Cáncer de páncreas: Diagnóstico

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 05/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa de un problema médico. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad, su estado de salud general y sus antecedentes familiares

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Si un médico sospecha que una persona tiene cáncer de páncreas, primero preguntará sobre los antecedentes médicos, los antecedentes familiares y examinará a la persona para determinar si hay signos de la enfermedad. Un diagnóstico adecuado y oportuno es muy importante. Si es posible, las pruebas se deben realizar en un centro que tenga experiencia con la enfermedad. Las pruebas mencionadas a continuación pueden utilizarse cuando se sospecha que hay cáncer de páncreas. Sin embargo, el diagnóstico debe confirmarse con una muestra de tejido del tumor extraída durante una biopsia, una aspiración con aguja fina o cirugía.

Pruebas generales

  • Examen físico. El médico examinará la piel, la lengua y los ojos para ver si están amarillos, lo cual es un signo de ictericia. La ictericia puede ser causada por un tumor en la cabeza del páncreas que bloquea el flujo normal de una sustancia denominada bilis que es producida en el hígado. Sin embargo, muchos pacientes con cáncer de páncreas no tienen ictericia al momento del diagnóstico del cáncer. El médico también palpará el abdomen para comprobar si el cáncer produjo algún cambio. Sin embargo, dado que el páncreas está detrás de la parte superior del abdomen, con frecuencia no es palpable. La acumulación anormal de líquido en el abdomen, lo que se denomina ascitis, puede ser otro signo de cáncer.

  • Análisis de sangre. El médico puede extraer muestras de sangre para controlar los niveles anormales de bilirrubina y otras sustancias. La bilirrubina es una sustancia química que puede alcanzar niveles altos en los pacientes con cáncer de páncreas debido a la obstrucción del conducto colédoco por un tumor. Existen muchas otras causas no relacionadas con el cáncer que explican la presencia de un nivel elevado de bilirrubina, como la hepatitis, los cálculos biliares o la mononucleosis.

    El antígeno de carbohidrato 19-9 (carbohydrate antigen 19-9, CA19-9) es un marcador tumoral. Un marcador tumoral es una sustancia producida por un tumor que se puede encontrar en niveles más altos si hay presencia de cáncer y se puede medir en la sangre. A menudo, los niveles de CA19-9 aumentan en las personas con cáncer de páncreas, aunque algunos pacientes tienen niveles de CA19-9 normales. A menudo, los niveles de CA19-9 son más altos a medida que el cáncer crece o se disemina. El CA 19-9 no debe usarse como la única prueba para diagnosticar cáncer de páncreas, dado que los niveles altos de CA 19-9 también pueden ser un signo de otras afecciones. Por ejemplo, otros tipos de cáncer, como el cáncer colorrectal, hepático y esofágico pueden aumentar el CA 19-9. Afecciones no cancerosas, como pancreatitis, cirrosis hepática y obstrucción no cancerosa del conducto biliar común también pueden aumentar el CA 19-9.

Pruebas por imágenes

Las pruebas por imágenes permiten a los médicos determinar dónde está ubicado el cáncer y si se ha diseminado desde el páncreas hacia otras partes del cuerpo. Las pruebas por imágenes también pueden utilizarse para controlar si el cáncer está creciendo. El cáncer de páncreas a menudo no se desarrolla como una sola masa tumoral grande, lo que significa que, en algunos casos, puede ser difícil visualizarlo en las imágenes. Sin embargo, los escáneres de tomografía computarizada más nuevos (consulte más abajo) producen imágenes de más calidad y más claras que pueden facilitar la detección de un tumor. Un radiólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas por imágenes.

