Confusión mental o delirio

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 04/2018

El delirio afecta la forma en que una persona piensa, recuerda y razona. Se denomina trastorno de deterioro cognitivo. Los signos primarios de delirio son cambios repentinos en la conciencia o el estado de alerta, como sentirse somnoliento o agitado.

Una persona con delirio podría experimentar confusión, desorientación, incapacidad para concentrarse, problemas de memoria o cambios en la percepción y la conducta. Estos pueden incluir alucinaciones o la experimentación de eventos que en realidad no están sucediendo.

El delirio es el signo más frecuente de complicaciones médicas del cáncer o de su tratamiento que afecta el cerebro y la mente. Es un problema frecuente en las personas que tienen cáncer en etapa avanzada o en las que se encuentran en la etapa final de la vida. Debido a sus síntomas perturbadores, a menudo el delirio es muy estresante para la persona con cáncer y sus familiares.

El delirio puede dificultar las tareas de evaluación y manejo de otros síntomas de la persona por parte del equipo de atención médica. También puede interferir con la capacidad de un paciente para recibir tratamientos del cáncer.

Tipos de delirio:

Existen tres tipos de delirio:

  • Hipoactivo: la persona actúa somnolienta o retraída.

  • Hiperactivo: la persona está agitada.

  • Combinado: la persona alterna entre estos 2 tipos.

Más de dos tercios de los pacientes con delirio tienen el tipo hipoactivo o el combinado.

Síntomas del delirio

Entre los síntomas del delirio se incluyen los siguientes:

  • Nivel de conocimiento o consciencia alterado

  • Capacidad de concentración reducida

  • Problemas de memoria

  • Pensamiento y habla desorganizados

  • Desorientación

  • Inversión del día y de la noche

  • Dificultad para escribir, dibujar o encontrar las palabras

  • Cambios de personalidad

  • Depresión

  • Ideas delirantes o alucinaciones

  • Nerviosismo, ansiedad, trastornos del sueño o irritabilidad

Causas del delirio

El delirio tiene con frecuencia más de una causa, especialmente para aquellas personas que están en estado delicado o gravemente enfermas. Los medicamentos son una de las principales causas del delirio, pero muchas otras afecciones pueden derivar en delirio. Encontrar la causa del delirio es importante para elegir el mejor tratamiento.

A continuación se describen las causas posibles de delirio.

Medicamentos. Algunos de los medicamentos que se usan para tratar el cáncer o manejar otros efectos secundarios pueden causar delirio. Estos comprenden lo siguiente:

  • Quimioterapia

  • Analgésicos

  • Medicamentos para prevenir las náuseas o tratar alergias

  • Esteroides

  • Medicamentos para el sueño

  • Nuevos medicamentos para otras afecciones

Además, interrumpir algunos medicamentos de forma repentina podría causar síntomas de abstinencia, entre los que se puede incluir el delirio.

Insuficiencia de órganos. Los problemas de funcionamiento de algunos órganos puede causar delirio. Entre estos problemas se incluyen la insuficiencia hepática y la insuficiencia renal. Los problemas del corazón y los pulmones también son una causa posible. También las convulsiones o el cáncer que se diseminó al cerebro (en inglés) pueden causar delirio.

Desequilibrios de líquidos y electrolitos. Que los líquidos y los electrolitos en el cuerpo no estén en equilibrio correcto puede causar delirio. Existen muchas causas posibles para estos desequilibrios:

  • Hipercalcemia, que es un exceso de calcio en la sangre.

  • Deshidratación, causada por no beber líquidos suficientes debido a náuseas, vómitos o por no poder tragar con comodidad. La deshidratación también puede ser causada por la pérdida de fluidos por diarrea y la micción frecuente.

  • Sobrecarga de líquido, que puede ser causada por una insuficiencia cardíaca.

