Cáncer colorrectal: Detección

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 10/2019

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre la detección del cáncer colorrectal. También se le informará acerca de los riesgos y beneficios de los exámenes de detección. Use el menú para ver otras páginas.

Los exámenes de detección se utilizan para detectar el cáncer antes de que aparezca algún signo o síntoma. Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se pueden usar para detectar tipos específicos de cáncer en una persona antes de que aparezcan signos o síntomas. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • Disminuir la cantidad de personas que mueren a causa de la enfermedad o eliminar totalmente las muertes provocadas por el cáncer.

  • Disminuir la cantidad de personas que presentan la enfermedad.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la detección del cáncer.

Información sobre detección del cáncer colorrectal

A menudo, el cáncer colorrectal se puede prevenir mediante exámenes regulares de detección capaces de hallar pólipos antes de que sean cancerosos. Consulte a su médico para saber cuándo comenzar con los exámenes de detección según su edad y sus antecedentes familiares de la enfermedad. Las personas que tienen un riesgo promedio deben comenzar con los exámenes de detección a los 50 años. Sin embargo, la Sociedad Americana Contra el Cáncer recomendó recientemente comenzar con los exámenes de detección a los 45 años debido a la incidencia en aumento del cáncer colorrectal en personas más jóvenes. Además, las personas de raza negra deben comenzar a realizarse exámenes de detección a los 45 años porque, con mayor frecuencia, reciben un diagnóstico a una edad más joven.

Debido a que generalmente el cáncer colorrectal no presenta síntomas hasta que la enfermedad ha avanzado, es importante consultar al médico acerca de las ventajas y las desventajas de cada examen de detección y también acerca de su frecuencia. Según la siguiente guía, los exámenes para la detección de cáncer colorrectal deben comenzar más temprano y/o se deben realizar exámenes más frecuentes si se presenta alguno de los siguientes factores de riesgo de cáncer colorrectal:

  • Antecedentes personales de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos

  • Antecedentes familiares fuertes de cáncer colorrectal o pólipos, como cáncer o pólipos en parientes de primer grado menores de 60 años o en 2 parientes de primer grado de cualquier edad. Un pariente de primer grado incluye padres, hermanos o hijos.

  • Antecedentes personales de EII crónica

  • Antecedentes familiares de cualquier síndrome de cáncer colorrectal hereditario, como PAF, síndrome de Lynch (en inglés) u otros síndromes (consulte la sección Factores de riesgo y prevención)

A continuación se describen las pruebas utilizadas para la detección del cáncer colorrectal.

  • Colonoscopia. Una colonoscopia permite al médico observar el interior de todo el recto y colon, mientras el paciente está sedado. Se introduce un tubo flexible e iluminado denominado colonoscopio dentro del recto y el colon en su totalidad, para detectar pólipos o cáncer. Durante este procedimiento, un médico puede extraer pólipos u otros tejidos para luego examinarlos (consulte “biopsia” en la sección Diagnóstico). La extirpación de los pólipos también puede prevenir el cáncer colorrectal.

  • Colonografía por tomografía computarizada (TC o TAC). La colonografía por TC, a veces denominada colonoscopia virtual, es un método de detección que se está investigando en algunos centros. Debe ser interpretada por un radiólogo con experiencia para que proporcione los mejores resultados. Un radiólogo es un médico que se especializa en obtener e interpretar imágenes médicas. Sin embargo, la colonografía por TC puede ser una alternativa para las personas que no se pueden realizar una colonoscopia estándar debido al riesgo de la anestesia, que es un medicamento para bloquear la sensibilidad al dolor, o si una persona tiene una obstrucción en el colon que impide hacer un examen completo.

  • Sigmoidoscopia. Una sigmoidoscopia usa un tubo flexible e iluminado que se introduce en el recto y en el colon inferior para la detección de pólipos, cáncer y otras anormalidades. Durante este procedimiento, el médico puede extraer pólipos u otros tejidos para realizar un examen posterior. El médico no puede examinar la parte superior del colon, el colon ascendente y transverso, con esta prueba. Esta prueba de detección permite la extirpación de pólipos, lo que también puede prevenir el cáncer colorrectal, pero si los pólipos o el cáncer son detectados con esta prueba, se recomienda una colonoscopia para observar todo el colon.

