Cáncer oral y orofaríngeo: Tipos de tratamiento

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 01/2019

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los diferentes tipos de tratamientos que los médicos usan para tratar a personas con cáncer oral y orofaríngeo. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tipos de tratamientos que son el estándar de atención para el cáncer oral y orofaríngeo. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se lo alienta para que considere la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio clínico que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si el nuevo tratamiento es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Los ensayos clínicos son una opción para tener en cuenta para el tratamiento y la atención para todas las etapas del cáncer. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los ensayos clínicos en las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones de esta guía.

Descripción general del tratamiento

Con frecuencia, el cáncer oral y orofaríngeo se puede curar, en especial si se lo detecta en una etapa inicial. Si bien el principal objetivo de un tratamiento es curar el cáncer, también es muy importante preservar la función de los nervios, órganos y tejidos cercanos. Cuando los médicos planifican un tratamiento, consideran cómo afectará la calidad de vida de la persona, por ejemplo, la forma en que la persona se siente, se ve, habla, se alimenta y respira.

En muchos casos, un equipo de médicos trabajará conjuntamente con el paciente para desarrollar el mejor plan de tratamiento. Los especialistas en cáncer de cabeza y cuello a menudo integran equipos multidisciplinarios (en inglés) para atender a cada paciente. El equipo puede estar integrado por:

  • Oncólogo: un médico que trata el cáncer usando quimioterapia u otros medicamentos, como terapia dirigida.

  • Oncólogo radiólogo: un médico que se especializa en tratar el cáncer usando radioterapia.

  • Oncólogo quirúrgico: un médico que trata el cáncer usando cirugía.

  • Otorrinolaringólogo: un médico que se especializa en el oído, la nariz y la garganta.

  • Cirujano reconstructivo/plástico: un médico que se especializa en cirugía reconstructiva, que se realiza para ayudar a reparar el daño provocado por el tratamiento contra el cáncer.

  • Prostodoncista maxilofacial: un especialista que realiza cirugías reconstructivas en el área de la cabeza y el cuello.

  • Dentista oncólogo y oncólogo oral: dentistas que tienen experiencia en la atención de personas con cáncer de la cabeza y el cuello.

  • Prostodoncista: un especialista dental con especialización en la restauración y el reemplazo de piezas dentales rotas con coronas, puentes o dentaduras postizas.

  • Fisioterapeuta: un profesional de atención médica que ayuda a los pacientes a mejorar su fuerza física y su habilidad para moverse.

  • Logopeda: un profesional de atención médica que se especializa en la comunicación y en los trastornos de la deglución. Un logopeda ayuda a los pacientes a recuperar las habilidades orales y motrices, de deglución y del habla después del tratamiento del cáncer que afecta la cabeza, la boca y el cuello.

  • Audiólogo: un profesional de atención médica que trata y controla los problemas auditivos que pueden ser causados por el tumor en sí o por el tratamiento del cáncer.

  • Psicólogo/psiquiatra: estos profesionales de la salud mental tratan las necesidades emocionales, psicológicas y conductuales de la persona con cáncer y las de su familia.

Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, por ejemplo, auxiliares médicos, personal de enfermería de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, dietistas y otros. Es extremadamente importante que el equipo elabore un plan de tratamiento integral antes de que comience el tratamiento. Es posible que las personas necesiten ser examinadas por varios especialistas antes de que se desarrolle completamente un plan de tratamiento.

Existen 3 opciones principales de tratamiento contra el cáncer oral y orofaríngeo: cirugía, radioterapia y terapias con medicamentos. A continuación, se describen estos tipos de tratamiento. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer.

Las recomendaciones y opciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Se puede utilizar uno de estos tratamientos o una combinación de ellos.

Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Estos tipos de conversaciones se denominan “toma de decisiones compartida”. La toma de decisiones compartida es cuando usted y sus médicos trabajan juntos para elegir tratamientos que se ajusten a los objetivos de su atención. La toma de decisiones compartida es especialmente importante en los casos de cáncer oral y orofaríngeo, ya que existen diferentes opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido sano circundante, conocido como margen, durante una operación. Un objetivo importante de la cirugía es la extirpación completa del tumor con “márgenes negativos”. Márgenes negativos significa no que no hay rastros de cáncer en el tejido sano del margen. A menudo, los cirujanos pueden identificar en el quirófano si se ha extirpado todo el tumor.

