Linfoma de Hodgkin: Opciones de tratamiento

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 09/2017

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los diferentes tratamientos que los médicos utilizan para las personas con este tipo de linfoma. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para este tipo de linfoma. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si el tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Descripción general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros profesionales de atención médica para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, tales como auxiliares médicos, enfermeros de oncología, enfermeros profesionales con práctica médica, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Los tratamientos originales para el linfoma de Hodgkin, desarrollados en las décadas de 1960 y 1970, eran muy eficaces para tratar la enfermedad. Sin embargo, algunas de las personas que recibieron estos tratamientos desarrollaron efectos secundarios graves a una edad mayor, entre ellos, infertilidad (la imposibilidad de procrear), problemas cardíacos (como insuficiencia cardíaca, válvulas cardíacas con pérdidas y ataques cardíacos) y cánceres secundarios, como cáncer de pulmón y cáncer de mama. Estos problemas a largo plazo se debieron, en parte, a los tipos de quimioterapia y altas dosis de radioterapia aplicada en superficies extensas del cuerpo utilizados entonces. Obtenga más información sobre los efectos tardíos del tratamiento del linfoma de Hodgkin.

Para evitar o reducir el riesgo de que se presenten estos problemas, los planes de tratamiento actuales para el linfoma de Hodgkin pretenden lograr la mejor posibilidad de curar el linfoma de Hodgkin y, a su vez, evitar efectos secundarios a largo plazo en la mayor medida posible. Tipos y dosis de quimioterapia más nuevos y nuevas tecnologías que permiten, dirigir la radioterapia, a áreas más pequeñas del cuerpo han reducido estos riesgos.

La mayoría de las personas con LHC, incluso en estadio I o estadio II a menudo reciben quimioterapia. Algunos pacientes luego reciben radioterapia en las áreas de ganglios linfáticos afectadas. Quizá sea posible tratar a algunas personas con la enfermedad en estadio temprano (estadio I o II) con un ciclo relativamente breve de quimioterapia, con o sin la necesidad de aplicar radioterapia. Los pacientes deben analizar con el médico si la quimioterapia puede limitarse y/o si la radioterapia es necesaria en el plan de tratamiento. Para la enfermedad de estadio III o IV, la quimioterapia es el tratamiento primario, aunque tal vez se recomiende radioterapia adicional, especialmente en áreas de ganglios linfáticos grandes.

A continuación se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el linfoma de Hodgkin. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos:

  • El tipo de linfoma y su estadio.

  • Posibles efectos secundarios.

  • Los resultados de las PET-CT regulares durante el tratamiento.

  • Las preferencias del paciente y su estado de salud general.

Su plan de atención también puede incluir tratamiento para los síntomas y los efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y haga preguntas sobre cualquier cosa que no esté clara. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento, incluidos los posibles efectos secundarios. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Quimioterapia (actualizado el 04/2018)

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al finalizar su capacidad para crecer y dividirse. Un oncólogo clínico, que es un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos, o un hematólogo, que es un médico que se especializa en el tratamiento de los trastornos de la sangre, son los que administran la quimioterapia.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o tomar una pastilla o cápsula por boca. Muchas personas con linfoma de Hodgkin reciben quimioterapia a través de un catéter implantable colocado bajo la piel. Obtenga más información sobre catéteres y puertos en el tratamiento del cáncer (en inglés).

Un régimen, o programa, de quimioterapia generalmente consiste en una cantidad específica de ciclos de tratamiento que se administran en una cantidad determinada de semanas o meses. Hay muchos tipos diferentes de quimioterapia que pueden usarse para tratar el linfoma de Hodgkin. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos administrados al mismo tiempo.

Quimioterapia de primera línea

El linfoma de Hodgkin recientemente diagnosticado a menudo se trata con regímenes que usan una combinación de medicamentos de quimioterapia administrados al mismo tiempo. La combinación de fármacos que se utiliza con más frecuencia en los Estados Unidos recibe el nombre de ABVD. En la actualidad, otra combinación de fármacos conocida como BEACOPP comúnmente se utiliza en Europa, en pacientes con linfoma de Hodgkin avanzado y, a veces, en los Estados Unidos. Los fármacos que forman estas 2 combinaciones frecuentes de quimioterapia se enumeran a continuación. Existen otras combinaciones utilizadas con menor frecuencia que no se enumeran aquí.

  • ABVD: doxorrubicina (Adriamycin), bleomicina (Blenoxane), vinblastina (Velban, Velsar) y dacarbazina (DTIC-Dome). Generalmente, la quimioterapia ABVD se administra cada 2 semanas durante 2 a 8 meses.

