Cáncer de vejiga: Opciones de tratamiento

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 10/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los aspectos básicos de las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con este tipo de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para este tipo de cáncer. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se alienta a los pacientes para que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si el nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Descripción general del tratamiento

A continuación, se brindan descripciones básicas de las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de vejiga. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre tomar decisiones respecto del tratamiento (en inglés).

Para ver las opciones de tratamiento generales en función del alcance del cáncer de vejiga, lea la siguiente sección de esta guía Opciones de tratamiento según el estadio.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Existen diferentes tipos de cirugía para el cáncer de vejiga. Su equipo de atención médica le recomendará una cirugía específica en función del estadio y el grado de la enfermedad. Las opciones de cirugía para tratar el cáncer de vejiga incluyen las siguientes:

  • Resección transuretral de tumor en la vejiga (TURBT). Este procedimiento se usa para el diagnóstico y la determinación del estadio, y también para el tratamiento. Durante una TURBT, un cirujano inserta un cistoscopio a través de la uretra hasta llegar a la vejiga. El cirujano extirpa el tumor usando una herramienta con una pequeña asa, un láser o fulguración (electricidad de intensidad alta). Al paciente se le administra anestesia, un medicamento para bloquear la sensibilidad al dolor, antes de que comience el procedimiento.

    Para las personas con cáncer de vejiga no músculo invasivo, TURBT puede ser una opción para eliminar el cáncer. Sin embargo, el médico puede recomendar tratamientos adicionales para reducir el riesgo de que el cáncer regrese, como quimioterapia intravesical o inmunoterapia (consulte a continuación). Para las personas con cáncer de vejiga músculo invasivo, se recomiendan generalmente los tratamientos adicionales que incluyen cirugía para extirpar la vejiga o, menos frecuentemente, la radioterapia.

  • Cistectomía y vaciamiento de ganglios linfáticos. Una cistectomía radical es la extirpación de toda la vejiga y posiblemente los órganos y los tejidos cercanos. En el caso de los hombres, es posible que también se extirpe la próstata y la uretra. En el caso de las mujeres, es posible que se extirpen las trompas de Falopio, los ovarios y parte de la vagina. En el caso de todos los pacientes, se extirpan los ganglios linfáticos en la pelvis. Esto se denomina vaciamiento de los ganglios linfáticos de la pelvis. Un vaciamiento extendido de los ganglios linfáticos de la pelvis es la forma más precisa de detectar cáncer que se ha diseminado a los ganglios linfáticos. Raramente, para algunos cánceres específicos, puede resultar apropiado extirpar solo parte de la vejiga, lo que se conoce como cistectomía parcial.

    Durante una cistectomía robótica o laparoscópica, el cirujano realiza varias incisiones pequeñas, o cortes, en lugar de 1 sola incisión grande, que es la que se usa en la cirugía tradicional. El cirujano luego usa equipos telescópicos con o sin asistencia robótica para extirpar la vejiga. El cirujano debe hacer una incisión para extirpar la vejiga y el tejido circundante. Este tipo de operación requiere un cirujano que tenga mucha experiencia en cirugías mínimamente invasivas. Varios estudios aún se encuentran en curso a fin de determinar si la cistectomía robótica o laparoscópica es tan segura como la cirugía estándar y si puede eliminar del cáncer de vejiga tan exitosamente como la cirugía estándar.

  • Derivación de la orina. Si se extirpa la vejiga, el médico creará una nueva forma para que la orina salga del cuerpo. Una forma de hacer esto es usar una sección del intestino delgado o colon para derivar la orina a un estoma u ostomía (una abertura) fuera del cuerpo. El paciente entonces debe usar una bolsa unida al estoma para recolectar y drenar la orina.

    Cada vez más, los cirujanos pueden usar parte del intestino grueso o delgado para crear un reservorio para orina, que es un saco de almacenamiento que se encuentra dentro del cuerpo. Con estos procedimientos, el paciente no necesita una bolsa para orinar. A algunos pacientes, el cirujano les puede conectar el saco a la uretra, creando lo que se conoce como neovejiga, para que el paciente pueda eliminar la orina del cuerpo normalmente. Sin embargo, es posible que se necesite insertar un tubo delgado llamado catéter en el paciente si la orina no logra salir de la neovejiga. Además, los pacientes con una neovejiga ya no tendrán ganas de orinar y deberán aprender a orinar con un horario programado.

    Para otros pacientes, un saco interno (dentro del abdomen) formado a partir de intestino delgado se crea y se conecta a la piel del abdomen o del ombligo (pupo) mediante un estoma pequeño. Con este enfoque, los pacientes no necesitan usar una bolsa. Los pacientes drenan el saco varias veces al día al insertar un catéter a través del estoma pequeño e inmediatamente quitar el catéter.

