Caída del cabello o alopecia

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 08/2018

La caída del cabello, también llamada alopecia, podría ser un efecto secundario de la quimioterapia, la terapia dirigida, la radioterapia o los trasplantes de células madre/médula ósea. Estos tratamientos pueden causar caída del cabello al dañar las células que ayudan a que el cabello crezca. La caída del cabello (y del vello) puede suceder en todo el cuerpo, incluida la cabeza, el rostro, los brazos, las piernas, las axilas y el área púbica. El cabello puede caerse por completo, lentamente o por partes. El cabello de una persona podría también, sencillamente, volverse fino y opacarse o resecarse. Por lo general, la caída del cabello relacionada con el tratamiento contra el cáncer es temporal. La mayoría de las veces, el cabello volverá a crecer. En pocos casos, podría permanecer fino.

El manejo de los efectos secundarios, como la caída del cabello, es un aspecto importante de la atención y el tratamiento contra el cáncer. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo. Consulte a su equipo de atención médica acerca del control de la caída del cabello o cómo sobrellevarla a partir del tratamiento contra el cáncer.

Causas de la caída del cabello

Los tipos de tratamientos contra el cáncer que podrían provocar caída del cabello se indican a continuación. Hable con su equipo de atención médica antes de iniciar su tratamiento contra el cáncer para averiguar las probabilidades de que dicho tratamiento le provoque caída del cabello. Algunas veces, podría haber otro motivo por el cual se le caiga el cabello que no sea el tratamiento contra el cáncer, como por ejemplo problemas de tiroides o niveles de hierro bajos.

Quimioterapia. No todas las quimioterapias causan la caída del cabello. Los siguientes fármacos tienen mayores probabilidades de causar la caída o el afinamiento del cabello:

  • Altretamina (Hexalen)

  • Carboplatino (Paraplatin)

  • Cisplatino (Platinol)

  • Ciclofosfamida (Neosar)

  • Docetaxel (Taxotere)

  • Doxorrubicina (Adriamycin, Doxil)

  • Epirrubicina (Ellence)

  • Fluorouracilo (5-FU)

  • Gemcabeno (Gemzar)

  • Idarrubicina (Idamycin)

  • Ifosfamida (Ifex)

  • Paclitaxel (marcas múltiples)

  • Vincristina (Marqibo, Vincasar)

  • Vinorelbina (Alocrest, Navelbine)

El cabello no suele caerse inmediatamente después del inicio de la quimioterapia. La mayoría de las veces, comienza a caerse después de varias semanas o ciclos de tratamiento. La caída del cabello tiende a aumentar entre 1 y 2 meses desde el comienzo del tratamiento.

La cantidad de cabello que se cae varía de una persona a otra. Incluso en las personas que toman los mismos fármacos para el mismo cáncer la cantidad de cabello que se cae será diferente. La cantidad de cabello que se le caiga dependerá del fármaco y de la dosis. También depende de si recibe el fármaco en forma de comprimido, de manera intravenosa o en la piel.

El cabello comienza a crecer nuevamente alrededor de 1 a 3 meses después del fin de la quimioterapia. En general, el cabello demora entre 6 y 12 meses en volver a crecer por completo. Cuando el cabello nuevo vuelve a crecer, la textura puede ser diferente de la textura anterior. Es posible que advierta que el cabello vuelve a crecer más fino o más grueso. El color del cabello que volvió a crecer también puede ser diferente del anterior. El cabello generalmente vuelve a tener su aspecto normal después de varios años.

Radioterapia. La radioterapia solo afecta el cabello que se encuentra donde está dirigida la radiación. Por ejemplo, si recibe radioterapia en la pelvis, se le caerá el vello en el área púbica. La caída del cabello depende de la dosis y del método de radioterapia. Habitualmente el cabello vuelve a crecer en el área donde se recibió la radioterapia luego de varios meses, pero puede ser más fino o tener una textura diferente. Con muy altas dosis de radioterapia, es posible que el cabello no vuelva a crecer más.

