Qué es la terapia dirigida

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 05/2020

La terapia dirigida es un tratamiento contra el cáncer en el que se utilizan fármacos que actúan sobre genes y proteínas específicos que intervienen en el crecimiento y la supervivencia de las células cancerosas. La terapia dirigida puede afectar las condiciones del tejido que ayudan a un cáncer a crecer y sobrevivir, o puede dirigirse a las células relacionadas con el crecimiento del cáncer, como las células de los vasos sanguíneos.

Los médicos a menudo utilizan la terapia dirigida con quimioterapia y otros tratamientos. La Food and Drug Administration (FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos) de los EE. UU. ha aprobado las terapias dirigidas para muchos tipos de cáncer. También se están llevando a cabo investigaciones para encontrar nuevos tratamientos de terapias dirigidas.

¿Cómo funciona la terapia dirigida?

Hay muchos tipos de células que componen todos los tejidos del cuerpo. Por ejemplo, hay células sanguíneas, células cerebrales y células cutáneas. Cada tipo tiene su propio trabajo. El cáncer se origina cuando determinados genes presentes en las células sanas cambian y se vuelven anormales con el tiempo. Este cambio se denomina mutación genética.

Los genes les indican a las células cómo producir proteínas para mantener a la célula funcionando. Si los genes mutan, estas proteínas también cambian, lo que puede hacer que las células se dividan en demasiada cantidad o demasiado rápido y que vivan mucho más de lo normal. Cuando esto sucede, las células crecen sin control y forman un tumor. Obtenga más información sobre la genética del cáncer.

Para desarrollar terapias dirigidas, los investigadores identifican primero los cambios genéticos que contribuyen a que un tumor crezca y cambie. Un posible blanco de esta terapia sería una proteína que esté presente en las células cancerosas, pero no en las células sanas. Esto puede deberse a una mutación. Una vez que los investigadores han identificado una mutación, desarrollan un tratamiento dirigido a esa mutación específica.

Las terapias dirigidas pueden hacerles cosas diferentes a las células cancerosas que tienen como blanco:

  • Bloquear o desactivar las señales que indican a las células cancerosas que crezcan y se dividan.

  • Impedir que las células vivan más tiempo de lo normal.

  • Destruir las células cancerosas.

Para encontrar la terapia dirigida que mejor funcione para su tumor, su médico podría solicitar pruebas para conocer los genes, las proteínas y otros factores exclusivos de su tumor. Esto ayuda a encontrar el tratamiento más eficaz. Al igual que otros tratamientos, las terapias dirigidas pueden causar efectos secundarios y ser costosas, por lo que su médico intentará encontrar el mejor tratamiento posible para el tumor que tiene.

¿Existen diferentes tipos de terapia dirigida?

Existen varios tipos diferentes de terapia dirigida. Los tipos más frecuentes son los anticuerpos monoclonales o los fármacos de moléculas pequeñas.

Anticuerpos monoclonales. Los fármacos denominados anticuerpos monoclonales bloquean un blanco específico en la parte exterior de las células cancerosas. El blanco también puede estar en la zona alrededor de este cáncer. Los anticuerpos monoclonales también pueden enviar sustancias tóxicas directamente a las células cancerosas. Por ejemplo, pueden ayudar a que la quimioterapia y la radioterapia lleguen mejor a las células cancerosas. Los anticuerpos monoclonales también son un tipo de inmunoterapia.

Fármacos de moléculas pequeñas. Los fármacos denominados fármacos de moléculas pequeñas pueden bloquear el proceso que ayuda a las células cancerosas a multiplicarse y diseminarse. Los inhibidores de la angiogénesis son un ejemplo de este tipo de terapia dirigida. La angiogénesis es el proceso de formación de nuevos vasos sanguíneos. Un tumor necesita vasos sanguíneos para recibir nutrientes. Los nutrientes lo ayudan a crecer y diseminarse. Los inhibidores de la angiogénesis privan de alimento al tumor y así evitan que se formen vasos sanguíneos nuevos en el tejido circundante.

Otros tipos de terapia dirigida incluyen otras inmunoterapias, inhibidores de la angiogénesis e inductores de la apoptosis (terapias que inician la muerte celular o la apoptosis).

Algunos tipos de terapias dirigidas son específicos de un tipo de cáncer. Otros se conocen como tratamientos agnósticos del tumor o agnósticos del lugar. Sirven para tratar tumores de cualquier parte del cuerpo centrándose en el cambio genético específico en lugar del tipo de célula. Obtenga más información sobre los tratamientos agnósticos del tumor (en inglés).

Ejemplos de terapias dirigidas

Las terapias dirigidas son un campo de investigación oncológica en rápido crecimiento y los investigadores están estudiando muchos blancos y fármacos nuevos a través de ensayos clínicos. A continuación, se presentan algunos ejemplos de terapias dirigidas que están disponibles en la actualidad. Pida más información a su equipo de atención médica.

  • Cáncer de mama. Aproximadamente entre el 20% y el 25% de todos los casos de cáncer de mama tienen una cantidad excesiva de una proteína llamada receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2, por sus siglas en inglés). Esta proteína hace que crezcan las células del tumor. Si el cáncer es “HER2 positivo”, existen muchas opciones de terapia dirigida. Obtenga más información sobre la terapia dirigida para el cáncer de mama.

