Cáncer colorrectal: Diagnóstico

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 11/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa de un problema médico. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico del cáncer colorrectal. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y estado de salud general

  • Sus antecedentes médicos y familiares

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer colorrectal.

  • Colonoscopia. Como se describe en la sección Detección, una colonoscopia permite al médico observar el interior de todo el recto y el colon, mientras el paciente está sedado. Un colonoscopista es un médico especializado en realizar esta prueba. Si se detecta cáncer colorrectal, probablemente no se pueda realizar un diagnóstico completo que describa con precisión la localización y la diseminación del cáncer hasta extraer quirúrgicamente el tumor.

  • Biopsia. Una biopsia es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarlo a través de un microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero solo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo del cáncer colorrectal. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. La biopsia se puede realizar durante una colonoscopia o en cualquier tejido extraído durante una cirugía. En algunos casos, para realizar una biopsia por punción, se utiliza la CT o la ecografía (consulte a continuación). La biopsia por punción extirpa tejido de la piel usando una aguja que se guía hasta el tumor.

  • Pruebas moleculares del tumor. Es posible que el médico recomiende realizar análisis de laboratorio en una muestra tumoral, a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores específicos del tumor. Los resultados de estas pruebas pueden ayudar a determinar las opciones de tratamiento.

     Se deben analizar todos los cánceres colorrectales para detectar problemas en las proteínas de reparación de errores de emparejamiento, llamado defecto de la reparación de los errores de emparejamiento (mismatch repair defect, dMMR). El propósito de esta prueba es doble. En primer lugar, esta prueba es una manera de detectar el síndrome de Lynch (consulte la sección Factores de riesgo y prevención). En segundo lugar, los resultados se pueden emplear para determinar si se debería considerar la inmunoterapia en pacientes con enfermedad metastásica. Esta prueba se puede realizar mediante un proceso de tinción especial del tejido extraído en una biopsia o una cirugía o bien al realizar un análisis para detectar cambios, llamado inestabilidad de microsatélites (microsatellite instability, MSI).

    Si tiene cáncer colorrectal recurrente o metastásico, se prefiere una muestra del tejido de la zona donde se ha diseminado o donde ha vuelto el cáncer, si está disponible.

  • Análisis de sangre. Debido a que con frecuencia el cáncer colorrectal sangra hacia el intestino grueso o recto, las personas enfermas de cáncer se pueden volver anémicas. Un análisis para determinar la cantidad de glóbulos rojos en sangre, que es parte de un hemograma completo (complete blood count, CBC; en inglés), puede indicar la presencia de hemorragia.

    Otro análisis de sangre detecta los niveles de una proteína llamada antígeno carcinoembrionario (carcinoembryonic antigen, CEA). Los niveles altos de CEA pueden indicar que el cáncer se ha diseminado hacia otras partes del cuerpo. La prueba de CEA no es perfecta para la detección de cáncer colorrectal ya que los niveles son altos solo en alrededor de un 60 % de las personas que padecen este tipo de cáncer y cuya enfermedad se ha diseminado a otros órganos desde el colon. Además, otras afecciones médicas pueden aumentar los niveles de CEA. Generalmente, la prueba de CEA se usa para controlar el cáncer colorrectal en pacientes que ya están recibiendo tratamiento. No es eficaz como prueba de detección. Obtenga más información sobre los marcadores tumorales del cáncer (en inglés).

  • Exploración por tomografía computarizada (CT o CAT). Una exploración por CT (en inglés) crea imágenes del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una imagen detallada de 3 dimensiones que muestra las anomalías o los tumores. Una exploración por CT se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. A veces, se administra un tinte especial, llamado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de comprimido o líquido para tragar. En personas con cáncer colorrectal, la exploración por CT detecta la diseminación del cáncer a los pulmones, el hígado y otros órganos. En general, se realiza antes de la cirugía (consulte la sección Tipos de tratamiento).

  • Imágenes por resonancia magnética (MRI). Una MRI (en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Las MRI se pueden usar para medir el tamaño del tumor. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de comprimido o líquido para tragar. La MRI es la mejor prueba por imágenes para detectar el lugar donde ha crecido el cáncer colorrectal.

  • Ecografía. La ecografía usa ondas sonoras para crear una imagen de los órganos internos con el fin de averiguar si el cáncer se ha diseminado. La ecografía endorrectal se utiliza frecuentemente para determinar a qué profundidad se extendió el cáncer de recto y es útil como ayuda para planificar el tratamiento. Sin embargo, esta prueba no sirve para detectar con precisión el cáncer que se ha diseminado a ganglios linfáticos cercanos o más allá de la pelvis. La ecografía también puede usarse para visualizar el hígado, aunque las exploraciones por CT o las MRI (consulte más arriba) son mejores para detectar tumores en el hígado.

  • Radiografía de tórax. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. La radiografía de tórax puede ayudar a los médicos a determinar si el cáncer se ha diseminado hacia los pulmones.

  • Tomografía por emisión de positrones (Positron Emission Tomography, PET) o exploración por PET-CT. Una PET generalmente se combina con una exploración por CT (consulte más arriba), lo cual se denomina una exploración por PET-CT (en inglés). Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una exploración por PET. La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva se inyecta en el cuerpo del paciente. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. Las exploraciones por PET no se usan regularmente para todas las personas con cáncer colorrectal, pero existen situaciones específicas en las que su médico puede encontrarlas útiles.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.