Neuropatía periférica

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 10/2018

Los nervios le ayudan a percibir, sentir y mover el cuerpo. El sistema nervioso tiene 2 partes: el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico. El sistema nervioso central está formado por el cerebro y la médula espinal, un grueso cordón de nervios dentro de la columna vertebral. El sistema nervioso periférico está formado por todos los demás nervios. Envían información entre el cerebro y el cuerpo.

El daño en los nervios es lo que los médicos denominan “neuropatía periférica”. Puede causar problemas relacionados con la percepción, la sensibilidad y el movimiento. El cáncer o su tratamiento pueden causar neuropatía periférica. Otras causas incluyen diabetes, problemas de tiroides, algunas afecciones hereditarias y no obtener suficiente vitamina B12 u otros nutrientes. Puede conocer cuáles son otras posibles causas al final de este artículo.

Sus problemas específicos dependen de qué nervios estén afectados. La neuropatía periférica podría causar algunos o la totalidad de estos problemas:

  • Cambios en la sensibilidad, o las sensaciones. Esto puede incluir adormecimiento, hormigueo o dolor. Estos síntomas aparecen por lo general en las manos y los pies.

  • Debilidad muscular.

  • Estreñimiento.

  • Mareos.

Hable con su médico si usted tiene alguno de estos problemas. Si nunca antes los había tenido, el tratamiento para el cáncer podría ser la causa. Pero es importante saber cuál es la causa, ya que también puede ser un problema de nutrición o una enfermedad diferente.

Cáncer y neuropatía periférica

Si tiene cáncer, tiene cierto riesgo de desarrollar neuropatía periférica. Ciertos factores aumentan el riesgo de desarrollarla por cáncer o su tratamiento. Estos incluyen los siguientes:

Dónde se localiza el tumor. Un tumor puede presionar o crecer dentro de un nervio. Esto puedo causar daño nervioso.

Algunos fármacos de quimioterapia. Algunos medicamentos de quimioterapia pueden dañar los nervios, especialmente cuando se reciben en dosis altas. Estos incluyen los siguientes:

  • El bortezomib (Velcade).

  • Los platinos, incluidos el cisplatino (Platinol), el oxaliplatino (Eloxatin) y el carboplatino (Paraplatin).

  • Los taxanos, incluidos el docetaxel (Docefrez y Taxotere) y el paclitaxel (Taxol).

  • La talidomida (Synovir, Thalomid).

  • Los alcaloides de la vinca, incluida la vincristina (Vincasar), la vinorelbina (Navelbine) y la vinblastina (Velban).

Pregúntele a su médico si su quimioterapia incluye algún medicamento de esta lista.

Radioterapia. La radioterapia podría dañar los nervios. Podrían pasar años antes de que empiece a notar los signos de daño nervioso.

Cirugía. La cirugía pulmonar o mamaria puede causar trastornos nerviosos. Lo mismo puede suceder con la amputación de un brazo o una pierna.

Problemas de salud relacionados con el cáncer. Los problemas denominados “trastornos paraneoplásicos” pueden causar trastornos nerviosos. Ocurren cuando el sistema inmunitario reacciona a las células nerviosas en lugar de las células cancerosas. Esto es más frecuente en personas con cáncer de pulmón.

El herpes zóster es un virus que puede causar trastornos nerviosos, como por ejemplo dolor y sarpullido. Ocurre cuando su sistema inmunitario está débil, lo cual puede deberse al cáncer o a su tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento para el cáncer, informe a su médico si tiene algún trastorno nervioso. También comuníquele si tiene diabetes, cualquier afección médica hereditaria, problemas de nutrición u otros problemas de salud. La siguiente lista puede ayudarle a pensar en otras posibles causas de los problemas nerviosos.

Otras posibles causas de los trastornos nerviosos

Las siguientes afecciones también pueden causar trastornos nerviosos.

  • Diabetes.

  • Beber demasiado alcohol

  • Tener VIH, el virus que causa el SIDA, o tener SIDA

  • Tener una enfermedad del sistema inmunitario, como lupus o artritis reumatoide (AR)

  • Problemas de tiroides, especialmente niveles bajos de hormona tiroidea, lo cual se denomina hipotiroidismo

  • Problemas renales

  • Ciertas afecciones hereditarias que afectan los nervios

  • Intoxicación por plomo o estar expuesto a pesticidas

Si usted tiene alguna de estas afecciones, comuníqueselo a su médico antes de comenzar el tratamiento para el cáncer.

