Melanoma: Factores de riesgo y prevención

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 01/0219

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar melanoma. Use el menú para ver otras páginas.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos desarrollan cáncer. Conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones de estilo de vida y atención médica.

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar melanoma:

  • Exposición solar. La exposición a la radiación ultravioleta (UV) de los rayos del sol desempeña un papel importante en el desarrollo del cáncer de piel. Las personas que viven a grandes alturas o en áreas con luz solar intensa durante todo el año tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel. Las personas que pasan mucho tiempo al aire libre durante el mediodía también tienen mayor riesgo. Debe evitar el bronceado recreativo al aire libre para reducir el riesgo de cáncer de piel.

    El melanoma parece estar asociado más directamente con la exposición a la radiación ultravioleta B (UVB) del sol, pero la información más reciente indica que la radiación ultravioleta A (UVA) también puede influir en el desarrollo del melanoma y de los cánceres de piel de células basales y escamosas (en inglés). Mientras que la radiación UVB produce quemaduras solares y no penetra a través de las ventanas del automóvil u otros tipos de vidrio, la radiación UVA tiene la capacidad de atravesar el vidrio y puede causar envejecimiento y arrugas en la piel, además de cáncer de piel. Por lo tanto, es importante que proteja su piel tanto de la radiación UVA como de la UVB (consulte “Prevención” a continuación).

  • Bronceado en interiores. Las personas que usan camas solares, salones de bronceado, o lámparas solares tienen un mayor riesgo de desarrollar todos los tipos de cáncer de piel. Se desaconseja en absoluto el uso de camas solares en interiores.

  • Lunares. Las personas con muchos lunares o lunares inusuales, denominados nevos displásicos o lunares atípicos, presentan un mayor riesgo de desarrollar melanoma. Los nevos displásicos son lunares grandes que tienen forma y color irregulares. El médico puede recomendar que se tomen fotografías de la piel en forma regular para vigilar de cerca la piel de las personas con muchos lunares.

  • Piel blanca. Las personas de tez clara, cabello rubio o colorado, ojos azules, y pecas tienen un mayor riesgo de desarrollar melanoma. Este riesgo también es más alto en las personas que tienden a quemarse la piel en vez de broncearse.

  • Antecedentes familiares. Alrededor del 10 % de las personas con melanoma tienen antecedentes familiares de la enfermedad. Si una persona tiene un familiar cercano (padres, hermanos, o hijos) al que le diagnosticaron melanoma, su riesgo de desarrollar melanoma es de 2 a 3 veces mayor que el riesgo promedio. Este riesgo aumenta si varios miembros de la familia que viven en lugares diferentes recibieron un diagnóstico de melanoma. Por lo tanto, se recomienda que los familiares cercanos de una persona con melanoma se examinen la piel en forma habitual.

  • Melanoma familiar. Se sabe que los cambios, llamados mutaciones, en genes específicos como CDKN2A, CDK4, P53, y MITF pueden provocar melanomas, pero estos son poco frecuentes. Muy pocas familias con antecedentes de melanoma en realidad transmiten estas mutaciones genéticas de generación en generación. Los científicos están buscando otros genes y factores ambientales que podrían afectar el riesgo de una persona de desarrollar melanoma y otros cánceres. Obtenga más información sobre melanoma familiar (en inglés).

  • Otras afecciones hereditarias. Las personas con afecciones genéticas hereditarias específicas, como xerodermia pigmentosa, retinoblastoma, síndrome de Li-Fraumeni, síndrome de Werner, y ciertos síndromes de cánceres hereditarios de mama y ovario, tienen un mayor riesgo de desarrollar melanoma (en inglés).

  • Cáncer de piel previo. Las personas que ya tuvieron un melanoma tienen un mayor riesgo de desarrollar nuevos melanomas. Las personas que ya tuvieron cáncer de piel de células basales o escamosas también tienen un mayor riesgo de desarrollar melanoma. Por lo tanto, las personas que ya tuvieron cáncer de piel necesitan atención de seguimiento continua para detectar cánceres adicionales. Vea la sección Atención de seguimiento para obtener más información.

  • Raza u origen étnico. Las tasas de melanoma son aproximadamente 20 veces más altas en las personas de raza blanca que en las personas de raza negra. Sin embargo, una persona de cualquier raza u origen étnico puede desarrollar melanoma.

  • Edad. La mediana de edad en que se diagnostica melanoma a las personas es un poco más de 50 años. La mediana es el punto intermedio, por lo tanto, alrededor de la mitad de las personas tienen menos de 50 años cuando se les diagnostica melanoma y aproximadamente la otra mitad tiene más de 50. El melanoma ocurre en adultos jóvenes con más frecuencia que muchos otros tipos de cáncer.

  • Sistema inmunitario debilitado o inhibido. Las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado o usan determinados medicamentos que inhiben la función inmunitaria corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel, incluido melanoma.

Prevención

Diferentes factores producen distintos tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan este tipo de cáncer, incluidas las formas de evitarlo. Aunque no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez usted pueda reducir el riesgo. Hable con su equipo de atención médica para obtener más información sobre su riesgo personal de desarrollar cáncer.

Reducir la exposición a la radiación UV puede disminuir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Esto implica reducir la exposición al sol y evitar el uso de dispositivos de bronceado en interiores. Esto es importante para las personas de todas las edades y especialmente para las personas que tienen otros factores de riesgo de melanoma (ver arriba).

El daño solar se acumula a lo largo del tiempo, por lo tanto, es importante que tome las siguientes medidas para reducir la exposición al sol y evitar las quemaduras solares:

  • Limite o evite la exposición directa al sol entre las 10.00 y las 16.00.

  • Use ropa que proteja del sol, incluido un sombrero de ala ancha que proteja la cara, el cuello, y las orejas. Usar prendas que tengan una etiqueta que diga que la tela ofrece factor de protección UV puede proporcionar una mejor protección. También se recomienda el uso de gafas de sol con protección UV.

  • Cuando esté al aire libre, use pantalla o bloqueador solar de amplio espectro que proteja contra la radiación UVA y UVB y que tenga un factor de protección solar (FPS) de al menos 30. Aplique al menos 1 onza de protector solar en todo el cuerpo cada 2 horas o cada 1 hora después de sudar mucho o de estar en el agua.

  • Evite tomar sol al aire libre como actividad recreativa.

  • No use lámparas solares, camas solares, o salones de bronceado.

  • Examine la piel en forma regular. Esto debe incluir la examinación por parte de un profesional de la salud y la autoexaminación. Obtenga más información sobre la detección del melanoma.

Obtenga más información sobre cómo proteger la piel del sol (en inglés).

Limitar la exposición al sol puede reducir la producción de su cuerpo de vitamina D. Sin embargo, algunas investigaciones sugieren que la mayoría de las personas necesitan menos de 15 minutos de exposición solar para producir suficiente vitamina D. Las personas con exposición limitada al sol deben hablar con su médico acerca de cómo incluir buenas fuentes de vitamina D en su dieta, incluido el uso de suplementos. Sus niveles de vitamina D pueden controlarse mediante un análisis de sangre sencillo.

La siguiente sección de esta guía es Detección. Describe los primeros signos de advertencia del melanoma y cómo realizar un autoexamen. Use el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.