Deshidratación

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 07/2016

La deshidratación se produce cuando una persona no toma suficiente líquido o pierde demasiado líquido y no puede reemplazarlo. Todas las células y los órganos dependen del agua y, sin esta, el cuerpo humano no puede funcionar correctamente. El agua del cuerpo realiza las siguientes funciones esenciales:

  • Elimina desechos y toxinas.

  • Transporta nutrientes y oxígeno.

  • Controla la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

  • Regula la temperatura corporal.

  • Lubrica las articulaciones.

  • Protege los órganos y los tejidos, incluidos los ojos, los oídos y el corazón.

  • Crea saliva.

Si bien es posible estar mucho tiempo sin comer, las personas no pueden vivir sin agua durante más de unos pocos días. Las personas que reciben tratamiento para el cáncer pueden tener un mayor riesgo de deshidratación debido a los efectos secundarios del tratamiento, como diarrea y vómitos.

Signos y síntomas de deshidratación

Mientras más tiempo pase sin tomar suficiente líquido, más se deshidratará. Aunque la sed es una manera en que el cuerpo le advierte que debe beber más, otros síntomas de deshidratación incluyen:

  • Boca seca o pegajosa o lengua hinchada.

  • Fatiga y debilidad.

  • Irritabilidad.

  • Mareos o desvanecimiento.

  • Náuseas.

  • Dolores de cabeza.

  • Estreñimiento.

  • Sequedad de la piel.

  • Pérdida de peso.

  • Orina de color amarillo oscuro o disminución de la micción.

La deshidratación grave, que puede representar un riesgo para la vida y necesita tratamiento médico inmediato, puede ocasionar los siguientes síntomas:

  • Sed extrema.

  • Fiebre.

  • Latidos cardíacos acelerados.

  • Falta de micción por más de ocho horas.

  • Ojos hundidos.

  • Incapacidad para sudar.

  • Incapacidad para producir lágrimas.

  • Presión arterial baja.

  • Desorientación o confusión.

Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Causas de deshidratación

Las personas pierden agua todos los días a través de las funciones corporales naturales, como respirar, sudar e ir al baño. La mayoría de las personas reemplaza ese líquido con facilidad a través del consumo de bebidas y alimentos. Sin embargo, ciertas afecciones influyen sobre la capacidad del cuerpo para mantenerse hidratado, lo cual exige un esfuerzo consciente de tomar más líquidos. De hecho, esperar para beber hasta estar sediento suele no ser suficiente, ya que puede estar deshidratado y no sentir sed.

Las causas de deshidratación incluyen:

  • Diarrea y vómitos. Los tratamientos para el cáncer, como la quimioterapia, pueden causar estos efectos secundarios que aumentan el riesgo de deshidratación. Si tiene una ostomía o ileostomía, es posible que sus necesidades de líquidos sean muy específicas, por lo que debe hablar con su equipo de atención médica acerca de la cantidad de líquido que necesita. Las ostomías e ileostomías son aberturas quirúrgicas en el cuerpo que permiten la salida de desechos.

  • Fiebre. La fiebre alta puede provocar deshidratación. Las personas que reciben tratamiento para el cáncer pueden presentar riesgo de desarrollar infecciones que pueden causar fiebre.

  • Edad. Los bebés, los niños y los adultos mayores tienen un mayor riesgo de deshidratación. Aunque los niños pequeños no pesan mucho, eliminan agua y electrolitos del organismo con frecuencia. Los electrolitos son minerales que ayudan a regular el cuerpo.

    A medida que una persona envejece, el cuerpo lentamente pierde su capacidad para conservar el agua. Los adultos mayores también presentan riesgo ya que son menos propensos a sentir sed y, probablemente no coman ni beban lo suficiente, en especial, si viven solos. Las enfermedades, las discapacidades y algunos medicamentos también pueden contribuir a la deshidratación.
  • Enfermedades crónicas. Muchas enfermedades aumentan el riesgo de deshidratación y/o la necesidad de consumir líquidos. Por ejemplo, las personas con diabetes no controlada orinan con frecuencia. La enfermedad renal y la fibrosis quística (una enfermedad en la que una mucosidad espesa afecta los pulmones y el sistema digestivo) también pueden aumentar el riesgo de deshidratación.

  • Medicamentos. Algunos medicamentos pueden hacer que una persona orine o sude más de lo normal. Hable con el equipo de atención médica para saber si se trata de un posible efecto secundario de alguno de los medicamentos que está tomando.

