo para conectarse con otra persona que haya tenido una experiencia similar a la suya.

Reconozca los signos de estrés. Los siguientes son signos de estrés:

  • Sentirse agotado todo el tiempo.

  • Enfermarse más de lo habitual.

  • No dormir lo suficiente.

  • Sentirse impaciente, irritado u olvidadizo.

  • No disfrutar de las cosas que antes le gustaban.

  • Aislarse de las personas.

Si nota que está constantemente estresado, busque más información acerca de cómo controlar el estrés (en inglés).

Busque ayuda. Explore nuevas formas de brindar cuidados (en inglés) y pida ayuda a otras personas. Esto puede significar contratar personas para que cuiden del enfermo o bien para que le ayuden con las tareas domésticas, los mandados, el cuidado de los niños. Los familiares, amigos y miembros de grupos religiosos y comunitarios a menudo están dispuestos a colaborar. Acepte su ayuda y asígneles tareas específicas. Puede hacer una lista de familiares, amigos, vecinos y organizaciones locales que pueden ayudarle y de las tareas que pueden hacer. En esta Guía para cuidadores (PDF) encontrará una tabla que puede utilizar para llevar un registro de quién puede ayudar con tareas diarias o semanales de cuidado del paciente.

Hágase tiempo para usted y para otras relaciones. Pasar tiempo haciendo algo de lo que disfruta puede darle un respiro muy necesitado. El tiempo libre puede ayudarle a seguir siendo un cuidador eficaz. Además, pase algún tiempo con otras personas que sean importantes para usted. Las relaciones de apoyo son importantes para su salud y bienestar.

Obtenga más información sobre la Ley de Licencias Familiares y Médicas (Family and Medical Leave Act, FMLA). La ley FMLA (en inglés) exige que los empleadores con 50 empleados o más les den una licencia de hasta 12 semanas sin goce de sueldo, pero manteniendo el puesto a los empleados que la necesiten para cuidar a un familiar gravemente enfermo. Los empleadores deben mantener los beneficios durante el tiempo de licencia, y algunos pueden permitir un horario de trabajo flexible o reducido. La ley también les permite a los empleadores establecer disposiciones más generosas sobre las licencias que lo que estipula la ley. Hable con su empleador para obtener información sobre las disposiciones específicas que ofrece su compañía.

Busque nuevas opciones de asistencia financiera. Los costos que debe pagar de su bolsillo como estacionamiento, transporte y alimentos pueden ser muy elevados para un cuidador. Si le resulta estresante administrar los costos, puede buscar asesoramiento económico. Averigüe si el centro u hospital en el que la persona con cáncer recibe tratamiento brinda este servicio. Algunas fundaciones para el cáncer también brindan asistencia económica. Obtenga más información sobre las organizaciones que brindan información y asistencia económica.

Sea amable y paciente consigo mismo. Muchos cuidadores tienen sentimientos ocasionales de enojo o frustración. Luego, se sienten culpables por tener estos sentimientos. Intente buscar formas positivas de sobrellevar estos sentimientos difíciles. Esto puede incluir hablar con amigos que lo apoyen, hacer ejercicio o llevar un diario personal (en inglés).

Cuide su cuerpo. Hágase tiempo para hacer ejercicio, coma comidas sanas, manténgase hidratado y duerma el tiempo necesario. Además, vuelva a controlar su propia salud. El estrés de cuidar a un paciente puede llevar a algunas personas a desarrollar o aumentar hábitos perjudiciales para la salud, como fumar, beber demasiado alcohol o utilizar indebidamente medicamentos recetados. Si no puede hacer los cambios necesarios por su cuenta, busque ayuda profesional.

Cuándo buscar ayuda profesional

Los cuidadores deben prestar especial atención a su salud emocional y mental. Varios estudios han demostrado que estos se encuentran en mayor riesgo de sufrir depresión y ansiedad. Hable con su médico o un asesor (en inglés) si tiene problemas para sobrellevar sus emociones.

Síntomas de depresión

Los síntomas de depresión incluyen sentimientos de tristeza y desesperanza que interfieren en las actividades diarias. Otros signos de advertencia incluyen:

  • Pérdida del apetito o alimentación excesiva.

  • Problemas para dormir, como no poder dormir o dormir demasiado.

  • Falta de energía.

  • Pérdida de interés en actividades placenteras.

  • Problemas para concentrarse, con la memoria y para tomar decisiones.

  • Sentirse irritable e inquieto.

  • Llanto excesivo.

  • Dolores de cabeza o síntomas físicos constantes y sin motivo que no mejoran con el tratamiento.

  • Beber alcohol en exceso o aumentar el consumo de medicamentos para cambiar el estado de ánimo.

Síntomas de ansiedad

La ansiedad es una respuesta común y normal a una situación estresante, como cuidar a una persona con cáncer. Sin embargo, demasiada ansiedad puede ocasionar problemas de salud e interferir en las actividades diarias.

Los síntomas de ansiedad incluyen:

  • Dificultades para resolver problemas, tomar decisiones o concentrarse.

  • Nerviosismo o impaciencia.

  • Mayor tensión muscular o sensación de tensión.

  • Dolores de cabeza.

  • Enojo o irritabilidad constantes y sin motivo.

  • No poder dormir.

  • Demasiadas preocupaciones.

Cómo manejar la depresión y la ansiedad

Además de buscar ayuda profesional, estos pasos pueden ayudarle a controlar la depresión y la ansiedad:

  • Evite tomar demasiado alcohol.

  • Planifique actividades placenteras con familiares y amigos.

  • Únase a grupos de apoyo para cuidadores.

  • Participe en actividades que lo hagan sentir feliz y reconfortado.

  • Haga ejercicio, aunque sea apenas de 10 a 15 minutos cada vez.

  • Practique técnicas de relajación, como meditación y yoga.

Tenga en cuenta que cuidar su salud emocional y necesidades físicas le convierte en un cuidador más eficiente. Y, en última instancia, esto ayuda a la persona a la que usted cuida. Obtenga más información sobre la depresión y la ansiedad.

Recursos relacionados

Comunidades en línea para obtener apoyo (en inglés)

Cómo sobrellevar la culpa (en inglés)

Más información

Sociedad Estadounidense del Cáncer

CancerCare

Instituto Nacional del Cáncer: Cuidar al cuidador