  • BEACOPP: bleomicina, etopósido (Toposar, VePesid), doxorubicina, ciclofosfamida (Cytoxan, Neosar), vincristina (Vincasar PFS, Oncovin), procarbazina (Matulane), y prednisona (marcas múltiples). Existen varios programas de tratamiento distintos; sin embargo, habitualmente, se administran diferentes fármacos cada 2 a 3 semanas.

  • Brentuximab vedotina (Adcetris): brentuximab vedotina es un conjugado de fármacos con anticuerpos. Esto significa que lleva la quimioterapia solamente a las células que tienen una proteína especial sobre la superficie denominada CD30. La Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de Estados Unidos aprobó el brentuximab vedotina combinado con doxorrubicina, vinblastina y dacarbazina como tratamiento de primera línea para el linfoma de Hodgkin clásico (LHC) en etapa III o IV.

  • Gemcitabina combinada con otros fármacos: los pacientes mayores de 65 a 70 años pueden tener problemas para tomar un régimen de ABVD y especialmente BEACOPP debido a los efectos secundarios. Si esto sucede, investigaciones recientes sugieren que la gemcitabina combinada con otros fármacos puede ser una buena alternativa.

El tipo de quimioterapia, la cantidad de ciclos de quimioterapia y el uso adicional de radioterapia se basan en el estadio del linfoma de Hodgkin y el tipo y la cantidad de factores de pronóstico. Hable con su médico sobre los aspectos específicos de su plan de tratamiento. Habitualmente, algunos médicos deciden controlar cuán bien funcionan estos tratamientos mediante la repetición de las PET-CT después de 2 a 3 meses de tratamiento. Si las PET indican que el tratamiento no está funcionando, es posible que se modifique la quimioterapia. Si las PET indican que el tratamiento está funcionando, es posible que el médico decida disminuir la cantidad posterior de fármacos usados o la cantidad total de ciclos de tratamiento.

Quimioterapia de segunda línea

Hay varios tratamientos de segunda línea disponibles para el linfoma de Hodgkin. Estos se usan si el linfoma no entra en remisión completa con el primer tratamiento o si recae luego del tratamiento de primera línea con ABVD o BEACOPP, también conocido como recurrencia. Los objetivos del tratamiento de segunda línea pueden ser controlar la enfermedad y sus síntomas, pero en muchos casos, se brindan en preparación para un trasplante autólogo de células madre (consulte a continuación) con la intención de lograr remisión completa y cura.

  • ICE: ifosfamida (Ifex), carboplatino (Paraplatin) y etopósido. Generalmente, la quimioterapia ICE se administra cada 2 o 3 semanas durante 2 a 3 ciclos.

  • ESHAP o DHAP: etopósido, metilprednisolona (Solu-Medrol), dosis alta de citarabina (Cytosar-U) y cisplatino (Platinol). Dexametasona (varias marcas comerciales), dosis alta de citarabina y cisplatino. Los regímenes ESHAP o DHAP se administran cada 3 semanas durante 2 a 3 ciclos.

  • GVD, Gem-Ox, o GDP: gemcitabina (Gemzar), vinorelbina (Navelbine) y doxorubicina. Gemcitabina y oxaliplatino (Eloxatin). Gemcitabina, dexametasona y cisplatino. Los regímenes basados en gemcitabina se administran cada 2 semanas consecutivas seguidas de una semana libre o cada dos semanas.

  • Brentuximab vedotina: este fármaco es una opción de tratamiento importante si la quimioterapia previa deja de funcionar. Generalmente, brentuximab vedotina se administra cada 3 semanas durante un máximo de 16 ciclos, aunque a veces se administra cada 4 semanas. Se lo está evaluando como un complemento o reemplazo de la quimioterapia antes del trasplante de células madre, para los pacientes con linfoma de Hodgkin recurrente. También fue aprobado en 2015 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. en ciertos pacientes con un riesgo elevado de recurrencia después del trasplante de células madre.

  • Bendamustina (Treanda): la bendamustina generalmente se administra cada 4 semanas. A veces se combina con otros fármacos enumerados anteriormente para tratar el linfoma de Hodgkin que ha regresado después del tratamiento.

No se sabe con certeza cuál de estos tratamientos de quimioterapia es mejor para los pacientes con linfoma de Hodgkin. El mejor tratamiento puede diferir según el tipo y el estadio del linfoma. Por este motivo, se están realizando muchos ensayos clínicos que comparan estos diferentes tratamientos. Estos ensayos clínicos están diseñados para averiguar qué combinación funciona mejor con menos efectos secundarios a corto y a largo plazo.

