Cáncer de pulmón de células pequeñas: Diagnóstico

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 03/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa del problema médico. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado, pero nunca pueden usarse solas para diagnosticar cáncer de pulmón de células pequeñas. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tamaño, localización y tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y salud general

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de pulmón de células pequeñas y determinar su estadio:

  • Biopsia. Una biopsiaes la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Si se encuentran células cancerosas, el patólogo determinará si se trata de un cáncer de pulmón de células pequeñas o de un NSCLC, en función del aspecto que presenten cuando se observen con el microscopio.

    A continuación, se enumeran más procedimientos que los médicos usan para recolectar tejido para el diagnóstico y la determinación del estadio del cáncer de pulmón de células pequeñas:

  • Citología del esputo. Si se sospecha la presencia de cáncer de pulmón, el médico puede pedirle a una persona que expectore para examinar la flema con un microscopio. Un patólogo puede encontrar células cancerosas mezcladas en el moco. Sin embargo, la citología del esputo generalmente no proporciona tejido suficiente para diagnosticar por completo el cáncer de pulmón.

  • Broncoscopia. En una broncoscopia, el médico pasa un tubo delgado y flexible con una luz en el extremo a través de la boca o la nariz, a lo largo de la tráquea y dentro de las vías respiratorias de los pulmones. Un cirujano o un neumólogo puede realizar este procedimiento. Un neumólogo es un médico especialista en el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad pulmonar. El tubo permite que el médico vea el interior de los pulmones. Unos pequeños instrumentos dentro del tubo pueden extraer muestras de tejido o líquido para que el patólogo pueda examinarlas. Los pacientes reciben anestesia leve durante la broncoscopia. La anestesia es un medicamento para bloquear la conciencia del dolor.

  • Aspiración con aguja delgada/biopsia profunda. Después de anestesiar la piel, un radiólogo especialista, denominado radiólogo intervencionista, extirpa una muestra del tumor de pulmón para realizar pruebas. En una aspiración con aguja delgada se usa una aguja delgada para extirpar una pequeña muestra de células. Una biopsia profunda se realiza con una aguja más ancha. El tipo de aguja utilizada depende del tamaño de la muestra que se necesita. A menudo, el radiólogo usa una exploración por CT de tórax o un equipo de rayos X especial denominado fluoroscopio para guiar la aguja. En general, una biopsia profunda proporciona una mayor cantidad de tejido que una aspiración con aguja delgada. Los médicos han aprendido que se necesita más tejido para diagnosticar el cáncer de pulmón de células pequeñas.

  • Toracentesis. Después de adormecer la piel del pecho, se inserta una aguja a través de la pared del tórax en el espacio entre el pulmón y la pared torácica donde se puede acumular cantidades anormales de líquido. Se extirpa el líquido, y luego el patólogo lo examina para detectar la presencia de células cancerosas.

  • Toracoscopia. A través de un pequeño corte en la piel de la pared torácica, un cirujano puede insertar un instrumento especial y una pequeña cámara de video para examinar el interior del pulmón. Los pacientes necesitan anestesia general para este procedimiento, pero el tiempo de recuperación puede ser menor con una toracoscopia debido a que se hacen incisiones más pequeñas. Este procedimiento se puede denominar cirugía toracoscópica videoasistida (video-assisted thoracoscopic surgery, VATS).

  • Mediastinoscopia. Un cirujano examina y toma una muestra de los ganglios linfáticos ubicados en el centro del tórax debajo del esternón mediante una pequeña incisión en la parte superior del esternón. Este procedimiento también requiere anestesia general y se lleva a cabo en un quirófano.

  • Toracotomía. Este procedimiento se lleva a cabo en un quirófano, y el paciente recibe anestesia general. Un cirujano realiza una incisión en el tórax, examina el pulmón de forma directa y extrae muestras de tejido para analizarlas. La toracotomía es el procedimiento que los cirujanos realizan con mayor frecuencia para extirpar un tumor de pulmón en su totalidad.

  • Aspiración y biopsia de médula ósea. Es una prueba que se usa ocasionalmente para el cáncer de pulmón de células pequeñas. Estos 2 procedimientos son similares y suelen realizarse al mismo tiempo para examinar la médula ósea. La médula ósea tiene una parte sólida y una líquida. En la aspiración de médula ósea, se extirpa una muestra de líquido con una aguja. La biopsia de médula ósea consiste en la extirpación de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un lugar frecuente para realizar una aspiración de médula ósea y una biopsia es el hueso pélvico, el cual está ubicado en la región lumbar junto a la cadera. Usualmente, antes de esta intervención, se anestesia la piel de dicha área con medicamentos. También se pueden utilizar otros tipos de anestesia.

  • Análisis de sangre. Por lo general, los médicos no usan análisis de sangre para ayudar a diagnosticar el cáncer de pulmón de células pequeñas. Sin embargo, los investigadores están estudiando el ADN flotante libre del cáncer a partir de análisis de sangre, para aprender si estas pruebas podrían ayudar a hallar cambios moleculares que podrían usarse para la planificación del tratamiento. Estas pruebas a menudo se llaman pruebas de ADN de tumor circulante y también pueden denominarse “biopsia líquida”.

Pruebas por imágenes

Además de las biopsias y los procedimientos quirúrgicos, las exploraciones por imágenes son muy importantes para la atención de las personas con cáncer de pulmón de células pequeñas. Sin embargo, ninguna prueba es perfecta, y ninguna exploración por imágenes puede diagnosticar el cáncer de pulmón de células pequeñas. Solo una biopsia puede hacerlo. Los resultados de las radiografías y las exploraciones de tórax se deben combinar con los antecedentes médicos de la persona, un examen físico, análisis de sangre e información de la biopsia para armar la historia completa respecto de dónde comenzó el cáncer, si se diseminó y hacia dónde lo hizo.

