Imágenes por resonancia magnética (MRI) de mamas

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 04/2018

Una prueba de imágenes por resonancia magnética (MRI) es un examen de diagnóstico. Usa campos magnéticos para captar múltiples imágenes del tejido mamario. Estas imágenes se combinan para crear fotografías detalladas,
generadas por una computadora del tejido en el interior de las mamas.

¿Por qué podría necesitar una MRI de mamas?

Esta prueba tiene muchos usos:

  • Detectar la presencia de cáncer de mamas en mujeres que tienen alto riesgo de padecer la enfermedad. Esto se denomina examen de detección.

  • Diagnosticar y evaluar tumores mamarios. Esta prueba puede identificar una pequeña masa dentro de la mama de una mujer, de una mejor manera que con una mamografía o una ecografía. Esto se cumple especialmente en mujeres con tejido mamario no graso, muy denso.

  • Conocer más detalles sobre un cáncer que se detecta al palpar la mama,

    pero que no se visualiza en una mamografía o ecografía.

  • Ampliar los conocimientos sobre el tamaño del tumor y en qué medida

    se ha diseminado, después de un diagnóstico de cáncer de mama inicial.

    Esto se denomina determinación del estadio del cáncer.

  • Monitorear cómo está actuando la quimioterapia para tratar el cáncer.

  • Evaluar el área donde se extirpó el tejido mamario canceroso como parte de la atención de seguimiento.

  • Conocer si los implantes mamarios se han roto.

Limitaciones del uso de la MRI de mamas para la detección del cáncer

Una MRI de mamas no reemplaza a la mamografía. Aunque es una prueba altamente efectiva, una MRI de mamas no siempre puede detectar un cáncer que sí se observa en una mamografía. Una MRI de mamas también puede generar un resultado falso positivo. Esto significa que la prueba detecta una masa u otro cambio, pero no se trata de un cáncer. Si esto sucede, su médico puede recomendarle una ecografía focalizada. Si el área no se observa con una ecografía, el médico podría recomendarle una biopsia por MRI.

Preparación para una MRI de mamas

Para obtener los mejores resultados, podría ser conveniente programar el examen
en determinados momentos del ciclo menstrual. Por ejemplo, si es premenopáusica,
el centro de MRI podría indicarle que programe el procedimiento durante los días 5 a 15 del ciclo menstrual. No deje de consultar este tema con su médico.

Cuando programe la MRI, recibirá instrucciones detalladas acerca de cómo prepararse. Estas son algunas sugerencias generales:

  • Informe a su médico todos los medicamentos que esté utilizando, así como también cualquier alergia a fármacos o alguna otra afección médica que tenga.

  • Informe a su médico si existe alguna posibilidad de que esté embarazada.

  • Las mujeres que están amamantando deben analizar la prueba con sus médicos. Las MRI de mamas que se realizan mientras una mujer está amamantando podrían no producir imágenes lo suficientemente claras como para una interpretación precisa. Es conveniente que las mujeres que están amamantando y se someten a una MRI de mamas, interrumpan la lactancia hasta 2 días después de la prueba. Esto permite que sus cuerpos eliminen el material de contraste, que es un tinte especial que se usa en la prueba.

    El tinte se denomina gadolinio.

  • Informe a su médico y al técnico que realiza la MRI de mamas acerca de cualquier implante metálico o fragmentos de metal que tenga en el cuerpo. Estos elementos pueden causar complicaciones graves cuando se exponen a la fuerza magnética potente de la MRI. Las personas que tienen marcapasos, por ejemplo, no pueden someterse a una MRI. Las mujeres con expansores mamarios que tienen válvulas tampoco pueden someterse a una MRI.

    Además, informe al médico y al técnico acerca de cualquier tatuaje que tenga.

  • Considere preguntar si puede llevar música para escuchar durante el examen. Algunos centros les permiten a las personas escuchar música con auriculares durante el examen para poder relajarse.

  • Informe al médico y al técnico si alguna vez tuvo una reacción al tinte de contraste, gadolinio.

  • Se le podría pedir que firme un formulario de consentimiento, el cual declara que usted comprende los beneficios y los riesgos de la MRI de mamas y acepta realizarse la prueba. Hable con su médico sobre cualquier inquietud que tenga acerca del procedimiento.

Antes del examen

La MRI de mamas podría realizarse en un hospital o en una clínica ambulatoria.
Un radiólogo o un técnico de radiología podría realizar la prueba. Un radiólogo es un médico que realiza e interpreta las pruebas por imágenes para diagnosticar la enfermedad. Un técnico de radiología está especialmente capacitado y certificado para realizar exploraciones por MRI, pero no las interpreta.

Tendrá que quitarse cualquier joya u otro objeto de metal que esté usando.
También es posible que deba cambiarse la ropa por una bata de hospital.

