Tipos de terapias complementarias

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 06/2019

Algunas personas con cáncer pueden considerar usar una terapia complementaria (en inglés) además del tratamiento del cáncer estándar. Este enfoque se denomina medicina integradora cuando se ha analizado con el equipo de atención médica y este lo ha aprobado. Muchas personas usan terapias complementarias para:

  • Reducir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.

  • Mejorar su bienestar físico y emocional.

  • Mejorar su recuperación del cáncer.

Hable con su equipo de atención médica antes de agregar cualquier terapia a su tratamiento estándar. Estas pueden ayudarle a combinar de forma segura las terapias que son adecuadas para usted.

Tipos de terapias complementarias

Los investigadores han descubierto que las siguientes terapias complementarias pueden reducir el dolor y mejorar el bienestar:

Actividad física. Practicar actividad física puede ayudar a las personas con cáncer a:

  • Aumentar la fuerza y la resistencia.

  • Relajarse y sobrellevar el estrés.

  • Aliviar el dolor, la fatiga, la ansiedad y la depresión.

  • Vivir más tiempo.

Hable con un fisioterapeuta o un entrenador que trabaje con personas que tienen cáncer. Pueden ayudarle a encontrar el mejor plan de ejercicios para usted.

Nutrición. El asesoramiento nutricional profesional con un dietista matriculado ayuda a los pacientes a:

Acupuntura. Este tipo de terapia (en inglés) implica el uso de agujas muy pequeñas o presión para estimular puntos del cuerpo. Las investigaciones muestran que la acupuntura:

  • Libera sustancias químicas, como betaendorfina y serotonina, en el cerebro para aliviar el dolor.

  • Puede ayudar a reducir las náuseas y los vómitos que provoca la quimioterapia.

  • Puede ayudar a aliviar algunos síntomas como sofocos y sequedad bucal.

  • Puede aliviar los otros síntomas mencionados a continuación, pero hay menos información sobre su grado de eficacia para estos síntomas:

    • Dolor de cabeza

    • Fatiga

    • Problemas para dormir

    • Pérdida del apetito y cambios en el peso

    • Diarrea y estreñimiento

    • Ansiedad durante los procedimientos

    • Dificultad para tragar

    • Linfedema

Prácticas para la mente y el cuerpo. Es importante manejar el estrés y la depresión durante el tratamiento y después. Puede ayudarle a tener más probabilidades de recuperación. Muchas prácticas para la mente y el cuerpo pueden ayudar a mejorar la calidad de vida:

  • Yoga. En el yoga se usan ejercicios de respiración, meditación y posturas para estirar y flexionar diferentes grupos musculares. Se ha comprobado que el yoga ayuda a regular las hormonas del estrés y mejora el estado de ánimo y el bienestar físico. También puede reducir el dolor, la fatiga, las náuseas, los problemas para dormir y la inflamación.

  • Tai chi y qigong. El tai chi y el qigong combinan una serie de movimientos fluidos con respiraciones lentas y reguladas. Se ha comprobado que estas prácticas de mente-cuerpo mejoran la calidad de vida, reducen los problemas para dormir y disminuyen la inflamación.

  • Meditación. Mediante la meditación se centra la atención para calmar la mente y relajar el cuerpo. La meditación disminuye el dolor crónico y mejora el estado de ánimo y muchos otros aspectos de la calidad de vida. Los estudios también han demostrado que puede reducir las hormonas del estrés y mejorar la función inmunitaria. La meditación puede aprenderse de forma autodidacta o con la guía de otras personas. Hay muchos tipos diferentes de meditación, como meditación centrada, conciencia/atención plena, y meditación de la compasión o la bondad amorosa.

  • Musicoterapia. Terapeutas capacitados pueden guiar a una persona por la musicoterapia (en inglés). La musicoterapia puede mejorar la recuperación y el bienestar general. Funciona bien para las personas que reciben tratamientos paliativos y aquellas que permanecen en el hospital.

  • Masajes. Las investigaciones muestran que los masajes pueden:

    • Reducir el dolor

    • Disminuir la tensión y el estrés

    • Ayudar con la recuperación después de la cirugía

    • Aliviar la ansiedad y la depresión

    • Ayudar con los problemas para dormir y la fatiga

Analizar las terapias complementarias con su equipo de atención médica

Antes de comenzar cualquier terapia complementaria, hable con su equipo de atención médica sobre qué tipos son mejores para usted. Es posible que algunas terapias no puedan combinarse con su tratamiento actual.

Recursos relacionados

Evaluar terapias complementarias y alternativas (en inglés)

Efectos secundarios

Más información

National Institutes of Health (Institutos Nacionales de Salud): National Center for Complementary and Integrative Health (Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral, NCCIH)

Memorial Sloan-Kettering Cancer Center Medicina integradora (en inglés)