Durante la quimioterapia, los médicos generalmente repetirán algunas de las pruebas realizadas en un principio, en especial las PET-CT. Estas pruebas se utilizan para observar el linfoma y saber cómo está respondiendo al tratamiento.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, neuropatía periférica (cosquilleo o dolor de los dedos de las manos y los pies), caída del cabello, pérdida del apetito y estreñimiento. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después de la finalización del tratamiento. Si bien el riesgo de efectos secundarios a largo plazo ha disminuido a medida que se perfeccionaron los tratamientos, la quimioterapia aún puede causar efectos secundarios a largo plazo. A las personas con linfoma, también les puede preocupar si el tratamiento puede afectar su función sexual y fertilidad (en inglés). Hable sobre estos temas con el equipo de atención médica antes de comenzar el tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos tardíos del tratamiento.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. Un radioncólogo es un médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer. La radioterapia para el linfoma de Hodgkin siempre es con haces externos, que es la que se aplica desde una máquina fuera del cuerpo. Un régimen o programa de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en una cantidad determinada de días o semanas.

Siempre que sea posible, la radioterapia se dirige solo a las áreas del ganglio linfático afectadas. Esto ayuda a reducir el riesgo de dañar los tejidos sanos. Es posible que algunos pacientes reciban técnicas de radioterapia más nuevas. Estas incluyen:

  • Radioterapia dirigida al lugar afectado, que enfoca la radiación en los ganglios linfáticos que contienen cáncer.

  • Radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiotherapy, IMRT), que varía en cuanto a la fuerza y dirección de los haces de radiación para afectar menos tejido sano.

  • Controlar la respiración durante el tratamiento, como hacer que el paciente contenga la respiración, puede permitir que áreas más pequeñas reciban un tratamiento eficaz.

  • En ciertos pacientes, se puede usar terapia de protones, que utiliza protones en lugar de rayos X, para tratar el cáncer.

Los efectos secundarios inmediatos producidos por la radioterapia dependen del área del cuerpo que se está tratando. Todos los pacientes pueden experimentar fatiga o reacciones leves en la piel. Los pacientes que recibieron radioterapia en el cuello quizá tengan dolor en la boca y/o la garganta. Los pacientes que reciben radioterapia en el mediastino pueden experimentar tos, náuseas o dolor al tragar. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Si bien el riesgo de efectos secundarios a largo plazo ha disminuido con las mejoras en el tratamiento, la radioterapia aún puede causar efectos secundarios a largo plazo, también denominados efectos tardíos. Estos efectos pueden incluir daño en la tiroides si se administra radioterapia en el cuello, tipos de cáncer secundarios y daño vascular, que incluyen daño en los vasos sanguíneos y válvulas del corazón si se administra radioterapia en el tórax. Para reducir el riesgo de efectos secundarios a largo plazo, se están realizando ensayos clínicos para determinar las dosis óptimas y el área más pequeña posible para recibir radioterapia.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Trasplante de médula ósea/células madre

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea de un paciente se reemplaza por células altamente especializadas, llamadas células madre hematopoyéticas, que se desarrollan dentro de la médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas son células formadoras de sangre y se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más comúnmente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque lo que se trasplanta son las células madre que, en general, se extraen de la sangre y no las células madre del tejido de la médula ósea en sí.

El trasplante de células madre no se utiliza como el primer tratamiento para el linfoma de Hodgkin; sin embargo, es posible que se lo recomiende para los pacientes con linfoma remanente después de la quimioterapia o si el linfoma vuelve a aparecer después del tratamiento.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente. Es muy importante hablar con un médico en un centro de trasplante experimentado sobre los riesgos y los beneficios del trasplante de células madre.

El objetivo del trasplante es destruir todas las células cancerosas de la médula, sangre y otras partes del cuerpo con altas dosis de quimioterapia y/o radioterapia y luego permitir que las células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea saludable.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: autólogo (autotrasplante) y alogénico (alotrasplante).

En el trasplante autólogo, se utilizan las propias células madre del paciente. Las células madre se extraen del paciente cuando este está en remisión de la enfermedad después del tratamiento. Las células madre se congelan hasta el momento de usarse. Un trasplante autólogo permite la administración de dosis de quimioterapia más intensas para destruir los rastros de células del linfoma. Posteriormente, el devolver las células madre recuperadas al organismo permite que la médula ósea y las células sanguíneas se recuperen de la dosis alta e intensiva de quimioterapia.

En un trasplante alogénico, las células madre se obtienen de un donante cuyo tejido es compatible con el del paciente a nivel genético. La prueba para comprobar si el tejido de un donante concuerda con el del paciente se denomina tipificación de antígenos leucocitarios humanos (human leukocyte antigens, HLA). En la mayoría de los casos, el hermano, la hermana u otros familiares del paciente pueden ser donantes, aunque también puede serlo una persona no emparentada. El paciente recibe quimioterapia para impedir que el sistema inmunitario destruya las células del donante. En un alotrasplante el sistema inmunitario del donante se utiliza para destruir las células cancerosas del paciente.

