Cáncer de mama: Detección

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 04/2017

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre la detección para este tipo de cáncer. También se le informará acerca de los riesgos y beneficios de la detección. Use el menú para ver otras páginas.

La detección se utiliza para detectar el cáncer antes de que los signos o síntomas aparezcan. Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se pueden usar para detectar en una persona tipos específicos de cáncer. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • Disminuir la cantidad de personas que presentan la enfermedad.

  • Disminuir la cantidad de personas que mueren a causa de esta enfermedad o eliminar totalmente las muertes provocadas por el cáncer.

  • Identificar a las personas con un riesgo más alto de desarrollar un tipo específico de cáncer que, posiblemente, necesiten realizarse exámenes de detección más seguido a raíz de enfermedades o mutaciones genéticas.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la detección del cáncer (en inglés).

Información sobre detección del cáncer de mama

Mamografía

La mamografía es la mejor herramienta que tienen los médicos para detectar el cáncer de mama en mujeres sanas, ya que se ha demostrado que reduce la mortalidad por la enfermedad. Como cualquier examen médico, la mamografía implica riesgos, como las pruebas adicionales y la ansiedad en el caso de que la prueba muestre erróneamente un posible tumor; esto se denomina un falso positivo. En el 10 % al 15 % de los casos, la mamografía no mostrará un cáncer existente, lo cual se llama falso negativo.

La mamografía digital puede detectar mejor el cáncer de mama, particularmente en mujeres con mamas densas. Existe un tipo más novedoso de mamografía llamada tomosíntesis o mamografía 3D. Al combinarse con las mamografías estándares, puede mejorar la capacidad para detectar cánceres pequeños y reducir la necesidad de repetir las pruebas debido a los falsos positivos. Este método se encuentra aprobado por la FDA, aunque todavía es objeto de investigación.

Otros métodos de detección del cáncer de mama

Las otras formas de examinar las mamas, tales como el ultrasonido o las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI), no se utilizan regularmente para detectar el cáncer de mama en muchas mujeres. No obstante, estas pruebas pueden ser útiles para las mujeres que tienen un riesgo muy alto de desarrollar cáncer de mama, aquellas con tejido mamario denso o cuando se detecta un bulto o una masa durante un examen de mama. El uso del ultrasonido para la detección es controversial ya que presenta una tasa elevada de falsos positivos. Esto significa que la prueba identifica de manera errónea posibles cánceres.

De acuerdo con la Sociedad Estadounidense del Cáncer, las mujeres con mutaciones del gen BRCA, antes de la radioterapia de tórax, o con antecedentes familiares muy sólidos de cáncer de mama deben considerar realizarse mamografías y MRI todos los años, en ocasiones con 6 meses de diferencia.

Las mujeres con un riesgo moderado de desarrollar cáncer de mama, por ejemplo, aquellas con cambios precancerosos en una biopsia, pueden hablar con el médico sobre si deben considerar realizarse un examen de detección mediante MRI.

Las MRI pueden ser mejores que la mamografía y el ultrasonido para hallar una masa pequeña en la mama de la mujer, especialmente en el caso de mujeres que tienen tejido mamario muy denso. Sin embargo, las MRI tienen un índice más alto de resultados falso positivo de la prueba, lo que puede significar más biopsias, cirugías y otras pruebas. Además, las MRI no muestran las acumulaciones diminutas de calcio llamadas calcificaciones que pueden encontrarse con una mamografía. Las calcificaciones pueden ser un signo de cáncer de mama in situ (DCIS).

El ultrasonido o las MRI también pueden usarse en mujeres con un hallazgo sospechoso en la mama durante un examen físico o una mamografía. Si se detecta un bulto o una masa durante un examen físico, es posible que se deban hacer más pruebas, incluso si la mamografía es normal.

Se alienta a las mujeres a hablar con sus médicos acerca del método de detección recomendado para ellas y con qué frecuencia es necesario hacerlo.

Recomendaciones de detección

Diferentes organizaciones han analizado las evidencias, los riesgos y los beneficios en torno a la mamografía y han elaborado recomendaciones distintas respecto a las pruebas de detección. Las decisiones acerca de someterse a los exámenes de detección del cáncer de mama se vuelven cada vez más individuales. Es importante que cada mujer hable con su médico acerca de la frecuencia con la que debe someterse a los exámenes de detección y qué exámenes son los más apropiados.

  • El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. (U.S. Preventive Services Task Force, USPSTF) recomienda que las mujeres de 50 a 74 años se sometan a una mamografía cada 2 años. Aconsejan considerar la mamografía en mujeres de 40 a 49 años después de haber evaluado los riesgos y beneficios de esta prueba con un médico.

  • La Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS) recomienda que las mujeres de entre 40 y 44 años tengan la opción de comenzar a realizarse mamografías anuales. Recomienda que las mujeres de entre 45 y 54 años se realicen mamografías anuales y que las mujeres a partir de los 55 años puedan pasar a realizarse una mamografía cada 2 años o continuar los exámenes de detección anuales, si lo desean.

Otros grupos también brindan recomendaciones sobre la detección, incluidos el Colegio Estadounidense de Gastroenterología y la Sociedad de Imágenes Mamarias. Ambos recomiendan una mamografía anual a partir de los 40 años.

La controversia sobre la mamografía de detección se relaciona con la capacidad de detección temprana para reducir la cantidad de muertes por cáncer de mama. Los cánceres de mama que se detectan mediante una mamografía, generalmente, son pequeños. Por el contrario, los cánceres agresivos de crecimiento rápido se encuentran con más frecuencia entre una mamografía de detección y otra. También se encuentran con más frecuencia en mujeres jóvenes.

En el caso de las mujeres con un riesgo elevado de desarrollar cáncer de mama, se pueden recomendar pruebas de detección a una edad más temprana o con más frecuencia que en los programas mencionados. Algunas mujeres de mayor edad pueden dejar de someterse a exámenes en algún punto, especialmente si tienen problemas de salud considerables que limiten la duración de su vida o su capacidad para hacer frente a las exigencias físicas del tratamiento del cáncer de mama. Es por ello que resulta importante que todas las mujeres hablen con sus médicos sobre la mamografía y decidan un programa de detección adecuado.

El USPSTF y la ACS también difieren en sus recomendaciones para el examen clínico de mama. Un examen clínico de la mama es cuando el médico u otro profesional de la salud realizan un examen físico de sus mamas para comprobar si hay anomalías o bultos. El USPSTF recomienda un examen clínico de mama junto con la mamografía. La ACS no recomienda un examen clínico de las mamas en el caso de las mujeres con un riesgo promedio de desarrollar cáncer de mama.

Finalmente, aunque no se ha demostrado que el autoexamen de mamas disminuya la mortalidad por cáncer de mama, es importante que las mujeres conozcan bien sus mamas para así poder advertir cualquier cambio e informarlo al médico. Los cánceres que crecen más rápido, generalmente, se detectan mediante exámenes de mama entre las mamografías regulares.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar esta enfermedad. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.