En algunos casos, la cirugía es seguida de radioterapia, terapias con medicamentos o ambas. Según la ubicación, el estadio, el grado y otras características del cáncer, algunas personas pueden necesitar más de 1 operación para extirpar el cáncer y para ayudar a restaurar el aspecto y la función de los tejidos afectados.

Los procedimientos quirúrgicos más frecuentes para la extirpación del cáncer oral y orofaríngeo incluyen lo siguiente:

  • Cirugía del tumor primario. El tumor y un margen del tejido sano circundante se extirpan para disminuir la posibilidad de que queden algunas células cancerosas. El tumor puede extirparse por la boca o a través de una incisión en el cuello. Es posible que también deba practicarse una mandibulectomía, que consiste en la resección del hueso de la mandíbula para que el cirujano pueda obtener acceso al tumor.

  • Glosectomía. Es la extirpación parcial o total de la lengua.

  • Mandibulectomía. Si el tumor ingresó a un maxilar, pero no se diseminó al hueso, se extirpará una parte del maxilar o la totalidad de este. Si hay evidencia de la destrucción de la mandíbula en una radiografía, podría ser necesario extirpar todo el hueso.

  • Maxilectomía. Es una cirugía en la que se extirpa parte o la totalidad del paladar duro, que consiste en la bóveda ósea de la boca. Se pueden colocar prótesis (dispositivos artificiales) o, más recientemente, usar colgajos de tejido blando con o sin hueso para rellenar los espacios creados durante esta operación.

  • Vaciamiento del cuello. El cáncer de la cavidad oral y la orofaringe frecuentemente se disemina a los ganglios linfáticos del cuello. La prevención de la diseminación del cáncer a los ganglios linfáticos es un objetivo importante del tratamiento. Puede ser necesario extirpar algunos o todos estos ganglios linfáticos mediante un procedimiento quirúrgico llamado vaciamiento del cuello, incluso si los ganglios linfáticos no muestran evidencia de cáncer cuando se examinan (ver Etapas y grados). Un vaciamiento del cuello puede estar seguido de radioterapia o de una combinación de quimioterapia y radioterapia, llamada quimiorradiación, para asegurarse de que no quede cáncer en los ganglios linfáticos. Algunas veces, para el cáncer orofaríngeo, se recomienda un vaciamiento del cuello después de la radioterapia o quimiorradiación. Si no es posible un vaciamiento del cuello, se puede utilizar radioterapia en su lugar. Consulte “Radioterapia” más adelante para obtener más detalles sobre este tipo de tratamiento.

  • Laringectomía. La laringectomía es la extirpación completa o parcial de la laringe o la caja de la voz. Si bien la laringe es importante para producir sonidos, también es esencial para la deglución porque protege la vía respiratoria al impedir que los alimentos y los líquidos ingresen a la tráquea y lleguen a los pulmones, lo que puede causar neumonía. Es muy raro que se necesite de una laringectomía para tratar el cáncer oral u orofaríngeo. Sin embargo, ante la presencia de un tumor grande de la lengua o la orofaringe, es probable que el médico deba extirpar la laringe para proteger las vías respiratorias al tragar. Si se extirpa la laringe, la tráquea se vuelve a unir a la piel del cuello donde se realiza un orificio llamado estoma o traqueotomía (consulte más abajo). Se necesitará rehabilitación para aprender una nueva forma de hablar (consulte Atención de seguimiento).

  • Cirugía robótica transoral y microcirugía transoral con láser. La cirugía robótica transoral (transoral robotic surgery, TORS) y la microcirugía transoral con láser (transoral laser microsurgery, TLM) son procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos. Esto significa que no requieren cortes grandes para acceder y extirpar un tumor. En la TORS, se utiliza un endoscopio para observar un tumor en la garganta, la base de la lengua y las amígdalas. Luego, 2 instrumentos robóticos pequeños actúan como los brazos del cirujano para extirpar el tumor. En la TLM, se introduce a través de la boca un endoscopio conectado a un láser. Luego, el láser se utiliza para extirpar el tumor. El láser es un rayo angosto de luz de alta intensidad.

Es posible que también se necesiten otros tipos de cirugía, entre las que se incluyen las siguientes:

  • Cirugía micrográfica. Este tipo de cirugía se utiliza con frecuencia para tratar el cáncer de piel y algunas veces se puede utilizar para tumores de la cavidad oral. Puede reducir la cantidad de tejido sano que se extirpa. Esta técnica se utiliza con frecuencia en el cáncer de labio. Implica extirpar el tumor visible, además de pequeños fragmentos de tejido que rodea al tumor. Cada pequeño fragmento se examina con un microscopio hasta extirpar todo el cáncer.

