Incontinencia urinaria

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 04/2019

Algunos tipos de cáncer y tratamientos contra el cáncer pueden provocar incontinencia. La incontinencia es la incapacidad de una persona de controlar la vejiga. Puede ocurrir en hombres o mujeres, durar por un período breve o prolongado y ser de leve a grave.

Tipos de incontinencia

La incontinencia se presenta de varias formas:

Incontinencia de esfuerzo. Es la pérdida de orina durante determinadas actividades, como al toser, reírse, estornudar o hacer ejercicio.

Incontinencia por rebosamiento. Es un chorrito de orina que se produce con la vejiga llena.

Incontinencia imperiosa. Es la pérdida de orina que sucede con una necesidad repentina y urgente de orinar.

Incontinencia continua. Es la incapacidad de controlar la vejiga.

La incontinencia puede causar molestias y afectar su calidad de vida.

Hable con su equipo de atención médica sobre cómo tratar o manejar esta afección. El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento de su cáncer. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo.

Causas de la incontinencia

Después de que la orina se forma en los riñones, fluye hacia abajo por los uréteres a la vejiga. La vejiga es un órgano semejante a un globo hueco que contiene la orina.

Desde la vejiga, la orina sale del cuerpo a través de un conducto denominado uretra. Los músculos del esfínter actúan como una válvula que retiene la orina o la libera. Estos músculos trabajan con los nervios que transmiten señales a la vejiga para controlar la micción.

Algunos tipos de cáncer y su tratamiento pueden dañar o alterar estos músculos y nervios. O pueden provocar otros cambios en el cuerpo que ocasionen incontinencia.

Tipos de cáncer que pueden aumentar el riesgo de incontinencia

Determinados tipos de cáncer aumentan el riesgo de incontinencia:

Cáncer en la zona pélvica o cerca de esta. La zona pélvica es donde se encuentra la vejiga y los órganos reproductores.

Los tipos de cáncer en esta zona incluyen los siguientes:

  • Cáncer de vejiga.

  • Cáncer de la uretra.

  • Cáncer de próstata.

  • Cáncer colorrectal.

  • Cánceres ginecológicos, como cáncer de cuello uterino y cáncer de útero.

Cánceres del cerebro o la médula espinal. Estos pueden afectar a los nervios que ayudan a controlar la vejiga o los músculos pélvicos.

Cáncer de pulmón o de esófago. Estos pueden causar tos crónica que ejerce presión en la vejiga.

Tratamientos que pueden aumentar el riesgo de incontinencia

Determinados tipos de tratamiento aumentan el riesgo de incontinencia, entre ellos, los siguientes:

Radioterapia en el área pélvica. Esto puede irritar la vejiga.

Quimioterapia. Puede provocar daño en los nervios, vómitos que hacen presión sobre los músculos que controlan la micción, o pérdida de hormonas.

Cirugía en la zona pélvica. Puede dañar los músculos o los nervios que ayudan a controlar la micción.

Trasplante de médula ósea/células madre con dosis alta de quimioterapia. Puede causar vómitos e inflamación de la vejiga.

Tratamientos que causan menopausia precoz y/o niveles bajos de estrógeno.

Medicamentos que aumentan la hidratación o la producción de orina. Esto puede empeorar la incontinencia.

Diagnóstico de incontinencia

Hable con su equipo de atención médica si tiene problemas para controlar la vejiga. Ellos trabajarán con usted para descubrir el motivo.

Un paso puede incluir llevar un diario de la vejiga. Esto lo ayudará a mantener un registro de cuándo orina, con qué frecuencia y qué cantidad.

Las pruebas que pueden usarse para diagnosticar la incontinencia incluyen:

  • Análisis de orina para detectar signos de infección u otras causas.

  • Una prueba de esfuerzo, en la que tose lo más fuerte posible con la vejiga llena.

  • Pruebas que miden la presión en la vejiga y el flujo miccional.