  • Pérdida de líquido. Si tiene tubos para drenar líquido, esto podría provocar una pérdida adicional de líquido. Es posible que deba reemplazar el líquido perdido bebiendo más líquido para evitar la deshidratación.

  • Ambiente. Vivir, trabajar y practicar ejercicios en un ambiente caluroso o húmedo aumenta la necesidad de consumir líquidos. Las personas que viven a gran altitud, de 8,000 a 12,000 pies sobre el nivel del mar, también necesitan más líquidos debido a que sus cuerpos pierden agua ya que hacen un esfuerzo para absorber más oxígeno.

  • Ejercicio. Todos perdemos agua a través del sudor, y las personas que hacen actividades físicas, por lo general, producen una importante cantidad de sudor. Incluso si no observa sudor, es probable que esté sudando. Mientras más ejercicio haga, más líquido necesita reemplazar.

  • Otros factores. Las mujeres y las personas obesas o con sobrepeso presentan un mayor riesgo de deshidratación.

Diagnóstico de deshidratación

El médico puede emplear diversos métodos para diagnosticar la deshidratación, entre ellos:

  • Tomar los signos vitales, que incluyen la temperatura, la presión arterial y el pulso.

  • Presionar las puntas de los dedos. Si las puntas de los dedos no recuperan el color rosado después de presionarlas, puede ser un indicio de deshidratación.

  • Pellizcar suavemente la piel del dorso de la mano, el brazo u otra área. La piel que tarda en volver a su estado puede indicar deshidratación.

El médico también puede recomendar análisis de laboratorio, entre otros:

  • Análisis de orina para determinar el nivel de deshidratación o identificar el problema de salud que pueda estar causando la deshidratación.

  • Análisis de sangre para examinar factores como los electrolitos o la función renal.

Tratamiento de la deshidratación

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento para el cáncer. Esto se denomina manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. El tratamiento para la deshidratación depende de su gravedad. Para la deshidratación leve:

  • Chupe trozos de hielo o paletas heladas si tiene dificultades para beber o comer.

  • Aplique una crema humectante en los labios agrietados y medicamento para las llagas de la boca de modo que comer y beber sea menos doloroso.

  • Si puede beber, tome pequeñas cantidades de líquidos con frecuencia en lugar de una gran cantidad de una sola vez. Beber mucho de una sola vez puede provocar vómitos.

  • Tenga una botella de agua en todo momento y beba durante todo el día.

  • Beba un gran vaso de agua antes de acostarse y al levantarse todas las mañanas.

  • Si tiene diarrea, elija bebidas con sodio y potasio para ayudar a reemplazar estos minerales perdidos.

  • Si tiene fatiga, mantenga el hielo y las bebidas a su alcance para que no tenga que levantarse con más frecuencia de lo necesario.

Si no tiene vómitos ni diarrea y tiene una deshidratación moderada, el médico puede recomendarle que beba una solución rehidratante oral. En casos de deshidratación grave, se deben administrar líquidos en forma intravenosa (i.v, a través de una vena).

Prevención de la deshidratación

Los siguientes consejos pueden ayudarle a mantener el equilibrio de líquidos corporales bajo control.

  • Tome mucho líquido. La cantidad de líquido necesaria todos los días para mantenerse hidratado depende de su salud y estilo de vida. Pregúntele al médico qué cantidad de agua debe beber. Si no le gusta el agua sola, pruebe beber agua saborizada o agregarle una rodaja de limón. Otros líquidos, como la leche, el jugo y el té, también cuentan.

  • Coma alimentos con alto contenido de agua. Si bien beber agua es la mejor fuente de hidratación, muchos alimentos contienen agua y pueden ayudar a reponer los líquidos perdidos. Escoja alimentos como la lechuga (95 % de agua), la sandía (92 % de agua) y el brócoli (91 % de agua). Las sopas, las paletas heladas y el yogur también tienen un alto contenido de agua.

  • Controle los efectos secundarios. Si recibe un tratamiento para el cáncer que le causa náuseas, vómitos o diarrea, hable con su médico acerca de las maneras de prevenir o controlar estos efectos secundarios.

  • No espere para beber. Haga un esfuerzo consciente de beber lo suficiente de manera regular y con más frecuencia cuando comience a sentirse mal, antes de hacer ejercicio o antes de exponerse a temperaturas elevadas. Asegurarse de estar bien hidratado antes de perder agua puede ayudar a reducir el riesgo de deshidratación.

Más información

Efectos secundarios de la quimioterapia

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Recurso adicional

MedlinePlus: Deshidratación