  • Traqueotomía. Si el cáncer obstruye la vía respiratoria o es demasiado grande para su extirpación total, se realiza un orificio en el cuello. Este orificio se llama traqueotomía. Luego, se coloca un tubo de traqueotomía y la persona respira a través de él. Una traqueotomía puede ser temporal o permanente.

  • Tubo de gastrostomía. Si el cáncer impide que la persona pueda tragar, se coloca un dispositivo de alimentación denominado tubo de gastrostomía. El tubo pasa a través de la piel y el músculo abdominal directamente dentro del estómago. Estas sondas pueden ser un método temporal para mantener la nutrición hasta que la persona pueda tragar por la boca adecuadamente y de manera segura los alimentos ingeridos. Para problemas de deglución que son temporales, es posible utilizar una sonda (tubo) nasogástrica (NG) en lugar de una sonda dentro del estómago. La sonda NG se introduce a través de la nariz hasta el esófago y dentro del estómago.

  • Reconstrucción. Si el tratamiento requiere la extirpación de grandes áreas de tejido, quizás sea necesario realizar una cirugía reconstructiva para ayudar al paciente a tragar y hablar nuevamente. Es posible tomar hueso o tejido sano de otras partes del cuerpo para rellenar los espacios que dejó el tumor o reemplazar parte del labio, la lengua, el paladar o la mandíbula. Un prostodoncista puede hacer una parte dental o facial artificial para ayudar con la deglución y el habla. Un logopeda también puede enseñar al paciente a comunicarse utilizando nuevas técnicas o equipos especiales y también puede ayudar a los pacientes que tienen dificultad para comer después de la cirugía o de la radioterapia para que recuperen la capacidad de tragar.

En general, la cirugía para el cáncer oral y orofaríngeo suele causar hinchazón, lo que dificulta la respiración. Puede provocar la pérdida permanente de la voz o el deterioro del habla; dificultad para masticar, tragar o hablar; adormecimiento del oído; debilidad para levantar los brazos por encima de la cabeza; pérdida del movimiento en el labio inferior; y desfiguración facial. La cirugía puede afectar el funcionamiento de la glándula tiroidea, especialmente después de una laringectomía total o radioterapia en la región afectada. Hable con su cirujano acerca de los posibles efectos secundarios de su cirugía específica.

Es importante que una persona reciba la opinión de diferentes miembros del equipo multidisciplinario antes de decidir respecto de un tratamiento específico. Si bien la cirugía es la manera más rápida de remover el cáncer, existen otros métodos de tratamiento y pueden resultar igualmente efectivos a la hora de tratar el cáncer. Se incentiva a que pregunte sobre sus opciones de tratamiento antes de decidir sobre un plan de tratamiento.

Consulte a su equipo de atención médica antes de la cirugía, a fin de saber qué esperar y cómo se manejarán los efectos secundarios. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado.

  • Radioterapia con haz externo. Este es el tipo más frecuente de radioterapia para el cáncer oral y orofaríngeo. Durante la radioterapia con haz externo, un haz de radiación producido por una máquina externa al cuerpo es dirigido al tumor. Esto generalmente se administra como procedimiento ambulatorio.

    La terapia de protones es un tipo de radioterapia con haz externo en la que se usan protones en lugar de rayos X. Con alta potencia, los protones pueden destruir las células cancerosas. Otro método de radioterapia con haz externo, conocido como radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy, IMRT), permite aplicar al tumor dosis más efectivas de radioterapia, a la vez que se reduce el daño a las células sanas.

  • Radioterapia interna. Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, el tratamiento se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Se utilizan minúsculas cuentas o varillas con material radiactivo que se implantan quirúrgicamente en el sitio del cáncer o cerca de este. El implante se deja colocado durante varios días mientras la persona permanece en el hospital.

La radioterapia puede ser el tratamiento principal contra el cáncer de la cavidad oral, o bien puede utilizarse después de la cirugía para destruir pequeñas áreas afectadas por el cáncer que no pudieron extirparse. La radioterapia también se utiliza para tratar los ganglios linfáticos. La quimiorradiación con cisplatino (disponible como fármaco genérico) puede utilizarse para este propósito en algunos casos.