Se le administrará gadolinio a través de una vía intravenosa (IV). Un médico o el personal de enfermería insertará una aguja pequeña en una vena del brazo o la mano. Esta aguja está conectada a un tubo. Se administrará una solución salina a través de la vía IV hasta que se inyecte el gadolinio en un momento determinado de la prueba.
El tinte circula por el torrente sanguíneo y ayuda a crear una imagen más clara de las mamas.

Las personas que se someten a una MRI de mamas por un implante roto no necesitarán el material de contraste. El material de contraste causa reacciones alérgicas en algunas personas. También puede causar complicaciones en personas con problemas renales o hepáticos. Por eso, es importante informarle a su médico cualquier afección médica que tenga, antes de realizarse la prueba.

Una MRI de mamas no es dolorosa. Pero si le colocan una vía IV, podría sentir molestia cuando se inserta la aguja. La solución salina que se inyecta por la vía IV puede causar una sensación de frío en el lugar de la inyección.

Tendrá que permanecer quieto durante toda la exploración, lo que puede tornarse incómodo. El sonido fuerte proveniente de la máquina también puede causarle incomodidad. Se le podrían entregar auriculares o tapones para el oído durante la prueba.

Si tiene miedo de permanecer en lugares pequeños, informe al radiólogo antes de comenzar el examen. Posiblemente, el radiólogo pueda administrarle un medicamento que lo ayude a relajarse. O bien, un integrante del equipo de atención médica podría recetarle un sedante, que puede tomar con anticipación o llevar al centro de MRI.

Durante el procedimiento

El radiólogo la ayudará a acomodarse en una camilla acolchada, especialmente diseñada para una MRI de mamas. Se acostará boca abajo, sobre el estómago,
con los brazos al costado y la cabeza sobre un apoyo. La camilla tiene aberturas en
las mamas para poder examinarlas sin tener que comprimirlas.

La camilla luego se deslizará al interior del equipo de MRI. Este equipo se parece a una dona grande, con una abertura estrecha, en forma de túnel. Algunos centros tienen equipos de MRI que son más abiertos. Estos equipos se adaptan a personas de mayor contextura y sirven para ayudar a quienes sienten miedo en espacios cerrados.

Tendrá que permanecer recostada y muy quieta durante las 2 a 6 secuencias de imágenes. Cada secuencia durará hasta 15 minutos. Sabrá que el equipo está
tomando imágenes porque escuchará ruidos de golpeteos y zumbidos muy fuertes.
Se le permitirá relajarse ligeramente entre cada secuencia de imágenes, pero tendrá que mantener el cuerpo en la misma posición en la mayor medida posible.

Podría sentir calor en las mamas durante la MRI. O bien, podría sentir ganas de orinar durante el procedimiento. Esto es algo normal.

Durante el examen, el técnico estará en una sala cercana, separada por una ventana.
El técnico podrá verla y usted podrá comunicarse en todo momento a través de un sistema de intercomunicación.

La sesión de imágenes de las mamas durará entre 30 y 60 minutos. Toda la cita no debería durar más de 90 minutos. Pídale al técnico que le informe una estimación del tiempo que tardará antes de comenzar.

Cuando el procedimiento haya finalizado, es posible que tenga que permanecer en la camilla mientras el radiólogo revisa las imágenes para decidir si es necesario tomar más imágenes.

Después del procedimiento

Puede esperar reanudar sus actividades normales, incluido conducir, después de
un examen de MRI de mamas, a menos que se le haya administrado un sedante.
Un radiólogo revisará las imágenes de la MRI de mamas y se las enviará a su médico. Asegúrese de proveerle al centro del examen una lista de los médicos a los que desea que se envíen los resultados de la prueba. Su médico analizará los resultados con usted en una cita de seguimiento.

Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

Antes de someterse a una MRI, tenga en cuenta realizar las siguientes preguntas a su equipo de atención médica:

  • ¿Necesito una orden (receta) para programar la prueba?

  • ¿Necesito que mi proveedor de seguros autorice esta prueba antes de realizarla?

  • ¿Quién realizará el examen?

  • ¿Qué sucederá durante la MRI de mamas?

  • ¿Cuánto tiempo requerirá el procedimiento?

  • ¿Puede un amigo o familiar sentarse en la sala de MRI durante el examen?

  • ¿Cuáles son los riesgos y los beneficios de realizarse una MRI de mamas?

  • ¿Está el centro de imágenes acreditado (en inglés) para realizar MRI de mamas?

  • ¿Cuándo conoceré los resultados?

  • ¿Quién me explicará los resultados?

  • ¿Qué otras pruebas podrían ser necesarias, según los resultados?

Recursos relacionados

Guía para el cáncer de mama

Imágenes por resonancia magnética (MRI; en inglés)

Más información

RadiologyInfo.org: Imágenes por resonancia magnética (MRI): Mamas

Mayo Clinic: MRI de mamas (en inglés)