Vivir sin la vejiga puede afectar la calidad de vida de un paciente. Encontrar formas de mantener toda la vejiga o parte de esta es un objetivo importante del tratamiento. Para algunos pacientes con cáncer de vejiga músculo invasivo se pueden usar ciertos planes de tratamiento que incluyen quimioterapia y radioterapia (consulte a continuación) como alternativa a la extirpación de la vejiga.

Los efectos secundarios de la cirugía para el cáncer de vejiga dependen del procedimiento. Las investigaciones han demostrado que contar con un cirujano que tenga experiencia con el cáncer de vejiga puede mejorar el resultado de las personas con cáncer de vejiga. Los pacientes deben hablar con su médico en detalle para comprender exactamente qué efectos secundarios se pueden producir, incluidos efectos secundarios sexuales y urinarios, y cómo se pueden manejar. En general, los efectos secundarios pueden incluir los siguientes:

  • Más tiempo de curación.

  • Infección.

  • Sangrado y molestias leves después de la cirugía.

  • Infecciones o pérdida de orina después de la cistectomía o derivación de la orina. Si se ha creado una neovejiga, muchas veces es posible que un paciente no pueda orinar o vaciar completamente la vejiga.

  • Es posible que los hombres no puedan tener una erección, lo que se llama disfunción eréctil, después de una cistectomía. Muchas veces, se puede realizar una cistectomía con preservación de los nervios. Cuando esto se realiza de forma exitosa, es posible que los hombres puedan tener una erección normal.

  • Daño en los nervios de la pelvis y pérdida del deseo sexual y orgasmos, tanto para hombres como para mujeres. Con frecuencia, estos problemas se pueden resolver con otros tratamientos.

Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de la cirugía específica a la que se someterá. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la cirugía de cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al poner fin a su capacidad para crecer y dividirse. Un régimen de quimioterapia, o programa, por lo general consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran durante un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

Existen 2 tipos de quimioterapia que se pueden usar para tratar el cáncer de vejiga. El tipo que el médico recomiende y para cuándo dependerá del estadio del cáncer. Los pacientes deben hablar con su médico acerca de la quimioterapia antes de la cirugía.

  • Quimioterapia intravesical. La quimioterapia intravesical o local es administrada generalmente por un urólogo. Durante este tipo de terapia, los fármacos se administran en la vejiga mediante un catéter que ha sido insertado en la uretra. El tratamiento local solo destruye las células tumorales superficiales que entran en contacto con la solución de quimioterapia. No puede alcanzar las células tumorales en la pared de la vejiga ni a las células tumorales que se han diseminado a otros órganos. Mitomicina (Mitozytrex, Mutamycin) y tiotepa (varios nombres comerciales) son los fármacos que se usan con mayor frecuencia para la quimioterapia intravesical. Otros fármacos que se usan incluyen cisplatino (Platinol), doxorubicina (Adriamycin), gemcitabina (Gemzar) y valrubicina (Valstar).

  • Quimioterapia sistémica. El profesional que receta una quimioterapia sistémica o de todo el cuerpo es con frecuencia un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. La quimioterapia sistémica ingresa al torrente sanguíneo para alcanzar las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

    Los regímenes de quimioterapia más frecuentes para el cáncer de vejiga son los siguientes:

    • Cisplatino y gemcitabina

    • Carboplatino (Paraplatin) y gemcitabina

    • MVAC, que combina 4 fármacos: metotrexato (varios nombres comerciales), vinblastina (Velban, Velsar), doxorubicina y cisplatino

    • MVAC de dosis densa (DD)

    Muchas quimioterapias sistémicas se continúan evaluando en ensayos clínicos para ayudar a determinar qué fármacos o combinaciones de fármacos funcionan mejor para tratar el cáncer de vejiga. En general, una combinación de fármacos funciona mejor que un fármaco solo. Los investigadores también están estudiando cuándo es mejor usar la quimioterapia, si antes o después de la cirugía.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después de finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Inmunoterapia (actualizado al 04/2018)

La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

  • Bacilo de Calmette y Guérin (BCG). El fármaco de inmunoterapia estándar para el cáncer de vejiga es una bacteria atenuada llamada BCG, que es similar a la bacteria que provoca la tuberculosis. La BCG se coloca directamente en la vejiga mediante un catéter. Esto se denomina terapia intravesical. BCG se adhiere al recubrimiento interno de la vejiga y estimula al sistema inmunitario para que destruya al tumor. BCG puede provocar síntomas similares a los de la gripe, escalofríos, fiebre leve, fatiga, sensación de ardor en la vejiga y sangrado en la vejiga.

