Tos

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 01/2019

La tos es la manera en que el cuerpo despeja de agentes irritantes las vías respiratorias y protege los pulmones de las infecciones. El cáncer y su tratamiento pueden provocar este reflejo natural.

Hay 2 tipos principales de toses:

  • Tos aguda. La tos que comienza repentinamente y dura menos de 3 semanas. También se denomina tos a corto plazo.

  • Tos persistente. La tos que dura más de 8 semanas. También recibe el nombre de tos crónica.

La tos en la que se expectora moco u otras secreciones se denomina tos húmeda o con producción de flema. Aquella en la que se expectora se llama tos seca.

Una tos intensa o persistente puede afectar la calidad de vida de una persona ya que interrumpe el sueño y provoca problemas como vómitos, mareos, dolores de cabeza, incontinencia urinaria y esguinces musculares. La tos intensa también puede provocar fracturas costales, especialmente en las personas en las que el cáncer se ha diseminado a los huesos.

El alivio de efectos secundarios como la tos es un aspecto importante de la atención y el tratamiento del cáncer. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo.

Causas de la tos

La tos puede deberse a muchos factores. A veces, puede tener más de una causa. Pueden incluir los siguientes:

Cáncer. Determinados tipos de cáncer tienen más probabilidades de provocar tos persistente:

Tratamiento contra el cáncer. Los siguientes tipos de tratamientos pueden provocar una tos que generalmente se detiene cuando se interrumpe el tratamiento:

  • Algunos tipos de quimioterapia, incluidos la bleomicina (disponible como medicamento genérico) y el metotrexato (Rheumatrex, Trexall, Xatmep).

  • Radioterapia en el pecho.

  • Terapias hormonales, como fulvestrant (Faslodex) y letrozol (Femara).

Otros medicamentos. Algunos medicamentos usados para el tratamiento de síntomas u otras afecciones relacionados con el cáncer pueden provocar tos mientras se los usa:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (Nonsteroidal Anti-Inflammatory Drugs, NSAIDS) usados para reducir la inflamación y el dolor.

  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (Angiotensin-Converting Enzyme, ACE) usados para el tratamiento de la enfermedad cardíaca.

  • Midazolam (Versed) usado para relajar a los pacientes antes de los procedimientos médicos.

Efectos secundarios relacionados con el cáncer. Los síntomas o efectos secundarios relacionados con el cáncer o su tratamiento también pueden causar tos persistente:

  • Infecciones, como neumonía y bronquitis, que las personas con cáncer tienen más probabilidades de desarrollar debido a que tienen el sistema inmunológico debilitado.

  • Un derrame pleural, que es una acumulación de líquido adicional en el espacio entre los pulmones y la pared torácica. Aproximadamente la mitad de las personas con cáncer desarrolla derrame pleural.

  • Embolia pulmonar, que es la presencia de un coágulo sanguíneo en los pulmones, que puede ser un efecto secundario de la quimioterapia.

  • Síndrome de la vena cava superior, que se produce cuando un tumor bloquea la vena cava superior, una vena importante del cuerpo.

Otras afecciones médicas. Determinados problemas de salud que usted podría tener además del cáncer pueden provocar tos persistente:

  • Enfermedades pulmonares crónicas, como bronquiectasia o enfermedad pulmonar intersticial.

  • Asma.

  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico (Gastroesophageal Reflux Disease, GERD).

  • Goteo nasal posterior.

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Chronic Obstructive Pulmonary Disease, COPD), que incluye enfisema y bronquitis crónica.

  • Insuficiencia cardíaca.

Otros factores frecuentes. Algunas causas frecuentes de la tos también incluyen el consumo de cigarrillos, el humo de segunda mano y los alérgenos, como el polen, el moho y el polvo.

Cómo diagnosticar una tos

Una tos ocasional generalmente no debería ser motivo de preocupación. Pero si desarrolla tos persistente o intensa después de que le han diagnosticado cáncer o durante el tratamiento, o si una tos existente empeora, hable con su médico.

Es particularmente importante informarle a su médico si le sucede lo siguiente:

  • Tose con sangre. Puede ser un signo de que el cáncer se ha diseminado a los pulmones. La radioterapia en el tórax puede hacerlo toser secreciones con sangre durante un par de días. Este es un efecto secundario normal de la radioterapia; no obstante, debe informárselo a su médico.

  • Tose moco de colores. Cuando el moco es amarillo, verde o tiene mal olor, podría significar que tiene una infección que necesita tratamiento.

  • Presenta otros síntomas además de la tos. Informe a su médico si presenta síntomas nuevos o empeoramiento de los síntomas de la tos, como dificultad para respirar, dolor torácico, fiebre, acidez estomacal, carraspera, problemas para tragar o dolor de garganta.

Como ayuda para detectar la causa de la tos, es posible que su médico le haga alguna de las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo comenzó la tos?

  • ¿Hace cuánto tiempo tiene tos?

  • ¿Con qué frecuencia tose y con qué intensidad?

¿Cuándo se presenta la tos?

  • ¿Qué hace que la tos se alivie o empeore?

El médico también puede recomendar ciertas pruebas, como las siguientes:

  • Radiografía de tórax. Se obtiene una imagen del interior del tórax.

  • Exploración por tomografía computarizada (Computed Tomography, CT) o por tomografía axial computarizada (Computed Axial Tomography, CAT). Se obtienen imágenes del interior del cuerpo usando rayos X y luego se combinan estas imágenes en una imagen tridimensional detallada.

  • Pruebas de función pulmonar. Diversas pruebas para controlar qué tan bien funcionan los pulmones.

  • Análisis de sangre. Permiten saber si el cuerpo tiene una infección.

  • Pruebas cardíacas. Pueden incluir un electrocardiograma o un ecocardiograma (en inglés).

Cómo tratar y controlar la tos

Deben abordarse los problemas de salud que provocan tos que no está relacionada con el cáncer ni su tratamiento. Por ejemplo, la GERD puede tratarse con antiácidos y el asma con esteroides.

Otros medicamentos usados para el tratamiento o el control de la tos incluyen los siguientes:

  • Expectorantes que facilitan la expulsión del moco, como la guaifenesina (varias marcas).

  • Supresores de la tos, como el benzonatato (Tessalon, Zonatuss), la codeína (varias marcas) y el dextrometorfano (varias marcas).

  • Descongestivos.

  • Antihistamínicos.

  • Los tratamientos contra el cáncer dirigidos a un tumor que provoca tos, como quimioterapia, radioterapia y cirugía.

Hable con su equipo de atención médica sobre qué medicamentos son los mejores para usted.

Otros consejos para el control de la tos

Estos consejos y métodos también pueden ayudarlo a controlar la tos:

  • Deje de fumar y evite el humo de segunda mano.

  • Tome una ducha caliente y con vapor para aflojar el moco.

  • Manténgase hidratado, ya que esto hace que el moco en la garganta sea menos denso.

  • Haga ejercicios suaves para ayudar a abrir las vías respiratorias, pero evite hacer ejercicios que sean muy difíciles.

  • Evite todo aquello a lo que es alérgico.

  • Evite los aerosoles que irritan la garganta, como la laca para el cabello, los desodorantes y los productos de limpieza.

  • Chupe pastillas para la tos.

  • Pruebe técnicas de relajación, como la respiración profunda.

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