  • Exploración por tomografía computada (computerized tomography, CT o CAT). Una exploración por CT (en inglés) toma imágenes del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una imagen detallada tridimensional que muestra las anomalías o los tumores. Se puede usar una exploración por CT para determinar la localización y el tamaño del tumor y si este se ha diseminado a los ganglios linfáticos o a otras partes del cuerpo. Generalmente, antes de la exploración se administra un tinte especial denominado medio de contraste, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. Muchos centros oncológicos utilizan un método especial de exploración por CT llamado CT con protocolo para páncreas. Este método se concentra en tomar imágenes del páncreas en diferentes momentos después de la inyección intravenosa (i.v.) del medio de contraste para determinar exactamente dónde se encuentra el tumor en relación con los órganos y vasos cercanos. Los resultados de esta prueba pueden ayudar a decidir si el tumor se puede extirpar con cirugía.

  • Tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) o exploración por PET-CT. Una PET generalmente se combina con una exploración por CT (vea arriba), lo cual se denomina exploración por PET-CT (en inglés). Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una PET. La PET es una forma de crear imágenes multicolor de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva denominada marcador. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. La combinación brinda un panorama más completo del área que se evalúa. Las PET se realizan regularmente en algunos centros oncológicos para el diagnóstico y la determinación de estadios del cáncer de páncreas, pero no en todos ellos. Sin embargo, aún no se consideran una prueba estándar para detectar el cáncer de páncreas. Una PET sola nunca debe utilizarse en lugar de una tomografía computarizada de alta calidad.

  • Ecografía. Una ecografía utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Existen 2 tipos de dispositivos de ultrasonido: transabdominal y endoscópico.

    • Se coloca un dispositivo de ultrasonido transabdominal sobre la parte externa del abdomen y se lo mueve lentamente para producir una imagen del páncreas y las estructuras circundantes.

    • El dispositivo de ultrasonido endoscópico (endoscopic ultrasound, EUS) es un tubo delgado iluminado que se introduce a través de la boca y el estómago del paciente hacia el intestino delgado. Se mueve lentamente alrededor del área a fin de obtener una imagen del páncreas. Este procedimiento es altamente especializado y requiere de la presencia de un gastroenterólogo que posea capacitación específica en esta área. El gastroenterólogo es un médico que se especializa en el tubo digestivo, que incluye estómago, intestinos y órganos similares. Por lo general, en el EUS, se aplican sedantes al paciente para que duerma durante todo el procedimiento. También puede realizarse una biopsia (consulte más abajo) en el mismo momento que este procedimiento.

  • Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (endoscopic retrograde cholangiopancreatography, ERCP). Este procedimiento es realizado por un gastroenterólogo. El médico coloca un tubo delgado e iluminado denominado endoscopio en la boca, que pasa por el estómago hasta llegar al intestino delgado. Luego, se pasa un tubo pequeño, denominado catéter, a través del endoscopio y hasta el interior de los conductos biliares y pancreáticos. Se inyecta un tinte en los conductos y el médico luego toma radiografías que pueden mostrar si un conducto está comprimido o se ha estrechado. Con frecuencia, durante la ERCP puede colocarse una endoprótesis o “stent” de plástico o metal en el conducto biliar obstruido para aliviar la ictericia. Durante este procedimiento, pueden obtenerse muestras del tejido que, en ciertos casos, ayudan a confirmar el diagnóstico de cáncer. Durante este procedimiento, se administra al paciente un sedante suave. Por lo general, la ERCP se usa para colocar endoprótesis de conductos biliares y no se usa con frecuencia para diagnósticos.

  • Colangiografía percutánea transhepática (percutaneous transhepatic cholangiography, PTC). Para realizar este procedimiento de radiografías, se inserta una aguja delgada a través de la piel y hacia el hígado. A través de esta aguja se inyecta una tinción para que los conductos biliares se vean en las radiografías. Al examinar esas radiografías, el médico puede decir si los conductos biliares están obstruidos.