Antes de comenzar la radioterapia de cualquier cáncer de cabeza y cuello, un dentista con experiencia en el tratamiento de personas con cáncer de cabeza y cuello debe realizar un examen exhaustivo a la persona. Debido a que la radioterapia puede provocar caries, es posible que se deban extraer las piezas dentales dañadas. A menudo, es posible prevenir las caries con un tratamiento odontológico adecuado antes de iniciar la radioterapia. Obtenga más información acerca de su salud dental y oral.

Asimismo, es importante que un logopeda oncológico asesore y evalúe a la persona. Este es un logopeda que tiene experiencia en el tratamiento de personas con cáncer de cabeza y cuello. Dado que la radioterapia puede dañar el tejido sano, después de este tratamiento, las personas suelen tener dificultad para hablar y/o tragar. Estos problemas pueden aparecer después de un largo tiempo de finalizada la radioterapia. Los logopedas pueden proporcionar ejercicios y técnicas para prevenir problemas del habla y problemas para tragar a largo plazo.

La audición también puede verse afectada en pacientes que reciben radioterapia en la cabeza debido a la acumulación de líquido en el oído medio o a un daño nervioso. También se puede secar completamente y acumular cera en los oídos por el efecto de la radioterapia en el conducto auditivo externo. A veces, es posible que un especialista en audición, conocido como audiólogo, deba evaluar la capacidad auditiva del paciente.

La radioterapia también puede provocar una afección llamada hipotiroidismo. En esta afección, la glándula tiroidea funciona con lentitud, lo que hace que el paciente se sienta cansado y aletargado. El paciente que recibe radioterapia en el área del cuello debe someterse a controles del funcionamiento de la glándula tiroidea regularmente.

Otros efectos secundarios de la radioterapia en la cabeza y el cuello pueden incluir enrojecimiento o irritación de la piel en el área tratada, sequedad en la boca o saliva espesa debido al daño en las glándulas salivales (que puede ser temporal o permanente), hinchazón temporal (llamada edema) o hinchazón prolongada (llamada linfedema), dolor óseo, náuseas, fatiga, llagas en la boca, dolor de garganta, dificultad para abrir la boca y pérdida del apetito debido a un cambio en el sentido del gusto de una persona. Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios que puede esperar y las maneras para manejarlos.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la radioterapia.

Terapias con medicamentos

La terapia sistémica es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Este tipo de medicamento se administra a través del torrente sanguíneo para llegar hasta las células cancerosas de todo el cuerpo. Generalmente, el profesional que receta las terapias sistémicas es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Algunos de los métodos frecuentes para administrar las terapias sistémicas incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Los tipos de terapias sistémicas que se usan para el cáncer oral y orofaríngeo incluyen los siguientes:

  • Quimioterapia

  • Inmunoterapia 

  • Terapia dirigida 

Cada uno de estos tipos de terapias se analiza a continuación con más detalle. Una persona puede recibir 1 tipo de terapia sistémica por vez o una combinación de terapias sistémicas al mismo tiempo. También se pueden administrar como parte de un plan de tratamiento que puede incluir cirugía y/o radioterapia.

Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. También es importante informar a su médico si está tomando algún otro medicamento con receta o de venta libre, o suplementos. Las hierbas, los suplementos y otros fármacos pueden interactuar con los medicamentos para el cáncer. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al evitar que las células cancerosas crezcan, se dividan y produzcan más células.

Algunas personas quizás reciban la quimioterapia en el consultorio del médico o en una clínica para pacientes ambulatorios. Otras, probablemente, se traten en el hospital.

Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período de tiempo determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o una combinación de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

Con frecuencia, se recomienda el uso de quimioterapia en combinación con radioterapia, llamada quimiorradiación. A veces, la combinación de estos 2 tratamientos puede controlar el crecimiento del tumor y, frecuentemente, es más efectiva que la administración de cualquiera de estos tratamientos solos. Este tratamiento combinado, con cisplatino, puede ser una opción para el cáncer oral u orofaríngeo que puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos. A veces, la quimiorradiación para el cáncer orofaríngeo será seguida de un vaciamiento del cuello (consulte la sección “Cirugía” anterior). Sin embargo, al combinar estos tratamientos, los efectos secundarios pueden empeorar.

La quimioterapia puede utilizarse como el tratamiento inicial antes de la cirugía, la radioterapia o ambas, lo cual se denomina quimioterapia neoadyuvante. O bien puede administrarse después de la cirugía, la radioterapia o ambas, lo cual se denomina quimioterapia adyuvante. La quimioterapia para el cáncer de la cavidad oral se administra con mayor frecuencia como parte de un ensayo clínico.