Terapia dirigida. La terapia dirigida no causa la caída completa del cabello. Aunque las siguientes terapias dirigidas podrían hacer que el cabello se afine, se enrule o sea más seco de lo normal.

  • Afatinib (Gilotrif)

  • Cetuximab (Erbitux)

  • Dabrafenib (Tafinlar)

  • Dasatinib (Sprycel)

  • Erlotinib (Tarceva)

  • Ibrutinib (Imbruvica)

  • Imatinib (Gleevec, Glivec)

  • Nilotinib (Tasigna)

  • Panitumumab (Vectibix)

  • Sonidegib (Odomzo)

  • Sorafenib (Nexavar)

  • Trametinib (Mekinist)

  • Vemurafenib (Zelboraf)

  • Vismodegib (Erivedge)

Terapia hormonal. A un número reducido de personas que reciben terapia hormonal el cabello se les afinará de manera evidente. A menudo comienza entre unos meses a años después de iniciar el tratamiento con algunos tipos de terapia hormonal. Pero la terapia hormonal generalmente no causa la caída completa del cabello. Las siguientes terapias hormonales tienen mayores probabilidades de provocar la caída de cabello.

  • Tamoxifeno (Nolvadex)

  • Anastrozol (Arimidex)

  • Letrozol (Femara)

  • Fulvestrant (Faslodex)

  • Octreotida (Sandostatin)

Control de la caída del cabello

Aprender a controlar la caída del cabello antes, durante y después del tratamiento puede ayudarlo a sobrellevar este efecto secundario. Para muchas personas, la caída del cabello debido al tratamiento contra el cáncer es más que solo un cambio en la apariencia física. La caída del cabello puede ser un reto emocional que afecta la imagen de sí mismo (en inglés) y su calidad de vida.

Hablar sobre lo que siente en relación con la caída del cabello con un consejero (en inglés), alguien que tenga una experiencia similar, un familiar o un amigo podría darle tranquilidad. Además, puede ser útil hablar sobre la potencial caída del cabello con familiares y amigos, en especial los niños, antes de que suceda. Para un niño, saber qué cambios se producirán en el aspecto físico de una persona que conocen les ayuda a reducir la ansiedad y el miedo.

Algunas personas recomiendan cortarse el cabello más corto antes de comenzar el tratamiento. Llevar el cabello más corto puede hacer que su cabello parezca más abundante. También puede hacer que la caída del cabello sea un cambio menos drástico. Y cuando el cabello vuelve a crecer, toma menos tiempo en llegar al largo anterior del estilo corto. Permitir que el cabello crezca con un estilo similar puede ayudarlo a sobrellevar el tratamiento y avanzar después de este.

Terapia de gorro refrigerante. Usar un gorro o algo que cubra la cabeza y refresque el cuero cabelludo antes, durante o después de la quimioterapia puede ayudar a evitar la caída del cabello debido a los fármacos que se administran por vena. Esto también se conoce como crioterapia de cuero cabelludo. El frío estrecha los vasos sanguíneos en la piel en la cabeza. Esto disminuye el flujo de sangre, lo que podría significar que menos cantidad de fármaco llega a los folículos pilosos. Los folículos pilosos son los orificios pequeños a través de los cuales crece el cabello. A causa de esto, es menos probable que los folículos pilosos se dañen por la quimioterapia.

Converse con su equipo de atención médica para obtener más información sobre este enfoque y si podría serle útil.

Medicamentos. Un medicamento tópico de venta libre, llamado minoxidil, podría ser útil para tratar el afinamiento del cabello debido a la terapia hormonal o la terapia dirigida. También podría ser útil para personas cuyo cabello no volvió a crecer por completo después de la quimioterapia, el trasplante de células madre o la radioterapia. En ocasiones, los medicamentos orales como la espironolactona (Aldactone) o la finasterida (Propecia, Proscar) también podrían mejorar el crecimiento del cabello en estas situaciones.

