Efectos secundarios de la inmunoterapia

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 01/2018

La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, es un tipo de tratamiento para el cáncer que estimula las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza sustancias producidas por el cuerpo o fabricadas en un laboratorio para mejorar o restaurar la función del sistema inmunitario.

Es posible que su médico le recomiende la inmunoterapia como el único tratamiento. O es posible que se la administre después del tratamiento o simultáneamente con otro tratamiento tal como quimioterapia, radioterapia o cirugía. Puede leer más sobre los diferentes tipos de inmunoterapia.

Por qué la inmunoterapia provoca efectos secundarios

Ciertos tipos de inmunoterapia atacan el cáncer o retrasan su diseminación a otras partes del cuerpo. Otros hacen que el sistema inmunitario destruya estas células más fácilmente.

A veces, la inmunoterapia hace que el sistema inmunitario ataque las células sanas, lo que puede provocar efectos secundarios.

Manejo de los efectos secundarios

Los diferentes tipos de inmunoterapia pueden provocar diferentes efectos secundarios. Muchos efectos secundarios dependen del tipo de tratamiento, el tipo de ubicación del cáncer y la salud general de una persona. Antes de comenzar el tratamiento de inmunoterapia, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de su tratamiento específico.

El tratamiento de los efectos secundarios durante la inmunoterapia es importante para su salud; por lo tanto, asegúrese de comunicarle de inmediato a un integrante del equipo de atención del cáncer si usted experimenta efectos secundarios. El equipo de atención del cáncer puede ayudar a controlar o aliviar muchos efectos secundarios. Infórmeles tan pronto como pueda cualquier problema médico que tenga y que sea nuevo, continuo o que empeore, incluso si considera que no es grave o si no está seguro de si está relacionado con la inmunoterapia.
 
Los efectos secundarios de la inmunoterapia pueden ser leves, moderados o pueden incluso poner en peligro la vida. Según la gravedad de los efectos secundarios, el médico podrá detener el tratamiento o recetar un tipo de medicamento llamado corticosteroide. Si los efectos secundarios empeoran o no mejoran, el médico puede interrumpir la inmunoterapia.

Si usted recibe atención médica en una sala de emergencia o en otro lugar que no esté familiarizado con el tratamiento de su cáncer, asegúrese de informarle al equipo de atención médica que usted está recibiendo “inmunoterapia”. Y, si es posible, proporcione el nombre del (los) fármaco(s) específicos, su oncólogo o el centro oncológico donde usted recibe la inmunoterapia. Tener esta información escrita en un papel y guardada en su billetera puede ser útil en caso de que la necesite rápidamente. Hable con el equipo de atención del cáncer sobre cuáles detalles del tratamiento debería llevar con usted.

Efectos frecuentes de la inmunoterapia

Los efectos secundarios más frecuentes de la inmunoterapia incluyen:

Reacciones de la piel. El enrojecimiento de la piel, la formación de ampollas y la sequedad cutánea son reacciones frecuentes a la inmunoterapia. La piel en la yema de los dedos puede agrietarse. La piel también se puede tornar más sensible a la luz del sol. Rascarse demasiado puede romper la piel y tornarla más propensa a las infecciones. Es posible que la inflamación alrededor de las uñas convierta las actividades como arreglarse, vestirse, etc. en tareas difíciles o dolorosas. Puede leer más sobre el control y el tratamiento de las irritaciones y reacciones de la piel.

Síntomas similares a los de la gripe. La fatiga (sensación de cansancio), la fiebre, los escalofríos, la debilidad, las náuseas (malestar estomacal), vómitos, mareos, dolores corporales y la presión arterial alta o baja son posibles efectos secundarios de la inmunoterapia. Son especialmente frecuentes en las inmunoterapias no específicas y en la terapia con virus oncolíticos. Es muy importante mantenerse hidratado cuando se experimentan estos síntomas y buscar atención médica si no puede asimilar líquidos. Hable con su proveedor de atención médica sobre cómo controlar estos efectos secundarios. Muchos efectos secundarios desaparecerán espontáneamente, pero otros pueden ser muy graves y requieren atención inmediata.

Otros efectos secundarios posibles que puede experimentar incluyen:

  • Dolores musculares.

  • Falta de aire (dificultad para respirar).

  • Hinchazón de las piernas (edema)

  • Congestión de los senos paranasales.

  • Dolores de cabeza.

  • Aumento de peso a causa de la retención de líquido. 

  • Diarrea.

  • Cambios hormonales, entre ellos, hipotiroidismo, que se presenta cuando la tiroides no produce las suficientes hormonas tiroideas y puede provocar fatiga y aumento de peso.

  • Tos.

Es importante destacar que pueden existir otros efectos secundarios que no se mencionan aquí. Hable con el equipo de atención médica sobre qué efectos secundarios puede esperar, con quién comunicarse y qué hacer si presenta efectos inesperados.

Atención de seguimiento

Es importante obtener atención para los efectos secundarios luego de que el tratamiento con inmunoterapia finalice. Muchos efectos secundarios desaparecerán cuando finalice el tratamiento, pero algunos efectos pueden durar más allá del período del tratamiento y otros pueden presentarse meses o años más tarde. El equipo de atención médica puede ayudarlo a controlar los efectos secundarios a largo plazo.

La información de este artículo se basa en las recomendaciones de la ASCO para el manejo de los efectos secundarios relacionados con la inmunoterapia (en inglés). Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a otro sitio web de la ASCO.

Más información

Reacciones en la piel por la terapia dirigida y la inmunoterapia

Inmunoterapia: El adelanto clínico del año 2016 para el cáncer

Efectos secundarios

Recurso adicional

Instituto Nacional del Cáncer: Inmunoterapia

National Comprehensive Cancer Network: Comprensión de los efectos secundarios de la inmunoterapia (en inglés)