  • Tomografía computarizada (computerized tomography, CT). Una exploración por CT (en inglés) produce imágenes que permiten a los médicos ver el tamaño y la localización de un tumor de pulmón y/o las metástasis del cáncer de pulmón. Esta prueba toma imágenes del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Una computadora combina estas imágenes en una imagen tridimensional que muestra anomalías o tumores. Una CT se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en la vena del paciente o puede ser administrado en forma de pastilla o líquido para tragar.

  • Tomografía por emisión de positrones (Positron emission tomography, PET). Una PET generalmente se combina con una exploración por CT (ver más arriba), lo cual se denomina PET-CT (en inglés). Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una PET. La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo.  

  • Imágenes por resonancia magnética (Magnetic resonance imaging, MRI). Una MRI (en inglés) también produce imágenes que permiten a los médicos ver la ubicación de un tumor de pulmón y/o las metástasis del cáncer de pulmón, y medir el tamaño del tumor. Las MRI usan campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en la vena del paciente o puede ser administrado en forma de pastilla o líquido para tragar. Las exploraciones por MRI no funcionan bien para tomar imágenes de partes del cuerpo en movimiento, como los pulmones, que se mueven con cada respiración. Por ese motivo, la MRI rara vez se usa para examinar los pulmones. Sin embargo, puede ser útil para detectar el cáncer de pulmón que se ha diseminado al cerebro.

  • Gammagrafía ósea. La gammagrafía ósea usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las provocadas por el cáncer, aparecen de color oscuro. Las PET (consulte arriba) han reemplazado a las gammagrafías óseas para averiguar si el cáncer de pulmón se ha diseminado a los huesos.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa. Esto se conoce como determinación del estadio.

Determinación del lugar donde se originó el cáncer

El cáncer de pulmón empieza en los pulmones. Muchos otros tipos de cáncer se originan en otra parte del cuerpo y se diseminan hacia los pulmones cuando hacen metástasis. Por ejemplo, el cáncer de mama que se ha diseminado a los pulmones se sigue llamando cáncer de mama. Por lo tanto, para los médicos es importante saber si un cáncer empezó en los pulmones o en otra parte del cuerpo.

Para averiguar dónde se originó el cáncer, el médico tendrá en cuenta los síntomas y antecedentes médicos, examen físico, el aspecto del tumor en las radiografías y las exploraciones, y los factores de riesgo para el cáncer. Un patólogo puede realizar pruebas en la muestra de biopsia para ayudar a averiguar dónde comenzó el cáncer. Su médico puede recomendar otras pruebas para descartar tipos específicos de cáncer. Si después de estas consideraciones, el médico todavía no está seguro de dónde comenzó el cáncer, usted puede recibir un diagnóstico de “cáncer metastásico de tumor primario desconocido”. Casi todos los tratamientos para el cáncer metastásico de tumor primario desconocido (en inglés) que se encuentra por primera vez en el tórax son los mismos que para el cáncer de pulmón de células pequeñas metastásico.

Haciendo frente el diagnóstico de cáncer de pulmón

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer de pulmón de células pequeñas puede ser sumamente estresante. Algunos pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas experimentan ansiedad y, con menos frecuencia, depresión. Ni usted ni su familia deben sentir temor de expresar cómo se siente a los médicos, enfermeros y trabajadores sociales. La función del equipo de atención de la salud es ayudar a los pacientes, y muchos de sus integrantes poseen capacitación y experiencia especiales que pueden hacer más llevadera la situación para usted y su familia.

Además del apoyo emocional y la educación, su médico puede recetar medicamentos ansiolíticos y, en ocasiones, un antidepresivo si es necesario. El profesional también puede derivarlo a un consejero, psicólogo, trabajador social o psiquiatra. También hay recursos para ayudarlos a usted y su familia. Algunos pacientes se sienten cómodos hablando sobre su enfermedad y sus experiencias durante el tratamiento con su médico, enfermero, familia, amigos u otros pacientes a través de un grupo de apoyo. Estos pacientes también pueden unirse a un grupo de apoyo o grupo de defensa para que haya una mayor conciencia sobre el cáncer de pulmón y para ayudar a otros pacientes que viven con esta enfermedad.

Un diagnóstico de cáncer de pulmón de células pequeñas es grave. Sin embargo, los pacientes pueden contar con que los médicos les ofrecerán un tratamiento eficaz. También puede reconfortarles saber que los avances en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de pulmón ampliarán la posibilidad de cura para un número cada vez mayor de pacientes.

Obtenga más información sobre el asesoramiento (en inglés), cómo encontrar un grupo de apoyo y cómo ser un defensor en relación con el tratamiento contra el cáncer (en inglés).

Dejar de fumar

Incluso después de que se diagnostique cáncer de pulmón de células pequeñas, todavía puede ser beneficioso dejar de fumar cigarrillos. Las personas que dejan de fumar soportan mejor los tratamientos, se sienten mejor, viven más tiempo y tienen un menor riesgo de desarrollar un segundo cáncer de pulmón u otros problemas de salud. Dejar de fumar nunca es fácil y es incluso más difícil cuando se enfrenta un diagnóstico de cáncer de pulmón. Las personas que fuman deben buscar la ayuda de familiares, amigos, programas para dejar de fumar y profesionales de atención de la salud. Ninguno de los productos disponibles para dejar de fumar interfieren en el tratamiento contra el cáncer. Obtenga más información sobre dejar de consumir tabaco después de un diagnóstico de cáncer.

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