Biopsia y análisis de tejidos

  • BiopsiaUna biopsia (en inglés) es la extirpación de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero, en casi todos los tipos de cáncer, solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Para el cáncer de páncreas, el patólogo puede generalmente tener experiencia específica en analizar muestras de biopsias de cáncer de páncreas. Hay diversas maneras de extraer una muestra de tejido:

    • Una técnica se denomina aspiración con aguja fina (fine needle aspiration, FNA). La FNA usa una aguja delgada que se introduce en el páncreas para succionar las células. Generalmente esto se realiza con un EUS (consulte más arriba) o a través de la piel, lo que se denomina por vía percutánea, guiado por una exploración por CT.

    • En otro método se usa una biopsia con aguja gruesa o una aguja Tru-Cut para extraer una porción más grande de tejido. Una porción más grande de tejido puede ser útil para las pruebas moleculares o genéticas del tumor. Sin embargo, una biopsia con aguja gruesa tiene mayor riesgo que una FNA, incluido el riesgo de presentar pancreatitis y sangrado. Debe realizarla un gastroenterólogo que haya sido capacitado específicamente y que tenga experiencia en realizar EUS.

    Si el cáncer se ha diseminado hacia otros órganos, es posible que se necesite hacer una biopsia de 1 de estas otras áreas, como el hígado. Nuevamente, se puede hacer a través de la piel, como se explicó anteriormente o, con menos frecuencia, mediante cirugía. Este tipo de cirugía se puede hacer a través de una incisión más grande en el abdomen, denominada laparotomía. O bien, la biopsia quirúrgica puede llevarse a cabo mediante incisiones más pequeñas a fin de realizar aberturas para una cámara diminuta y los instrumentos quirúrgicos, lo que se denomina abordaje laparoscópico.

    En casos infrecuentes, una biopsia puede mostrar que no hay células cancerosas en el área evaluada aunque las haya. Esto se denomina resultado de la prueba “negativo falso”. Esto puede ocurrir porque el área contiene inflamación y/o fibrosis (tejido tipo cicatrizal), que puede hacer que sea difícil encontrar las células cancerosas. En general, antes de que un paciente comience el tratamiento, se hace todo lo posible para confirmar que hay presencia de cáncer, incluso si esto requiere la realización de varias biopsias. La excepción es para los pacientes que tienen una masa ubicada en un área del páncreas que se puede extirpar con cirugía incluso si no se realiza una biopsia o si la biopsia no muestra células cancerosas.

  • Pruebas moleculares del tumor. Es posible que su médico recomiende análisis moleculares adicionales sobre una muestra tumoral, a fin de identificar cambios en genes específicos y proteínas. Algunas pruebas moleculares pueden realizarse en su laboratorio local del hospital. Para otras pruebas, es posible que sea necesario enviar la muestra a un laboratorio independiente para ser analizada.

    Para el cáncer de páncreas , se deben realizar pruebas de inestabilidad de microsatélites alta (high microsatellite instability, MSI-high), que también se puede denominar deficiencia de reparación de desajuste o un cambio genético específico denominado fusión NTRK. Estas pruebas pueden ayudar a los médicos a determinar sus opciones de tratamiento. Sin embargo, estos cambios genéticos no son frecuentes en los tumores pancreáticos.

    Este enfoque “personalizado” es un área de creciente interés y foco científico. Es útil averiguar el tipo y la cantidad de muestra de tumor necesaria para estas pruebas y si están cubiertas por su seguro médico. Es posible que sea necesario realizar otra biopsia para obtener una muestra de tejido suficientemente grande para realizar pruebas más extensas. Sin embargo, a veces, un análisis de sangre puede proporcionar información sobre las características moleculares o genéticas de su cáncer.

    Para obtener más información, consulte al médico. Los pacientes que se someten a cirugía pueden decidir donar partes del tumor que no sean necesarias para las pruebas diagnósticas, a fin de que las muestras puedan utilizarse para investigar aún más el cáncer de páncreas.

Después de realizar estas pruebas diagnósticas, su médico revisará todos los resultados con usted, incluido el tipo exacto de cáncer que tiene, cuánto ha crecido y se ha diseminado el cáncer (lo que se denomina estadio) y las opciones de tratamiento.

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