  • Una ecografía, que emplea ondas sonoras para crear una imagen de la vejiga y de otras partes del cuerpo que ayudan a controlar la micción.

  • Una citoscopia, que usa un pequeño tubo con una cámara y una luz para observar el interior de la vejiga.

  • Un cistograma, que es una radiografía de la vejiga.

Tratamiento de la incontinencia

Con frecuencia, los médicos pueden tratar la incontinencia. Las opciones de tratamiento dependen del tipo, las causas, la duración y la gravedad. Es posible que necesite más de un tratamiento a la vez.

Opciones de tratamiento para la incontinencia

Entrenamiento de la vejiga. Esto puede incluir los siguientes pasos:

  • Aprender a retrasar la micción después de tener ganas de ir al baño.

  • Programar las idas al baño, lo que se llama micción programada.

  • Manejar la ingesta de líquido y la dieta.

  • Uso de biorretroalimentación, que es el uso de dispositivos para ayudarlo a mejorar el control de los músculos que retienen la orina.

Fisioterapia. Entre los ejemplos se incluyen los siguientes:

  • Ejercicios de Kegel, los cuales fortalecen los músculos utilizados para retener la orina.

  • Estimulación eléctrica.

Medicamentos. Las siguientes son opciones farmacológicas para tratar la incontinencia urinaria:

  • Oxibutinina (Ditropan, Ditropan XL), un fármaco que calma a la vejiga hiperactiva.

  • Tolterodina (Detrol, Detrol LA), un fármaco que calma a la vejiga hiperactiva.

  • Imipramina (Tofranil), un antidepresivo.

  • Duloxetina (Cymbalta), un antidepresivo.

Dispositivos médicos. Estos pueden incluir:

  • Un dispositivo uretral, que es un tapón que se introduce en la uretra.

  • Un pesario, que es un anillo rígido que se coloca en la vagina de una mujer para ayudarla a sostener los músculos de la vejiga.

Colágeno. Inyecciones de colágeno en el cuello de la vejiga para reducir las pérdidas.

Estrógeno. Las mujeres pueden aplicarse la hormona estrógeno a la uretra o al tejido vaginal.

Cirugía Un médico introduce un esfínter urinario artificial o crea una “eslinga” alrededor del cuello de la vejiga y de la uretra, a fin de mantenerlas cerradas.

Cateterismo. Se introduce un tubo a través de la uretra hacia la vejiga para drenar la orina.

Toxina botulínica tipo A (Botox, Dysport). Inyecciones de esta sustancia relajan al músculo de la vejiga.

Consejos para manejar la incontinencia

Si tiene incontinencia, considere adoptar las siguientes medidas:

  • Limite la cantidad de líquido que bebe, especialmente café y alcohol.

  • Orine antes de ir a dormir y antes de realizar una actividad extenuante.

  • Use una almohadilla absorbente dentro de su ropa interior.

  • Practique los ejercicios de Kegel. Para realizar estos ejercicios, contraiga o apriete los músculos que usa para detener el flujo de orina. Durante este ejercicio, mantenga relajados los músculos del abdomen, los glúteos y los muslos.

  • Pierda el exceso de peso, ya que este puede ejercer presión en la vejiga y los músculos que la sostienen.

  • Cumpla con un cronograma para orinar en forma regular.

  • Evite los alimentos que puedan irritar la vejiga. Entre ellos se incluyen los lácteos, los cítricos, el azúcar,el chocolate, los refrescos, el té y el vinagre.

  • Deje de fumar. La nicotina puede irritar la vejiga y provocar tos excesiva.

  • Obtenga apoyo. Hable con su equipo de atención médica o con un grupo de apoyo. Probablemente podrá recuperar la confianza al saber que este es un problema frecuente.

Recursos relacionados

Temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés)

Efectos secundarios de la quimioterapia

Efectos secundarios de la radioterapia

Más información

MedlinePlus: Incontinencia urinaria