Cada medicamento o combinación de medicamentos puede causar efectos secundarios específicos. Mientras que algunos pueden ser permanentes, la mayoría de los efectos secundarios son temporales y habitualmente bien controlados. En general, la quimioterapia puede causar fatiga, náuseas, vómitos, caída del cabello, sequedad en la boca, pérdida de la audición, pérdida del apetito (a menudo debido a cambios en el sentido del gusto), dificultad para comer, debilidad en el sistema inmunológico, diarrea, estreñimiento y llagas abiertas en la boca, que pueden dar lugar a infecciones.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. El pembrolizumab (Keytruda) y el nivolumab (Opdivo) son 2 fármacos inmunoterapéuticos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) para el tratamiento de personas con carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello (head and neck squamous cell carcinoma, HNSCC) metastásico o recurrente en el que no funcionó una quimioterapia basada en platino (consulte a continuación la información sobre el cáncer recurrente y el cáncer metastásico). Ambos son inhibidores de puntos de control inmunitarios que también están aprobados para el tratamiento de algunas personas con melanoma o cáncer de pulmón avanzado.

La inmunoterapia en combinación con la quimioterapia y la radioterapia también se puede utilizar en ensayos clínicos.

Los diferentes tipos de inmunoterapia pueden provocar diferentes efectos secundarios. Los efectos secundarios frecuentes incluyen reacciones en la piel, síntomas similares a la gripe, diarrea y cambios de peso. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que se dirige a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

No todos los tumores tienen los mismos objetivos. Para determinar cuál es el tratamiento más efectivo, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más efectivo que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, continúan realizándose estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos.

Actualmente, se están utilizando anticuerpos dirigidos contra un receptor celular llamado receptor del factor de crecimiento epidérmico (epidermal growth factor receptor, EGFR) en combinación con la radioterapia para los casos de cáncer de cabeza y cuello. El cetuximab (Erbitux) es la única terapia dirigida aprobada para su uso en combinación con la radioterapia.

Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios del tratamiento específico que usted recibirá y sobre cómo pueden manejarse.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer

El cáncer y su tratamiento producen síntomas y efectos secundarios físicos, así como efectos emocionales, sociales y económicos. El manejo de estos efectos se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Es una parte importante de su atención que se incluye junto con los tratamientos que tienen como fin retrasar, detener o eliminar el cáncer.

Los cuidados paliativos se centran en mejorar cómo se siente durante el tratamiento al manejar los síntomas y brindar apoyo a los pacientes y sus familias con otras necesidades no médicas. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio del cáncer, puede recibir este tipo de atención. Y en general funciona mejor cuando se inicia poco después del diagnóstico de cáncer. Las personas que reciben cuidados paliativos junto con el tratamiento para el cáncer con frecuencia tienen síntomas menos graves y mejor calidad de vida, e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y espiritual, y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia.

Antes de comenzar con el tratamiento, hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento. También debe hablar sobre los efectos secundarios posibles del plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos.

Durante el tratamiento, su equipo de atención médica puede pedirle que responda preguntas sobre sus síntomas y efectos secundarios y que describa cada problema. Asegúrese de informar al equipo de atención médica si experimenta algún problema. Esto ayuda a que el equipo de atención médica pueda tratar cualquier síntoma y efecto secundario lo más rápido posible. También puede ayudar a prevenir problemas más graves en el futuro.

Obtenga más información sobre la importancia de llevar un registro de los efectos secundarios en otra parte de esta guía. Obtenga información sobre los cuidados paliativos en una sección diferente de este sitio web.

Cáncer oral u orofaríngeo metastásico

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan “cáncer metastásico”. Si esto sucede, es una buena idea hablar con médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, de manera que se sienta cómodo con el plan de tratamiento elegido.

Su plan de tratamiento puede incluir una combinación de cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de las personas, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se les aconseja a usted y a su familia que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia.

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, se denomina cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia).

Cuando esto sucede, comenzará otra vez un nuevo ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como, por ejemplo, cirugía, quimioterapia y radioterapia, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Es recomendable que hable con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y solicite servicios de apoyo que lo ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y a sus familiares, y está aquí para ayudar. Es muy importante asegurarse de que una persona se sienta físicamente cómoda, que no tenga dolor y que reciba apoyo emocional.

Es posible que las personas con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a 6 meses quieran considerar los cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Es recomendable que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica respecto a las opciones de cuidados para enfermos terminales, que incluyen cuidados domiciliarios para enfermos terminales, cuidados en un hospital de cuidados paliativos u otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida.

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.