Es importante que hable con el médico sobre los posibles riesgos y beneficios de ambos tipos de trasplantes para determinar la mejor opción para un paciente individual. Los efectos secundarios dependen del tipo de trasplante, de su salud general y de otros factores. Obtenga más información sobre los conceptos básicos del trasplante de células madre y de médula ósea.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

Nivolumab (Opdivo) y pembrolizumab (Keytruda) son inmunoterapias que recientemente obtuvieron la aprobación de la FDA para el tratamiento de pacientes con linfoma de Hodgkin clásico que reapareció o progresó después de tratamientos previos múltiples, incluido el autotrasplante y el tratamiento posterior al trasplante con brentuximab vedotina. Estos fármacos se denominan inhibidores del control inmunitario o inhibidores de muerte programada-1 (programmed death-1, PD-1). Cuando estos fármacos se se usan solos en personas con linfoma de Hodgkin que presentan recurrencia después de tratamientos previos, las exploraciones de alrededor de 2 de cada 3 pacientes muestran durante un promedio de 9 meses, aunque es poco probable que estos pacientes se curen. Existen efectos secundarios, pero en general son leves. Existe cierta preocupación de que el alotrasplante sea más peligroso en personas que recibieron 1 de estos fármacos. Los médicos aún no saben si es seguro combinar los inhibidores de PD-1 con otros tratamientos para el linfoma de Hodgkin o si estos fármacos serían útiles en el tratamiento del linfoma de Hodgkin que no reapareció.

Diferentes tipos de inmunoterapia pueden causar diferentes efectos secundarios. Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de la inmunoterapia recomendada para usted. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el linfoma de Hodgkin y su tratamiento causan efectos secundarios. Además de los tratamientos para retardar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan tan pronto como se los necesite en el proceso del tratamiento para el cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para el linfoma al mismo tiempo que reciben tratamiento para aliviar los efectos secundarios. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos al mismo tiempo con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y, a menudo, incluyen medicamentos, apoyo nutricional, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible.

Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Linfoma de Hodgkin progresivo

Enfermedad progresiva es el término que se utiliza cuando el cáncer se agranda o se disemina mientras el linfoma original se está tratando. Sin embargo, la enfermedad progresiva es poco frecuente en las personas con linfoma de Hodgkin.

Si se produce progresión, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en el tratamiento. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. No siempre es posible recuperarse en forma completa del linfoma de Hodgkin progresivo.

Con frecuencia, un médico recomendará un trasplante de médula ósea (consulte arriba). Al parecer, este tratamiento es más eficaz que la quimioterapia estándar para el linfoma de Hodgkin progresivo. Los cuidados paliativos también son importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de linfoma de Hodgkin progresivo es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el linfoma no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que la enfermedad regrese. Comprender su riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el linfoma regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el linfoma regresa luego de la remisión después del tratamiento original, se denomina linfoma recurrente. La recurrencia es poco frecuente en las personas con linfoma de Hodgkin. Sin embargo, si el linfoma de Hodgkin en efecto se repite, volverá a comenzar un nuevo ciclo de pruebas muy similar al realizado al momento del diagnóstico para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas estas pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento.

La mayoría de las veces, el primer paso es administrar un tratamiento de quimioterapia de “segunda línea”, como ICE, ESHAP, DHAP, tratamientos en base a gemcitabina o brentuximab vedotina (consulte “Quimioterapia” más arriba) para recobrar el control sobre el linfoma de Hodgkin recurrente. En la mayoría de los pacientes, este tratamiento se utiliza como preparación para un trasplante de células madre, y proporciona la mejor posibilidad de curar la enfermedad.

Se puede incluir la radioterapia en el plan de tratamiento, ya sea antes o después de un trasplante de células madre, en especial si no se utilizó la radioterapia durante el período inicial del tratamiento.

Su médico puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de linfoma recurrente.

Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con linfoma recurrente experimentan emociones, tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación.

Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento no funciona

Recuperarse del linfoma no siempre es posible. Si el linfoma no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante. También es importante analizar las nuevas opciones de tratamiento que se están evaluando en ensayos clínicos. Además, buscar una segunda opinión puede ser útil.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca del final de la vida. Se aconseja que usted y su familia hablen con el equipo de atención médica sobre las opciones de cuidados paliativos, que incluyen cuidados paliativos en el hogar, en un centro especial para enfermos terminales o en otros lugares de atención médica. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una opción factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con linfoma. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.