Síntomas de los trastornos nerviosos

Los trastornos nerviosos, o neuropatía, se presentan de diferente manera en cada persona. Los problemas que usted experimente y la gravedad dichos problemas dependen de los nervios dañados. También depende de la cantidad afectada.

Usted podría experimentar trastornos nerviosos durante el tratamiento del cáncer o posteriormente, al cabo de poco tiempo. También podrían empeorar después de que termine su tratamiento. Esto es más frecuente con fármacos de platino y fármacos llamados taxanos.

Nervios que pueden verse afectados

Usted tiene 3 tipos de nervios que envían mensajes al cerebro y a la médula espinal. La información a continuación le indica cómo los trastornos nerviosos pueden afectar a cada tipo.

Nervios sensoriales. Estos nervios pueden afectar su sentido de la sensibilidad. El daño a los nervios sensoriales puede causar los siguientes problemas en las manos y los pies:

  • Hormigueo, ardor, una sensación “eléctrica” de zumbido o adormecimiento. Estos síntomas generalmente comienzan en los dedos de los pies y luego en las yemas de los dedos de las manos. Pueden continuar subiendo por las manos y los pies hacia el centro del cuerpo.

  • Dolor. Esto se puede sentir como punzadas, puñaladas penetrantes, una sensación de ardor o descargas eléctricas. Ciertas cosas, como los zapatos o las colchas, pueden causar dolor, cuando normalmente no lo hacen.

  • Sensación de opresión, como si estuviera usando medias o guantes apretados.

  • Malestar que empeora cuando toca algo.

  • Dificultad para sentir las temperaturas altas o bajas, o para saber si se ha lastimado.

  • Dificultad para saber dónde se encuentran las manos o lo pies en el espacio. Podría tener dificultad para caminar o para recoger cosas. Esto podría empeorar si se encuentra en una habitación con poca luz o trabaja con objetos pequeños.

Nervios motores. Estos nervios envían información entre el cerebro y los músculos. El daño a los nervios motores puede causar los siguientes problemas:

  • Dificultad para caminar y moverse.

  • Pesadez o debilidad en piernas o brazos. Podría tener dificultad para mantener el equilibrio. O podría tener problemas de coordinación.

  • Dificultad para usar las manos y los brazos. Esto puede causar problemas con las actividades cotidianas, como enviar mensajes de texto o abrocharse una camisa.

  • Calambres musculares en las manos o los pies. También podría haber una reducción en la masa muscular.

Nervios autónomos. Estos nervios controlan las funciones corporales que se realizan sin tener que pensarlas. Estas incluyen mantener el funcionamiento normal de la presión arterial, la vejiga y los intestinos. El daño a estos nervios puede causar los siguientes problemas.

  • No poder sudar normalmente

  • Problemas digestivos, como diarrea y estreñimiento

  • Mareos o vahídos

  • Problemas para tragar

  • Problemas urinarios

  • Problemas sexuales

Hable con su equipo de atención médica si tiene alguno de estos problemas o si nota cambios en los problemas que ha tenido durante un tiempo. Si los trastornos nerviosos empeoran, el equipo médico puede disminuir la dosis de quimioterapia o cambiar el esquema.

Cómo sobrellevar los trastornos nerviosos

El control de los síntomas, que pueden incluir los trastornos nerviosos, constituye una parte importante de la atención y el tratamiento del cáncer. Esto se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente usted o la persona que está cuidando.

El tratamiento adecuado para los trastornos nerviosos depende de la causa y de sus problemas específicos. Usted debe saber que estos problemas a menudo desaparecen al cabo de unos meses o años después del tratamiento. Pero a veces, son duraderos o permanentes, por lo que necesita formas de aprovechar al máximo su función y recuperación.

Tratamientos para los trastornos nerviosos (neuropatía periférica)

Medicamentos. Los medicamentos pueden aliviar el dolor. Su médico podría recomendar medicamentos sin receta si el dolor que siente es leve. Estos incluyen comprimidos que se toman por boca y cremas para la piel, dependiendo del tipo de trastorno nervioso.

Su médico podría recetarle medicamentos. Para la neuropatía que se presenta con dolor relacionada con la quimioterapia, la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica) recomienda el antidepresivo duloxetina (Cymbalta; en inglés).