Cuidado del cabello y del cuero cabelludo. Las siguientes recomendaciones podrían ayudarlo a cuidar el cabello y el cuero cabelludo durante el tratamiento contra el cáncer:

  • Use un champú suave no perfumado para lavar el cabello.

  • Considere no lavarse el cabello todos los días y no friegue enérgicamente.

  • Seque el cabello a palmaditas para impedir que se dañe.

  • Elija un cepillo suave o un peine con dientes anchos y péinese con delicadeza.

  • Proteja el cuero cabelludo del sol con protector solar, sombrero o pañuelo cuando esté al aire libre.

  • Cúbrase la cabeza en los meses de frío para conservar el calor corporal.

  • Evite usar secador de cabello con aire muy caliente o tirar del cabello.

  • Evite rizarse o alisarse el cabello con productos químicos.

  • Evite usar tinturas permanentes o semipermanentes.

  • Use una funda cómoda y suave para la almohada de la cama.

  • Hable con su equipo de atención médica antes de usar cualquier crema o loción para el crecimiento del cabello.

  • Hable con su equipo de atención médica acerca de tomar la vitamina B biotina.

Pelucas y postizos. Los siguientes consejos pueden ser útiles si elige usar una peluca o postizo cuando comienza a caerse el cabello:

  • Intente encontrar una tienda que venda pelucas y postizos diseñados específicamente para personas con cáncer. También podría programar una cita en su casa o pedir a través de un catálogo.

  • Hay muchos tipos de pelucas y postizos. Si quiere una peluca o un postizo que se parezca a su propio cabello, es útil elegir una peluca o un postizo antes de que se caiga el cabello. De este modo, la coincidencia con su estilo y color de cabello será mayor. También es posible que quiera una peluca o un postizo con un nuevo corte que siempre haya deseado probar. Un peluquero puede ayudarle a peinar la peluca o el postizo.

  • Es posible que su compañía de seguro médico cubra las pelucas o postizos. Las pelucas y postizos también se pueden clasificar como gastos médicos deducibles de impuestos. Es posible que el médico deba recetar el uso de una peluca o un postizo para que usted pueda presentar la receta en su compañía de seguro. También puede haber pelucas o postizos en préstamo o gratuitos en el centro donde se trata el cáncer o en otras organizaciones de la comunidad. Consulte los recursos con un trabajador social de oncología (en inglés) o con el personal de enfermería.

  • Asegúrese en la tienda de que la peluca o el postizo le queden bien. Esto ayudará a evitar que se le irrite el cuero cabelludo.

Cuidado del cabello que vuelve crecer. Cuando el cabello comience a crecerle nuevamente, será mucho más fino y se dañará con mayor facilidad que su cabello original. También es posible que vuelva a crecer con una textura diferente o con un color diferente de su cabello original. Los siguientes consejos podrían ser útiles para cuidar el cabello que vuelve a crecer:

  • Lave el cabello solo dos veces a la semana.

  • Masajee el cuero cabelludo para quitar las escamas y la piel reseca.

  • Use un peine con dientes anchos, en lugar de un cepillo, para el cabello. Al peinarse, evite recoger y sujetar el cabello, rizarlo o usar el secador de cabello con aire muy caliente.

  • Evite rizar o alisar el cabello con productos químicos, como soluciones para ondulación permanente, hasta que el cabello vuelva a crecer. Algunas personas tal vez necesiten esperar hasta un año para poder rizarse o alisarse el cabello con productos químicos. Antes de intentar nuevamente con productos químicos, pruebe en un pequeño mechón de cabello para ver cómo reacciona. También puede pedirle sugerencias a su peluquero.

  • Evite usar tinturas permanentes o semipermanentes durante al menos 3 meses después del tratamiento.

Recursos relacionados

4 cosas que preguntar sobre el cáncer y la caída del cabello (en inglés)

Efectos secundarios de la quimioterapia

Efectos secundarios de la radioterapia