  • Análisis de sangre oculta en heces y prueba inmunohistoquímica fecal. Un análisis de sangre oculta en la materia fecal se usa para detectar sangre en las heces, o materia fecal, lo cual puede ser un signo de pólipos o cáncer. Una prueba con resultados positivos, es decir, que se halló sangre en las heces, puede corresponder a otras causas que no sean pólipos o cáncer de colon, como hemorragia en el estómago o la parte superior del tubo digestivo e incluso ingesta de carne cruda u otros alimentos. Existen 2 tipos de pruebas: la de guayacol (análisis de sangre oculta en heces) y la inmunoquímica (prueba inmunohistoquímica fecal). Debido a que los pólipos y los tumores no sangran continuamente, el análisis de sangre oculta en heces se debe realizar en varias muestras de materia fecal por año y se debe repetir todos los años. Incluso en esos casos, la disminución de muertes por cáncer colorrectal es bastante pequeña, alrededor del 30% si se efectúa esta prueba de detección cada año y del 18% si se realiza cada dos años.

  • Enema baritado de doble contraste. A los pacientes que no pueden someterse a una colonoscopia, se les administra un enema baritado, que ayuda a resaltar el colon y el recto en las radiografías. Después se toma una serie de radiografías de colon y recto. En general, la mayoría de los médicos recomendarían otros tipos de exámenes de detección ya que las probabilidades de que el enema baritado detecte pólipos precancerosos son más bajas en comparación con una colonoscopia, sigmoidoscopia o colonografía por TC.

  • Pruebas de ADN en heces. Esta prueba analiza el ADN de la muestra de materia fecal de una persona para detectar cáncer. Utiliza los cambios en el ADN que se producen en pólipos y cáncer para averiguar si debe realizarse una colonoscopia.

Recomendaciones de detección de cáncer colorrectal

Diferentes organizaciones han hecho distintas recomendaciones con respecto a la detección del cáncer colorrectal. A continuación, se describen 2 conjuntos de recomendaciones. Consulte a su médico sobre cuáles son las mejores pruebas y el tiempo entre pruebas en función de sus antecedentes médicos y su riesgo personal de contraer cáncer colorrectal.

La American Society of Clinical Oncology ha desarrollado una guía para la detección de cáncer colorrectal, a fin de ayudar a prevenir el cáncer para las personas con un riesgo promedio. A partir de los 50 años, tanto los hombres como las mujeres con riesgo promedio de cáncer colorrectal deben seguir 1 de estos programas de pruebas. Las personas con un riesgo promedio no tienen antecedentes familiares de la enfermedad, un síndrome heredado, como síndrome de Lynch, ni enfermedad intestinal inflamatoria y no han sido diagnosticadas con cáncer colorrectal en el pasado.

Las siguientes pruebas detectan tanto pólipos como cáncer:

  • Sigmoidoscopia flexible, cada 5 años o cada 10 años con un análisis de sangre oculta en heces y una prueba inmunohistoquímica fecal cada año

  • Colonoscopia, cada 10 años

  • Enema baritado de doble contraste, cada 5 años

  • Colonografía por TC, según la frecuencia con la que el médico la recomiende

Estas pruebas detectan principalmente cáncer:

  • Análisis de sangre oculta en heces con guayacol, todos los años

  • Prueba inmunohistoquímica fecal, todos los años

  • La prueba de ADN en heces, con la frecuencia que recomiende su médico

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. (abreviado por sus siglas en inglés, U.S. Preventive Services Task Force, USPSTF) también publicó una guía para la detección del cáncer colorrectal, que no recomiendan ningún método de detección específico. En cambio, el USPSTF simplemente recomienda que las personas de entre 50 y 75 años se realicen exámenes regulares de detección.

De acuerdo con el USPSTF, los adultos de entre 76 y 85 años deben hablar con el médico para saber si corresponde que se realicen exámenes de detección. Sin embargo, las personas con antecedentes de pólipos o cáncer colorrectal tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, y puede que aún se recomiende realizar exámenes de detección a una edad avanzada.

El acceso a ciertos servicios de detección puede ser limitado en las áreas rurales y otras áreas marginadas. Hable con su equipo de atención médica acerca de sus opciones cercanas y obtenga más información sobre las recomendaciones de la American Society of Clinical Oncology para la prevención del cáncer colorrectal. Para obtener más información sobre decisiones de tratamiento en pacientes mayores, lea el artículo sobre este tema de Cancer.Net.

Debido a la creciente incidencia de cáncer colorrectal en las personas más jóvenes, la Sociedad Americana Contra el Cáncer ahora recomienda que las personas en riesgo promedio de cáncer colorrectal inicien los exámenes de detección regulares a los 45 años. Sin embargo, esto aún no ha sido plenamente adoptado en las guías de otras sociedades.

Es importante destacar que, independientemente del examen y del cronograma de detección, después de toda prueba que indique una anormalidad se debe realizar una colonoscopia.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar el cáncer colorrectal. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.