Podría tomar medicamentos recetados si el dolor es intenso. Podrían ser medicamentos antiinflamatorios o analgésicos. Los medicamentos recetados pueden incluir comprimidos que se toman por boca y cremas o parches que se colocan en la piel, como un parche de lidocaína.

Los medicamentos pueden aliviar el dolor, pero no ayudan con el adormecimiento.

Mejor nutrición. Consumir una dieta que incluya nutrientes específicos podría ayudar a mejorar sus trastornos nerviosos; por ejemplo, podría necesitar más vitaminas B, incluidas la B1, B12 y ácido fólico (folato). O podría necesitar más antioxidantes. Estos se encuentran en muchas frutas y verduras.

Pregunte a su médico cuánto alcohol puede consumir, o si no debe hacerlo. También consulte a su médico o equipo de atención médica sobre una dieta equilibrada. Es posible que deba ver a un especialista en nutrición para asegurarse de que lo que come y bebe esté ayudando, y no empeorando, a sus trastornos nerviosos.

Fisioterapia o terapia ocupacional. Podría trabajar con un fisioterapeuta para aprender movimientos y ejercicios de equilibrio que le ayuden a manejar los trastornos nerviosos. También podría trabajar con un terapeuta ocupacional. Este tipo de terapeuta le ayuda a encontrar maneras de realizar sus actividades diarias y laborales, incluso con trastornos nerviosos. Esto puede incluir el uso de dispositivos específicos, como una vara larga para recoger objetos del suelo si no tiene buen equilibrio. Su terapeuta también podría recomendar ejercicios o clases para ayudar a mejorar su equilibrio y reducir el dolor.

El ejercicio regular también puede ayudar a reducir el dolor. También puede intentar con dispositivos que estimulen la piel con electricidad, incluida la terapia “scrambler" y un dispositivo de electroestimulación nerviosa transcutánea (transcutaneous electrical nerve stimulation, TENS). Se necesita más investigación, pero podrían ayudar. Hable con su médico antes de comenzar un programa de ejercicios o de comprar cualquier dispositivo.

Otros tratamientos. Estas terapias complementarias (en inglés) podrían ayudar a reducir el dolor y el estrés mental:

  • Masajes

  • Acupuntura

  • Relajación

Consulte a su médico si cualquiera de estas técnicas podría ser útil para usted.

Mantenerse seguro en el hogar

Tener trastornos nerviosos, o neuropatía periférica, aumenta el riesgo de sufrir lesiones, especialmente en el hogar. Estos consejos pueden ayudarle a evitar sufrir lesiones.

  • Mantenga todas las habitaciones, los vestíbulos y las escaleras bien iluminados.

  • Instale barandas a ambos lados de las escaleras.

  • Retire los objetos que puedan hacerlo resbalar o tropezar, como alfombras sueltas o desorden.

  • Coloque barras de agarre y agarraderas en su ducha o bañera. También podría colocarlos junto al inodoro. Coloque alfombras en la bañera o en la ducha para no resbalarse. Estas deben ser alfombras de goma que se adhieran al piso.

  • Revise la temperatura del agua caliente de su casa. Fije la temperatura máxima de su calentador de agua en 110 grados Fahrenheit. Esto puede ayudar a prevenir quemaduras si sus problemas nerviosos le impiden sentir el calor normalmente.

  • Limpie el agua o los líquidos derramados de inmediato, para no resbalarse y caerse.

  • Use platos que no se rompan fácilmente, en caso de que se le caiga uno.

  • Use guantes de goma cuando lave los platos. Le ayudan a tener un mejor agarre. Al cocinar con ollas, use manoplas de cocina para proteger sus manos del calor.

  • Compruebe qué tan bien que puede sentir los pedales y el volante de su automóvil. ¿Puede cambiar rápidamente el pie del acelerador al freno? Si no es así, pídale a otra persona que conduzca, o informe a su médico.

  • Consulte a su médico si el uso de un bastón o un andador podrían serle de utilidad. Si es así, úselo cuando se mueva de una habitación a otra.

  • Coloque alfombras acolchadas en su casa y en las áreas de trabajo. Pueden hacer que estar de pie sea más cómodo.

  • Use calzado con suelas de balancín. A este tipo de suelas también se las llama “fondo de balancín”. Muchos de estos zapatos tienen un aspecto normal, y vienen en modelos que están a la moda. Pregúntele a su médico sobre cuál es el mejor calzado para mantenerse seguro y cómodo.


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Foco en: Fisioterapeutas en oncología (en inglés)