Problemas auditivos

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 09/2017

Algunos cánceres y tratamientos para el cáncer pueden provocar problemas auditivos. Estos problemas pueden incluir pérdida auditiva de leve a grave y acúfenos, un zumbido en los oídos. La pérdida auditiva y los acúfenos, que pueden darse por separado o juntos, a menudo desaparecen cuando finaliza el tratamiento. En algunos casos, el daño en el oído es permanente. 

Los problemas auditivos pueden afectar su calidad de vida. Informe a su equipo de atención médica acerca de cualquier cambio auditivo que presente durante su tratamiento para el cáncer o después. El alivio de estos y otros efectos secundarios es un aspecto importante de la atención para el cáncer. Se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo.

Tipos de problemas auditivos

El oído tiene 3 partes principales: oído interno, oído medio y oído externo. Los problemas auditivos comienzan cuando una o más de estas partes no pueden funcionar correctamente.

Existen 2 tipos principales de pérdida auditiva:

  • Pérdida auditiva conductiva. Se produce cuando un bloqueo en el oído externo o en el oído medio impide que las ondas sonoras lleguen al oído interno. Esto puede deberse a una acumulación de cera o a una infección en el oído. El tratamiento médico a menudo puede remediar la pérdida auditiva conductiva.

  • Pérdida auditiva neurosensorial. Este tipo de pérdida auditiva se produce cuando hay una lesión en el oído interno o en el nervio auditivo. El nervio auditivo lleva información auditiva desde el oído interno hasta el cerebro. El daño en el oído interno a menudo es permanente.

Existen 2 tipos principales de acúfenos:

  • Acúfenos subjetivos. Esto significa que solo el paciente puede oír el sonido, silbido, zumbido, murmullo, chasquido, siseo u otro sonido que puedan provocar los acúfenos. Pueden ser consecuencia de problemas en cualquier parte del oído o de los nervios auditivos.

  • Acúfenos objetivos. Es cuando el médico también puede oír el sonido que un paciente oye dentro del oído. Esta forma rara de acúfenos la pueden provocar diversas afecciones de salud, entre ellas problemas en las válvulas del corazón, trastornos en los vasos sanguíneos y contracciones musculares.

Causas de los problemas auditivos

Algunas de las causas de los problemas auditivos pueden ser las siguientes:

  • Quimioterapia. Los medicamentos que pueden causar daños en el oído interno se llaman ototóxicos. Ciertos tipos de quimioterapia son ototóxicos. Estos incluyen los fármacos basados en el platino, como el cisplatino (Platinol) y el carboplatino (Paraplatin). El primer signo de ototoxicidad a menudo son los acúfenos. La pérdida auditiva por lo general se produce cuando el fármaco lesiona las células ciliadas sensoriales del oído interno que ayudan a procesar el sonido. Esto normalmente ocurre en ambos oídos.

  • Radioterapia. Las dosis altas de radioterapia en la cabeza, el oído o el cerebro pueden provocar daños en el oído interno. La radioterapia también puede provocar problemas en el oído medio y en el oído externo. Estos puede incluir inflamación, bloqueos de cera, acumulación de líquido y endurecimiento de los huesos del oído, que pueden afectar la audición. Pueden darse en un solo oído o en ambos, según el área que reciba el tratamiento.

  • Cirugía. Una cirugía en el cerebro, el oído o el nervio auditivo puede provocar problemas auditivos.

  • Medicamentos de uso frecuente. Muchos medicamentos de uso frecuente que es posible que los pacientes usen junto con su tratamiento para el cáncer pueden provocar daños en el oído interno. El uso de varios medicamentos ototóxicos juntos, especialmente en grandes dosis durante un largo período de tiempo, puede incrementar el riesgo de pérdida auditiva y acúfenos. 

    • Antibióticos aminoglucósidos, como eritromicina, neomicina, gentamicina, estreptomicina y tobramicina (todos tienen múltiples marcas comerciales).

    • Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), entre ellos ibuprofeno (Advil) y naproxeno sódico (Alleve).

    • Aspirina tomada en grandes cantidades.

    • Diuréticos del asa, como furosemida (Lasix) y ácido etacrínico (Edecrin).

    • Algunos medicamentos para el corazón y la presión arterial, como el metoprolol (Lopressor).

    • Algunos medicamentos antieméticos, como la prometazina (Phenergan).

    • Afecciones no relacionadas con el cáncer. Muchas afecciones de salud, entre ellas tumores benignos de oído, malformaciones del oído, traumatismos en la cabeza, virus y alergias, pueden provocar pérdida auditiva o acúfenos. El envejecimiento y la exposición a ruidos fuertes también pueden ser culpables. 

¿Quiénes corren riesgo de padecer problemas auditivos por un tratamiento contra el cáncer?

Las personas que pueden correr un mayor riesgo de padecer problemas auditivos por un tratamiento contra el cáncer incluyen aquellas que:

  • Tenían menos de 4 años cuando recibieron tratamientos que pueden provocar daños en el oído.

  • Anteriormente tenían problemas auditivos o tenían mayor riesgo de tenerlos antes de que se les diagnosticara cáncer.

  • Recibieron dosis altas de cisplatino o carboplatino.

  • Recibieron una combinación de tratamientos que puede provocar daños en el oído, como radioterapia en el cerebro combinada con cisplatino.

  • Recibieron dosis altas de radioterapia en el oído, el cerebro, la nariz, los senos nasales, la garganta o detrás de los pómulos.

  • Tuvieron problemas renales y recibieron un tratamiento para el cáncer que puede provocar daños en el oído.

  • Tuvieron un tumor, una cirugía o una infección en el cerebro, el oído o el nervio auditivo.