  • Interferón (Roferon-A, Intron A, Alferon). El interferón es otro tipo de inmunoterapia que se puede administrar como terapia intravesical. A veces se lo combina con la BCG si el uso de BCG sola no ayuda a tratar el cáncer.

  • Inhibidores de los puntos de control inmunitarios. Un área activa de las investigaciones sobre inmunoterapia estudia fármacos que bloquean una proteína llamada PD-1. La PD-1 se encuentra en la superficie de las células T, que son un tipo de glóbulo blanco que ayuda directamente al sistema inmunitario del cuerpo para que combata la enfermedad. Dado que la PD-1 evita que el sistema inmunitario destruya las células cancerosas, lograr que la PD-1 deje de funcionar permite al sistema inmunitario eliminar mejor la enfermedad. Atezolizumab (Tecentriq), nivolumab (Opdivo), avelumab (Bavencio), durvalumab (Imfinzi) y pembrolizumab (Keytruda) se usan para tratar el carcinoma urotelial metastásico o avanzado. Atezolizumab, durvalumab y avelumab son inhibidores de la PD-L1, que también interactúa con la proteína PD-1 en las células T. Pembrolizumab, como nivolumab, es un inhibidor PD-1. Es la única inmunoterapia que ha demostrado ayudar a las personas a vivir por más tiempo después de un primer tratamiento que no haya funcionado. Estudios recientes demostraron que pembrolizumab y atezolizumab podrían no ayudar a determinadas personas, de modo que estas 2 inmunoterapias están aprobadas solamente para el tratamiento de personas que no pueden recibir quimioterapia con cisplatino y que tienen tumores que sobreexpresan PD-L1 y personas que no pueden recibir ninguna terapia con platino, independientemente de si el tumor sobreexpresa PD-L1 o no. Muchos otros inhibidores de los puntos de control inmunitarios se están estudiando en varios ensayos clínicos.

Los diferentes tipos de inmunoterapias pueden causar diferentes efectos secundarios. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tipo más frecuente de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando la radioterapia se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado.

La radioterapia generalmente no se usa sola como tratamiento principal para el cáncer de vejiga, pero se la puede administrar en combinación con quimioterapia. Algunas personas que no pueden recibir quimioterapia pueden recibir radioterapia sola. Los siguientes motivos describen por qué una combinación de radioterapia y quimioterapia se puede usar para tratar el cáncer que se encuentra solo en la vejiga:

  • Para destruir toda célula cancerosa que pueda haber quedado después de una TURBT, de forma que toda la vejiga o parte de ella no tenga que ser extirpada.

  • Para aliviar los síntomas causados por el tumor, como dolor, sangrado u obstrucción.

  • Para tratar una metástasis ubicada en un área, como el cerebro o los huesos.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel y deposiciones líquidas. En el caso del cáncer de vejiga, los efectos secundarios aparecen más frecuentemente en el área pélvica o abdominal y pueden incluir irritación de la vejiga junto a la necesidad de orinar frecuentemente durante el período de tratamiento y sangrado de la vejiga o el recto. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la radioterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además de los tratamientos concebidos para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familias. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio del cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para el cáncer al mismo tiempo que reciben tratamiento para aliviar los efectos secundarios. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos al mismo tiempo con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Los cuidados para enfermos terminales son un tipo específico de cuidados paliativos diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se los describe en la sección “Si el tratamiento no funciona” a continuación.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudarlo a sentirse más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia, también conocida como metástasis).

Cuando esto sucede, comenzará un nuevo ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento.

En general, los cánceres de vejiga no músculo invasivos que reaparecen en el mismo lugar que el tumor original o en algún otro lugar de la vejiga se tratan de la misma forma en la que se trató el primer cáncer. Sin embargo, si el cáncer continúa reapareciendo después del tratamiento, es posible que se recomiende una cistectomía. Los cánceres de vejiga que reaparecen fuera de la vejiga son más difíciles de eliminar con cirugía y se los trata frecuentemente con quimioterapia, radioterapia o ambas. Su médico también puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Cualquiera que sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Se alienta a los pacientes a que hablen con el equipo de atención médica respecto a estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer de vejiga no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, se puede denominar cáncer avanzado o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar los cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales son un tipo específico de cuidados paliativos diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, cuidados en un hospital de cuidados paliativos u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La información sobre el estadio y grado del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es “Tratamientos según el estadio”. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.