  • Trastornos de la glucosa, que incluyen hiperglucemia e hipoglucemia. Hiperglucemia, es un nivel alto de azúcar en sangre. Puede ser causada por la diabetes y empeorada por los tratamientos para el cáncer. O puede ocurrir en personas sin antecedentes de diabetes. Hipoglucemia, es un nivel bajo de azúcar en sangre.

Infección. Infecciones en la vejiga, neumonía (que es un tipo de infección en el pulmón) y septicemia, pueden causar delirio. La septicemia es una afección potencialmente mortal causada por una infección que llegó al torrente sanguíneo.

Falta de oxígeno en la sangre. Los problemas de salud que causan que el nivel de oxígeno en la sangre sea bajo pueden provocar delirio. Entre estos problemas se cuentan los de pulmón o corazón, coágulos sanguíneos y trastornos del sueño.

Diagnosticar el delirio

Para determinar si una persona está experimentando delirio, los médicos deben realizar un examen físico y análisis de sangre. También realizarán un examen del estado mental. Este se realiza mediante pruebas que controlan las habilidades motrices, la memoria y el nivel de atención. Es posible que el equipo de atención médica también recomiende otras pruebas, como gammagrafías cerebrales, en función de los resultados de las pruebas.

Control del delirio

El tratamiento más efectivo para el delirio es la comprensión y el tratamiento de la causa. Su médico puede utilizar enfoques con y sin fármacos para controlar el delirio y a la vez mantener a su paciente estable y seguro. Es importante trabajar con su equipo de atención médica para controlar los síntomas de delirio. Los siguientes consejos pueden ser útiles:

  • Busque un entorno que le resulte reconfortante. Podría ser una habitación tranquila, bien iluminada, con personas y objetos familiares. También podría ayudar colocar un reloj o un calendario en la pared, donde usted pueda verlo.

  • Converse con su equipo de atención médica sobre sus alucinaciones o conductas inusuales. Estas personas pueden ayudarlo a conocer las cosas que debe esperar y a controlar estos síntomas.

  • Consulte sobre la interrupción o el cambio de medicamentos que podrían empeorar su confusión mental. También consulte si existen otras afecciones médicas no tratadas que puedan ser causa del delirio.

  • En algunos casos, recibir antipsicóticos ayuda a controlar los síntomas de delirio. Estos fármacos causan efectos secundarios, pero la mayoría puede controlarse bien.

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento contra el cáncer. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma de delirio que experimente. Esto incluye nuevos síntomas o cambios en estos.

El delirio en la etapa final de la vida

El delirio en la etapa final de la vida es frecuente. Algunos consideran que las alucinaciones en la etapa final de la vida son parte del proceso de muerte y que no deberían tratarse, siempre y cuando las alucinaciones o el delirio no perturben a la persona. Por ejemplo, para las personas que ven a los miembros muertos de la familia dándoles la bienvenida a una vida después de la muerte podría ser reconfortante. Pero, si el delirio es desagradable o aterrador para la persona, el tratamiento puede resultar muy beneficioso.

El delirio desagradable o el delirio que provoca otros síntomas se puede controlar con varios medicamentos. Estos suelen ser ajustados a fin de ayudar a controlar el delirio pero no interfieren con la habilidad del paciente para interactuar con otras personas.

Con muy poca frecuencia, una persona con delirio grave y agitado que no mejora con el tratamiento podría necesitar una sedación controlada. La sedación es el uso de fármacos para inducir al paciente a un sueño profundo. Esto permite que la persona y su familia se sientan más cómodas. Sin embargo, puede generar en los familiares una sensación prematura de pérdida. La sedación se usa para brindar comodidad a la persona o sus familiares en la etapa final de la vida. No tiene como objetivo acelerar la muerte. Incluso bajo la sedación, una persona puede experimentar momentos de lucidez y hablar con los familiares.

Cada decisión relacionada con el manejo del delirio depende de usted y sus objetivos. Es importante que hable con su equipo de atención médica sobre todas las opciones de tratamiento que se encuentran a su disposición.

Recursos relacionados

Cuidado durante los días finales (en inglés)

Efectos secundarios