Síntomas de problemas auditivos

Las personas que presentan problemas auditivos pueden tener algunos de estos síntomas:

  • aturdimiento;

  • náuseas o vómitos;

  • vértigo, que es una sensación como de dar vueltas o de perder el equilibrio;

  • oír sonidos dentro del oído en forma continua o intermitente;

  • distorsión o atenuación de voces y sonidos;

  • dificultad para oír cuando hay sonidos de fondo presentes;

  • incapacidad de oír a alguien por teléfono;

  • necesidad de subir el volumen del televisor, la radio u otros dispositivos a niveles muy altos;

  • retirarse de situaciones sociales debido a los problemas para oír.

Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma relacionado con la audición que experimente y sobre cualquier cambio en los síntomas. Si sus síntomas son provocados por un tratamiento para el cáncer, es posible que su médico pueda cambiarle el tratamiento o reducir su intensidad.

Diagnóstico de problemas auditivos

Si experimenta efectos secundarios relacionados con la audición durante el tratamiento o una vez que este finalice, su equipo de atención médica puede realizar pruebas para encontrar la causa. De ser necesario, su médico puede derivarlo a un audiólogo o a un otólogo. Un audiólogo es un profesional de atención médica que evalúa la pérdida auditiva y los trastornos relacionados. Un otólogo es un profesional de atención médica que se especializa en los trastornos auditivos.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar problemas auditivos:

  • Examen físico. Su médico mirará dentro de sus oídos para detectar problemas visibles, como un bloqueo o una infección. Debido a que la audición es una parte del sistema nervioso, es posible que el médico también realice un examen neurológico. Durante este examen, el médico podrá examinarle los ojos, evaluar su fuerza y sus reflejos, y verificar su equilibrio.

  • Audiograma. En esta prueba de audición, el paciente debe escuchar y responder a sonidos de diferentes tonos y volúmenes a través de auriculares. La prueba ayuda a diagnosticar la pérdida auditiva y su gravedad. 

  • Respuesta auditiva provocada del tronco encefálico (Brainstem Auditory Evoked Response, BAER). Esta prueba de audición se usa cuando un paciente es incapaz de seguir las instrucciones de la prueba de audiograma. La prueba mide la actividad de las ondas cerebrales que se produce en respuesta a chasquidos o a ciertos tonos.

  • Pruebas por imágenes. En algunos casos, es posible que el médico le solicite una tomografía computarizada (TC; en inglés) o una prueba de imágenes por resonancia magnética (RM; en inglés) para diagnosticar mejor qué le está causando problemas auditivos. Estas pruebas crean imágenes del interior del cuerpo.

Tratamiento y manejo de los problemas auditivos

La pérdida auditiva conductiva a menudo se puede tratar y volver a la normalidad con tratamientos médicos como gotas para los oídos, extracción de la cera del oído o cirugía. En algunos casos, los acúfenos también pueden desaparecer con estos tratamientos. Pero, en general, no existen tratamientos médicos o quirúrgicos para los acúfenos. De igual modo, la pérdida auditiva neurosensorial a menudo es permanente. Pero existen maneras de manejar los problemas auditivos de manera eficaz durante el tratamiento para el cáncer y después.

Consejos para manejar los problemas auditivos

  • Evite el alcohol, los productos con tabaco y la cafeína, que pueden incrementar la intensidad de los acúfenos.

  • Permanezca hidratado, ya que la deshidratación puede empeorar los acúfenos.

  • Pídales a amigos, familiares y compañeros de trabajo que le hablen claramente, pero que no griten. Gritar puede hacer que le resulte más difícil oír o puede causarle daños en los oídos.

  • Practique técnicas de relajación y duerma mucho. El estrés y la fatiga pueden empeorar los acúfenos.

  • Controle su presión arterial, ya que la presión arterial alta puede afectar la audición.

  • Consulte a su médico sobre medicamentos que puedan ayudar a manejar las náuseas o los mareos, de ser necesario.

  • Proteja sus oídos de los ruidos fuertes, que pueden empeorar los problemas auditivos relacionados con los fármacos.

Dispositivos que pueden ayudar a manejar los problemas auditivos

  • Audífonos. Estos dispositivos pequeños, que se usan dentro del oído o detrás de él, vuelven los sonidos más fuertes. Los audífonos también pueden volver los acúfenos menos perceptibles cuando el nivel de sonidos de fondo aumenta.

  • Generadores de sonido. Cuando se usan en el oído, estos dispositivos encubren los sonidos provocados por los acúfenos con otros sonidos más tolerables para el paciente. Un generador de sonido se puede combinar con un audífono. 

  • Dispositivos de enriquecimiento ambiental. Estos dispositivos también encubren los sonidos provocados por los acúfenos, pero no se insertan en el oído ni dentro de él. Algunos ejemplos incluyen los aparatos de “ruido blanco” de mesa o aplicaciones que reproducen música o sonidos de la naturaleza.

  • Dispositivos de entrenamiento auditivo. Este dispositivo, que a menudo se usa en los salones de clase, incluye un receptor que usa el estudiante y un pequeño micrófono que usa el orador para transferir y aumentar la voz del orador.

  • Implantes cocleares. Este dispositivo médico electrónico, que se implanta mediante cirugía, reemplaza la función de un oído interno dañado, y proporciona un sentido del sonido a las personas con pérdida auditiva profunda.

Estar pendiente de los problemas auditivos después del tratamiento

Si ha recibido un tratamiento para el cáncer que puede incrementar el riesgo de pérdida auditiva, debe hacerse examinar la audición al menos una vez después de la finalización del tratamiento. Su equipo de atención médica puede recomendarle exámenes más frecuentes. La frecuencia con la que necesite examinarse depende del tipo de tratamiento para el cáncer que recibió.

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