Pérdida de peso

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 02/2018

La pérdida de peso es frecuente entre las personas con cáncer. A menudo es el primer signo visible de la enfermedad.

De hecho, el 40 % de las personas dicen que tuvieron una pérdida de peso sin motivo cuando se les diagnostica cáncer por primera vez. Y hasta el 80 % de las personas con cáncer avanzado tienen pérdida de peso y caquexia. La caquexia también se denomina emaciación. La emaciación ocurre cuando una persona pierde peso y masa muscular.

Las personas con cáncer también tienen otros síntomas junto con la pérdida de peso y la emaciación:

  • Fatiga

  • Debilidad

  • Pérdida de energía

  • Dificultad para realizar las tareas diarias

Las personas con caquexia generalmente tienen problemas para sobrellevar la demanda física del tratamiento. También pueden tener síntomas más intensos.

Causas de la pérdida de peso

La pérdida de peso a menudo comienza con la pérdida del apetito. Muchos efectos secundarios del cáncer o de su tratamiento pueden ocasionar pérdida del apetito:

  • Cambios en el sistema inmunológico o el metabolismo. El metabolismo es el proceso mediante el cual el cuerpo descompone los alimentos y los convierte en energía.

  • Náuseas y vómitos

  • Estreñimiento

  • Llagas en la boca

  • Dificultad para masticar

  • Dificultad para tragar

  • Pérdida del gusto

  • Depresión

  • Dolor

Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que tenga. Cuénteles sobre los síntomas nuevos o un cambio en los síntomas.

Manejo de la pérdida de peso

El alivio de los efectos secundarios es una parte importante de la atención y el tratamiento del cáncer. Este enfoque se llama cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Ayuda a satisfacer las necesidades físicas, emocionales y sociales del paciente.

Consejos generales

Es importante controlar la pérdida de peso relacionada con el cáncer para su comodidad y bienestar. Los siguientes consejos pueden ser útiles:

  • Aumente la cantidad de alimentos que come. Consulte a su equipo de atención médica qué cantidad de alimentos necesita.

  • Consuma comidas livianas y evite los alimentos con alto contenido de proteína antes del tratamiento para el cáncer. Esto puede prevenir que comiencen a desagradarle estos alimentos si ocurren náuseas y vómitos.

  • Lleve un registro de qué, cuándo y cuánto come. Incluya cómo se siente durante y después de comer. Por ejemplo, ¿tiene náuseas? ¿Siente saciedad rápidamente? ¿Nota cambios en cómo saborea los alimentos? Comparta esta información con su equipo de atención médica. Ayudará en las decisiones acerca de cómo cambiar su dieta.

  • Considere consultar a un dietista registrado (registered dietician, RD) o nutricionista. Estos profesionales ofrecen asesoramiento en nutrición. Ayudan a las personas a mantener un peso saludable y a recibir nutrientes como proteínas, vitaminas y minerales. Pídale una derivación a su equipo de atención médica. También puede encontrar un dietista (en inglés) a través de la Academia de Nutrición y Dietética (Academy of Nutrition and Dietetics).

Medicamentos

A veces, los médicos sugieren el uso de ciertos fármacos para poner freno a la pérdida de peso. Estos fármacos pueden incluir los siguientes:

Acetato de megestrol (Ovaban, Pallace). Es una hormona progesterona. Puede mejorar el apetito, el aumento de peso y la sensación de bienestar.

Medicamentos esteroides. Pueden aumentar el apetito y mejorar la sensación de bienestar. También ayudan con las náuseas, la debilidad y el dolor. Los médicos a menudo sugieren el uso de esteroides por un corto plazo. El uso de esteroides a largo plazo puede causar efectos secundarios graves.

  • La metoclopramida (Reglan) puede evitar la sensación de saciedad antes de comer una cantidad suficiente de alimentos.

  • El reemplazo de la enzima pancreática (lipasa) ayuda al cuerpo a absorber la grasa.

  • El dronabinol (Marinol), un cannabinoide producido en el laboratorio, puede aumentar el apetito.

  • Se están estudiando otros medicamentos para ayudar a las personas con cáncer a mejorar su apetito y aumentar de peso.

Terapia de nutrientes intravenosa

A veces, los pacientes reciben nutrientes a través de una sonda intravenosa (i.v.) en lugar de recibirlos comiendo y bebiendo. Generalmente, el objetivo es proporcionarles apoyo nutricional a corto plazo para mejorar su salud. Un enfermero introduce una vía i.v. en la vena. Los nutrientes van directamente al cuerpo por vía i.v.

La terapia de nutrientes puede ayudar a los pacientes que tienen dificultad para masticar o tragar. Estos problemas son más frecuentes en personas con un diagnóstico de cáncer de cabeza y cuello (en inglés) o de esófago (en inglés).

Recursos relacionados

Recomendaciones sobre nutrición durante y después del tratamiento

Efectos secundarios