Linfoma de Hodgkin: Atención de seguimiento

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 04/2019

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de que el tratamiento contra el cáncer haya finalizado y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Use el menú para ver otras páginas.

El cuidado de las personas que tienen un diagnóstico de linfoma no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá verificando que el cáncer no haya regresado, manejará cualquier efecto secundario y efecto tardío del tratamiento y monitorizará su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos querrán hacer un seguimiento de su recuperación durante los meses y años venideros. La frecuencia necesaria de la atención de seguimiento y las pruebas que se realizan dependen de varios factores, incluso la extensión original del linfoma de Hodgkin y el tipo de tratamiento. Se deben realizar estudios como exploración por TC y TEP-CT después de que finalice el tratamiento para asegurar que la enfermedad esté en completa remisión. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que las pruebas por imágenes posteriores de rutina llamadas “pruebas por imágenes de vigilancia” en general no son necesarias, pero se las debe considerar si hay algún signo o síntoma de que el linfoma está regresando. Hable con su médico acerca de si las pruebas, como las TC y TEP-TC se deben repetir, y con qué frecuencia se deben realizar exámenes físicos.

Las personas que tuvieron linfoma de Hodgkin deben vacunarse contra la gripe cada año. Tal vez se recomiende que algunos sobrevivientes se apliquen la vacuna antineumónica, que puede repetirse cada 5 a 7 años.

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es verificar si hay una recurrencia, lo que significa que el cáncer ha regresado. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede incrementarse hasta que se muestran en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico también le hará preguntas específicas sobre su salud.

En general, cada visita de seguimiento incluye una charla con el médico, un examen físico y análisis de sangre. Durante algunas visitas, se pueden realizar exploraciones. En la mayoría de los centros oncológicos, las visitas de seguimiento se programan a intervalos de 2 a 3 meses durante el primer año o los primeros 2 años después de completar el tratamiento, que es cuando el riesgo de recurrencia es mayor. Luego, el espacio entre las visitas aumenta con el tiempo. Las visitas subsiguientes pueden ser solo 2 o 3 veces por año hasta que hayan transcurrido 5 años. Luego, se debe continuar con visitas anuales a un oncólogo.

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarles el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, con frecuencia es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir tanto cambios físicos como emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de presentar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y manejarlos. Durante toda la vida de la persona, se debe prestar especial atención a los exámenes de detección del cáncer, así como a los factores de riesgo cardíaco. En el caso de las personas que recibieron radioterapia en el cuello o el tórax, es importante monitorizar el funcionamiento de la glándula tiroides.

Existe el riesgo de efectos tardíos que afectan al corazón, por lo que es posible que se recomienden controles de presión arterial, mediciones de colesterol y control de cualquier factor de riesgo de problemas cardíacos de manera anual. Es posible que se recomiende un ecocardiograma (en inglés) del corazón cada 5 a 10 años, en especial en aquellos que recibieron radioterapia en el pecho como parte de su plan de tratamiento.

La atención de seguimiento también debe abordar la calidad de vida de la persona, incluidas las cuestiones emocionales. En particular, se alienta a los sobrevivientes de linfoma de Hodgkin a que conozcan los síntomas de depresión y hablen de inmediato con su médico si los tienen.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de sobrevivencia al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para hablar con su médico sobre quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo al oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención del médico general u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las reglas del seguro médico y sus preferencias personales.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá su atención de seguimiento, asegúrese de compartir con él/ella, y con todos los proveedores de atención médica futuros, el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia. Los detalles sobre su tratamiento para el cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante la vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos después de un diagnóstico de cáncer. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.