  • Leucemia mieloide crónica (LMC). Casi todos los casos de leucemia mieloide crónica están generados por la formación de un gen llamado BCR-ABL. Este gen provoca la producción de una enzima llamada proteína BCR-ABL. Esta proteína hace que las células mieloides normales comiencen a comportarse como células cancerosas. Esta fue la primera mutación y el primer cáncer tratados con terapia dirigida. Obtenga más información sobre la terapia dirigida para la leucemia mieloide crónica.

  • Cáncer colorrectal. El cáncer colorrectal a menudo produce demasiada cantidad de una proteína denominada receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR, por sus siglas en inglés). Los fármacos que bloquean el EGFR pueden ayudar a detener o retrasar el crecimiento del cáncer. Estos tipos de cáncer no tienen ninguna mutación en el gen KRAS. Otra opción es un fármaco que bloquea el factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF, por sus siglas en inglés). Esta proteína ayuda a fabricar vasos sanguíneos nuevos. Obtenga más información sobre la terapia dirigida para el cáncer colorrectal.

  • Cáncer de pulmón. Los fármacos que bloquean el EGFR también pueden detener o retrasar el crecimiento del cáncer de pulmón. Esto puede ser más probable si el EGFR tiene ciertas mutaciones. También hay fármacos para el cáncer de pulmón con mutaciones en los genes ALK y ROS. Los médicos también pueden usar inhibidores de la angiogénesis para algunos tipos de cáncer de pulmón. Obtenga más información sobre la terapia dirigida para el cáncer de pulmón de células no pequeñas.

  • Linfoma. En el linfoma, existe una sobreproducción de linfocitos B, un tipo de glóbulo blanco que combate las infecciones. Los fármacos dirigidos que bloquean la enzima que provoca esta sobreproducción de linfocitos B han tenido mucho éxito para el tratamiento de linfomas y algunas leucemias de linfocitos B. Obtenga más información sobre la terapia dirigida para el linfoma.

  • Melanoma. Aproximadamente la mitad de los melanomas tienen una mutación en el gen BRAF. Los investigadores saben que mutaciones específicas en el gen BRAF son buenos blancos de fármacos. Así que hay muchos inhibidores de BRAF aprobados por la FDA. Pero estos fármacos pueden ser dañinos si su tumor no tiene la mutación en el gen BRAF. Obtenga más información sobre la terapia dirigida para el melanoma.

La lista de ejemplos anterior no incluye todas las terapias dirigidas. Puede obtener más información sobre la terapia dirigida en cada sección específica de cáncer en Cancer.Net en las páginas “Tipos de tratamiento” y “Últimas investigaciones”. También puede obtener más información sobre las investigaciones más recientes sobre terapias dirigidas en el blog de Cancer.Net (en inglés y en español).

¿Existen limitaciones en la terapia dirigida?

Al igual que con cualquier tratamiento contra el cáncer, la terapia dirigida puede no ser el mejor tratamiento para todas las personas con cáncer. Puede parecer sencillo utilizar un fármaco para su cáncer específico, pero la terapia dirigida es compleja y no siempre funciona. Es importante saber lo siguiente:

  • Una terapia dirigida no funcionará si el tumor no tiene el blanco.

  • Si tiene el blanco, no significa que el tumor responderá al fármaco.

  • La respuesta al tratamiento puede no perdurar en el tiempo.

Por ejemplo, el blanco puede no ser tan importante para el crecimiento del cáncer como se pensaba, de manera que el fármaco no aportará mucho beneficio. O bien, las células pueden volverse resistentes a la terapia dirigida, de manera que el fármaco podría funcionar al principio, pero dejar de hacerlo después.

Además, los fármacos de las terapias dirigidas pueden causar efectos secundarios graves. Normalmente, no son los mismos que los de la quimioterapia. Por ejemplo, las personas que reciben terapia dirigida suelen tener problemas en la piel, el pelo, las uñas o los ojos. Siempre es importante que hable con su médico sobre los efectos secundarios específicos posibles para cada fármaco de su plan de tratamiento.

La terapia dirigida es un tipo de tratamiento contra el cáncer importante. Sin embargo, hasta la fecha, los médicos solo pueden tratar unos pocos tipos de cáncer con terapia dirigida. La mayoría de las personas con cáncer también necesitan cirugía, quimioterapia, radioterapia o terapia hormonal.

Preguntas para hacerle a su equipo de atención médica

Hable con su equipo de atención médica sobre si es posible incorporar la terapia dirigida como parte de su plan de tratamiento. Si es así, considere la posibilidad de formular estas preguntas:

  • ¿Qué tipo de terapia dirigida recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuáles son los objetivos de este tratamiento?

  • ¿Será la terapia dirigida mi único tratamiento? Si no es así, ¿qué otros tratamientos recibiré como parte de mi plan de tratamiento?

  • ¿De qué modo recibiré el tratamiento de terapia dirigida y con qué frecuencia?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de la terapia dirigida, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida diaria? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Qué ensayos clínicos de terapias dirigidas están disponibles para mí?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

Recursos relacionados

¿Qué es la medicina personalizada contra el cáncer?

Introducción a la investigación del cáncer (en inglés)

Qué es la farmacogenómica (en inglés)

Qué es la inmunoterapia

Más información

Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute): Terapias dirigidas contra el cáncer

My Cancer Genome: Descripción general de las terapias dirigidas contra el cáncer (en inglés)